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Noticias de violencia racial

13-09-2017 | Fuente: elpais.com
La aspirante a Miss América que dejó en evidencia a Trump
Margana Wood afirmó sin dudar que la violencia racial de Charlotesville tuvo su origen en un ataque terrorista de los supremacistas blancos
11-09-2017 | Fuente: abc.es
Estados Unidos borra a Cristóbal Colón
Año 2004. 12 de octubre. Un exaltado grupo de radicales chavistas asalta la estatua de Cristóbal Colón que preside la céntrica Plaza Venezuela de Caracas. El descubridor de América acaba de ser juzgado y condenado a muerte simbólicamente por el delito de genocidio. Tras colocar una soga en torno a la cabeza del descubridor, los exaltados tiran con violencia de la efigie hasta que cae desde lo alto de la columna que la sostiene y se parte en dos. Los asistentes braman enfervorizados. El arrastre de la escultura hasta el teatro Teresa Carreño precede a su definitiva ejecución en la horca, celebrada con bailes indígenas. El presidente Hugo Chávez, que había iniciado en 2002 su particular campaña contra el Descubrimiento de América y sus protagonistas, estableciendo por decreto el Día de la Resistencia Indígena en lugar del Día de la Raza, se confiesa entonces «escandalizado» en la intimidad de su guardia pretoriana. La muestra de odio provoca el rechazo mundial, especialmente el de los gobiernos de Italia y de España. Con el tiempo, el singular exégeta de Simón Bolívar y padre del hoy fracasado Socialismo del Siglo XXI terminará asumiendo el discurso más extremo: «Cristobal Colón fue el jefe de una invasión que produjo no una matanza, sino un genocidio». Año 2017. 30 de agosto. Estados Unidos, la primera democracia del mundo. En el neoyorquino parque de Yonkers, un barrio muy cercano al conflictivo Bronx, aparece decapitada la estatua de color de bronce de Colón. Alertada por un vecino, la Policía da por hecho que el acto de violencia responde a la ola de violencia racial resurgida las últimas semanas, tras la muerte de una joven manifestante a manos de un neonazi en Charlottesville (Virginia). Apenas unas horas más tarde, el vandalismo se ceba con un monumento al aventurero italiano apadrinado por España, en el barrio neoyorquino de Queens. Varias pintadas se sobreponen a la inscripción de homenaje por su gesta histórica, en las que puede leerse: «Abajo el genocida» y «No honremos al genocida». Estos dos ataques no son aislados. Tampoco nuevos, aunque la belicosa campaña se expande más que nunca por distintos puntos del país, atribuida a grupos extremistas de izquierdas, como los llamados Antifa (Antifascistas), y radicales pro derechos civiles de los negros, como la organización autodenominada Black Lives Matter. Es su forma de responder a los racistas y supremacistas blancos, a los que ven fortalecidos con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. Además de los soldados y generales del ejército confederado en la Guerra Civil Americana, referencia para la extrema derecha y los neonazis de Estados Unidos por haber luchado en defensa de la esclavitud, los símbolos del Descubrimiento de América, y entre ellos su máximo representante, Cristóbal Colón, son el principal objetivo de su renovada caza. Alcaldes y gobernadores liberales se suman a la ola proindigenista, en pleno resurgir del conflicto racialPara los radicales de izquierda, el hombre que puso el primer pie en el Nuevo Mundo, que hoy es el suyo, y los conquistadores españoles que le sucedieron, representan «el capitalismo europeo y el terrorismo genocida» que exterminó a los indígenas, así como el «origen de la esclavitud en América». Así