Infortelecom

Noticias de virginia

28-03-2020 | Fuente: abc.es
Trump se plantea cerrar el área metropolitana de Nueva York para frenar el coronavirus
Donald Trump ha asegurado este sábado que se plantea una «cuarentena forzosa» para el área metropolitana de Nueva York, que incluye partes de los estados de Nueva Jersey y Connecticut, para frenar la expansión de la epidemia de coronavirus . La medida incluiría «restringir los viajes» fuera de la zona afectada, y el presidente de EE.UU. mencionó que se están registrando problemas en estados como Florida, por neoyorquinos que han salido de la ciudad para evitar la epidemia y han provocado contagios. El área metropolitana de Nueva York es la mayor de EE.UU., con 23 millones de habitantes, y acumula cerca de la mitad de todos los casos de coronavirus del país. Con EE.UU. como país con más contagios, tras superar esta semana a China e Italia, el brote de Nueva York es uno de los más peligrosos del mundo. «Hay gente a la que le gustaría ver a Nueva York en cuarentena porque es un punto caliente», dijo Trump sobre la epidemia. «Estoy pensando en ello ahora, quizá no lo hagamos, pero hay una posibilidad de que hagamos una cuarentena, de poco tiempo, dos semanas», dijo sobre esa zona. Trump aclaró que no se cerraría el servicio de metro y que no se pararían camiones de transporte. «No afectará de ninguna manera al comercio», dijo. Las autoridades médicas de EE.UU. ya han pedido a los neoyorquinos que se hayan desplazado a cualquier parte del país que hagan una cuarentena voluntaria en sus domicilios de catorce días para evitar contagiar la enfermedad en el caso de que hayan viajado con el virus. Sin hablarlo antes con el gobernador Trump hizo estas declaraciones antes de partir hacia Norfolk (Virginia) para la ceremonia de envío de un buque-hospital a Nueva York. Aseguró que más tarde discutiría esos planes con el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo. «No hemos hablado sobre eso», reaccionó Cuomo poco después en su rueda de prensa diaria. «No sé lo que significa», dijo sobre la idea de una cuarentena forzosa en su estado. «No sé cómo se haría cumplir y no me gusta cómo suena», dijo sobre la posible medida. Cuomo instauró hace una semana el confinamiento generalizado de la población de Nueva York, con la obligación de teletrabajo para el 100% de los negocios no esenciales. Sin embargo, mientras la epidemia avanza a marchas forzadas (este sábado, el número de contagiados en el estado se acercaba a los 55.000 y había 728 muertes confirmadas), los neoyorquinos pueden salir a la calle a pasear y a hacer ejercicio si mantienen el distanciamiento físico. Tampoco hay ninguna limitación a salir de los límites de Nueva York, y algunos estados se están tomando la justicia por su mano. Las autoridades de Rhode Island, otro estado de la costa este, está parando a los coches con matrícula de Nueva York y exigiendo a todos los visitantes neoyorquinos que hagan una cuarentena de catorce días.
28-03-2020 | Fuente: abc.es
Trump da marcha atrás en su plan de cerrar Nueva York para frenar el coronavirus
Donald Trump dio este sábado marcha atrás en sus planes de establecer una «cuarentena forzosa» para el área metropolitana de Nueva York, que incluye partes de los estados de New Jersey y Connecticut, para frenar la expansión de la epidemia de coronavirus. La medida incluiría «restringir los viajes» fuera de la zona afectada, según explicó a los reporteros el presidente de EE.UU., que mencionó que se están registrando problemas en estados como Florida, por neoyorquinos que han salido de la ciudad para evitar la epidemia y han provocado contagios. Tras las fuertes protestas del gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, Trump cambió de opinión y, a través de Twitter, anunció que la cuarentena «no será necesaria», después de la recomendación de su grupo de trabajo para el coronavirus -liderado por el vicepresidente, Mike Pence- y de consultarlo con los gobernadores afectados. En su lugar, dijo, habrá una «fuerte recomendación sobre viajes», que solicitará a los neoyorquinos no salir de la ciudad. El área metropolitana de Nueva York es la mayor de EE.UU., con 23 millones de habitantes, y acumula cerca de la mitad de todos los casos de coronavirus del país. Con