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Noticias de violencia

01-11-2017 | Fuente: elpais.com
Para significar la violencia estatal
¿Cómo actúa la ciencia forense cuando los investigadores son socios de los investigados?
31-10-2017 | Fuente: abc.es
Machismo, religión e idioma, los desafíos de América Latina en la acogida de refugiados sirios
Los cientos de miles de sirios que llegaron a Europa desde el inicio de la guerra desnudaron las fracturas de una Unión Europea en su momento más delicado en décadas. Si bien Angela Merkel abrió en 2015 las fronteras alemanas a los sirios, la Hungría de Viktor Orban, con la construcción de su muro, lideró a los países del Visegrado en la negativa a participar en las cuotas. En cambio, Jordania y Líbano, países que suman entre ambos 15 millones de habitantes, han asumido cerca de 1.700.000 refugiados sirios, que suponen el 20 y el 10% de la población total, respectivamente. Mientras que los países del Golfo se negaron a acoger, en América Latina, con el Atlántico como principal barrera, Brasil y Uruguay encabezaron la campaña para ayudar a los sirios; pero la feliz acogida que ofrecía el expresidente uruguayo Pepe Mujica se oscureció a los pocos meses con el arrepentimiento de algunas familias que esperaban mayor ayuda económica. Lorenzo AgarGrupos de refugiados sirios acamparon la pasada primavera en la Plaza de la Independencia de Montevideo para «salir a cualquier país» desengañados con la nueva vida que les esperaba alejados de la guerra y sin dinero suficiente para salir adelante. «Los que llegan no hablan el idioma. Además, el cheque del Estado no es muy alto, es poquita plata porque no hay recursos muy grandes. En un principio, la gente tiene la impresión de que está llegando a un país desarrollado.. Por eso es importante en la entrevista con los sirios explicarles que este caso Chile es un país de desarrollo medio: vivirán tranquilos con estabilidad política, pero que no esperen recibir del Estado un apoyo inmenso, tendrán que trabajar», dice a ABC Lorenzo Agar, sociólogo chileno de ascendencia siria y coordinador de la Unidad de Migración e Inclusión social del Gobierno chileno. Más de 10.000 sirios viven en América Latina, de los que un 80% han ido a parar a Brasil. Con 200 millones de habitantes, el gigante iberoamericano ha recibido a más de 2.000 sirios en los últimos años gracias a las políticas de apertura de Dilma Rousseff. Paradójicamente, su sucesor, el conservador Michel Temer, de origen libanés, ha promovido un mayor control en las concesiones de asilo por cuestiones de seguridad. Chile, que entre palestinos, colombianos, ecuatorianos o costarricenses, cuenta con 2.000 reasentados, ha sido el último en sumarse al desafío sirio: 14 familias -66 personas- aterrizaron en el país el pasado 12 de octubre. «Es un grupo diverso: cristianos, católicos maronitas, musulmanes, chiíes y suníes, árabes, kurdos y armenios. La intención del reasentamiento en Chile es que fuera humanitario, sin ninguna connotación religiosa ni política. Van a estar ubicados ellos en dos pequeñas ciudades o comunas, como lo llamamos nosotros, donde el Estado se hace cargo de poder integrarlos desde el punto de vista de la vivienda», agrega. De raíces sirias, los abuelos de Agar huyeron de Homs a principios del siglo XX hasta llegar a Chile. Pero no solo tiene orígenes sirios. «Mi abuelo materno era periodista español y estuvo en la Guerra Civil como republicano. Se vino a Chile en el buque Winnipeg con los exiliados». ¿Por qué querrían unas familias sirias cambiar Uruguay por Siria? Pasó lo mismo con algunos palestinos que llegaron a Chile hace una década. No hablaban el idioma, el cheque del Estado no es muy alto, es poquita plata, no hay recursos muy grandes.. En los primeros seis meses hay que dar un fuerte esfuerzo para que aprendan el idioma y empiecen a trabajar. No van a Chile para estar en una situación de asistencia, ellos tienen que