Infortelecom

Noticias de vivienda

13-09-2020 | Fuente: abc.es
Líbano: El ocaso de la antigua Suiza de Oriente Medio
«Esto es peor que la guerra», es la frase que más repite Gaby Jammal a la hora de analizar la situación que vive Líbano un mes después de la brutal explosión en el puerto de Beirut, que mató a 192 personas y arrasó media ciudad, y a falta de unas semanas para el primer aniversario de la «revolución del 17 de octubre», la oleada de protestas sociales anticorrupción que recorrió todo el país. Veterano de la guerra civil, Jammal forma parte de la ONG Combatientes por la Paz en la que decenas de exmilicianos de distintas facciones, que pelearon entre ellos durante la guerra civil, se han unido para que nuca se repita la lucha armada entre libaneses. «Durante la guerra no había seguridad, pero la calidad de vida era mejor que hoy, que vivimos en paz. Podías encontrar vida normal lejos de la línea del frente, pero ahora nada es normal», sentencia Jammal, quien alerta de la situación de «locura en la que nos encontramos muchos libaneses que hemos visto cómo en los treinta años de paz nuestros políticos han destrozado el país, ¿qué nos han hecho?». Líbano despierta poco a poco de la pesadilla del 4 de agosto, cuando reventaron 2.700 toneladas de nitrato almacenadas de manera incomprensible en el puerto, aunque esta semana un nuevo mega incendio en el almacén donde la Cruz Roja Internacional guardaba cerca del puerto la ayuda humanitaria volvió a despertar de nuevo los fantasmas del desastre. La explosión de agosto fue la guinda final de una crisis económica y política que se destapó en octubre cuando los libaneses se echaron a las calles para protestar por la subida de los precios y contra la corrupción endémica de un sistema basado en el reparto de poder por sectas, un sistema implantado hace treinta años para poner fina a la guerra civil. El malestar se agravó con el confinamiento impuesto para frenar la expansión del coronavirus y todo saltó por los aires con la catástrofe del puerto. En un país que durante sus años de esplendor fue bautizado como «la Suiza de Oriente Medio», se estima que hoy el 50 por ciento de la población vive por debajo del umbral de la pobreza. El valor de la lira ha caído un 80 por ciento desde octubre y el sueldo medio de un funcionario no llega al equivalente a los 500 dólares. Los precios, que llevaban meses subiendo debido a la enorme inflación, se han disparado tras la explosión y por ello «el coste de los materiales básicos necesarios para reconstruir hogares y negocios esta fuera del alcance de miles de personas que ya estaban luchando por sobrevivir antes de la explosión. Si bien el salario mínimo es poco menos de 380 euros al mes, el coste de reemplazar una ventana ahora es de casi 422 euros y una puerta de hasta 844 euros», señaló Bachir Ayoub, portavoz de Oxfam en el Líbano. «La crisis nos une a todos, seamos de la confesión o el partido que seamos. La libra libanesa se ha hundido, los precios se han disparado y la gente no tiene para comer, ¿cómo va a tener para reparar sus viviendas?», se pregunta Jammal con amargura. Este excombatiente podría optar por emigrar, como lo están haciendo los miles de libaneses que colapsan el aeropuerto internacional Rafik Hariri cada día, pero ha decidido quedarse porque «de estas ruinas nacerá un Líbano nuevo y quiero trabajar para conseguirlo». La importancia de la reconstrucción Carmen Gea opina como Jammal y se queda. La vida de esta profesora de Administración Pública la Universidad Americana dio un giro radical el 4 de agosto y desde entonces compagina la tarea docente con su labor de activista en Khaddit Beirut. Esta iniciativa social nació 24 horas después del desastre y Gea considera que «estos primeros seis meses son clave porque debemos ser capaces de liderar nosotros la reconstrucción, no podemos permitir que las organizaciones y empresas vinculadas al sistema sectario corrupto que nos gobierna sean las responsables de los proyectos porque eso hará más difícil cualquier cambio en el futuro». El grupo se ha enfocado en ofrecer cobertura médica a las víctimas, garantizar la educación, apoyar al pequeño negocio y cuidar el medio ambiente y vigila la llegada de la ayuda internacional para intentar evitar que caiga en manos equivocadas. «Apoyar al Estado no es malo, pero hay que exigir responsabilidad, somos conscientes de que no se puede reconstruir una ciudad solo con activistas, las instituciones son fundamentales, pero las que tenemos deben cambiar mucho y para eso es importante la presión internacional», piensa Gea. Sin dinero y sin electricidad Como el resto de libaneses, esta profesora ha visto cómo su sueldo en moneda nacional ha ido menguando con la subida del dólar y «ya no llego a final de mes y eso que soy soltera y no tengo hijos, ¡no entiendo cómo pueden sobrevivir las familias!» A los problemas financieros se suman los energéticos ya que los cortes de luz son permanentes y no hay dinero para comprar combustible para los generadores. El panorama puede complicarse aun más sin el Banco Central ejecuta su plan de retirar los subsidios a la gasolina y medicamentos. Según los datos de Acción Contra el Hambre (ACH), el precio de la cesta de la compra alcanzó en agosto un precio récord, con una subida de 336 por ciento respecto a agosto del pasado año. «Además de la necesidad apremiante de cubrir las necesidades básicas en términos de alimentos, agua y saneamiento y refugio para quienes se han visto afectados por la explosión, estamos viendo cómo muchas personas han perdido su empleo y no pueden comprar alimentos cada vez más caros, lo que va a tener un efecto a corto y medio plazo, sobre todo en términos de seguridad alimentaria», explica Aurélie du Châtelet, coordinadora de ACH en Líbano.
