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Noticias de zona euro

23-09-2018 | Fuente: abc.es
Manfred Weber: «En Europa está creciendo el nacionalismo y el egoísmo»
Cuando anunció su candidatura a la presidencia de la Comisión Europea a la vuelta de las vacaciones, Manfred Weber produjo un pequeño terremoto en Bruselas. El líder del principal grupo político europeo ha sido durante esos años un dirigente tan activo como discreto, siempe alejado de las gesticulaciones pero en la primera línea de las discusiones en la UE. Si lo logra, será el primer alemán que llega a dirigir el Ejecutivo comunitario y también el primero que lo hace sin haber sido primer ministro. Él niega ser una especie de heredero europeo de la canciller Angela Merkel y reivindica su propio bagaje político de más de una década trabajando en Bruselas, La entrevista tuvo lugar en Salzburgo, donde participaba en la reunión de líderes populares paralela a la cumbre informal de jefes de Estado y de Gobierno. Un escenario perfecto, al lado de su querida Baviera, que es su región de origen y a donde regresa a la menor ocasión. Tal vez en las elecciones que se celebran allí en octubre le van a dejar un sabor agridulce teniendo en cuenta que su partido (la Union Cristiano Social CSU) puede perder la mayoría absoluta a costa de los nacional populistas de Alternativa para Alemania (AfD). Como en Baviera, la emigración será una de las cuestiones de la campaña europea, lo que plantea un panorama complejo para el PPE teniendo en cuenta que es la primera vez que su hegemonía está siendo amenazada en el campo de la derecha por fuerzas radicales, populistas anti europeas y anti inmigración. Es verdad que es un momento histórico para la UE. Estamos siendo amenazados desde el exterior, ya ve lo que sucede con Putin o incluso con Donald Trump. No son iguales ideológicamente hablando, pero ambos desean debilitar a la UE. Y desde el interior, tenemos el extremismo y el populismo. Por eso creo que se necesita abrir un nuevo capítulo en Europa. Las elecciones europeas deben servir para mostrar a la gente en qué creemos, darles seguridad, defender lo que yo llamo el modo de vida europeo. Este es el marco en el que nos movemos. No podemos continuar como hasta ahora, necesitamos un debate democrático sobre el futuro de Europa. Y por eso me he presentado como posible candidato del PPE a la presidencia de la Comisión Europea, quiero presentar las ideas del PPE hablar con los líderes, recolectar ideas y democratizar a la UE, abrir la caja negra de Bruselas, llevarla más cerca de la gente y así estoy seguro de que Europa sobrevivirá. En realidad, vivimos el mayor periodo de paz en toda la historia. Seguimos siendo el espacio más próspero, socialmente inclusivo, etc..¿por qué cree que prosperan las fuerzas que quieren destruir el sistema? La gente sabe que estamos ante un periodo de incertidumbre. En el pasado las cosas se hicieron bien, pero es verdad que no hemos sabido aplacar esta incertidumbre. Imagínese un camionero que va por la autopista y escucha por la radio noticias sobre el desarrollo de los vehículos sin conductor ¿qué cree que va a pensar? La realidad es que tenemos ante nosotros una auténtica revolución del mundo globalizado y digitalizado y la gente no sabe qué va a suponer para ellos y nosotros no sabemos decirles si podremos mantener la vieja promesa del mundo occidental de que sus hijos vivirán mejor que ellos. Por eso creo que el centro de la campaña debe ser dar la seguridad a la gente de que Europa tiene un futuro y que puede proponer un nuevo contrato social. Debemos volver a dar certezas a la sociedad, especialmente a la clase media, y decirles que la UE puede estabilizar la situación y ofrecer la perspectiva de un futuro mejor y pare ello debemos saber ser creativos también. Necesitamos un debate democrático sobre el futuro de Europa Creo que ante una situación como la actual, en otra época probablemente habríamos tenido una guerra en Europa. La sociedad parece haber perdido esa referencia tan terrible y las promesas sin fin de los políticos les hacen creer que todo debe mejorar sin cesar y constantemente, cuando no siempre es posible. La cuestión esencial es definir qué significa mejorar, porque si lo definimos solo en términos económicos no siempre es así. En nuestras sociedades debemos pensar en otros conceptos como la capacidad de cooperar, de ser solidarios, de que la gente participe, porque lo que está creciendo es precisamente el egoísmo, el nacionalismo. Dentro de las sociedades pero también en algunos dirigentes. La idea de Europa es precisamente que cada cual puede tener una posición firme, pero podemos sentarnos juntos y llegar a un compromiso. Y uno de los desafíos más importantes para Europa es precisamente cómo ayudar a África, porque si no les podemos ayudar a tener un futuro a ellos, nuestros problemas también crecerán. No es la primera