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Noticias de washington

16-10-2018 | Fuente: elpais.com
España será el país del mundo con mayor esperanza de vida en 2040
Un estudio de la Universidad de Washington calcula que los españoles llegarán a los 85,8, casi tres años por encima del promedio actual
15-10-2018 | Fuente: abc.es
Arabia Saudí, a punto de admitir que el periodista murió durante un interrogatorio, según la CNN
En los últimos días, la inteligencia estadounidense había especulado que si Arabia Saudí confirmaba el asesinato de Jamal Khashoggi, un periodista de su país desaparecido en Turquía el 2 de octubre, Riad defendería la teoría de que los autores serían elementos de sus servicios secretos actuando por cuenta propia, sin relación directa con la monarquía dirigente. Esa versión parecía buena al cierre de esta edición, cuando la CNN aseguró que las autoridades saudíes preparaban un informe que reconocería la muerte de Khashoggi en la embajada después de «un interrogatorio que salió mal», según dos fuentes de la cadena de noticias estadounidense. El objetivo del interrogatorio era secuestrar al ciudadano saudí. La operación habría sido realizada sin permiso y los responsables serían quienes la ejecutaron. El informe sería coherente con la posición defendía por Arabia Saudí: que su Gobierno no tiene nada que ver con el asunto. La investigación no ha sido publicada al cierre de esta edición pero se prevé que sea muy cuestionada, ante la incongruencia de que se planee y ejecute un interrogatorio y secuestro en un consulado saudí sin que lo ordene o sepa el Gobierno y las dudas que provoca que un interrogatorio acabe en asesinato. Ayer, sin embargo, Donald Trump anticipaba casi al pie de la letra ese guion antes de conocerse la investigación saudí. En un breve encuentro con periodistas antes de viajar a Florida para visitar las zonas afectadas por el huracán Michael, el presidente de EE.UU. informó de que había tenido una conversación telefónica con el rey Salman de cerca de veinte minutos en la que el monarca saudí inisitío en negar cualquier relación con la desaparición de Khashoggi. «Ha negado firmemente cualquier conocimiento de ello», dijo. «No quiero meterme en su cabeza, pero a mí me ha sonado como que pueden haber sido asesinos que iban por libre», dejó caer. La oposición demócrata criticó que Trump diera pábulo a esa hipótesis. El senador Chris Murphy calificó la teoría de los «asesinos por cuenta propia» como de «ridícula» y criticó que el presidente actuaba como un «relaciones públicas» de Arabia Saudí. Tortura y asesinato Khashoggi había sido crítico en los últimos tiempos con la monarquía del país, en especial con el príncipe heredero Mohammed bin Salman. El pasado 2 de octubre acudió al consulado saudí en Estambul para tramitar documentos para su boda, prevista para el día siguiente. Desde entonces, no se sabe de su paradero pero se sospecha que ha sido asesinado. La inteligencia turca reveló vídeos en los que se a supuestos agentes saudíes llegar a Estambul y entrar en el consulado poco antes de que lo hiciera Khashoggi. Las autoridades turcas han filtrado a los medios que tienen grabaciones sonoras -que no han publicado- desde dentro del consulado que demuestran que el periodista fue interrogado, torturado y asesinado. Su cuerpo, según esa versión, fue desmembrado para sacarlo de la oficina diplomática. «¿Quién sabe qué pasó? Vamos a tratar de llegar al fondo de la cuestión, pero ha sido una negativa tajante», añadió Trump sobre la posible participación del Gobierno de Arabia Saudí en el suceso. La posición de Trump sigue la línea de otros escándalos en los que el presidente de EE.UU. prefiere quedarse con la versión de sus aliados que con las evidencias obtenidas por la inteligencia. Lo ha hecho con la interferencia de Rusia en las elecciones presidenciales que él ganó y ahora con Arabia Saudí, un socio de EE.UU. en Oriente Medio que Trump considera indispensable. La inteligencia de EE.UU. contaba con información de que el príncipe heredero ordenó una operación para sacar a Khashoggi, exiliado recientemente por voluntad propia en EE.UU., y detenerlo en Arabia Saudí. Trump, de momento, prefiere no cargar la mano con Riad. La desaparición de Khashoggi es una piedra en el zapato para Washington en su relación con Arabia Saudí. Les une un contrato multimillonario de venta de armas que el presidente de EE.UU. ha dejado claro que no va a romper por este asunto, a pesar de las presiones internas para que lo haga. Además, la monarquía saudí es una pieza indispensable para los planes de paz que su yerno y asesor, Jared