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Noticias de yihadismo

05-03-2020 | Fuente: abc.es
Putin espera hoy a Erdogan en Moscú para buscar una solución al conflicto en Idlib
Ante el alarmante cariz que tomaban los acontecimientos en la provincia siria de Idlib, en donde el jueves 27 de febrero perecieron 36 militares turcos en un bombardeo que el Ministerio de Defensa ruso atribuyó a aviones sirios que daban cobertura a la vasta ofensiva desencadenada por las tropas de Bashar al Assad, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, telefoneó a su homólogo ruso, Vladímir Putin, para pedir explicaciones y emplazarle a mantener un encuentro urgente. Aunque no con mucho entusiasmo, Putin aceptó celebrar la reunión hoy en Moscú. Erdogan ya ha dejado claro que exigirá el cese de la ofensiva en Idlib y el establecimiento de una tregua duradera, lo que presupone que la aviación rusa deje de prestar apoyo al Ejército sirio y que el Kremlin convenza a Assad para que olvide por el momento hacerse con el control del disputado enclave. Represalias turcas De manera que en este aspecto los intereses de Moscú y Ankara son diametralmente opuestos. De ahí que, para acudir a la negociación en Moscú en posición de fuerza y de paso mostrar firmeza ante los suyos, el presidente turco dio orden a sus tropas de machacar lo más posible a las tropas de Assad como represalia. Los ataques del Ejército turco en Idlib y en otros puntos de Siria no han cesado desde la semana pasada. Pero la Fuerza Aérea rusa, por su parte, tampoco ha estado perdiendo el tiempo. Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, aviones rusos lanzaron un ataque el jueves en las afueras de la ciudad de Maaret Misrin, causando al menos 15 muertos, un niño entre ellos, y numerosos heridos, algunos de ellos graves. La misma ONG sostiene que el avance del Ejército sirio para reconquistar Idlib, iniciado en abril de 2019 y que cuenta con la inestimable ayuda militar de Moscú, ha causado desde comienzos de diciembre la huida de cerca de un millón de personas y la muerte de casi 500 civiles, cifras confirmadas también por la ONU. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, dijo ayer en relación con el nuevo encuentro que hoy mantendrán Putin y Erdogan, uno más de los muchos que llevan celebrando casi cada mes desde que rehicieran sus relaciones y se reconciliaran en 2016, que «las expectativas son las de llegar a un entendimiento común sobre los antecedentes y las causas de la crisis, el carácter negativo de sus consecuencias y el conjunto de medidas necesarias para prevenir su agravamiento». Sin embargo, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha advertido que las tropas sirias «tienen todo el derecho a luchar contra los terroristas» en Idlib. Rusia y Turquía ya acordaron en Sochi, en septiembre de 2018, un plan para acabar con el último bastión del yihadismo que queda en Siria, Idlib, pero haciéndolo sin masacrar a los civiles y evitando una estampida de refugiados como la que se está viendo ahora mismo en dirección hacia Grecia. Para ello se creó una zona desmilitarizada en una franja de 15-20 kilómetros de anchura de la que, según Putin explicó entonces, deberían haber salido «todos los insurgentes radicales como el Frente al Nusra» (Al Qaida) así como también la retirada todo el armamento pesado como tanques, lanzaderas de misiles, piezas de artillería y hasta morteros. El acuerdo supuso el cese de las operaciones el Ejército sirio en la zona. Incumplir el pacto La provincia de Idlib está controlada en un 60% por el grupo yihadista Hayat Tahrir Al Sham, del que forma parte la antigua rama del Al Qaida en Siria. Pero en el enclave hay también grupos armados afines a Turquía. En la provincia hay además 12 puestos de control y observación del Ejército turco en misión dentro del marco de los acuerdos de creación de las zonas de «desescalada». Ankara temía ya entonces que una acción militar de Assad con la ayuda de Rusia pusiera en grave peligro a sus militares como así sucedió la semana pasada. Pero Rusia acusa ahora a Turquía de no cumplir lo pactado en Sochi al no haber separado a la oposición moderada presente en Idlib de los terroristas y, en general, de no haber sabido calmar la situación. Mientras, Ankara insiste en que no retirará sus fuerzas de la zona. Analistas azerbaiyanos afirman que Idlib es para Turquía lo que Donbass, en el este de Ucrania, es para Rusia. Lo cierto, sin embargo, es que mientras no se llegue a un acuerdo para pacificar Idlib el flujo de refugiados será incesante, aunque Moscú no se cree el dato del millón de desplazados facilitado por la ONU. El miércoles, Lavrov aseguró que «entendemos lo grave que es para la Unión Europea la llegada de refugiados y la inmigración ilegal, pero no podemos detener la lucha contra el terrorismo para resolver el problema de los desplazados» por la guerra. Un acuerdo hoy en Moscú se presenta complicado, aunque los expertos creen que se terminará consensuando otro cese de las hostilidades tan frágil como todos los anteriores. En medio de la reforma constitucional en marcha y con una votación prevista para abril, a Putin tampoco le interesa mucho un choque violento con Turquía.
