Infortelecom

Noticias de texas

13-01-2021 | Fuente: abc.es
El presidente Trump vuelve a ser recusado hoy en el «impeachment»
Los demócratas se disponen a recusar hoy por segunda vez a Donald Trump mediante el procedimiento de «impeachment», tras un voto preliminar ayer. La Cámara de Representantes votó ayer una resolución en la que instaba al vicepresidente a declarar incapaz al presidente y tomar su lugar hasta el 20 de enero, para evitar que cause estragos mayores que la incitación al asalto y saqueo del Capitolio, ocurrido hoy hace una semana. El presidente se defendió ayer en una breve conversación con los periodistas en la Casa Blanca, antes de salir hacia Texas: «Este juicio político es solo una continuación de la mayor caza de brujas en la historia de la política. El «impeachment» es ridículo, es absolutamente ridículo. Está causando un tremendo enfado entre la gente, es algo lamentable». La resolución aprobada ayer por iniciativa demócrata insta al vicepresidente Mike Pence a «invocar inmediatamente sus poderes bajo la sección cuarta de la Enmienda XXV de la Constitución para convocar y movilizar a los principales funcionarios de nivel ministerial en el Gabinete para declarar lo que es patente para una nación horrorizada: que el presidente es incapaz de cumplir con los deberes y obligaciones de su cargo». Se trata de una resolución no vinculante, por lo que el vicepresidente puede desoirla. Si es así, hoy al anochecer la Cámara votará el «impeachment», el segundo en un año. El anterior reprobó a Trump por presionar a Ucrania para que le ayudara a desprestigiar a Joe Biden, que acabó ganando las elecciones. Tras la votación de la Cámara, es el Senado el que debe juzgar a Trump, y el único que tiene el poder de expulsarle e inhabilitarle. Planes en el Senado El líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, comparó ayer a Trump a «los peores dictadores», por su intención, frustrada, de perpetuarse en el poder alegando fraude en las elecciones. «El presidente no puede permanecer en el cargo un sólo día más, y si no lo releva el vicepresidente mañana [por hoy] será recusado por la Cámara de Representantes». Pronto, además, los demócratas tendrán la mayoría en el Senado, pero no tienen los dos tercios de los votos necesarios para expulsar a Trump. A pesar de la insurrección, que causó cinco muertos, los republicanos en la Cámara están divididos. Hay una minoría comandada por Liz Cheney (hija del ex vicepresidente Dick Cheney) crítica con el presidente, que no apoya el «impeachment» pero tampoco lo intenta descarrilar. «Voten con su conciencia», dijo ayer Cheney. Después está la mayoría que se opone al juicio político porque lo considera «divisivo». El diputado Jim Jordan, de Ohio, volvió ayer a defender las infundadas denuncias de fraude electoral. «No creo que estos intentos de expulsar al presidente del cargo a una semana de que lo abandonen sean saludables para la nación», dijo ayer Jordan en una vista celebrada de forma virtual por la pandemia.
12-01-2021 | Fuente: abc.es
Trump no se arrepiente de nada: «A mí me apoya mucha gente»
Donald Trump no se arrepiente de nada. Cree que el discurso que dio minutos antes de que una masa furiosa saqueara el Capitolio fue «completamente apropiado». Cree que aquellos que le acusan de incitar a sus seguidores a la insurrección son sólo parte de «una caza de brujas», y por eso este martes retomó una agenda suspendida mientras trató de invalidar el resultado de las elecciones y fue a la frontera con México a celebrar la construcción de más de 600 kilómetros de muro durante su mandato, parte de una gira de despedida antes de que abandone el cargo en una semana. Un presidente impenitente se dirigió ayer por primera vez a la nación tras casi una semana de silencio, tras ser expulsado de las mayores redes sociales por incitar al odio. Antes de subirse al helicóptero se acercó a los medios agolpados en la Casa Blanca y les dijo: «Si se fijan en mi discurso, y mucha gente lo ha hecho, y lo he visto tanto en los periódicos como en los medios, en la televisión, se ha analizado y todos creen que lo que dije era totalmente apropiado». Ya en Texas, ante el muro, el presidente pidió que se respeten «las tradiciones de este país». 