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Noticias de terrorismo

08-07-2020 | Fuente: abc.es
Censura de internet y registros sin orden judicial en Hong Kong
Registros, vigilancias y «pinchazos» telefónicos sin orden judicial, censura de internet, congelación de activos y control de los datos de los usuarios de las redes sociales, incluidos los del extranjero. Estas son las prerrogativas que la Ley de Seguridad Nacional impuesta por China otorga a la Policía de Hong Kong, aprobadas el lunes por la noche en la primera reunión de la Comisión encargada de aplicarla, dirigida por la jefe ejecutiva del Gobierno local, Carrie Lam. La antigua colonia británica, que era una de las ciudades más libres de Asia, va perdiendo sus privilegios bajo el autoritario régimen del Partido Comunista 23 años después de su devolución. Aunque Pekín se comprometió a mantener hasta 2047 su autonomía y sus libertades bajo la fórmula «Un país, dos sistemas», impuso la semana pasada esta ley para aplastar las violentas protestas que llevan un año reclamando democracia. Con un lenguaje muy vago que prácticamente lo pena todo y deja las condenas a la interpretación de los jueces, dicha legislación castiga con entre tres años de prisión y cadena perpetua la subversión, la secesión, el terrorismo y las injerencias extranjeras. Tan draconiana ley, que no pasó por el Parlamento autónomo y cuyo contenido no se conoció hasta que fue promulgada casi a medianoche, ha desatado el miedo entre los activistas y partidarios demócratas. Asustados por su dureza, ya que criminaliza hasta llevar una bandera por la independencia, muchos hongkoneses están borrando sus comentarios políticos de las redes sociales. Aunque la legislación no tiene efecto retroactivo, dichas opiniones del pasado pueden ser usadas como agravante si alguien es detenido en el futuro. Además, está cundiendo el temor a que la Policía pueda espiar las conversaciones telefónicas y mensajes de texto, ahora que dichas prácticas no han de ser autorizadas por un tribunal, sino por la propia jefa del Gobierno local «en circunstancias especiales» sin especificar. Para evitarlo, los hongkoneses están recurriendo a aplicaciones encriptadas cuyas descargas se disparan en los últimos días, como Signal, o a conexiones VPN a servidores extranjeros de internet. Para las redes sociales y aplicaciones de mensajería y correos electrónicos, la nueva ley también establece la obligación de entregar la información que requiera la Policía. Pero las principales plataformas, como Facebook, Twitter, WhatsApp, Instagram y Google han puesto en suspenso dicha petición mientras evalúan con más detalle la normativa, incluyendo si supone una violación de la libertad de expresión y los derechos humanos. Por su parte, el servicio de mensajería Telegram, muy usado por los manifestantes para organizar sus protestas, ya ha dicho que no entregará información de sus usuarios a las autoridades. Pero estas compañías tecnológicas se enfrentan a multas de 100.000 dólares de Hong Kong o penas de dos años de cárcel. Incluso pueden ser prohibidas como en China continental, donde están censuradas. Censura de contenidos Temiéndose lo que está al caer, ha sido precisamente una aplicación china de vídeos, la popular Tiktok, la primera en suspender su servicio en la ciudad. En cambio, sí seguirá funcionando su versión china, Douyin, que es en mandarín y sus usuarios se descargan en el continente porque sí cumple con la censura de contenidos políticamente sensibles para el régimen. Además de por la oposición demócrata, el recorte de libertades que trae la nueva ley ha sido denunciado por la Asociación de Periodistas de Hong Kong, que presentó ayer su informe anual. «El estado de la libertad de prensa es el peor que he visto en treinta años», criticó su presidente, Chris Yeung. Buena prueba de ello son las acusaciones de los reporteros contra la Policía de Hong Kong por emplear la violencia para entorpecer su cobertura de las protestas. Bajo el nuevo clima de miedo y represión que ha desatado la ley, de las librerías y colegios han sido retirados los libros de activistas demócratas como el popular Joshua Wong, la diputada Tanya Chan y el profesor localista Horace Chin. Rápidamente, Hong Kong va pareciéndose cada vez más a China.