Kushner, tenía para Israel y Palestina. Kushner, que ha desarrollado una relación cercana con Mohammed bin Salman, queda ahora en una posición incómoda, con críticas de que ha pecado de inocencia e inexperiencia en sus relaciones con Arabia Saudí. «Castigo severo» El fin de semana, Trump amenazó con un «castigo severo» a Riad si se certificaba su participación en el suceso y las autoridades saudíes contestaron que «si se nos imponen acciones, responderemos con acciones más grandes» y advirtieron de «el papel influyente y vital del reino en la economía global». Trump se contenta por ahora con enviar al secretario de Estado, Mike Pompeo, a Riad para tratar el asunto y con las explicaciones que le dan desde Riad. «Están trabajando muy de cerca con Turquía para encontrar respuestas», aseguró. Las autoridades turcas, sin embargo, han reclamado que se permita a sus investigadores entrar en el consulado. Ayer, después de varios días de tensos intercambios, un equipo de investigación conjunto de Turquía y Arabia Saudí se personó en la legación diplomática. La información que pudieran encontrar sobre la desaparición de Khashoggi era una incógnita: habían pasado trece días desde que ocurrieron los hechos.
15-10-2018 | Fuente: abc.es
Los investigadores turcos entran por primera vez en el consulado saudí
Dos semanas después de la desaparición de Jamal Khasoggi, el equipo de investigación conjunta turco saudí accedió al interior del consulado de Arabia Saudí en Estambul. Después de un fin de semana de tiras y aflojas entre los dos países, la conversación telefónica mantenida por el presidente Recep Tayyip Erdogan con el rey Salmán fue la luz verde definitiva para este registro del edificio que el Gobierno de Ankara solicitaba desde el 2 de octubre, día en el que se vio entrar al periodista, pero no salir. Poco antes de la llegada de los investigadores, un equipo de limpieza accedió a la legación por la puerta principal, frente a la que decenas de periodistas hacen guardia a la espera de conocer nuevos detalles sobre este caso que ha generado conmoción mundial. Algunos de los informadores no ocultaron su sorpresa al ver que el equipo que accedió al consulado no llevaba ningún tipo de material especial en sus manos para desarrollar su trabajo. Fuentes turcas filtran cada día novedades a la prensa que refuerzan la hipótesis de que Khasoggi, una voz crítica con la casa real saudí que desde hace un año vivía autoexiliado en Estados Unidos, fue asesinado. Los saudíes, sin embargo, niegan categóricamente cualquier implicación en la desaparición y así se lo transmitió el propio rey a Erdogan y a Donald Trump. El presidente estadounidense, que durante la semana amenazó con imponer sanciones a su gran aliado en la región si se demostraba que tenía algún papel en la desaparición, cambió de opinión de forma radical tras esta conversación. Ante la «negativa muy, muy fuerte» del monarca, Trump aseguró que «me sonó como que tal vez esto debió ser obra de asesinos del hampa. ¿Quién sabe?». El magnate estadounidense apuntó a «elementos incontrolables» y envió de forma inmediata a su secretario de Estado, Mike Pompeo, a Riad para hablar directamente con el rey. Khasoggi no es el primer periodista saudí desaparecido en el último año ?Reporteros Sin Fronteras denuncia al menos otros dos casos-, pero la forma en la que se ha producido y el nivel de popularidad alcanzado tras convertirse en columnista de The Washington Post, han hecho que el caso despierte atención mundial. Las sospechas vertidas sobre los saudíes han provocado la desbandada internacional de la próxima conferencia Future Investment Initiative, que se celebrará entre el 23 y 25 de octubre en Riad y que también se conoce como el "Davos del desierto". El presidente del Banco Mundial, así como varios medios de comunicación, como las cadenas estadounidenses CNBC y CNN y la agencia Bloomberg, o el diario The New York Times han anunciado que cancelan sus asistencia. A la espera de conocer los resultados del registro, fuentes oficiales turcas anónimas insistieron a la agencia Reuters en que disponen de audios que demuestran que Khasoggi fue asesinado en el interior del consulado, aunque no ofrecieron más detalles. Analistas cercanos a la casa real saudí, como Khalad Ahmad Al Habtoor, pidieron en Twitter «paciencia hasta el final de la investigación» y acusaron a los medios internacionales de «ofrecer versiones que parecen sacadas de películas de Hollywood». A nivel doméstico, las autoridades saudíes informaron de que la pena por «difundir rumores o noticias falsas en las redes» puede acarrear hasta cinco años de prisión.