13-09-2020 | Fuente: abc.es
Berta Soler: «El régimen cubano me ha llegado a detener hasta tres veces en una semana»
Berta Soler ya ha perdido la cuenta de las veces que ha sido detenida por la policía cubana. «Desde 2015, lo han hecho cada domingo», señala en conversación telefónica con ABC la líder de las Damas de Blanco, que ha sufrido en carne propia la represión del régimen cubano desde hace años. «En una semana hasta tres veces he sido detenida», subraya. También ha sido agredida físicamente, «no solo yo, sino todas las Damas de Blanco, por parte de los hombres y mujeres de la policía y de las turbas paramilitares organizadas por el régimen cubano». La represión del régimen para amedrentar este movimiento, cuya labor fue reconocida por el premio Sájarov para la Libertad de Pensamiento 2005, que otorga el Parlamento Europeo, ha adquirido multitud de formas: «Hasta veinte métodos hemos detectado», señala la propia Soler antes de detallar alguno de ellos: «Campañas de desprestigio a través de las redes sociales, tanto fuera como dentro de Cuba, con el objetivo de desmembrar este movimiento y generar estados de opinión contra las Damas de Blanco, o creando perfiles parecidos a los nuestros con el fin crear confusión». Otra forma de erosionar la fuerza de la organización es forzar la salida del país «de forma definitiva» de sus miembros, «con los gastos pagados». A otras mujeres, «las que no quieren dejar el país», las presionan utilizando a sus hijos: a los más pequeños hacen que los expulsen del colegio y a los más mayores que no les den trabajo, «presionando a los dueños de los negocios». A otros los detienen». Algunas de las que tienen hijos menores son incluso amenazadas con perder la custodia. Destruir el movimiento Soler continúa su relato sobre la infinidad de formas de represión que utiliza el régimen contra las Damas de Blanco: «También nos detienen y nos llevan a lugares inhóspitos y nos sueltan a altas horas sin saber dónde estamos ni cómo regresar; a otros miembros del movimiento los deportan fuera de La Habana». Las detenciones pueden durar entre 48 horas hasta siete días, según explica Soler. «También nos fabrican delitos comunes para llevarnos a prisión, o nos ponen multas de cuantía elevada». A esto se suma la persecución mediática de la que son víctima: «Nos graban vídeos que después editan para provocar confusión». Así como la creación de grupos falsos, con nombres y apariencia parecida a las Damas de Blanco, con el fin de crear confusión en las redes sociales». Y la lista sigue y sigue.. Allanamientos de sus vivienda y requisamiento de bienes materiales y financieros, hostigamiento de familiares, «incluso a nuestras madres..» El régimen no se detiene ante nada. La formas de represión son inagotables, «para desalentar y destruir el movimiento Damas de Blanco, pero gracias a Dios nos mantenemos fuertes y resistimos». El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, le entrega el premio Sájarov a Berta Soler, líder de las Damas de BlancoEl testimonio de Soler es uno de los que incluye la denuncia presentada por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos ante (OCDH) ante la Relatora Especial sobre la Violencia contra la Mujer de la ONU contra el Gobierno cubano por «discriminación y violencia sistemática contra las Damas de Blanco». Tanto ella como sus compañeras en el movimiento consideran «importante» que la represión «y el hostigamiento que sufren los activistas de derechos humanos, y en este caso las Damas de Blanco» sean denunciados ante un organismo «de tan alto nivel» como la ONU. Es cierto que han tenido que esperar casi dos décadas para que alguna voz se elevara para denunciar los excesos del régimen contra esta organización, fundada en 2003 por las esposas, madres y familiares de los presos políticos encarcelados durante la Primavera Negra. «Estos 17 años no han sido nada fáciles -señala Soler-. El régimen cubano siempre está reprimiendo a los que se oponen a él». Este colectivo lleva años sufriendo además, según recoge la denuncia del OCDH, la violencia de su entorno alimentada desde el poder: actos de repudio, insultos de grupos civiles, que según la líder de las Damas de Blanco son movilizados por los paramilitares que van a centros de trabajo, escuelas.. «para movilizar a personas de estos centros, también a miembros de la Federación de Mujeres Cubanas, del Partido Comunista.. Los organizan y los traen en autobuses para que nos ataquen física y verbalmente en los actos de repudio». Callar te hace cómplice El paso adelante dado por la ONG, con sede en Madrid, también es muy importante para Soler porque se produce cuando «en todo el mundo se está pidiendo que cese la violencia contra la mujer: las ONGs, los organismos internacionales.. Nosotras nos hemos quejado mucho porque personas de gran prestigio se han quedado calladas ante la represión que hemos sufrido. Y cuando alguien calla ante una atrocidad se convierte en cómplice. Mientras en el mundo se luchaba contra la violencia hacia las mujeres, en Cuba continuaba y se recrudecía», enfatiza Soler. «Es importante que ahora se haya hecho una denuncia ante la ONU sobre esta violencia contra las mujeres en Cuba, y en especial contra las Damas de Blanco», insiste. Entre 2018 y 2020 las Damas de Blanco han sufrido 2.686 detenciones arbitrarias, según los datos recogidos por la denuncia remitida por el OCDH a la ONU hace unos días El movimiento Damas de Blanco cuenta actualmente con 72 miembros, frente a las 450 mujeres que militaron en él entre 2013 y 2014, su etapa con mayor representación. En la última década, muchas de ellas lo han abandonado porque han salido del país «pidiendo asilo político, otras se han ido porque las ha amedrentado el departamento de Seguridad del Estado, y otras porque estaban enfermas..» Estas cifras confirman el «desmembramiento» de las Damas de Blanco como consecuencia del sistema represivo de la Seguridad del Estado cubano. Entre 2018 y 2020 han sufrido 2.686 detenciones arbitrarias, según los datos recogidos por la denuncia remitida por el OCDH a la ONU hace unos días. «Pero resistimos y seguiremos resistiendo. Mientras sigan existiendo presos políticos en Cuba, las Damas de Blanco estaremos para abogar por su libertad y seguiremos actuando pacíficamente para exigirle al régimen su liberación», concluye Berta Soler.
