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Noticias de vivienda

01-01-1970 | Fuente: abc.es
Ascienden a 303 los muertos por la tragedia de Mocoa, incluidos 98 niños
Un total de 303 personas han perdido la vida, incluidos 98 niños, a causa de las inundaciones y los desprendimientos de tierra que se han producido en la localidad colombiana de Mocoa por las lluvias torrenciales, según el último balance del Instituto de Medicina Legal. Los forenses han podido determinar que entre los fallecidos hay 184 mujeres y 117 hombres, si bien aún tratan de confirmar el sexo de dos cadáveres. Hasta ahora, se han entregado 218 cuerpos a las familias de las víctimas, de acuerdo con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). No obstante, el número de víctimas mortales aún podría aumentar porque las autoridades calculan que hay 314 personas desaparecidas. «Ya se logró ubicar a 153, de las cuales 119 están con vida, pero desgraciadamente hay 34 fallecidas», reveló el miércoles el presidente, Juan Manuel Santos. Las riadas y los deslaves afectaron a unas 45.000 personas de las 70.000 que viven en Mocoa, pero solo 3.240 han sido calificadas como damnificados, lo que supone que han perdido su vivienda y necesitan ayuda humanitaria, informa 'El Espectador'. Además, los suministros de luz y de agua todavía no se han reanudado, lo que dificulta la respuesta de emergencia y las tareas de reconstrucción, que ya han comenzado y durarán entre dos y tres años, según cálculos de la Casa de Nariño. La Procuraduría General ha anunciado la apertura de una investigación para determinar si los distintos niveles de gobierno hicieron todo lo posible por prevenir la tragedia en Mocoa. En caso contrario, se trataría de «una falta gravísima, sancionable hasta con destitución e inhabilitación para ejercer cargos públicos hasta por 20 años». Exteriores localiza a dos españoles Por otra parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación ha logrado este jueves contactar con un segundo ciudadano español que permanecía desaparecido en Mocoa, desde las inundaciones y avalanchas del fin de semana, informa Europa Press. En esta línea, un portavoz ha asegurado que de los tres españoles que permanecían desaparecidos ya se ha conseguido contactar con dos de ellos. Esta fuente ha añadido que ambos se encuentran en buen estado de salud. La caída de la red eléctrica y la difícil conexión telefónica vienen complicando las tareas de búsqueda, por lo que Exteriores no da por desaparecida a la persona que falta por localizar.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Once detenidos y hallada una bomba en las pesquisas por el atentado en San Petersburgo
En el marco de la operación abierta en San Petersburgo para desarticular la red terrorista a la que supuestamente pertenecía Akbarzhón Dzhalílov, el suicida de 22 años que perpetró el lunes la matanza en el metro de la antigua capital imperial, la Policía llevó hoy a cabo una redada. Esta acción policial se desarrolló en un barrio del este de San Petersburgo y acabó con tres nuevas detenciones y el hallazgo de un artefacto explosivo idéntico al que Dzhalílov dejó el lunes en la estación de Plóshad Vosstania. Igual que aquel no llegó a explotar, tampoco lo hizo el encontrado esta mañana, que fue igualmente desactivado. Según fuentes de los servicios secretos y declaraciones de testigos presenciales, los agentes llegaron al número 22 de la calle Továrisheskaya hacia las cinco de la mañana e irrumpieron en uno de los apartamentos del piso octavo. Inmovilizaron y detuvieron a las personas que allí se encontraban, al parecer, tres centroasiáticos de unos 30 años de edad. Durante el registro efectuado a continuación hallaron una bomba que, según la Policía, es de fabricación casera e igual a la que Dzhalílov colocó el lunes en Plóshad Vosstania. Toda la vivienda fue después evacuada hasta que artificieros especializados comprobaron que no había más explosivos en su interior. La portavoz del Comité de Instrucción, Svetlana Petrenko, declaró después que «se han identificado a varios ciudadanos de repúblicas centroasiáticas que tuvieron contactos con Dzhalílov. Al registrar el apartamento en el que vivían fueron encontrados objetos relevantes para la investigación», aunque no dijo nada de la bomba desactivada ni de las detenciones. La información sobre la detención de los tres «cómplices» del terrorista y sobre el artefacto desactivado la facilitó la Policía. A Dzhalílov se le considera oficialmente el autor del atentado en el metro de San Petersburgo que mató a 14 personas e hirió a más de 40. Él mismo está incluido en ese balance de muertos. Ayer miércoles fueron