EE.UU. como país con más contagios, tras superar esta semana a China e Italia, el brote de Nueva York es uno de los más peligrosos del mundo. «Hay gente a la que le gustaría ver a Nueva York en cuarentena porque es un punto caliente», dijo Trump sobre la epidemia. «Estoy pensando en ello ahora, quizá no lo hagamos, pero hay una posibilidad de que hagamos una cuarentena, de poco tiempo, dos semanas», dijo sobre esa zona. Trump aclaró que no se cerraría el servicio de metro y que no se pararían camiones de transporte. «No afectará de ninguna manera al comercio», dijo. Las autoridades médicas de EE.UU. ya han pedido esta semana a los neoyorquinos que se hayan desplazado a cualquier parte del país que hagan una cuarentena voluntaria en sus domicilios de catorce días para evitar contagiar la enfermedad en el caso de que hayan viajado con el virus. Trump hizo estas declaraciones antes de partir hacia Norfolk (Virginia) para la ceremonia de envío de un buque-hospital a Nueva York. Aseguró que más tarde discutiría esos planes con el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo. «Supondría caos y tumulto», reaccionó con enfado en la CNN el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo. «No creo que sea verosímil y legal», dijo antes de calificar al plan de «declaración federal de guerra a los estados». Cuomo instauró hace una semana el confinamiento generalizado de la población de Nueva York, con la obligación de teletrabajo para el 100% de los negocios no esenciales. Sin embargo, mientras la epidemia avanza a marchas forzadas (este sábado, el número de contagiados en el estado se acercaba a los 55.000 y había 728 muertes confirmadas), los neoyorquinos pueden salir a la calle a pasear y a hacer ejercicio si mantienen el distanciamiento físico. Tampoco hay ninguna limitación a salir de los límites de Nueva York, y algunos estados se están tomando la justicia por su mano. Las autoridades de Rhode Island, otro estado de la costa Este, está parando a los coches con matrícula de Nueva York y exigiendo a todos los visitantes neoyorquinos que hagan una cuarentena de catorce días.
24-03-2020 | Fuente: abc.es
Los demócratas boicotean el rescate propuesto por Trump
En el peor momento posible, el Capitolio quedó ayer dividido, paralizado en una guerra política por algo tan urgente como el paquete de estímulo por el coronavirus, que en virtud de un acuerdo preliminar pero aun no sellado ya alcanza los dos billones de dólares (1,8 billones de euros). Los republicanos y la Casa Blanca defienden unas ayudas rápidas a pequeñas, medianas y grandes empresas mientras los demócratas piden una serie de garantías de protección a los asalariados y unos controles a las corporaciones para que el rescate, a la larga, no les salga a estas gratuito como sucedió en la Gran Depresión de hace una década. El rescate, el mayor en décadas, lo anunció el presidente, Donald Trump, la semana pasada tras una serie de negociaciones entre republicanos y demócratas, mediadas por el secretario del Tesoro (ministro de Finanzas) Steven Mnuchin. En teoría todo estaba consensuado, y los demócratas estaban dispuestos a colaborar en medio de una pandemia sin precedentes. Pero el domingo un voto preliminar fracasó, porque los demócratas se oponen a una partida de la ley que le permitiría a las grandes empresas recibir ayudas y créditos baratos por valor de 425.000 millones con escasos controles sobre su política de recursos humanos y masa y reparto salarial. Es cierto que los republicanos son mayoría en el Senado, tienen 53 escaños de 100, pero necesitan de 60 para proceder a un voto final. El resultado de la votación preliminar del domingo fue de 47 votos a favor y 47 en contra, ya que hay varios senadores en cuarentena por coronavirus. Ayer ambos partidos negociaron de nuevo durante horas, enfrentándose en el hemiciclo mientras hora a hora ascendía el número de contagiados. La repetición de la votación preliminar dio como resultado 49 a favor y 46 en contra, un resultado de nuevo insuficiente.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="en" dir="ltr">STRONG &amp; UNITED, WE WILL PREVAIL! GOD BLESS THE USA!!