13-09-2020 | Fuente: abc.es
La represión contra las Damas de Blanco, denunciada ante la ONU
Las Damas de Blanco han sufrido desde 2018 casi 2.700 detenciones arbitrarias, «la mayoría de ellas con fuerza desmedida»; a esto se suma el constante allanamiento de sus viviendas, el hostigamiento a familiares y el acoso de su entorno social, alimentado por la maquinaria represiva del régimen cubano. Así lo refleja la denuncia enviada hace unos días por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) a la Relatora Especial sobre la Violencia contra la Mujer de la ONU, en la que se acusa al Gobierno cubano de «discriminación y violencia sistemática contras las Damas de Blanco». Para elaborar la denuncia, la ONG, con sede en Madrid, ha recogido el testimonio de varios de los miembros de este movimiento, fundado en 2003 por las mujeres y familiares de los presos políticos que fueron detenidos durante el periodo conocido como Primavera Negra, casi un centenar. Desde entonces, cada domingo, estas mujeres se han manifestado pacíficamente reclamando la liberación de sus allegados y de todos los demás presos encarcelados por disentir del régimen. Una labor que les granjeó, en 2005, el premio Sájarov para la Libertad de Pensamiento que otorga el Parlamento Europeo.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">DENUNCIAMOS al gobierno de <a href="https://twitter.com/hashtag/Cuba?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#Cuba</a> ( <a href="https://twitter.com/DiazCanelB?ref_src=twsrc%5Etfw">@DiazCanelB</a> ) ante la Relatora Especial sobre la Violencia contra la <a href="https://twitter.com/hashtag/Mujer?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#Mujer</a> de la <a href="https://twitter.com/ONU_es?ref_src=twsrc%5Etfw">@ONU_es</a> ( <a href="https://twitter.com/DubravkaSRVAW?ref_src=twsrc%5Etfw">@DubravkaSRVAW</a> ) por discriminación y violencia sistemática contra las <a href="https://twitter.com/DamasdBlanco?ref_src=twsrc%5Etfw">@DamasdBlanco</a><br><br>? <a href="https://t.co/W66s9TD7Mf">https://t.co/W66s9TD7Mf</a> <a href="https://t.co/yTd7EA02PU">pic.twitter.com/yTd7EA02PU</a></p>&mdash; Observatorio Cubano de Derechos Humanos (@observacuba) <a href="https://twitter.com/observacuba/status/1303782091721781249?ref_src=twsrc%5Etfw">September 9, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> «La denuncia va dirigida contra el Estado de Cuba, por su responsabilidad directa en actos de discriminación y violencia sistemática contra las Damas de Blanco, lo cual ha creado un cuadro persistente de violaciones manifiesta de sus derechos humanos y libertades fundamentales», argumenta Alejandro González Raga, director ejecutivo del OCDH. «Linchamiento social» Durante casi 20 años, estas mujeres han tenido que sufrir el hostigamiento en carne propia o de sus familias ?esposos e hijos?. Un «linchamiento social», como recoge la denuncia a la que ha tenido acceso ABC, con predominio de agresiones verbales, que incluyen «frases obscenas, alusivas a la raza (un número importante de las Damas de Blanco son negras), género, despersonalización y amenazas». En dichos actos violentos participan «organizaciones sociales y de masas» como los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) o la Federación de la Enseñanza Media (FEEM), que llevan a cabo estos «actos de repudio». Si bien estas organizaciones no son «aparentemente» gubernamentales, cuentan con un funcionamiento «vertical, centralizado y programado desde las estructuras del Estado». Según la denuncia, estos grupos son empleados «para enmascarar los hechos violentos» contra las Damas de Blanco como un «supuesto rechazo poblacional y exonerar así al Estado en esos actos de violencia de género». Entre los testimonios recogidos en la denuncia se encuentra el de Berta Soler, líder del movimiento, para quien la presentación de esta denuncia ante la ONU supone un paso «importante». Soler ha mostrado en alguna ocasión su malestar ante la falta de apoyo internacional ante el acoso reiterado que han sufrido el movimiento en Cuba. «Nosotras nos hemos quejado mucho porque personas de gran prestigio se han quedado calladas ante la represión que hemos sufrido. Y cuando alguien calla ante una atrocidad se convierte en cómplice. Mientras en el mundo se luchaba contra la violencia hacia las mujeres, en Cuba continuaba y se recrudecía», enfatiza. El pasado mes de junio, un informe del Parlamento Europeo también se hacía eco de las «dificultades» que sufren los galardonados con el premio Sájarov, en el que se mencionaba las Damas de Blanco, por «defender los derechos humanos» en sus países.
10-09-2020 | Fuente: abc.es
¿Puede el «Podemos de derechas» salvar Rusia?