15-10-2018 | Fuente: elpais.com
La avanzada china en Centroamérica que incomoda a Washington
El gigante asiático afianza relaciones con Costa Rica, República Dominicana, Panamá y El Salvador ante la molestia de Estados Unidos y de Taiwán
15-10-2018 | Fuente: abc.es
Trump inicia contactos con los talibanes para poner fin a la guerra en Afganistán
El enviado especial de Donald Trump para mediar en el conflicto de Afganistán se reunió la semana pasada en Catar con representantes de la guerrilla talibán, en un decisivo intento de lograr un final negociado a una guerra que dura ya 17 años. El presidente de Estados Unidos tiene la determinación de poner fin al conflicto justo en un momento en el que Rusia busca mayor protagonismo con sus propios contactos con los insurgentes islamistas. Trump ha mostrado mayor firmeza en Afganistán que su predecesor: rectificó su promesa de retirada unilateral, ordenó en 2017 un refuerzo de 3.500 soldados y hace unas semanas eligió al nuevo enviado especial, Zalmay Jalilzad. Su objetivo último es el final de las hostilidades con un acuerdo de paz durante su presidencia, algo que no lograron ni Barack Obama ni George W. Bush, quien inició la guerra para derrocar precisamente a los mismos talibanes. Que EE.UU. negocie con la guerrilla islamista es un paso de crucial importancia para poner fin a un conflicto que sigue cobrándose vidas a diario, con constantes hostilidades en zonas rurales y atentados en Kabul. Acercamientos de Putin La Casa Blanca no ha confirmado los contactos, que ha revelado Catar. Tras verse con los insurgentes, el enviado especial Jalilzad voló a la capital de Afganistán para reunirse con el presidente de ese país, Ashraf Ghani, cuya cooperación es crucial para lograr un acuerdo. No sólo EE.UU. está acercándose a los talibanes. En agosto fueron invitados por Vladímir Putin a una conferencia sobre paz en Moscú, que quedó congelada por las quejas del Gobierno afgano. Aquella invitación fue la demostración de que el Kremlin está ahondando en su expansionismo en el mundo islámico con una decisión realmente insólita: hace tres décadas la URSS sufrió en Afganistán su más humillante derrota, obligada a retirarse por los mismos muyahidines -guerrilleros islámicos armados por EE.UU.- que luego formarían la guerrilla talibán y ampararían a Osama Bin Laden, instigador de los ataques terroristas contra Nueva York y Washington de 2001.