lo denuncia un vídeo de propaganda distribuido en las redes sociales, que describe con imágenes otro acto de violencia ocurrido esos días. Un activista con la cara tapada arremete a mazazos contra el monumento a Colón en la ciudad de Baltimore (Maryland), que con 250 años de vida es el más antiguo del país. Houston (Texas) y Búfalo, en el estado de Nueva York, han vivido también recientes ataques contra estatuas del descubridor. Aunque no sea fácil de precisar la causa y el efecto, la ola de violencia coincide con un despliegue político sin precedentes en contra de la figura de Cristóbal Colón a cargo de gobernantes demócratas. Con medidas y argumentos ideológicos similares a los que esgrimió el chavismo para reescribir el pasado del continente, ayuntamientos como el de Los Ángeles, han protagonizado iniciativas que intentan bajar del pedestal de homenaje al hombre que cambió la historia de la Humanidad. La ciudad más poblada de California, de raíces particularmente hispanas, acaba de poner fin formalmente al Día de Cristóbal Colón (que desde 1937 es considerada fiesta federal, el 12 de octubre, cuando el descubridor pisó por primera vez tierra firme tras su larga travesía), que ha sustituido por el Día de los Pueblos Indígenas. La iniciativa fue aprobada por 14 votos a favor, emitidos por un concejo municipal de nutrida presencia hispana y un solo voto en contra: el de un edil de origen italiano que rechaza categóricamente las alusiones a Colón como «responsable del genocidio, las muertes y el sufrimiento de los aborígenes y la gente nativa». Ni las raíces españolas e italianas del alcalde, Eric Garcetti, han impedido que se consumara el giro político. Para algunos californianos críticos con la medida, es cuestión de tiempo que alguien proponga retirar del Capitolio estatal el bello conjunto escultórico que protagoniza Colón en compañía de la Reina Isabel. El propio Ayuntamiento de Nueva York, la ciudad con la mayor colonia de origen italiano de Estados Unidos, ha abierto el debate para anular cualquier recuerdo de Cristóbal Colón. La violenta labor que llevan a cabo los radicales podría devenir pronto en una pacífica labor institucional, si sale adelante la propuesta de la portavoz del Ayuntamiento, Melissa Mark-Viverito, de retirar el monumento más importante de Colón de los que aún permanecen en pie en Estados Unidos: el Columbus Circle, que luce en la Avenida de Columbus, muy cerca de Central Park. La persona de confianza del alcalde, Bill de Blasio, como él con raíces italianas, se muestra partidaria de dejar de exhibir a un «símbolo de opresión», como califica al marinero genovés. Colonización anglosajona La ola en favor del reconocimiento de los indígenas, en detrimento de Colón, se ha extendido los últimos años a las ciudades de Denver (Colorado), Berkeley (California), Phoenix (Arizona), Albuquerque (Nuevo México), Minneapolis (Minnesota) y Seattle (Washington), así como a los estados de Alaska y Vermont. Ninguno de los gobernantes y de los grupos que le apoyan, todos demócratas, ha mostrado la misma determinación a la hora de condenar la exterminación de las diversas colonias indias llevada a cabo por la colonización anglosajona, dos siglos después de Colón y los conquistadores españoles que le sucedieron. La persecución de la imagen del descubridor ofrece versiones para la anécdota, como la que protagoniza Minneapolis. En la capital de Minnesota, una campaña ha reunido miles de firmas para sustituir la estatua de Colón por la de Prince. El argumento principal es que el célebre cantante representa mejor «los valores de la paz, el amor y el entendimiento».