<a href="https://t.co/T6UCyaPRIy">pic.twitter.com/T6UCyaPRIy</a></p>&mdash; Donald J. Trump (@realDonaldTrump) <a href="https://twitter.com/realDonaldTrump/status/1242075604952002573?ref_src=twsrc%5Etfw">March 23, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> La reacción de los republicanos ante el bloqueo de la oposición fue furibunda. El líder de la mayoría conservadora, el senador Mitch McConnell, denunció que el tiempo se acaba para tomar medidas de urgencia para dinamizar la economía. «Por favor entiendan que se nos está acabando el tiempo», dijo el senador, justo cuando el gobierno federal anunciaba que la cifra de fallecidos se acercaba al medio centenar, con más de 40.000 diagnosticados. Nunca antes frente a una tragedia de semejantes dimensiones y una catástrofe económica sin precedentes, el Capitolio quedó paralizado, aunque sea sólo durante unos días, por desavenencias entre ambos partidos. No sucedió ni después de los atentados terroristas de 2001 ni tras el hundimiento de la economía de 2008. Los demócratas, sin embargo, argumentan que lo que quieren evitar son los errores de esa Gran Depresión, cuando muchas empresas aceptaron créditos y ayudas sin apenas supervisión por parte del Gobierno federal. De las ayudas pactadas por ambos partidos hay 500.000 millones para rescatar a empresas, estados y municipios que lo necesiten. La gran mayoría, 425.000 millones, pueden ir a parar a empresas que no sean de los sectores de la aviación o necesarias para la seguridad nacional, ya que estos dos últimos casos tienen una partida diferente de 75.000 millones. Los demócratas se oponen, primero, a que sea la Casa Blanca la que elija qué empresas van a recibir esas ayudas; que la lista se deba hacer pública pasados seis meses, y que los beneficiarios no sean sometidos a un control con respecto a posibles despidos o reducción de beneficios como cobertura sanitaria o aportaciones al fondo de pensiones. La ley del estímulo se centra, según el senador de Virginia Occidental Joe Manchin, del Partido Demócrata, «en la buena salud de las grandes empresas y de Wall Street, y no en la salud de los ciudadanos». En un momento de especial tensión, con acusaciones cruzadas, un senador, el republicano Tom Cotton, de Arkansas, exclamó, en uno de los debates más soeces de la historia del Capitolio: «¡Vaya mierda! ¡Esto es increíble!». En la Casa Blanca, el presidente Trump expresó una honda preocupación por los efectos sobre la economía del parón obligado por el coronavirus. Ante las caídas encadenadas de las bolsas, la destrucción de empleo y el hundimiento del consumo, Trump dijo en su cuenta de Twitter: «No podemos dejar que la cura sea peor que la enfermedad. Cuando pase el periodo de aislamiento de 15 días decidiremos qué hacer».
24-03-2020 | Fuente: abc.es
Revuelta negacionista en la América profunda
Cabeza de toda una dinastía política, diputado por Texas durante 22 años y candidato en las primarias presidenciales republicanas en 2008 y 2012, Ron Paul publicó hace una semana una tribuna en la que denunciaba «la farsa del coronavirus», para él una excusa perfecta para «unos gobiernos que sólo quieren crisis en las que el pueblo, asustado, renuncia a sus libertades bajo la promesa de que el gobierno ya se encargará de todo». Bajo la excusa de que no había ni un centenar de muertos en Estados Unidos, Paul animaba a la ciudadanía a hacer vida normal. Una semana después hay 400 muertos y 33.500 diagnosticados con el virus. Y uno de ellos es su propio hijo, el senador por Kentucky Rand Paul, que al ser informado de su positivo por coronavirus entró en régimen de aislamiento, y con él otros dos senadores con los que había mantenido contacto, Mitt Romney y Mike Lee, ambos de Utah. Mensajes como los de Ron Paul, en consonancia con la línea que mantuvo Donald Trump hasta hace aproximadamente dos semanas (el presidente también se refirió al coronavirus como «una farsa», pero montada por los demócratas), han sembrado el escepticismo entre una buena parte de la sociedad estadounidense, ya de por sí celosa de su independencia y suspicaz ante cualquier incremento del poder del estado federal. Playas y bares En clara rebeldía, cientos de grupos de jóvenes han mantenido sus viajes a Miami y otros puntos de playa en Florida en lo que en principio iba a ser un receso primaveral. Han cerrado los bares y hasta las playas, pero las autoridades municipales