14-10-2018 | Fuente: abc.es
Dispara a un niño de 14 años que perdió el autobús y se acercó a preguntarle la dirección al colegio
Jeffrey Zeigler fue arrestado por disparar a un niño afroamericano de 14 años que estaba perdido en el vecindario. El incidente se registró en el sistema de vigilancia de la casa de Zeigler el pasado 12 de abril de 2018 y los fiscales han mostrado el vídeo al jurado en el juicio el pasado 11 de octubre. Zeigler, de 53 años y de Rochester Hills, en Michigan, dijo a los oficiales que respondieron que pensaba que el adolescente era un potencial ladrón y que su esposa estaba gritando que alguien estaba tratando de irrumpir en la casa. Zeigler afirmó que se resbaló una vez que salió y que el arma se disparó accidentalmente. Pero el vídeo de vigilancia, que no tiene audio, revela una historia diferente. Brennan Walker, de 14 años, fue visto caminando hasta la puerta principal donde permaneció unos 40 segundos después de tocar el timbre de la puerta. El vídeo muestra a Zeigler saliendo de la casa, sin camisa y sosteniendo una escopeta. Se para y apunta, disparando el arma una vez. No se resbala, como le dijo originalmente a la policía. Afortunadamente, el disparo no dio a Walker y no resultó herido. Walker explicó a los oficiales que se había quedado dormido y perdió el autobús escolar esa mañana. Su madre le había quitado su teléfono, por lo que decidió intentar caminar, pero se perdió. Otro vecino, identificado como James McFee, dijo a los oficiales que Walker había llamado a su puerta primero. McFee explicó que las instrucciones eran un poco complejas y que Walker parecía «un poco nervioso pero educado». Walker testificó durante el juicio que se perdió nuevamente y que por eso llamó a la puerta principal del Zeigler. Él le dijo a WDIV-TV en abril que después de llamar a la puerta, «una señora bajó las escaleras gritándome y me preguntó: "¿Por qué intentas irrumpir en mi casa?" Y le dije que solo estaba buscando direcciones a Rochester High». Momentos después, Zeigler apareció con el arma y Walker salió corriendo. «Me di la vuelta y lo vi apuntándome. Estaba tratando de huir rápido y oí un disparo». Al jurado se le mostró el vídeo de vigilancia el 11 de octubre. Al día siguiente, emitieron un veredicto de culpabilidad, pero con un cargo ligeramente menor. Zeigler fue declarado culpable de agresión con intención de causar un gran daño corporal, en lugar de agresión con intención de asesinato, que es lo que la fiscalía había estado pidiendo. Zeigler también fue condenado por el cargo de armas. Será sentenciado en noviembre, según informa The Washington Post.
14-10-2018 | Fuente: abc.es
Los demócratas buscan quien les salve de Donald Trump
Tiene 42 años. Es de Texas y de ascendencia irlandesa, pero habla perfectamente español. Y es, en este momento, la gran esperanza de las bases demócratas para medirse con Donald Trump en 2020. La prueba de la confianza que el partido tiene en él es que en el tercer cuatrimestre Roberto «Beto» O?Rourke rompió todos los récords de recaudación en una candidatura para hacerse con un escaño en el Senado: 38 millones de dólares (32 millones de euros), procedentes, sobre todo, de pequeños donantes que de media han contribuido a su campaña con 47 dólares por persona. Que alguien relativamente desconocido, bregado solo en política texana y experto en inmigración sea el posible salvador de un partido que ha ocupado la Casa Blanca durante 52 de los pasados 100 años demuestra hasta qué punto la debacle de Hillary Clinton en 2016 traumatizó a los demócratas, faltos de ideas y caras nuevas. A pesar de los escándalos que asedian a Donald Trump ?la trama rusa, las dimisiones en su gabinete, las restricciones sobre la inmigración? el actual presidente tiene un sólido apoyo del 86% entre los republicanos, algo que hace muy posible su reelección. Todo tipo de tribunas y perfiles comparan estos días a O?Rourke con Bobby Kennedy o Ronald Reagan, pero lo cierto es que su camino a la Casa Blanca, que pasa por ganar en las elecciones al Senado del mes que viene, no está asegurado. «Podría superar los escollos e imponerse sobre su contrincante, Ted Cruz, en un Estado republicano como Texas», asegura James Henson, director del Centro Político de la universidad de Texas. «Sin duda sería un candidato preferido en la campaña de 2020. Su victoria, sin embargo, no está asegurada». La presidencia de Trump ha cambiado de forma radical el