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Noticias de texas

18-07-2018 | Fuente: as.com
Kawhi Leonard-San Antonio: historia de un desencuentro
En marzo de 2016 comenzaron los problemas del alero con una lesión en el cuádriceps que desató una tormenta incontrolable en Texas.
18-07-2018 | Fuente: elpais.com
Texas Instruments despide a su consejero delegado por violar el código de conducta
El ejecutivo había tomado el control de la tecnológica, pionera en la industria de semiconductores, hace menos de dos meses
10-07-2018 | Fuente: abc.es
Trump designa a Brett M. Kavanaugh como su candidato para juez del Supremo de Estados Unidos
La ha definido como la «decisión más importante que puede hacer un presidente», además de la de declarar la guerra y la paz. Despues del nombramiento en 2017 de Neil Gorsuch, en sustitución del fallecido Antonin Scalia, Donald Trump ha propuesto por segunda vez a un candidato a juez de la Corte Suprema en tan solo año y medio de gobierno, y este ha sido finalmente el juez Brett M. Kavanaugh, de 53 años. En un acto celebrado en la Casa Blanca, el presidente ha dicho continuar el legado del presidente Reagan al no preguntar las opiniones personales de los candidatos. «Lo que importa no son los puntos de vista políticos de un juez, sino si puede dejar de lado esas visiones para hacer lo que la ley y la Constitución requieren. Me complace decir que he encontrado, sin lugar a dudas, a esa persona. Esta noche es mi honor y privilegio anunciar que nominaré a Brett Kavanaugh a la Corte Suprema de los Estados Unidos», ha expresado Trump antes de dar entrada a su candidato, que ha comparecido en la sala acompañado de su familia. Brett M. Kavanaugh vive en Maryland, estado vecino a Washington DC, en cuya Corte de Apelaciones lleva trabajando desde hace doce años, tras acabar su labor como ayudante del presidente George W. Bush. Se graduó en Yale y a principios de los 90 trabajó para el juez Anthony M. Kennedy, a quien ahora sustituirá en caso de ser aprobado por el Senado (donde los republicanos cuentan con una mayoría de 51 a 49 representates). Además, Kavanaugh participó en la investigación que el fiscal especial Kenneth W. Starr llevó a cabo sobre la posible obstrucción a la justicia del presidente Bill Clinton con motivo de su relación con la Monica Lewinsky, becaria en la Casa Blanca, y fue coautor del informe que puso las bases para su posterior 'impeachment'. Sin embargo, años después ha manifestado que un presidente debería quedar al margen de este tipo de investigaciones, al menos durante el ejercicio de su cargo. La relación de Brett M. Kavanaugh con aquel episodio presidencial puede ser uno de los aspectos sobre los que más incidan los demócratas a su paso por el Senado en busca de la confirmación, dado que sigue en marcha la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre la posible relación entre Rusia y la campaña de Donald Trump en las elecciones de 2016. Los minoría demócrata puede intentar trazar un paralelismo entre la situación de Bill Clinton y el actual presidente. De momento, la primera reacción de este bando en el Senado ha llegado vía Twitter de la mano de su líder, Chuck Schumer, que ha dudado de la imparcialidad de Kavanaugh y ha señalado que «en caso de que sea confirmado, los derechos reproductivos de las mujeres estarán en manos de cinco hombres de la Corte Suprema». El aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo, el control de las armas, la discriminación positiva o programas de salud como el Obamacare son algunos de los temas cuya legalidad podría verse afectada con la nueva configuración del Supremo, que con el juez Brett M. Kavanaugh carga la balanza del lado conservador. Aunque Kennedy era parte de ese bloque, acostumbró a decantar su voto hacia la versión más liberal en asuntos como el matrimonio homosexual o el aborto, algo que parece difícil que se repita en el caso del nuevo candidato, a pesar de las críticas que ha recibido desde algunos sectores que consideran que no está lo suficientemente a la derecha. Por ejemplo, en octubre del año pasado emitió su opinión discordante con la decisión judicial de permitir que una menor inmigrante detenida en Texas pudiera abortar. En su discurso, Kavanaugh no ha escondido su fe católica, además de presumir de que en sus años como juez la mayoría de los asistentes que ha contratado son mujeres. «Mi filosofía judicial es clara. Un juez debe ser independiente y debe interpretar la ley, no hacer la ley. Un juez debe interpretar los estatutos tal y como están escritos. Y un juez debe interpretar la Constitución tal y como está escrita», ha señalado ante los invitados al acto de la Casa Blanca. En los alredores de la Corte Suprema, decenas de manifestantes coreaban consignas en defensa del aborto y de otros derechos constitucionales que ven peligrar de ahora en adelante.
