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Noticias de tribunales

09-11-2018 | Fuente: elpais.com
Exteriores vigila las ?embajadas? catalanas reabiertas tras levantar el 155
Borrell ha advertido de que acudirá a los tribunales si ?las actuaciones que se desarrollen desde allí son contrarias a la ley?
09-11-2018 | Fuente: elpais.com
ERC consigue que el Gobierno anule los juicios del franquismo
Los tribunales especiales de la dictadura se declararán ilegales
09-11-2018 | Fuente: elmundo.es
La vida íntima de Bolaño, en los tribunales
 
08-11-2018 | Fuente: elpais.com
ERC consigue que el Gobierno anule los juicios del franquismo
Los tribunales especiales de la dictadura se declararán ilegales
08-11-2018 | Fuente: abc.es
Arranca en Alemania el juicio por humillaciones a refugiados: «¡Acuéstate sobre tu vómito!»
Un hombre joven yace sobre en una colchoneta sobre su propio vómito. «¿Por qué me pegan?, ¿por qué me pegan?», grita. Las voces de los agresores responden: «¿Te pateo en el hocico o qué?», «¡Acuéstate sobre tu vómito y duerme!». Este vídeo, grabado con el teléfono de otros compañeros refugiados, desveló los malos tratos y humillaciones que sufrían a manos del personal del centro, ubicado en la ciudad alemana de Burbach, en el estado de Renania del Norte-Westfalia. En una fotografía, un hombre sometido sobre el suelo, tumbado boca abajo y con pies y manos atadas por la espalda, lloraba mientras dos hombres vestidos de negro posaban sonrientes junto a él. Uno de ellos, el más grande y corpulento, coloca su pie derecho sobre la cabeza del sometido y con mano en la cintura mira a la cámara. El otro sonreía en cuclillas a los pies de la víctima. Los agresores eran guardias de seguridad alemanes; y las víctimas, refugiados provenientes de África y Medio Oriente. Tras cuatro años de investigaciones, la Audiencia Provincial de Siegen ha abierto hoy finalmente un proceso contra veintinueve acusados de malos tratos y vejaciones a los residentes del centro de asilados, en el que los imputados trabajaban como personal de seguridad, asistentes sociales o administrativos. Entre los inculpados hay dos empleados de la administración local que cumplían labores de supervisión de ese albergue, instalado en un antiguo cuartel militar. El proceso, seguido con gran atención por los medios de comunicación alemanes, ha quedado distribuido en dos juicios por separado, el principal de los cuales contra los presuntos máximos responsables empezará previsiblemente a principios del próximo año. La fiscalía considera que el sistema de funcionamiento del albergue había institucionalizado los malos tratos desde antes de la llegada masiva de refugiados a Alemania, puesto que las fotografías y vídeos que constan en la denuncia datan al menos de septiembre de 2014. Según el pliego de acusación, los procesados mantenían en situación de aislamiento a los residentes que cometían faltas leves o incumplían levemente la normativa del centro, además de insultarlos y humillarlos de forma sistemática. Los acusados lo son en diverso grado, pero la fiscalía considera que todos son imputables al menos de complicidad puesto que estas prácticas formaban parte del día a día del centro sin que ninguno de ellos lo denunciase ni hiciese nada por evitarlo. Los vídeos y fotografías , que llegaron a manos de un periodista local, fueron entregados a la policía y la fiscalía de Renania del Norte-Westfalia, que en su momento revelaron el hallazgo y presentaron las imágenes que conmocionaron a la opinión pública alemana. Con video en mano, la policía ingresó al refugio para asilados, ubicado