panorama político de EE.UU., y la prueba es la confirmación del juez Brett Kavanaugh para el Tribunal Supremo. Durante su vista oral ante el Senado no se habló de su trayectoria y dilatado historial de decisiones como juez, sino de una supuesta agresión sexual ocurrida en sus años de instituto, de la que el FBI no ha hallado pruebas. Parecía, sin embargo, que los demócratas quisieran que incluso la composición de la más alta instancia judicial del país fuera una enmienda a la totalidad de Trump y lo que representa. El tenso interrogatorio a Kavanaugh por parte de una senadora demócrata ha catapultado a esta también a las quinielas para medirse con Trump en 2020. Se llama Kamala Harris y es la antítesis del actual presidente: una mujer de ascendencia negra e india, con una larga trayectoria como fiscal. «Se le acusa de agresión sexual», le dijo Harris al juez antes de votar en su contra. «Es un momento realmente triste para este país». Harris ha participado esta semana en un mitin en Ohio, un Estado decisivo para ganar elecciones. Otros favoritos, como el senador Cory Booker, se han dejado ver en Iowa, el segundo que celebra primarias. Joe Biden sigue planteándose si finalmente se lanza a la carrera de la que le descabalgó Clinton en 2016. Y el exalcalde de Nueva York Michael Bloomberg se ha registrado, de nuevo, como demócrata, tras haber donado a candidatos del partido 20 millones de dólares para las legislativas del 6 de noviembre. La precampaña de 2020, que se juega en esas mismas elecciones de dentro de un mes, será un referendo sobre Trump, y este así lo defiende. En la pasada semana el presidente ha recorrido 15.000 kilómetros para participar en mítines desde Florida hasta Minnesota, luciendo sus logros económicos y el pleno empleo. «La única razón por la que alguien votaría a los demócratas es porque se ha cansado de que ganemos en todos los ámbitos», dijo el jueves en Orlando. Hornada de jóvenes Quienes aspiran a medirse con él no ahondan, sin embargo, en ideas o propuestas políticas, sino en cómo ellos mismos pueden ser un anti-Trump. «Si atendemos a cómo han sido las primarias demócratas en 2018, se extraen varias lecciones. La primera: el ala izquierdista está ganando. Segunda, la gente de color está ganando. Y tercero, los jóvenes están ganando», dice Chris Cillizza, uno de los principales analistas políticos de la cadena televisiva CNN. Según esas predicciones, alguien como Biden, un hombre blanco de 75 años y en política desde 1973 tiene poco que hacer contra una nueva hornada de jóvenes que espera que una amalgama de minorías y colectivos feministas les aúpen para poder medirse con Trump. Poco pesa en este momento que haya sido vicepresidente con Barack Obama, del mismo modo que poca importancia tiene la trayectoria como alcalde neoyorquino de Bloomberg, de 76 años. El inesperado y sorprendente ascenso de Trump también ha atraído a Washington a figuras, como él, más grandes que la vida misma. Es el caso del mediático abogado Michael Avenatti, quien representa a la actriz porno Stormy Daniels en el caso del pago de 130.000 dólares por parte del presidente para ocultar una aventura. «Desde luego, los demócratas no van a querer alguien tan peligroso y radical como Donald Trump, pero sí preferirán a alguien carismático que pueda defenderse en un escenario y que tenga éxito con el manejo de los medios. Ya hemos visto lo que Trump ha hecho con la política tradicional», dice a este diario Avenatti, quien a expresado su voluntad de presentarse a las primarias demócratas, algo en lo que le ha apoyado el mismísimo Steve Bannon, que muchos consideran artífice de la victoria de Trump. Sin embargo, según han admitido varios colaboradores del presidente, la única posible candidata que en este momento le provoca temor es alguien que, como él, cimentó su fama en la televisión: Oprah Winfrey, que hasta 2011 presentó el magazine televisivo más exitoso del país. En un aplaudido discurso en la ceremonia de los Globos de Oro en enero, dijo: «Durante mucho tiempo, a las mujeres no se nos ha escuchado o creído cuando les hemos dicho la verdad a los hombres con poder. Su tiempo se les acaba». Para muchos, demócratas y republicanos, esa fue la prueba de que Winfrey puede dar el paso y presentarse a las primarias. Según David Bosie, asesor de campaña de reelección de Trump, «Oprah es la única que me haría prestar atención de verdad en este momento al campo demócrata».