170 identificados Mientras el presidente hablaba ante el muro, el FBI reveló en una rueda de prensa que ya hay 170 asaltantes del Capitolio identificados, 70 de los cuales han sido imputados por vandalismo. El fiscal Michael Sherwin, de Washington, dijo que la policía judicial está tratando el Capitolio «como si fuera la escena de un crimen». En su discurso de hace una semana, ante la Casa Blanca, Trump invitó a la masa a rodear el Congreso tras decirles: «Es increíble lo que debemos padecer, así que debemos pelear, todos deben pelear». El presidente añadió: «Los republicanos pelean constantemente como un boxeador con las manos atadas a la espalda. Sí, queremos ser amables. Queremos ser tan respetuosos con todos, incluidos los tipos malos. Pero vamos a tener que luchar mucho más duro». En cuestión de horas, el Capitolio estaba saqueado, y había cinco muertos sobre la mesa. De todos modos, Trump no cree que hiciera nada mal aquel aciago miércoles. Preguntado por si tuvo algún papel en el asalto, respondió: «Tengo el apoyo de mucha gente, más que nadie antes. Y hay que evitar la violencia». También dijo que sus seguidores están «muy enfadados» con la expulsión de Twitter y otras redes sociales. «Nunca he visto un enfado como el que veo ahora», añadió. Lo cierto es que Trump ha comenzado a recular, si no verbalmente sí por medio de sus acciones. Primero, ya ha aceptado del todo que Biden ha ganado las elecciones, y ya no bloquea el traspaso de poderes. Después, ya no aprovecha cada ocasión que tiene a los medios delante para denunciar un fraude del que no hay prueba alguna. Y sobre todo, ya no llama a los asaltantes «personas maravillosas» y «patriotas», como hizo el miércoles en Twitter, antes de ser expulsado. Ayer, en su viaje, Trump dijo que condena «la violencia, toda la violencia, la cometa quien la cometa». Además, Trump estuvo días sin contactar con su vicepresidente, tras tildarle de «cobarde» en redes sociales por no impedir in extremis la validación de los resultados de las elecciones. En realidad la masa asaltó el Capitolio momentos de que Pence dijera públicamente que no podía ceder ante las presiones de Trump. Los atacantes gritaban «ahorcad a Pence». Finalmente, el lunes por la noche Trump llamó a Pence y ambos mantuvieron una reunión que sus portavoces describieron como «cordial», en la que repasaron «los grandes logros de esta Administración». Lo cierto es que su propio Gobierno estaba sobre aviso de la violencia que podía estallar en Washington durante la validación de los resultados de las elecciones el 6 de enero, un día para el que el propio Trump había convocado una manifestación con un mitin ante su propia residencia. «Será salvaje», dijo el propio presidente en Twitter en diciembre. El FBI, la policía judicial, preparó un informe previo a la jornada de protesta en el que advertía de una pósenle «guerra» en el Capitolio. Las agencias de inteligencia tenían pruebas de sobra de que varias milicias y grupos radicalizados habían llamado a la insurrección, a asaltar el Capitolio y detener a diputados, senadores y el vicepresidente. En los foros de internet, esos extremistas comparaban las acciones que querían tomar a la guerra revolucionaria de 1775 contra la potencia colonial británica.
