Infortelecom

Noticias de whatsapp

19-10-2018 | Fuente: elpais.com
Una investigación apunta a una gran trama de propaganda ilegal a favor de Bolsonaro por WhatsApp
Un grupo de empresarios brasileños afín al ultraderechia incumple la ley al pagar la distribución de publicidad a su favor a través de WhatsApp, según el diario 'Folha de S.Paulo'
18-10-2018 | Fuente: elpais.com
WhatsApp prepara un ?modo vacaciones? para silenciar chats
La aplicación también prevé permitir la vinculación de la cuenta con servicios exteriores
18-10-2018 | Fuente: abc.es
La Venezuela de Maduro defiende y elogia a Zapatero: «Es un hombre digno y decente»
El ministro de Comunicación de Venezuela, Jorge Rodríguez, ha elogiado este miércoles el trabajo de mediación con la oposición que ha realizado el expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, al que ha calificado como un «hombre decente, digno». El titular de la cartera de Comunicación venezolano ha rechazado «las mentiras que se han inventado» contra el expresidente español, a quien el ex ministro de Petróleo del país caribeño Rafael Ramírez acusó de ejercer como representante de empresarios españoles que han recibido un contrato para explotar la Faja Petrolífera del Orinoco. En este sentido, ha alabado el papel jugado por España para promover el diálogo con la oposición en Venezuela y ha recordado que el Gobierno de Nicolás Maduro recibió la visita del secretario de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica y el Caribe, Juan Pablo de Laiglesia, para «evaluar y promover algún proceso». «Nos reunimos con él, dimos nuestra versión de la situación actual de Venezuela. Él se reunió también con amplios sectores de la oposición venezolana», ha indicado Rodríguez, quien ha defendido que «la inmensa mayoría de los venezolanos cree que debe darse un proceso de diálogo». En la misma línea, ha criticado las «mentiras» y «patrañas» contra Zapatero que se están vertiendo desde la oposición venezolana. «Ójalá algún día muestre los mensajes de WhatsApp de Julio Borges, Lilian Tintori, Leopoldo López, Antonio Ledesma. Ojalá, para ver dónde se van a meter porque la verdad de todo lo que ocurrió con respecto al diálogo y de todos los esfuerzos de Zapatero para acercar a la oposición venezolana a un proceso enmarcado en la Constitución está en ese teléfono», ha señalado. Unos esfuerzos que se verían reflejados, ha dicho, «en los agradecimientos de Lilian Tintori, de Antonio Ledesma, de Julio Borges, de todos los jefes y jefas de la oposición» en esas conversaciones. En la misma línea, ha señalado que «corresponderá en algún momento» a Zapatero hacer públicas esas conversaciones «ante tantas mentiras y tantas patrañas». La postura española respecto a Venezuela ha suscitado las críticas de un sector de la oposición. Así, Lester Toledo, coordinador internacional de Voluntad Popular, el partido político de Leopoldo López, ha acusado al ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, de alinearse con «la tesis cómplice» de Zapatero. El expresidente ejerció de mediador en el último intento de diálogo entre Maduro y sus críticos. Las conversaciones fracasaron y la oposición acusó a Zapatero de ayudar al Gobierno a ganar tiempo para dejar a sus rivales sin margen de maniobra de cara a las elecciones presidenciales del pasado 20 de mayo.
