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Noticias de washington

21-10-2018 | Fuente: abc.es
Trump anuncia que pondrá fin al acuerdo clave con Rusia contra las armas nucleares
El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró hoy que su Gobierno pondrá fin al tratado de armas nucleares de rango medio (INF, por sus siglas en inglés), que EE.UU. rubricó en 1987 con Rusia, al acusar a Moscú de haberlo violado. Tras finalizar un mitin de campaña en Nevada para las legislativas de este noviembre, Trump lo confirmó al ser preguntado por los periodistas. «Rusia ha violado el acuerdo. Lo han estado violando durante muchos años y no sé por qué el (ex) presidente (Barack) Obama no negoció ni se retiró», dijo el multimillonario. Medios estadounidenses habían adelantado que el asesor de seguridad nacional de Trump, John Bolton, ha estado presionando al mandatario para salir del acuerdo, argumentando que Rusia lo ha estado violando al desarrollar un nuevo misil de crucero. Precisamente hoy, Bolton partió hacia Moscú, donde espera reunirse con altos cargos del Gobierno de Vladimir Putin. «No vamos a dejar que ellos violen un acuerdo nuclear y hagan armas y no se nos permita hacerlo (a nosotros). Nosotros somos los que nos hemos mantenido en el acuerdo y hemos respetado el acuerdo, pero desafortunadamente Rusia no lo ha respetado, por lo que vamos a rescindirlo, vamos a retirarlo», confirmó. Esa decisión sería una brusca ruptura con la política de control de armas nucleares de Estados Unidos, mientras que algunos medios también han informado de las intenciones de Bolton de bloquear la extensión de otro tratado con Rusia, el New Start, que se firmó en 2010 y que expirará en 2021. Al ser consultado hoy para aclarar sus intenciones, el presidente dijo que Estados Unidos «tendrá que desarrollar esas armas». «A menos que Rusia venga a nosotros y China venga a nosotros y todos vengan a nosotros y nos digan: "Seamos inteligentes y no desarrollemos esas armas"», dijo. «Pero si Rusia lo está haciendo y si China lo está haciendo y nos adherimos al acuerdo, eso es inaceptable», insistió, al reiterar que EE.UU. desarrollará las armas necesarias mientras otros estén haciéndolo. El 8 de diciembre de 1987 el entonces presidente soviético, Mijaíl Gorbachov, y el estadounidense, Ronald Reagan, firmaron en Washington el tratado de eliminación de misiles nucleares de mediano y corto alcance (INF). Se trató del primer acuerdo para reducir los arsenales nucleares, que condujo a la eliminación en 1991 de todos los misiles balísticos y de crucero de mediano y corto alcance de ambas potencias, un paso clave para poner fin a las tensiones de la Guerra Fría.