16-08-2017 | Fuente: elpais.com
Todo el arco político critica a Trump por su equidistancia sobre la violencia racial en Charlottesville
Expresidentes, líderes republicanos y militares censuran su postura
12-05-2017 | Fuente: abc.es
«Seguimos teniendo una economía heredera del apartheid»
Las siglas de la ANC (African National Congress) son en Sudáfrica sinónimo de lucha contra el apartheid. El partido con el que Nelson Mandela ganó en 1994 las primeras elecciones democráticas del país se enfrenta ahora a una crisis de credibilidad sin precedentes. Los cargos de corrupción contra el presidente Jacob Zuma, ya condenado por emplear varios millones del erario público en remodelar su vivienda, han llevado al ANC a ver peligrar su mayoría absoluta en el Parlamento. Además, la estrechísima relación de Zuma con los Gupta, una familia de millonarios indios, levanta sospechas sobre algunas de las decisiones del presidente, como la destitución express de ministros molestos para los intereses del clan indio. No es el político el único de los frentes que han de vigilar en el partido de Mandela. Las protestas sociales han aumentado significativamente en los últimos años, muy en especial las relacionadas con el alto coste de las matrículas universitarias y con la falta de viviendas protegidas para la mayoría negra. A todo esto se le añaden las violentas tensiones raciales que sacuden periódicamente a un país que no parece que haya acabado de dejar atrás los vestigios del apartheid. El crecimiento de la industria turística está generando algunos problemas para los sudafricanos, por ejemplo en Ciudad del Cabo, donde su suceden las protestas por la expulsión de la población más pobre, por lo general negra, a los suburbios, fruto del encarecimiento del suelo que supone su popularidad turística. ¿Hasta qué punto la industria turística puede llegar a suponer más desventajas que oportunidades para la población en un contexto social como el africano? Eso es cierto. Si vas a Ciudad del Cabo, verás la Ciudad del Cabo de la que todo el mundo habla, una ciudad rica, con clase. Pero en esa misma ciudad hay bolsas de pobreza, de gente que no puede disfrutar de esa belleza porque todo lo que ves ha sido diseñado para el turista extranjero. Para contrarrestar esto, estamos desarrollando lo que llamamos «turismo doméstico». La mayoría de nuestro turismo se centra en atraer turistas extranjeros. Antes de 1994, Sudáfrica recibía tres millones de visitas, prácticamente todos extranjeros. El año pasado recibimos diez millones de visitas. Estamos intentando abrir nuestro negocio, porque cada vez está viajando más gente, surgen nuevos mercados? Pero lo importante es: ¿Cómo hacer que nuestro pueblo participe de esto? Creemos que lo que hay que hacer es promover los pequeños negocios de servicios y que cualquiera pueda atender a los visitantes que llegan a su pueblo o ciudad. Queremos movilizar a las comunidades para que estén preparadas. No sólo nos centramos en el negocio del turismo y de la hostelería, sino en todos los negocios que puedan aportar algo. Estamos formando a gente joven en trabajos que puedan ser útiles. En cinco o diez años te podemos invitar a estas zonas de Ciudad del Cabo y verás lo que hemos conseguido con esta transformación económica radical. Si nos atenemos a los datos, vemos que la población blanca, apenas el 8% de la población, es propietaria de casi toda la riqueza mientras la mayoría negra vive en la pobreza y la marginación, ¿subsisten en Sudáfrica rémoras de la época del apartheid? De hecho, seguimos teniendo una economía heredera del apartheid. Ayer, nuestro ministro de Trabajo hizo públicos unos datos sobre nuestra economía. Son unas cifras muy impactantes. Nuestro sistema económico sigue beneficiando mucho a los blancos. Es un sistema injusto: la gente con dinero decide lo que pasa. Ahora mismo el gobierno tiene poder político para cambiar este sistema. Por ejemplo, en la energía, todo el mundo debe tener acceso a la energía. Estoy muy contenta porque desde 1994 hemos conseguido que cerca de un 80% de la población que nunca había tenido acceso a electricidad ahora lo tenga. Esa energía forma parte de lo que llamamos servicios básicos gratuitos para la gente que no se lo puede permitir. El programa que el gobierno está implementando en agricultura está enfrentado a estos grandes propietarios, los que se han estado beneficiando de los recursos, recursos que exportaban forzando al país a comprarlos fuera. No había equilibrio. Las políticas que está llevando a cabo el gobierno están