¿Puede una versión de centro derecha de Podemos reinventar la política en Rusia? Tres décadas después de la caída de la Unión Soviética, la única oposición política efectiva parece estar en las calles y en las redes sociales. La oposición parlamentaria está limitada a tres partidos, está tolerada y, se supone, discretamente apoyada por el partido gobernante, Rusia Unida, para mantener una apariencia de legitimidad. La mayoría de los rusos entienden que todo esto no es más que un espectáculo: Rusia Unida hace lo que el Kremlin le dice que tiene que hacer, y los partidos de la oposición pueden estar de acuerdo o no, pero no tienen capacidad para hacer mucho más. Hasta hace nada, a poca gente le importaba esto: había el dinero del petróleo, desarrollo y sobre todo, estabilidad. Pero miles de personas en las calles de la vecina Bielorrusia, indignadas por años de elecciones amañadas y represión política, están consiguiendo agitar el ambiente también en Rusia. Se trata de una clase media emergente, inactiva durante mucho tiempo y en gran parte apolítica quien parece estar interesada en todo ello. Existen hasta treinta partidos políticos sin representación en la Duma que personifican una asombrosa variedad de intereses. Desde los fanáticos de los videojuegos de «World of Tanks» hasta los «Comunistas de Rusia», un advenedizo rival del Partido Comunista oficial. La mayoría de estos partidos no cuentan con fondos ni tienen un perfil definido, pero entre los más nuevos se encuentra un partido político con fondos, con habilidades organizativas y, en especial, con un apoyo popular cada vez mayor. El Nuevo Partido Popular -New People's Party-, fundado en marzo de 2020, ha conseguido las firmas de 300.000 ciudadanos en un esfuerzo por registrar 600 candidatos para las elecciones regionales y locales programadas para este fin de semana (11-13 de septiembre). En última instancia, varios obstáculos burocráticos bloquearon a todos, dejando solo a cien de estos candidatos, pero el partido rápidamente organizó una impresionante campaña de base en trece regiones de Rusia. La campaña está siendo liderada y largamente financiada por Alexei Nechaev, un exitoso empresario de marketing directo, junto a un grupo de amigos, de socios y de empresarios asociados locales. Nechaev y su socio Alexander Davankov fundaron el partido porque, según Nechaev, «el Gobierno ruso habla de modernización para luego enfocarse en grandes acontecimientos que acaparan titulares, como la Copa del Mundo de fútbol o los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi. Pero hay demasiado en Rusia que todavía no funciona en beneficio de los ciudadanos de a pie». Aunque de derechas, Nechaev se siente feliz de poder comparar a su partido con Podemos. «Podemos emergió como una fuerza política completamente nueva: surgió de cero y logró un éxito significativo en las primeras elecciones», aseguró Nechaev en una entrevista vía Zoom. «Y al igual que el Nuevo Partido Popular, Podemos ha hecho de la educación, la atención médica y la accesibilidad a la vivienda las prioridades del partido. Cosas que preocupan a la gente más que los debates tradicionales de política económica». Nechaev cree además que la vida política postsoviética comenzó con mal pie. Primero, con los reformadores impulsando cambios basados en una noción romántica de cómo podría ser una sociedad capitalista. Más tarde, a finales de la década de 1990, el péndulo político habría de oscilar en la dirección opuesta, y la mayoría de los rusos sentían que su nación