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Noticias de tortura

16-09-2018 | Fuente: abc.es
El Gran Hermano chino vigila en Xinjiang
Campos de reeducación en medio del desierto, controles policiales con pruebas biométricas, cámaras de vigilancia capaces de reconocer las caras, «aplicaciones espía» en los móviles y hasta comisarios políticos viviendo en casa como si fueran uno más de la familia. No es una versión en «Black Mirror» de «1984», sino la provincia china de Xinjiang. A 4.000 kilómetros de Pekín, en la frontera con Asia Central, esta gigantesca región de mayoría musulmana sufre la mayor represión vista en China desde los oscuros días de la «Revolución Cultural» (1966-76). Si entonces el objetivo era el culto al «padre de la patria», Mao Zedong, ahora lo es la erradicación del islamismo más extremista. Con la excusa de combatir el terrorismo yihadista y el independentismo, el régimen de Pekín lleva a cabo una masiva campaña de adoctrinamiento que parece una pesadilla orwelliana. Así lo denuncian recientes informaciones de medios internacionales y un informe de 117 páginas de la ONG Human Rights Watch (HRW), que ha entrevistado a 58 uigures, la etnia musulmana autóctona de la zona. Hablando todos desde el exilio, cinco han estado detenidos en campos de reeducación y 38 tienen familiares en ellos. Dicho informe recoge «detenciones arbitrarias masivas, torturas e invasivos controles sobre la vida diaria» de los 13 millones de uigures que habitan en Xinjiang, que hablan una lengua emparentada con el turco y suspiran por la independencia para formar el Turkestán Oriental. Dicha represión también la sufren otras minorías fronterizas, como los kazajos, pero no los 12 millones de «han», la etnia mayoritaria en China, que suman el resto de la población. Con tres veces la superficie de España, Xinjiang es una zona estratégica para el régimen por su petróleo, gas y fronteras en Asia Central. Para acabar con los atentados y revueltas que han sacudido durante los últimos años esta región, el régimen lanzó en 2014 una campaña que se ha endurecido desde que Chen Quanguo, secretario provincial del Partido Comunista, fue trasladado desde el Tíbet en 2016. Bajo su cargo, se ha construido una red de campos de reeducación donde se calcula que podría haber confinados un millón de uigures, la inmensa mayoría sin haber sido condenados por ningún delito. Por el mero hecho de acudir con frecuencia a la mezquita, leer el Corán o rezar en público, llevar una barba larga o tener familiares en 26 «países musulmanes peligrosos», los uigures son encerrados durante meses y sometidos a un alienante lavado de cerebro. En clases colectivas, deben cantar alabanzas al Partido Comunista, aprender mandarín y renegar no solo de la violencia yihadista, sino también de algunos principios y costumbres del islam. «Pedí un abogado y me dijeron que no me hacía falta, porque no estaba preso, sino en un campo de educación política donde lo único que tenía que hacer era estudiar», relata en el informe de HRW un uigur que se pasó varios meses detenido. Otros denuncian torturas y malos tratos generalizados, que se suman al dolor por estar apartados de sus familias sin haber sido condenados por nada. Marcados con códifos QR Incluso fuera de los campos, el control es tan asfixiante que viola la más estricta intimidad de los uigures. Además de ser estrechamente vigilados y de no poder conseguir un pasaporte, la Policía ha colocado en sus casas códigos QR con todos los datos de la familia que mora en ella. Para asegurarse de que son «buenos ciudadanos», comisarios del Partido Comunista incluso pasan algunos días en sus domicilios y los animan a denunciar a sus vecinos. «Desde principios de 2017, los funcionarios locales venían dos veces por semana a mi casa y algunos hasta se quedaban por la noche. Oficialmente llamados ?nuevos parientes?, nos leían propaganda y nos hacían muchas preguntas y fotos», detalla en el informe otra exiliada de 52 años cuyo hijo está en un campo de reeducación. Con el despotismo de siempre y la tecnología del siglo XXI, el «Gran Hermano» chino vigila en Xinjiang. La ONU pide transparencia y EE.UU., sanciones Con un millón de uigures confinados en campos de reeducación, la represión del régimen chino está siendo tan masiva e indiscriminada en Xinjiang que ha alertado a la ONU. Reunido a mediados del mes pasado en Ginebra, su Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial definió la región como una «zona sin derechos» y exigió información a los diplomáticos de Pekín. Negando las evidencias, como las torretas de vigilancia y las alambradas que rodean dichos campos, la delegación china aseguró que eran «centros educativos de formación profesional». A pesar de las dificultades que tienen los periodistas extranjeros para llegar a dichos campos, de donde son expulsados rápidamente por la Policía o matones locales, están aflorando más denuncias sobre esta creciente represión que contradicen a la propaganda oficial. Hasta tal punto que un comité del Congreso de Estados Unidos ha planteado una moción para imponer sanciones a siete cargos chinos, entre ellos el secretario del Partido Comunista en Xinjiang, Chen Quanguo, por esta flagrante violación de los derechos humanos.