20-10-2018 | Fuente: abc.es
Riad afirma que Khashoggi murió en «una pelea» en el consulado
Después de 17 días de rechazos y negaciones, Arabia Saudí reconoció finalmente anoche que el periodista Jamal Khashoggi murió el 2 de octubre en el consulado de ese país en Estambul, al que había acudido a pedir un certificado de divorcio. La versión oficial, anunciada en un comunicado leído en la televisión estatal y difundido después por el Ministerio de Exteriores, es que un grupo de agentes y militares saudíes intentaron interrogar al disidente y este se resistió, muriendo «en una pelea a puñetazos». Las pruebas de la Inteligencia turca, sin embargo, apuntan a una operación planificada al detalle para ejecutarlo, descuartizarlo y deshacerse de sus restos. En el anuncio no se dijo por qué Arabia Saudí quería interrogar a Khashoggi, que residía en EE.UU. y escribía columnas de opinión para el diario «The Washington Post». Tampoco se dieron más explicaciones sobre cómo pudo resistirse el periodista, un hombre de 60 años, ante un pelotón de 15 militares y agentes, todos ellos de la Guardia Nacional y la Fuerza Aérea, además del jefe del departamento forense de los servicios de Inteligencia saudíes. Según los medios oficiales de ese país, hay 18 personas detenidas, y una comisión presidida por el Príncipe heredero investigará los hechos para emitir un informe en el plazo de un mes. Además, la corona saudí ha relevado de sus funciones a cinco altos mandos del Ejército, al menos dos de ellos asesores directos del Príncipe heredero, Mohamed bin Salman. Uno de ellos es el mayor general Ahmed al Assiri, subdirector de los servicios de Inteligencia, quien, tal y como adelantó ABC ayer, se ha convertido en el principal cabeza de turco de esta operación. Con estos relevos, la familia real intenta aislar a Bin Salman, que también es ministro de Defensa, del escándalo que supone que varios miembros de su departamento de seguridad fueran grabados entrando al consulado de Estambul el mismo día en que murió Khashoggi. Uno de ellos, Maher Mutreb, llegó a acompañar al Príncipe durante su visita de abril a Madrid, donde se reunió con los Reyes. Las sospechas de que la orden de ejecutar a Khashoggi partieron del propio heredero pueden quedar finalmente en meras suposiciones, porque es precisamente a él a quien su padre, el Rey Salman, le ha encargado supervisar las pesquisas y un comité que deberá reformar los servicios de Inteligencia nacionales. Khashoggi se había convertido en una voz crítica con Bin Salman, que está destinado a convertirse en rey y que ha iniciado una serie de modestas reformas en el país, como permitir que las mujeres conduzcan o reabrir los cines. Las pruebas recabadas por la Inteligencia turca, compartidas con EE.UU., dejan sin embargo muchos cabos sueltos que no cuadran con las explicaciones de ayer del Gobierno saudí: ¿Por qué viajaron 15 agentes a Estambul, incluido un forense? ¿Qué transportaba una furgoneta del servicio diplomático saudí que el día de la muerte se adentró en un bosque al norte de la capital turca? ¿Cómo es que no hay constancia de una pelea a puñetazos en ninguna de las grabaciones del interior del consulado de las que disponen los agentes turcos? Washington, a la espera Mientras tanto, en Washington, el escándalo internacional por la muerte del periodista no acaba de hacer reaccionar a la Casa Blanca. Donald Trump admitió por primera vez el jueves en declaraciones a los medios que Khashoggi «parece haber muerto» y advirtió de que si Riad está detrás «puede haber consecuencias muy severas». Pero no concretó qué tipo de acciones se tomarían con un país que es un aliado estratégico en Oriente Próximo, tanto económico como político. Por su parte, el secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, mantiene sus planes de acudir a Riad a una conferencia este mes sobre financiación del terrorismo, según publicó «The Washington Post». Mnuchin había decidido cancelar su participación, también este mes en Riad, en la conferencia Future Investment Initiative, conocida como «el Davos del Desierto», después de que decenas de empresarios y altos cargos del más alto nivel de todo el mundo decidieran vetar el evento ante las informaciones sobre la desaparición de Khashoggi. La postura más bien tibia de la Administración Trump encaja bien con una reciente oleada de opiniones negativas sobre el periodista saudí entre legisladores y comentaristas políticos cercanos a Trump, que atribuyen a Khashoggi vínculos con el terrorismo y con los Hermanos Musulmanes.