08-10-2018 | Fuente: abc.es
Bolsonaro y Haddad disputarán la Presidencia de Brasil en segunda vuelta
Brasil confirmó ayer la condición de gran favorito del ultraderechista Jair Bolsonaro, que lograba el 46,05 por ciento de los votos cuando se habían escrutado el 99,9 por ciento de los sufragios emitidos, por apenas un 29,25 por ciento para su máximo rival, el petista -populista de izquierdas- Fernando Haddad. De confirmarse esta tendencia, conforme apuntaban anoche las proyecciones, ambos disputarán la Presidencia en segunda vuelta el próximo 28 de octubre. Algunos sondeos previos daban al exmilitar Bolsonaro incluso la posibilidad de alzarse con el triunfo ayer en primera vuelta, para lo que necesitaba superar el 50 por ciento de los votos. Los apenas dos puntos que le faltaron para lograrlo muestran que no andaban muy desencaminados. Para vencer en segunda vuelta, Bolsonaro deberá combatir el fuerte rechazo que tiene entre muchos brasileños, por sus altisonantes declaraciones contra mujeres, negros, indios y homosexuales. Haddad, el candidato de la izquierda, deberá por su parte superar no solo a su rival populista de derechas, sino también la gravosa carga de la herencia del Partido de los Trabajadores (PT), marcado por la corrupción y el desastre económico. La fuerte polarización PT y anti-PT prácticamente anuló al resto de los candidatos importantes como el socialdemócrata Geraldo Alckmin, con un 4,76%, y la ambientalista Marina Silva, que se desplomó con un 2%, después de ser la tercera en la elección anterior. El laborista Ciro Gomes intentó un viraje difícil, creciendo un poco en la última fase pero de modo insuficiente para seguir en la carrera. Dilma pierde su escaño Uno de los resultados más llamativos de la jornada de ayer es que la expresidenta Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores, perdió su escaño en el Senado por el estado de Minas Gerais al quedar en cuarta posición con un 15,04% de los votos. Más de 147 millones de brasileños votaron ayer en 27 estados del país para elegir al presidente, gobernadores, 513 diputados, dos tercios de los 81 senadores, y legisladores regionales en 5.570 municipios, en la que es una de las mayores democracias del planeta. Con excepción del voto a senador, que vale por ocho años, la mayoría de los mandatos son de cuatro. Entre las novedades de esta elección estuvo la concentración en el voto femenino, con los candidatos llevando consigo a mujeres como vicepresidente. La fórmula de Haddad, por ejemplo, tiene a la diputada Manuela D?Ávila, una joven del Partido Comunista. Bolsonaro se ha esforzado para superar la antipatía de las mujeres que lideraron una multitudinaria protesta contra él, hace una semana. Noticias falsas Otro hecho significativo fue la prohibición de la financiación de campañas por parte de empresas, uno de los frutos más celebrados de la lucha contra la corrupción, que llevó a la investigación de políticos de todos los partidos y a la prisión del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-11). La falta de grandes sumas de dinero en las campañas anuló los gastos millonarios de televisión, y convirtió este proceso en el primero con una fuerte influencia de las redes sociales para bien y para mal. Bolsonaro, por ejemplo, candidato del minúsculo Partido Social Liberal (PSL) fue el que recibió menos fondos del Estado, estimulando un ejército de militantes a difundirlo en Twitter, Facebook y especialmente WhatsApp con una verdadera máquina de noticias falsas («Fake News») contra todos sus adversarios. Una táctica subterránea que ya usaba desde su última elección parlamentaria. Robots en Twitter Pese a advertir la existencia de una dura campaña de rumores y noticias falsas, el Tribunal Superior Electoral (TSE) no consiguió detener la avalancha de mentiras, usadas también por militantes de otros partidos, dejando la labor a redes de periodistas que se encargaron de verificar las informaciones. Es el caso del grupo de periodistas Comprova (Comprueba), que unió 24 medios brasileños y verificó 160 noticias falsas entre las millares que circularon en la guerra de desinformación. en dos meses de campaña. Un estudio del instituto InternetLab concluyó que un 37,4% de los seguidores de los presidenciables en Twitter son robots, pero el mayor daño de esta epidemia fue en los grupos de WhatsApp. Las autoridades registraron más de 200 delitos electorales en todo el país, la mayoría por propaganda irregular, transporte ilegal de electores y compra de votos. La Policía registró también casos de lesiones corporales por agresiones contra candidatos. Favorito a un escaño de diputado por Río de Janeiro, Eduardo Bolsonaro, hijo del candidato presidencial, incentivó a sus seguidores a fotografiar y filmar las urnas en que haya problemas, lo que está prohibido por la ley electoral. «Filmen, de preferencia, graben en vivo y digan el estado, zona y sección donde está ocurriendo el problema», publicó Eduardo en su cuenta Twitter. Jair Bolsonaro ya puso en duda varias veces la seguridad de las urnas electrónicas y volvió a repetir este fin de semana que no confía en ellas y que hará un «recuento paralelo».