15-09-2018 | Fuente: abc.es
«Para acabar con la inmigración, primero hay que terminar con los conflictos armados»
Argelia es un socio estratégico de España por muy diversas razones. Con más de mil kilómetros de costa, y tras el cambio de ruta del éxodo migratorio debido al cierre de otras rutas, Argelia, al igual que Marruecos, se ha convertido en uno de los puertos principales desde el que salen cientos de pateras con destino a Europa, con una primera escala en España. Uno de los repunte de llegadas tuvo lugar en noviembre de 2017. El incremento del flujo de inmigrantes reforzó la colaboración de ambos países, que meses después, con Juan Ignacio Zoido todavía como ministro del Interior, en el Gobierno de Mariano Rajoy, se tradujo en la creación de un Equipo Conjunto de Investigación (ECI) para aumentar el control de tráfico de personas así como del terrorismo yihadista. Con la llegada de Pedro Sánchez a la presidencia, los contactos entre ambos países parecen haberse incrementado ?las entradas de inmigrantes a nuestro país también lo han hecho, hasta el punto que podría duplicarse la cifra en 2018?, con sendas visitas del actual ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el pasado mes de julio; y la realizada hace tan solo unos días por el ministro de Exteriores, Josep Borrell, con el fin de abordar temas como la inmigración irregular y la seguridad en el Sahel, la crisis libia, además de hablar sobre temás energéticos (Argelia es el principal suministrador de gas de España). «Hay una continuidad en la cooperación entre ambos países. Nuestra cooperación es estratégica frente a problemas que son de carácter trasnacional», explica a ABC la embajadora de Argelia en España, Taous Feroukhi. Golpeada por una crisis económica, como consecuencia de la caída del precio del petróleo, Argelia busca también diversificar su industria, y en eso ha encontrado en nuestro país una referencia: «España ha realizado con éxito la diversificación de su economía, algo de lo que queremos aprender, en el terreno de la construcción, el transporte, turismo, el turismo, sin olvidar la cultura y la formación. La diversificación es ahora la prioridad de Argelia. Sin olvidar, claro, el campo de la energía». Entre los problemas prioritarios que comparten España y Argelia se encuentra la inmigración. ¿Qué medidas han tomado para frenarla? Tenemos un acuerdo, que funciona muy bien, de readmisión de inmigración irregular de argelinos, que son transferidos a Argelia. Tuvimos un pico en noviembre, pero se ha resuelto dentro del marco legal. Argelia se ha convertido además en un país de tránsito de inmigrantes que huyen de zonas en conflicto.. El cambio climático, la sequía también repercuten en los flujos de inmigrantes. Nosotros recibimos muchos del África subsahariana. A esto se suma la existencia de dos focos de inestabilidad en la región: Libia y Mali. Este último provoca inestabilidad en la zona del Sahel. De ahí, que lo principal sea acabar con los conflictos. Esa es la urgencia. Además, me gustaría destacar que según un estudio recientemente publicado, solo el 2,4% de la inmigración africana va a Europa, el 70% se queda en el continente. La Unión Europea propuso hace unos meses crear centros de refugiados fuera de ella, a lo que Argelia, junto a Egipto, Túnez, Marruecos y Libia, se negó. Lo rechazamos por coherencia. Un país que optó por liberarse de la colonización, por desarrollarse, por el bienestar de su población cuyo nivel de vida ha crecido de manera significativa, y que es un pilar de estabilidad en la región cómo va a aceptar acoger un centro de refugiados. Eso no coincide con los valores que defendemos y el recorrido histórico que tenemos. Se ha referido antes a Libia, un país dividido desde hace siete años.. ¿Cómo le ha afectado esto a Argelia? ¿Dónde está la solución? Hay muchas interferencias extranjeras que lo impiden. Cada una tiene su agenda y no coinciden. Que dejen a los libios, con ayuda de las Naciones Unidas, llegar a un