generando una transformación económica radical. Por ejemplo, parte de nuestros programas están centrados en lo que llamamos industrias negras, centrados en esos negros que tienen ideas de negocios que pueden crecer, y el gobierno da apoyo financiero para esa gente. Por otra parte, en su país son constantes los brotes de violencia racial, bien sea de blancos contra negros, de negros contra blancos o de sudafricanos contra inmigrantes. Esta misma semana, en la ciudad de Coligny, ha habido disturbios raciales con quema de casas incluidas, ¿por qué existe un Sudáfrica un clima social tan marcado por las tensiones raciales? Eso no pasa solamente en Sudáfrica. Es una cosa horrible que está pasando en todas partes, la intolerancia entre razas. En Sudáfrica no hemos superado los remanentes del apartheid, pero ahora esto está creciendo en todo el mundo. El odio crece en todo el mundo; la pérdida del valor de la vida humana; cómo se mata a la gente y otros pasan al lado y como si nada? Es algo a lo que nos enfrentamos y estamos tratando de superarlo. Si miras lo que pasa en Sudáfrica, junto a esos restos del apartheid, lo cierto es que estamos muy abiertos al mundo. Somos el segundo país del mundo, tras EE.UU, con más embajadas. Sudáfrica es un punto de encuentro de todas las culturas del mundo pero, desafortunadamente, el color todavía importa: pobreza, desigualdad, paro?eso afecta principalmente a nuestra gente. Tenemos que mirar las cosas positivas que hemos hecho. En Sudáfrica hay muchos negros e indios y gente de muchos grupos raciales que han conseguido graduarse y que han echado raíces en nuestras ciudades. Sudáfrica tiene una ventaja muy grande: es una economía estable y eso ha atraído a gente de muchísimos países africanos buscando oportunidades. Pero muchos, al llegar, se encuentran que no tienen trabajo, no tienen casa?y eso crea muchas tensiones en los barrios de las ciudades, pero es algo que surge en todos los países que reciben mucha inmigración. Además de estos problemas raciales, los últimos meses se ha vivido un repunte de las protestas sociales en su país, como las huelgas estudiantiles por los costes de la matrícula universitaria, prohibitivos para la mayoría de los negros, ¿hay en su país un clima de descontento social?, ¿qué cree que ha propiciado este malestar? No diría que hay descontento social. Sudáfrica es un país democrático, tenemos la mejor constitución del mundo. Cuando la gente convoca manifestaciones pacíficas, las aceptamos, pero cuando se vuelven violentas el gobierno tiene que intervenir. Eso no es negociable. Ahora tenemos una situación de jóvenes cuyos padres no pueden permitirse pagar la universidad, y asistimos a esa gente. Pero se protesta exigiendo que todos los estudiantes reciban dinero del gobierno. Seguimos incrementando cada año el dinero dedicado a educación, a salud, a políticas de vivienda para sacar adelante a la gente de ambientes desfavorecidos. Ha habido protestas porque nos hemos centrado sólo en los que no pueden permitírselo, solo en los pobres, y eso ha generado malestar. Educación gratuita para los pobres, no para todos. Usted lleva poco más de un mes en su cargo, después de que el presidente Zuma hiciese un remodelación express de su gobierno que ha generado mucha polémica en Sudáfrica, ¿por qué varios ministros, entre ellos el de Finanzas, fueron destituidos de la noche a la mañana? Nunca ha sido asunto del pueblo ni de nadie de fuera dictar las prerrogativas del presidente. En la Constitución pone que el presidente tiene la prerrogativa de cambiar ministros cuando crea que necesita hacerlo. Y eso hizo. Ahora nuestro partido tiene su congreso, a final de año, y eso ha llevado a los líderes a hacer campaña. Cada cinco años tenemos el congreso y al mismo tiempo el gobierno tiene elecciones cada cinco años. De acuerdo con la Constitución, el presidente sólo puede estar dos legislaturas, así que tenemos nuestras tensiones internas, unos descalifican a otros? Todo ha sido una maniobra de contaminación pagada por los que han estado controlando nuestra economía. El presidente va a explicar esta semana por qué ha hecho estos cambios, algo muy raro, nunca en ningún país un presidente ha dado explicaciones de por qué ha cambiado a su equipo. Además, nadie habla de muchos de los ministerios que se han cambiado, como el mío, sólo le interesa el ministro de Finanzas, así que te puedes imaginar por dónde van las cosas. No es que el Gobierna sea más de izquierdas ahora, es que la derecha está más molesta con el gobierno de izquierdas.