10-07-2018 | Fuente: abc.es
Trump designa a un juez de prestigio y pro-vida para el Supremo de Estados Unidos
La ha definido como la «decisión más importante que puede hacer un presidente», además de la de declarar la guerra y la paz. Despues del nombramiento en 2017 de Neil Gorsuch, en sustitución del fallecido Antonin Scalia, Donald Trump ha propuesto por segunda vez a un candidato a juez de la Corte Suprema en tan solo año y medio de gobierno, y este ha sido finalmente el juez Brett M. Kavanaugh, de 53 años. En un acto celebrado en la Casa Blanca, el presidente ha dicho continuar el legado del presidente Reagan al no preguntar las opiniones personales de los candidatos. «Lo que importa no son los puntos de vista políticos de un juez, sino si puede dejar de lado esas visiones para hacer lo que la ley y la Constitución requieren. Me complace decir que he encontrado, sin lugar a dudas, a esa persona. Esta noche es mi honor y privilegio anunciar que nominaré a Brett Kavanaugh a la Corte Suprema de los Estados Unidos», ha expresado Trump antes de dar entrada a su candidato, que ha comparecido en la sala acompañado de su familia. Brett M. Kavanaugh vive en Maryland, estado vecino a Washington DC, en cuya Corte de Apelaciones lleva trabajando desde hace doce años, tras acabar su labor como ayudante del presidente George W. Bush. Se graduó en Yale y a principios de los 90 trabajó para el juez Anthony M. Kennedy, a quien ahora sustituirá en caso de ser aprobado por el Senado (donde los republicanos cuentan con una mayoría de 51 a 49 representates). Además, Kavanaugh participó en la investigación que el fiscal especial Kenneth W. Starr llevó a cabo sobre la posible obstrucción a la justicia del presidente Bill Clinton con motivo de su relación con la Monica Lewinsky, becaria en la Casa Blanca, y fue coautor del informe que puso las bases para su posterior 'impeachment'. Sin embargo, años después ha manifestado que un presidente debería quedar al margen de este tipo de investigaciones, al menos durante el ejercicio de su cargo. La relación de Brett M. Kavanaugh con aquel episodio presidencial puede ser uno de los aspectos sobre los que más incidan los demócratas a su paso por el Senado en busca de la confirmación, dado que sigue en marcha la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre la posible relación entre Rusia y la campaña de Donald Trump en las elecciones de 2016. Los minoría demócrata puede intentar trazar un paralelismo entre la situación de Bill Clinton y el actual presidente. De momento, la primera reacción de este bando en el Senado ha llegado vía Twitter de la mano de su líder, Chuck Schumer, que ha dudado de la imparcialidad de Kavanaugh y ha señalado que «en caso de que sea confirmado, los derechos reproductivos de las mujeres estarán en manos de cinco hombres de la Corte Suprema». El aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo, el control de las armas, la discriminación positiva o programas de salud como el Obamacare son algunos de los temas cuya legalidad podría verse afectada con la nueva configuración del Supremo, que con el juez Brett M. Kavanaugh carga la balanza del lado conservador. Aunque Kennedy era parte de ese bloque, acostumbró a decantar su voto hacia la versión más liberal en asuntos como el matrimonio homosexual o el aborto, algo que parece difícil que se repita en el caso del nuevo candidato, a pesar de las críticas que ha recibido desde algunos sectores que consideran que no está lo suficientemente a la derecha. No obstante, en octubre del año pasado emitió su opinión discordante con la decisión judicial de permitir que una menor inmigrante detenida en Texas pudiera abortar. En su discurso, Kavanaugh no ha escondido su fe católica, además de presumir de que en sus años como juez la mayoría de los asistentes que ha contratado son mujeres. «Mi filosofía judicial es clara. Un juez debe ser independiente y debe interpretar la ley, no hacer la ley. Un juez debe interpretar los estatutos tal y como están escritos. Y un juez debe interpretar la Constitución tal y como está escrita», ha señalado ante los invitados al acto de la Casa Blanca. En los alredores de la Corte Suprema, decenas de manifestantes coreaban consignas en defensa del aborto y de otros derechos constitucionales que ven peligrar de ahora en adelante.