en las instalaciones de un antiguo cuartel del ejército alemán en la pequeña ciudad wesfálica. Realizó una revisión exhaustiva y decomisó los teléfonos celulares de los guardias encargados de custodiar el lugar. En uno de ellos, fueron encontradas más imágenes de vejaciones. En los espacios del centro destinados al personal de vigilancia, fueron hallados spray pimienta, palos y una llave estrella de golpe. «Son imágenes que uno conoce sólo de Guantánamo», denunció el presidente de la policía de Hagen, Frank Richter, quien además de declararse consternado por los sucesos informó que también había indicios dentro del caso de delitos por lesiones físicas. El caso que llega ahora a los tribunales ha puesto de manifiesto el problema que supone la subcontratación de la seguridad y gestión de los albergues de refugiados a empresas alemanas, una práctica frecuente debido a que la gran afluencia impide que las autoridades se ocupen de ello con sus propios medios. Cuatro de los acusados son empleados de la empresa privada de seguridad SKI, con sede en la ciudad de Nuremberg, que según al igual que otras empresas del sector contrata a menudo a personal relacionado con grupos xenófobos en procesos de contratación difíciles de controlar para el Estado alemán. En el momento de los hechos, en el estado federado de Renania del Norte se concentraba el mayor número de refugiados de toda Alemania, el 21% del total. En el refugio de Burbach la empresa operadora de su mantenimiento y cuidado, European Homecare, subcontrató a su vez los servicios de una tercera empresa, SKI, para las labores de seguridad. Durante las investigaciones, la policía alemana encontró que parte del personal de SKI, por ejemplo, contaba con antecedentes penales. Los dos guardias que presuntamente habrían vejado al refugiado, concretamente, antecedentes de robo, daño físico, fraude y delitos vinculados con drogas. Uno de ellos lleva tatuajes identificativos de grupos neonazis. Casos como este, junto a la violencia que se desata en el interior entre diferentes etnias o nacionalidades y a los ataques frecuentes a los centros de acogida, han convertido muchos de estos albergues en lugares poco seguros para los solicitantes de asilo. Alemania registró en 2017 algo más de 2.200 delitos contra refugiados y sus centros de acogida, cerca de un tercio menos que el año previo, según destaca la respuesta del gobierno a una interpelación parlamentaria en la que aparece este dato. El año anterior se contabilizaron unos 1.900 ataques a refugiados y más de 300 delitos contra albergues de acogida, en los que en total resultaron heridas unas 300 personas. Entre los delitos recogidos por la estadística oficial hay agresiones graves, daños materiales, delitos de difamación y odio, rupturas del orden público e incluso ataques incendiarios y colocación de explosivos. El ministro de Justicia, el socialdemócrata Heiko Maas, ha reconocido en su cuenta de Twitter que «esta situaciónsigue siendo una vergüenza» para Alemania y que «debemos enfrentarnos de forma comprometida a toda forma de xenofobia y racismo».
08-11-2018 | Fuente: abc.es
Salen a la luz casos similares al de Asia Bibi en Pakistán