11-01-2021 | Fuente: abc.es
La Fiscalía de EE.UU. estrecha el cerco sobre los organizadores de la insurrección
La policía judicial y la fiscalía de Estados Unidos han iniciado una investigación exhaustiva sobre cómo se preparó y ejecutó la insurrección que llevó al saqueo del Capitolio y la muerte de cinco personas, ante las pruebas cada vez más evidentes de que aquel asalto violento no fue espontáneo, sino que se preparó durante semanas, y en gran parte de forma abierta en foros de internet. Hay de momento 60 imputados, unos 20 de los cuales se enfrentan a cargos federales por el asalto violento al Capitolio, que dadas la pruebas que van amasando el ministerio público y el FBI fue mucho más grave de lo que pareció en un primer momento. En varios foros de internet, al acceso de cualquiera, hay mensajes de las pasadas semanas llamando a los partidarios de Donald Trump a descender sobre Washington, la capital federal, el pasado 6 de enero para abortar la validación de la victoria de Joe Biden en las elecciones de noviembre. Según varios mensajes analizados y revelados por el grupo Site, especialista en extremismo en la red, el plan era tomar el Capitolio y esposar al vicepresidente y a los líderes demócratas. Por eso varios de los detenidos aparecen en imágenes tomadas el día del asalto con bridas o esposas de plástico. La masa, al asaltar el Senado, gritaba «ahorcad a Mike Pence», el nombre del vicepresidente. Un detenido análisis de las imágenes de la toma del Capitolio revela que hubo comandos de hombres con chalecos antibalas, vestidos de camuflaje, cargando para forzar las puertas del edificio. Varios de ellos iban armados, aunque tenían las armas escondidas bajo la ropa, como manda la ley en la capital federal. Otros portaban palos de madera y de metal. En el forcejo murió un agente de policía, Brian D. Sicknick, tras ser golpeado en la cabeza con un extintor. Otro aparece en unas imágenes aplastado hasta que le sale sangre de la boca, y está en estado grave. Posteriormente, la policía encontró bombas improvisadas ante las sedes del Partido Demócrata y el Partido Republicano. Sicknick fue enterrado ayer, y el presidente finalmente aceptó que las banderas en la Casa Blanca ondeen a media asta en honor de ese agente asesinado. Los agentes de policía arrestaron el 7 de enero a Cleveland Grover Meredith, que había viajado a Washington desde el estado de Georgia con dos armas y que dijo en un mensaje de texto que se disponía a asesinar a la líder demócrata Nancy Pelosi de un tiro. El despacho de Pelosi fue saqueado, y le sustrajeron un ordenador portátil, entre otras cosas. Ya ha sido detenido e imputado Richard Barnett, de 60 años y residente en Arkansas, que entró en el despacho, se sentó en una silla y puso los pies encima de la mesa, antes de llevarse unos sobres. También ha sido arrestado, en Florida, Adam Johnson, de 36 años, que se llevó el atril que usa Pelosi para dar sus conferencias de prensa en el mismo Capitolio. Según Rita Katz, directora del grupo Site, la organización del asalto comenzó después de un mensaje del presidente Trump en Twitter el 19 de diciembre, en el que dijo: «Gran protesta en Washington el 6 de enero. Venid, va a ser brutal». Según Katz, «es asombroso que la policía no estuviera mejor preparada, dadas las claras y explícitas advertencias de los partidarios de Trump, que expresaron su intención de rodear y asaltar el Congreso y usar esposas y bridas, y sus planes claros en foros públicos y el reciente precedente de un complot para asaltar el Capitolio de Michigan». Asuntos internos está investigando también la actuación de la policía del Capitolio, dados varios vídeos que muestran a agentes dejando pasar a los asaltantes, aunque otros muestran forcejeos claros. Han dimitido, a petición de los líderes políticos, el jefe de la policía del Capitolio, Steven A. Sund, y el sargento de armas de la Cámara de Representantes, un cargo que se dedica a garantizar el orden durante los plenos y que hasta ahora ocupaba Paul D. Irving. Del más de medio centenar de personas arrestadas por el asalto violento al Capitolio, varios son agentes policiales. Diversos cuerpos de seguridad en estados como California, Washington, Texas y New Hampshire han iniciado expedientes disciplinarios al recibir información de que varios agentes suyos habían acudido a la protesta en la capital. El fin de semana dimitió además un diputado estatal de Virginia Occidental, el republicano Derrick Evans, que participó en la insurrección y se grabó a sí mismo entrando en el Capitolio con el resto de los asaltantes. Desde el día de la insurrección, la duda es si el presidente Trump se enfrenta a cargos por la vía penal por haber invitado a los manifestantes a los que reunió ante la Casa Blanca a rodear el Congreso. Su abogado, Rudy Giuliani, dijo en la misma concentración: «Esto se decidirá en un combate». Unas horas después había cinco fallecidos. El jueves, el fiscal federal de la capital, Michael Sherwin, dijo en una conferencia telefónica que estudia presentar cargos contra el presidente. Sin embargo, al día siguiente un portavoz del departamento de Justicia dijo que de momento esa no es una vía que estén siguiendo. Los demócratas, por su parte, siguen con los planes de someter al presidente a un nuevo juicio político de «impeachment» para su recusación. Este lunes se presentan los cargos, y los diputados prevén votar el miércoles. Así, Trump sería el único presidente en la historia en haber sido reprobado en dos ocasiones, aunque el Senado no le haya destituido. Sí son cada vez más los republicanos que se han sumado a las peticiones de que Trump abandone el cargo. El senador republicano de Pensilvania Pat Toomey dijo ayer, en una entrevista en CNN, que Trump debe dimitir y que además debe enfrentarse a cargos penales por incitar a la turba a asaltar el Capitolio.
