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05-06-2020 | Fuente: abc.es
Así llegó la Policía alemana hasta el nuevo sospechoso de la desaparición de Madeleine McCann
La carrera criminal de Christian B. comenzó cuando tenía 15 años, en 1992, con varios robos y coerción, según el archivo policial. En 1994 fue condenado por primera vez en Baviera por abusos a un menor y distribución de pornografía infantil. Ese año sufrió una depresión relacionada con su aspecto: marcas de viruela en la cara y dientes ahumados, además de cicatrices en la pierna derecha y varias marcas de nacimiento. El expediente de la Policía alemana, según el cual es rubio, de complexión delgada y mide 1,82 metros, termina abruptamente en 1995 y comienza de nuevo en 2007. Ahora sabemos que durante ese paréntesis, aprovechando que hablaba portugués, vivió en el Algarve, en una casa entre Lagos y Praia da Luz, donde fue condenado por la violación de una mujer estadounidense de 72 años en 2005, que fue probada por el vello púbico que dejó en las sábanas de la víctima y pudo ser cotejado mediante análisis de ADN. Madeleine McCann, la niña desaparecida en el sur de Portugal en 2007 - Efe En mayo de 2007 regresa repentinamente a Alemania, donde será de nuevo condenado por por venta de pornografía infantil y abuso sexual a niños en 2017, violación de la Ley de Estupefacientes en 2018 y violación en 2019. Pero justo antes del regreso, quedó registrada una conversación telefónica de más de media hora de duración entre las 21.00 y las 22.00 horas del 7 de mayo, entre Christian B., a través de su teléfono portugués, y el número 351 / 91 65 10 68. Esa conversación geolocalizada lo sitúa aquella noche a pocos metros del apartamento en el que los McCann habían dejado solos a su hija Madeleine, de tres años, y a sus dos hermanos pequeños, mientras cenaban con unos amigos. Actualmente preso Este dato, sumado a su abrupta salida del país por carretera, ha llevado a la Fiscalía de Braunschweig a sospechar que la niña británica está muerta y que el autor del asesinato fue Chirstian B., hoy de 43 años de edad y que cumple condena en una prisión de Kiel, en el norte de Alemania. Fuentes de la Fiscalía, en una breve comparecencia sin preguntas, corroboraron ayer las sospechas difundidas por la Oficina Federal de la Policía Criminal alemana (BKA). Tras 14 meses de investigaciones infructíferas, la Policía portuguesa había cerrado el caso en 2008 hasta que la bombilla se encendió a raíz del caso de la violación de la anciana en Portugal, en cuya investigación fue rastreado su teléfono y ubicado en el lugar y a la hora en que despareció Madeleine. En los interrogatorios relacionados con la violación de la anciana y en relación con su salida de Portugal, el sospechoso había mentido sobre dónde se encontraba el 7 de mayo, un dato aparentemente irrelevante entonces pero que levantó la liebre sobre hechos que estaba ocultando. Dado que en Portugal sobrevivía gracias a trabajos ocasionales en la hostelería, robando en hoteles o establecimientos vacacionales y trapicheando con drogas que vendía a los turistas, conocía desde dentro los apartamentos y podría haber aprovechado fácilmente la ausencia de los padres para acceder al dormitorio de Madeleine por la puerta abierta del patio y sin despertar demasiadas sospechas. La Fiscalía de Braunschweig, que está investigando «en estrecha colaboración» con la Policía Metropolitana británica y con la Polícia Judicial portuguesa, ha requerido la ayuda ciudadana para recabar más pruebas que ayuden a inculpar al sospechoso. La Policía alemana ha ofrecido una recompensa de 10.000 euros por cualquier pista que lo relacione con el crimen y ha hecho públicos tanto su número de teléfono como los vehículos que conducía, un Jaguar XJR 6 rojo oscuro y un VW T3 con matrícula de Westfalia de color claro. La Fiscalía confía en que algún habitante de Braunschweig, última residencia en Alemania del sospechoso antes de entrar en prisión, pueda recordar algún hecho que ayude a determinar si llegó a Alemania con la niña, con la esperanza de poder encontrar el cuerpo.
03-06-2020 | Fuente: abc.es
Investigan a un hombre preso en Alemania por la desaparición de Madeleine McCann
La Policía británica ha revelado que investiga a un hombre de 43 años que cumple condena en una prisión de Alemania como sospechoso de la desaparición en 2007 en Portugal de la niña inglesa Madeleine McCann. El sospechoso, cuya identidad no se ha divulgado, es un varón blanco que pasó temporadas en el Algarve portugués entre 1995 y 2007, y estaba «conectado con el área» de Praia da Luz, donde la menor desapareció, cuando tenía casi cuatro años, mientras dormía junto a su hermanos gemelos en un apartamento turístico. El individuo, en prisión por motivos no relacionados con este caso, tenía hace trece años el cabello corto y rubio, era de complexión delgada y medía en torno a 1,82 metros, ha señalado la Policía británica en un comunicado. El equipo de Scotland Yard que dirige la llamada Operación Grange, que trata de hallar pistas de la niña desde 2011, ha colaborado con las autoridades alemanas para dar con la pista de ese sospechoso y ha identificado dos vehículos que el hombre pudo utilizar en torno al momento de la desaparición. Uno de esos vehículos es una furgoneta de camping Volkswagen T3 de principios de los años 1980, de colores blanco y amarillo y con matrícula portuguesa, al que la Policía cree que el hombre «tuvo acceso» al menos desde abril de 2007 hasta después de mayo de 2007. El sospechoso vivió en esa caravana durante días, quizás durante semanas, y se cree que la pudo usar el 3 de mayo de 2007, el día de la desaparición de la niña. La Policía británica ha hecho un llamamiento a posibles testigos que vieran ese vehículo en esa zona del Algarve aquella noche de mayo, o bien en los días previos o las semanas posteriores. El segundo es un Jaguar modelo XJR 6 de 1993, con matricula alemana, que se cree que circuló por Praia da Luz y zonas cercanas entre 2006 y 2007, registrado originalmente a nombre del sospechoso. El 4 de mayo de 2007, un día después de la desaparición de Madeleine, el vehículo fue registrado bajo otro nombre en Alemania. Los investigadores subrayan que para cambiar el registro de un vehículo no hace falta que el automóvil se encuentre físicamente en el país y creen que se encontraba todavía en Portugal en aquel momento. La policía pide también la colaboración ciudadana para obtener información sobre dos números de teléfono móvil, ambos con prefijo de Portugal. Scotland Yard cree que el sospechoso utilizó el número «+351 912 730 680» y recibió una llamada desde las 19:32 horas hasta las 20:02 horas del 3 de mayo de 2007 en el área de Praia da Luz. El segundo número es el «+351 916 510 683», desde que el que se efectuó esa llamada y que no se encontraba en esa área del Algarve. «La desaparición de Madeleine ha atraído una enorme atención internacional. Hacemos un llamamiento a los ciudadanos para que nos ayuden a establecer lo ocurido», ha afirmado el asistente de comisario Stuart Cundy. «Estamos comprometidos a hacer todo lo necesario para determinar que pasó y encontrar a Madeleine», agregó Cundy. Los padres de la niña, Kate y Gerry McCann, indican en el comunicado de la Policía que dan la «bienvenida» al nuevo hilo de investigación que se ha abierto. «Queremos agradecer a las fuerzas policiales involucradas sus continuos esfuerzos en la búsqueda de Madeleine. Todo lo que hemos deseado siempre es encontrarla, destapar la verdad y llevar a los responsables ante la justicia», afirman. «Nunca perderemos la esperanza de encontrar a Madeleine viva, pero cualquiera que sea el resultado, necesitamos conocer, tanto como necesitamos encontrar paz», agregan los padres, que agradecen asimismo el apoyo de los ciudadanos.
