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Noticias de turquia

03-07-2020 | Fuente: abc.es
Turquía juzga a veinte saudíes para aclarar el asesinato de Khassoggi
Turquía puso en marcha el juicio contra veinte ciudadanos saudíes con el objetivo de aclarar el asesinato de Jamal Khassoggi. Será un proceso in absentia ya que Riad se negó a extraditar a los acusados de matar y descuartizar al colaborador de ?The Washington Post? el 2 de octubre de 2018 en el consulado saudí de Estambul. La lista la encabezan el exjefe adjunto de la Inteligencia, Ahmed al Asiri, o Saud al Qahtani, exasesor del príncipe heredero, Mohamed Bin Salman (MBS), dos altos funcionarios que perdieron sus cargos, pero a los que no imputaron en el proceso judicial realizado en Arabia Saudí, que concluyó en diciembre con cinco condenados a muerte. El posterior perdón de la familia Khassoggi les libró de la pena capital, pero cumplirán cadena perpetua. Esta es la condena que solicita ahora la fiscalía turca, que acusa a Al Asiri y Qahtani de «instigadores» y a los otros dieciocho de «ejecutores del monstruoso crimen». En un primer momento, Arabia Saudí negó cualquier vinculación con el asesinato, pero con el paso de los días y de las pruebas que aportaban fuentes turcas, admitió la muerte del periodista dentro de la legación a manos de sus funcionarios. Riad trató de pasar página lo antes posible con un juicio marcado por el «secretismo» y la «falta de transparencia», según la ONU, y desde el primer momento eximió de cualquier responsabilidad a MBS, la persona a la que se dirigían todas las miradas como cerebro de la operación. Khassoggi, de 59 años y una voz crítica con la monarquía, entró al consulado para realizar un trámite personal relativo a su divorcio y fuera se quedó esperando su prometida turca, Hatice Cengiz, quien comparecerá en este nuevo proceso. Otra de las voces que se podrá escuchar es la de la relatora especial de Naciones Unidas sobre asesinatos extrajudiciales, Agnes Callamard, autora de un informe en el que recogió pruebas «creíbles» para pedir que se investigara a MBS y se aplicaran sanciones a sus bienes fuera del país por su papel en el asesinato. Esto nunca ha ocurrido. Reporteros Sin Fronteras (RSF) emitió un comunicado en el que señaló que espera que el juicio «abra no solo una nueva ruta hacia la justicia, sino que sirva como una llamada de atención a la comunidad internacional sobre la urgente necesidad de poner fin a la impunidad». Casi dos años después, el cuerpo del periodista sigue sin aparecer.
03-07-2020 | Fuente: abc.es
Turquía se aleja de Occidente
Dentro de dos semanas un tribunal administrativo turco decidirá si la basílica de Santa Sofía en Estambul ?hoy museo y patrimonio de la humanidad de la Unesco? vuelve a convertirse en mezquita, tal y como desea el presidente Erdogan. El episodio, que probablemente se resolverá en contra del sentir de la comunidad política internacional y de la cristiana, tiene ?para el régimen instalado en Turquía desde el 2002? un fuerte simbolismo. No solo hace rememorar en el imaginario colectivo del musulmán otomano la caída de Constantinopla en el siglo XV, y la conversión en mezquita de la basílica-catedral de Bizancio, sino que también es una paletada al Estado secular fundado por Ataturk en los años 30 del siglo pasado. Tayyip Erdogan, el «nuevo sultán» según The Economist, al que sus seguidores más fanáticos se limitan a denominar «reis». jefe, es coherente con sus principios islamistas, aunque llegó a la jefatura del gobierno vestido con ropajes de moderado. Al término de su accidentado paso por la alcaldía de Estambul pasó diez meses en la cárcel por la lectura de un poema en el que se llama abiertamente a la yihad, la guerra santa. Con su nuevo partido ?Justicia y Desarrollo? arrasó en 2002, y desde entonces nadie parece capaz de apearle del poder. La línea de Erdogan ha sido calificada de «nacionalismo neo-otomano», nostálgico del viejo imperio que pretende volver a forjar con sus intervenciones militares en los dos conflictos regionales más graves: el de Siria y el de Libia. Su relación con Europa es ambigua, pero los hechos ?en particular el chantaje que ejerce con los refugiados sirios en campamentos turcos que sueñan con desplazarse a la UE? reflejan el desprecio de Erdogan y su camarilla islamista hacia el viejo rival de Occidente. En la relación con E.UU. las apariencias engañan. La presunta empatía de Erdogan con Trump no va más allá del gusto por los gestos destemplados, pero ideológicamente son polos opuestos. Turquía es el eje oriental cada vez más inseguro de un vínculo atlántico en crisis.