05-10-2016 | Fuente: abc.es
La Policía de Charlotte publica un nuevo vídeo sobre la muerte de Keith Scott
La policía de Charlotte (Estados Unidos) ha dado a conocer un nuevo vídeo sobre la muerte de Keith Scott el pasado 20 de septiembre, a manos de agentes de esta ciudad. Un caso que ha reavivado la ola de protestas algunas violentas, contra la violencia racial en aquella localidad. Las autoridades policiales vienen manteniendo que Scott iba armado, aunque las nuevas imágenes no lo aclara ya que la parte del tiroteo está sin sonido. En concreto, el nuevo video muestra el momento en el que los agentes dispararon a Keith Scott. Después ya se le ve tendido en el suelo rodeado de policías, ya con audio, y cómo le ponen las esposas. Se escucha a un policía decir que hay un arma:«Sigue vivo, está agonizando», afirma uno de los policías. La víctima tenía tres heridas de bala; en un hombro, en el abdomen y en una muñeca. Pero cuando llegan los médicos ya está muerto.Los facultativos le quitan las esposas e intentan reanimarle pero ya es tarde.Su familia sigue diciendo que se trata de violencia policial, que en ningún momento se observa ninguna conducta violenta. Pero las autoridades han respondido que encontraron una pistola y marihuana en el coche. Su muerte ha devuelto las manifestaciones raciales a las calles, al punto de tener que declarar el toque de queda en Charlotte durante varios días. Pero este no ha sido el único vídeo publicado en las últimas horas de muertes de negros a manos de la policía. Otras imágenes muestran como Carnell Snell, el joven negro de 18 años que ha muerto este fin de semana por disparos de un agente en Los Ángeles, iba armado cuando estaba huyendo de la policía. En este caso no hay imágenes del momento en que fue tiroteado.
28-09-2016 | Fuente: abc.es
Las lágrimas de una niña denuncian la violencia racial en Estados Unidos
Las lágrimas de Zianna Oliphant, una niña de 9 años, durante su discurso para denunciar la violencia racial en Estados Unidos han dado la vuelta al mundo. La pequeña ha lamentado la situación que vive la comunidad afroamericana desde el Ayuntamiento de Charlotte , la ciudad estadounidense que vivió varias jornadas de protesta tras la muerte de Keith Lamont Scott por los disparos de un agente de policía. «He nacido y crecido en Charlotte, y nunca me he sentido como ahora. No puedo soportar cómo nos tratan. Es una pena. Nuestros padres y madres son asesinados y no podemos volver a verlos», ha lamentado Oliphant durante su intervención en el Ayuntamiento. «Es una pena que tengamos que ir al cementario y enterrarlos. Y tenemos lágrimas, y no deberíamos tenerlas. Necesitamos a nuestros padres y madres para que estén a nuestro lado», ha añadido, emocionada. La tensión racial en Estados Unidos ha crecido durante los últimos años. En la ciudad de Charlotte, en Carlona del Norte, los altercados comenzaron el pasado martes 20 de septiembre, cuando la Policía abatió a tiros a Lamont Scott. Según la versión de los agentes, el joven afroamericano llevaba un arma. Algo que sus familiares han destementido, afirmando que únicamente portaba un libro.
