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Noticias de yihadismo

01-01-1970 | Fuente: abc.es
Los demócratas reclaman a Trump que revoque la orden migratoria
Bajo el grito de «No al odio ni al miedo, los refugiados son bienvenidos aquí», cientos de personas se sumaron hoy a los demócratas del Congreso de EE.UU. para plantar cara al presidente, Donald Trump, y pedir que «revoque» la orden por la que prohíbe la entrada a ciudadanos de ciertos países musulmanes. Encabezados por el líder de la minoría en la Cámara Alta, Chuck Schumer, y por su par en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, los demócratas celebraron una vigilia por aquellos refugiados e inmigrantes que se han visto afectados por la orden ejecutiva del mandatario. «Estamos aquí para luchar, y lo haremos el tiempo que sea necesario para poder recuperar la decencia de este país», aseveró la senadora demócrata Elizabeth Warren, rodeada de muchos de los miembros de su bancada, tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes. Warren advirtió que tanto en las cortes como en el Congreso, los demócratas se unirán para «luchar contra Trump mientras siga intentando estar por encima de la ley», e insistió en que precisamente esa defensa es la «forma más pura de patriotismo». Trump ordenó el pasado viernes cerrar temporalmente las puertas a todos los refugiados e inmigrantes de siete países musulmanes, convirtiendo la política de asilo en parte de su estrategia antiterrorista y de defensa. La medida ordena la suspensión de la acogida de refugiados durante 120 días para examinar los mecanismos de aceptación y asegurarse de que radicales no pisan territorio estadounidense. Además, incluiría la suspensión en la concesión de visados a varios países de mayoría musulmana hasta que se adopten procesos de «escrutinio extremo», algo que es visto por algunas organizaciones como un paso hacia la prohibición de la migración musulmana. En este sentido, los demócratas presentaron hoy varios proyectos de ley para bloquear la orden ejecutiva del multimillonario, y pretenden continuar presionando a los republicanos, muchos de ellos molestos con la medida del magnate, para que apoyen su propuesta en el Legislativo. «Estamos aquí esta noche para asegurarnos de que esta orden ejecutiva sea derogada», dijo el senador Ben Cardin, el legislador demócrata de más alto rango en el Comité de Relaciones Exteriores. Cardin consideró la orden como «vergonzosa» y «temeraria» y advirtió que contrariamente al propósito de Trump, hace al país más inseguro. El líder de la minoría demócrata en el Senado advirtió que este tipo de medidas «animarán a los lobos solitarios», quienes dentro del país han protagonizado los más recientes actos terroristas vinculados con el yihadismo, y aislará a Estados Unidos para defenderse de sus amenazas exteriores. Durante la vigilia, también se dirigieron a los asistentes inmigrantes y refugiados que ahora son víctimas de las consecuencias de la orden firmada por el mandatario. Omar Al Muqdad, periodista y refugiado sirio, dio las gracias a los asistentes por mostrar «la cara más bonita» de Estados Unidos, al manifestarse por sus derechos y subrayó que los refugiados «no son sus enemigos». «Los refugiados no son vuestros enemigos, lo son quienes les obligan a ellos a ser refugiados. No somos terroristas», reiteró ante los aplausos de los asistentes. La aplicación de la orden ejecutiva del presidente ya se ha topado con varios escollos en cortes federales, y se espera que tanto los demócratas como otras organizaciones civiles continúen peleando para defender los derechos de los inmigrantes y refugiados.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El terror fundamentalista cambia de táctica y de objetivo
El atentado contra el autobús del equipo alemán de fútbol del Borussia Dortmund confirma la proliferación de un yihadismo «low cost», llevado a cabo por terroristas del tipo «lobo solitario» más o menos improvisados, pero con características particulares en el último atentado. En este caso, el terrorista no ha acudido al atentado suicida ni al atropello masivo. Ha optado por un método relativamente novedoso: el artefacto explosivo camuflado, listo para estallar al paso de un vehículo. Una táctica empleada muy frecuentemente en la guerra en Irak, sobre todo contra el Ejército norteamericano tras la invasión, pero no en los atentados de Europa. Por otro lado, los ataques llevados a cabo hasta ahora han sido indiscriminados y con el único objetivo de matar al mayor número posible de personas. Esta vez han ido a por unos futbolistas y en una de las cartas de reivindicación se amenazaba con más ataques contra deportistas o «famosos». En París los yihadistas ya intentaron atacar el estadio de Saint Denis, durante un partido de fútbol al que asistía el presidente Hollande. Pero también en aquel caso se trataba de un atentado indiscriminado. Países con mayor población musulmana Desde Alemania (segundo país con mayor número de musulmanes en Europa), los especialistas locales están intercambiando información y experiencias con los investigadores de Francia (país con mayor número de musulmanes en el Viejo Continente), intentando afrontar juntos unos desafíos siempre más inquietantes. Los primeros indicios encontrados en Alemania, tras el atentado contra el autobús del Borussia Dortmund, tienen similitudes y novedades con respecto al «modelo francés» de yihadismo criminal. Las cartas descubiertas en las inmediaciones del atentado, «exigiendo» que Alemania retire las unidades de su arma aérea que realizan operaciones en los frentes sirio e iraquí sugieren una relación directa entre el comando o el «lobo solitario» instalados en Alemania, y los objetivos designados o sugeridos desde Daesh o Al Qaida. Sin embargo, el ataque de Dortmund sugiere una cada vez mayor improvisación por parte del voluntariado yihadista.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El yihadismo se feminiza