han denunciado que los chavales han mantenido las fiestas en las habitaciones de sus hoteles y en la calle. En el resto de Florida, aquellas localidades que viven del turismo, como Key West, se resistieron a cerrar hasta que el gobernador lo ordenó por decreto. Y aun así, ante los casos, comunes, de bares que simplemente cerraban la verja pero seguía sirviendo alcohol de puertas adentro para eventos en apariencia privados, el gobernador, Ron DeSantis creó un grupo policial de 150 inspectores que se dedican ya a multar a los infractores. Y de entre los estados del sur del país, Florida es el que más contundente y rápido ha sido con las medidas a tomar. La semana pasada, justo cuando tanto Ron Paul como Trump hablaban de «farsa», el gobernador de Oklahoma, Kevin Stitt, publicaba en sus redes sociales una foto con sus hijos menores en un bar en la que animaba a todos los ciudadanos a hacer lo propio para que no decayera la economía. La borró en dos días. Ayer informó de que hay 70 casos y dos muertos en un estado con 3,9 millones de habitantes. En Virginia Occidental, uno de los estados más pobres y más aislados del resto del país, el escepticismo ha engendrado rebeldía, y este pasado fin de semana la vida siguió como siempre, con iglesias repletas en hora de culto, mercadillos abarrotados de gente en las calles y restaurantes abiertos en varios condados. El gobernador, el republicano Jim Justice, se ha enfrentado a críticas furibundas por decretar el cierre de colegios. Como muchos creen que esto del coronavirus es, como decía el presidente, «una farsa», la cantidad de personas que se ha sometido a la prueba es mínima, por lo que Virginia Occidental fue el último de todos los estados en informar de infectados. Lleva sólo 16 casos. Eso sí, muchos residentes de Washington, la capital federal, han decidido huir de la cuarentena recomendada por la alcadesa a sus casas de vacaciones en Virginia Occidental. Es muy probable que con ellos viaje también el virus.
19-03-2020 | Fuente: elpais.com
Virginia levanta la prohibición de decir palabrotas y tener sexo sin estar casado
El Estado norteamericano pone fin a una legislación que se remonta al siglo XVIII
13-03-2020 | Fuente: abc.es
Un juez en Estados Unidos ordena la puesta en libertad de Chelsea Manning
Un juez federal en EE.UU. ordenó este jueves la puesta en libertad de la exsoldado Chelsea Manning, la primera fuente de WikiLeaks, al determinar que su testimonio contra Julian Assange ya no es necesario. «La comparecencia de Manning ante un gran jurado ya no es necesaria. Su detención no sirve ya para ningún propósito coercitivo», dictaminó el magistrado Anthony J. Trenga, del Distrito Este de Virginia. Trenga también dio por concluida la labor del gran jurado en esta investigación. La orden del juez llega con Manning, de 32 años, hospitalizada después de que este miércoles tratase de suicidarse en una cárcel del estado de Virginia. La exsoldado llevaba encarcelada desde mayo pasado por negarse a declarar sobre la revelación de secretos militares y diplomáticos a WikiLeaks y este jueves tenía programada una vista con Trenga. Sus abogados insistieron este miércoles tras el intento de suicidio que Manning ya ha indicado con anterioridad que no traicionará sus principios, incluso si existe el riesgo de perjudicarse a sí misma. Pese a la orden de liberación, el juez mantuvo la multa de 256.000 dólares por resistirse a declarar ante el gran jurado. Assange, por su parte, está detenido en el Reino Unido con una petición de extradición por parte de Estados Unidos, donde le investiga un tribunal de Virginia por espionaje. Chelsea Manning, una exanalista de Inteligencia del Ejército de EE.UU, fue la responsable de la mayor filtración de la historia del país, que consistió en miles de documentos clasificados sobre las guerras de Irak y Afganistán, así como cables del Departamento de Estado, lo que supuso un revés para la diplomacia estadounidense. Fue detenida en 2010 y condenada a 35 años de cárcel, pero quedó en libertad en 2017 tras recibir un perdón presidencial que decretó el expresidente Barack Obama (2009-2017) pocos días antes de dejar el poder. Durante sus más de siete años en prisión, Manning intentó suicidarse en varias ocasiones, incluyendo dos en 2016.