02-07-2020 | Fuente: abc.es
Reino Unido levantará la cuarentena para los viajeros de los 75 países donde los británicos podrán veranear
El Gobierno británico ha decidido abandonar su plan de establecer puentes aéreos y simplemente acabará con las reglas de cuarentena para los viajeros que lleguen de los 75 países a los que los británicos pueden ir de vacaciones, ha informado el Daily Telegraph. El periódico afirma que el Reino Unido levantará dentro de poco la prohibición de viajes no esenciales a casi todos los países de la Unión Europea, los territorios británicos, incluyendo Bermuda y Gibraltar, y Turquía, Tailandia, Australia y Nueva Zelanda.
02-07-2020 | Fuente: as.com
Turquía: la salvación de Özil
Su futuro en el Arsenal cada vez se tambalea más. Con contrato hasta 2021, cobra una ficha estratosférica que le hace poco asequible. El Estambul Basaksehir puede ser su destino.
01-07-2020 | Fuente: as.com
Colocan a Cazorla en el Besiktas
En Turquía varios medios aseguran que el español estaría negociando con el Besiktas, que necesita reforzar el centro del campo.
01-07-2020 | Fuente: abc.es
Venezuela déjà vu
Todo lo que tiene que ver con Venezuela parece tener un cierto déjà vu. La Unión Europea enriqueció su lista negra con otros once chavistas y ya suman 36 los proscritos para viajar por su territorio. Lo de viajar, o volar, es lo de menos en estos tiempos pero lo de no poder tocar un céntimo de sus abultadas cuentas corrientes y tener inmovilizado su patrimonio, es otro tema para los últimos boliburgueses. Nicolás Maduro, de nuevo, bramó por la ofensa y ordenó la expulsión de Isabel Brilhante Pedrosa, la embajadora de la UE en Venezuela. En su perorata a lo Chávez, de paso, sacudió a Jesús Silva, embajador de España que, un par de años atrás, ya tuvo que hacer dos veces las maletas, una para venir y otra para volver a Caracas, donde está mejor visto de lo que dice Maduro, rabioso porque da cobijo a Leopoldo López (le acusa de ser su «cómplice»). En este penúltimo capítulo, de la serie entre la UE y Venezuela, José Borrell, alto representante de Política Exterior, alzó la voz en su muro de Twitter y amenazó con subir a un avión, de regreso a casa, a Claudia Salerno, enviada del régimen en Bruselas. «Tomaremos las medidas necesarias habituales de reciprocidad», advirtió. Resulta llamativo, por ser diplomática, que el Parlamento europeo reconociera oficialmente a Juan Guaidó, como presidente interino (inolvidable la declaración entonces de Antonio Tajani), pero conserve en su puesto a la embajadora de Maduro. La situación es bastante surrealista pero se reproduce en muchos países, incluido España, aunque le pese a Pablo Iglesias y hasta al propio Pedro Sánchez que estuvo lento de reflejos para negarse. En Madrid el titular e inquilino de la embajada, Mario Isea Bohórquez, viajero frecuente a Turquía despacha con el Gobierno y pasa la gorra ?hasta por dar los buenos días? a los venezolanos que necesitan hacer trámites. Mientras, Antonio Ecarri, el designado por Guaidó, se ha convertido en el hombre invisible para Moncloa. Si la UE insistiera en expulsar, repatriar o deportar, según se mire, a Salerno, tendría que hacerlo por unanimidad de los 27, incluida España y Bélgica, ya que la señora tiene su residencia en Bruselas. Como diría Luis Herrero, «pincho de tortilla y caña» a que se queda.