07-07-2020 | Fuente: abc.es
Londres recuerda a las víctimas del peor atentado terrorista en el Reino Unido 15 años después
Más de 700 personas resultaron heridas y 52 murieron hoy hace 15 años en el peor atentado terrorista en la historia de Reino Unido, cuando en horas de la mañana varias bombas explotaron una detrás de otra en tres vagones del metro de Londres y en un autobús de dos plantas, en un ataque en el que fallecieron también los cuatro terroristas suicidas. Este martes, las autoridades británicas han recordado a las víctimas de la tragedia, colocando coronas de flores en el monumento conmemorativo en Hyde Park a las 8.50 de la mañana, hora a la que se produjo la primera explosión. «Hoy honramos a las 52 personas que perdieron la vida y a más de 700 que resultaron heridas el 7 de julio de 2005. Nuestra capital nunca olvidará los terribles sucesos de ese día, y mis pensamientos están con todos aquellos cuyas vidas cambiaron para siempre», dijo el alcalde de Londres, Sadiq Khan, quien añadió: «Cuando cumplimos 15 años desde el ataque a nuestra ciudad, quiero nuevamente rendir homenaje a los heroicos esfuerzos de nuestros servicios de emergencia y a los trabajadores de transporte, que corrieron hacia el peligro para salvar vidas, en aquel horrible día. La forma en que nuestra ciudad respondió y se mantuvo unida después del ataque mostró al mundo que nuestros valores de decencia, tolerancia y respeto mutuo siempre superarán el odio de los terroristas». Mike Brown, comisionado de Transporte de Londres, aseveró: «Nunca olvidaremos a esas víctimas inocentes que perdieron la vida en las circunstancias más trágicas hace 15 años», y destacó que «la capacidad de recuperación de las grandes ciudades del mundo, como la nuestra, continúa siendo probada, pero los londinenses han demostrado una y otra vez que nuestra fortaleza radica en nuestra diversidad, ingenio y espíritu de unión». Flores de Johnson El primer ministro Boris Johnson no estuvo presente pero envió también una corona de flores y esta tarde las familias de las víctimas participarán en un acto de recuerdo online. La abogada Thelma Stober, que perdió un pie en las explosiones cuando tenía 37 años, manifestó en una entrevista con el diario The Sun que pese a que han pasado ya tres lustros, sufre «un trastorno de estrés postraumático, pesadillas, ataques de pánico y ansiedad, y todo empeora cuando llega el aniversario», y aunque en el 2011 volvió a subir al metro por primera vez, desde entonces ha querido hacer el mismo trayecto de aquel día, entre su casa y su trabajo, pero no ha sido capaz. Lo que sí pudo es tener el valor de dedicar su vida a defender a víctimas de la guerra, el terrorismo y los desastres, asesorando sobre monumentos conmemorativos en Niza y Boston, y representando a las víctimas en las Naciones Unidas, entre otras labores. Desde aquel fatídico 7 de julio de 2005, Londres ha sido el blanco de al menos 13 ataques calificados como terroristas, el último el pasado 20 de junio, cuando tres personas fueron apuñaladas por un extremista islámico en un parque de Londres.