18-02-2020 | Fuente: abc.es
Macron entra en campaña contra el «separatismo islamista» francés
Emmanuel Macron presentó este martes en Mulhouse (departamento Alto Rin), una de las «capitales» del islam de Francia, su proyecto de «reconquista» de los territorios de la República francesa amenazados por el «separatismo islamista». En un discurso de muy altos vuelos intelectuales y políticos, el presidente de la República analizó la nueva realidad multicultural de Francia, insistiendo en la emergencia de un problema de inmenso calado, presentado de este modo: «El separatismo islamista es un proyecto político incompatible con la libertad y la igualdad y la identidad y la unidad de la nación». Quizá por vez primera en la historia política de Francia, un presidente denuncia una deriva religiosa, cultural y política que va más allá de la mera y trágica amenaza yihadista subversiva, amenazando la matriz cultural de la nación. A primeros octubre 2019, haciendo el elogio fúnebre de las víctimas de la matanza de la Prefectura de París, anunció el comienzo de una larga batalla nacional contra el yihadismo subversivo: «Ante el terrorismo islamista, lanzamos un combate sin descanso, una lucha implacable, contra la hidra islamista, un islam descarriado portador de muerte». Se trataba, entonces, de un análisis clásico: el yihadismo revolucionario es una amenaza policial, paramilitar, que es necesario combatir con determinación marcial, claro está. Cinco meses más tarde, Macron desvela una nueva dimensión de esa amenaza global: el «separatismo islamista». Un islam proselitista que aspira a crecer al margen de los valores, principios e instituciones de la república, el Estado. Si la hidra yihadista es una amenaza terrorista directa, el separatismo islamista es una amenaza contra la matriz de la sociedad civil, sembrando semillas de descomposición cultural, moral. A juicio de Macron, el separatismo islamista es una amenaza de nuevo cuño, global, que él percibe de este modo: «Parte de la república quiere separarse de nuestras instituciones. De manera elíptica o directa, en nombre de una religión, el proselitismo islamista aspira a romper los lazos que unos unen como ciudadanos libres, haciendo de la religión un proyecto político contra nuestra república y Estado». A juicio de Macron, el separatismo islamista es una amenaza de nuevo cuño, en Francia, que va más allá del mero comunitarismo, por estas razones: «En nuestra sociedad, en nuestra Nación, nuestro Estado, la laicidad permite a cada cual vivir sus creencias, respetando las leyes comunes, que nos unen y son el principio mismo de nuestra unidad y libertad». «El Estado, las leyes de nuestra República, nos impone a todos derechos y deberes, obligaciones», afirmó Macron, agregando: «Esa es la matriz común de la nación. Desde hace décadas, en nombre de una religión, manipulada, el separatismo islamista invita a muchos de nuestros conciudadanos a no respetar las leyes ni las instituciones, construyendo un proyecto de separación. Se trata de un proyecto que debemos combatir, porque es una amenaza para la matriz de la nación». Cuatro líneas contra el separatismo islamista El presidente Macron avanzó cuatro líneas de lucha contra el separatismo islamista: 1.- Combatir la influencia extranjera a través de la financiación de mezquitas y escuelas. Macron se propone invitar a los países musulmanes (Turquía, Argelia, Marruecos, Qatar, entre otros), que financian escuelas y mezquitas en Francia, a repensar esa influencia. Maestros e imanes extranjeros serán controlados de manera más efectiva, incluso policial. Macron anuncia medidas policiales severas contra cualquier intento de injerencia en la escuelas y mezquitas financiadas con dinero extranjero. 2.- Mejor organización del islam de Francia? Macron «invita» a las organizaciones musulmanas oficiales a colaborar más estrechamente con los servicios e instituciones del Estado. Anuncia un proyecto de formación de imanes, por cuenta del gobierno, con el fin de asegurarse el debido respeto de la legislación, cultura e instituciones, evitando que los imanes que predican en Francia estén formados en muy diversos países musulmanes. 