23-09-2016 | Fuente: abc.es
Las últimas víctimas de la violencia racial que sacude a Estados Unidos
Keith Lamont Scott. Así se llamaba el último hombre negro que ha muerto a manos de la Policía en Estados Unidos, el pasado 20 de septiembre. Los agentes aludieron que iba armado. Su familia lo negó y defendió que solo estaba leyendo un libro, a la espera de que su hijo saliera del colegio. Ahora, las calles de su ciudad, Charlotte (Carolina del Norte), se han transformado en un hervidero en el que los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes han dejado decenas de heridos, uno de ellos en estado crítico a causa de un disparo. Scott ha pasado a engrosar la lúgubre lista de afroamericanos asesinados por la Policía en lo que va de año: un total de 173 frente a 324 blancos y 111 hispanos. Cuatro días antes, en Oklahoma, la Policía disparó contra Terence Cutcher, un hombre negro de 40 años que se encontraba en medio de la carretera: se le había averiado el coche. El vídeo de su muerte se difundió el mismo día en que Scott fue asesinado. Ambos incidentes han hecho que resurjan los disturbios raciales: episodios de tensión que se llevan repitiendo desde hace más de un año y que se incrementaron tras la muerte del joven negro Michael Brown en Ferguson (Misuri) en agosto de 2014 a manos de un agente blanco que luego fue exonerado de todos los cargos. Verano de violencia Este verano ha sido especialmente violento. El 5 de julio, en Baton Rouge (Louisiana), dos policías mataban a Alton Sterling, un vendedor de cedés negro, de 37 años y padre de cinco hijos. En el pasado había tenido problemas con la Justicia, pero ahora, según declaba su hermana su hermana Lorna ante los medios, «estaba tratando de ganarse la vida». Al día siguiente, en Minnesota, un hombre negro moría en el interior de su coche junto a su mujer, que grababa y retransmitía todo lo que estaba ocurriendo a través de Facebook Live, y ante el nerviosismo del policía que le había metido cuatro balas en el cuerpo. Era Philando Castile, de 32 años, ayudante de comedor de una escuela; «un buen chico», según quienes lo conocían. Los dos sucesos desencadenaron en protestas que se repartieron por toda la ciudad y acabaron en tragedia en Dallas (Texas). En plena manifestación, el afroamericano Micah Johnson abrió fuego contra las fuerzas de seguridad: quería «matar policías blancos». Acabó con la vida de cinco agentes: Brent Thompson, Patrick Zamarripa, Michael Krol, Michael J. Smith y Lorne Ahrens. Con este sangriento suceso, la oleada de violencia no había hecho más que comenzar. El 1 de agosto saltaba a los medios la muerte de Korryn Gaines, de 23 años, abatida por la Policía en su apartamento en Baltimore (Matyland) después de casi seis horas de discusión con los agentes. Había cometido una infracción de tráfico. A su hijo de cinco años le alcanzó una bala que logró herirle en el brazo. Según relatan los policías, la mujer, amenazante, les apuntó con un arma. Esto no evitó que la crispación de una comunidad negra que lamentaba su muerte. Últimos casos A mediados de agosto se volvieron a producir movilizaciones, esta vez en Milwaukee. Gases lacrimógenos, piedras y ladrillos que volaban por los aires, balas sin un destinatario fijo: la ciudad se convirtió en el escenario de una cruenta batalla. El origen estaba en la muerte de Sylville Smith un joven negro que, armado y tratando de escapar de la Policía, fue alcanzado por los disparos de los agentes. Sin embargo, o peor estaba por llegar. El pasado 14 de agosto la Policía norteamericana mataba a un niño de 13 que llevaba una pistola de balines que un agente confundió con un arma real. Era Tyree King, de Columbus, en el estado de Ohio. Su caso conmocinó al país y alimetó el debate sobre el trato que tiene la Policía con la comunidad afroamericana en estados Unidos. Una herida que parece estar más abierta que nunca.