07-07-2020 | Fuente: abc.es
La Fiscalía boliviana acusa a Evo Morales de terrorismo y pide su detención
La Fiscalía de Bolivia emitió una acusación formal por supuestos delitos de terrorismo contra el expresidente del país Evo Morales, quien se encuentra en Argentina, en la que pide su detención preventiva. La acusación fue emitida por la Comisión de Fiscales Anticorrupción, informó este lunes la Fiscalía General del Estado de Bolivia. Evo Morales es investigado en el denominado en Bolivia como «Caso Audio«, por una grabación telefónica en la que una voz que se atribuye al expresidente insta a bloquear ciudades durante el conflicto político y social que atravesó el país entre octubre y noviembre del año pasado. La imputación por supuestos delitos de terrorismo y financiamiento del terrorismo se basa en una conversación telefónica con el dirigente cocalero Faustino Yucra. «De acuerdo con las investigaciones, se evidenció que el exjefe de Estado y el coimputado Faustino Y.Y. mantuvieron comunicación mediante llamadas telefónicas el 14 de noviembre de 2019, desde la ciudad de México«, donde entonces estaba Morales, »hasta El Torno«, en Bolivia, según un comunicado de la Fiscalía. «Aparentemente, en esa conversación», añade la nota, «Morales habría instruido al dirigente cocalero cometer actos ilícitos durante los hechos violentos registrados en el país a partir del 10 de noviembre de 2019«, cuando el entonces mandatario anunció su renuncia denunciando que era forzado por un golpe de Estado. Un reporte de llamadas a las líneas telefónicas de ambos realizado por el Instituto de Investigaciones Técnico Científicas de la Universidad Policial de Bolivia muestra que Morales y Yucra se habrían comunicado en al menos dos ocasiones más entre el 12 y 17 de noviembre de 2019, según la Fiscalía. Audio con la supuesta voz de Morales Una pericia informática permitió encontrar en un teléfono de Alejandro Y.S., hijo de Faustino, un video que circuló en redes sociales y que incluye ese audio, que fue enviado al Cuerpo Técnico de Investigación del Ministerio Público de Colombia, que concluyó que existe «una alta probabilidad de identificación de la voz« de Morales, destaca el boletín. El audio incluye frases como «hermano, que no entre comida a las ciudades, vamos a bloquear, cerco de verdad«, que supuestamente pronuncia el expresidente desde México, donde acudió primero antes de viajar en diciembre pasado a Buenos Aires. Yucra fue enviado bajo detención preventiva a un penal de la ciudad boliviana de Santa Cruz tras ser detenido el pasado abril, por acusaciones de terrorismo y sedición dentro de este mismo proceso judicial, que se encuentra en fase preliminar. Morales, que solicitó refugio en Argentina, enfrenta varios procesos por distintas acusaciones en Bolivia, tras denuncias entre otros del propio Gobierno interino boliviano, por las que la Fiscalía ya emitió pedidos a Interpol para detenerle. Evo Morales denunció el pasado noviembre que era forzado a dejar el poder por un golpe de Estado en medio de presiones de militares y policías, entre otras, para privarlo de su nueva victoria electoral para un cuarto mandato seguido en los comicios de octubre, luego anulados entre denuncias de fraude a su favor, y obligarlo a renunciar después de casi catorce años al frente del país.
02-07-2020 | Fuente: abc.es
El Capitolio aprueba sanciones contra China por la Ley de Seguridad de Hong Kong
La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el miércoles una ley que, de ser ratificada por el Senado, sancionaría a aquellos bancos e instituciones financieras que hacen negocios con los funcionarios chinos encargados de aplicar la nueva Ley de Seguridad en Hong Kong, en vigor desde el martes. En un signo de la indignación existente en Washington por la toma de control total por parte de Pekín de la vieja colonia británica, la nueva ley fue aprobada por unanimidad. La presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, decidió comparecer en una vista oral de la comisión de Exteriores para declarar la muerte de la autonomía de Hong Kong, que le ha permitido ser un centro financiero mundial. «Esta nueva ley china supone una represión brutal y radical contra el pueblo de Hong Kong, y va destinada a acabar con las libertades que les fueron prometidas», dijo Pelosi. El Senado de los EE. UU. aprobó una legislación similar la semana pasada, pero según las normas del Capitolio, el proyecto de ley de la Cámara debe volver ahora al Senado y aprobarse allí antes de ser enviado a la Casa Blanca para que el presidente Donald Trump la ratifique. China ya ha respondido por medio de sus portavoces que Estados Unidos debería dejar de interferir en los asuntos de Hong Kong y advierte de que «resistirá con firmeza y determinación». Críticas de Pompeo Hong Kong volvió al dominio chino en 1997 bajo la fórmula de lo que se conoce como «un país, dos sistemas», que garantizaba ciertas libertades civiles, amparadas por un sistema legal propio e independiente. La nueva ley castiga con cadena perpetua los delitos de secesión, subversión, terrorismo y conspiración con fuerzas extranjeras. Asimismo, el jefe de la diplomacia norteamericana, Mike Pompeo, dijo el jueves que la ley de seguridad supone una grave afrenta para todas las naciones y que está ultimando una serie de medidas para acabar con el estatus financiero especial de la isla, en represalia contra China. «El Hong Kong libre fue una de las ciudades más estables, prósperas y dinámicas del mundo. Ahora será solo otra ciudad dominada por los comunistas, donde su gente estará sujeta a los caprichos de la élite del partido», dijo Pompeo.