19-10-2018 | Fuente: elpais.com
La UE se vuelca con Asia pero con cuidado de no soliviantar a Trump
Bruselas y Washington llevan a cabo una delicada negociación para evitar una guerra comercial
19-10-2018 | Fuente: abc.es
Assange demanda al Gobierno de Ecuador tras la llamada de atención por su falta de higiene
El cofundador de la web de filtraciones Wikileaks, Julian Assange, ha denunciado al Gobierno de Ecuador, en cuya Embajada en Londres lleva recluido seis años, por violar «sus derechos y libertades fundamentales» al restringir al mínimo exigible sus condiciones de estancia. El exjuez español Baltasar Garzón, quien lidera la defensa del australiano, lamentó ayer jueves la «situación inhumana» en la que se encontraba Assange desde agosto, cuando Ecuador decidió aplicar un protocolo especial para regular las «condiciones mínimas de estadía del asilado», el cual establecía que sólo «tendrá acceso a Internet conectándose al servicio Wifi» de la legación, aunque estas restricciones fueron posteriormente levantadas. Garzón se encuentra ya en Ecuador para iniciar los trámites de la demanda que comenzarán la semana que viene en un tribunal ecuatoriano. Sin embargo, y a principios de esta semana, la Embajada hizo entrega a Assange de un documento de reglas internas por el que Assange quedaba casi completamente a cargo de su cuidado personal, incluyendo la limpieza de su baño y la alimentación e higiene de su gato, bajo amenaza de confiscación de la mascota. Assange se refugió en la Embajada ecuatoriana en Londres en junio de 2012, tras perder todas las apelaciones contra la extradición que Reino Unido se aprestaba a cumplir, accediendo a la petición de la Fiscalía sueca, que lo requería para juzgarlo por presuntos delitos sexuales. El ciberactivista ha rechazado su extradición alegando que Suecia lo entregaría a Estados Unidos, donde podría enfrentar la pena de muerte por haber publicado miles de documentos filtrados con información sobre la actuación de Washington en los conflictos armados en Afganistán e Irak, entre otros. En mayo de 2017, Suecia anunció el archivo de la última investigación que tenía pendiente contra Assange, pero Londres mantuvo activa la orden de captura contra él por huir de la justicia británica cuando ésta intentó detenerlo, de modo que si abandona la Embajada podría ser arrestado por la Policía de Reino Unido. Las relaciones entre el australiano y el Gobierno ecuatoriano se han ido deteriorando desde 2016, cuando WikiLeaks reveló miles de correos supuestamente robados de la cuenta de John Podesta, jefe de campaña de la entonces candidata demócrata, Hillary Clinton, que finalmente perdió la Presidencia de Estados Unidos frente a Donald Trump.
19-10-2018 | Fuente: elpais.com
Miedo en Washington
Bob Woodward describe en ?Fear. Trump in the White House? al presidente como un gobernante autoritario y excéntrico cuya corte trata de contener
19-10-2018 | Fuente: abc.es
Putin saldría beneficiado si EE.UU. aplica sanciones contra Arabia Saudí por el caso Khashoggi
La desaparición y probable asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi se ha convertido en un caso que podría terminar beneficiando al presidente Vladímir Putin, a quien en Occidente también le acusan de estar detrás de numerosos asesinatos y del intento de envenenamiento en Salisbury del ex agente soviético, Serguéi Skripal, y su hija, el pasado mes de marzo. Una de las medidas que Riad contempla ante posibles sanciones de Estados Unidos es reforzar la todavía incipiente relación que mantiene con Moscú. El jueves, en el marco del llamado Club Internacional de Debate de Valdái celebrado en Sochi, Putin dijo que no hay que «apresurarse» a extraer conclusiones sobre lo sucedido con Khashoggi. «Tenemos que esperar a ver los resultados de la investigación», añadió. Según sus palabras, «dicen que el asesinato ocurrió en Estambul, pero no han presentado pruebas. No sabemos lo que pasó realmente». La sombra del máximo dirigente ruso se proyecta todavía sobre sonados asesinatos como el de la reportera, Anna Politkóvkaya, o el ex agente Alexánder Litvinenko, entre otros muchos. El jefe del Kremlin cree además que Washington «tiene cierta responsabilidad en lo sucedido», ya que el periodista «vivía allí». «¿Y vamos a dar pasos para estropear las relaciones?» con Arabia Saudí, se preguntó, subrayando que «si alguien sabe lo que pasó, espero que presente pruebas». Putin señaló que solo en tal caso su país «dará pasos» concretos. «A nosotros nos han acusado de emplear armas químicas -en el caso Skripal- y nos han aplicado sanciones sin ninguna prueba». Antiguos enemigos Rusia y Arabia Saudí eran enemigos irreconciliables hasta hace muy poco. Riad dio apoyo a los muyahidines afganos en su lucha