03-06-2020 | Fuente: abc.es
La cúpula militar de EE.UU. se distancia de Trump tras las cargas en Washington
La decisión del presidente Donald Trump de desplegar al Ejército en Washington le ha abierto una insólita crisis con la cúpula del Pentágono. El responsable de la cartera de Defensa, Mark Esper, dijo abiertamente este miércoles que no está a favor de una mayor movilización de las Fuerzas Armadas para ahogar las protestas. «Este no es el momento», dijo el jefe del Pentágono en una rueda de prensa. Era su primera comparecencia después de que el lunes Trump lo llevara a él y al jefe del Estado Mayor Conjunto, general Mark Milley, a hacerse una foto ante una iglesia cercana a la Casa Blanca, después de que la plaza frente a esta fuera desalojada a la fuerza por antidisturbios y reservistas de la Guardia Nacional. Los responsables civiles y militares de las Fuerzas Armadas han querido dejar claro martes y miércoles que la decisión de desplegarse y desalojar manifestantes no es suya, sino que son órdenes que proceden de la Casa Blanca y del fiscal general (ministro de Justicia) William Barr. «Yo no sabía exactamente dónde íbamos y qué íbamos a hacer en la iglesia», dijo ayer Esper. Ese templo, episcopal y consagrado a San Juan, fue saqueado y su sacristía incendiada en las protestas del domingo. El presidente tiene una capacidad de maniobra muy limitada si quiere movilizar al Ejército dentro de las fronteras de EE.UU. Por lo general, la ley se lo permite sólo si se declara una insurrección que ponga en peligro la gobernanza del país. En todo el país han sido movilizados 17.000 reservistas en respuesta a disturbios violentos en unas 200 ciudades, que han decretado el toque de queda. Son los gobernadores los que deben pedir el despliegue de la Guardia Nacional, pero no en la capital, que es distrito federal y en la que la Casa Blanca puede intervenir de forma unilateral sin pasar por la alcaldesa. <blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">El monumento a Lincoln esta noche. Impactante imagen tomada por <a href="https://twitter.com/MarthaRaddatz?ref_src=twsrc%5Etfw">@MarthaRaddatz</a> <a href="https://t.co/JjKb2nzdXo">pic.twitter.com/JjKb2nzdXo</a></p>&mdash; David Alandete (@alandete) <a href="https://twitter.com/alandete/status/1267974652816756736?ref_src=twsrc%5Etfw">June 3, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> Como Washington se ha convertido en el único lugar en que puede maniobrar sin limitaciones, Trump ha ordenado el traslado de un millar de soldados y policías militares a bases cerca de la capital. La Guardia Nacional de Washington dispone de un total de 1.200 reservistas. A día de hoy, los soldados siguen desplegados en las calles aledañas a la Casa Blanca, protegida esta por barricadas y vehículos militares. Durante dos días, los uniformados han establecido cordones de seguridad en torno a la Casa Blanca, el Capitolio y el monumento a Lincoln, para impedir que accedan a ellos los manifestantes. Durante un dispositivo policial en la madrugada del lunes al martes, el propio general Milley y otros altos mandos militares patrullaron Washington, supervisando a las tropas desplegadas. Helicópteros militares supervisaron las protestas desde el aire.