01-07-2020 | Fuente: abc.es
Las protestas de Hong Kong no se achantan ante la nueva Ley de Seguridad Nacional impuesta por China
Ni la prohibición policial por el coronavirus ni la Ley de Seguridad Nacional impuesta por China, que amenaza con la cadena perpetua, logran frenar las protestas de Hong Kong reclamando democracia. Desafiando la nueva regulación, que entró en vigor el martes al filo de la medianoche, decenas de miles de personas se han echado a las calles este miércoles, justo cuando se cumplen 23 años de la devolución a Pekín de esta antigua colonia británica. Aunque la Policía había vetado la tradicional marcha del aniversario por el riesgo de contagio y los disturbios del año pasado, cuando fue asaltado el Parlamento local, la multitud ha ocupado el distrito comercial de Causeway Bay, que era su punto de partida. Bajo una fuerte presencia policial, con 4.000 antidisturbios y su cañón de agua desplegado, no han tardado en estallar los incidentes, los insultos y las carreras. Centenares de detenidos Hasta las cinco y media de la tarde (once y media, hora peninsular española), habían sido detenidas 180 personas por alterar el orden público, incluyendo a siete como sospechosas de violar la nueva Ley de Seguridad Nacional. Según había publicitado la propia Policía en su cuenta de Twitter, el primer detenido por esta legislación era un hombre que portaba una pancarta donde rezaba «Independencia de Hong Kong». Pero, dando buena cuenta del ingenio hongkonés, antes de dicha leyenda ponía en pequeñito «No a». Ahora está por ver si es acusado o no de secesión bajo la nueva ley, que prevé penas de entre tres años y cadena perpetua para ese delito y los de subversión, terrorismo y colusión con fuerzas extranjeras. Por otra parte, y según recogían las redes sociales, una mujer fue arrestada por llevar un cartel también a favor de la independencia y con las banderas de Estados Unidos y el Reino Unido. Será difícil que Hong Kong, una ciudad con una larga tradición liberal por su influencia occidental, renuncie de la noche a la mañana a su libertad de expresión y reunión. Aunque el Gobierno local advirtió en un comunicado de que las proclamas a favor de la independencia pueden constituir un delito de secesión, los manifestantes no dejaron de cantarlas, pero sin ondear sus banderas. Como en protestas anteriores, jóvenes enmascarados y ataviados de negro montaron barricadas, rompieron baldosas del suelo y destrozaron el escaparate de Maxim´s, una pastelería supuestamente afín al régimen de Pekín. Para dispersar a la multitud, la Policía los bañó con su cañón de agua y con espray de pimienta. A tenor del periódico «South China Morning Post», los agentes también lanzaron gases lacrimógenos. Uno de ellos, informó la Policía, resultó herido con un corte por objeto afilado cuando intentaba practicar una detención. Entre las decenas de arrestados destacan varios diputados de la oposición, como Andrew Wan, presidente del Partido Democrático; Ray Chan y Tam Tak-chi, quien llevaba un antiguo disfraz de policía chino. A la vista de estas imágenes, está claro que los manifestantes de Hong Kong no se han asustado ante las amenazas de Pekín. Intimidar y disuadir Previamente, en el izado de la bandera para conmemorar la efeméride de la devolución, la jefa ejecutiva del Gobierno local, Carrie Lam, se congratuló de que «la promulgación de la Ley de Seguridad Nacional es un punto de inflexión para superar la actual parálisis y restaurar la estabilidad y el orden del caos». En Pekín, el subdirector de la Oficina del Consejo de Estado para Asuntos de Hong Kong y Macao, Zhang Xiaoming, se defendió de las críticas extranjeras y aseguró que no será el fin de la fórmula «Un país, dos sistemas». En teoría, este principio garantizaba la autonomía de esta excolonia hasta 2047, pero ha quedado en entredicho por la imposición de la ley sin pasar por el Parlamento local y sin que se supiera su contenido hasta su promulgación. «Esta nueva ley tan dura está claramente destinada a intimidar y disuadir cualquier acción o declaración que pueda ofender al Partido Comunista de China. Su primer objetivo son los jóvenes manifestantes que apoyan la independencia o recurren a la violencia. El segundo: las ONG, medios y organizaciones foráneas que puedan infringir los intereses del régimen. Y el tercero son los activistas que tratan de conseguir el apoyo de gobiernos democráticos extranjeros», analiza para ABC Jean-Pierre Cabestan, politólogo de la Universidad Baptista de Hong Kong. Aunque destaca que el joven y combativo Joshua Wong y otros activistas «han sido rápidos en disolver sus partidos políticos», cree que «los demócratas de Hong Kong seguirán luchando por la democracia y contra la invasión de sus libertades y su Estado de Derecho».