acuerdo. Es un tema urgente, sobre todo para nosotros que tenemos con Libia una frontera de mil kilómetros. Su situación impacta en Argelia por los flujos, y no me refiero solo a la inmigración. Están interconectados con otros problemas como el terrorismo y el tráfico de drogas, porque es de ahí donde obtienen el dinero para financiar sus actividades criminales, incluidas las redes de tráfico de seres humanos. Para asegurar la frontera se requiere de recursos humanos y medios de Defensa. Una inversión que normalmente estaría destinada al desarrollo del país. Lo mismo sucede con Mali, con el que tenemos también frontera, en la que está nuestro Ejército. Tenemos que invertir nuestro presupuesto en asegurar nuestras fronteras, en lugar de hacerlo en nuestro desarrollo. El presidente Abdelaziz Buteflika, en el poder desde 1999, acaba de cesar a varios altos cargos del Ejército argelino, ¿no provoca este tipo de medidas cierto malestar dentro de las fuerzas armadas? Hay un programa de profesionalización y modernización de las fuerzas armadas que lleva cinco años funcionando. Los cambios no responden a ningún otro motivo. No creo que exista ningún malestar en el Ejército, porque tampoco podemos permitirnos ese lujo con las fronteras que tenemos, donde se requiere profesionalidad, modernidad y estabilidad. Sería una contradicción. «Para Francia la guerra de Argelia es una parte sombría de su historia» Para Argelia el jueves fue un día «histórico» pues el presidente Emmanuel Macron reconoció la responsabilidad de Francia en el asesinato del activista comunista Maurice Audin, en 1957, durante la guerra de la Independencia, que terminó proclamándose en 1962. «Fue torturado y después ejecutado o torturado hasta la muerte por los militares que le arrestaron en su domicilio», reconoció el mandatario. Para Taous Feroukhi esta declaración respresenta «un paso muy importante en la historia de Francia durante la colonización de Argelia. Antes se hablaba de ?acontecimientos? y no de guerra de liberación. Algo que no cambió hasta que llegó Chirac al poder. Para nosotros Audin es un héroe de la guerra de liberación, de la que no le gusta hablar a Francia porque representa una parte sombría de su historia ?afirma la embajadora?. Ahora se ha dado un paso importante para cerrar heridas, porque la gente que participó en ella aún está viva»
14-09-2018 | Fuente: abc.es
Mentira, poder y odio en Venezuela
Mentira y poder se han fusionado en Venezuela, a unos extremos que sobrepasan cualquier previsión. La mentira y el ejercicio del poder se han vuelto indisociables en nuestro país. Mentir equivale a respirar: es uno de los dos mecanismos -el otro es reprimir-, que permite al régimen seguir con vida. Mentir ya no tiene un carácter instrumental, es decir, Maduro y su Gobierno no mienten de forma esporádica o en unas determinadas ocasiones. Tampoco mienten de forma parcial, sacando provecho a medias verdades. No exagero cuando digo que mienten sin límite de tiempo y espacio: el poder venezolano es una fábrica de falsedades que trabaja los 365 días del año, las 24 horas. Mienten en todas partes. No se detiene nunca. Mienten ante las pequeñas cosas y, también, ante las más evidentes e inocultables realidades. El poder venezolano ha escenificado la vieja premisa de que la mentira tiene una capacidad de mutar que no se agota nunca. Mienten con tanta recurrencia e intensidad, que la mentira se ha vuelto constitutiva. Se ha convertido en la naturaleza del régimen. Mentir es su modo de pensar, su lenguaje, su modo de relacionarse entre ellos y con los demás. Mentir es su modo de percibir y entender el mundo real. Y, como ya sugerí antes, es uno de sus dos modos primordiales de actuar: u ordenan reprimir -insultar, amenazar, golpear, gasear, detener, secuestrar, torturar, herir, enjuiciar o matar-, o lanzan y repiten mentiras, de forma específica o bajo la modalidad de campañas. Veamos. Algunas de los usos más reiterados de la mentira son los siguientes. Uno: mienten