vez que hay esta incertidumbre sobre el futuro. Antes del cambio de siglo también se vivió un tiempo en el que se pensaba que podía pasar cualquier cosa. Pero los europeos no eran tan pesimistas. La diferencia es la tecnología y sobre todo la velocidad. Antes era solo un fenómeno, la industrialización, ahora son varios a la vez, la globalización, el cambio climático, los desarrollos demográficos etc y evolucionan a toda velocidad. Los políticos probablemente deberíamos ser más rápidos a la hora de tomar decisiones y en Europa sobre todo. Pero lo que no deben varían son los principios, en eso, en el modo de respetar la igualdad y la solidaridad. Hay fuerzas políticas extremistas como Orban que tienen más éxito que los partidos tradicionales a la hora de dar esa certeza a los ciudadanos. ¿Cómo vive ese debate como lñider del PPE? En el PPE no hay ningún trato especial para nadie cuando se trata de los principios esenciales. Creemos que la sociedad moderna necesita a la sociedad civil. En el caso de Hungría, ya que lo menciona, el primer ministro Viktor Orban no mostró ninguna disposición al compromiso en el debate que hubo en Estrasburgo hace diez días y por eso la mayoría de diputados del PEE votaron en su contra, después de una discusión muy seria en el seno del grupo parlamentario. Rajoy hizo un gran trabajo por España y la Zona Euro Me refería también fuera del PPE. A casos como el de AfD en Alemania y tantos otros que están ocupando el escenario electoral en muchos paises. No necesitamos clarificar nada en este sentido. Como partidos de una base democrstiana, como los grandes fundadores de Europa, nosotros creemos en Europa. Hay un debate sobre la inmigración, por supuesto, pero no seremos nosotros los que hagamos campaña con los miedos de la sociedad. Lo que queremos es, al revés, ofrecer soluciones. Nosotros tenemos claro que hay que reforzar el control de las fronteras europeas, no me gusta que haya una valla en la frontera entre Bulgaria y Turquía, pero lo apoyo porque necesitamos controlar las fronteras. Igual que en Ceuta y Melilla. Pero cuando hemos tenido que afrontar la crisis en Siria también teníamos una responsabilidad como europeos. Decir que lo que estaba pasando con esa gente no nos importaba no es propio de los principios europeos. En este sentido me siento muy próximo al Papa Francisco. Y poner juntas estas dos cosas es lo que representa el PPE. Y es lo que espero que nos permitirá tener éxito en las elecciones, porque tratamos buscar una solución sin abandonar nuestros principios. Pasó igual en las pasadas elecciones en las que el tema era la política de austeridad y la crisis. El PPE se comprometió a salvar la economía y con gentes como Mariano Rajoy o Enda Kenny (el ex primer minsitro de Irlanda) y otros lo hicimos. Tenemos la economía creciendo al 2%, prácticamente todos los países con déficit por debajo del 3%, se han creado 13 millones de empleos y el BCE está pensando en cambiar ya la política de tipos de interés. Eso demuestra que la gente puede confiar en nosotros. Da la impresión de que su candidatura podría ser como una especie de prolongación europea de la herencia de Angela Merkel, ahora que teniendo en cuenta la situación en Alemania, su época puede estar en la recta final. Para nada. Yo soy Manfred Weber, el líder del grupo popular europeo y lo que ofrezco es mi propia experiencia europea para dirigir la Comisión. Y además, para mí es clave empezar una nueva era, insisto en que no podemos seguir igual, debemos abrir un nuevo capítulo en Europa. La canciller Merkel es también una mujer de consenso, siempre escucha las posiciones de los otros y apoya mi candidatura, por supuesto. ¿Qué le parece Pablo Casado, el sustituto de Mariano Rajoy en el PP español? Son generaciones diferentes. Admiro a Rajoy porque hizo un gran trabajo por España y por la Zona Euro. En la historia de España quedará como un capítulo muy positivo. Pablo Casado es otra generación, tiene otra manera de hacer política. Hay también algo en común entre los jóvenes dirigentes del PPE, como Casado, como el canciller Kurtz en Austria, Kiriakos en Grecia, que son activos y están abiertos a escuchar a la gente y darles respuestas claras. No se trata de cambiar nuestros fundamentos, pero sí de imprimirles un nuevo estilo más moderno para un mundo más moderno. ¿Le preocupa España ahora? Nos preocupa el presupuesto, la estabilidad política y la inmigración. Rajoy hizo un buen trabajo y pensamos que debería mantenerse el mismo rumbo en los próximos presupuestos. En la cuestión catalana, creo que en el conjunto de las fuerzas políticas en Madrid no hay ninguna duda de que España debe permanecer unida, como así lo pensamos nosotros. Yo estoy muy orgulloso de ser bávaro, lo que no es contradictorio con ser alemán y ser europeo. Es un error dejar ese debate a los nacionalistas como Le Pen o a los extremistas, populistas y egoístas.