03-06-2020 | Fuente: abc.es
Más de 160 detenidos en una manifestación de extrema izquierda en Berlín
Una manifestación de extrema izquierda y de unos 300 participantes terminó anoche en Berlín con la detención de más de 160 personas, después de que, en las inmediaciones de la Plaza Boxhagener, los manifestantes destruyesen mobiliario público e incendiasen vehículos, bicicletas y patines eléctricos sirviéndose de pirotecnia. El dispositivo policial de 350 agentes que acompañaba la manifestación intervino cuando varios policías fueron heridos en la calle Rigaer Strasse, en el distrito de Friedrichshain, y los detenidos han pasado la noche en diversas instalaciones policiales de la capital alemana. La manifestación había sido convocada por el movimiento okupa «Liebig34», cuyo nombre responde a la dirección de un edificio ocupado que los tribunales decidieron desalojar el pasado 30 de abril. El fallo fue recurrido y se espera que la sentencia definitiva del tribunal de distrito sea emitida hoy miércoles El colectivo «Liebig34», que se describe a sí mismo como un «proyecto de ocupación feminista y anarquista», ha anunciado que ignorará el proceso y no abandonará el edificio, sino que continuará luchando contra lo que sus miembros denominan la «venta total de Berlín». El contrato por el que el dueño del edificio había alquilado el espacio, además de que los pagos del alquiler no se cumplían, finalizó en 2018. El juicio comenzó en noviembre de 2019, después de que los ocupas atacasen con ácido butírico el automóvil de uno de los abogados demandantes, al que la página web de extrema izquierda Indymedia acusaba de «estar haciendo el trabajo sucio para los más oscuros intereses inmobiliarios de la ciudad». El tribunal regional también fue objeto de varios ataques y pintadas, hasta que se trasladó el caso a un tribunal penal con mayores medidas de seguridad. «Liebig 34» es uno de los últimos símbolos de la escena autónoma okupa de Berlín, que emergió a finales de 1980, principios de 1981, con la ocupación de unas 140 casas, ante la aparente ausencia de reacción por parte del Estado. Eran los años de la Guerra Fría, Berlín era el escaparate en el que los sistemas enfrentados escenificaban sus posiciones y la ocupación de edificios no era un asunto en el que la autoridades deseasen malgastar esfuerzos. Al fin y al cabo, en aquellos años muchos barrios de Berlín estaban habitados solamente a la fuerza, porque lo que la población quería era escapar. Décadas de movimiento El movimiento okupa basaba sus argumentos en la lucha de clases, pero no cobró realmente fuerza hasta la caída del Muro de Berlín, cuando muchos barrios de la parte oriental de la ciudad quedaron desiertos y las viviendas fueron ocupadas por grupos de personas que llegaban del oeste. En pocos años, sin embargo, comenzaron las negociaciones forzadas por los propietarios y los desalojos, pero algunos grupos han resistido hasta hoy y han cobrado vitalidad desde que gobierna en la ciudad-estado el socialdemócrata Michael Müller, en coalición con el partido de extrema izquierda Die Linke (La Izquierda), una escisión del SPD que se coaligó con los excomunistas de la RDA reciclados a la política democrática después de la reunificación alemana. Las antiguas casas okupadas tienen contratos a un precio sustancialmente menor que el resto y en ellas se sigue manteniendo el funcionamiento por asamblea. A pesar de estar en muchos casos legalizadas, tienen cierto carácter de gueto y a menudo incurren en ilegalidades, lo que ocasiona una constante tensión con las autoridades y el resto de vecinos. Uno de los últimos bastiones okupas en caer fue el Tacheles, en Mitte, finalmente desalojado en medio de batallas campales con la policía en 2011 y que reabrirá sus puertas en marzo de 2022, ya con el proyecto de renovación del arquitecto Sebastian Klatt conlcuido, dando cabida a viviendas, un centro comercial e incluso al estudio de fotografía sueco Fotografiska, todavía en negociaciones con los propietarios. «No vamos a permitir esta vez que pase como con el Tacheles», dice Mika Kauber, uno de los miembros de «Liebig 34» a una emisora de radio local, «o al menos vamos a hacer mucho, mucho ruido, antes de permitir que Berlín sea tomada por el capitalismo salvaje, porque entonces echarán a la geste, a los habitantes de Berlín, y sus derechos ya no serán respetados».
02-06-2020 | Fuente: as.com
¿Pueden ser las autocaravanas la mejor solución para las vacaciones?
Ante una temporada turística complicada, estos vehículos-vivienda permiten cumplir con las medidas de aislamiento e higiene recomendadas.
01-06-2020 | Fuente: abc.es
La Policía detiene a la hija del alcalde de Nueva York durante las protestas por la muerte de George Floyd
El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, ha confirmado este lunes que su hija es uno de los cientos de detenidos que ha habido durante el fin de semana en la ciudad en el marco de las protestas por la muerte del afroamericano George Floyd mientras era detenido la semana pasada en Mineápolis, asegurando que esta se comportó «pacíficamente». Varios medios, entre ellos «The New York Post», habían informado del arresto de Chiara de Blasio, de 25 años, el sábado por la noche en Manhattan por bloquear el tráfico en Broadway y negarse a retirarse como le pedían los agentes. Aunque la hija de De Blasio dio a los policías la dirección de la residencia del alcalde al ser detenida, en ningún momento se presentó como la hija de este, según las fuentes consultadas por este medio. En rueda de prensa este lunes, De Blasio ha dicho que su hija le contó «la historia en detalle» y que «estaba actuando pacíficamente». «Quiero a mi hija. Es un gran ser humano», ha subrayado el alcalde, defendiendo que «lo único que quiere es hacer el bien en el mundo» y «ver un mundo más pacífico y mejor». «Admiro que estuviera ahí fuera intentando cambiar algo que considera injusto y que lo hiciera de forma pacífica», ha insistido el alcalde neoyorquino, que sin embargo que su arresto fue una «sorpresa». Pese a ello, ha agregado, «respeto a mi hija». Posible toque de queda Por otra parte, De Blasio ha señalado que tiene previsto hablar con el jefe de Policía de Nueva York así como con el gobernador del estado, Andrew Coumo, la posibilidad de imponer el toque de queda. «Tenemos que verlo como una opción», ha señalado, según informa la CNN. En rueda de prensa posterior, Cuomo ha confirmado que va a hablar con De Blasio sobre la introducción del toque de queda. Asimismo, ha indicado que el estado tiene preparada a la Guardia Nacional para desplegarla en caso de ser necesaria, si bien ha considerado que Nueva York «debería tener suficiente personal» con la Policía. Por otra parte, el alcalde también se ha pronunciado sobre algunos de los hechos protagonizados por agentes durante el fin de semana en la represión de las protestas en la ciudad, como el furgón policial que avanzó hacia los manifestantes o el agente que apuntó con su pistola.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="en" dir="ltr">Our police officers have been given a very clear instruction: as always, respect peaceful protest. We in this city have a long history of respecting every kind of viewpoint, that is the essence of New York City.</p>&mdash; Mayor Bill de Blasio (@NYCMayor) <a href="https://twitter.com/NYCMayor/status/1266502816958464002?ref_src=twsrc%5Etfw">May 29, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> En cuanto a este último suceso, ha sostenido que es «inaceptable» y ha prometido una investigación «inmediata». «A ese agente se le debería retirar la pistola y la placa hoy mismo», ha defendido De Blasio, precisando que será la investigación la que determine «consecuencias mayores». Por lo que respecta al vehículo policial que avanzó hacia una multitud, ha precisado que también se está investigando. «No hay ninguna situación en la que un vehículo policial deba conducir hacia una multitud de manifestantes o neoyorquinos de ningún tipo. Es peligroso e inaceptable», ha sostenido. El primer edil de Nueva York ha defendido que hay «algunos» policías que no deberían estar en el cuerpo igual que «hay algunos que usan la violencia cuando no deberían, que se muestran irrespetuosos con las personas a las que sirven, que albergan racismo en sus corazones». «Estas personas no deberían estar en la Policía y es nuestro trabajo sacarlas de ahí», ha recalcado. La Policía de Nueva York ha informado este lunes de más de 200 arrestos, principalmente en Manhattan y Brooklyn, durante las protestas del domingo por la noche, que De Blasio ha resaltado que fueron mayoritariamente pacíficas. Además, al menos siete agentes han resultado heridos y una decena de vehículos han sufrido daños durante las protestas.