estaba cerca de un colapso mayor y que el mundo les había perdido el respeto. La nación estaba en riesgo por el creciente poder de las élites regionales, por una diversidad de movimientos nacionalistas y por los oligarcas que habían acumulado «una riqueza insana que obtuvieron casi por nada a cambio», siempre en palabras de Nechaev. Cuando Vladimir Putin llegó al poder se centró en estos temas y restauró la estabilidad, «pero la estabilidad sin desarrollo no es suficiente», dice. Nechaev asegura estar a favor de la economía de mercado, pero en contra del capitalismo de Estado. Si bien la mayoría de los observadores considerarían al partido como de centroderecha, el empresario insiste en que la base de su partido se asienta tanto en la izquierda como en la derecha. «Nos gustaría conseguir más fondos gubernamentales para la educación», dice. «Esta es la agenda de izquierdas. Pero también tenemos políticas que representan una agenda de derechas. Por ejemplo, nos gustaría elegir a los fiscales y a los jefes de policía». Quiere Nechaev introducir reformas de amplio alcance en todo el sistema de aplicación de la ley y, para ayudar a combatir la corrupción menor, duplicar los salarios de la policía. Nechaev dice que el partido está en sintonía con una tendencia visible en toda Europa en los últimos años, con nuevos partidos empujando gradualmente a las marcas políticas tradicionales fuera del poder. Cita además al multimillonario primer ministro de República Checa, Andrej Babi?, líder del partido derechista Ano 211, como una de sus inspiraciones. Y nombra al izquierdista Podemos como otro. Todo un fenómeno. Pero como especialista en marketing, también sabe que su organización necesita trabajar rápido si pretende andar el camino. Habrá elecciones parlamentarias dentro de un año, el 21 de septiembre de 2021. Para progresar, el Nuevo Partido Popular debe primero haber mostrado avances en estas elecciones locales y regionales que se avecinan. El partido asegura que sus encuestas internas muestran un aumento de conocimiento en la mayoría de las ciudades a las que se han dirigido. Así por ejemplo, en Ryzan han pasado de un 22 por ciento de conocimiento en julio, a un 38 por ciento en agosto. En Novosibirsk, del 28 al 34 por ciento y en Kostroma, del 17 al 29 en ese mismo periodo. Las intenciones de voto también parecen prometedoras y el apoyo en la mayoría de territorios se ha duplicado o triplicado en un mes, aunque eso sí, desde la franja baja de la tabla. La compleja forma rusa de sistema de representación proporcional, con una combinación de listas de partidos y votación a un único candidato, hace difícil predecir los resultados. Pero parece probable que el partido de Nechaev al menos gane la suficiente presencia a nivel local para tener impacto a nivel nacional. Entonces comenzará el verdadero trabajo: ganar el apoyo de los partidos liderados por la élite que actualmente domina en el parlamento nacional y comenzar a cambiar la cultura política de Rusia desde dentro del sistema. Aquí nuevamente Podemos podría proporcionar la fórmula a seguir. «El lado fuerte de Podemos no es solo la capacidad de luchar y ganar elecciones, sino también la capacidad de negociar, construir alianzas y coaliciones, lo que le permitió a Iglesias convertirse en vicepresidente y ministro de Gobierno», dijo el líder de Nuevo Partido Popular. Y concluye: «También nos adherimos a este principio y estamos dispuestos a construir alianzas con otras fuerzas de oposición. Definitivamente haremos esto en la Duma».