01-07-2020 | Fuente: abc.es
La dura Ley de Seguridad Nacional no aplaca las protestas de Hong Kong
Ni la prohibición de reuniones por el coronavirus ni la Ley de Seguridad Nacional impuesta por China, que amenaza con la cadena perpetua, aplacan las protestas de Hong Kong reclamando democracia. Desafiando la nueva regulación, decenas de miles de personas se echaron a las calles ayer, justo cuando se cumplían 23 años de la devolución a Pekín de esta antigua colonia británica. Aunque la Policía había vetado la tradicional marcha del aniversario por el riesgo de contagio y los disturbios del año pasado, cuando fue asaltado el Parlamento local, la multitud ocupó el distrito comercial de Causeway Bay. Bajo una fuerte presencia policial, con 4.000 antidisturbios y su cañón de agua desplegado, no tardaron en estallar los incidentes, los insultos y las carreras. En una nueva jornada de enfrentamientos que dejó siete agentes heridos, uno apuñalado en un brazo, los manifestantes jugaron al ratón y al gato por el centro de la isla y la Policía detuvo a 370 personas. Entre ellos figuran seis hombres y cuatro mujeres, una de ellas una chica de 15 años, como sospechosos de violar la Ley de Seguridad Nacional. Según publicitó la propia Policía en su cuenta de Twitter, el primer detenido por quebrantar esta legislación era un hombre que portaba una pancarta donde rezaba «Independencia de Hong Kong». Pero luego se descubrió que, dando buena cuenta del ingenio hongkonés, antes de dicha leyenda ponía en pequeñito «No a». Ahora está por ver si es acusado o no de secesión bajo la nueva ley, que prevé penas de entre tres años de cárcel y cadena perpetua para ese delito y los de subversión, terrorismo y colusión con fuerzas extranjeras. Por otra parte, y según recogían las redes sociales, una mujer fue arrestada por llevar un cartel también a favor de la independencia y con las banderas de Estados Unidos y el Reino Unido. Será difícil que Hong Kong, una ciudad con una larga tradición liberal por su influencia occidental, renuncie de la noche a la mañana a su libertad de expresión y reunión. Aunque el Gobierno local advirtió en un comunicado de que las proclamas a favor de la independencia pueden constituir un delito de secesión, los manifestantes no dejaron de cantarlas, pero sin ondear sus banderas. Quien sí estrenó cartel fue la Policía: uno donde avisaba a los manifestantes de que estaban participando en un acto y entonando unos eslóganes que estaban tipificados como «intentos de subversión y secesión». Como en protestas anteriores, jóvenes enmascarados y ataviados de negro montaron barricadas en llamas, rompieron baldosas del suelo y destrozaron escaparates de tiendas afines al régimen de Pekín. Para dispersar a la multitud, la Policía los bañó con su cañón de agua y con espray de pimienta y también lanzó gases lacrimógenos. Entre las decenas de arrestados destacan varios diputados de la oposición, como Andrew Wan, presidente del Partido Democrático; Ray Chan y Tam Tak-chi, quien iba disfrazado con un uniforme antiguo de policía chino. «Estamos en las calles contra la Ley de Seguridad Nacional. Nunca nos rendiremos. Ahora no es el momento de renunciar», clamaba en Twitter el joven y combativo activista Joshua Wong, quien el día de antes había disuelto su partido Demosisto. A la vista de cómo se desarrolló el día, está claro que los manifestantes de Hong Kong no se han asustado ante las amenazas de Pekín. Previamente, en el izado de la bandera para conmemorar la efeméride de la devolución, la jefa ejecutiva del Gobierno local, Carrie Lam, se congratuló de que «la promulgación de la Ley de Seguridad Nacional es un punto de inflexión para superar la actual parálisis y restaurar la estabilidad y el orden». En Pekín, el subdirector de la Oficina del Consejo de Estado para Asuntos de Hong Kong y Macao, Zhang Xiaoming, se defendió de las críticas extranjeras y aseguró que no será el fin de la fórmula «Un país, dos sistemas». En teoría, este principio garantizaba la autonomía de esta excolonia hasta 2047, pero ha quedado en entredicho por la imposición de la ley