29-05-2020 | Fuente: abc.es
El régimen de Maduro tacha de «armas biológicas» a los emigrantes retornados y les amenaza con la cárcel
El retorno de miles de refugiados a Venezuela por el coronavirus y la expulsión de la que han sido víctimas en los países de acogida tiene un sabor amargo, debido a la discriminación y al cruel trato inhumano con que son recibidos por el régimen chavista. Linda García, de 27 años, se sienta en el suelo frío de un albergue en San Cristóbal, capital del fronterizo estado Táchira, a esperar que se termine el confinamiento de 15 días al que fue sometida junto a otras 600 personas más. «No me esperaba encontrar este infierno aquí en mi propia tierra y mucho menos ser humillada como portadora de un arma biológica llamada coronavirus», escribe a ABC en su teléfono móvil. El aislamiento físico en los albergues sin contacto con el exterior no impide la comunicación telefónica discreta con sus familiares y clandestina con los medios de comunicación. A más de 50.000 emigrantes venezolanos registrados que han retornado a su país en las últimas semanas el régimen de Nicolás Maduro les ha prohibido, entre otras cosas, denunciar a la prensa su situación. La joven García, natural de Maracaibo, estado Zulia, peluquera profesional, se fue a Pamplona, en el departamento colombiano de Norte de Santander, siguiendo a su marido porque tenía trabajo en una construcción hace año y medio. Pero por la pandemia y la falta de dinero fueron expulsados de su vivienda. Ella y su pareja no presentan síntomas del virus, pero de todas formas tienen que guardar la cuarentena. En Maracaibo, la capital petrolera del país venida a menos por la destrucción de su principal industria nacional, Linda García dejó a sus dos hijos pequeños con la abuela a los que espera ver tan pronto termine el encierre en el refugio tachirense. Lo que no esperaba es que el secretario de la gobernación del Zulia, Lisandro Cabello, fuera el primero en aplicar el «apartheid» impuesto por Nicolás Maduro sobre los retornados: «Toda persona que viole el sistema migratorio e ingrese en el país será considerada arma biológica y encarcelada». Así mismo señaló que «hay una operación para contaminar a Venezuela desde Colombia». Maduro acusó este miércoles al presidente de Colombia, Iván Duque, de estar tras un plan para infectar con Covid-19 a los venezolanos que están regresando desde ese país. Asegura que los colombianos han contagiado de manera intencionada a los venezolanos que regresan. «No me esperaba encontrar este infierno aquí en mi propia tierra», afirma Linda García, una joven peluquera de Maracaibo que regresa desde Colombia La cifra de casos de contagiados escaló a 1.327 personas con solo once fallecidos. La diáspora también subió a cinco millones de emigrantes, de los cuales ha retornado menos del 1%, la mayoría de venezolanos trabajadores que han perdido su empleo y vivienda por la crisis económica causada por la pandemia, por lo que se han visto forzados a volver a su país. «De un momento a otro los montaron en vehículos, autobuses, les dieron bolsitas con pancitos. Ellos dicen que estaban sanos en las ciudades de Cali y Medellín, que no habían tenido contacto con contagiados y presumen que los contaminaron en los autobuses», dice Maduro. «Yo le digo esto al pueblo para que vean la maldad a la que nos enfrentamos. Los infectaron, por eso declaré la emergencia sanitaria en los pasos fronterizos». Según el diputado Carlos Valero, «queremos rechazar enérgicamente las irresponsables declaraciones de Nicolás Maduro, quien ha dicho que nuestros hermanos que han regresado al país por efecto de la pandemia, son una especie de arma biológica de gobiernos extranjeros. Culpar a personas que están atravesando una enfermedad de ser armas biológicas y de propagar un virus, es inhumano. Buscan criminalizar a los migrantes venezolanos y evadir la responsabilidad del régimen en el tratamiento de la pandemia». Desde Chile, Colombia, Bolivia, Ecuador y Perú, la mayoría de los emigrantes hacen largos recorridos a pie para volver a sus hogares pero se encuentran en el Puente Internacional Simón Bolívar en Ureña, Táchira, con un tapón o embudo en donde quedan represados, esperando con sus maletas a la intemperie para poder cruzar la frontera y llegar a su destino. Las autoridades sanitarias y migratorias del Táchira los dejan volver a cuentagotas, previamente los registran y desinfectan, les hacen pruebas PCR y los confinan en refugios como instituciones, centros educativos y hoteles. «Nos dan comida podrida para gusanos» En los refugios nacionales los emigrantes comienzan a vivir otro calvario. Linda García se queja de que no hay colchonetas para dormir, ni baños, ni agua, ni luz, ni telefonía, ni internet, ni comida ni atención médica. «Nos han dado comida podrida con gusanos», dijo. Javier Tarazona, director de la ONG Fundaredes, dijo a ABC que etiquetar a los emigrantes como arma biológica es una irresponsabilidad del régimen de Maduro. «El trato que se les da a los retornados en los albergues es cruel e inhumano. Los someten a condiciones de indigentes». El padre Baltazar Porras denunció en las redes sociales que en los refugios del Táchira se ofrece comida descompuesta a los migrantes al llamar a los tachirenses a llevar alimentos a los necesitados. Otro caso de intoxicación por comida descompuesta ocurrió con los retornados en Barquisimeto, estado Lara. José Pastor Ortíz denunció a la prensa regional que