04-07-2018 | Fuente: abc.es
Trump dejará de promover la discrimación positiva de minorías en las universidades
La idea era conseguir que la universidad se abriera a todos, que el campus reflejara la diversidad étnica del país y, por ende, evitar así la discriminación de las minorías más castigadas de Estados Unidos. Sin embargo, la administración Trump ha decidido que ha llegado el momento de levantar el pavimento de su antecesor para que el camino de acceso a la educación superior elimine los que considera obstáculos discriminatorios contra los alumnos más preparados. Es decir, Trump acaba con la discriminación positiva de las minorías avalada por Barack Obama. Los departamentos de Educación y Justicia han anunciado que eliminan las directrices establecidas por Obama, que servían de guía a los centros académicos para sus políticas de admisión. El objetivo era que, para su selección, los campus tuvieran en cuenta el factor racial con el fin de fomentar la igualdad de oportunidades y un ambiente de convivencia entre personas de diferente origen y bagaje. Un objetivo cuyos métodos «abogan por preferencias políticas y posiciones que van más allá de los requisitos de la Constitución», según denuncian en una carta conjunta ambos departamentos para justificar su eliminación. Tanto las directrices de tiempos de Obama como las que pueda promover ahora Trump no tienen rango de ley, pero las guías que desarrolla cada gobierno pueden influir en la resolución judicial de conflictos y determinar la pérdida de fondos federales en el caso de aquellos centros que no sigan sus preceptos. Con Trump están todavía por definirse las líneas maestras, que cuando menos parecen fundamentarse en el principio de «neutralidad racial» de la presidencia de George W. Bush. Anurima Bhargava, una de las autoras de la guía de Obama, denunciaba en The New York Times que la supresión de ésta busca, entre otras cosas, resolver contra la Universidad de Harvard una denuncia por discriminación. Se trata en concreto de una demanda de Students for Fair Admissions (Estudiantes por Admisiones Justas), organización de corte conservador que sostiene que la discriminación es contra los blancos. Irónicamente, en el caso de Harvard, las denuncias parten de una minoría creciente en el país, los americanos de origen asiático, algunos de cuyos miembros dicen verse perjudicados por el hecho de que las cuotas raciales sean determinantes en la selección, y no exclusivamente los méritos académicos. El caso de Harvard acabará muy probablemente en la Corte Suprema, que en varias ocasiones se ha manifestado favorable a la discriminación positiva. La última vez fue en 2016, con un resultado final de 4 votos a 3 contrarios a la demanda de una mujer blanca que se sintió discriminada por la Universidad de Texas. Claro que los vientos soplan ahora en otra dirección tras la anunciada retirada del juez Anthony M. Kennedy. Trump ha anticipado que el próximo lunes presentará a su candidato o candidata a formar parte de la máxima instancia judicial del país, por lo que todo indica que la nueva composición del tribunal será más proclive a sentenciar en otro sentido. Mientras organizaciones conservadoras como el Center for Equal Opportunity (Centro para la Igualad de Oportunidades) celebran el giro, otras como la National Education Association (Asociación Nacional de Educación), con cerca de tres millones de afiliados en el sector de la educación pública, lo lamentan. Su presidenta, Lily Eskelsen García, ha hecho llegar a ABC un comunicado en el que denuncia que «el Departamento de Educación le ha vuelto a fallar a nuestros alumnos» y defiende que la discriminación positiva «promueve la diversidad de relaciones, aborda los prejuicios implícitos y beneficia a posteriori a los estudiantes en sus comunidades y futuros lugares de trabajo».