22-09-2016 | Fuente: abc.es
La segunda noche de protestas contra la violencia racial en Charlotte se salda con nueve heridos
Al menos nueve personas han resultado heridas y 44 han sido arrestadas durante la segunda noche de protestas violentas en la ciudad estadounidense de Charlotte, Carolina del Norte (EE.UU.), en contra de la violencia policial contra los negros, según ha informado este jueves el jefe de Policía de la ciudad, Kerr Putney. Un hombre permanece en estado crítico tras haber recibido un disparo de un agente de Policía en la manifestación, que tuvo lugar la noche del miércoles. Las autoridades, en un principio, apuntaron hacia un civil con un arma pero finalmente reconocieron que el disparo lo realizó un agente. Además del incidente, las autoridades han usado gas lacrimógeno, balas de goma y granadas aturdidoras para dispersar a unos manifestantes que arrojaron piedras y botellas y que saquearon comercios. «Estamos aquí para buscar la verdad, así que estamos investigando eso para hallar la verdad, la verdad absoluta como mejor lo muestre la evidencia», ha afirmado Putney en relación a la víctima herida de gravedad. Las protestas se han sucedido a raíz del descontento por la versión oficial sobre la muerte de Keith Scott, un afroamericano aparentemente desarmado que fue tiroteado por la Policía. Las autoridades aseguraron que Scott sí iba armado y que se negó a cumplir las órdenes de los agentes. Putney además ha apuntado que cuatro policías han sufrido lesiones pero que su vida no corre peligro. Las personas arrestadas se enfrentan a cargos por agresión, allanamiento de morada y por no dispersarse cuando se les ordenó. El gobernador de Carolina del Norte, Pat McCrory, declaró el miércoles por la noche el estado de emergencia en Charlotte y desplegó a la Guardia Nacional además de agentes de patrullas estatales para intentar restaurar el orden en la ciudad. La muerte de Scott tuvo ocurrió tan solo unos días después de que otro hombre negro falleció en Tulsa, Oklahoma, tras un disparo de un agente de Policía. Ambas muertes son las más recientes de una serie de tiroteos en los que ha participado la Policía contra ciudadanos afroamericanos, lo que ha llevado a poner sobre la mesa distintas cuestiones sobre los prejucios raciales y la violencia policial.
20-07-2016 | Fuente: abc.es
Trump es nominado candidato a la Presidencia de los Estados Unidos
A trancas y barrancas, a su ruidosa manera, con un minoritario sector de delegados de la convención abiertamente en contra y con un «establishment» republicano ya resignado a su suerte y a la de su partido. Así ha avanzado Donald Trump hacia su proclamación como candidato a la Presidencia de EE.UU. El magnate logró anoche los votos necesarios de los delegados republicanos, el definitivo paso requerido para convertirse en candidato a la Casa Blanca. Debía superar los 1.237 compromisarios, la mitad más uno de los 2.468 que votaron en la convención en Cleveland. Trump pasó el listón con suficiencia y se convierte en el primer outsider designado candidato desde 1940. Minutos después de ser elegido candidato agradecía la nominación por Twitter. Such a great honor to be the Republican Nominee for President of the United States. I will work hard and never let you down! AMERICA FIRST!? Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 19 de julio de 2016Minutos después el magnate se dirigió mediante un mensaje transmitido en directo a los asistentes a la Convención. «Juntos hemos conseguido resultados históricos», afirmó Trump en un mensaje desde Nueva York. El nuevo candidato calificó su victoria de «histórica» y confesó que hoy había sido «un día muy, muy especial, y nunca lo olvidaré». Su mejor aliado para conseguir esa «histórica» victoria fue el aparato de la formación política que ha denostado durante meses, oportuno salvavidas cuando el movimiento antiTrump puso a prueba su resistencia. Es una alianza precaria, interesada, sólo para evitar una catastrófica desunión. Pero el Comité Nacional Republicano, con su presidente a la cabeza, Reince Priebus, impidió que los delegados pudieran