09-09-2020 | Fuente: as.com
El coronavirus estalla la burbuja inmobiliaria en Ibiza
Muchos propietarios ofrecen sus viviendas en diversos portales con bajadas de hasta el 50% respecto a temporadas anteriores.
08-09-2020 | Fuente: abc.es
Australia evacúa a sus últimos corresponsales de China para evitar su detención arbitraria
Los dos últimos corresponsales acreditados de medios australianos que quedaban en China fueron evacuados la noche del lunes por temor a que fueran detenidos arbitrariamente, en medio tensas relaciones diplomáticas entre ambos países. Los periodistas Bill Birtles, corresponsal en Pekín desde 2015 para la cadena pública ABC, y Michael Smith, quien trabajaba desde hace más de dos años en Shanghái para el diario Australian Financial Review, fueron interrogados por separado en las últimas 48 horas por agentes del Ministerio del Interior chino. Los periodistas, quienes estuvieron alojados por varios días en las legaciones diplomáticas en las respectivas ciudades en las que residían, fueron sometidos a interrogatorios por un presunto caso de «seguridad nacional». Los funcionarios del país oceánico negociaron con las autoridades chinas para que autorizaran el retorno de ambos periodistas, quienes llegaron a Sídney en la mañana del martes. «Es muy decepcionante tener que salir bajo estas circunstancias, pero es un alivio estar de vuelta en un país con un verdadero estado de derecho», dijo Birtles a su llegada, mientras que Smith admitió que se sintió «un poquito» amenazado en China en los últimos días. Sospechas de acoso a la prensa extranjera En Australia se baraja la posibilidad de que los interrogatorios a los dos periodistas estén vinculados con la detención el mes pasado de la presentadora de televisión chino-australiana Cheng Lei por razones desconocidas. Birtles dijo a la ABC que la manera como lo interrogaron le dio la impresión de que era «una persona de interés y no el principal sospechoso en un caso existente», al mencionar que tenía poco contacto con ella. El corresponsal de la ABC comentó que se trataba de «acosar a los periodistas australianos que quedaban» en China, en donde los medios de Australia se han quedado por primera vez sin periodistas en el terreno desde la década de 1970. «Estoy muy decepcionada de que nuestros principales medios no estén representados, o mejor dicho, no se les permita seguir con su labor de informar desde China», dijo la ministra de Exteriores de Australia, Marise Payne, a la emisora 2GB, que lamentó que se estén viviendo estos «episodios decepcionantes» con el principal socio comercial de su país. Este incidente se suma a las tensiones entre China y Australia, que han llegado a uno de sus peores momentos desde que Camberra impulsó este año una investigación internacional sobre el origen de la Covid-19, que dieron paso a represalias comerciales del gigante asiático. Asimismo, las recientes leyes contra el espionaje y la interferencia en asuntos domésticos del país oceánico, así como las críticas de Camberra respecto a la militarización en el Mar de China Meridional y su creciente influencia en la región del gigante asiático, también han contribuido al malestar de Pekín. Expulsión de una veintena de periodistas El incidente también se ha visto en Australia como parte de la «constante intimidación y acoso a los periodistas extranjeros» en China, según dijo Marcus Strom, presidente de la Alianza Australiana de Medios y Entretenimiento (MEAA), quien consideró que se ha llegado al «peor momento en las relaciones de la prensa extranjera con Pekín en casi 50 años». Para el director ejecutivo del Instituto Australiano de Políticas Estratégicas, Peter Jennings, el incidente sigue a una serie de episodios de un «trato espantoso» a los periodistas extranjeros en China en los últimos años. Jenning hacía alusión a la expulsión por parte de China de una veintena de periodistas de medios extranjeros en el primer semestre del año y las penalizaciones de distinto tipo contra los profesionales de la prensa, como otorgar acreditaciones de más corta duración. Este mes también China dejó de renovar las credenciales de prensa a corresponsales de medios estadounidenses en medio de un ambiente de animadversión hacia los medios extranjeros, a cuyos miembros se vigila e intimida cada vez más de manera cotidiana. La ministra australiana de Exteriores recalcó que el Ejecutivo de Camberra sigue brindando ayuda consular a los ciudadanos australianos detenidos en China, entre ellos Cheng Lei, quien trabaja para el canal chino en inglés CGNT y que se encuentra detenida en una vivienda vigilada. El caso de la periodista pone una vez más a prueba los lazos entre Australia con China, país que cuenta con un largo historial de detenciones de disidentes, algunos de ellos mientras residían en el extranjero.