contra la tropas soviéticas y también a los separatistas chechenos durante las dos guerras que mantuvieron con el Ejército ruso. Además, Rusia ha acusado siempre a los saudíes de financiar el terrorismo islámico a nivel global. Ahora, sin embargo, las cosas han cambiado. En un contexto en el que la influencia del Kremlin es cada vez más patente en Oriente Próximo, Putin lleva meses dando pasos de acercamiento a Arabia Saudí. Expertos rusos hablan incluso de un supuesto plan del Kremlin para mediar y tratar de reconciliar a Riad y Teherán, iniciativa que ahora mismo no parece que tenga ningún viso de materializarse. Hace justo un año, tuvo lugar la primera visita a la corte de Putin de un rey saudí. Salmán Bin Abdelaziz dijo sentirse «feliz» de estar en Rusia al ser recibido por el presidente ruso en el Kremlin. A partir de ese momento, los contactos bilaterales han ido en aumento. Aunque con posiciones diferentes, ambas partes desean pacificar Siria y colaboran estrechamente para estabilizar los precios del petróleo en el mercado internacional. Hitos del acercamiento El pasado 14 de junio, el príncipe heredero saudí, Mohamed Bin Salman, asistió al partido de fútbol de la selección de su país contra la de Rusia en el estadio moscovita de Luzhnikí. Estuvo acompañado por Putin, con quien mantuvo conversaciones de profundo calado político y económico, según el comunicado que difundió entonces el servicio de prensa de la Presidencia rusa. El jefe del Kremlin acaba de verse, el pasado 3 de octubre, también con el ministro de Energía saudí, Khalid al Falih, durante la Semana Energética de Moscú, y planea volver a reunirse con el príncipe heredero, con Bin Salman, durante la cumbre del G20 en Argentina de finales de noviembre. Así lo asegura el viceministro de Exteriores ruso, Mijaíl Bogdánov. Además, esta semana, el embajador de Arabia Saudí en Jordania, Khalid Bin Turki al Saud, expresó el deseo de que el jefe del Estado ruso viaje lo antes posible a Arabia Saudí. Entre el 23 y el 25 de octubre tendrá lugar en Riad el foro económico considerado el «Davos del desierto» y, aunque no hay nada oficial sobre la posibilidad de que acuda Putin, es seguro que habrá delegación rusa en medio del boicot de algunos países occidentales. Como demostración de que Moscú ha intensificado el vector árabe en sus relaciones internacionales, el miércoles estuvo en la capital rusa el presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi.
19-10-2018 | Fuente: abc.es
Trump admite que parece «ciertamente» que Khashoggi está muerto
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este viernes que «ciertamente» parece que el periodista saudí Jamal Khashoggi, desaparecido hace dos semanas en Estambul, está muerto, y ha asegurado que de confirmarse este hecho habrá duras consecuencias. «Ciertamente, eso me parece a mí», ha explicado el presidente al ser preguntado sobre si Khashoggi, al que se le perdió la pista tras entrar en el consulado saudí en la ciudad turca, ha fallecido. Trump también señaló en declaraciones a los periodistas antes de tomar el avión para viajar a un mitin político en Montana que el supuesto crimen «tendrá graves consecuencias». En declaraciones previas al diario The New York Times, el mandatario ha señalado que solo un milagro evitaría que el periodista no estuviera muerto. «Salvo que el milagro de los milagros sucediera, pensaría que está muerto. (..) Eso, basándome en todo lo que llega a la Inteligencia desde todas las partes», incidió el magnate, que también consideró que el caso no es positivo para las relaciones bilaterales con Arabia Saudí. Más tiempo Las palabras de Trump llegaron tras ser informado sobre las novedades del caso por el secretario de Estado, Mike Pompeo, recién llegado de un viaje a Riad y Ankara. Pompeo pidió al presidente que conceda «unos pocos días más» a Arabia Saudí para investigar la desaparición del periodista crítico con el régimen, aunque no especificó cuándo espera que se complete esa indagación. El presidente había señalado este miércoles que lo más importante para él era determinar si el rey saudí, Salman bin Abdelaziz, y el príncipe heredero, Mohamed bin Salman, sabían algo sobre el posible asesinato del periodista. Khashoggi desapareció el 2 de octubre tras ingresar en el consulado saudí en Estambul y las investigaciones en Turquía apuntan a que el periodista, exiliado desde 2017 en Washington, pudo haber sido asesinado en esa oficina diplomática, algo que las autoridades de Riad han rechazado. El diario The New York Times reveló esta semana que Riad planea reconocer que Khashoggi murió bajo su custodia en un interrogatorio que se les fue de las manos, y que cinco de los supuestos quince implicados son cercanos al príncipe heredero.