07-10-2018 | Fuente: abc.es
Brasil busca este domingo un camino que puede reflotarlo o socavar aún más la profunda crisis económica y política en que se ha sumergido en los últimos cuatro años, tras el estallido de un gigantesco escándalo de corrupción, que derribó a la última presidenta electa, Dilma Rousseff, y llevó a la prisión al mayor líder político del país, el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva. Con un país dividido entre los que detestan a Lula y su Partido de los Trabajadores (PT), los que le tienen verdadera pasión y los están en el medio de esa tormenta, más de 147 millones de brasileños votarán en 5.570 municipios de 27 estados, en uno de los comicios más dramáticos desde 1990, cuando realizó su primera elección directa después de tres décadas de dictadura. Los brasileños elegirán no sólo al presidente, sino también gobernadores, senadores y diputados, representantes de 27 estados. Serán 556.000 urnas electrónicas en Brasil y en 171 localidades en el resto del mundo, en la que representa una de las mayores elecciones globales y de las más modernas, donde la última novedad es que más de 87 millones votarán biometricamente, identificados por la impresión digital, y usando una aplicación en el móvil sin necesidad de documento de papel. En un escenario muy imprevisible, los dos favoritos a ir a una segunda vuelta el 28 de octubre son el ultraderechista Jair Bolsonaro, con un 35% en los sondeos, y el filósofo petista, Fernando Haddad, con un 22%. El empuje con el que ha crecido en el último mes, después de un atentado que casi le quitó la vida, puede impulsar a Bolsonaro a llevarse la elección en una primera vuelta, como buscan sus militantes, tratando de anular el fuerte rechazo del 45%, fomentado principalmente por mujeres y la campaña #EleNão (Él no). Para vencer en primera ronda son necesarios más del 50% de los votos. Polarización El exmilitar y Haddad son los representantes de una polarización concentrada en la imagen de Lula y su partido, que gobernó el país durante 13 años, dejando el recuerdo de una euforia con una economía pujante e importantes conquistas sociales que situaron a Brasil en un inusual puesto de vanguardia internacional. El colofón de esos tiempos, protagonizados por Rousseff, dejó también la marca de un país emergente que dejó de lado sus prioridades para despilfarrar fondos en los estadios del Mundial de Fútbol 2014 y en la organización de la Olimpiada Río 2016, una ilusión que se desbarató con los escándalos de la estatal Petrobras y un cartel de constructoras, salidos a la luz hace cuatro años. «Independientemente del resultado, el vencedor de esta elección ya es Bolsonaro, porque fue quien pautó el debate. El eje de la discusión se dislocó hacia la derecha, inflamando aún más el debate estructural», explica Fabio Luis Barbosa dos Santos, doctor en Historia Económica de la Universidad de São Paulo (USP). En tercer lugar en las encuestas está el laborista Ciro Gomes, soñando con un viraje que a estas alturas, con un 11%, sería espectacular. Gomes es exministro de Lula y uno de los economistas que detuvo la hiperinflación en la década de 90, depende de una unión de los electores de centro, por un «voto útil», que abandonarían en el camino a otros dos prestigiosos políticos, el socialdemócrata, Geraldo Alckmin, con el 10%, y la ambientalista Marina Silva, que se ha desplomado en un mes, del 16% al 4%. Puede sorprender por ser el único capaz de vencer a Bolsonaro en los sondeos de segunda vuelta. Operación Lavacoches La corrupción revelada por la Operación Lavacoches, encabezada por una red de jueces, fiscales y la Policía Federal, salpicó a políticos de los partidos más importantes: el PT, un viejo abanderado de la ética, el socialdemócrata PSDB y el Movimiento Democrático Brasileño (MDB), del actual presidente, Michel Temer, el más impopular de la historia, con un 4%. Las investigaciones llevaron a la cárcel en abril de este año a Lula, que pese a las condenas y acusaciones por corrupción y blanqueo de fondos, era el favorito para vencer en los comicios con un 39% de los votos, que registraba hasta el mes pasado, cuando la Corte Electoral (TSE) le prohibió definitivamente su candidatura. En medio de esas frustraciones surgió el candidato alternativo Bolsonaro, un excapitán del Ejército, por el diminuto Partido Social Liberal (PSL), que con un discurso machista, homofóbico y racista, ha conquistado una importante base de electores que no quieren al PT de vuelta. «Bolsonaro es la respuesta de una sociedad asustada. Quien está sin trabajo tiene miedo del hambre, y quien trabaja, tiene miedo del desempleo. Todos tienen miedo de la violencia y también, miedo de la policía», escribe Luis Barbosa. Una guerra sucia El líder nacionalista, autoritario y que llegó a ser entusiasta del chavismo, de la estatalización y se ha convertido en un liberal de última hora, ha crecido exponencialmente en la ruina brasileña, que en los últimos cuatro años ha visto resurgir el desempleo, la recesión económica y ha perdido el orgullo de ser brasileño, ante la repercusión internacional de los escándalos