13-03-2020 | Fuente: abc.es
Liberan a Chelsea Manning tras su intento de suicidio
Un juez federal ha decretado la liberación de Chelsea Manning, la exanalista del ejército que filtró cientos de miles de documentos confidenciales a WikiLeaks, después de casi un año en prisión por negarse a testificar sobre ese caso. La decisión judicial se produce dos días después de que Manning tratara de quitarse la vida en la cárcel de Alexandria (Virginia) donde está presa. Según sus abogados, Manning había sido hospitalizada tras el intento de suicidio y estaba en proceso de recuperación. El juez del caso, Anthony Trenga, determinó que «la aparición para testificar de Manning ya no es necesaria, por lo que su detención ya no tiene ningún uso coercitivo». Sin embargo, Manning deberá todavía pagar 256.000 dólares que acumula en multas por no cumplir con el requerimiento judicial. La ex analista pasó siete años por la cárcel hasta que recibió el perdón presidencial de Barack Obama, pocos días antes de que el antecesor de Donald Trump abandonara la Casa Blanca en enero de 2017. Sin embargo, en marzo del año pasado volvió a prisión por negarse a un requerimiento judicial para testificar sobre la filtración a WikiLeaks y el papel en el episodio del fundador de esa organización, Julian Assange. Fue liberada tras pasar dos meses entre rejas, pero en mayo un juez volvió a aceptar otro requerimiento judicial similar, y Manning, de nuevo, se negó a testificar. Ha estado encerrada desde entonces. Manning -que utilizaba entonces su nombre de nacimiento, Bradley- era en 2009 un analista de inteligencia del ejército de EE.UU. destinado en Irak. Como parte de su trabajo, tenía acceso a las bases de datos clasificadas y a comienzos de 2010 organizó robó millones de documentos militares y diplomáticos y los entregó a WikiLeaks, que los publicó entre abril de aquel año y abril de 2011. Manning fue detenida por la filtración en mayo de 2010 y fue imputada por 22 delitos, incluido el de traición, que podría haberle supuesto la pena de muerte. Después de un juicio militar en 2013 que duró ocho semanas, fue condenada a 35 años de cárcel en una prisión de máxima seguridad en Kansas. Al día siguiente de conocer su sentencia, Manning declaró que era transexual, que su género a partir de entonces sería femenino y que se cambiaba el nombre por el de Chelsea. «Manning ha indicado anteriormente que no traicionará sus principios, aun a riesgo de un grave daño para sí misma», dijeron sus abogados esta semana en un comunicado tras el intento de suicidio. La ex analista goza de inmunidad en el caso, pero se ha mostrado en contra de cooperar para no perjudicar a Assange, al que la fiscalía de EE.UU. trata de enjuiciar. Después de pasar años encerrado en la embajada de Ecuador en Londres, Assange trata de evitar una orden de extradición a EE.UU. por cargos de espionaje relacionados con la filtración.
12-03-2020 | Fuente: abc.es
Chelsea Manning, hospitalizada tras intentar quitarse la vida en prisión
La exanalista de las Fuerzas Armadas estadounidenses Chelsea Manning, que filtró documentación secreta al portal Wikileaks, ha intentado quitarse la vida en prisión, según sus abogados, que han afirmado que la joven se está recuperando en un hospital. La oficina del sherif de Alexandria (Virginia), donde se encuentra la cárcel en la que está internada Manning, de 32 años, ha confirmado que el miércoles a mediodía ocurrió «un incidente». «Nuestra plantilla respondió de forma adecuada y Manning está a salvo», ha explicado, según The New York Times. Manning ya estuvo siete años internada en una prisión militar -con once meses en aislamiento-, después de ser condenada en 2013 por entregar más de 300.000 archivos a Wikileaks. En 2017, el entonces presidente, Barack Obama, conmutó la mayor parte de la pena. Manning permaneció dos meses entre rejas en 2019, en esa ocasión por negarse a testificar, pero quedó en libertad tras la cancelación del gran jurado establecido entonces. Volvió a la cárcel tras una nueva citación fallida ante un segundo gran jurado y este viernes está previsto que comparezca ante un juez. «Sigue firme en su negativa a participar en un proceso secreto que ve susceptible de abusos», ha subrayado su equipo de defensa, que ha insistido en que Manning «no traicionará sus principios». Con el de este miércoles, ya son tres las veces que ha intentado suicidarse, después de las dos tentativas previas en 2016. «Sus acciones evidencian la fortaleza de sus convicciones, así como el profundo daño que sigue sufriendo como resultado de su confinamiento 'civil'», han criticado los abogados, que han confirmado que la vista del viernes sigue en principio en pie. Las investigaciones del gran jurado forman parte de las pesquisas abiertas contra Wikileaks y su fundador, Julian Assange, sobre quien pesa una orden de extradición. El Departamento de Justicia norteamericana anunció en 2019 los cargos contra Assange, que está a la espera de la decisión que puedan adoptar sobre su traslado las autoridades de Reino Unido.