07-09-2020 | Fuente: abc.es
Arabia Saudí conmuta la pena capital por castigos de veinte años a los asesinos de Khashoggi
La Justicia de Arabia Saudí conmutó las penas de muerte impuestas a cinco personas por el asesinato del periodista Jamal Khashogghi por condenas de veinte años de prisión. Los otros tres condenados deberán pasar entre siete y diez años entre rejas, según el veredicto final de un juicio calificado de «parodia» por la investigadora de Naciones Unidas, Agnes Callamard. Esta conmutación de la pena capital se produjo después de la decisión de la familia de perdonar a las cinco personas que los saudíes encontraron culpables de asesinar y descuartizar al columnista de The Washington Post el 2 de octubre de 2018 en el consulado del reino en Estambul. La fiscalía anunció que el caso «está cerrado», pero los nombres de los condenados no se hicieron públicos y tampoco se conoce el paradero del cuerpo del periodista. Khashoggi, de 59 años y una voz crítica con la monarquía, entró al consulado para realizar un trámite personal relativo a su divorcio y nunca salió con vida. Fuera se quedó esperando su prometida turca, Hatice Cengiz, quien sigue esperando que se haga justicia y calificó de «farsa» el veredicto saudí. The Washington Post publicó en abril de 2019 que las autoridades del reino habrían comprado el silencio de la familia con la entrega de viviendas, valoradas en 4 millones de dólares, y «pagos mensuales superiores a 10.000 dólares por hijo» como una primera parte de un acuerdo a largo plazo para evitar declaraciones críticas de la familia sobre el asesinato a manos de agentes de seguridad enviados por el propio reino. Un año después llegó el anuncio oficial de Salah, primogénito del periodista y único de sus cuatro hijos que vive en el reino, quien emitió un comunicado que rezaba: «Nosotros, los hijos del mártir Jamal Khashoggi, anunciamos que perdonamos a los que mataron a nuestro padre, buscando la recompensa de Dios todopoderoso». En un primer momento, Arabia Saudí negó cualquier vinculación con el asesinato, pero con el paso de los días y de las pruebas que aportaban fuentes turcas, admitió la muerte dentro de la legación a manos de sus funcionarios. En julio, Turquía puso en marcha un juicio contra veinte ciudadanos saudíes con el objetivo de aclarar el asesinato, pero el proceso se desarrolla in absentia ya que Riad se niega a extraditar a los acusados, entre los que se encuentran el exjefe adjunto de la Inteligencia, Ahmed al Asiri, o Saud al Qahtani, ex asesor del príncipe heredero Mohamed bin Salman (MBS), dos altos funcionarios que perdieron sus cargos tras lo ocurrido con Khashoggi, pero a los que no imputaron en el proceso judicial realizado en Riad. MBS, el hombre con más fuerza en el reino y la persona a la que la CIA apuntó como cerebro de la operación, admitió su «responsabilidad por ser el líder del país», aunque aseguró que «no sabía nada» de lo que calificó de «crimen horrible», según una entrevista concedida a la cadena CBS.