de corrupción, que dejaron huellas por el mundo. La violencia es otro de los grandes problemas del país. Con más de 62 mil asesinatos en el último índice de seguridad pública, el discurso de Bolsonaro, favorable a la liberación de las licencias de armas y la reducción de la edad mínima penal, ha encontrado eco entre electores que buscan salidas simples para problemas más complejos, como deficiencias educacionales, en la sanidad, en el transporte y en la falta de viviendas dignas, con más de 100 millones de brasileños sin acceso a saneamiento básico. Para Barbosa, Bolsonaro promete el orden por la truculencia, en un contexto de desprestigio de los movimientos sociales y de la política tradicional, así como ocurrió con Donald Trump en EE.UU., con Recep Tayyip Erdogan, en Turquía, o con el recrudecimiento del fascismo en Italia. Con una campaña que ha salido de la tradicional propaganda de televisión para crecer en redes sin control, especialmente en WhatsApp, la distribución de noticias falsas se ha alimentado ferozmente, llevando a incidentes violentos, especialmente entre los electores de Bolsonaro. El incidente más grave fue la puñalada contra Bolsonaro, el pasado 6 de septiembre, dada por un albañil aparentemente desequilibrado. Días antes, Bolsonaro pedía a sus correligionarios que «acribillasen a petistas». Lo cierto es que Brasil está en una encrucijada entre el petismo y el antipetismo. «Cualquier gobierno que venga será inestable, como fue (Fernando) Collor», compara Barbosa, recordando al independiente electo en 1990, que cayó tras solo dos años en el poder por una investigación del Congreso.
07-10-2018 | Fuente: elpais.com
WhatsApp, el elemento distorsionador de la campaña en Brasil
La aplicación se ha convertido en un terreno fértil para las noticias falsas. 120 millones de brasileños la utilizan a diario, y el 66% de ellas consume y comparte información política
05-10-2018 | Fuente: abc.es
Bolsonaro evita la confrontación política antes de los comicios
Un debate sin la presencia del favorito en las encuestas reunió a los principales candidatos en las últimas horas de la campaña brasileña. Mientras era atacado en TV Globo por todos sus adversarios por faltar a esta última cita, el ultraderechista Jair Bolsonaro daba una cómoda entrevista transmitida simultáneamente en TV Record, la cadena de la Iglesia Universal del Reino de Dios, cuyo dueño, Edir Macedo, lo apoya. «El elector merece respeto. Si alguien huye del debate, se esconde y sólo da entrevista en una situación de absoluto control, significa que esa persona no tiene condiciones de administrar el país», atacó Henrique Meirelles, expresidente del Banco Central de Lula da Silva y exministro de Economía de Michel Temer, que está en un pelotón de nueve candidatos. Con un 35% en los sondeos, frente al 25% de su principal rival, el filósofo petista Fernando Haddad, el ultraderechista llegará tranquilamente a la segunda vuelta sin exponerse ni meter la pata, como andaba haciendo antes del atentado, con frases homófobas, racistas y machistas. La puñalada que sufrió en un mitin, el pasado 6 de septiembre, lo ha protegido en el hospital y ahora en su casa, en Río de Janeiro, de la comparación con sus antagonistas, mientras se escuda en la convalecencia por recomendación médica. La entrevista, en que Bolsonaro acusó a Haddad de ser un fantoche de Lula, fue cuestionada por candidatos y especialistas porque la ley brasileña prohíbe a las cadenas de TV, que son concesiones públicas, favorecer candidatos. Red de mentiras Mientras en su cuenta de Twitter, Bolsonaro muestra cautela y sensatez, en las redes sociales y especialmente en WhatsApp sus correligionarios han inundado el mundo virtual con noticias falsas, como que los niños pasarán a ser propiedad del Estado si Haddad gana la elección, y que su vicepresidente, Mauela D?Avila, del partido comunista, vistió una camiseta con la frase: «Jesús es travesti». El PT difundió un móvil en que sus militantes pueden denunciar esa ola de mentiras. El miedo generado por esos golpes bajos ha surtido efecto en electores antipetistas que intentan un viraje para lograr la victoria de Bolsonaro en primera vuelta, convenciendo a parte de los aún indecisos, un tercio, según la directora de Ibope, Marcia Cavallieri. Parte de ellos son los que dicen votar por un candidato, pero admiten cambiarlo por un «voto útil». Otro que apuesta por un giro a su favor es el laborista Ciro Gomes, exministro de Lula, que con un 11% está en tercer lugar y busca ser la alternativa frente a la polarización entre el excapitán del ejército y el filósofo. Apuntado en las encuestas como el único capaz de vencer a Bolsonaro con buena ventaja en la segunda vuelta, Gomes lidera una campaña en las redes para llevarse los votos del socialdemócrata Geraldo Alckmin con quien está empatado, y de la ambientalista Marina Silva, a la que ya le arrebató casi todos los electores. La campaña de centro, que está siendo llamada «Alcirina», en referencia a los votos de los tres candidatos más importantes de centro, puede convertir a Ciro en el candidato sorpresa de este domingo.