19-10-2018 | Fuente: abc.es
Arabia Saudí atribuirá la culpa de la muerte de Khashoggi a un general
Una orden mal entendida. Tras su visita a Riad, el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, le ha trasladado a Donald Trump la que se perfila como la versión oficial de la corona saudí de por qué el periodista Jamal Khashoggi fue torturado y asesinado en el consulado de su país en Estambul. La culpa se atribuirá con toda probabilidad al mayor general Ahmed al Asiri, asesor del príncipe heredero y subdirector del servicio de inteligencia nacional, la ?mujabarat?. Al Asiri será el cabeza de turco de un escándalo que ha estrechado el cerco sobre Mohamed bin Salman, hijo del rey y ministro de Defensa. ¿Cómo justificar que los servicios de inteligencia de Turquía hayan identificado a miembros de su equipo de seguridad, que han viajado con él a Madrid y París, como los autores del asesinato? La respuesta es que alguien con rango y veteranía, muy cercano a él, sea el culpable oficial, autor de un error fatal. No sólo Pompeo, ministro de Exteriores, ha recibido ese nombre en Riad. También ha sido circulado por la inteligencia y la diplomacia saudíes a congresistas y diplomáticos norteamericanos. Por otras vías, ha llegado a los familiares y colaboradores de Khashoggi, según fuentes consultadas por este diario. Aunque el disidente era ciudadano saudí, desde hace un año residía en EE.UU., donde colaboraba con el diario The Washington Post. «La intención de la corona saudí es admitir que el príncipe ordenó la captura de Khashoggi pero que el mayor general Al Asiri le entendió mal y autorizó su ejecución si la situación se salía de control», dicen esas fuentes. Aun así, esa versión implicaría que Bin Salman ordenó la captura de un residente en EE.UU. en un tercer país, por sus críticas a la corona saudí y a él mismo. Hay una segunda parte, crucial, de la estrategia saudí: descalificar a Khashoggi. Los empleadores del periodista en The Washington Post denuncian ahora que un grupo de congresistas republicanos ha enviado correos y ha compartido mensajes en redes sociales en los que relacionan al periodista con los Hermanos Musulmanes y Al Qaeda. El hijo del presidente, Donald Trump Jr., compartió hace días un mensaje en Twitter en el que se decía que Khashoggi «se paseaba por Afganistán con Osama bin Laden». En realidad Khashoggi comenzó su carrera como periodista y director de medios gubernamentales en Arabia Saudí. A través de ese trabajo conoció y entrevistó a Bin Laden, con quien trabó amistad. Posteriormente se distanció de él y se acercó al jefe de la inteligencia saudí, Turki al Faisal, para quien fue jefe de prensa durante sus estancias como embajador en Londres y Washington. En años recientes se alejó de la familia real y se convirtió en un prominente crítico de Bin Salman, heredero al trono, que ha iniciado una serie de modestas reformas aperturistas en el país. Clave en la defensa de Bin Salman en Washington está siendo el yerno del presidente Trump, Jared Kushner, quien se ha convertido en el enlace principal de la corona saudí y la Casa Blanca. Gracias a su mediación, Riad fue la primera ciudad a la que viajó Trump como presidente el año pasado. Kushner es un judío ortodoxo que tiene, entre otros cometidos, negociar la paz en Oriente Próximo. Su apuesta es que un acercamiento entre los