02-07-2018 | Fuente: elmundo.es
Texas y la música que empodera
 
27-06-2018 | Fuente: abc.es
La mujer que se hizo detective privado para encontrar al asesino de su amiga 20 años después
El afán de justicia de Sheila Wysocki es toda una prueba de perseverancia. Como cuenta el medio «BBC», Wysocki, traumatizada por la violación y asesinato de su amiga Angela Samota en 1984, puso todo su empeño en reabrir el caso dos décadas más tarde y en encontrar al responsable de su muerte. Sus esfuerzos tuvieron recompensa cuando su insistencia hizo que la policía emprendiera nuevas pesquisas y diera con el culpable. «Angie fue encontrada en su habitación a altas horas de la madrugada, la habían violado y asesinado. Fue un apuñalamiento muy violento, horrible. Recuerdo gritar porque mi madre vino y cuando colgué el teléfono, a través de mis lágrimas supo lo que había sucedido», explicó Wysocki a «BBC». El dolor causado por la muerte de su amiga le causó varios problemas psicológicos, de los que consiguió recuperarse poco a poco. Desde el principio, la mujer decidió ayudar en la investigación policial, llegando a irse a cenar con el principal sospechoso para intentar conseguir alguna pista o descubrir algo sobre él. Todo fue en vano. Tuvieron que pasar veinte años para que Wysocki se decidiera a tomar, de nuevo, cartas en el asunto. Fue en 2004, tras abandonar Texas e instalarse junto a su familia en Tennesse, cuando intentó reabrir las pesquisas. Para conseguir su propósito, estudió para convertirse en detective privado y resultar más convincente ante la policía. Finalmente, el caso volvió a investigarse, y en esa ocasión pudo resolverse con éxito: dos pruebas de ADN, que en 1984, por lo incipiente de las técnicas de análisis, no habían dado la información necesaria, volvieron a ser estudiadas. En esa ocasión, permitieron identificar al responsable del asesinato y violación de su amiga Angela. «Fui al juicio en Dallas para ver hacer justicia a Angie, y ahora él no está en la calle y creo que se está pudriendo en la cárcel con una cadena perpetua, pero eso no cambia nada, ella sigue muerta», lamentó, de todos modos, Wysocki en «BBC».
25-06-2018 | Fuente: abc.es
Casi 2.000 menores separados de sus padres en EE.UU. siguen en paradero desconocido
Al colapso del sistema de atención a los inmigrantes que llegan a Estados Unidos, se suma el drama y el caos que ha generado la decisión de la administración Trump de separar a los menores de sus padres en los casos de entrada al país por vías irregulares. Aunque la reacción social y política logró que el presidente anulara la medida, ésta afectó a alrededor de 2.500 niños. El pasado sábado, el gobierno comunicó que había logrado reunir con sus familias a 522 de ellos pero, ¿qué sucede con los 2.000 restantes? ¿Dónde están? ¿Cómo van a lograr reunificarlos? La respuesta a esta última pregunta no está nada clara, aunque el Gobierno, a través del Departamento de Salud y Servicios Humanos, responsable de la custodia de los menores, ha asegurado que está haciendo todo lo posible para lograrlo. Sin embargo, organizaciones que asisten a estos menores denuncian que los niños que han sido separados forzosamente de su padres, ahora diseminados por todo el país, no suelen llevar documentación ni contacto alguno en su mochila, al contrario de lo que suele suceder con los que llegan solos a Estados Unidos. Además, hay casos en los que, por edad, resulta casi imposible lograr que ofrezcan información relevante para localizar a sus progenitores. Una abogada de Miami, que representa a una niña de 3 años, relataba a The Washington Post cómo la bebé apenas puede comunicar su edad levantando tres dedos, pero no facilitar la información que sería necesaria para avanzar en el proceso de reunificación. Otra de las cuestiones que plantea la gestión de la separación familiar, es sobre quién recae la responsabilidad de su bienestar y seguridad. Después del máximo de 20 días que pueden permanecer detenidos, los menores pasan a refugios y centros de la Oficina de Reasentamiento del Refugiado (ORR), dependiente del Departamento de Salud y