3.- Luchar contra manifestaciones separatistas. Los servicios de seguridad del Estado tomarán medidas especiales contra manifestaciones de carácter cultural que pudieran interpretarse como separatistas, por distintas razones. 4.- Hacer respetar el Estado por todas partes? Dicho de manera más simple y directa: los servicios de seguridad del Estado serán convenientemente reforzados para combatir las nuevas formas del subversión del Estado y la Nación, ya que, insistió Macron, «el separatismo islamista es incompatible con la libertad y la igualdad y la identidad y la unidad de la nación». Macron lanzó esa «operación reconquista» en Mulhouse (110.000 habitantes), al este de Francia, una de las capitales del islam francés. Y en uno de sus barrios más problemáticos, Bourtzwiller (20.000 habitantes), que tiene una importancia muy particular en la nueva geografía de los radicalismos no solo religiosos. En Mulhouse se ultima la construcción del Centro y la Gran Mezquita An Nour, financiada por Qatar, cuya gestión está controlada por la Asociación de los Musulmanes de Alsacia, próxima a los Hermanos Musulmanes. Bourtzwiller es uno de los 47 barrios definidos como «barrios de reconquista republicana» por el Ministerio del Interior. Se trata de uno de los guetos suburbanos donde el multiculturalismo, la criminalidad, el yihadismo de la «especie» más baja, los tráficos más turbios, se han incrustado de manera inquietante en una descompuesta «vida social». Bourtzwiller es uno de los 17 ?territorios? suburbanos donde el radicalismo islamista ha cobrado una importancia particular, inquietante.
07-02-2020 | Fuente: abc.es
Estados Unidos eliminó al líder de Al Qaida en Yemen el pasado enero
Cinco años después, Estados Unidos volvió a descabezar a Al Qaida en la Península Arábiga (AQPA), rama del grupo que desde 2009 aglutina a los yihadistas de Arabia Saudí y Yemen y que los servicios de inteligencia consideran como «la más activa». La Casa Blanca confirmó la muerte de Qasim al-Rimi, considerado también el número dos del grupo, lo que «nos acerca a eliminar las amenazas que este tipo de grupos suponen para nuestra seguridad nacional. Estados Unidos, nuestros intereses y los de nuestros aliados son más seguros gracias a esta muerte». Desde Washington no aportaron detalles sobre el lugar o la fecha concreta, aunque los rumores sobre la muerte del cabecilla del grupo comenzaron a extenderse con fuerza a finales del mes pasado. Este veterano de Afganistán de 41 años era una figura muy perseguida por la CIA ya que su vinculación al grupo es anterior al 11S y sería el responsable directo de los ataques contra la embajadas de Estados Unidos en Sanaa en 2008. El Pentágono le acusaba de «atentados contra civiles» y contra «intereses de Estados Unidos» y recordaron que fue el mismo quien reivindicó el tiroteo mortal en la base aeronaval de Pensacola de Florida del pasado año. El cadete saudí Mohamed Said Al Shamrani mató a tres soldados de Estados Unidos y AQPA difundió un mensaje de audio de 18 minutos de su líder en el que le calificó de «héroe mártir» y se atribuyó esta operación como parte de su lucha contra los estadounidenses. Esta acción provocó la expulsión de 21 cadetes saudíes de bases estadounidenses. Este es el segundo gran éxito de Donald Trump en su lucha contra el yihadismo tras el asesinato en octubre del califa Abu Baker Al Bagdadi, líder del grupo yihadista Estado Islámico (EI), al norte de Siria. «Hemos dado un paso más hacia la desaparición de la amenaza terrorista», declaró el presidente al confirmar la eliminación de un yihadista por cuya cabeza Washington ofrecía una recompensa de 10 millones de dólares. Golpes a Al Qaida En 2015, la inteligencia y los aviones no tripulados estadounidenses lograron el que calificaron como «mayor éxito en la lucha contra Al Qaida» desde la operación que acabó con Osama Bin Laden en Pakistán en 2011, tras acabar con Nasser Al Wuhayshi, alias «Abu Baseer», líder entonces de AQPA y número dos de la organización. En aquella ocasión, el ataque tuvo lugar en Mukalla, provincia de Hadramout, una localidad costera en manos de AQPA que ha aprovechado el caos generado por los bombardeos de Arabia Saudí contra los rebeldes hutíes para consolidar sus bases en Yemen. El nombre de Al-Rimi se suma a la lista de números dos de AQ capturados o alcanzados por ataques de aviones no tripulados de EE.UU. El primero fue Abu Faraj al Libi (de 2001 hasta su captura en Mardan, Pakistán, en mayo de 2005), y le siguieron Mustafa Abu al Yazid (2005-2010), Atiyah Abd al Rahman (2010 -2011) y Abu Yahya al Libi (2011-2012) y Al Wuhayshi (2012-2015)los cuatro últimos muertos por ataques de drones.