su bebé de 1 año murió por deshidratación en el hospital pediátrico Dr. Agustín Zubillaga el 8 de mayo. «Nosotros nos venimos de Bogotá el 29 de abril y ya el 30 estábamos en Guasdualito, estado Apure. Allí fuimos encerrados en una escuela durante ocho días. Aunque la comida era poca, el personal encargado tenía la posibilidad de comprar comida cruda, que cocinábamos con leña», contó Ortiz. Pero en Barquisimeto la familia Ortiz fue confinada en la Villa Bolivariana de la gobernación de Lara, donde estuvieron encerrados encerrados más de ocho días. «Anoche nos dieron arepas (tortillas de maíz) con mortadela descompuesta. Nosotros no la comimos toda pero mi hijo que es un glotón se la comió toda. Todo el grupo de 12 personas se intoxicó y tuvo que ser hospitalizado pero mi hijo murió porque no aguantó la espera por el médico», dijo entre lágrimas José Ortiz. Rocío San Miguel, directora de la ONG Control Ciudadano también deplora que un arma biológica alienta la discriminación, la vejación y la exclusión en contra de los retornados. «Una acusación tan grave, obliga a Maduro, quien debe llevar las pruebas al Sistema de Naciones Unidas, de acuerdo a la Convención sobre la prohibición del desarrollo, la producción y el almacenamiento de armas bacteriológicas (biológicas) y tóxicas y sobre su destrucción».
28-05-2020 | Fuente: abc.es
Menos de 300 muertes y de 17.000 contagios, las claves de la lucha de Israel contra el coronavirus
Desde que el coronavirus traspasó las fronteras de Wuhan y comenzó a expandirse por el mundo, la Humanidad ha sido testigo de cómo se desata uno de esos periodos a los que se hace mención especial en los libros de Historia, de la fragilidad del ser humano y el falso control que tiene sobre su vida, así como de que hay casi tantas formas de enfrentarse a una crisis, en este caso sanitaria, como países existen. Qué método es más apropiado, solo el tiempo lo dirá; no obstante, lo cierto es que hay países que hasta el momento han registrado cifras muy bajas de casos confirmados y muertes en comparación con el resto. Es el caso de Israel, donde se han contabilizado 281 fallecidos, 16.771 contagios y 14.486 curados; unos datos que dejan entrever que han sabido controlar la pandemia y que han permitido la reapertura casi total de la economía. Lea Levi, inmigrante francesa y médica de familia en el hospital Meuhedet, explica que la contención de la Covid-19 se ha sustentado sobre cuatro pilares. El primero es «la precocidad con que se aplicaron las medidas: después del inicio de marzo, el Gobierno israelí empezó a someter a una cuarentena de dos semanas a todos los nacionales que volvían del extranjero; al mismo tiempo, la Maguen David Adom (Estrella Roja de David, el servicio de emergencia y asistencia médica) lanzó una campaña a nivel nacional de test que al principio se hacían a domicilio y después también en unidades móviles a las que los pacientes llegaban en sus vehiculos privados tras solicitar cita por una ?app?. Los resultados de los test llegaban directamente al médico que trataba al paciente, así como a su centro de salud». En segundo lugar la doctora habla de la situación geopolítica de Israel, algo que en principio constituye un hándicap se ha convertido en una ventaja en este caso, muy concreto. «Hay muy pocos desplazamientos, dadas las complejas relaciones diplomáticas con los países vecinos», expone, y añade: «Con respecto a las relaciones con la Autoridad Palestina, parece que israelíes y palestinos hayan llegado a un entendimiento, ?en favor del sentido común?, para evitar la propagación del virus». No solo se frenó la circulación de ciudadanos de una zona a otra, sino que también -como ya explicaba la agencia de noticias Efe dos meses atrás- «los enfrentamientos entre Israel y las milicias de Gaza han disminuido relativamente, del mismo modo que han descendido los sucesos en los territorios palestinos de Cisjordania y Jerusalén Este, aunque se mantienen las fricciones diarias». El hecho de que hubiese una relativa tranquilidad en la zona no evitó sin embargo que, el pasado 28 de marzo, el Ejército israelí bombardease, como respuesta a un disparo de cohete, puestos del movimiento islamista, Hamás, que controla la bloqueada franja de Gaza. Tampoco ha evitado que hace una semana, el líder palestino, Mahmud Abbas, volviese a anunciar que «la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y el Estado de Palestina quedan absueltos de todos los acuerdos y entendimientos con los gobiernos americano e israelí y todas las obligaciones contempladas en estos, incluyendo las de seguridad». Tal y como expuso el correponsal de ABC en Oriente Medio; Mikel Ayestaran, «Abbas mostró de esta forma su malestar con el plan de anexión de Cisjordania que los israelíes pretenden poner en marcha el 1 de julio y que supondrá el final de la solución de los dos Estados en la que trabaja la comunidad internacional, sin éxito, desde hace décadas». Tecnología y sistema sanitario Pero, volviendo al plano sanitario, Levi habla de una tercera razón por la que el virus no se ha cebado con Israel: «el uso de los datos personales de los individuos». «Una app [Hamagen] permite localizar por qué lugares hemos pasado y nos advierte de si hemos estado en contacto con un enfermo de coronavirus, en cuyo caso quedamos confinados», cuenta, y agrega: «A mediados de marzo se aprobó un decreto para utilizar los datos de los servicios secretos con el fin de localizar los casos y poder