06-01-2021 | Fuente: abc.es
Trump, ante miles de seguidores: «Nunca nos rendiremos ante este atraco. Ganamos las elecciones»
En cuanto subió al escenario, con la Casa Blanca de fondo, Donald Trump rugió ante decenas de miles de partidarios que, enfervorecidos, tomaron este miércoles la capital: «Nunca nos vamos a rendir. Uno no se debe rendir ante un atraco de este tamaño. Que quede claro, hemos ganado esas elecciones». El presidente lleva meses diciendo que, dada la cantidad de gente que acudió a sus mítines en campaña, es imposible que perdiera. Por lo tanto, debió haber fraude. Trump se hizo rodear este miércoles de esa misma marea de gente entre la que flota a gusto, y juntos prometieron venganza a aquellos republicanos que tiren la toalla. Miles de partidarios de Trump, congregados en las cercanías de la Casa Blanca - Efe La policía calcula que unas 30.000 personas participaron en las protestas contra el resultado de las elecciones este miércoles, justo el día en que el Capitolio va a validar la victoria de Joe Biden . «Nadie ha querido investigar este fraude, porque los republicanos, o muchos de ellos, son tan corruptos como los demócratas», dijo Sam Chance, enfermera de 37 años llegada de Texas. Chance y quienes la acompañaban prometen que, si Trump sale de la Casa Blanca, como parece que sucederá, su siguiente misión será hacer que los republicanos que han aceptado la victoria de Biden pierdan las siguientes elecciones a las que se presenten. Esa amenaza la repitió Trump en su discurso. «Nos veremos en las primarias, y pagaréis», dijo el presidente, antes de animar a sus partidarios que marcharan desde la Casa Blanca hasta el Capitolio, donde iba a comenzar la certificación de los resultados de las elecciones. No parecía importarles en exceso a estos manifestantes que los republicanos estuvieran al borde de perder la mayoría en el Senado , con un recuento de infarto por el último escaño por Georgia. Ellos estaban aquí en Washington por Trump, él es su prioridad, su ídolo, y no un partido que muchos consideran parte del problema. Un manifestante: «Así tratamos a los traidores» «¿Viste lo que le hicimos a Romney? Así tratamos a los traidores», dijo a ABC otro texano, que dio como nombre Mike y dijo que tenía 43 años. En la mano enseñaba el móvil con el vídeo viral de un escache contra Mitt Romney, senador por Utah y ex candidato a la presidencia, en un vuelo que tomó a Washington el martes. Le acusaban los trampistas de traidor, por repudiar a Trump durante el juicio político del impeachment y todo lo que vino después. Esta toma trumpista de Washington no ha sido pacifica. La madrugada del martes al miércoles varios grupos con atuendo militar se enfrentaron a la policía, y hubo vandalismo y disturbios. Una decena de personas fue detenida. El líder del grupo extremista Proud Boys , Enrique Tarrio, había sido detenido y expulsado de la capital por actos de vandalismo. Sus compañeros, sin embargo, marcharon armados al caer la noche, prometiendo mantenerse junto al presidente hasta el mismísimo final.
04-01-2021 | Fuente: abc.es
Un muerto y varios heridos tras un tiroteo en una iglesia de Texas
Una persona falleció y varias más resultaron heridas este domingo en un tiroteo que tuvo lugar en la Iglesia Metodista de Starrville, en la localidad de Winona, en Texas, según confirmó en un comunicado el gobernador del estado, Greg Abbott. La víctima fatal es el pastor de la Iglesia, cuya identidad no trascendió. «Nuestros corazones están con las víctimas y los familiares de los fallecidos o heridos en esta terrible tragedia», dijo Abbott, que informó además de que el sospechoso ha sido arrestado por las fuerzas de seguridad, a las que agradeció su trabajo. «El estado de Texas está trabajando de cerca con los servicios de emergencias y con funcionarios locales para asegurar que se hace justicia y que la comunidad de Starrville tiene los recursos que necesita en este momento», agregó. El sargento Larry Christian, el portavoz de la oficina del sheriff del condado de Smith, donde se encuentra Winona, confirmó a la cadena CNN que el supuesto autor se encuentra bajo custodia policial, aunque después del suceso no se hizo pública su identidad de manera inmediata.