Si en los Ejércitos de los estados occidentales las mujeres tienen cada vez un mayor protagonismo, lo mismo ocurre en el que es hoy su principal enemigo: el terrorismo islámico. Según un reciente informe del Real Instituto Elcano, de los alrededor de 5.000 combatientes extranjeros que en los últimos años han viajado a Siria e Irak para enrolarse en milicias como Daesh, en torno a un 10% habrían sido mujeres. Se trata de una tendencia a la feminización de la yihad que se ha acentuado en los últimos tres años y que preocupa enormemente tanto a los activistas por la defensa de los derechos de las mujeres como a los servicios de seguridad. Los expertos temen además que la pérdida de territorios que está sufriendo el califato terrorista los dos países mencionados a causa de la ofensiva internacional en su contra pueda alterar el rol que habitualmente han venido desempeñando las mujeres en su organización. Si hasta ahora se dedicaban sobre todo a labores de captación y a satisfacer las necesidades de los muyahidines, se teme que puedan asumir ahora un papel más activo, lo que incluiría la comisión directa de atentados en capitales occidentales. El informe del Elcano pone de manifiesto también el nuevo perfil que empiezan a mostrar las mujeres implicadas en redes terroristas. Se trata, según revelan las estadísticas, de mujeres jóvenes sin cargas familiares, muchas de ellas con la ciudadanía europea de nacimiento. El discurso fanático de Daesh ha logrado convertir a varios jóvenes musulmanes europeos en lobos solitarios, el miedo es que pronto haya que empezar a hablar de lobas solitarias. Cada vez más jóvenes El caso español revela que casi la mitad de las mujeres detenidas por las Fuerzas de Seguridad por presuntas conexiones con las redes yihadistas tenían entre 19 y 23 años. El segundo tramo de edad con más arrestadas es el comprendido entre los 24 y los 28 años. Ellas, como deja claro la Base de Datos Elcano sobre Yihadistas en España (Bdeye), son cada vez más y cada vez más jóvenes. Sea porque se ha incrementado su actividad criminal, o porque los distintos cuerpos policiales son ahora mucho más celosos en su persecución, lo cierto es que se aprecia un auténtico bum del activismo terrorista femenino en España. El fenómeno era, al menos en las cifras oficiales, inexistente hace tan solo tres años y ahora muestra un crecimiento exponencial. Antes de que la Policía Nacional detuviera en el verano de 2014 a dos muchachas de 14 y 19 años en Ceuta, ninguna mujer había sido arrestada en España por yihadismo. Desde entonces, de las 158 personas detenidas, un 14,6% eran mujeres. Hoy, son ya 23 las mujeres que han sido puestas a disposición de la Audiencia Nacional por los agentes de la lucha antiterrorista. También entre los 208 españoles que el Centro Nacional de Inteligencia estima que han marchado a los dominios del califato en Siria e Irak para sumarse a la causa de Daesh hay una creciente presencia femenina, que ronda el 10%. El retrato robot de la yihadista que opera en territorio nacional indica que se trata de una mujer joven, soltera, con nacionalidad española en seis de cada diez casos. La otra nacionalidad que se repite con más frecuencia es la marroquí.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El segundo sospechoso del tiroteo en los Campos Elíseos de París se entrega en Amberes
El hombre por el que Francia había lanzado una orden de busca y captura al sospechar que podía estar relacionado con el atentado perpetrado anoche en París se ha presentado en una comisaría de Amberes, en el norte de Bélgica, ha indicado el ministerio francés de Interior. El portavoz del departamento, Pierre-Henry Brandet, citado por la emisora «France Info», ha informado de que ese individuo había sido señalado por los servicios secretos belgas a Francia después del ataque en la avenida de los Campos Elíseos, en el que un policía fue asesinado y otras tres personas ?dos agentes y una transeúnte? resultaron heridos antes de que el autor de los disparos fuera abatido por las fuerzas del orden. El sospechoso, Youssouf E. O., estaba trabajando en una gasolinera en el momento del atentado, según ha indicado su abogado. En un registro llevado a cabo en su domicilio durante una investigación no relacionada con el terrorismo, se encontró un billete de Thalys (un servicio ferroviario de alta velocidad que conecta a París y Bruselas entre sí). El hallazgo dio lugar a un aviso a las autoridades francesas. Lo que se sabe del autor La búsqueda se lanzó después de que Daesh asumiera anoche rápidamente la autoría del ataque, y lo atribuyera a uno de sus «combatientes» al que identificó como Abu Yusef el belga, abatido por la Policía tras el tiroteo. Tres personas de su entorno han sido interrogadas y arrestadas en las últimas horas, según ha informado el diario «Le Parisien». Por los elementos filtrados por la prensa, se sabe que es un francés, Karim C., de 39 años; domiciliado en Livry Gargan, en la periferia de París. Había sido condenado a 15 años de cárcel en 2005 por unos hechos de 2001, cuando hirió de bala a un policía tras haberse visto implicado en un choque de coches. Dos días después, cuando estaba arrestado, hirió gravemente a otro agente que lo sacaba de su celda al robarle el arma. Brandet no ha querido confirmar que estuviera fichado por los servicios secretos, una información ofrecida por «Europe 1», que también ha señalado que había sido arrestado el pasado 23 de febrero, pero fue puesto en libertad por falta