arrestadas 8 personas en San Petersburgo, presuntamente implicadas en actividades terroristas y en el reclutamiento de combatientes para el Daesh y el Frente al Nusra, con lo que son ya 11 los detenidos. En medio de la psicosis general por el atentado, hoy en San Petersburgo se han producido dos incidentes que han elevado el nivel de tensión y nerviosismo. No lejos de donde la Policía detenía a los supuestos terroristas y desactivaba la bomba, en la avenida Solidarnost, se producía una explosión en un piso alto de un torre de apartamentos. Después se dijo que no fue una bomba sino un panel de la fachada, que cedió debido a unos trabajos en el interior del edificio. Los vecinos no se creyeron mucho la explicación, aunque lo cierto es que no causó víctimas. Pero sí daños materiales. El otro incidente tuvo lugar en el metro cuando una persona trató de introducir a través de los arcos detectores de metales una granada de colección RG-42 de la II Guerra Mundial desprovista de explosivo. Hasta que se aclaró que el artilugio no suponía ninguna amenaza hubo el lógico revuelo.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Hablan los supervivientes del ataque químico en Siria: «Salí a la calle a pedir ayuda pero todo el mundo yacía en el suelo»
Mareo y dificultad para respirar fueron los primeros síntomas que sintió Fuad Sayed, de 47 años, uno de los supervivientes del ataque químico cometido el pasado día 4 en la ciudad siria de Jan Shijún. Sayed estaba en la calle cuando se produjo el ataque aéreo a las 06.45 hora local (03.45 GMT), a unos 200 metros de su vivienda. «Al principio pensé que se trataba de un bombardeo normal y me dirigí para ayudar en las labores de rescate a una casa donde residía una viuda con sus cuatro hijos; cuando llegué, la gente que estaba allí me dijo que ya los habían rescatado y empecé a sentirme mareado», rememoró en declaraciones a Efe por teléfono. «No podía controlar mi cuerpo y me quería sentar -agregó.- Pero la gente allí me dijo que no era nada y que regresara a mi casa. Cuando llegué observé que algunas aves domésticas que tengo estaban como desconcertadas y empecé a sufrir espasmos». En aquel momento, Sayed perdió el conocimiento y no volvió a recobrarlo hasta que llegó a un hospital, donde le informaron de que muchos de los presentes en la casa de la mujer que había ido a ayudar habían fallecido. Sayed está ahora ingresado en un centro hospitalario cerca de la población de Maarat al Nuaman, próxima a Jan Shijun, junto a su mujer y sus hijos, que también sufrieron los efectos del ataque. «Mi mujer sufre mucho todavía y está con suero, porque respiró mucho gas cuando salió a ayudar a la gente, mientras que mi hija de 20 años, y la otra de 5, así como mi hijo de 9 años siguen ingresados», dijo. Junto a Sayed se encuentra una de las enfermeras que le atienden, que explicó a Efe que cuando los primeros heridos por el ataque llegaron al centro rociaron sus cuerpos con agua para eliminar los restos de gases. «Les suministramos antibióticos y medicinas, y después suero e inyecciones, la gente tenía dificultad para respirar», relató. Otro de los heridos en el bombardeo, Osama al Jaled, de 33 años, recuerda la trágica experiencia que vivió el martes pasado desde el hospital en el que se encuentra. Con voz entrecortada, Al Jaled narró a Efe que estaba en su domicilio en Jan Shijún cuando oyó el ruido de una explosión en la zona y subió a la azotea para ver qué pasaba: «Vi una columna de humo y noté que estaba cerca de la casa de mi hermano, así que salí hacia allí». La escena que se encontró al llegar a la vivienda de su familiar fue espeluznante. «Todos estaban tendidos en el suelo y jadeaban, les lancé agua pero no respondían, así que salí a la calle para pedir auxilio a la Defensa Civil», indicó. Sin embargo, resultó imposible obtener la ayuda en la calle, ya que «la gente estaba desplomada en el suelo». Entonces, «me desvanecí y desde entonces no me acuerdo de nada», señaló Al Jaled. Tanto Al Jaled como Sayed coinciden en que en ningún momento sintieron ningún olor especial y que tardaron en darse cuenta de que se trataba de un ataque con sustancias químicas. Por el momento, ni la ONU ni la Organización para la Prohibición de Armas Químicas han confirmado el tipo de agente químico que se empleó en Jan Shijún, aunque Médicos Sin Fronteras (MSF) ha informado de que su personal atendió a pacientes con síntomas compatibles con la exposición a una sustancia como el gas sarín. Al Jaled y Sayed pudieron salvar sus vidas, pero algunos de sus parientes no corrieron la misma suerte y fallecieron. Seis sobrinos de Sayed murieron, tres de ellos en centros sanitarios en