advertir a los contactos». Una vez que se detecta un caso positivo, «los pacientes reciben un kit de mascarillas, guantes, termómetro y oxímetro (mide la cantidad de oxígeno en sangre), además de llamadas diarias de un médico y del enfermero dedicado a seguir su caso», desgrana, puntualizando que esta sería la cuarta clave en la lucha de Israel contra el coronavirus. A todo ello hay que sumar la organización de la red sanitaria del país. «La situación se tomó muy en serio después del inicio de la crisis en China, cuando seguimos la espectacular construcción del hospital en Wuhan. A finales de enero recibimos las primeras cajas con material y mascarillas para atender a los pacientes que pudieran estar infectados. Desde principios de marzo comprendimos que la situación se agravaba muy rápido, por lo que limitamos la asistencia de pacientes a las consultas y desarrollamos las teleconsultas; se pospusieron las cirugías y consultas médicas no esenciales y se canceló la atención dental no urgente. Ha habido un largo periodo en el que paradójicamente los hospitales han quedado en calma antes que que llegase el pico de la epidemia», dice Levi, quien también explica las medidas que se tomaron, no solo a nivel organizacional, sino desde el punto de vista estructural: «Cada hospital israelí está construido de tal manera que en 24 horas puede desplegar un hospital de campaña bien equipado, se pueden utilizar en caso de guerra biológica u otro tipo de crisis sanitaria para aumentar su capacidad. También en los aparcamientos de los centros de salud hay marcas en el suelo de líneas telefónicas y de acceso a internet que permiten abrir rápidamente nuevos servicios». Esta forma de anticiparse a lo que pueda venir es quizás una muestra de lo que Rafael Dezcallar, diplomático español que vivió en el estado hebreo entre 1989 y 1992, llama en su obra «Entre el desierto y el mar» el síndrome de la seguridad: «Hasta que llegue la paz, las gentes de esta ciudad [Tel Aviv] grande y próspera seguirán sintiéndose vulnerables y frágiles. Miran el mapa y, a pesar de su fortaleza militar y de sus bombas atómicas ven a Israel como un país muy pequeño en medio de un mar árabe, en el que viven cientos de millones de persona, en su mayoría hostiles». Piedras en el camino No obstante, los buenos resultados que los israelíes han registrado hasta el momento en su lucha contra el coronavirus no implican que haya sido un camino de rosas. Levi califica la situación provocada por la pandemia de «una mala película histórica sobre la epidemia de la gripe de 1918 o la de la peste» y asegura que jamás se había topado con una patología con tanta variedad en el cuadro clínico: «Va desde personas mayores con paperas o diarrea hasta otros pacientes con dificultad respiratoria.. Además, nunca habíamos conocido una patología tan contagiosa». Aunque afirma que lo que más le sorprendió es «la larga duración de la incubación, de varias semanas, lo que hace imposible saber si las medidas tomadas eran las acertadas hasta entre dos semanas y un mes después». Al igual que el resto de la comunidad médica internacional, ella y sus compañeros se han visto obligados a aprender acerca de la Covid-19 a marchas forzadas; también se han enfrentado a momentos de tensión. «Para mí la semana más difícil fue la primera de abril por la cantidad de casos que saturaban los servicios de urgencias, las dificultades para que el personal se quedase en casas de retiro y, sobre todo, el tener que convencer a muchas familias de que tenían que separarse: por un lado, los miembros que habían dado positivo y que eran enviados a hoteles medicalizados y, por otro, los miembros que habían dado negativo; había que evitar la propagación del virus en el seno de la unidad familiar en el periodo de celebración de las fiestas de Pessah, la Pascua judía [conmemoración de la liberación del pueblo hebreo de la esclavitud de Egipto]». Además, en medio de un contexto incierto en el que la política ha creado inesperadas alianzas -el conservador Benjamin Netnyahu y el centrista Benny Gantz han formado un Gobierno de coalición tras 16 meses de bloqueo político y tres elecciones infructuosas-, el estado se ha tenido que emplear a fondo para vigilar más de cerca a ciertos sectores de la población, que se han mostrado más díscolos a la hora de seguir el confinamiento. La ciudad en que vive Levi con su familia -tiene cinco hijos- es ejemplo de ello: Bnei Brak es una localidad judía ortodoxa de las afueras de Tel-Aviv; de sus 195.000 habitantes, 2500 se infectaron, convirtiéndola en la ciudad más afectada por la enfermedad en el país. El desconocimiento de las medida tomadas por el Gobierno, la invitación de algunas voces fuertes de la comunidad a seguir rezando en sinagogas y escuelas talmúdicas y la celebración de funerales masivos hicieron que las fuerzas del orden tuvieran imponer el confinamiento, lo que desató la indignación de los jaredíes (temerosos de Dios). Levi cuenta que en su ciudad hubo «un dispositivo de urgencia excepcional: una intervención del Ejército a tiempo para establecer un confinamiento militar con una limitación de desplazamiento de cien metros y bloqueos en la entrada de la ciudad. También se desplegó un centro detección accesible para todos, centro de manejo de pacientes ambulatorios y, como en las otras ciudades, el Ejército entregaba materiales médicos y paquetes de alimentos a los pacientes confinados». Lucha desde los laboratorios El