de pruebas. Era objeto de seguimiento por un juez de aplicación de penas pero no cumplía con sus obligaciones y había dejado de comparecer ante el magistrado. Por otro lado, los investigadores han encontrado un fusil de calibre 12 milímetros, dos grandes cuchillos y un ejemplar del Corán en el coche del autor del atentado de este jueves en los Campos Elíseos, según fuentes judiciales citadas por la cadena «France Info». Su identificación fue posible gracias al carné que llevaba consigo como propietario del vehículo. Tras ello, se llevó a cabo un registro en una vivienda en Chelles, en Sena y Marne, donde residía. Aquí, según «Le Parisien», los investigadores encontraron «elementos de radicalización», entre ellos material salafista. Dudas sobre la autoría de Daesh Apenas dos horas después del ataque, registrado a tres días de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Francia, Daesh reivindicó, vía su agencia de noticias Amaq, su autoría. Según dijo, fue obra de uno de uno de sus «soldados»: Abu Yusuf el belga. Pero los expertos han expresado su suspicacia respecto a la premura con la que se reinvidicó la autoría, ya que normalmente el grupo terrorista suele tardar varias horas y en general días en atribuirse los ataques. Además, coinciden en que el ofrecer un nombre daría a entender algún tipo de supervisión por parte de la organización terrorista del ataque. Sin embargo, hay dudas sobre que la persona identificada sea el autor del mismo, puesto que las autoridades tanto belgas como francesas han apuntado a que Karim C. tenía nacionalidad gala. No obstante, apuntan a que el apelativo «el belga» puede hacer referencia al hecho no solo de que sea de esta nacionalidad sino que viviera en algún momento en Bélgica. Pero, el experto en yihadismo Wassim Nar ha alertado también de que Daesh podría haberse «equivocado de asaltante» y que por tanto el verdadero «Al Beljik» (el belga) podría estar a la fuga «a punto de pasar a la acción».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
París resiste con estoicismo
¿Va a alterar el atentado del jueves una parte sustancial del voto del domingo en Francia? Me lo pregunto mientras subo las escaleras de la estación del metro Franklin D. Roosevelt, en los Campos Elíseos, a la altura del punto en el cual un policía fue asesinado el jueves por la noche por un sujeto que emergió de su vehículo disparando un kalashnikov, sin más objeto que el de llevarse por delante el máximo de gendarmes antes de ser él mismo abatido. Hirió de gravedad a un segundo agente y a una turista alemana. No tenía la menor posibilidad de sobrevivir a su acción. Nada nuevo. La dinámica habitual de los alucinados que buscan la identificación mística con el Daesh. Porque es de eso de lo que se trata, de una identificación mística. No organizativa. Cada vez más, quienes actúan son individuos que no han pisado nunca suelo sirio, que apenas han salido mucho más allá de esas sórdidas periferias urbanas en las cuales el islamismo radical y la delincuencia común se han ido amalgamando hasta hacerse indistinguibles y han acabado por configurar los «territorios perdidos de la República» que la ciudadanía percibe, cada vez más, como «estados dentro del Estado», como universos cerrados, impermeables a la ley y aun a la sociedad moderna y a sus más compartidos valores. Pero la sociedad -aún más que la naturaleza, para la cual acuñaron los clásicos la fórmula- «aborrece el vacío». El hueco que cedió la República ha sido obturado por los profetas de la vieja ley salafista. El yihadismo no ha sido, en esas periferias, un movimiento religioso. No sólo, ni siquiera en primer lugar. Ha sido, ante todo, una fratría, a mitad de camino entre el reconocimiento étnico y la autoprotección mafiosa. Modelo exacto Cualquier pobre diablo puede erigirse en héroe. Daesh adoptará su nombre y le dará la contraseña para entrar al paraísoEl autor del asesinato del jueves en los Campos Elíseos da el modelo exacto de esa comunidad de condenados. Del narcotráfico y la pequeña delincuencia a la cárcel. Y es allí, en la cárcel, donde el odio se reviste de una envoltura piadosa irrisoria. Pero eficacísima. Karim Cheurfi había sido ya condenado en 2005 a quince años de prisión por tres intentos de asesinato, de los cuales dos tenían por objetivo a policías. Después de su salida en 2013, siguió una carrera de delincuente menor y fue investigado, hace dos meses, por proclamar su proyecto de volver a intentar el asesinato policial. ¿Era un hombre del Daesh? Era una máquina de rencor. Daesh le proporcionó las siglas bajo las cuales hacer de su miseria una oscura teología. No es demasiado verosímil que nadie en el Daesh mismo supiera de su existencia antes de que ejecutara su sombrío sacrificio. Incluso, al reivindicar la acción, el comunicado del Daesh confunde su nacionalidad y su nombre. Es la estrategia habitual. Cualquier pobre diablo puede erigirse en héroe merecedor de todas las huríes celestes. Daesh adoptará su nombre y le dará la contraseña para entrar al paraíso: una estrategia eficaz y barata. No requiere organización. Ni siquiera más armas que las que ya se mueven para el delito común en las rudas periferias en donde su cultivo prolifera. ¿Va a hacer bascular, ese bárbaro estallido de irracionalidad, la decisión del votante en las elecciones más decisivas del último medio siglo francés? Salgo del metro que tomé en la estación de Ternes, junto al local en el cual Marine le Pen acababa de dar su último comunicado antes de cerrar, como todos los candidatos menos Mélenchon, los actos finales de su campaña en señal de duelo: «Una vez elegida Presidenta de la República, pondré en marcha inmediatamente y sin debilidad mi plan de batalla contra el