Turquía, adonde fueron trasladados, y ahora su familia espera que les devuelvan los cadáveres. Un afectado por el ataque que ha perdido a todos sus familiares es Mustafa, de 13 años, el único de su casa que se ha salvado del fatídico bombardeo. En una conversación telefónica con Efe, el menor detalló que se estaba vistiendo para ir al colegio cuando notó la sacudida de una explosión. «Mi madre llevaba 'niqab' (velo que tapa toda la cara menos los ojos), por lo que al principio estaba protegida de los gases y nos subió (a los hijos) a la azotea donde nos estuvo echando agua, pero llegó un momento en el que ella empezó a tener también dificultad para respirar», subrayó. La mujer trató de quitarse el "niqab" para poder respirar mejor pero resultó infructuoso y acabó muriendo por la inhalación del gas como el resto de miembros de la familia, menos Mustafa. La ONU ha confirmado que al menos 70 personas murieron y más de 200 resultaron heridas, aunque el Observatorio ha elevado la cifra de fallecidos a 86 y la Defensa Civil ha hablado de más de 300 afectados
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Mueren seis personas al derrumbarse un edificio en Polonia, entre ellos dos menores
Al menos seis personas han muerto, dos de ellas menores, y otras cuatro resultaron heridas al derrumbarse un edificio de viviendas en Swiebodzice, en el suroeste de Polonia. Los servicios de rescate actualizaron la cifra de fallecidos, inicialmente de tres, tras recuperar a lo largo de la jornada otros tres cuerpos entre los escombros. El derrumbe se ha producido el sábado de madrugada y los servicios de rescate continúan trabajando para intentar localizar a posibles superviventes, según ha informado la agencia de noticias Sputnik. Por el momento se desconocen las causas del incidente, pero no se descarta que pudiera haber sido provocado por una explosión de gas. La primera ministra de Polonia, Beata Szydlo, ha visitado el lugar de la tragedia, donde ofreció sus condolencias a los familiares de las víctimas. En el edificio, una construcción de dos plantas anterior a la II Guerra Mundial, residían de manera habitual dieciocho personas.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Una paliza que sonroja a Inglaterra
«Su cara era azul y negra», describe un amigo que visitó en el hospital a Reker Ahmed, refugiado kurdo iraní de 17 años. El muchacho, delgado y de tupido pelo azabache, está encamado con sus ojos morados y un gotero. Ingresó hace ocho días en el hospital King?s College, al Sur del Támesis, pasada la medianoche y con un coágulo en el cerebro, una fractura en la columna y un ojo macerado. Una turba de treinta jóvenes lo cercó en un barrio de viviendas sociales de Croydon, una localidad de 52.000 vecinos, situada en la infinita Suburbia londinense, 15 kilómetros al sur del centro. La mitad del grupo lo cosió a patadas y puñetazos. «Es el tipo de ataque más extremo, gente golpeándolo en la cabeza sin mediar provocación alguna. Fue brutal. Quedará marcado de por vida. Hace tiempo que no veíamos algo así», explica Jane Corrigan, la detective del caso. «Son escoria», acusó directamente el diputado local, el conservador Gavin Barnell. Theresa May, que se encontraba en Arabia, dio la razón desde allí a su compañero de partido y pidió al público que colabore con la policía en el caso, un llamamiento poco habitual en un «premier». El Ministro para las Comunidades, Sajid Javid, de padres paquistaníes, acudió al lugar de los hechos: «Raker vino aquí buscando refugio y seguridad. Pero ha tenido todo lo contrario». La clase política y la prensa se han tomado el caso en serio. Algunas voces apuntan al clima del Brexit. Por un cigarro Pero en el lugar del asalto, el barrio de viviendas sociales de Shrublands, en una esquina apartada del mestizo Croydon, todo se ve muy distinto: «Fue una pelea por un cigarro. No porque fuese un refugiado». La detective Corrigan también cree que la turba no salió a la caza del inmigrante. «Son mezclas difíciles, la noche y el alcohol, y basta que alguien diga algo para que se encienda una chispa masiva». La ciudad de mercado de Croyndon tiene un remoto pasado romano y un presente un tanto alicaído: oulet desgarbados y multitud de pequeños locales abigarrados, que acreditan su carácter multiétnico (el porcentaje de vecinos ingleses blancos ha bajado al 43%). Uno de sus símbolos es su escuela de música, donde estudiaron dos leyendas, Amy Winehouse y Adele. Reker Ahmed, en el hospitalEl ambiente es de clase media baja. El chándal sirve de ropa de calle y abundan los tatuajes. La ciudad trata de reinventarse con nuevos edificios high-tech. Los refugiados están a la orden del