13-09-2018 | Fuente: elpais.com
El BCE rebaja sus previsiones de crecimiento pero mantiene sus planes de retirada de compra de activos
Draghi advierte del peligro del "proteccionismo" creciente y minimiza el "impacto" en la zona euro de las crisis de los países emergentes
05-09-2018 | Fuente: elpais.com
Elevar el IRPF a las rentas altas dejaría el tipo máximo entre los mayores de la UE
España pasaría de rondar la media de la zona euro a estar en el ?top 10? Cataluña rondaría el gravamen de los países rescatados y escandinavos
05-09-2018 | Fuente: elpais.com
Elevar el IRPF a las rentas altas dejaría el tipo máximo entre los más altos de la UE
España pasaría de rondar la media de la zona euro a estar en el ?top 10? Cataluña rondaría el gravamen de los países rescatados y escandinavos
01-08-2018 | Fuente: elpais.com
La actividad de la zona euro se ralentiza con una subida del 0,3%
Los precios de la área monetaria común avanzan 2,1%
29-06-2018 | Fuente: abc.es
Antes de llegar a la cumbre europea Angela Merkel ha advertido en el parlamento alemán que «la inmigración puede decidir el destino de la Unión Europea». Los sentimientos y miedos de los votantes de muchos países, los «espíritus animales» de los que escribió Keynes, no entienden de hechos ni de estadísticas. Hace dos años que disminuye la entrada de inmigrantes en el continente, pero la percepción más extendida es la ausencia de controles en las fronteras externas y las dificultades extraordinarias a la hora de abordar la integración social de los recién llegados. La paradoja es que la Unión afronta un desafío demográfico que debería ser atendido, entre otras medidas, por una apertura selectiva e inteligente a la inmigración, si quiere preservar su Estado del Bienestar y renovar los contratos sociales y la solidaridad intergeneracional en cada uno de sus países. El otro gran asunto de esta cumbre de junio es el rediseño del euro, pendiente de medidas que hagan realidad la promesa de las uniones bancaria, fiscal, económica y política, la hoja de ruta trazada en 2012 sin la cual no se habría salido de lo peor de la crisis de la moneda común. Pero el anhelado acuerdo entre Angela Merkel y Emmanuel Macron sobre el gobierno económico de la zona euro es todavía un entendimiento de mínimos y lo sería también si la crisis migratoria no estuviese en el centro del debate público en Alemania y lo complicase todo. Una de las cosas que han lastrado la integración en los últimos tiempos ha sido exigir a Bruselas resultados en áreas en las que no tiene competencia. Hay una tendencia algo infantil por parte de los electorados nacionales en su reclamo de soluciones europeas. Tanto el rediseño del euro como una política de inmigración a escala continental requieren transferencias adicionales de poderes a la Unión y método comunitario, si se quieren abordar con ciertas posibilidades de éxito. Pero los gobiernos nacionales de los 27 socios, con la excepción de una península ibérica, que por sí misma no puede generar una dinámica europeísta, se resisten a dar los pasos necesarios.