terrorismo islamista y el laxismo penal para proteger a los franceses». No hay demasiadas dudas sobre lo que eso significa. Pero Marine le Pen no conserva nada de la grandilocuencia de su padre. Y es eso lo que da miedo. De aquellos excesos retóricos del viejo tribuno, uno salía con una mezcla de comicidad y anacronismo. Y extraía la clara conclusión de que jamás cosa tan ridícula llegaría lejos. Ahora que Marine sabe su posibilidad real de ser Presidenta, lo primero que ha hecho ha sido decapitar al progenitor. Con Jean-Marie expulsado del FN, el veto simbólico que de él heredara se desdibuja. Y todo pasa a ser posible. Jean-Marie hubiera proclamado lo mismo a destemplados gritos. Generando, en partes iguales, asco y risa. En la voz de Marine, suena con la frialdad de un enunciado matemático. Colas de turistas No, ni un solo voto se perderá en París a causa de un animal sin más neurona que su kalashnikov¿Será escuchada? Salgo a los Campos Elíseos. Anoche, tomados militarmente. Hoy, en el esplendor turístico de una preciosa primavera. Hay ramos de flores en el lugar en que el gendarme fue abatido. Lo demás persevera en su rutina. Ni siquiera hay a la vista más gendarmes de los que patrullan allí en un día cualquiera. A la vista, al menos. Desciendo, camino de la pirámide de cristal del Louvre. La cola ante la suntuosa exposición del centenario de Rodin es tan larga como cada día. Maldigo la ausencia de tiempo que me impedirá encerrarme en el Grand Palais y olvidar, en el intemporal sosiego de las prodigiosas esculturas rodinianas, este momento siniestro que nos envuelve a todos. La noria, a la entrada del jardín de las Tullerías, sigue girando, perezosa y atiborrada de turistas. Como cada día. Esta ciudad es así. La he visto reaccionar en sus más duros momentos. Después de «Charlie Hebdo», después del Bataclan? Y he sabido que no, que no había que «rezar por París», como la bienintencionada tontería en inglés, pray for Paris, pedía. No, no rezar. Ni compadecer. Sólo entender su fuerza. Y admirarla. Y, en ese instante en el cual reconozco sobre París los mismos rostros estoicos de siempre, en ese instante mismo, mi pregunta al salir del metro se me vuelve estúpida. No, ni un solo voto se perderá en París a causa de un animal sin más neurona que su kalashnikov. Ni un solo voto. Ni una sola inteligencia.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La excepción marroquí frente a Daesh
España ha gozado desde el 11-M del aplauso y la admiración de sus países vecinos por su lucha antiterrorista. En los últimos 13 años, la Policía ha arrestado a más de 700 sospechosos de pertenecer a grupos yihadistas según el Ministerio de Interior, y para ello ha contado con la colaboración fundamental de Marruecos en el control y contención del terrorismo yihadista como vía de entrada a Europa desde el Magreb. Pero la «excepción española» acabó el pasado jueves con los atentados de Barcelona y Cambrils cometidos por una célula compuesta por jóvenes marroquíes o de origen marroquí. Pese a que el «yihadismo marroquí» también ha supuesto una grave amenaza en otros países como Francia o Bélgica, tan solo horas después otro joven del país magrebí apuñaló a varias personas en la localidad finlandesa de Turku, el reino alauí en cambio ha logrado hasta el momento repeler los ataques de Daesh. Marruecos ha sido una de las principales fuentes magrebíes de combatientes extranjeros para el Estado Islámico y otros grupos yihadistas en la región con entre 1.200 y 1.500 combatientes en Siria e Irak, según un estudio de la empresa estadounidense especializada en servicios de inteligencia Stratfor, aunque en general los marroquíes no han asumido altos cargos en la organización como yihadistas de otras nacionalidades. Este no es un fenómeno nuevo. Los marroquíes han dejado su país para luchar contra la yihad en conflictos tan diversos como las guerras en Afganistán, Bosnia, Chechenia e Irak. A principios de los años noventa, los combatientes que regresaron de Afganistán fundaron una milicia yihadista llamada el Grupo Combatiente Islámico Marroquí, que pretendía establecer un gobierno islámico en Marruecos. Pero el número de marroquíes que fueron a luchar en Siria entre 2011 y 2016 supera el total de combatientes salidos del reino alauí en las dos décadas precedentes desde que tuviera lugar la primera oleada yihadista por la guerra en Afganistán frente a la invasión soviética en los años ochenta, subraya un estudio del pasado julio del think tank International Crisis Group. Instituto para formar imanes El pasado domingo, la Policía marroquí detuvo en Uxda, a unos 15 kilómetros de la frontera argelina, a un individuo que podría ser el enlace de Moussa Oukabir, abatido en Cambrils y de quien se cree que cuatro días antes de los atentados viajó a Marruecos. El reino alauí sufrió su particular 11-M en 2003, cuando cinco atentados suicidas golpearon de forma simultánea lugares frecuentados por europeos en Casablanca matando a 41 personas. Desde entonces, solo el atentado en Marrakech en 2011, que causó la muerte de 17 personas, ha sorteado la estrategia antiterrorista del reino alauí, en la que las fuerzas de seguridad marroquíes han resultado clave en la contención del yihadismo en su territorio. Para ello, la agencia de inteligencia del país, la Policía nacional, la Policía paramilitar y la Oficina Central de Investigaciones Judiciales han trabajado estrechamente con sus homólogos estadounidenses y europeos, incide el informe de Stratfor. «Marruecos es un socio clave en nuestros esfuerzos por garantizar la seguridad y combatir el terrorismo», dijo el ex ministro francés del Interior, Bernard Cazeneuve, durante una conferencia de prensa en el país magrebí en febrero