día, porque Croydon centraliza las oficinas de visados del Ministerio del Interior. Es frecuente que se registren picos de 400 menores que han llegado solos. Reker Ahmed vive con una familia de acogida. Aunque su pasado es opaco, se cree que hizo parada en el Campamento Jungla de Calais antes de cruzar el Canal. En Croydon tiene un hermano siete años mayor que él, Hadid, quien asegura que tras la paliza no lo reconoció cuando fue a verlo. El barrio social de Shrublands es un lugar desangelado y sesentero, de pisos y casas de ladrillo y a cuatro kilómetros del centro de Croydon. El viernes de hace ocho días, a las 11.45 de la noche, Reker Ahmed esperaba el autobús con dos amigos y entró a comprar tabaco en un colmado. Jóvenes locales que salían del vecino pub The Goat le pidieron un cigarro. Él siguió andando. Entonces, según el relato policial, «los sospechosos le preguntaron de dónde era y cuando dedujeron que era un refugiado se fueron a por él y lanzaron un ataque brutal». Treinta acosadores Hay 16 detenidos, de edades entre 15 y 24 años, entre ellos dos chicas. Durante el ataque se formó un corro de treinta acosadores. Ante su número ningún vecino se interpuso, aunque algunos dieron voces de «¡ya basta!». La violencia solo se detuvo cuando se escuchó una sirena. Ayer en Croydon hubo una manifestación de condena y de solidaridad con los refugiados. Convocada frente al Marks & Spencer de la calle mayor en una mañana radiante y calurosa, apenas reunió a 300 personas, casi todos militantes comunistas y antirracistas. A cuatro metros de ellos, un vendedor de fruta con cara de inglés clásico coreaba sus productos a voz en cuello, en un intento poco sutil de contraprogramar la protesta. «Fue un ataque contra los refugiados, no contra los kurdos», me dice un encorbatado líder de la comunidad kurda local, más interesado en contarme el conflicto kurdo entero que en el ataque a Reker. «A veces los inmigrantes también están contra la inmigración. Es común aquí»Una chica italiana que vive en la zona reparte panfletos de «Refugees Welcome». Le comento que algunos de los agresores eran a su vez hijos de inmigrantes, según denotan apellidos como Silva o Neves. «A veces los inmigrantes también están contra la inmigración. Es común aquí». Otro activista, un hombre sesentón y calvo cargado de libros, culpa directamente al Brexit: «Han visto a los políticos en la campaña del referéndum, lanzados con los comentarios xenófobos, y ese mal ejemplo está siendo fatal». Pero en el depauperado Shrublands creen que todo se ha sacado de quicio y recuerdan que el propio barrio es multirracial. Una vecina de allí ha llegado al extremo de criticar las vigilias por Reker: «Eso no ayuda. Aquí no ha muerto nadie».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Toque de queda en el corazón de la guerrilla del PKK
Vetha Aykut no tiene que abrir la puerta para entrar en su casa. También se quemó. En el interior queda poco más que las paredes de piedra ennegrecidas por las llamas. «¿Por qué le prendieron fuego? ¿Qué hemos hecho nosotros?». Pero el paso de los militares por su pueblo ha dejado más desgracias para Vetha: su marido en estos momentos continúa encarcelado y «herido de gravedad». «La mitad de los animales del pueblo han muerto porque no podíamos alimentarlos», dice un vecino Entre el 11 de febrero y el 2 de marzo la pequeña aldea de Korukoy (Xerabe Bava, en kurdo) permaneció aislada del exterior debido al toque de queda militar impuesto. Nadie podía salir de su casa ni para las tareas más básicas. «La mitad de los animales del pueblo han muerto porque no podíamos alimentarlos», dice un vecino. Mientras el Gobierno mantenía el bloqueo, denuncias de abusos contra los residentes comenzaron a surgir. Los toques de queda son la medida preferida por el Gobierno del islamista AKP (Partido de la Justicia y el Desarrollo) para combatir contra la guerrilla del PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán), catalogada como terrorista por la Unión Europea. Ankara y la milicia kurda mantienen una sangrienta guerra que ha causado más de 40.000 muertes desde 1984. «A mi marido le pegaron una paliza y le tuvieron tirado dos días en la calle, en el frío. Pensaron que había muerto», cuenta Vetha Aykut, mientras enseña otra estancia de su casa. Aquí no llegó el fuego, pero los agujeros de bala se extienden por toda la pared blanca. «Dispararon desde fuera. Menos mal que no había nadie». «Me golpearon en la cabeza y también cogieron a mi bebé y lo tiraron con fuerza contra la cama»La mujer no estuvo en la aldea durante la operación militar. Menos suerte tuvieron otros vecinos, como Sabri Bayhan. «Cuando comenzaron