03-10-2018 | Fuente: abc.es
Bolsonaro toma ventaja y busca elección en primera vuelta
A cuatro días de la elección presidencial, el ultraderechista Jair Bolsonaro ha despuntado y le está sacando una buena ventaja al candidato de Luiz Inácio Lula da Silva, Fernando Haddad. La última encuesta difundida coloca al excapitán del Ejército con un 32% de las preferencias, frente al filósofo del Partido de los Trabajadores (PT), con un 21%, separándolos del empate técnico en que estaban hasta el domingo. La reacción contra el antipetismo, en una elección muy polarizada, se ha reforzado tras una multitudinaria marcha de Mujeres contra Bolsonaro en más de 60 ciudades brasileñas, que reunió representantes de casi todos los partidos contra las posiciones machistas, racistas y homofóbicas del candidato bajo la etiqueta #EleNão (Él No). La protesta, sin embargo, parece haber unido a los grupos antiLula y PT, que se organizan en redes sociales y Whatsapp, lejos de la tradicional televisión, donde antes se cosechaban las victorias. El exalcalde de São Paulo, Haddad, que venía creciendo vertiginosamente desde su confirmación como substituto de Lula, no solo se ha estancado en el segundo lugar, como ha visto su rechazo aumentar 11 puntos, hasta el 40%, lo que confirma que ha dejado de ser un desconocido en el resto del país y ha pasado a ser visto como la cara de Lula y del PT en la elección. Empresarios favorables a Bolsonaro, a su vez, comenzaron una campaña para pedirles votos a sus empleados. Algunos de ellos, como el dueño de Havan, una red de magazines que tiene como símbolo una imitación de la estatua de la Libertad, de Manhattan, reunió a sus empleados y les informó que si venciera el PT, se iría del país y cerraría la compañía, dejando quince mil desempleados. La fiscalía laboral presentó inmediatamente una denuncia de coacción de trabajadores. El límite de Haddad El expresidente Lula da Silva, preso desde abril por corrupción, era el favorito para vencer la elección con un 39%, pero no consiguió su libertad antes del pleito y antes de que su partido fuese retirado de las urnas, hace un mes, designó como heredero al vicepresidente de su fórmula, sin conseguir transferirle aún todo su capital electoral. Lula fue condenado a doce años de prisión por corrupción pasiva y blanqueo de fondos. En los trece años que su partido estuvo en el poder, hubo grandes avances sociales y en la reducción de la miseria, pero los escándalos de corrupción y las alianzas políticas por gobernabilidad, deterioraron la imagen del grupo, que cayó en 2016 con la destitución de la presidenta Dilma Rousseff, en manos del Congreso y de su antiguo aliado, el actual mandatario, Michel Temer. El descrédito en la política ha fortalecido al líder ultraderechista, que se recupera de un atentado, protegiéndose de las cámaras y esperando llevarse la victoria en un viraje de primera vuelta. Mientras la bolsa brasileña subió con el crecimiento de Bolsonaro el martes, la agencia de clasificación norteamericana S&P Global apuntó el riesgo mayor de elegir un outsider. «Eso aumenta el riesgo de incongruencias o atrasos», advierte el director de ratings soberanos para América Latina, Joydeep Mukherji.
03-10-2018 | Fuente: elpais.com
La máquina de las ?fake news? trabaja para Bolsonaro en Brasil
La campaña del ultraconservador utiliza noticias falsas sin pudor. EL PAÍS analiza grupos de WhatsApp a favor del candidato y detecta mentiras, teorías de la conspiración y mensajes para desmentir a la prensa
28-09-2018 | Fuente: elpais.com
Cuando el acosador se esconde en un grupo de WhatsApp
La aplicación de mensajería instantánea facilita las comunicaciones pero también puede ser usada con fines peligrosos, como el fomento de la anorexia y la bulimia o el acoso sexual
1
...