30-06-2020 | Fuente: abc.es
Merkel y Macron presionarán para que el nuevo Fondo de la UE esté aprobado ya en julio
En Meseberg, el idílico palacete en las afueras de Berlín en el que Merkel recibe a huéspedes con los que desea crear una atmósfera relajada y de especial confianza, pero esta vez sujetos al protocolo que marca la pandemia: reunión al aire libre, bajo un toldo blanco y en torno a una mesa de jardín que permitía la distancia de seguridad entre los dos jefes de gobierno. En el rostro de Macron podía leerse la amargura de los resultados electorales del domingo, pero aun así trató de mostrar entusiasmo europeo y confianza en la próxima cumbre de los días 17 y 18 de julio. Alemania y Francia no llevarán a Bruselas una propuesta presupuestaria común, pero mantienen su firme compromiso con la propuesta de Fondo de Reconstrucción que lanzaron el pasado 18 de mayo y que la Comisión recogió al vuelo. Ambos insistieron en que el acuerdo debe estar listo en julio y mostraron la convicción de que se puede todavía convencer a los escépticos. «Lo importante para mí es que sea un fondo verdaderamente eficiente», dijo la canciller alemana, en referencia a que la deuda conjunta favorecerá que las medidas de impulso funcionen con más efectividad en los países ya altamente endeudados. «Se pueden negociar puntos que hagan el fondo más atractivo para los países que se resisten, pero sobre todo deben mirar al mercado común europeo, una realidad de la que ellos se benefician y que merece la pena mantener al alza», añadió Macron. Los dos reconocieron, además, que los países más afectados por la pandemia, como Italia y España, deber ser los principales beneficiarios. Macron aprovechó el encuentro para presionar a Alemania hacia la idea que ya presentó hace tres años en la Sorbona y que trata de resucitar ahora para mostrar su lado más verde. El presidente francés trata de impulsar en Europa un impuesto fronterizo al CO2, una tasa a las importaciones procedentes de terceros países que tengan estándares ambientales más bajos que la UE. Merkel es escéptica sobre esta medida pero ha dicho que buscará caminos. Se refirió concretamente a que debería ser compatible con la legislación internacional de comercio, sin convertir a Europa en una potencia proteccionista, y a la necesidad de proteger la competitividad de las empresas. Este gesto condescendiente fue la única concesión de Merkel, que aborda desde una posición de fuerza la presidencia por turno de la UE a partir del uno de julio. Desequilibrio Macron era el primer jefe de gobierno recibido por la canciller alemana desde antes de las restricciones. Hasta ahora todas las bilaterales se habían celebrado a través de videoconferencias y el equipo de Merkel comenta sin pudor que ella estaba ya deseando las reuniones personales porque en esas cortas distancias se siente más cómoda y obtiene mejores resultados. La idea era una foto de apoyo mutuo y respaldo de Francia a los objetivos de la presidencia alemana, pero el resultado de las elecciones en Francia propiciaron sin embargo una imagen en la que el eje franco-alemán se desequilibra de nuevo, con una Merkel empoderada por la gestión de la pandemia en Alemania y con una presidencia europea con muchas expectativas y que, según círculos diplomáticos, será «su canto del cisne. Utilizará su presidencia de seis meses para dar forma a su legado político». La gestión de la pandemia se ha impuesto en la agenda de su presidencia y Merkel insistió ayer en que, si bien la primera reacción fue a escala nacional, de los distintos gobiernos, «hay mucho más que podemos hacer juntos» y mencionó los esfuerzos conjuntos de inversión que están haciendo ya varios países para facilitar la creación de una vacuna en Europa y garantizar que esté a disposición de los europeos apenas pueda ser desarrollada. Las comparaciones son odiosas y Macron hubo de soportar reiteradas preguntas sobre las lecciones que supuestamente debería aprender de la lucha alemana contra el coronavirus, pero Merkel salió al rescate cuestionando la premisa de esas preguntas, recordando que «el virus sigue aquí», por lo que es pronto para sacar conclusiones. Después de la rueda de prensa, pasaron a una frugal cena en la que abordaron la agenda internacional. Macrón avanzó brevemente una condena a la «responsabilidad criminal» de Turquía en Libia y Merkel dijo que iban a hablar sobre «la relación con China y la relación trasatlántica, que a nadie escapa es más complicada cada día».