a disparar yo me escondí aquí, en esta esquina, detrás de esta puerta metálica», recuerda el hombre desde el interior de su hogar. «Y todo por nada. Aquí no hay nada». O como Cihan Dogan. «Me golpearon en la cabeza y también cogieron a mi bebé y lo tiraron con fuerza contra la cama porque les dije que no sabía dónde se escondían los guerrilleros», asegura antes de añadir que ahora los dos se encuentran en buen estado. Los testimonios de abusos continúan. «A muchos, incluidas mujeres, los cogían y los reunían durante horas fuera de las casas, descalzos en el frío», relata otro joven que no quiere dar su nombre. Hasta 24 residentes de Korukoy, según datos del Centro para la Memoria, organización centrada en la defensa de derechos humanos, fueron liberados tras ser detenidos durante el toque de queda. En cambio, otros seis han sido arrestados y acusados de «asistir a una organización terrorista». Abdi Aykut, el marido de Vetha, se encuentra entre ellos. Testimonios diferentes Una foto de Abdi, con la cara ensangrentada, circuló por las redes sociales y puso rostro a la situación de Korukoy. Su hija Sehriban le ha podido visitar recientemente, según cuenta a través del teléfono. Dice seguir preocupada por su estado de salud y no saber nada sobre cuándo se celebrará el juicio. Preguntas sobre la legalidad de lo sucedido a Abdi Aykut llegaron incluso al Parlamento turco. Allí el ministerio del Interior, Süleyman Soylu, respondió que en Korukoy «nada se ha hecho excepto aplicar el Estado de derecho». «Hemos buscado la casa durante cinco meses», señaló en referencia al hogar de Abdi Aykut. «La casa de este anciano da cobijo a los terroristas». No obstante, los testimonios de los residentes no encajan por completo con la versión del ministro. Y tampoco con las denuncias surgidas durante el toque de queda, que aseguraban que no había miembros del PKK en el pueblo. Un joven, que prefiere mantener el anonimato, muestra a las afueras del pueblo varios túneles y cuevas utilizados, explica, por los militantes. Junto a uno aún había prendas de vestir. Y de vuelta en la aldea: «Parece que aquí había dos guerrilleros escondidos», dice el joven junto a una pequeña cueva en el jardín de la casa de Abdi Aykut. «Preguntaron de quién era la vivienda y alguien del pueblo dijo que de Abdi. Entonces fueron a buscarle, porque en esos momentos estaba en otra casa, y se cebaron con él».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Cinco muertos por la explosión de un avioneta cerca de Lisboa
Una explosión en el aire provocó este lunes 17 de abril la caída de una avioneta y la muerte de cinco personas en Tires, perteneciente al municipio de Cascais, a 30 kilómetros de Lisboa. El suceso ocurrió junto a un supermercado de la marca alemana Lidl. Dos de las víctimas, el piloto del vehículo aéreo y un ocupante, tenían nacionalidad francesa, mientras que los pasajeros que iban a bordo también han perdido la vida, uno de ellos suizo. El quinto fallecido era un motorista que ejercía labores de suministro y recibió de lleno la avalancha de la caída. La violencia de la explosión desató un gran incendio, visible desde varios kilómetros a la redonda, y el pánico. Inmediatamente, se desplazaron los servicios de emergencias, los Bomberos de Carcavelos y las fuerzas de seguridad, que acordonaron la zona colindante. La avioneta, con matrícula suiza, se despeñó en el área de carga y descarga del establecimiento, muy frecuentado porque se halla cerca de un área residencial del gran Cascais, considerado el municipio con mayor renta per cápita de todo Portugal. De hecho, el desplome se produjo sobre un camión que se encontraba efectuando tareas de carga, según confirmó un portavoz del Gabinete de Prevención e Investigación de Accidentes con Aeronaves y de Accidentes Ferroviarios. Además, se han registrado al menos cuatro heridos, aunque al parecer ninguno reviste gravedad. Uno de ellos recibió atención médica allí mismo, en el momento, y los otos tres tuvieron que ser trasladados al Hospital de Cascais. Los datos hechos públicos acerca de la avioneta indican que se trataba de una Piper PA-31T, de la empresa suiza Symbios Orthopedie. La nave acababa de despegar del aeródromo de Tires, pero solo dos minutos después sobrevino la tragedia debido a problemas en la maniobra para coger altura y poder volar. Aconteció a unos dos kilómetros de distancia. El informe preliminar sobre lo sucedido ha de estar concluido en el plazo de 30 días. Un periodo de tiempo que puede ampliarse hasta un año si tenemos en cuenta la finalización de las pesquisas. En cualquier caso, la confusión reina en estos instantes posteriores al accidente (según todos los indicios) y, al parecer, parte del Lidl de Tires ha sufrido daños de diversa consideración, así como el primer piso de una vivienda que se alza en las proximidades. Ante la gravedad de la situación, se desplazó al lugar de los hechos el presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, aunque prefirió no realizar declaraciones ante los medios de comunicación que rápidamente se dieron cita.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Corbyn, hundido, plantea una batalla anti «establishment»