Horas después de que el Gobierno paquistaní dijera que Asia Bibi ?la católica condenada a muerte por «blasfema»? seguía encarcelada «por su seguridad», su abogado confirmó anoche su salida de la cárcel de Multán. La cristiana se encuentra en estos momentos «protegida y en paradero desconocido», a la espera de que se confirme su posible salida del país. La marcha de Asia Bibi y su familia es un imperativo moral y político para el Gobierno de Imran Khan, dado el clima de odio fomentado por los partidos radicales. Hasta el momento, el único país que se ha ofrecido a acogerla es Italia. El caso de Asia Bibi ha permitido que salgan a la luz centenares de casos similares de falsas acusaciones contra cristianos en Pakistán al amparo de la «ley de la blasfemia». Son alrededor de mil los acusados, según Ayuda a la Iglesia Necesitada, y muchos, como Asia Bibi, están condenados a muerte por tribunales locales, con procesos ralentizados por recursos en instancias superiores. Joseph Danwar tuvo que huir y refugiarse en Valencia hace cuatro años, después de que un tribunal paquistaní condenara a su hermana Shagufta Kausar, junto a su marido, a la pena de muerte, por enviar presuntamente mensajes en sms contra el islam. Joseph vivía en Karachi, a mil kilómetros de la residencia de su hermana. Cuando la Policía le llamó para decirle que iba a ser investigado «no me lo pensé, apagué el móvil, dejé mi trabajo y compré un billete para España». El caso de Shagufta y su marido Shafqat es especialmente dramático. Los dos cristianos fueron acusados en 2014 de haber enviado desde su móvil textos contra el Corán. «De nada sirvió que mi hermana hubiera denunciado poco antes su robo, no se le escuchó», cuenta Joseph a ABC. Tampoco fue un obstáculo que Shafqat sea discapacitado y necesite una silla de ruedas a causa de un accidente. Ni que ambos sean pobres y analfabetos, y los supuestos sms enviados estuvieran escritos en inglés. Ambos fueron sentenciados a muerte por un juez de primera instancia, por presión de los grupos islamistas. El caso se encuentra ahora paralizado en un tribunal superior por el recurso de su abogado. La liberación de Asia Bibi, ordenada hace ocho días por el Tribunal Supremo de Pakistán, es un rayo de esperanza para Shagufta y Shafqat así como para centenares de otros cristianos falsamente acusados por los islamistas. Pero el calvario de la que muchos consideran icono de la persecución religiosa aún no ha terminado. El ministro de Información de la provincia del Punjab, Hassan Chauhan, donde está detenida, afirmó ayer que la madre católica de cinco hijos «sigue en prisión por su seguridad, protegida por la Policía». La misma fuente señaló que el Gobierno «no ha prohibido a Asia Bibi abandonar el país», y que esa será una decisión que «corresponde al Supremo», ante el que los islamistas radicales han presentado un recurso para que la cristiana no pueda dejar Pakistán. No obstante, el máximo tribunal fue explícito la semana pasada al dictar la sentencia absolutoria y ordenar la excarcelación de la mujer. Durante los tres días posteriores a esa decisión, los partidos ultraislamistas movilizaron a sus militantes en todo Pakistán con marchas y huelgas para exigir la ejecución de Asia Bibi, y presionar al Gobierno de Imran Khan. El viernes pasado por la noche trascendió un acuerdo entre Khan y el principal partido islamista radical para desconvocar las protestas a cambio de impedir que Asia Bibi deje Pakistán. La presión internacional fue capaz de influir en los jueces del Supremo para dictar justicia, pero no ha logrado aún poner fin al caso. El marido de Asia Bibi ha pedido ayuda por vídeo a Estados Unidos, Canadá, Reino Unido e Italia, pero hasta ahora solo el ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, ha ofrecido ayudar a su familia «si cuenta con la colaboración de otros países europeos». Pakistán, la única potencia musulmana con la bomba atómica, cuenta con 170 millones de habitantes, de los que solo 2,5 millones son cristianos, la mitad de ellos católicos.