emprender y empezar a generar recursos rápidamente porque no les alcanza con el subsidio. Probablemente pasó esto con los sirios en Uruguay. En Chile tendrán tranquilidad y apoyo económico: dos años con arriendo de vivienda, inserción, asistencia sanitaria, educación para los niños y subsidio monetario para los gastos de unos 120 euros por persona. Aprender el idioma y las relaciones hombre-mujer son los dos principales problemas en la adaptación de sirios y palestinos a Chile ¿Cuáles son los principales problemas de integración a los que se enfrentan? Lo más complicado para ellos, especialmente en el caso de adultos, es aprender el idioma. El segundo gran problema es en cuanto a las relaciones hombre-mujer. Están acostumbrados a que la mujer esté en la casa, sobre todo la población musulmana, y si están en la casa, no pueden generar ingresos. En Chile, para llegar más o menos a final de mes, tienen que trabajar los dos y, además, quedándose en casa no se aprende el idioma. Hay que ir modificando algunos hechos culturales para la adaptación, porque con lo que gana el hombre no les alcanzará. La atención médica también es diferente en el caso de las mujeres: muchas solo quieren ser atendidas por mujeres y en Chile no se elige género; es según lo que te toque. El país tiene que adaptarse de alguna manera a la población, porque si no, puedes generar problemas. Los palestinos han sido capaces de integrarse aquí; la integración se puede, pero no es fácil. ¿No teme brotes xenófobos en Chile como ha pasado en Europa? Chile es un país donde hubo emigración por exilio desde el Golpe de Estado de 1973 hacia diferentes partes del mundo: Europa, Norteamérica, Australia? Tenemos refugiados colombianos, por las FARC y los paramilitares, peruanos por Sendero Luminoso y hasta afganos por los talibán. En 1999 se recibió a un grupo pequeño proveniente de los países de la ex Yugoslavia, con luces y sombras en cuanto la capacidad para armar todo el programa. Pero con los palestinos tuvimos una experiencia más positiva: se adaptaron rápidamente pese al idioma. En las entrevistas previas a palestinos y sirios en Líbano se les explica claramente que el tema religioso es un tema privado, personal. Lo pueden hacer pero no tiene el peso para nada que tiene en los países de Oriente Medio. Es una gran ventaja. Puede haber algún caso de xenofobia pero todavía no lo ha habido. En Chile hay 3.000 musulmanes y la mayoría son chilenos conversos. Además tenemos una notable comunidad libanesa y judía. No ha habido rechazos por cuestiones de religión y ahora tampoco tiene sentido que lo tengan. En Argentina se ha creado la figura del «llamante», que consiste en que los propios argentinos de a pie actúen como receptores de familias de refugiados. Quienes se comprometan como voluntarios, deben proporcionar alojamiento, ayuda económica y medios para integrarlos en la sociedad. ¿Cómo lo ve? A mí no me gusta mucho porque en el fondo creo que el reasentamiento es cosa de los Estados, porque si hay algún problema, ¿quién asume la responsabilidad?, ¿qué pasa si se enojan entre familias? ¿Debe dar un paso más Iberoamérica para que no recaiga todo el peso en Jordania, Líbano, Turquía o el sur de Europa? Creo que América Latina debe dar un paso más en la acogida de refugiados, pero es un tema financiero. América Latina es una región que tiene justamente la gran ventaja de su diversidad cultural y su aceptación de las distintas personas, países, religiones y cultural, todo. Es un espacio de América Latina privilegiado, pero se requieren recursos, por eso recibimos a muy pocas familias y vamos con paso lento. Los Estados no tienen suficiente presupuesto. Todavía hay mucha pobreza en los países: ¿cómo les dices a los la sufren que sí hay dinero para refugiados? América Latina es un excelente espacio para reasentar personas, pero tenemos muchas dificultades. ¿Por qué habla de familias? Para los niños sirios o palestinos, que llegan sin