Este jueves, en el primer día de la campaña británica, el cuestionado líder laborista, Jeremy Corbyn, se desayunó con lo increíble: un sondeo que empeora sus pésimas encuestas del fin de semana, que lo situaban a 21 puntos de su rival, Theresa May. Según un nuevo estudio publicado hoy por YouGov, el estudio que trabaja para «The Times», la desventaja del veterano líder izquierdista es ya de 24 puntos: 48% para los tories y 24% para los laboristas. Tras el descalabro demoscópico, Corbyn, fiel a su corbata roja estrecha, ha ofrecido este mediodía su primer gran mitin de campaña. Ha sido en la Church House, una sala de mediano aforo muy cercana al Parlamento, abarrotada de simpatizantes y periodistas. Allí ha planteado su campaña como una batalla entre «la gente y el establishment». En un discurso duro de izquierda clásica, se ganó los aplausos de los suyos con frases como «nosotros no aceptamos ser dirigidos por evasores fiscales» o «somos el partido que podrá por delante el interés de una mayoría frente al de unos pocos». Corbyn arranca esta carrera como un caballo cojo, pues ni siquiera los votantes laboristas le ven madera de primer ministro. Él mismo lo vino a reconocer: «Muchos medios y el establishment dicen que estas elecciones tienen un resultado sabido. El establisment no quiere que ganemos los laboristas». Pero intentó un ejercicio de optimismo y recordó que cuando se presentó a la pugna por el liderazgo laborista «me dieron unas posibilidades de uno sobre doscientos». Al final de su alocución incluso llegó a proclamar que «estamos más fuertes y determinados que nunca». Theresa May ha planteado los comicios apelando a la necesidad de formar una mayoría de Gobierno más fuerte para afrontar con garantías los 18 peliagudos meses de negociaciones del Brexit. Corbyn rechaza ese planteamiento: «No es una elección sobre el Brexit, sino sobre las condiciones de vida de la gente». Sus promesas siguen siendo las mismas que ya hacía su partido en los años cincuenta, sesenta y setenta: «La riqueza debe ser distribuida. No aceptamos ser dirigidos por evasores fiscales». Hizo mucho hincapié en el modelo fiscal de los Gobiernos tories, a los que acusó de llegar a apaños con grandes multinacionales otorgándoles grandes rebajas impositivas. Algo cierto: en la pasada legislatura, el ministro de Economía, George Osborne, alcanzó un acuerdo con Apple que le permitió abonar al fisco la minúscula cifra de 12 millones de libras tras unos beneficios de 2.000 millones en el Reino Unido. Corbyn preguntó a su audiencia si ellos, como pequeños contribuyentes, reciben esos favores del Gobierno, un comentario muy aplaudido. Prometió subir el impuesto de sociedades y hacer pagar más a los que más ganan. Con ese endurecimiento de la política fiscal quiere recuperar para las arcas públicas 7.000 millones, que destinaría a gasto social. Amenazó directamente a las multinacionales y grandes empresas: «Si fuese ellos, yo estaría muy preocupado por un Gobierno laborista». El Brexit, asunto estelar en la vida británica, constituye uno de los grandes problemas del Partido Laborista, porque se ha vuelto inane en el tema al apostar por una meliflua tercera vía: no es tan europeísta como los liberales ni tan brexiter como el Gobierno tory. Preguntado abiertamente si apoya que se celebre un segundo referéndum sobre el acuerdo que se alcance con la UE, tal y como demandan algunos de sus compañeros de filas, se escabulló y no respondió. Sobre el debate europeo se limitó a decir que quiere conservar un acceso sin tarifas al mercado único y los derechos laborales y medioambientales que trajo la UE. También acusó a los tories de querer convertir al Reino Unido en un paraíso fiscal una vez consumada la salida de Europa. El laborismo clásico de Corbyn incluye incluso crear un Banco Nacional de inversiones públicas. También quiere poner fin a los llamados «contratos de cero horas», sin condiciones laborales cerradas, y resolver el problema de la vivienda. Curiosamente no hizo una sola alusión a uno de los problemas más graves del Reino Unido: la firme amenaza separatista en Escocia. Por supuesto tampoco hubo la mayor mínima alusión al problema del déficit y la enorme deuda pública británica, un país con uno de los peores balances de cuenta corriente del mundo desarrollado.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El segundo sospechoso del tiroteo en los Campos Elíseos de París se entrega en Amberes