saudíes y los israelíes obligue a los palestinos a aceptar un acuerdo mediado por EE.UU. Los agentes turcos siguen batiendo un bosque al norte de Estambul donde el 2 de octubre, día de la muerte de Khashoggi, se acercó una furgoneta de la delegación diplomática saudí. Buscan allí los restos del periodista, que fue drogado, golpeado, descuartizado y disuelto en ácido. Han registrado ya el consulado, que fue limpiado y pintado, y la residencia del cónsul, que ha huido a Riad y ha sido relevado de su puesto. Las pruebas apuntan a que 15 agentes y uniformados saudíes volaron el 2 de octubre de Riad a Estambul, donde mataron a Khashoggi. Este acudió al consulado a realizar un trámite y ya no salió de allí con vida.
19-10-2018 | Fuente: abc.es
Khashoggi, un periodista cercano a la familia real saudí que cayó en desgracia
Cada vez quedan menos dudas de que el saudí Jamal Khashoggi fue asesinado el pasado 2 de octubre, después de entrar al consulado de su país en Estambul para obtener ciertos documentos para su boda. El periodista, que escribía para el diario The Washington Post, fue asesinado, como apuntan todos los indicios, y luego descuartizado por un grupo de compatriotas cercanos al príncipe heredero, Mohamed bin Salman. Mientras la polémica crece ante este caso, emergen nuevos detalles biográficos sobre la víctima. Dos artículos publicados en medios internacionales, en The New York Times y en Haaretz, recuerdan que, antes de exiliarse a Estados Unidos y convertirse en una voz crítica con Riad, Khashoggi mantenía buenos vínculos con algunos miembros de la familia real saudí, hasta que la llegada al poder del príncipe heredero asestó un duro golpe a su cómoda posición. Fue entonces cuando se le prohibió seguir escribiendo, y tomó la decisión de exiliarse a Estados Unidos. Antes de su caída, Khashoggi, hijo de una familia bien posicionada pero que no pertenecía a la realeza saudí, estudió en la Indiana State University, en Estados Unidos. Allí, como recuerda The New York Times, hizo amistad con miembros de los Hermanos Musulmanes, una organización islámica, de la corriente suní, que nació en Egipto en 1928, y que también cuenta con presencia en Siria, donde se opusieron al poder de los Assad, y con influencias en Gaza, donde inspiraron el nacimiento de Hamás, o en la Turquía de Erdogan. El periodista, cerrando el círculo, mantenía una buena relación con el líder turco. El diario israelí Haaretz, en un artículo publicado ayer, y donde subraya que ninguna de las actividades pasadas de Khashoggi pueden justificar el horror que padeció a manos de sus verdugos, reprocha que el periodista se mostrara cercano a Hamás, y también su amistad con algunos musulmanes radicales como Azzam Tamimi, conocido por alabar los atentados suicidas. Sin embargo, The New York Time explica que Khashoggi fue despedido del diario saudí Al Watan por denunciar un artículo donde un clérigo justificaba los atentados contra los no musulmanes. Las críticas persistentes de Khashoggi contra Mohamed bin Salman, según la información que se maneja en estos momentos, parecen haber sido las causantes de su muerte.
19-10-2018 | Fuente: as.com
Olynyk saca de Washington la victoria en el último segundo
Un rebote y la posterior canasta sirvieron para que Kelly Olynyk fuera el héroe de los Heat. Los Wizards caen su primer partido y en casa.