de 2015. Para mejorar su eficiencia en la lucha antiterrorista, Marruecos lanzó en 2015 su propia versión del FBI, la Oficina Central de Investigación Judicial (BCJI), y desde su creación ha desarticulado 40 células terroristas y arrestado a casi 600 personas. La estrategia antiterrorista marroquí se apoya en unos ubicuos y reforzados servicios secretos y Policía. «La estrategia multidimensional se basa en aumentar nuestra seguridad a través del refuerzo de los contingentes en la lucha contra el terror y la adopción de una ley especial antiterrorista», declaró a finales de 2016 el director del BCIJ, Abdelhak el Jiyam, en una entrevista a «The Arab Weekly». La agencia monitorea la red para interceptar grupúsculos que emplean las redes sociales para el reclutamiento de nuevos terroristas y sigue «muy de cerca» las trayectorias de los retornados mientras controla sus fronteras. En los últimos quince años, se han producido más de 2.500 arrestos de presuntos terroristas. Organizaciones como Human Rights Watch han denunciado violaciones de los derechos humanos en algunas de las detenciones. Con una tasa de población joven del 30%, cada vez más vulnerables a la pobreza, el desarraigo y la ideología radical de grupos como Daesh o Al Qaida propagada por la red, la monarquía marroquí se ha enfocado también en la prevención religiosa. En 2015, el reino alauí inauguró en Rabat el Instituto Mohammed VI para la formación de Imanes y Predicadores, como parte de una estrategia dirigida a contener el extremismo islámico. Predicadores organizados por el gobierno visitan a miles de presos condenados por lazos yihadistas, en un intento de facilitar su reinserción en la sociedad. La Ley marroquí de Lucha contra el Terror se reforzó en 2011, y en 2015 prohibió por ley que ciudadanos del país intentaran viajar a Siria o Irak para unirse al autodenominado Estado Islámico. En la Túnez posrevolucionaria, el Gobierno tunecino de la Troika liderado por los islamistas de Ennahda toleró el reclutamiento de Ansar al Sharia, grupo que posteriormente fue clasificado como terrorista. Cerca de 5.000 tunecinos se habrían unido a Daesh y otros grupos yihadistas, según Naciones Unidas. Indulto a terroristas del atentado en Casablanca En los últimos años ha habido varias redes yihadistas desmanteladas en España. Un informe del Real Instituto Elcano del pasado año, en el que elaboraba una radiografía del yihadismo en nuestro país, arrojaba datos como que hasta cuatro de cada diez yihadistas (41,1%) tienen nacionalidad marroquí, solo superados por los que cuentan con la nacionalidad española. Ayoub el Khazzani, de origen marroquí pero residente de Algeciras y que trató de atentar en el tren Thalys en verano de 2015, estaba ya fichado por la Policía española como traficante de drogas y yihadista. El contraterrorismo español depende en gran medida de la cooperación con sus homólogos marroquíes, que se han infiltrado con éxito en las comunidades inmigrantes de toda Europa a través de una importante red de informantes y además ha ejercido de gendarme en los últimos años ante la inmigración subsahariana, con unos métodos denunciados por grupos de Derechos Humanos. «Lo sorprendente es que no se haya producido un ataque como este en Marruecos», dijo un analista de International Crisis Group a «The New York Times». La propaganda yihadista ha situado también a Marruecos en su punto de mira. Encabezada por Adnan Abu Walid Sahraoui, la filial de Daesh en el Sahel emitió en mayo de 2016 un mensaje de audio pidiendo ataques allí contra la misión de las Naciones Unidas en el Sáhara Occidental y turistas occidentales en Marruecos, según «Al Jazeera». En un reportaje del portal magrebí «Le Desk», un especialista iraquí sobre Daesh alerta de la presencia de células durmientes en el país que podrían estar esperando su oportunidad. En Marruecos, según este mismo artículo, estas células que han funcionado de forma autónoma estos años trabajando para facilitar viajes de entrada al país de yihadistas del extranjero mediante pasaportes falsos. Así y todo, estas amenazas no han sido obstáculo para que el rey Mohamed VI quien, con motivo del 64º aniversario de la llamada Revolución del Rey y del Pueblo el pasado domingo, indultó a 13 condenados por terrorismo -de un total de 415 de presos agraciados por esta medida-, entre los que se encontraban, según la prensa local, varios yihadistas acusados de participar en los ataques de Casablanca.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump acepta el reto de Afganistán pero se desmarca de Bush y Obama
La decisión de Donald Trump de revisar la estrategia y reforzar el frente en Afganistán no obedece a un convencimiento personal. Al contrario. Como él mismo reconoció la noche del lunes en el primer mensaje televisado que dirige a la nación, sobre la guerra más larga de la historia de Estados Unidos, su instinto le decía lo contrario. Un escepticismo con las aventuras militares que ya mostró en campaña y que ha evolucionado meses después de escuchar a los generales: «Las decisiones son a veces diferentes cuando uno se sienta en el Despacho Oval». Presentada la disculpa a sus fieles, gregarios del discurso nacionalista y contrario a intervenir en el exterior con el que ganó las elecciones, el presidente intentó diferenciarse de sus antecesores, George W. Bush y Barack Obama, de quienes sugirió que habían sido unos «perdedores». Trump se propone «dar la vuelta y ganar» la guerra de Afganistán dieciséis años después, pero «no para reconstruir el país, sino para matar terroristas», en alusión al anterior presidente republicano, impulsor de la «guerra contra el terrorismo» tras el 11-S. Su crítica a Obama, que intentó la salida progresiva del país