sin pasar por el Parlamento local y sin que se supiera su contenido hasta su promulgación. «Esta nueva ley tan dura está claramente destinada a intimidar y disuadir cualquier acción o declaración que pueda ofender al Partido Comunista de China. Su primer objetivo son los jóvenes manifestantes que apoyan la independencia o recurren a la violencia. El segundo: las ONG, medios y organizaciones foráneas que puedan infringir los intereses del régimen. Y el tercero son los activistas que tratan de conseguir el apoyo de gobiernos democráticos extranjeros», analiza para ABC el profesor Jean-Pierre Cabestan, politólogo de la Universidad Baptista de Hong Kong. Aunque destaca que Joshua Wong y otros activistas «han sido rápidos en disolver sus partidos políticos», cree que «los demócratas de Hong Kong seguirán luchando por la democracia y contra la invasión de sus libertades y su Estado de Derecho».
01-07-2020 | Fuente: abc.es
Alemania disuelve una unidad de élite de su ejército en la que germinaba terrorismo de extrema derecha
Antes de marcharse a Bruselas a presidir la Comisión Europea, la exministra alemana de Defensa, Ursula von der Leyen, reconoció que la presencia de ultraderechistas en el Ejército alemán es mayor de lo que se sospechaba y advirtió que se dejaba un trabajo de limpieza a medio hacer: 280 investigaciones abiertas y el desmantelamiento de una red de extrema derecha infiltrada en la Bundeswehr que planeaba incluso atentar contra varios políticos. La actual ministra, Annegret Kramp-Karrenbauer, ha decidido poner fin al asunto y ha tomado una decisión tan drástica como ejemplarizante: disolver la unidad de élite, la KSK. «No puede continuar bajo su forma actual», dijo ayer, «tiene que ser modificada en su estructura y en su composición e integrarse mejor en la Bundeswehr». El informe del Ministerio de Defensa presentado ante el parlamento alemán, con el que justifica la medida, recoge como último incidente la detención en mayo de uno de los miembros de la KSK, que había ocultado explosivos, armas y municiones sustraidos al Ejército en el jardín de su casa y se hallaba en posesión de parafernalia nazi. Este cuerpo de las fuerzas especiales es acusado en el informe de haberse separado demasiado del Ejército, lo que ha favorecido la emergencia de «dirigentes tóxicos» y la difusión de «ideas extremistas». Con carácter de inmediatez, la segunda compañía de la KSK, donde parecía concentrarse la raíz del problema, será disuelta sin ser reemplazada. La unidad de élite sólo conservará a partir de ahora tres compañías y no participará en ejercicios ni misiones internacionales hasta que no sea consumada su renovación. El Ejército alemán emplea a cerca de 180.000 personas y es evidente que se trata de casos aislados, pero «sólo un caso ya es demasiado», como ha declarado el portavoz adjunto del Ministerio de Defensa, Boris Nannt. Además los mandos habían permitido que a sus espaldas se fraguasen planes tan abyectos como el destapado por la Fiscalía General alemana en 2017, cuando presentó pruebas del rebuscado intento de creación de un grupo terrorista en el seno del Ejército. La confabulación se remontaba a 2015, cuando la masiva llegada de refugiados desbordaba a las autoridades alemanas y el soldado Franco A. se presentó en un centro de acogida de Baviera y se registró falsamente como un solicitante de asilo sirio. Con unas pocas palabras en árabe y otras pocas en francés fingió estar en peligro y se hizo con una identidad falsa, incluso consiguió ayuda social de 400 euros al mes y el alquiler de un apartamento a cargo del Estado con el objetivo de cometer atentados y que las pruebas llevasen a un refugiado como culpable, permitiendo así azuzar los sentimientos xenófobos. En la lista de sus objetivos mortales, una lista manuscrita con la inconfundible caligrafía de otro soldado, Maximilian T., figuraban el ex presidente alemán Joachim Gauck y el ministro de Justicia, hoy de Exteriores Heiko Maas. «Ni la violencia por su cuenta ni el extremismo de derecha tienen nada que hacer en la Bundeswehr», ha dicho ahora la ministra Kramp-Karrenbauer, «quien