07-09-2020 | Fuente: elpais.com
El Covid dispara el peso de los activos inmobiliarios en la riqueza de los hogares
La vivienda alcanza en marzo el 78% de la riqueza de las familias
07-09-2020 | Fuente: abc.es
La extrema izquierda incendia las noches de Leipzig
Durante tres noches consecutivas, la izquierda radical ha protagonizado enfrentamientos violentos con la Policía en disturbios que reúnen a unas 500 personas en Leipzig. El origen de los disturbios tuvo lugar en una manifestación contra el proceso de gentrificación y el aumento de los precios de los alquileres, en esta ciudad del este de Alemania con unos 500.000 habitantes, convocada por el movimiento que se autodenomina en las redes sociales «Kämpfe Verbinden» (Combinación de Luchadores). Al final de la marcha, los manifestantes arrojaron bengalas y petardos contra los policías asignados a la protesta hasta que acudieron refuerzos para disolver a los violentos. La noche posterior, el mismo grupo se reunió de manera aparentemente espontánea en el distrito de Connewitz y comenzó una serie de ataques contra patrullas de policía a las que arrojaban botellas, piedras y objetos en llamas. En esta segunda noche, en la que el centro de la ciudad terminó convertida en un campo de batalla donde atacantes y policías se daban caza unos a otros, ocho agentes resultados heridos. La noche del sábado volvió a repetirse, aunque en este caso la presencia policial en las calles había aumentado considerablemente y ya no fue tan fácil para los manifestantes agredir a los agentes. Solamente dos agentes resultaron heridos en los últimos enfrentamientos. «El momento más peligroso ha sido seguramente cuando, durante el operativo, el piloto de un helicóptero policial fue cegado con un láser, por lo que se investiga esta peligrosa interferencia en el tráfico aéreo», dijo el domingo por la mañana el portavoz policial Philipp Jurke. La Policía anunció el sábado que procedería de una manera «comunicativa y relajadora». Sin embargo, si las reuniones eran «poco pacíficas», intervendría y pondría fin a las concentraciones. De hecho, los agentes solamente intervinieron cuando la turba comenzó a lanzar indiscriminadamente piedras contra los cristales de los edificios. Se realizaron unas viente detenciones y se ha abierto investigación contra 15 de los atacantes. Alrededor de la medianoche, unas 30 personas, algunas de ellas enmascaradas, se reunieron frente a la sede de la Policía de Leipzig para mostrar solidaridad con los alborotadores arrestados. Un operativo con agentes llegados desde varias ciudades vecinas aseguró el edificio. Unas 150 personas detuvieron un tranvía en la calle Bornaische Strasse y lo rociaron con grafitis. La turba instaló barricadas y prendió fuego a botes de basura y un carro de supermercado, antes de que de nuevo llegase la Policía para pacificar la calle. El jefe de policía de Leipzig, Torsten Schultze, ha identificado a los atacantes como «aparentemente extremistas de izquierda». El alcalde de la ciudad, Burkhard Jung, ha respondido a los manifestantes que «no se crea un espacio vital para los ciudadanos atacando a los agentes de policía y prendiendo fuego a las barricadas». «Hay que detener a esta gente» El presidente regional de Sajonia, Michael Kretschmer, niega a los alborotadores que estén persiguiendo objetivos políticos como la vivienda asequible. «Estas personas no están interesadas en este tema. Quieren actuar en contra de nuestro sistema legal», ha declarado, «hay que llamar al asunto por su nombre: son extremistas de izquierda que abusan de las cosas y atacan a la Policía con violencia maligna». Kretschmer ha anunciado una «reacción constante». «Hablamos un lenguaje claro: hay que detener a esta gente», ha dicho, «mayoría de los residentes de Leipzig rechaza la violencia y es importante que trabajemos mano a mano con la ciudad, con la Policía, el poder judicial, la Administración. y que todo juntos declaremos la guerra a esta gente». El secretario general de la CDU de Sajonia, Alexander Dierks, también ha pedido «una amplia alianza contra el extremismo de izquierda». «Finalmente debe haber un consenso visible de que Leipzig no quiere convertirse en la capital de los criminales violentos de izquierda», ha escrito Dierks en Twitter. El próximo fin de semana debería haber tenido lugar en Leipzig una cumbre UE-China que finalmente fue cancelada debido a la pandemia. No obstante, los radicales de izquierda siguen llamando a «días críticos de acción». Entre otras cosas, el próximo sábado hay convocada una manifestación en Eisenbahnstrasse, al este de Leipzig, con el lema «¡Asalta la fortaleza - Rompe todas las fronteras!».