03-02-2020 | Fuente: abc.es
El terrorista de Londres pidió a su novia que decapitara a sus padres
Sudesh Amman, el culpable del apuñalamiento de varias personas ayer en Londres, acababa de salir de la cárcel con un permiso y estaba sometido a vigilancia policial, informa el medio británico BBC. El joven, de 20 años, había entrado en prisión por hacer propaganda del terrorismo islámico, añade la misma fuente, e incitar a su pareja a cometer un delito. Según informa Reuters, Amman había pedido a su novia que decapitara a sus padres. En noviembre de 2018, Amman fue hallado culpable de estar en posesión de documentos terroristas, como el libro «Técnicas de lucha sangrienta con un cuchillo brasileño». Al mes siguiente, fue sentenciado a más de tres años de prisión. En su teléfono móvil, los investigadores encontraron material descargado para fabricar explosivos y llevar a cabo atentados. Mensajes radicales En los mensajes que enviaba, Amman describía a las mujeres yazidíes como esclavas, afirmando que el Corán permitía que fueran violadas. En otros, animaba a su novia a decapitar a sus padres. En esos mismos textos, Amman debatía con sus familiares, amigos y su pareja sobre su visión radical del islam, y exponía su deseo cometer un atentado con un cuchillo, según la Policía. Armado con un ese instrumento, Amman atacó ayer a varias personas en Streatham High Road, en el sur de la capital británica, aunque niguna corre riesgo de morir por las heridas causadas. El terrorista fue abatido por la Policía después del suceso, que ocurrió alrededor de las 15.00 hora española. Tres víctimas La primera víctima, un hombre de 40 años atacado dentro de una tienda, se encuentra «muy grave». La mujer, de 50, que fue acuchillada en la calle, fue atendida en un hospital y más tarde dada de alta. Una tercera persona, una joven de 20 años, resultó con heridas muy leves debido a algunos vidrios que se rompieron con los disparos de los agentes. En el comunicado, la Policía explica además que el terrorista llevaba atado al cuerpo un cinturón con varios paquetes de explosivos simulados. Un testigo, identificado como Karker Tahir, dio detalles de lo que vio al medio Sky News: «Vi a un hombre corriendo por la acera y detrás de él iban dos o tres civiles armados, que supuse eran policías. No dejaban de decirle ?detente, detente?, pero él no se detuvo y luego vi que le dispararon tres veces». Tahir aseguró que «fue horrible? El hombre estaba en el suelo y parecía que tenía algo que la Policía dijo que podría ser un dispositivo», y añadió que «después de dispararle, fueron a examinarlo mientras estaba vivo y luego vieron algo, una bomba o algo así, y dieron un paso atrás y nos dijeron a todos que retrocediéramos». El dueño de una tienda, que pidió mantener el anonimato, dijo a la misma cadena que el hombre había cogido un cuchillo de uno de los comercios y a continuación apuñaló a un hombre y una mujer. Más atentados El alcalde de Londres, Sadiq Khan, apuntó que «los terroristas buscan dividirnos y destruir nuestra forma de vida. Aquí en Londres nunca los dejaremos triunfar». El primer ministro, Boris Johnson, agradeció a todos los servicios de emergencia «que respondieron al incidente en Streatham». Hace solo dos meses, el pasado 29 de noviembre, otro islamista, identificado como Usman Khan, británico de origen paquistaní y que había sido condenado por yihadismo, fue abatido a tiros por la Policía en el puente de Londres, después de que asesinara a dos personas y causara heridas a otras tres.