04-01-2021 | Fuente: abc.es
Doce senadores se negarán a aceptar la victoria de Biden en las elecciones de EE.UU.
Al menos una docena de senadores republicanos se opondrá el miércoles a validar la victoria del demócrata Joe Biden en las elecciones presidenciales de noviembre, y propondrá una auditoría del recuento en varios estados que ha perdido el presidente, de unos diez días de duración. Esta es la última oportunidad que tiene Donald Trump de impugnar el resultado de esas elecciones, pues una vez certifiquen los resultados las dos cámaras del Capitolio, nada impedirá el relevo en la presidencia, que se consumará este 20 de enero, como manda la Constitución. «El poder legislativo debería nombrar inmediatamente una comisión electoral, con plena autoridad investigadora y de escrutinio, para realizar una auditoría de emergencia de 10 días de los resultados electorales en los estados en disputa», escribieron los senadores en una declaración conjunta. «Una vez completada la auditoría, los estados individuales evaluarían los hallazgos de la Comisión y podrían convocar una sesión legislativa especial para certificar un cambio en su voto, si este fuera necesario», añadieron. Los «estados en disputa» que mencionan sus señorías en la carta son aquellos que en 2016 votaron a Trump y en 2020 a Biden: Wisconsin, Míchigan, Pensilvania, Arizona y Georgia. En todos ellos Trump ha denunciado fraude, sin una sola victoria en los juzgados. El primer senador de los 100 que hay en la cámara en anunciar que se opondrá a validar los resultados fue Josh Hawley, de Misuri. Este fin de semana se le ha unido Ted Cruz, de Texas, y otra decena de compañeros de bancada: Ron Johnson, de Wisconsin; James Lankford, de Oklahoma; Steve Daines, de Montana; John Neely Kennedy, de Luisiana; Marsha Blackburn y Bill Hagerty, de Tennessee; Mike Braun, de Indiana; Cynthia M. Lummis, de Wyoming; Roger Marshall, de Kansas, y Tommy Tuberville de Alabama. Es poco probable que este intento impida la proclamación de Biden como presidente este seis de enero. Los 12 senadores se suman a unos 140 diputados de los 435 que ocupan escaños en la Cámara de Representantes, y que también han avanzando que no aceptarán los resultados enviados por los estados antes mencionados. Con la protesta, lo que forzarán sus señorías es un debate de unas dos horas de duración en cada cámara y luego estas votarán sobre si aceptan los resultados o no, algo para lo que bastará con una mayoría simple. Voto en el Capitolio Los demócratas son mayoría en la Cámara de Representantes, por lo que allí Biden no tiene problema. En el Senado los demócratas no cuentan con suficientes votos, pero hay varios republicanos que ya han avanzado que no se van a prestar a esta estrategia. Este mismo domingo el senador republicano Lindsey Graham, de Carolina del Sur, dijo: «Proponer una comisión en esta fecha tardía, que tiene cero posibilidades de convertirse en realidad, no es verdaderamente luchar por el presidente Trump. Parece ser más un truco político que una estrategia efectiva». Graham ha sido uno de los mayores aliados de Trump en el Senado durante su mandato y hasta ha jugado con el al golf los fines de semana. Varios diputados han intentado que el vicepresidente Mike Pence, como presidente del Senado que es, se niegue a aceptar los resultados, forzando así que se proclame a Trump ganador de nuevo, ya que no se contarían los resultados en los estados donde presuntamente habría ocurrido ese fraude. Esos diputados republicanos hasta presentaron una demanda para forzarle la mano a Pence, aunque esta fue desestimada por el juez recientemente. El presidente Trump, por su parte, se mantiene firme en sus denuncias de fraude, y ayer compartió mensajes en la red social Twitter en los que insinuó que se podría posponer la toma de posesión del próximo presidente para aclarar estas supuestas denuncias de fraude, desestimadas por todos los juzgados a los que han llegado.