13-10-2018 | Fuente: abc.es
El periodista saudí desaparecido habría grabado su propia muerte
El periodista saudí Jamal Khashoggi desapareció el pasado día 2, tras entrar en el consulado saudí para recoger unos documentos oficiales necesarios para su boda con su novia turca. La semana pasada, amigos del columnista de «The Washington Post» aseguraron tener la certeza de que fue asesinado en el consulado, e incluso de que su cadáver fue troceado y sacado en maletas. Sin embargo, el ministro de Interior saudí ha negado dichas acusaciones en el consulado de Arabia Saudí en Estambul, tachándolas de «mentiras y acusaciones sin fundamento». Ayer, el «Washington Post» reveló que el Gobierno turco había informado a funcionarios de EE.UU. de que dispone de grabaciones de vídeo y audio que demuestran que Khashoggi fue asesinado en el consulado de Arabia Saudí en Estambul. En las grabaciones se muestra que Kashoggi fue detenido en el consulado por un equipo de seguridad, que después le mató y desmembró su cuerpo, según el diario, que cita como fuentes a funcionarios turcos y estadounidenses, informa EFE. Aunque dejan patente que no pueden verificar el informe, la CNN se hace eco de una información publicada en un medio turco «Sabah», que indica que el periodista habría grabado su propia muerte al activar la función de grabación de su Aplle Watch antes de ingresar en el consulado. «Su interrogatorio, tortura y asesinato quedaron registrados en audio y se enviaron tanto al teléfono como a iCloud», afirma el periódico de Turquía, que no duda en asegurar que habría conversaciones de los supuestos asesinos. Pese a las informaciones de «Sabah», hay algunas incoherencias. Como que los agresores intentaron, en parte con éxito, desbloquear el dispositivo con huellas dactilares, función que Apple no incluye en sus relojes, según representantes de la compañía pudieron confirmarle a CNN.
13-10-2018 | Fuente: abc.es
Crece la presión sobre Riad por las acusaciones de asesinato de un periodista crítico
El ministro del Interior saudí ha negado las informaciones sobre el asesinato del periodista crítico Jamal Khashoggi en el consulado de ese país en Estambul, que ha calificado de «mentiras y acusaciones sin fundamento». «Lo que ha estado circulando sobre las órdenes de matarlo son mentiras y acusaciones infundadas contra el Gobierno del Reino, que está comprometido con sus principios, reglas y tradiciones y cumple con las leyes y convenciones internacionales», dijo el príncipe Abdulaziz bin Saud bin Naif bin Abdulaziz, en un comunicado difundido por la agencia oficial saudí SPA. Khashoggi desapareció el pasado día 2, tras entrar en el consulado saudí para recoger unos documentos oficiales necesarios para su boda con su novia turca. La semana pasada, amigos del columnista de «The Washington Post» aseguraron tener la certeza de que fue asesinado en el consulado, e incluso de que su cadáver fue troceado y sacado en maletas. El ministro del Interior elogió la cooperación con Turquía para investigar lo sucedido «a través de la Comisión de Investigación Conjunta y otros canales oficiales, destacando la importancia del papel de los medios de comunicación en la transferencia de hechos y que no afecte a la investigación y los procedimientos judiciales». El príncipe también quiso destacar «el interés del Reino» por sus ciudadanos y «en particular en aclarar toda la verdad sobre la desaparición del ciudadano Jamal Khashoggi». Ayer, el «Washington Post» reveló que el Gobierno turco había informado a funcionarios de EE.UU. de que dispone de grabaciones de vídeo y audio que demuestran que Khashoggi fue asesinado en el consulado de Arabia Saudí en Estambul. En las grabaciones se muestra que Kashoggi fue detenido en el consulado por un equipo de seguridad, que después le mató y desmembró su cuerpo, según el diario, que cita como fuentes a funcionarios turcos y estadounidenses. Coincidiendo con este suceso, el presidente del Banco Mundial (BM), Jim Yong Kim, ha anunciado que no acudirá al foro económico Future Investment Initiative (Iniciativa de Inversión Futura), que está previsto para finales de este mes en Arabia Saudí. En las últimas horas varios patrocinadores e invitados han anunciado que cancelaban su participación en la conferencia, que se desarrollará entre el 23 y el 25 de octubre, en protesta por la desaparición del periodista saudí. Por otra parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planea hablar «en algún momento» con el rey saudí, aunque minimizó las críticas al historial de derechos humanos de Arabia Saudí. «Le llamaré. En algún momento llamaré al rey Salmán. Hablaré con él, sí», apuntó Trump en declaraciones a los periodistas en Cincinatti (Ohio). «Mucha gente está tratando de enterarse (de qué pasó con Khashoggi), no solo nosotros, porque esta podría ser una situación realmente difícil», agregó el mandatario, en aparente referencia a su posible asesinato. Trump prometió que llegará al fondo de lo ocurrido y aseguró que «nadie lo sabe aún», aunque «la gente está empezando a formarse ideas».