08-11-2018 | Fuente: abc.es
Asia Bibi, excarcelada siete días después de ser absuelta
Horas después de que el Gobierno paquistaní dijera que Asia Bibi ?la católica condenada a muerte por «blasfema»? seguía encarcelada «por su seguridad», su abogado confirmó anoche su salida de la cárcel de Multán. La cristiana se encuentra en estos momentos «protegida y en paradero desconocido», a la espera de que se confirme su posible salida del país. La marcha de Asia Bibi y su familia es un imperativo moral y político para el Gobierno de Imran Khan, dado el clima de odio fomentado por los partidos radicales. Hasta el momento, el único país que se ha ofrecido a acogerla es Italia. El caso de Asia Bibi ha permitido que salgan a la luz centenares de casos similares de falsas acusaciones contra cristianos en Pakistán al amparo de la «ley de la blasfemia». Son alrededor de mil los acusados, según Ayuda a la Iglesia Necesitada, y muchos, como Asia Bibi, están condenados a muerte por tribunales locales, con procesos ralentizados por recursos en instancias superiores. Shafqat Emmanuel y Shagufta Kuasar, padre de cuatro hijos y condenados a muerte por blasfemia - ABC Joseph Danwar tuvo que huir y refugiarse en Valencia hace cuatro años, después de que un tribunal paquistaní condenara a su hermana Shagufta Kausar, junto a su marido, a la pena de muerte, por enviar presuntamente mensajes en sms contra el islam. Joseph vivía en Karachi, a mil kilómetros de la residencia de su hermana. Cuando la Policía le llamó para decirle que iba a ser investigado «no me lo pensé, apagué el móvil, dejé mi trabajo y compré un billete para España». El caso de Shagufta y su marido Shafqat es especialmente dramático. Los dos cristianos fueron acusados en 2014 de haber enviado desde su móvil textos contra el Corán. «De nada sirvió que mi hermana hubiera denunciado poco antes su robo, no se le escuchó», cuenta Joseph a ABC. Tampoco fue un obstáculo que Shafqat sea discapacitado y necesite una silla de ruedas a causa de un accidente. Ni que ambos sean pobres y analfabetos, y los supuestos sms enviados estuvieran escritos en inglés. Ambos fueron sentenciados a muerte por un juez de primera instancia, por presión de los grupos islamistas. El caso se encuentra ahora paralizado en un tribunal superior por el recurso de su abogado. La liberación de Asia Bibi, ordenada hace ocho días por el Tribunal Supremo de Pakistán, es un rayo de esperanza para Shagufta y Shafqat así como para centenares de otros cristianos falsamente acusados por los islamistas. Pero el calvario de la que muchos consideran icono de la persecución religiosa aún no ha terminado. El ministro de Información de la provincia del Punjab, Hassan Chauhan, donde está detenida, afirmó ayer que la madre católica de cinco hijos «sigue en prisión por su seguridad, protegida por la Policía». La misma fuente señaló que el Gobierno «no ha prohibido a Asia Bibi abandonar el país», y que esa será una decisión que «corresponde al Supremo», ante el que los islamistas radicales han presentado un recurso para que la cristiana no pueda dejar Pakistán. No obstante, el máximo tribunal fue explícito la semana pasada al dictar la sentencia absolutoria y ordenar la excarcelación de la mujer. Durante los tres días posteriores a esa decisión, los partidos ultraislamistas movilizaron a sus militantes en todo Pakistán con marchas y huelgas para exigir la ejecución de Asia Bibi, y presionar al Gobierno de Imran Khan. El viernes pasado por la noche trascendió un acuerdo entre Khan y el principal partido islamista radical para desconvocar las protestas a cambio de impedir que Asia Bibi deje Pakistán. La presión internacional fue capaz de influir en los jueces del Supremo para dictar justicia, pero no ha logrado aún poner fin al caso. El marido de Asia Bibi ha pedido ayuda por vídeo a Estados Unidos, Canadá, Reino Unido e Italia, pero hasta ahora solo el ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, ha ofrecido ayudar a su familia «si cuenta con la colaboración de otros países europeos». Pakistán, la única potencia musulmana con la bomba atómica, cuenta con 170 millones de habitantes, de los que solo 2,5 millones son cristianos, la mitad de ellos católicos.
07-11-2018 | Fuente: as.com
Antonio Conte quiere llevar al Chelsea a los tribunales
Según Sky Sports, el técnico italiano reclama unos 23 millones de euros por su despido. Se niega a reunirse con el club, que no quiere indemnizarle por su comportamiento.