29-06-2020 | Fuente: abc.es
Litvinenko, el espía cercano a Putin que murió envenenado por denunciar su corrupción
EL 23 de noviembre de 2006 Aleksander Litvinenko, exespía del KGB, moría en un hospital de Londres. Tres semanas antes, había comido en un restaurante con dos agentes de los servicios secretos rusos. Según las conclusiones de la investigación, ambos le hicieron ingerir una dosis de polonio-210, un material radiactivo que destruyó su organismo. Las pruebas eran incontestables porque se encontraron restos de esa sustancia en la casa y el coche de uno de los matones que le envenenaron antes de desaparecer. Fue una venganza de Vladímir Putin y del Servicio Federal de Seguridad, que le habían condenado a muerte tras sus revelaciones y su huida a Gran Bretaña. El propio presidente ruso confirmó en 1999 que él había sido el responsable de su expulsión de los servicios secretos. Previamente, Litvinenko había denunciado públicamente que Putin le había dado la orden de asesinar al magnate Boris Berezovski. Tenía acceso a su círculo interno porque había sido su asesor y su jefe de seguridad durante varios años. Litvinenko quería hacer carrera en el Ejército, pero renunció a ello tras ser fichado por el KGB, que le destinó a una escuela de formación de elites. Fue enviado al servicio de contrainteligencia y, posteriormente, a una unidad de lucha contra el crimen organizado. Investigando la corrupción, descubrió los vínculos entre la mafia rusa y los dirigentes del régimen. Decidió desertar en 2000. Huyó a Turquía y, desde allí, pidió asilo político a Estados Unidos, que se lo negó. Viajó a Londres, donde consiguió el amparo del Gobierno de Tony Blair. Según su esposa Marina, Litvinenko aceptó colaborar con el MI6 a cambio de un salario mensual de 2.000 libras. Dos años después de obtener el asilo en Gran Bretaña, Litvinenko contó que un antiguo compañero le advirtió de que los servicios secretos rusos habían planeado una operación para asesinarle. Era tan odiado que los alumnos de la organización de Seguridad hacían prácticas de tiro con su cara. Pero no se dejó intimidar y se convirtió en el azote de Putin. Denunció que el presidente había ordenado el asesinato de la periodista Anna Politkovskaya, tiroteada en su domicilio. Reveló que los servicios secretos tenían importantes conexiones con Al Qaida y que el KGB había protegido y financiado a terroristas como Carlos Ramírez «El Chacal». Acusó a sus antiguos jefes de ser responsables de la matanza de la escuela de Beslan. Y afirmó que los autores de la masacre del teatro de Moscú con un gas letal y otros atentados eran antiguos agentes al servicio de Putin. La gota que colmó el vaso se produjo cuando aseguró que el caudillo del Kremlin se lucraba del tráfico de drogas desde Afganistán gracias a su amistad con Dostum, un líder uzbeco aliado de la CIA. El régimen de Moscú no se quedó con los brazos cruzados. Orquestó una campaña de desprestigio contra Litvinenko y le tachó de traidor y chantajista. Incluso algún periodista le presentó con un instrumento de la venganza de Berezovski y una marioneta de la CIA. Al día siguiente de su muerte, los amigos de Litvinenko hicieron pública una declaración jurada en la que el exespía culpaba a Putin de su asesinato, mientras la viuda corroboraba que había recibido amenazas de Moscú. Dos meses después, los medios revelaron que las pruebas de la Policía sobre su envenenamiento eran abrumadoras. La investigación localizó a dos agentes que se había desplazado a Londres para intoxicarle. El Gobierno británico no pudo pedir por razones legales la extradición de los ejecutores, que nunca pagaron por su crimen.