El hombre por el que Francia había lanzado una orden de busca y captura al sospechar que podía estar relacionado con el atentado perpetrado anoche en París se ha presentado en una comisaría de Amberes, en el norte de Bélgica, ha indicado el ministerio francés de Interior. El portavoz del departamento, Pierre-Henry Brandet, citado por la emisora «France Info», ha informado de que ese individuo había sido señalado por los servicios secretos belgas a Francia después del ataque en la avenida de los Campos Elíseos, en el que un policía fue asesinado y otras tres personas ?dos agentes y una transeúnte? resultaron heridos antes de que el autor de los disparos fuera abatido por las fuerzas del orden. El sospechoso, Youssouf E. O., estaba trabajando en una gasolinera en el momento del atentado, según ha indicado su abogado. En un registro llevado a cabo en su domicilio durante una investigación no relacionada con el terrorismo, se encontró un billete de Thalys (un servicio ferroviario de alta velocidad que conecta a París y Bruselas entre sí). El hallazgo dio lugar a un aviso a las autoridades francesas. Lo que se sabe del autor La búsqueda se lanzó después de que Daesh asumiera anoche rápidamente la autoría del ataque, y lo atribuyera a uno de sus «combatientes» al que identificó como Abu Yusef el belga, abatido por la Policía tras el tiroteo. Tres personas de su entorno han sido interrogadas y arrestadas en las últimas horas, según ha informado el diario «Le Parisien». Por los elementos filtrados por la prensa, se sabe que es un francés, Karim C., de 39 años; domiciliado en Livry Gargan, en la periferia de París. Había sido condenado a 15 años de cárcel en 2005 por unos hechos de 2001, cuando hirió de bala a un policía tras haberse visto implicado en un choque de coches. Dos días después, cuando estaba arrestado, hirió gravemente a otro agente que lo sacaba de su celda al robarle el arma. Brandet no ha querido confirmar que estuviera fichado por los servicios secretos, una información ofrecida por «Europe 1», que también ha señalado que había sido arrestado el pasado 23 de febrero, pero fue puesto en libertad por falta de pruebas. Era objeto de seguimiento por un juez de aplicación de penas pero no cumplía con sus obligaciones y había dejado de comparecer ante el magistrado. Por otro lado, los investigadores han encontrado un fusil de calibre 12 milímetros, dos grandes cuchillos y un ejemplar del Corán en el coche del autor del atentado de este jueves en los Campos Elíseos, según fuentes judiciales citadas por la cadena «France Info». Su identificación fue posible gracias al carné que llevaba consigo como propietario del vehículo. Tras ello, se llevó a cabo un registro en una vivienda en Chelles, en Sena y Marne, donde residía. Aquí, según «Le Parisien», los investigadores encontraron «elementos de radicalización», entre ellos material salafista. Dudas sobre la autoría de Daesh Apenas dos horas después del ataque, registrado a tres días de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Francia, Daesh reivindicó, vía su agencia de noticias Amaq, su autoría. Según dijo, fue obra de uno de uno de sus «soldados»: Abu Yusuf el belga. Pero los expertos han expresado su suspicacia respecto a la premura con la que se reinvidicó la autoría, ya que normalmente el grupo terrorista suele tardar varias horas y en general días en atribuirse los ataques. Además, coinciden en que el ofrecer un nombre daría a entender algún tipo de supervisión por parte de la organización terrorista del ataque. Sin embargo, hay dudas sobre que la persona identificada sea el autor del mismo, puesto que las autoridades tanto belgas como francesas han apuntado a que Karim C. tenía nacionalidad gala. No obstante, apuntan a que el apelativo «el belga» puede hacer referencia al hecho no solo de que sea de esta nacionalidad sino que viviera en algún momento en Bélgica. Pero, el experto en yihadismo Wassim Nar ha alertado también de que Daesh podría haberse «equivocado de asaltante» y que por tanto el verdadero «Al Beljik» (el belga) podría estar a la fuga «a punto de pasar a la acción».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El ataque contra el Borussia Dortmund buscaba beneficios en bolsa