hasta que asumió la realidad militar, la resumió en la necesidad de no repetir el error de Irak, con un «inaceptable» abandono que refuerce la presencia del yihadismo de Al Qaida y de Daesh (ISIS). Donald Trump dio las primeras muestras de aceptar la recomendación del establishment militar el 19 de julio. Aquel día, fue especialmente incisivo en la Situation Room (Sala de Emergencias de la Casa Blanca que el presidente comparte con los mandos militares y la Inteligencia): «Vamos perdiendo». Se refería la guerra de Afganistán. Por primera vez, sus numerosas preguntas apuntaban a una aceptación de que había que hacer algo. El pasado viernes, en Camp David, Trump cerró la nueva estrategia para Afganistán con el jefe del Pentágono, James Mattis. Su discurso ofreció grandes trazos de la nueva orientación, pero pocos detalles. «El enemigo nunca sabrá por adelantado lo que vamos a hacer», fue su máxima. Nada de calendarios o de planes previos, sino actuaciones y decisiones: «Nunca diremos que vamos a atacar, pero atacaremos». El mejor ejemplo se encuentra en la megabomba con la que Estados Unidos mató por sorpresa a un centenar de talibanes el 13 de abril. Era la primera vez que utilizaba la GBU-43, el proyectil no nuclear más poderoso de la historia. Trump ni siquiera ratificó el próximo envío de 4.000 soldados, la principal medida, que sí confirmaron fuentes republicanas en el Congreso. Se sumarán a los 8.400 desplegados en la actualidad. Sobre el terreno, algunos expertos apuntan al despliegue de una contrainsurgencia contra los talibanes y el yihadismo de Al Qaida y Daesh, consistente en la eliminación selectiva de terroristas. Aunque requeriría una estrecha coordinación con el Gobierno afgano, mucho tiempo y mucho dinero, que el legislativo estadounidense no está dispuesto a aprobar. La doctrina Trump deja también margen a una geopolítica diferenciada con relación a la Administración Obama, en la que Paquistán es el blanco de los reproches. Con su habitual visión mercantilista, siempre en busca de rentabilidad, Trump arremetió con dureza contra el Gobierno de Islamabad: «Les hemos pagado miles de millones de dólares al tiempo que dan cobijo a los mismos terroristas contra los que luchamos. Eso tiene que cambiar, y cambiará inmediatamente. Es hora de que Paquistán demuestre su compromiso con la civilización, el orden y la paz». Por si quedaban dudas, el presidente estadounidense fue muy específico cuando eligió como socio preferente a la India, país con el que los paquistaníes mantienen unas tensas relaciones. Las amenazas de Trump no generaron precisamente indiferencia en Islamabad, donde fuentes políticas y militares reconocían ayer su inquietud por la posible reducción de la cuantiosa ayuda que recibe su país de Estados Unidos. La relación entre ambos países siempre se ha movido entre fuertes altibajos. Washington asumía la laxitud con la que Paquistán alberga a terroristas en su frontera con Afganistán, a cambio de valiosa información de sus servicios secretos sobre los movimientos de los talibanes y los yihadistas. El mayor fruto para los norteamericanos fue la operación que permitió matar a Osama Bin Laden, el líder de Al Qaida y autor intelectual del 11-S, quien sorprendentemente llevaba viviendo mucho tiempo en una casa cercana a un cuartel militar paquistaní. El chivatazo habría provenido de este país. El mensaje de Trump fue recibido con aplausos en Afganistán. Su Gobierno calificó de «diez sobre diez» el compromiso de la nueva Administración estadounidense. Enfrente, los talibanes advertían de que seguirán haciendo la guerra eterna. Frente a la promesa de Trump de impedir que la autodenominada insurgencia retome el poder, un portavoz de los terroristas tachó su discurso de «viejo y poco claro». Pese a la contundencia del mensaje, el presidente norteamericano había dejado abierta la puerta a una «negociación» con los talibanes, aunque siempre en posición de fuerza.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Bombas caseras: materiales sencillos de conseguir pero muy difícil de hacer explotar con éxito
El Gobierno iraquí anunció el pasado fin de semana el fin de la lucha contra el autodenominado Estado Islámico. De contar con un territorio mayor a la superficie del Reino Unido, el «califato» de Daesh ha colapsado más rápidamente de lo que promulgaba su triunfalista propaganda, pero sus ideas perdurarán durante años. El atacante del metro de Nueva York (Akayed Ullah), que detonó el pasado lunes una bomba de fabricación hiriéndose «solo» a él y a otras tres personas, confeccionó él mismo una bomba de tubo gracias a toda la información disponible en incontables canales de Telegram, páginas web y redes sociales que han distribuido Daesh y Al Qaida a lo largo de los últimos años en sus revistas y vídeos, según han concluido investigadores citados por la prensa estadounidense. Aun fallido, el atentado masivo que pretendía Ullah ha evidenciado la amenaza permanente de este yihadismo 'low cost' y sin líderes. En Europa, un informe de la Comisión Europea, presentado a la Eurocámara a principios de este año, concluía que las regulaciones de la UE han reducido sustancialmente la cantidad disponible en el mercado de productos químicos precursores de explosivos. Aunque las medidas de control sobre más de 15 sustancias químicas han ayudado a los servicios de seguridad a prevenir los ataques, los autores del informe añaden que vigilar las ventas en Internet de sustancias potencialmente letales sigue siendo un problema. Google y Facebook «Es imposible eliminar por completo este tipo de contenido mientras haya un número mínimo de partidarios comprometidos en difundir contenidos como los manuales para fabricar bombas caseras. Así