hablar español, ¿prefiere tutor o escuela? Accordamos con Líbano y Acnur que traeríamos familias y no individuos porque son núcleos más sencillos. Las familias traerán niños que irán directamente a la escuela para aprender el idioma. A los menores palestinos los enviamos rápidamente al colegio para que estuvieran con compañeros chilenos. Así que nada de un tutor, no sirve de nada. La interacción con los niños será rápida, en tres meses estarán hablando. Con muchas de las ciudades más peligrosas del mundo, ¿se puede hablar de países seguros en América Latina para los refugiados? Es verdad, tienen que ser en países con cierto grado de seguridad: no puedes correr el riesgo de que sufran consecuencias de violencia urbana. Por eso se inicia en Uruguay, Chile o en algunas zonas de Brasil. En Chile hay índices de normalidad bastante altos. Aunque nadie está a salvo del peligro. Usted es nieto de sirios. Mis abuelos llegaron a Chile desde Homs en 1904. Fueron en barco hasta Argentina y luego atravesaron la cordillera porque había ya sirios en Chile. Tengo ahí una raíz de Siria siempre presente que ha hecho que siempre me haya dedicado a estudiar la cultura árabe. ¿Y lo habla? No, no hablo árabe. Mi papá, sí. Mi papá se casó con mi mamá que no era árabe y se empezó a perder el idioma. ¿Recuerda un caso de integración que le haya alegrado especialmente? ¿y algún otro que lo recuerde con tristeza? Dos hermanos palestinos que llegaron a Chile con una ceguera progresiva, y que ya se han quedado ciegos definitivamente, recibieron un apoyo muy importante de parte de las universidades para que pudieran hacer su carrera profesional y aprender bien el idioma. Ahora están trabajando con normalidad. Recuerdo especialmente el caso de una familia palestina que se fue a Europa porque Chile no colmaba sus expectativas y no había capacidad para retenerlos. Pero al final, te acostumbras. Cuando una familia de reasentados se arrepiente y decide irse, ¿lo considera un fracaso personal? No, no lo siento como un fracaso. Me ha pasado varias veces. Va a haber arrepentimiento, no te quepa duda, es lo que llamo el shock de la tranquilidad. Al cabo de un mes, dos o tres meses, cada persona empieza ese problema. Y ahí el punto está en el seguimiento.
30-10-2017 | Fuente: abc.es
El presidente de Kenia vuelve a ganar las elecciones pero la polémica continúa
El presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, ha sido declarado ganador en la segunda ronda de elecciones pero el resultado solo ha hecho que profundizar la crisis política y agitar el creciente temor a la violencia La votación de la semana pasada fue ordenada por la Corte Suprema, tras cancelar las elecciones de Agosto por irregularidades protocolarias. Pero la oposición decidió boicotearlas y el proceso se vio empañado por enfrentamientos violentos entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes. Según la comisión electoral, Kenyatta, de 55 años, ha ganado con el 98% de los votos pero la participación fue tan solo del 38% - menos de la mitad que en Agosto. Y expertos temen que estas cifras no sean suficientes para darle a Kenyatta la legitimidad que necesitará para llevar a cabo un segundo mandato de cinco años. La crisis política está reavivando la animosidad entre etnias, sobretodo entre las tribus del presidente, un kikuyu, y el líder de la oposición, Odinga, que pertenece a la etnia Luo. A medida que la retórica política escala, también lo hacen los miedos de que se repita una ola de violencia como la de 2007, cuando unas 1.200 personas murieron y 600.000 tuvieron que abandonar sus hogares. Violencia electoral De echo, cuatro distritos electorales en el Oeste del país, no pudieron abrir las estaciones de voto razones de seguridad. Miembros de la oposición se manifestaron en las calles de Kisumu, alzando barricadas y amenazando a vecinos que querían votar. La policía respondió con gas lacrimógeno, patadas y balas. Al menos tres personas