sobre sus objetivos. Quizás el más emblemático ejemplo sea el de «Ahora Pdvsa es de todos», que generó una cantidad incalculable de discursos que ocultaban lo que debe ser el más cuantioso robo de los recursos de una corporación, que se haya producido en la historia mundial de las empresas. Dos: Estas prácticas demagógicas, de eslóganes y campañas sistemáticas se han prodigado en la totalidad de las áreas y las organizaciones del Estado: en las empresas básicas, en la salud, en la educación, en puertos y aeropuertos, en el Saime, en el Seniat, en las instituciones culturales, en la FANB y donde se quiera. Todo ese palabrerío conquistó las expectativas y la necesidad de creer, durante algún tiempo, de una parte de la sociedad venezolana. Hasta que, una a una, todas las mentiras cayeron aplastadas por el poderío de los hechos, por lo incontestable del fracaso y de la destrucción. Tres: Sistemáticas han sido las mentiras sobre los resultados de la gestión. El poder venezolano no logró nunca resolver los dramas sociales, no logró mejorar la productividad de Pdvsa, no logró operar los servicios públicos -hoy, inoperantes, en ruinas o a punto de colapso-, no logró ni un solo beneficio de las fincas y empresas que expropió -hoy devenidas en tierras y galpones sin valor-, no logró cambiar el destino de las familias pobres de Venezuela, ni bajar los índices de la delincuencia, ni reducir las tasas de mortalidad y morbilidad, ni mejorar la calidad de la educación, ni mucho menos proteger las fronteras venezolanas, ya que escogió aliarse con grupos narco guerrilleros y bandas de delincuentes que controlan la frontera. Cuatro: Una de las especialidades -práctica que tiene en Stalin y en Mao sus dos figuras más inspiradoras- ha sido y es la de inventar expedientes, conspiraciones y supuestos planes en contra del Gobierno o de sus jefes. Estas acusaciones son, en sí mismas, temerarias: no les importa que carezcan de lógica, de viabilidad, de sentido o de conexión alguna con la realidad. Se formulan, aunque su credibilidad sea igual a cero, para así abrir el cauce a las acciones represivas de entidades como el Sebin, Dgcim, FAES y otras. Cinco: Asociada a lo anterior, otra de las corrientes predilectas del régimen: culpar a terceros -a los escuálidos, a la burguesía, al imperialismo, a Álvaro Uribe, a Mariano Rajoy, a Donald Trump, a los medios de comunicación, a Julio Borges, a los dirigentes opositores, a Luis Almagro, a la Iglesia, a Fedecámaras, a Cáritas, a las universidades o a quien sea, de sus errores y omisiones, de la absoluta e indiscutible responsabilidad que tienen en el diseño y ejecución de la inmensa crisis que vive Venezuela. Seis: Que mentir es un sistema, que se opera con lineamientos y métodos de propaganda, lo revela el que el régimen no reconoce la realidad. Habla, con desparpajo inconmovible, para negar los hechos, para negar las más terribles y dolorosas realidades del país. Dicen: no hay un éxodo masivo, no hay presos políticos, no hay torturados, no hay hambre, no hay epidemias, no hay una catástrofe sanitaria, no hay represión, no hay contrabando de gasolina, no hay escasez de alimentos, no hay impunidad, no hubo fraude electoral, la ANC es legítima, etcétera. Todos son inventos de los enemigos de la revolución, como los listados en el punto 5. Podría seguir añadiendo más y más variantes de los modos de mentir de Maduro, Cabello y demás jerarcas del régimen (una variante que merece un estudio es la de ?hacerse el loco? con respecto a lo que ocurre en el país, que es la modalidad preferida de Padrino López: mientras el país se hunde en la miseria, él publica tuits dedicados a las más inútiles efemérides patrioteras). Pero antes de cerrar este artículo quiero referirme a una cuestión de fondo: la mentira como método para encubrir el verdadero vínculo que el poder venezolano tiene con la sociedad. Sostengo lo siguiente: la vastedad, la recurrencia y la diversidad del sistema de mentiras que Gobierna a Venezuela, tiene