nombra los agravios ayuda a remediarlos. Quien calla es cómplice y parte del problema». En octubre volverá a revisarse la situación interna de las compañías restantes de la unidad. Si los miembros de la KSK «no han escuchado esta primera salva de avisos, entonces abordaremos una reorganización» más amplia, ha sido su advertencia. Creada en 1996, bajo el modelo del Special Air Service (SAS) británico, la unidad de operaciones secretas está formada por unos 1.400 soldados, entre miembros de operaciones y apoyo logístico. Entre sus misiones figuran repatriar a los alemanes de zonas de guerra o en crisis, trabajos de inteligencia o entrenar a fuerzas aliadas. Un depósito de armas y municiones descubierto en mayo en el jardín de uno de los miembros de este cuerpo de élite, la reciente desaparición de 48.000 cartuchos y 62 kilos de explosivos de los almacenes de la KSK y la carta de preocupación de un oficial a la ministra de Defensa hacen pensar que lo descubierto hasta ahora no eran casos aislados y ha servido de detonante de la disolución. «La gran mayoría de los soldados del ejército alemán son firmemente fieles a la Constitución alemana y el KSK sigue disponible en su tarea de salvar vidas», ha defendido la ministra al conjunto de la institución, «pero debo eliminar sin contemplaciones a los extremistas violentos de derecha y seguiremos tomando las medidas necesarias hasta haberlo logrado por completo».
01-07-2020 | Fuente: as.com
Incautan 14 toneladas de anfetaminas del Estado Islámico en Italia
Se incautan 84 millones de pastillas que en el mercado podía tener un valor de 1.000 millones de euros para financiar el terrorismo.
01-07-2020 | Fuente: abc.es
Pekín impone cadena perpetua para aplastar la revuelta de Hong Kong
La venganza es un plato que se sirve frío y en China, con su paciencia milenaria y su arte de la guerra, saben mucho de eso. Justo un año después del asalto al Parlamento de Hong Kong en las protestas reclamando democracia, momento a partir del cual se desató una violencia nunca antes vista en la ciudad, el autoritario régimen de Pekín impuso ayer una draconiana Ley de Seguridad Nacional para aplastar esta larga revuelta. Con su hermetismo y falta de transparencia habitual, lo hizo sin que se supiera su contenido y sin pasar por el Parlamento autónomo de la excolonia británica, cuando los 162 diputados del comité permanente de la Asamblea Nacional Popular la aprobaron por unanimidad en Pekín por la mañana. Hasta catorce horas después, cuando fue promulgada casi a medianoche por el Boletín Oficial de Hong Kong e incluida en el Anexo III de su Ley Básica, no se conocieron las penas con que castigará los delitos que contempla: secesión, subversión, terrorismo e injerencia extranjera. Los dos primeros prevén condenas de entre tres y diez años y, para sus organizadores, cadena perpetua. Además, el ataque o el vandalismo contra instalaciones del Gobierno será considerado subversión del poder estatal. El terrorismo será castigado con penas de entre cinco y diez años hasta la cadena perpetua, incluyendo la destrucción del transporte público e instalaciones eléctricas que puedan estallar o sistemas de agua, telecomunicaciones e internet. Con la cadena perpetua como pena máxima, la colusión con fuerzas extranjeras comprenderá no solo aquellas acciones apoyadas por organizaciones foráneas que dañen al Gobierno local y al central, sino también incluso las que pidan ayuda o sanciones internacionales. Con este endurecimiento legal, Pekín pretende acabar con la agitación social que sacude a Hong Kong. Desde junio del año pasado, cuando estalló el malestar contra la ya retirada ley de extradición a China, se han sucedido las manifestaciones multudinarias contra el Gobierno y pidiendo la independencia, los enfrentamientos violentos y actos vandálicos y las llamadas a Estados Unidos y otros países para imponer sanciones al régimen de Pekín. Todo lo que ahora está duramente castigado por la Ley de Seguridad Nacional y que antes, como mucho, estaba penado con diez años de cárcel si el detenido era acusado de «disturbios». Al menos