28-06-2018 | Fuente: abc.es
Merkel no logra un acuerdo de mínimos en inmigración que calme a sus socios bávaros
Para la canciller alemana Angela Merkel no era habitual llegar a una cumbre en condiciones de tal debilidad. Lo de menos es que la selección alemana haya sido eliminada en el Mundial de Rusia (es muy aficionada al futbol) o que el bar preferido de los alemanes en la zona europea de Bruselas, el «Maxburg Schnitzel House», se haya incendiado la víspera de la reunión. Su principal interés en esta cumbre es lograr salvar su coalición en Berlín con un acuerdo para controlar la llegada de inmigrantes que tranquilice a sus socios bávaros. Y en Bruselas le esperaban no pocos socios europeos con más ganas de reprocharle sus casi 13 años de hegemonía política en Europa que de ayudarla, así que su máxima expectativa era un acuerdo genérico en el que aquellos gobiernos que quieran y puedan, ayuden a controlar el flujo de personas a través de las «plataformas de desembarco» en países terceros con acuerdos bileterales para restringir el «movimiento secundario» de los emigrantes dentro de la UE. El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, que había sorprendido con su carta de invitación al señalar el riesgo de una Europa dominada por los populismos nacionalistas, instó hoy a los líderes continentales a apoyar esas «plataformas de desembarco» porque la alternativa sería simplemente el cierre de las fronteras internas entre los países del bloque comunitario. «Algunos pueden pensar que soy muy duro con mis propuestas. Pero créanme, si no las acordamos, verán, veremos otras aún más duras por parte de algunos tipos realmente duros». Más aún, insistió en que «la alternativa a esta solución sería avanzar desordenadamente hacia el cierre de fronteras, también dentro de la UE, así como hacia conflictos crecientes entre los Estados miembros de la UE». Uno de los duros entre los duros fue, desde luego, el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, que cuando la reunión ya había comenzado mandó a decir que no había ninguna posibilidad de que él aprobase el documento de conclusiones pactado porque no le parecía suficiente para sus aspiraciones. El texto menciona claramente que «la UE seguirá al lado de Italia y los otros países miembros de la línea de frente» de las fronteras exteriores. Lo que quiere el primer ministro italiano -apoyado por una coalición heteróclita de nacionalistas y demagogos, tan euroescépticos unos como otros- es que se establezca como modelo lo que se ha hecho en los últimos desembarcos de rescatados en el mar, es decir, llevarlos a puertos no italianos y desde allí repartirlos entre los países que los quieran aceptar. El problema de las «plataformas» no es el apoyo que daría la ONU a través de sus agencias correspondientes (ACNUR y OIM) sino que no hay ningún país dispuesto a aceptarlas en su territorio. Marruecos, que aparece en el documento de conclusiones mencionado para ello con la perspectiva de que se el ofrezca a cambio un «apoyo financiero» le dijo que de ninguna manera al nuevo ministro español de Exteriores, Josep Borrell. Queda Libia, pero ese lugar es ahora cualquier cosa menos un país y es muy complicado pensar que sus autoridades o como se quiera llamar a quienes detentan el poder, puedan garantizar un mínimo respeto a la dignidad de los que intentan llegar a Europa en campos de concentración instalados en su territorio. Como muestra gráfica de su debilidad, al llegar al Consejo Merkel se tuvo que quedar esperando detrás del presidente francés, Emmanuel Macron, mientras este se dirigía a los periodistas. Macron citó todos los temas que estaban en el programa (Defensa europea, futuro institucional del euro, Brexit) y apenas al final dijo que «también hablaremos de migración», mientras que para Merkel no hay otro asunto más importante. El luxemburgués Xavier Bettel, sin embargo, demostró que entendía perfectamente la situación: «Creo que hay que hablar de todo, pero si sigue habiendo países que marcan líneas rojas aquí y allá, no llegaremos nunca a un acuerdo. La inmigración legal ha de ser la regla y si hay tanta gente que ha llegado de otros países que se van a Alemania, entiendo que los alemanes se pregunten por qué deben cargar con esta situación». Para el presidente del Gobierno español, que se estrenaba en esta cumbre aunque en la última semana había multiplicado sus contactos con líderes europeos, también sonó la hora del realismo. El «chico nuevo» como lo definió el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, ya se ha dado cuenta de lo complicadas que pueden ser las cosas y hoy tiró de argumentario básico: «Lo que necesitamos es una respuesta común a un desafío común». Aunque parezca mentira, el episodio de la acogida triunfal al Aquarius ya parece muy lejano en el tiempo y ahora lo que Sánchez predica es «combinar responsabilidad con solidaridad. Responsabilidad para controlar nuestras fronteras y para intensificar la dimensión exterior de la política migratoria». Tal vez esperaba que Borrell le anunciase que Marruecos estaba por la labor de echar una mano, para aparecer otra vez como el hombre providencial. Pero no.