un propósito fundamental: ocultar en qué consiste el sentimiento, la visión que el poder tiene de la sociedad venezolana. Lo medular es que Maduro y su banda odian al país, odian a los venezolanos, odian a las familias, odian a las instituciones, odian a las leyes. En síntesis: odian la vida. Nicolás Maduro, Diosdado Cabello, Jorge Rodríguez, Delsy Rodríguez, Mario Silva, Pedro Carreño y tantos otros voceros del odio, no son excepcionales: son la medida, el promedio, la expresión neta de un poder que, mientras más arrinconado está, más odia. A medida que se van quedando solos -son miles y miles los funcionarios y supuestos dirigentes del PSUV que han huido del país en los últimos meses-, a medida que crece el consenso mundial de que el régimen debe acabarse, a medida que los expedientes crecen y las denuncias se multiplican, el odio crece. Porque, al igual que ocurre con las personas, de tanto y tanto mentir, en el régimen no queda sino esa materia oscura e insaciable que es el odio. Ese es el odio que no se detiene en la destrucción del país, es el odio que los venezolanos estamos en la obligación política y moral de vencer lo más pronto que sea posible.
14-09-2018 | Fuente: abc.es
Macron reconoce las torturas perpetradas por el Ejército francés durante la guerra de Argelia
El presidente francés, Emmanuel Macron, reconoció este jueves que Maurice Audin, un conocido activista por la independencia de Argelia, fue detenido y torturado por el Ejército francés en 1957, tras lo que desapareción. En una declaración en el apartamento de la viuda de Audin, Macron asumió que «su desaparición fue posible por un sistema cuyo desarrollo permitieron los sucesivos gobiernos» franceses, conocido entonces como «arresto-detención», que «autorizaba a las fuerzas del orden a arrestar, detener e interrogar a cualquier 'sospechoso'». El jefe del Estado admitió, «en nombre de la República Francesa, que Maurice Audin fue torturado y luego ejecutado o torturado hasta la muerte por dos militares que lo habían detenido en su domicilio». La desaparición de Maurice Audin es una de las más misteriosas de la guerra de Argelia (1954-62). El 11 de junio de 1957, Audin, profesor asistente de Matemáticas en la Universidad de Argel y miembro del Partido Comunista de Argelia, sospechoso de ayudar al Frente de Liberación Nacional (FLN, el principal movimiento independentista), fue arrestado, probablemente por militares bajo las órdenes del general Jacques Massu, jefe operativo en la zona. Audin es un símbolo de todos los que desaparecieron sin dejar rastro en aquella contienda. Macron pidió que se abran todos los archivos del Gobierno francés que tienen que ver con las desapariciones de la guerra de Argelia, para que puedan ser consultados libremente. «Nunca había pensado en que este momento llegaría», señaló la viuda, Josette Audin, a las preguntas de la prensa momentos antes de que llegara el presidente. Cuando se llevaron detenido a su marido, Jossete Audin, se quedó sola con sus tres hijos retenidos varias horas en su apartamento. El comandante militar le informó más tarde de que se había escapado. Uno de sus tres hijos, siguiendo los pasos de su padre, se ha convertido en un matemático célebre. El secretario nacional del Partido Comunista Francés (PCF), Pierre Laurent, consideró en su cuenta de Twitter que el reconocimiento por Macron «del asesinato, bajo la tortura del ejército francés, del matemático comunista Maurice Audin es una victoria histórica de la verdad y la justicia». La presidenta de la ultraderechista Agrupación Nacional, Marine Le Pen, criticó el gesto del presidente de la República, que «comete un acto de división creyendo halagar a los comunistas». El diputado del partido de Macron Cédric Villani, en una entrevista a la emisora «France Inter» insistió en que el presidente no ha querido un acto de acusación, sino «un momento de verdad, con el que miremos la historia de frente», e hizo un llamamiento «a todos a hablar y curar las heridas».