07-11-2018 | Fuente: abc.es
Las pruebas de ADN sacan del corredor de la muerte a un hondureño acusado de asesinar a dos mujeres
Clemente Javier Aguirre, hondureño condenado a muerte por el asesinato de dos vecinas en 2004 en Florida, fue exonerado el lunes, tras 14 años en la cárcel, de todos los cargos que pesaban en su contra, gracias en particular a pruebas de ADN. En una audiencia celebrada en el condado de Seminole, en el norte de Florida, el juez John D. Galluzo desechó todos los cargos contra Aguirre, de 38 años, «después de que la Fiscalía anunciara que retiraba las acusaciones, cuando estaban en medio de la selección del jurado» para un nuevo juicio. «Tras más de 14 años tras las rejas, incluida una década en el corredor de la muerte en Florida, Aguirre fue exonerado de todos los cargos por la muerte de sus vecinas Cheryl Williams y Carole Bareis», informó el grupo de abogados sin ánimo de lucro Innocence Project, que investiga errores judiciales en casos penales. Aguirre, que nació en Honduras en 1980 y llegó a Estados Unidos de manera irregular en 2003, fue condenado a muerte en 2006 y había apelado numerosas veces ante los tribunales, que no le dieron la razón ni siquiera después de que surgieran nuevas pruebas que apuntaban a una familiar de las víctimas como posible autora de los asesinatos. Pero en octubre de 2016, el Tribunal Supremo de Florida anuló la condena a muerte impuesta al hondureño y ordenó que se celebrara un nuevo juicio. El Supremo de Florida «anuló por unanimidad» la condena y la sentencia de muerte contra Aguirre ante las «nuevas pruebas de inocencia que su jurado original nunca escuchó», destacó Innocence Project en su comunicado. La «nueva evidencia incluía pruebas de ADN de múltiples piezas de la escena del crimen que exculpaban a Aguirre e implicaban a otra sospechosa: la hija y nieta de las víctimas, Samantha Williams», precisó. En años posteriores al juicio y condena a muerte de Aguirre, «Samantha Williams confesó a numerosos amigos y conocidos» que fue ella la que cometió el doble homicidio, según la nota. Pese a todo, el fiscal Phil Archer había asegurado que el estado pensaba pedir por segunda vez que se condenara a muerte a Aguirre. «La decisión de hoy de los fiscales de no proceder (contra Aguirre) se produjo después de que una prueba adicional socavara la coartada de Williams y la implicara aún más» en los asesinatos, agregó la organización. Innocence Project comenzó a trabajar en el caso de Aguirre en 2011, cuando el grupo Capital Collateral Regional Counsel, integrado por los abogados de oficio que representan a los condenados a la pena capital, solicitó ayuda en la búsqueda de ADN en más de 48 piezas no testadas anteriormente. «El resultado (de estos análisis) excluía a Aguirre de forma inequívoca», resaltó el comunicado. En la apelación ante la Corte Suprema, los letrados habían apuntado que el autor del doble crimen no era Aguirre sino Samantha Lee Williams, quien vivía con su madre y su abuela en una casa remolque, aunque ella negaba este extremo. Los expertos llegaron a identificar el ADN de la joven en ocho muestras de sangre halladas en el remolque. La mujer había dicho a la Policía del condado Seminole que en la tarde del doble asesinato había tenido una discusión con su madre y que había pasado esa noche con su novio, y aseguró que cuando las dejó ellas estaban vivas. En una audiencia en 2013, Lee Williams reconoció que a veces sufría arrebatos de furia y admitió que en una ocasión había roto las ventanas de la casa rodante. Aguirre dijo a los detectives que se encontraba dando una vuelta por la zona cuando descubrió al amanecer del 17 de junio de 2004 los cuerpos ensangrentados de sus vecinas. Al intentar saber si todavía seguían con vida, se manchó con la sangre de la víctimas y después se fue del lugar. La Fiscalía indicó en el juicio que el cuchillo utilizado para matar a las mujeres fue hallado en el patio de Aguirre y la ropa que llevaba puesta, manchada de sangre, se localizó en una bolsa de plástico en un cobertizo cercan o. Aguirre se declaró inocente en el juicio en el que se le condenó a dos penas máximas en 2006. El jurado recomendó entonces su condena a muerte con siete votos a favor y cinco en contra.
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