A principios de esta semana la investigación continuaba todavía sin un rumbo claro y la policía alemana seguía sin descartar ninguna hipótesis sobre la autoría del atentado contra el plantel del club Borussia Dortmund, desde la posibilidad de un atentado islamista hasta extremistas de izquierdas o de derechas, pasando por ultras violentos o mafias de apuestas ilegales. Se investigaba incluso si los explosivos empleados podían proceder de algún almacén del Ejército alemán. Pero la reconstrucción de los hechos a cabo por la Fiscalía ha permitido aclarar la secuencia de acontecimientos y esta madrugada ha sido detenido, como sospechoso de la autoría, un hombre de 28 años, de origen ruso alemán, que ha sido arrestado en el sur de Alemania, concretamente en las inmediaciones de Tubinga. De acuerdo a la información oficial suministrada por la Fiscalía e un comunicado, el ataque no tiene connotaciones políticas sino que está relacionado con especulaciones bursátiles. El acusado, idetificado como Sergej W., adquirió el mismo día del atentado, el 11 de abril, 15.000 opciones de compra de acciones del Dortmund, el único club de la Bundesliga alemana que cotiza en bolsa. Los valores tenían vigencia hasta el 17 de junio y el comprador especulaba aparentemente con una caída de la cotización de los valores como consecuencia de posibles jugadores heridos o muertos en el ataque que había preparado. En el ataque resultó herido el jugador español Marc Bartra. La compra de acciones fue realizada a través de internet y desde el mismo hotel en el que estaba concentrado el equipo, en el que se había alojado desde dos días antes del atentado. La minuciosa reconstrucción de los hechos ha detallado la ubicación de los huéspedes del hotel, a los que previamente la policía había tomado declaración, y a partir de ahí surgieron las primeras faltas de coincidencia. La Fiscalia ha adelantado que dará más detalles sobre las investigaciones en una rueda de prensa a lo largo del día de hoy. El ataque se produjo el martes de la semana pasada poco antes del partido que el Dortmund debía jugar contra el Mónaco, de la liga francesa, en la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones europea. Tres explosivos detonaron al paso del autobús cuando el equipo se dirigía del hotel en el que se había concentrado al estadio. El defensor Bartra sufrió heridas cortantes en un brazo y la fractura del radio de la mano derecha. También sufrió lesiones un policía que participaba en el operativo de seguridad. El encuentro fue suspendido y se jugó un día después, con derrota del Dortmund por 3-2. El operativo policial de las fuerzas especiales GSG 9 que ha llevado a cabo la detención esta madrugada, en Rottenburg am Neckar, en Baden-Würtenberg, más de cien agentes contando el apoyo de la policía local, se ha desplegado en los alrededores del domicilio del sospechoso a las seis de la mañana , poco antes de que Sergej W. iniciase, como hace a diario, el camino hacia su lugar de trabajo en Tübingen. La detención se ha producido apenas quince minutos después. Después se ha procedido a un exhaustivo registro de la vivienda en presencia de la fiscal encargada del caso. El ministro de Interior de Renania Norte Westfalia, Ralf Jäger, ha felicitado a la policía por la detención a través de Twitter, diciendo que se trata de «una buena noticia para el fútbol». El detenido será acusado de intento de asesinato, un delito de lesiones y de manipulación ilegal de explosivos. Los detalles de la reconstrucción de los hechos muestran una asombrosa sangre fría por su parte. Inmediatamente después de la explosión y mientras la policía rastreaba a toda prisa el hotel y tomaba declaración a todos los testigos, él autor del ataque se dirigió tranquilamente al restaurante y pidió un plato de carne a la brasa. Según publica la prensa local, en el momento de ingresar en el hotel había mostrado algunos curiosos deseos. Había rechazado, por ejemplo, la primera habitación que le fue asignada, alegando que no tenía ventanas a la calle. Efectivamente, desde esa habitación no podía verse el lugar en el que más tarde tendría lugar el ataque ni disparar los explosivos escondidos tras un arbusto con un mando a distancia, pero en ese momento nadie podía sospechar tales intenciones. En la recreación de los hechos que ha permitido situarlo en posición de disparo y a partir de ahí tirar del hilo, participaron el pasado martes agentes de la Oficina Federal de Investigación Criminal (BKA) y de las fuerzas de seguridad de Renania del Norte-Westfalia. Un amplio radio alrededor del lugar donde ocurrió el atentado fue acordonado para reproducir lo más fielmente posible el ataque de aquel día, cuando tres artefactos estallaron al paso del autobús del Dortmund, y la posterior recogida de pistas sobre el terreno.