13-09-2018 | Fuente: elpais.com
Macron admite la responsabilidad de Francia en las torturas y desapariciones en Argelia
El presidente de la República, en un gesto insólito, reconoce el papel del Estado en la muerte del joven comunista Maurice Audin en 1957, y pide perdón a la viuda
13-09-2018 | Fuente: abc.es
Barack Obama: los sueños rotos del «Yes, We can»
Después de los ocho años de presidencia del republicano George W. Bush, el pueblo estadounidense quería un cambio. Tras vivir uno de los peores momentos de su historia ?los atentados del 11-S?, que desembocaron en dos guerras en el exterior ?Irak y Afganistán?, Estados Unidos, que se enfrentaba a una importante recesión económica, necesitaba un discurso esperanzador. Ante la ciudadanía se presentó entonces Barak Obama, un joven senador demócrata con un discurso culto y ambicioso, lleno de promesas. Inmerso en un constante conflicto racial, el país convirtió entonces los orígenes de Obama más en una oportunidad ?ser el primer presidente afroamericano de EE.UU.? que en un inconveniente. Su carrera, en ascenso imparable, le llevó a ganarle las primarias demócratas a Hillary Clinton, y a lograr la victoria en las presidenciales de 2008 frente al republicano John McCain. El eslogan de campaña, «Yes, We can», resultó premonitorio pero también irreal. Barack Obama juró su cargo como presidente de EE.UU. el 20 de enero de 2009, convirtiéndose en el primer mandatario afroamericano elegido por el pueblo estadounidense.Comprometido con las causas sociales y el medio ambiente y con un talante conciliador, Obama comenzó su andadura con uno de los mayores índices de popularidad, que incluso le harían acreedor al Premio Nobel de la Paz pocos meses depués de llegar a la Casa Blanca. Pero tras generar tan altas expectativas llegó la frustración de las promesas incumplidas, que le abocaron a marcharse del Despacho Oval con un saldo discutible después de ocho años de gestión; los últimos, con las dos cámaras del Congreso en manos republicanas. Durante su primer mandato logró varios de sus objetivos, como la retirada de tropas de Irak, o el alumbramiento de su polémica reforma sanitaria, la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible, más conocida como Obamacare; también encontró ?y mató? al terrorista más buscado, Osama bin Laden, cerrando una herida abierta en el pueblo estadounidense desde 2001. Acabar con las torturas, el cierre de Guantánamo y un mayor control en la venta de armas fueron otras de sus promesas: las dos últimas no logró cumplirlas. Emprendió una reforma bancaria, y mejoró la economía, rebajando el paro al 5%, pero la clase media blanca se sintió perjudicada y marginada. Este malestar serviría de trampolín a Donald Trump. Muy criticada fue su política exterior por acuerdos como el alcanzado con Irán ?tumbado por su sucesor?, su acercamiento a China, su falta de firmeza con el régimen de Bashar al Assad o la intervención en Libia, un país que sigue desnortado desde la caída de Gadafi. Obama intentó gestionar el país sin arrogancia y tendiendo puentes, política interpretada por muchos como una pérdida de influencia exterior. Buen presidente para muchos, muy discutido para otros tantos. La llegada de Trump le está haciendo pasar por bueno.
08-09-2018 | Fuente: elpais.com
Víctimas del franquismo hacen un escrache a Billy el Niño
Una treintena de personas se concentra frente al domicilio del policía acusado de torturas para denunciar "la absoluta impunidad de los crímenes" de la dictadura
08-09-2018 | Fuente: as.com
La magia de Suárez tortura a la 'sangre nueva' del 'Tuca' Ferretti
El segundo interinato del técnico de Tigres al frente del Tri comenzó con la tercera derrota en fila para el equipo. Suárez, estrella, marcó un doblete y una asistencia. Debutó Lainez.
08-09-2018 | Fuente: elpais.com
La CNDH señala de nuevo a la Marina por torturas, secuestros ilegales y abusos
El Ombudsman denuncia la violación de los derechos humanos de 17 personas en cinco Estados entre 2013-2017
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