13-10-2018 | Fuente: abc.es
Ankara filtra grabaciones de la «desaparición» de Khashoggi
La estrella del Príncipe Heredero saudí, Mohamed Bin Salman (MBS), se apaga cada día que pasa sin aclarar lo ocurrido con Jamal Khashoggi, un periodista que no dudó en criticar el exceso de poder que el joven MBS estaba acumulando en sus manos. Los planes del heredero a la corona pasaban por lavar la cara exterior de Arabia Saudí con decisiones como la de permitir conducir a las mujeres o abrir cines, pero la guerra de Yemen, las purgas internas, la detención de activistas de los derechos humanos y el caso Khashoggi complican los planes de un mandatario a quien en las redes sociales apodan de forma viral como «el joven Sadam», en recuerdo al dictador iraquí. La comisión de investigación conjunta turco-saudí creada a petición de Riad ya se encuentra en Estambul para intentar esclarecer el paradero de Jamal Khashoggi, tras su desaparición desde hace más de una semana. La agencia Anadolu adelantó que el trabajo comenzará durante el fin de semana y la cadena CNNTürk reveló que la monarquía del Golfo ha enviado a altos cargos del Ministerio de Exteriores y de los servicios secretos para cumplir esta misión. Este trabajo conjunto arranca en medio de la fuerte presión internacional para que los saudíes demuestren que, tal y como defienden desde el primer día, este periodista crítico con la casa real abandonó el consulado de su país en Estambul, donde había entrado para realizar unos trámites. El silencio de Riad y el hecho de que no ofrezcan las imágenes de las cámaras de seguridad del edificio hacen que la hipótesis del asesinato gane enteros. Fuentes oficiales, bajo condición de anonimato, realizan filtraciones cada día a los medios y The Washington Post, cabecera con la que colabora Khashoggi en la sección de Opinión, reveló que la inteligencia turca contaría con grabaciones que demuestran que el periodista fue detenido por un equipo de seguridad, que después le mató y desmembró su cuerpo. Boicot empresarial A la espera de poder esclarecer el caso, la imagen de Arabia Saudí se deteriora y en las últimas horas se ha producido un importante boicot a la próxima Future Investment Initiative de Riad, también conocida como el «Davos del desierto». En un movimiento sin precedentes el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, el jefe ejecutivo de Uber, Dara Khosrowshahi, o los dueños de grandes medios como las cadenas CNN y CNBC, o los diarios Los Ángeles Times y The New York Times, han anunciado su renuncia a viajar al país del Golfo para tomar parte en la cita. La Casa Blanca se encuentra ante todo un dilema porque se trata de uno de sus aliados estratégicos y comerciales principales y el secretario del Tesoro, Steven Menuchin, señaló que mantiene en su agenda esta importante cumbre económica, pero adelantó que podría cambiar de planes a última hora en función de los resultados de la investigación. El empresario británico Richard Branson, fundador y presidente del grupo Virgin, fue un paso más adelante y suspendió su participación en dos proyectos turísticos en Arabia Saudí. El multimillonario reveló su decisión a través de las redes sociales y señaló que «había puesto grandes esperanzas en el actual gobierno del Reino de Arabia Saudita y en su líder, el príncipe heredero Mohamed bin Salman». La llamada del dinero Pese a las reacciones en cadena en los medios políticos y empresariales occidentales, el presidente Trump evitó anunciar sanciones ni ningún tipo de presión particular sobre su aliado militar y político en Oriente Próximo. Trump justificó su rechazo a cancelar los millonarios contratos de venta de armas estadounidenses a la superpotencia petrolera en razones también estratégicas: si Washington da un paso atrás, el dinero de Riad irá a Rusia y China, y sus mercados de armas. Los saudíes «están gastando 110.000 millones de dólares en equipamiento militar y en otras áreas que crean puestos de trabajo en EE.UU.», alegó el presidente Trump dirigiéndose a la prensa. «No encuentro sentido a renunciar a esa inversión de 110.000 millones en Estados Unidos, porque ¿saben qué van a hacer los saudíes? Van a coger ese dinero y gastarlo en Rusia, o China o en otro país», explicó Sus comentarios chocaron con la carta firmada por congresistas de su partido exigiendo acciones contra el régimen de Riad.