Servicios Humanos, que son gestionados por entidades privadas. The New York Times informaba este lunes de la desaparición de un chico de 15 años de uno de estos refugios en Texas, un antiguo supermercado de la popular cadena Walmart reconvertido para acoger a 1.500 menores. Un portavoz de la asociación responsable se defendía alegando que no tienen la potestad de detenerlos si intentan marchar, algo que confirmaba un funcionario del gobierno. Sin embargo, la web de la ORR afirma que los trabajadores "han de conocer la localización exacta de cada niño". Estados Unidos cuenta con alrededor de cien refugios distribuidos por 17 estados. Trump tuiteó acerca de las buenas condiciones de estos centros, pero hay testimonios que lo desmienten en varios de ellos. Según una investigación realizada por Reveal, proyecto del Centro para el Periodismo de Investigación, algunos de estos refugios, financiados por el Gobierno, tienen denuncias por maltrato. En un reciente informe relatan casos de deficiente atención médica, distribución de material pornográfico, personal en estado etílico o abusos sexuales.
23-06-2018 | Fuente: abc.es
Estudios sobre inmigración y criminalidad desmienten a Donald Trump
Uno de los problemas de la mitología es que tiende a ignorar los datos. En Estados Unidos, el ciudadano medio tiene la percepción de que la inmigración conlleva una mayor criminalidad, relación que Donald Trump se encargó de explotar durante toda la campaña electoral de 2016. El viernes, el presidente organizó un acto en la Casa Blanca junto a víctimas de crímenes cometidos por inmigrantes en situación irregular. Un intento por parte de Trump de contrarrestar el efecto que han tenido en medio mundo las imágenes de las separaciones familiares en frontera, de los niños enjaulados en centros de detención de Texas. «Son ciudadanos americanos a los que han separado de manera permanente de sus seres queridos, no solo un día o dos», dijo el presidente refiriéndose a estas víctimas. La irreversibilidad de la muerte es cierta, las cifras de los días de separación de las familias apresadas en la frontera sur quedan lejos de la realidad. Hay niños, incluidos bebés, que llevan separados dos meses de sus padres y todavía no está claro cómo podrán llegar a reunirse. Una organización legal de Texas, que representa a más de 300 padres, informaba el jueves de que apenas había logrado localizar a dos niños. En la sesión celebrada en la Casa Blanca se escucharon relatos de los familiares de víctimas, algunos de ellos muertos en accidentes de coche en el que estuvieron implicados inmigrantes sin papeles, también casos de violación y tortura. Donald Trump ofreció datos de criminalidad y asumió como ciertas algunas conjeturas sin base estadística, como la de que 63.000 estadounidenses han muerto a manos de inmigrantes irregulares desde los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. En Texas, menos condenas a inmigrantes Sin embargo, negó la base científica detrás de los estudios que muestran que, por ejemplo, en el propio estado de Texas, los inmigrantes irregulares reciben un 56% menos de condenas criminales que los estadounidenses, cifra que es un 85% inferior en el caso de los inmigrantes en situación regular, según un estudio del Instituto Cato realizado a partir de datos públicos de 2015. «¿Es eso posible? La respuesta es que no es verdad. Lo escuchas y es como si [los inmigrantes] fueran mejores personas que las nuestras, que nuestros ciudadanos. No es verdad», despreció Trump estos informes, sin explicar de dónde extrae las conclusiones contrarias. Las de diversos estudios recalcan que, incluso con el gran incremento de población inmigrante que se ha producido en las últimas cuatro décadas, los índices de criminalidad han disminuido. Según el análisis estadístico de «The Marshall Project», una organización no partidista, «en las diez ciudades con mayor incremento de inmigrantes, los niveles de criminalidad estaban en 2016 por debajo de 1980». A pesar de ello, Trump tiene claro que son personas que «se van a meter continuamente en problemas y van hacer cosas malas».