03-02-2020 | Fuente: elpais.com
?El interés francés en el Sahel no es combatir el yihadismo, sino conservar sus dominios?
?El Norte quiere nuestros recursos, pero que no emigremos y nos quedemos con nuestra pobreza. Eso es una hipocresía?
19-01-2020 | Fuente: abc.es
Erdogan pide a Europa que sostenga el Gobierno libio de Al Serraj en la Conferencia de Berlín
El líder turco Recep Tayyip Erdogan, en un artículo publicado en la revista alemana «Politico», previene a Europa contra el peligro del Daesh y Al Qaeda, que fueron derrotados en Libia y que resurgirán si se desestabiliza el Gobierno de Al Serraj. «Europa quedará expuesta a toda una nueva serie de amenazas y problemas», advierte, a punto de participar en la Conferencia de Libia que tendrá lugar este domingo en Berlín. El emisario especial de la ONU, Ghassan Salame, sugiere a Erdogan por su parte que dé un paso atrás, asegurando que «toda interferencia extranjera puede tener el efecto de una aspirina en el corto plazo, pero Libia necesita que cese de intervenciones exteriores». Slamame apunta que «ese es precisamente uno de los objetivos de esta conferencia», que desearía «consolidar el alto el fuego con observación, separación y reposicionamiento de las armas pesadas fuera de las zonas urbanas». Aunque no se esperan grandes avances en esta Conferencia, sí se cuenta con un reseteo de la situación libia que al menos evite una mayor escalada bélica. Desde que en 2011 la OTAN contribuyera a la victoria de los heterogéneos grupos rebeldes sobre la dictadura de Muamar al Gadafi (1969-2011) y tras fracasar estrepitosamente el plan del por el entonces enviado especial de la ONU, Bernardino León, en 2015, se ha profundizado la brecha entre quienes sufrieron a Gadafi en casa y en el exilio, una división que se corresponde aproximadamente con las tres tradicionales provincias libias: la Tripolitania (oeste), y las Cyrenaica (Este) y Fezzan (sur). En uno de los bandos tenemos al Gobierno sostenido por la ONU y reconocido por la UE, el Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA. 2016), que lidera el primer ministro, Fayez al Serraj, y que a duras penas domina la capital, gracias a las distintas milicias islamistas con intereses propias que se reparten la ciudad, y zonas montañosas del noroeste en la frontera con Túnez, apoyada por las Milicias Zintán. También cuenta con el apoyo militar de la ciudad-estado de Misrata, núcleo de poder autónomo a unos 200 kilómetros al este y que cuenta con el respaldo de Turquía. El GNA está financiado por la UE, mantiene los intereses de la multinacional italiana ENI en los yacimientos petroleros del oeste y el puerto de Melitah. Apoyó a EE.UU. en la lucha contra el yihadismo, pero Washington calló y retiró sus tropas cuando volvió a resurgir la guerra carece de legitimidad democrática y su popularidad es escasa en la capital, donde no ha logrado normalizar los servicios como la banca o la electricidad. Enfrentado al GNA y amenazando con conquistar Trípoli, se sitúa el mariscal Jalifa Hafter, tutor del Parlamento exiliado en Tobruk, nacido de las urnas en 2014 y que abandonó la capital después de que el entonces gobierno islamista asentado en Trípoli se negara a reconocer su legitimidad. Hafter fue miembro de la cúpula militar de Al Gadafi desde el golpe de Estado de 1969, dirige el llamado Ejército Nacional Libio (LNA) y es en la actualidad el hombre fuerte del país. Reclutado por la CIA en 1989 y convertido en uno de los principales opositores en el exilio, regresó a través de Egipto en marzo de 2011, escasas semanas después de que estallara la