votar en conciencia, la mayor amenaza para Trump y su candidatura. Pese al amago de altercado que protagonizaron los críticos, el magnate logra una apariencia de unidad frente a un enemigo común: Hillary Clinton. Era el único pegamento que podía recomponer las piezas del jarrón chino. Pero Trump ni cambia ni va a cambiar. Sus tensiones con los responsables republicanos, organizadores de la convención, han sido crecientes. El showman no deja pasar un minuto sin estar delante de las cámaras. Es su convención paralela. Fuera del congreso, entrevistado por las televisiones a cualquier hora. Dentro, saltándose a la torera la tradición de no salir a escena hasta ser proclamado. De nada sirven las sugerencias, porque está determinado a saltar al ruedo todos los días. Como Nixon en el 68 Rudolph Giuliani, el exalcalde de Nueva York, se ha convertido en uno de los grandes aliados del magnate. Su discurso ante la parroquia republicana logró poner en pie repetidas veces a los miles de delegados y simpatizantes que llenaban el Quick Loans Arena. Y no jugaban los Cavaliers ni LeBron James. Fue el neoyorquino quien mejor interpretó el papel de azote demócrata y de comunicador del mensaje de la seguridad que el país necesita. La violencia racial y el terrorismo yihadista son hoy para algunos el Vietnam y las calles enfrentadas de los EE.UU. de hace medio siglo. Trump protagoniza la campaña republicana más parecida a la de Nixon, cuando en el 68 se presentó como el salvador frente al caos. Un lenguaje que el votante y las bases republicanas entienden bien. Giuliani presentó al millonario como «el único que puede hacer frente a la América amenazada». Y se comparó a sí mismo con Trump, cuando recordó cómo había «limpiado las calles de Nueva York de delincuencia». El agresivo discurso de Giuliani no fue la única llamada a un guardián protector, un garante de la ley y el orden, que libre al país del terrorismo y la violencia contra la Policía. Frente a Clinton, que representa «la misma debilidad» que Obama. Por el escenario desfiló un rosario de protagonistas que tocaron la fibra sensible de la audiencia. Patricia Smith, madre de uno de los funcionarios fallecidos en Bengasi (Libia), de negro recuerdo para EE.UU. desde el ataque terrorista de 2012 y clavo que martillea Trump, recordando que Clinton era entonces la secretaria de Estado. «¡Decidme por qué ocurrió, por qué ya no tengo a mi hijo!», se dirigía Smith a la ahora candidata demócrata. John Tiegen, uno de los supervivientes del atentado, remataba después: «Hillary Clinton fracasó al no proteger a nuestra gente que se encontraba sobre el terreno». Horas caóticas Para entonces, la convención se había reconducido hacia una muestra de mayor unidad, después de unas primeras horas caóticas, protagonizadas por las protestas y los gritos. Liderados por las delegaciones de Utah y Virginia, los antiTrump habían intentado que se sometiera a votación un cambio de las reglas. El objetivo, que los delegados votaran «en conciencia» al candidato del partido a la Presidencia, y no de acuerdo con el aspirante por el que habían sido elegidos. Algo resignado, pero también convencido de que el partido rival es peor solución, Phil Write, delegado de Utah, reconocía a ABC que pese a la «errónea» decisión del partido de no dejar votar, «el objetivo de todos es derrotar a Hillary Clinton». A pesar de su derrota, los críticos insisten en que no callarán. El «establishment» que no se conforma, con la figura de Mitt Romney al fondo y presencia notable en una decena de estados rebeldes, aún planeaba alguna medida de presión. Desde su posición institucional, el único que visiblemente ha mantenido la distancia es el gobernador de Ohio. Decidido a no pasar por el aro, John Kasich ni siquiera ha pretendido en ningún momento aparecer por la convención en su calidad de anfitrión. Es el último polo de resistencia, abocado sin remedio a la derrota final, que ha generado las críticas del propio Trump. Kasich, otro «perdedor» en la amplia lista de candidatos derrotados durante el largo proceso de las elecciones primarias entre los republicanos.