ambiente de los barrios y las ciudades ultraortodoxos contrasta con el de Tel Aviv, ciudad improvisada, atestada de terrazas en las que se puede observar el carácter y estilo de vida mediterráneo de sus habitantes, «capital de gay» de Oriente Medio. También contrasta con Haifa, al norte de Tel Aviv, imán para los desarrolladores de startups y centro de innovación tecnológica mundial. En su polo científico se ubica el laboratorio de Bonus BioGroup, que desarrolla un medicamento (MesenCure) para tratar a pacientes de coronavirus y neumonía. Su proyecto tiene unas claras protagonistas: las células mesenquimáticas del tejido conjuntivo (MSCs), con las que la compañía ya tiene experiencia trabajando. Según explica en su nota de prensa, estas células se extraen del tejido adiposo de donantes sanos para someterlas a «una innovadora combinación de condiciones químicas, biológicas y físicas» y aumentar así su eficacia terapéutica. Se introducen en el cuerpo del paciente por vía intravenosa y ellas, activadas, se encargan de «alcanzar los pulmones y reducir su inflamación, regenerar los tejidos pulmonares deteriorados y mejorar la respiración y otros síntomas». Liad Vaknin, portavoz de la empresa, explica que «alrededor de 35 personas» trabajan en el proyecto y que lo hacen más rápido de lo normal, debido a la urgencia de la crisis: «Normalmente, el desarrollo de este tipo de medicinas dura entre tres y cuatro años. En las circunstancias actuales y con la aceleración del proceso, basado en tecnologías ya desarrolladas por la compañía, además de nuestra vasta experiencia en este campo y nuestra capacidad de fabricación, la empresa planea tratar a pacientes en seis meses», momento en que se espera que el fármaco ya esté disponible en hospitales y farmacias. Vislumbrando el día en el el producto salga al mercado, Liad afirma que, «sin duda», él y el resto del equipo sentirán «una gran satisfacción y un sentimiento de plenitud»: «Después de todo, la biotecnología no es una alta tecnología. La mayoría de nosotros podríamos haber ganado más dinero probablemente si hubiéramos elegido una profesión relacionada con las altas tecnologías. Sin embargo, escogimos la biotecnología para ayudar a quienes lo necesitan y mejorar las condiciones humanas. ¿Y que mejor oportunidad que esta?». Un mundo cambiante De lo que nadie duda ya es de que la crisis del coronavirus cambiará, si no lo ha hecho ya, algunas de nuestras costumbres y formas de ver la vida. «Como el mundo del trabajo, el de la medicina también se ha pasado al universo de los vídeos. En mi centro de salud, el Mehuredet, hemos tenido un aumento de las teleconsultas por teléfono y, especialmente, por vídeo. Creo que esto va a modificar completamente el comportamiento del paciente hacia su médico», expresa Levi. También hay voces que van más allá y hablan de cambios en el Nuevo Orden Mundial y del ascenso de los nacionalismos. Gadi Taub, historiador y columnista en el diario Haaretz, es un firme defensor de ello. Considera que las instituciones internacionales han fallado, lo que hará que la gente recurra instintivamente al estado nación, «que los internacionalistas han estado interpretando como villano desde el final de la Segunda Guerra Mundial». Según su parecer, hay dos razones: «la solidaridad que solo las sociedades nacionales pueden evocar entre sus ciudadanos (?), algo que no logran marcos más grandes como "Humanidad" o "Europa" , y la democracia», ya que, explica, «hasta ahora, los estados nacionales han demostrado ser el vehículo más efectivo para que las personas ejerzan control sobre su destino común». El historiador opina que es más fácil alcanzar la libertad en una «familia de naciones libres e independientes» que en una «Humanidad uniforme bajo una única élite». Para ilustrar su posición, que choca de plano con la de los internacionalistas, utiliza como metáfora los videos de seguridad que ponen en los aviones de pasajeros antes de despegar, que dicen «cuando viaje con una persona que necesita ayuda, primero póngase su propia máscara de oxígeno..», porque «está claro que, de lo contrario, reduciría su capacidad de ayudar a los otros. Si queremos someter esta enfermedad y salir de la crisis en forma razonable, es mejor que esperemos que Donald Trump, por poner un ejemplo, se ocupe primero de la economía de Estados Unidos. A menos, por supuesto, que Europa se contente con ver que el próximo plan Marshall provenga de China». También piensa que los datos registrados por Israel en su lucha contra el coronavirus no son casualidad, ya que «en comparación con Europa, ha batallado contra la crisis sanitaria» y ha salido más airosa. «Israel tiene una cultura ruidosa de desacuerdo, un desprecio por el orden y un número desproporcionado de individualistas inconformistas. Aunque los israelíes no son reacios ?per se? a establecer reglas, todos se inclinan a verse a sí mismos como la excepción. Aun así, la sociedad israelí ha conservado un fuerte sentido instintivo de solidaridad. Y esto puede explicar, al menos en parte, nuestro relativo éxito en el manejo de la crisis: cuando una sociedad está vinculada por la solidaridad, puede exigir a las personas que tengan precaución no solo para protegerse, sino también para proteger a los demás», expone. Y compara: «La UE no ha podido producir tales lazos de lealtad mutua. Y esta es la razón por la cual sus diversos estados miembros no tardaron mucho en volver a cerrar sus fronteras nacionales».