02-01-2021 | Fuente: abc.es
La Justicia desestima una demanda que pretendía dar a Pence poderes para nombrar a Trump nuevo presidente
La Justicia de Estados Unidos ha desestimado este viernes una demanda impulsada por un congresista republicano y varios miembros del partido en Arizona, en la que pedían otorgar el poder al vicepresidente Mike Pence de nombrar a Donald Trump el 6 de enero nuevo presidente de Estados Unidos. Como presidente del Senado, Pence presidirá el acto en el que se proclamará ganador a Biden el próximo miércoles, sin embargo algunas voces republicanas buscaban dar poderes al vicepresidente para que decidiera cuáles votos del Colegio Electoral eran válidos alegando un fraude en las elecciones y, así, mantener a Trump en el poder. El juez del quinto distrito de Texas, Jeremy Kernodle, nombrado por Trump, no ha admitido a trámite la demanda por carecer de base, según CNN. El propio Pence había pedido al tribunal que rechazara el caso que consideraba «una contradicción legal andante». El presidente electo Joe Biden comenzará su mandato el próximo 20 de enero. Pese a la falta de pruebas y los repetidos fracasos de la vía judicial, al menos 140 republicanos rechazarán la proclamación de Biden, de acuerdo con CNN. El senador por Missouri, Josh Hawley, ha anunciado que hará una objeción al proceso por lo que senadores y miembros de la Cámara deberán de decidir si votan a favor o no del resultado electoral, lo que aumentará en unas horas la duración del acto. El líder de los republicanos en el Senado, Mitch McConnell, ha pedido a los senadores que no muestren su objeción a la elección y ha asegurado en una reunión con el resto de los senadores que su voto el 6 de enero será el voto más «consecuente» de su carrera política, según 'Axios'. El senador republicano por Nebraska Ben Sasse también ha pedido a sus compañeros que no intenten anular las elecciones, ya que Trump no ha aportado pruebas del fraude y ha asegurado que el presidente y sus aliados están «jugando con fuego». Las tensiones entre McConnell y Trump se han intensificado después de que el primero reconociera la victoria de Biden en las elecciones, tras lo que el presidente ha entorpecido su labor en la Cámara. En las últimas semanas, vetó la ley del presupuesto de Defensa y, tras retrasar una semana la firma del paquete de estímulo económico para hacer frente a la pandemia, continúa pidiendo cheques de 2.000 dólares para los perjudicados por la crisis económica, una medida más del agrado de los demócratas que de los legisladores de su propio partido.
31-12-2020 | Fuente: abc.es
Muere a los 80 años el hombre considerado como el mayor asesino de la historia de EE.UU.
Samuel Little, considerado como el asesino en serie más sanguinario de la historia de EE.UU., murió en un hospital californiano a los 80 años, ha informado en un comunicado el Departamento de Correcciones y Rehabilitación de dicho estado. Little confesó en 2018 que había matado, a lo largo de cuatro décadas y por todo el país, a más de 90 personas, unos crímenes de los que más de medio centenar han sido ya confirmados por el FBI. Las autoridades detallaron que todavía no se ha determinado cuál fue la causa de su fallecimiento. El asesino, que cumplía cadena perpetua, fue detenido en septiembre de 2012 en un albergue para personas sin techo en el estado de Kentucky y se le trasladó a California, donde lo reclamaban por delitos de drogas. Una vez en Los Ángeles, las autoridades vincularon su ADN con el encontrado en los asesinatos de tres mujeres entre 1987 y 1989, todas ellas estranguladas y sus cuerpos arrojados a un callejón, un vertedero y un garaje. A Little le sentenciaron a tres condenas de cadena perpetua por esos tres asesinatos, pero la Policía quiso compartir su ADN y detalles de su modus operandi con el FBI para que realizara una investigación más profunda. Lo que el FBI halló fue «un alarmante patrón y nexos convincentes con muchos otros asesinatos», en su mayoría «mujeres vulnerables y marginadas» dedicadas a la prostitución y adictas a las drogas. «A veces sus cuerpos no fueron identificados y sus muertes ni siquiera investigadas», detalló entonces el FBI. Uno de los sucesos llevó al FBI a Texas y, acompañados por los 'Rangers' de ese estado, los federales decidieron interrogar en la cárcel a Little, que accedió a cooperar a cambio de un traslado penitenciario. «Repasó ciudades y estados y les entregó a los 'rangers' el número de personas que mató en cada lugar. Jackson, Misisipi, una; Cincinnati, Ohio, una; Phoenix, Arizona, tres; Las Vegas, Nevada, una», explicó el FBI en 2018. Un estilo de vida nómada Little recordaba a sus víctimas y los asesinatos en gran detalle, hasta fue capaz de dibujar los rostros de algunas de las mujeres, aunque su memoria falló a la hora de memorizar las fechas y establecer una cronología. Según los investigadores, Little abandonó su hogar familiar a finales de los años 50. Desde entonces inició una estilo de vida nómada: cruzaba el país de punta a punta en pocos días, robaba de pueblo en pueblo para comprar drogas y alcohol, y ante sus primeros problemas con la autoridad cambiaba de lugar. Fue eso, junto al perfil de sus víctimas y que gran parte de los asesinatos ocurrieron antes de que la criminología adoptase el ADN, lo que le ayudó a pasar desapercibido durante décadas.