y todo, no basta con una guía para detonar con éxito una bomba casera, necesitas tener un conocimiento especializado y una monitorización difícil de conseguir en Occidente. Esta falta de conocimiento pudo ser el origen de que el artefacto explosivo del ataque del lunes tuviese un mal funcionamiento», señala Manuel R. Torres, profesor de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla y experto en ciberseguridad y yihadismo. «Google y Facebook, entre otros, tienen una postura mucho más proactiva en la erradicación de este contenido que hace unos años, no solo incrementando sus plantillas, también están empleando procedimientos automatizados para detectar y eliminar la propaganda. Va a seguir existiendo, pero acceder a este contenido es mucho más complicado que hace cuatro años», agrega. Cerca de seis millones de personas transitan cada día por las 472 estaciones del metro de Nueva York, lo que le convierte en un objetivo muy atractivo para el potencial terrorista. «Ha podido ser una pesadilla aún peor», reconocía aliviado el pasado lunes el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo. Los atentados de actores individuales son tan imprevisibles como inevitables, según los expertos consultados. Tras los atentados de Barcelona y Cambrils, el Gobierno francés aprobó un decreto que exige la identificación de los compradores de productos que puedan servir para fabricar explosivos, como el triperóxido de triacetona (TATP), comúnmente conocido como «Madre de Satán». Un fanático del grupo yihadista Daesh o de Al Qaida puede fabricar potentes explosivos a partir de bienes de consumo comunes, como desinfectantes para piscinas o fertilizantes accesibles a cualquier comprador. «Pero aún así no es tan fácil conseguir explosivos. ¿Cómo encontrar a un fabricante de bombas? No es tan fácil hacer una, se necesita conocimiento y práctica, saber qué materiales hacen falta para un determinado ataque y si son fácil de acceder en el mercado, saber manipularlos, etc. Necesitas una potente estructura detrás», dijo a ABC Mia Bloom, investigadora de la Georgia State University y renombrada especialista en yihadismo. Otros metros de grandes metrópolis como El Cairo emplean arcos detectores de metales que pueden ser esquivados sin gran dificultad. «Localizar únicamente el metal no supone una defensa muy efectiva. Los terroristas pueden emplear para metralla bolas de plástico muy duro que imita perfectamente el impacto de cualquier objeto metálico. Lo mismo ocurre con el recipiente. Por el contrario, el empleo de perros especializados puede resultar más efectivo. Aunque nada va a impedirle a un fanático utilizar un cuchillo o un camión, igualmente publicitados por la propaganda yihadista, en caso de no poder recurrir a explosivos. Daesh necesita atentados como el de Nueva York para demostrar que sigue vivo», explica a este diario el coronel del Ejércitoy analista Pedro Baños. Mustafa Setmarian, nacido en Siria (Alepo, 1958) pero nacionalizado español tras casarse con una madrileña en octubre de 1987, publicó en 2004 «Llamada a la resistencia islámica internacional» donde elogiaba a los «actores solitarios» que, aun sin tener conexión con Al Qaida central, lograban ataques de impacto en las poblaciones occidentales. Su ideario ha sido difundido y ampliado por los principales grupos yihadistas, lo que ha inspirado la proliferación de tentativas de atentados como el de este lunes en Nueva York.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Bombas caseras: materiales al alcance de todos pero muy difíciles de detonar con éxito
El Gobierno iraquí anunció el pasado fin de semana el fin de la lucha contra el autodenominado Estado Islámico. De contar con un territorio mayor a la superficie del Reino Unido, el «califato» de Daesh ha colapsado más rápidamente de lo que promulgaba su triunfalista propaganda, pero sus ideas perdurarán durante años. El atacante del metro de Nueva York (Akayed Ullah), que detonó el pasado lunes una bomba de fabricación hiriéndose «solo» a él y a otras tres personas, confeccionó él mismo una bomba de tubo gracias a toda la información disponible en incontables canales de Telegram, páginas web y redes sociales que han distribuido Daesh y Al Qaida a lo largo de los últimos años en sus revistas y vídeos, según han concluido investigadores citados por la prensa estadounidense. Aun fallido, el atentado masivo que pretendía Ullah ha evidenciado la amenaza permanente de este yihadismo 'low cost' y sin líderes. En Europa, un informe de la Comisión Europea, presentado a la Eurocámara a principios de este año, concluía que las regulaciones de la UE han reducido sustancialmente la cantidad disponible en el mercado de productos químicos precursores de explosivos. Aunque las medidas de control sobre más de 15 sustancias químicas han ayudado a los servicios de seguridad a prevenir los ataques, los autores del informe añaden que vigilar las ventas en Internet de sustancias potencialmente letales sigue siendo un problema. Google y Facebook «Es imposible eliminar por completo este tipo de contenido mientras haya un número mínimo de partidarios comprometidos en difundir contenidos como los manuales para fabricar bombas caseras. Así y todo, no basta con una guía para detonar con éxito una bomba casera, necesitas tener un conocimiento especializado y una monitorización difícil de conseguir en Occidente. Esta falta de conocimiento pudo ser el origen de que el artefacto explosivo del ataque del lunes tuviese un mal funcionamiento», señala Manuel R. Torres, profesor de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla y experto en ciberseguridad y yihadismo. «Google y Facebook, entre otros, tienen una postura mucho más proactiva en la