27-06-2020 | Fuente: abc.es
Reino Unido eliminará desde el 6 de julio la cuarentena para los turistas que lleguen de España
El Gobierno británico planea eliminar la cuarentena obligatoria de catorce días al llegar al Reino Unido para los viajeros que procedan de países seguros, entre los que se espera que se incluya España, confirmó este sábado un portavoz. La cadena pública BBC especifica que las nuevas normas de viaje podrían entrar en vigor a partir del 6 de julio, y se prevé que el Ejecutivo del primer ministro, Boris Johnson, detalle la próxima semana la lista de los territorios que contarán con un «corredor aéreo». En este listado figurarán de entrada Grecia, Italia, España, Francia, Países Bajos, Finlandia, Bélgica, Turquía, Alemania y Noruega, pero no Portugal y Suecia, que han experimentado un repunte de contagios. En lugar de la cuarentena impuesta el 8 de junio, que suscitó críticas de políticos y el sector turístico y motivó una demanda de las aerolíneas británicas, el Gobierno introducirá ahora un sistema de seguridad en el que adjudicará los colores rojo, ámbar o verde a los diferentes países según la prevalencia del coronavirus en sus territorios. Al mismo tiempo, el ministerio de Exteriores levantará las restricciones de viaje impuestas el 17 de marzo, en plena pandemia, para los países con calificación ámbar o verde, e irá revisando las de todos los destinos. Las personas procedentes de Estados con el color rojo tendrán que cumplir una cuarentena, que implica estar encerrados en casa so pena de multa de más de mil euros. Los viajeros que lleguen al Reino Unido deberán facilitar de todas maneras un domicilio y datos de contacto y llevar máscara o algún tipo de protección facial en todos los medios de transporte, incluidos aviones y transbordadores. Un portavoz del Gobierno señaló que la intención es «abrir unas cuantas rutas seguras» para dar a la gente la oportunidad de "irse de vacaciones al extranjero e impulsar la economía británica a través del turismo y los negocios». La fuente advirtió de que el Ejecutivo «no dudará en poner el freno si resurge el riesgo» y precisó que el nuevo sistema tipo semáforo permitirá cambiar rápido las medidas para cada país.
24-06-2020 | Fuente: abc.es
Borrell visita la frontera de Grecia con Turquía con el ministro de Exteriores griego
El Alto Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad Común, y actual vicepresidente de la CE, Josep Borrell, ha visitado esta mañana, acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores griego, Nikos Dendias, el puesto fronterizo de Kastaniés, tras un viaje en helicóptero sobre la frontera entre Grecia y Turquía. Borrell fue informado también en detalle por los representantes de la Policía y del Ejército helenos sobre la situación actual y escuchó las denuncias griegas sobre las provocaciones del país vecino, que utiliza la excusa de la crisis humanitaria y de los refugiados para «enviar a gente inocente» a la frontera, intentando hacerlos entrar en territorio heleno. Desde Ankara, se han escuchado amenazas de un nuevo movimiento de migrantes para entrar en Europa a través de Grecia. Política neotomana El ministro Dendias dejó claro que la postura griega es siempre defender las fronteras griegas, que también son las europeas, y seguir cumpliendo el derecho internacional a todos los niveles. Acusó al gobierno de Ankara de provocaciones y de seguir una política neotomana, amenazando con sus declaraciones y provocaciones la soberanía griega. Afirmó que «hoy, después de un breve descanso debido a la pandemia, Turquía ha reiterado que sus fronteras terrestres con Europa están abiertas, su Guardia Costera acompaña embarcaciones llenas de migrantes en dirección a las islas griegas». E inistió en que el país vecino insiste en socavar la seguridad, estabilidad y paz en el Mediterráneo oriental. Josep Borrell, por su parte, expresó no sólo su solidaridad personal, sino también la de la UE con Grecia y agradeció su defensa de las fronteras europeas, así como la detallada información recibida. Esta tarde, Borrell se entrevistará con el primer ministro, Kiriakos Mitsotakis, y con el ministro de Defensa, Nikos Panagiotópulos, horas antes de seguir su viaje a Chipre. Entre los temas que tratarán, se encuentra la postura griega y europea ante la política turca no solo en los temas de vigilancia de fronteras y de entradas de migrantes ilegales (la mayoría de los cuales no cumplen las condiciones para ser considerados refugiados en Europa). Tratarán también el tema de las aguas territoriales, de la plataforma continental y de la explotación de zonas económicas exclusivas, algo que también está relacionado con Chipre, con Israel y con el tratado firmado por Turquía y Libia.