murieron y unas dos docenas resultaron heridas cuando la policía se enfrentó a jóvenes opositores. En total, ya son unas 60 las víctimas de violencia electoral desde inicios de año. Organizaciones internacionales han culpado al estado de abuso de poder. Y el director de Amnistía Internacional en Kenia, Justus Nyang'aya, ha dicho que la acción policial ha sido «un intento descarado de intimidar y castigar a los residentes del bastión de la oposición». Los dos partidos políticos no han tardado en acusarse el uno al otro de la violencia. La oposición dice que al gobierno quiere reprimirles a la fuerza mientras el partido del Kenyatta dice que la violencia en Kisumu ha sido organizada por milicias armadas y criminales. Nadie sabe lo que va a ocurrir en los próximos días pero mucho depende de la reacción de Raila Odinga, el veterano líder de la oposición que, a sus 72 años, ha tachado las dos rondas electorales de «farsa». Odinga ha dicho que se dirigirá a los partidarios el martes aunque no es probable que lo haga en tono conciliador. También puede ser que se presente una nueva petición contra los resultados de la elección al Tribunal Supremo. Pero si eso no ocurre, en tan solo 14 días, Kenyatta será investido como presidente de una Kenia profundamente dividida.
30-10-2017 | Fuente: as.com
Hari, el luchador marroquí amigo de Cristiano, sale de la cárcel
Condenado a dos años de prisión por varios actos de violencia y altercados nocturnos en Amsterdam, ha cumplido siete meses y 10 días y saldrá el viernes.
30-10-2017 | Fuente: elpais.com
Córcega: paraíso turístico con tasas de asesinatos más altas que Nueva York
La alta tasa de homicidios y una tradición de violencia asemejan a la isla más a Sicilia que a la Francia continental
29-10-2017 | Fuente: elpais.com
La lucha contra los poderosos ultras argentinos, cuestión de Estado
Juan Manuel Lugones, titular de la agencia que combate la violencia en el deporte, explica las relaciones entre las barras bravas y la política argentina
28-10-2017 | Fuente: abc.es
Los nacionalistas flamencos se desmarcan de la declaración de independencia del Govern
Contra un muro. La búsqueda a la desesperada de los separatistas catalantes de encontrar aliados internacionales encadena fracaso tras fracaso. Uno de los más destacados proviene de un tradicional compañero de fatigas: los nacionalistas flamencos. «Realmente no creo que los flamencos consideren la situación catalana como una especie de precedente, sino simplemente como un caso a observar», ha declarado el portavoz del partido nacionalista Nueva Alianza Flamenca, Joachim Pohlmann. «La situación en Cataluña y España es completamente diferente de la situación de Bélgica», agrega. Flandes, región neerlandesa del norte de Bélgica, obtuvo durante estas últimas décadas numerosas competencias en el campo político y económico. La Nueva Alianza Flamenca (N-VA, por sus siglas en neerlandés), encarnación política del nacionalismo flamenco, reforzó su puesto de primer partido de la región durante las legislativas de 2014, convirtiéndose en la piedra angular del gobierno federal del francófono Charles Michel. Partidaria de la creación de una república flamenca, la N-VA pretende poner en marcha el camino hacia la autonomía en el otoño de 2019. Geert Bourgeois, ministro presidente independentista de Flandes, pidió el domingo a Madrid «frenar la violencia» y dialogar con «los dirigentes legítimos de un pueblo pacífico».
28-10-2017 | Fuente: as.com
La presencia de esteladas en Montilivi no sería sancionada
La estelada no puede considerarse que comporta y genera violencia. Así lo ratificó el Juzgado Numero 11 de lo contencioso administrativo.
27-10-2017 | Fuente: as.com
La violencia de los Dolphins les costará dinero y partidos
El equipo de Miami infringió gravemente las reglas de la NFL en un par de jugadas que, televisadas a escala nacional, les gravarán en el futuro.
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