revuelta. En 2014, ya al frente del LNA, lanzó la denominada «Operación Dignidad» cuyo objetivo no declarado era la conquista de todo el país, y en 2017 se hizo con el control de Bengasi y del golfo de Sirte, corazón de la industria petrolera libia. En 2018 conquistó Derna, bastión del yihadismo en el norte de África, las regiones del sur y los yacimientos del oeste, gracias al apoyo logístico, financieros y militar que le proporcionan Egipto, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Rusia, en violación del embargo militar impuesto por la ONU a Libia en 2011. Macron le invitó a París, en contra de la política de la UE, tratando de recuperar la preponderancia francesa en el Mediterráneo y norte de África. Desestabilizar la guerra El pasado abril, las tropas de Hafter llegaron a 10 kilómetros de Trípoli. Según la ONU, más de 280 civiles han sido asesinados y más de 140.000 personas han sido desplazadas en los últimos ocho meses. En noviembre, Al Sarraj firmó un acuerdo con Turquía para recibir de Ankara unidades aéreas, terrestres y navales, además de armas para defenderse. El acuerdo incluye permisos para exploraciones turcas en busca de hidrocarburos en bolsas submarinas libias. Para Erdogan, Libia se convierte así en otro campo de batalla por la supremacía regional contra Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos y Egipto, todos aliados de Hafter. Las fuerzas militares o paramilitares de Turquía y Rusia pueden verse directamente implicadas sobre el terreno en cualquier momento, como ya sucedió en Siria. La llegada de los rusos, que se suman a los mil mercenarios sudaneses con que cuenta Hafter, estaba desequilibrando ligeramente la guerra a favor del mariscal libio cuando, a principios de diciembre, Erdogan anunció que su país estaba listo para enviar tropas a Libia «si el pueblo libio lo pide», una Fuerza de Reacción Rápida que cubra «responsabilidades militares y policiales en Libia», el establecimiento de una oficina de Cooperación en Defensa y Seguridad «con suficientes expertos y personal», transferencia de material e instrucción militar y compartir información de inteligencia. El 15 de diciembre, Erdogan se reunió con Al Serraj en Estambul y un día antes sus ministros de Exteriores y Defensa se reunieron con el presidente del Gobierno de Unidad en Doha (Qatar), el otro gran aliado militar de Trípoli. Un grupo de expertos que ha trabajado durante varios meses sobre el terreno para la ONU presentó un informe de 379 páginas ante el Consejo de Seguridad en el que asegura que las dos partes en el conflicto han recibido «armas y equipo militar, apoyo técnico y combatientes no libios que no cumplían las sanciones relacionadas con las armas». El informe indica que tanto Emiratos Árabes Unidos y Jordania (aliados del mariscal Hafter) como Turquía violan el embargo de armas impuesto por Naciones Unidas y «suministran armas de forma habitual y a veces flagrante, con poco esfuerzo para ocultar la fuente».
14-01-2020 | Fuente: elpais.com
El yihadismo se hace fuerte en el Sahel
Una cumbre en Francia aborda este lunes el conflicto en Malí, Burkina Faso y Níger, que costó la vida a 4.779 personas en 2019, el peor año desde el comienzo de la crisis en 2012
14-01-2020 | Fuente: elpais.com
Francia y los líderes del G5 del Sahel cierran filas para frenar el yihadismo
En una cumbre en Pau, el presidente Emmanuel Macron y sus homólogos de Malí, Chad, Níger, Burkina Faso y Mauritania reconocen los fracasos recientes de la estrategia actual
13-01-2020 | Fuente: elpais.com
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