25-05-2020 | Fuente: abc.es
La Fiscalía rusa pide 18 años de prisión por espionaje para un antiguo marine estadounidense
El caso del ex infante de marina norteamericano, Paul Whelan, detenido en Moscú el 28 de diciembre de 2018 y acusado de espionaje por llevar supuestamente encima un dispositivo USB con una lista de agentes pertenecientes a un departamento de los servicios secretos rusos continúa siendo uno de los principales motivos de discordia y tensión en las relaciones entre Moscú y Washington, enfrentados ya por la paridad nuclear, la anexión de Crimea, el envenenamiento de Skripal y las guerras en Siria y Ucrania. El juicio contra Whelan, de 50 años de edad, comenzó el 23 de marzo y hoy ha quedado visto para sentencia, que será emitida, según el tribunal, el próximo 15 de junio. Desde su arresto, ha estado todo el tiempo en prisión preventiva. En la vista celebrada hoy se han presentando las últimas alegaciones y el fiscal ha pedido para él una condena de 18 años de cárcel en «régimen severo». Se declara inocente Su abogado, Vladímir Zherebénkov, manifestó a la prensa que su defendido se ha vuelto a declarar inocente y solicitó la absolución. Según Zherebénkov, los testigos de la acusación han sido fundamentalmente miembros del Servicio Federal de Seguridad (FSB o antiguo KGB) y en las pruebas presentadas contra Whelan «hay indicios de incitación al delito por parte de una persona, que llevó la iniciativa en todo momento». El juicio contra el exmarine, que tiene nacionalidad estadounidense, canadiense, británica e irlandesa, ha tenido lugar a puerta cerrada por las restricciones debidas al coronavirus y por la información «confidencial» que, según el juzgado, incluían los materiales de la causa. Ello ha imposibilitado que pudiera ser lo transparente que habían pedido las autoridades norteamericanas. Trato «horrible» Nada más comenzar el proceso, el embajador de EE.UU. en Rusia, John Sullivan, aseguró que «esto es un problema en nuestras relaciones, es horrible cómo tratan a Paul». De acuerdo con las palabras pronunciadas entonces por Sullivan, «está detenido sin ninguna prueba de su culpabilidad». Sus familiares denunciaron que padecía una hernia y no fue atendido debidamente, además de que sufrió otro tipo de malos tratos en la cárcel. El propio Whelan afirmó en octubre que fue agredido por guardias de la prisión y amenazado con una pistola, comportamientos que las autoridades rusas niegan que hayan tenido lugar. Zherebénkov sostiene que su cliente cayó en un trampa que le tendió una persona de la que recibió un dispositivo USB mientras estaba en su habitación del hotel Metropol de Moscú. Creyó que contenía fotografías de unas vacaciones en Rusia, pero, según la acusación, se trataba de una lista con información altamente sensible de un organismo ruso secreto. Justo cinco minutos después, aparecieron hombres armados del FSB y lo detuvieron «con las manos en la masa», informaron entonces los servicios de inteligencia rusos. Posible canje Fuentes de la investigación sostienen que el exmarine, que tiene ciertos conocimientos de lengua rusa, llevaba años contactando con personas que conocía en las redes sociales rusas. La agencia rusa Rosbalt informó entonces que la CIA examinaba las identidades de esas personas y, con aquellas que podían tener interés por su proximidad a información secreta, entablaba una relación más constante. La misma fuente señaló que el exmarine viajó a Rusia varias veces. Ahora se especula con la posibilidad de que Whelan pueda ser canjeado por el piloto ruso Konstantin Yaroshenko, encarcelado en Estados Unidos por cargos de contrabando de estupefacientes, o por el traficante de armas, Víctor But, también en prisión en EE.UU. Según informaciones aparecidas en la prensa en los últimos meses, Whelan nació en Ottawa (Canadá) y fue expulsado en 2008 del Ejército estadounidense por un delito de hurto. Sirvió en Irak. Antes de ser arrestado en Rusia, trabajaba como director de seguridad de la empresa estadounidense BorgWarner de componentes para vehículos. Según su hermano David, viajó a la capital rusa en diciembre de 2018 para acudir a la boda de un amigo.
25-05-2020 | Fuente: abc.es
Más de la mitad de las regiones de Rusia intensifican hoy la desescalada
Junto con un gran número de países europeos y de la antigua Unión Soviética, más de la mitad de los 85 entes territoriales que constituyen la Federación de Rusia levantan hoy las medidas de confinamiento obligatorio, muchas otras restricciones dictadas para combatir el coronavirus y pasan a la llamada «segunda fase», algunas incluso a la «tercera», la última antes de acometer la normalización completa. Así lo aseguró ayer la directora del órgano de control Rospotrebnadzor, Anna Popova, en declaraciones a los medios de comunicación. La provincia de Moscú, según su gobernador, Andréi Vorobiov, es una de las regiones que hoy estrenan «segunda fase», tras permanecer tan sólo una semana en la primera. Vorobiov dijo que abrirán restaurantes pequeños y cafeterías, negocios de servicios, como peluquerías y salones de belleza, además de tintorerías y algunos locales comerciales, pero controlando estrictamente el aforo. Sin salvoconducto Desde el sábado en la región de Moscú tampoco hacen falta los salvoconductos QR para poder circular en coche o utilizar el transporte público. Se podrá salir a la calle para dar paseos o practicar deporte. Lo que sí se sigue exigiendo es guardar la distancia social y utilizar guantes y mascarilla. Al igual que en la capital, en la región moscovita funcionan desde el 18 de mayo la industria y las obras de construcción de edificios. En Siberia muchas regiones, especialmente las menos densamente pobladas, pasan a la «tercera fase» y permitirán la circulación completa de personas, abrirán los parques y hasta los grandes centros comerciales. Sin embargo, en la ciudad de Moscú, epicentro de la epidemia dentro de Rusia por tener la mayor densidad de población, las medidas de confinamiento continuarán vigentes por lo menos hasta el 31 de mayo y seguirá siendo necesario tramitar los códigos QR para utilizar cualquier tipo de transporte, incluido el particular. La única suavización de las restricciones que hoy comienza en la capital rusa es la reanudación de la actividad de la mayor parte de los Centros Multifuncionales de Servicios Estatales (MFTs en sus siglas en ruso) para la tramitación de una gran gama de gestiones oficiales y el alquiler de vehículos de uso compartido (car sharing). Inquietud por Daguestán Mientras tanto, sigue suscitando preocupación la situación en la república caucásica de Daguestán por el importante incremento de contagios registrados en los últimos días. Se ha enviado desde Moscú a la zona refuerzos de médicos y fuerzas del Ministerio de Protección Civil con equipos de desinfección. Daguestán ocupa el quinto lugar en Rusia en número de casos confirmados por contagio de COVID-19. La desescalada que hoy se intensifica en Rusia, según la especialista en enfermedades infecciosas del Ministerio de Sanidad ruso, Elena Malínnikova, «puede provocar una segunda ola de contagios, pero estamos preparados para ello». En entrevista al rotativo «Parlámentskaya Gazeta», Malínnikova sostiene que, de producirse, «un rebrote de los casos de COVID-19 no tendría la gravedad que antes, ya que se ha creado una cierta inmunidad colectiva y el virus se está debilitando». Rusia tiene ya 353.427 infectados, tras registrar en las últimas 24 horas 8.946 nuevos casos, 347 contagios más que los registrados el domingo. Anota además un total de 3.633 decesos, después de experimentar desde ayer un incremento de 92, que supone 61 menos que el día anterior. En Moscú los contagios han aumentado en 2.560, lo que supone un incremento de 44 con respecto al domingo, sumando en total 166.473 infectados. Los decesos se han incrementado en 41, siendo 18 menos que el día anterior, con lo que eleva el total a 2.034 muertos.
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