24-12-2020 | Fuente: as.com
La foto que remueve conciencias
El profesor de Texas fue fotografiado por su hija horas antes de morir. La mujer lamenta que su padre pasara tantas horas extra dedicado a su trabajo.
23-12-2020 | Fuente: abc.es
Trump otorga veinte indultos, incluidos dos condenados en la «trama rusa»
Donald Trump utilizó este martes sus poderes como presidente de EE.UU. para indultar a veinte personas, incluidos dos condenados en la llamada «trama rusa» de su campaña presidencial, además de tres ex legisladores republicanos del Congreso y cuatro contratistas militares que mataron a catorce civiles iraquíes en Bagdad en 2007. Los indultos presidenciales son habituales en los últimos días y semanas de los presidentes en la Casa Blanca y Trump ha hecho saber a sus asesores que firmará más de aquí al final de su mandato, el próximo 20 de enero. Se ha especulado que Trump podría conceder la clemencia presidencial para miembros de su familia e incluso para sí mismo. Los indultados por la «trama rusa» son George Papadopoulos y Alex van Der Zwaan. El primero era un asesor de la campaña presidencial de Trump y mintió a los investigadores del FBI sobre sus contactos para obtener información perjudicial sobre Hillary Clinton, la rival de Trump en las elecciones de 2016. Van der Zwaan, un abogado holandés que trabajaba con el entonces director de campaña de Trump, Paul Manafort, también mintió a los investigadores. Ambos cumplieran penas cortas de cárcel, pero el indulto de Trump limpia su historial penal y, sobre todo, supone una venganza del presidente frente a la investigación sobre el complot con Rusia y la obstrucción a la justicia que ocupó buena parte de su mandato. Los legisladores republicanos indultados son Duncan Hunter -condenado por usar fondos de campaña en gastos personales-, Chris Hollins -por uso de información privilegiada- y Steve Stockman -por desviar donaciones para obras caritativas a su bolsillo-. Los dos primeros fueron apoyos férreos de Trump y el último está vinculado a Sidney Powell, la abogada que más ha defendido sis acusaciones -todavía no sustáncialas ni validadas en los tribuanales- de fraude electoral masivo. El perdón presidencial también ha recaído en cuatro empleados de Blackwater Worldwide, una empresa de seguridad privada que ofrecía servicios al Gobierno de EE.UU. en Irak. Nicholas Slatten, Paul Slough, Evan Liberty y Dustin Heard dispararon en septiembre de 2007 contra un grupo de iraquíes mientras protegían el transporte de un grupo de miembros del Gobierno de EE.UU. Mataron a 14 civiles e hirieron a otros 17. El asunto desencadenó una crisis diplomática que acabó con la cancelación de los servicios de Blackwater y los cuatro empleados fueron condenados a diferentes penas de cárcel en 2014. La de mayor envergadura, la de Slatten, cadena perpetua. Trump también dio su indulto a dos miembros de la Patrulla Fronteriza -Ignacio Ramos y Jose Compean- que acaban con la vida de un sospechoso de narcotráfico en una operativa cerca de El Paso (Texas). Sus sentencias ya habían sido conmutadas en el pasado por el presidente George W. Bush.