20-06-2018 | Fuente: elpais.com
Merkel y Macron acuerdan establecer un presupuesto común para la zona euro
La canciller alemana y el presidente francés acuerdan una batería de reformas para proteger a los países de la eurozona de futuras crisis y coordinar la política migratoria
19-06-2018 | Fuente: abc.es
Merkel y Macron cocinaron ayer en el palacete de Meseberg, en los alrededores de Berlín, la propuesta conjunta que emplatarán en Bruselas, durante la próxima cumbre de finales de junio, y en la que la canciller alemana ha obtenido respaldo para medidas destinadas a frenar el flujo de refugiados en África a cambio de un considerable aumento de la aportación germana al presupuesto europeo. Hemos hallado una «buena solución» para Europa, valoró satisfecha la alemana. «Ha de ser una respuesta común del bloque», insistió Macron. A la espera de cerrar flecos con países terceros, no quisieron dar demasiados detalles sobre los acuerdos con países africanos, aunque Merkel sí dijo que «si logramos encontrar un mecanismo que, conjuntamente con las autoridades internacionales de inmigración y el Consejo Europeo, permita cuidar y asesorar bien a los refugiados sin oportunidades o con muy pocas oportunidades de entrar en Europa, como iniciativas que ya estamos viendo en Agadez, en Níger, serán buenas iniciativas». Se refería a zonas piloto seguras, garantizadas por Acnur en el caso de Níger, en las que se lleva a cabo ya con éxito el proceso de identificación y selección de los extranjeros que sí pueden acogerse al estatuto de refugiados que posibilitaría su entrada en Europa, evitando que se lancen al mar con un destino incierto. En esos mismos centros se tramitan las solicitudes de asilo y se facilita el proceso a los ciudadanos con derecho al estatuto de refugiados, vehiculando su viaje al margen de las mafias, mientras que se desincentiva el viaje a quienes por sus condiciones particulares no podrán entrar en Europa por la vía legal. Plataformas de desembarco «Lo que está claro es que hay que frenar la inmigración ilegal y el tráfico de personas, al mismo tiempo que se abren las vías legales», explicó Merkel, que toma como modelo la estrategia de reinstalación llevada a cabo en el Líbano, Turquía y Jordania, y que contempla el establecimiento de nuevos acuerdos europeos de cooperación y desarrollo con Libia a cambio de la creación de centros de refugiados en su territorio que lleven a cabo esa misma identificación temprana de potenciales refugiados y descarte del resto. Merkel y Macron apoyarán además el borrador del Consejo Europeo, que propone la creación de «plataformas de desembarco» fuera de la UE, a las que podrán ser devueltos los rescatados en el mar y donde contarán con la asistencia humanitaria necesaria, así como la propuesta austriaca de reforzar las fronteras exteriores con un mayor respaldo a Frontex. Macron mencionó las enormes posibilidades de un acuerdo con Libia en el combate contra los «traficantes de humanos». «El riesgo humanitario comienza exactamente cuando se abandona la costa libia», señaló, y concretó el apoyo del eje franco alemán a la propuesta de la Comisión de aumentar los efectivos de la agencia europea de fronteras Frontex hasta las 10.000 personas. «Muchos de los que llegan son inmigrantes económicos y queremos ser pragmáticos, pero también humanos y eficientes. Se debe ver la problemática en su conjunto y trabajar de forma conjunta con los países de origen y de tránsito». Todavía será necesario engrasar la resistencia del núcleo de Visegrado y Merkel tiene una importante cita el próximo 5 de julio para hablar de todo esto con Viktor Orbán, el primer ministro de Hungría, cuyo apoyo resultará crucial para que la respuesta europea sea efectivamente en bloque, pero de entrada se trata de un proyecto al que los equipos diplomáticos reconocen muchas posibilidades de superar la reunión de líderes europeos de los días 28 y 29 de junio. Inversiones millonarias A cambio del respaldo francés a este diseño, Merkel accedió ayer a la creación de un gran presupuesto europeo de inversiones, que correrá paralelo al marco financiero plurianual y que servirá para inyectar dinero público en la economía euro, algo a lo que la canciller alemana llevaba resistiéndose tres legislaturas seguidas. El objetivo de ese ingente plan de inversiones será «la convergencia entre países» dijo, aunque metió también una cuña propia al anotar que «la integración de refugiados es una cuestión de cohesión». «El presupuesto para la zona euro servirá para ayudar en las inversiones de la UE», se extendía la canciller, y para que las políticas económicas se armonicen, algo importante para la Unión Monetaria y Económica. Ambos sugirieron además que este presupuesto supondrá una «ofensiva millonaria». Otra de las concesiones que Alemania hizo ayer al proyecto europeo de Macron fue la conversión del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) en una especie de FMI europeo que servirá para dotar a la eurozona de un instrumento extra, para mejorar su estabilidad y afrontar problemas de liquidez, o lo que es lo mismo, para actuar en los futuros rescates con independencia de los criterios de Lagarde y sus analistas.
19-06-2018 | Fuente: elpais.com
Merkel y Macron acuerdan establecer un presupuesto común para la zona euro
La canciller alemana y el presidente francés acuerdan una batería de reformas para proteger a los países de eurozona de futuras crisis y coordinar la política migratoria
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