23-06-2018 | Fuente: abc.es
Confusión y caos en la aplicación de la orden de Trump para no separar familias
La política migratoria de Donald Trump, desde el polvo de la frontera a los pasillos alfombrados de Washington, está sumida en el caos. Es un proceso de acción-reacción que, en lugar de solucionar el problema de la inmigración ilegal, lo está agravando y suponiendo una nueva crisis de imagen pública para el presidente. La política de «tolerancia cero» en la frontera desde comienzos de mayo supuso la separación de menores inmigrantes de sus familias y un problema humanitario y logístico. La orden presidencial para evitar esta separación ha provocado más confusión. El cumplimiento de la exigencia de que los niños estén con sus padres parece lejos de cumplirse, por improvisación y errores burocráticos. Hay al menos 2.300 niños menores de doce años separados de sus familias y no parece que su situación vaya a cambiar a corto plazo. «O el Gobierno no estaba pensando cómo iban a reunir a las familias, o simplemente decidieron que no les importa», aseguró a «The Washington Post» Natalia Cornelio, que trabaja para Texas Civil Rights Project, una organización que trata de poner en contacto a menores y sus familias. De los 300 padres con los que trabajan, solo han localizado a dos niños. Los testimonios de familias afectadas y sus abogados hablan de teléfonos de atención que no responden, de desinformación sobre la situación de sus familiares y de escasa colaboración de las autoridades para acabar con la separación. «Es un laberinto total», resumía la abogada Jodi Goodwin, que tiene una docena de clientes afectados. En muchos casos, la posibilidad de localizar a menores y a sus padres se tuerce por errores burocráticos: se detiene a familias en la frontera y no se les cataloga como tal en sus expedientes o hay niños que llegan a los centros de detención solos y se les considera que han cruzado el país sin acompañante (lo hacen miles), aunque en realidad lo hicieron con sus padres. La confusión también llega a cómo deben actuar las autoridades para conciliar la política de «tolerancia cero» y evitar la separación de familias. Los medios estadounidenses han comprobado cómo la policía de frontera han recibido informaciones contradictorias sobre cómo actuar con los inmigrantes detenidos. En un principio, se dijo que se suspendía la detención de familias. Después, que se dejaría de llevar a los juzgados y se les liberaría ante la imposibilidad actual de detener a los padres y no separarles de sus maneras. Mantener a las familias juntas y no liberarlas supone desafíos logísticos y legales. Por un lado, la jurisprudencia exige que los menores no pasen más de 20 días en detención. Por otro, las autoridades no tienen la capacidad de centros de detención y de procesamiento para el actual flujo de inmigrantes. El Departamento de Defensa anunció que se habilitarían campamentos militares en Texas y Arkansas con capacidad para 20.000 personas. Pero las explicaciones de las autoridades sobre a quién alojará ?menores, familias, adultos? son todavía confusos. El Congreso vive la misma disfunción que la frontera. Los republicanos, que controlan ambas cámaras, llevan meses tratando de impulsar una reforma migratoria que consiga tres pilares fundamentales: aumentar la seguridad en la frontera, dar una solución a los «dreamers» (los jóvenes indocumentados que fueron regularizados por Barack Obama) y financiar el muro con México que prometió Trump. En la última semana, se ha añadido la necesidad de evitar la separación de las familias. En un nuevo giro del guión, Trump dio un golpe de gracia a esos proyectos legislativos: «Los republicanos pierden su tiempo con la inmigración», aseguró en Twitter, donde abogó por dejar de lado la reforma migratoria hasta después de las elecciones legislativas de otoño, donde espera reforzar sus mayorías y no depender del visto bueno de los demócratas.
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