08-03-2020 | Fuente: elpais.com
Un 8-M con Virginia Woolf
La actriz Clara Sanchis, que interpreta una adaptación teatral de 'Una habitación propia', dialoga con la escritora Andrea Valdés sobre este ensayo clave del feminismo
08-03-2020 | Fuente: abc.es
La rebelión de los millonarios
lo que vimos el martes pasado en las primarias del Partido Demócrata fue la rebelión de los millonarios. El Partido Demócrata es el que representa a la izquierda en Estados Unidos. Tradicionalmente ambas formaciones tenía un ala derecha y un ala izquierdista. Los republicanos de Massachusetts, Nueva York y California suelen estar más a la izquierda que los demócratas de Florida o Texas. Pero en los últimos años ambos partidos se han alineado mayoritariamente a uno y otro lado del espectro político. Son muchos más los multimillonarios que manifiestan su apoyo al Partido Demócrata que los que lo hacen por el Partido Republicano. Eso se ve claramente entre los ricos de Hollywood, pero también en el empresariado. Y esos millonarios estaban asustados por el auge de un sentimiento anti riqueza en su partido. La posibilidad de la toma de control de la formación por un socialista y su banda de sandernistas era evidente. Y lo que es peor, el partido al que siempre habían apoyado les iba a convertir en el chivo expiatorio de todos los males. Había que finiquitar esto. Después de ganar en Carolina del Sur el 29 de febrero Biden ingresó cinco millones de dólares en donativos en 24 horas. Y a lo largo de ese mismo periodo los que financiaban las campañas de Pete Buttigieg y la senadora Amy Klobuchar les habían dicho que podían irse a sus casas. El escenario cambiaba radicalmente para Biden que pasó de no haber ganado nunca unas primarias en las tres campañas presidenciales a las que ha concurrido a ganar once en 72 horas. A día de hoy las primarias demócratas son una carrera de dos y los multimillonarios que Sanders dice que no deberían existir saben a quién apoyar. Ahora hay que conquistar la nominación siguiendo unas líneas de batalla fáciles de entender: Biden tiene el respaldo de los grandes donantes y Sanders el de los pequeños donantes «on line» que han amenazado en las dos últimas campañas la tradicional relevancia de los millonarios amigos del Partido Demócrata. Pero ese respaldo de Sanders en las redes sociales puede llevar a errores. Las redes habían creado una imagen de un ascenso imparable de Sanders y una caída sin remedio de Biden. Y las redes son instrumentos de trabajo muy útiles. Pero la verdad sólo se conoce en las urnas. Ya está bien de confundir esas redes con la mayoría real. Y quienes jamás imaginaron que Donald Trump pudiera ganar unas elecciones harían bien en recordarlo. Los datos del recuento del supermartes ofrecieron otras noticias muy malas a Sanders, que ya se habían constatado en los estados que ganó antes de ese día, cuando tenía media docena de rivales enfrente. En varios de los estados en los que se votó el 3 de marzo Sanders perdió respaldo por comparación con las primarias de 2016. Y entre esos estados se incluye a Vermont al que él representa en el Senado. Su base electoral de hispanos, jóvenes y progresistas está muy bien, pero quienes más votan en las primarias son los norteamericanos de más edad. Y entre los mayores de 45 años, Biden se llevó el 65 por ciento en Virginia, el 62 por ciento en Massachusetts, el 66 en Maine o el 67 en Oklahoma. Hay que reconocer a Sanders un enorme mérito al conseguir el respaldo de unos jóvenes latinos cuyos padres huyeron de regímenes apoyados por Sanders como es el caso de la Nicaragua de Daniel Ortega. Pero la mayoría de los demócratas saben la miseria que creó el socialismo que defiende Sanders. Durante unas semanas los millonarios demócratas creyeron que no tenían más opción que dejarle ganar las primarias y esperar a que Trump lo derrotase. Carolina del Sur cambió todo. Ahora tienen un candidato que creen que puede ganar. Eso es muy dudoso. Pero no imposible. Aunque Biden tiene muchos muertos en el armario. Y no solo en Ucrania.
1
...