erradicación de este contenido que hace unos años, no solo incrementando sus plantillas, también están empleando procedimientos automatizados para detectar y eliminar la propaganda. Va a seguir existiendo, pero acceder a este contenido es mucho más complicado que hace cuatro años», agrega. Cerca de seis millones de personas transitan cada día por las 472 estaciones del metro de Nueva York, lo que le convierte en un objetivo muy atractivo para el potencial terrorista. «Ha podido ser una pesadilla aún peor», reconocía aliviado el pasado lunes el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo. Los atentados de actores individuales son tan imprevisibles como inevitables, según los expertos consultados. Tras los atentados de Barcelona y Cambrils, el Gobierno francés aprobó un decreto que exige la identificación de los compradores de productos que puedan servir para fabricar explosivos, como el triperóxido de triacetona (TATP), comúnmente conocido como «Madre de Satán». Un fanático del grupo yihadista Daesh o de Al Qaida puede fabricar potentes explosivos a partir de bienes de consumo comunes, como desinfectantes para piscinas o fertilizantes accesibles a cualquier comprador. «Pero aún así no es tan fácil conseguir explosivos. ¿Cómo encontrar a un fabricante de bombas? No es tan fácil hacer una, se necesita conocimiento y práctica, saber qué materiales hacen falta para un determinado ataque y si son fácil de acceder en el mercado, saber manipularlos, etc. Necesitas una potente estructura detrás», dijo a ABC Mia Bloom, investigadora de la Georgia State University y renombrada especialista en yihadismo. Otros metros de grandes metrópolis como El Cairo emplean arcos detectores de metales que pueden ser esquivados sin gran dificultad. «Localizar únicamente el metal no supone una defensa muy efectiva. Los terroristas pueden emplear para metralla bolas de plástico muy duro que imita perfectamente el impacto de cualquier objeto metálico. Lo mismo ocurre con el recipiente. Por el contrario, el empleo de perros especializados puede resultar más efectivo. Aunque nada va a impedirle a un fanático utilizar un cuchillo o un camión, igualmente publicitados por la propaganda yihadista, en caso de no poder recurrir a explosivos. Daesh necesita atentados como el de Nueva York para demostrar que sigue vivo», explica a este diario el coronel del Ejércitoy analista Pedro Baños. Mustafa Setmarian, nacido en Siria (Alepo, 1958) pero nacionalizado español tras casarse con una madrileña en octubre de 1987, publicó en 2004 «Llamada a la resistencia islámica internacional» donde elogiaba a los «actores solitarios» que, aun sin tener conexión con Al Qaida central, lograban ataques de impacto en las poblaciones occidentales. Su ideario ha sido difundido y ampliado por los principales grupos yihadistas, lo que ha inspirado la proliferación de tentativas de atentados como el de este lunes en Nueva York.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
«America First»: Trump señala a China y Rusia como «rivales poderosos» en su estrategia de seguridad
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que su país se enfrenta a «rivales poderosos» como Rusia y China, con quienes pretende buscar «colaboración», pero siempre en favor de los intereses de Washington. El mandatario ha reconocido los nuevos retos a lo que se enfrenta EEUU durante la presentación de su estrategia de seguridad nacional, un documento que su equipo ha tardado en elaborar «casi un año», pero que pretende integrar «cada aspecto de la fortaleza estadounidense». Trump ha insistido en que primero hay que reconocer «los errores del pasado para colocar a Estados Unidos en el lugar que merece», y ha enfatizado la necesidad de «crear fronteras», «proteger la patria» e incluir un plan económico internacional que defienda también sus intereses «Nos defenderemos a nosotros mismos y a nuestro país como nunca antes lo hicimos», ha afirmado el mandatario en un discurso solemne desde el Centro Ronald Reagan de Washington. En cuanto a la capacidad influyente de Pekín y Moscú y otros actores internacionales, Trump ha asegurado que Estados Unidos «desarrollará nuevas formas de enfrentar a aquellos que usan los nuevos dominios, como el ciberespacio y las redes sociales, para atacar» al país y a su sociedad. Trump ha insistido, además, en que «una nación sin fronteras no es una nación«, «una nación que no protege la prosperidad en el país no puede proteger sus intereses en el extranjero» y «una nación que no está preparada para ganar una guerra es una nación que no es capaz de prevenir una guerra». Cuatro pilares El equipo de Trump ha creado un documento, ordenado por el Congreso, que identifica cuatro pilares de la estrategia: proteger la patria, promover la prosperidad de Estados Unidos, preservar la paz con la fuerza e impulsar la influencia estadounidense, adelantaron funcionarios de la Casa Blanca en una conferencia telefónica. Siguiendo el lema que el magnate ha reiterado durante su campaña electoral, «Estados Unidos, primero», el Gobierno ha delineado sobre este principio su estrategia, aunque, según indicó una funcionaria en conferencia de prensa previa al discurso del magnate, «Estados Unidos primero, no significa Estados Unidos solo o aislado». Para el Gobierno de Trump, Estados Unidos se enfrenta a unos «poderes revisionistas» que intentan poner al mundo en conflicto con los valores estadounidenses, entre los que identifica China y su papel en el mar del Sur de China; y Rusia, en los casos Ucrania y Georgia. Pero no deja de lado los peligros que, a su juicio, suponen para el país la entrada de inmigrantes y la infiltración del yihadismo tanto dentro de Estados Unidos como en otros países.