no se aplicará la nueva regulación con efecto retroactivo, como temían los más de 8.000 detenidos a lo largo de la revuelta. Aunque la ley será aplicada por unidades especiales de las fuerzas policiales y judiciales locales, Pekín nombrará a un consejero del Gobierno autónomo y establecerá una agencia de seguridad cuyos agentes tendrán total inmunidad. Su actuación no se regirá por la Ley Básica de Hong Kong, que hace de «mini-Constitución» de la ciudad, y nadie ni nada podrá interferir en sus misiones. Para juzgar estos casos de seguridad nacional, el Gobierno elegirá a los magistrados, que no podrán haber criticado la ley y cuyo ejercicio en el tribunal será solo de un año. Aunque los juicios deberían ser públicos y algunos con jurado, los especialmente sensibles se celebrarán a puerta cerrada y otros «complicados o que involucren a gobiernos extranjeros» se llevarán a China continental, donde los disidentes suelen ser condenados por delitos como «subversión contra el poder del Estado» o «buscar problemas». Unas condiciones legales muy alejadas de las que imperan en cualquier democracia y que hacen temer a muchos hongkoneses el fin del modelo «Un país, dos sistemas», que garantizaba su autonomía hasta 2047, y la pérdida de sus libertades políticas, mayores que en el resto del país. Manifestantes en favor de la democracia protestan contra la ley de seguridad nacional - EFE Para calmar sus miedos, la jefa ejecutiva de Hong Kong, Carrie Lam, inistió en que esta nueva ley respetará los derechos humanos y el Estado de Derecho y «solo afectará a un grupo muy reducido de personas», ayudando a «acabar con la revuelta para recuperar el desarrollo económico y el bienestar de los ciudadanos». Pero numerosos activistas y líderes políticos, como el joven y carismático Joshua Wong, disolvieron sus partidos y organizaciones antes de la entrada en vigor de la ley. Incluso los comercios «amarillos» que se habían posicionado a favor de las protestas quitaron sus pancartas para no ser incriminados. En las redes sociales, los partidarios de la revuelta se apresuraron a borrar sus mensajes, lo que demuestra el miedo que ha despertado esta ley en una ciudad que, hasta ahora, era de las más libres y abiertas de Asia. A pesar del nuevo clima de represión que amenaza a Hong Kong, la oposición demócrata ha llamado a salir hoy a la calle en la manifestación por el 23º aniversario de la devolución a China, prohibida por la Policía por el coronavirus y la violenta toma del Parlamento el año pasado. Habrá que ver si desafían dicho veto, como el mes pasado en la vigilia de Tiananmen, o los asusta la nueva ley. Unánime condena internacional contra el régimen chino Además del fuerte rechazo social en Hong Kong, la Ley de Seguridad Nacional china se ha encontrado la unánime condena internacional. Las democracias occidentales denuncian que Pekín incumple el acuerdo de devolución de Hong Kong a China por parte del Reino Unido, contemplado en la Declaración Sino-Británica de 1984 y formalizado con el traspaso el 1 de julio de 1997. Amparado por la ONU, dicho tratado internacional estipulaba el respeto a sus libertades y su autonomía bajo la fórmula de «Un país, dos sistemas», que ahora queda en entredicho. Mientras Japón ha liderado en el G7 una propuesta contra la ley y la Unión Europeaa advierte a Pekín de sus «serias consecuencias», Estados Unidos le ha retirado a Hong Kong su estatus económico preferente. Se trata de un castigo al régimen porque por esta ciudad entra el 70 por ciento de la inversión extranjera en China, pero también dañará a esta capital financiera de Asia. Haciendo oídos sordos, Xi Jinping sigue aumentando su control sobre Hong Kong, que podría perder su carácter único y, lo que es más importante, sus libertades.
30-06-2020 | Fuente: abc.es
EE.UU. rechaza la restricción de los visados de China y le insta a «cumplir las promesas» del tratado de 1984
Estados Unidos ha rechazado este lunes la imposición de restricciones a visados de sus ciudadanos por parte de China y ha instado a Pekín a «cumplir las promesas» de la Declaración Conjunta Sino-Británica, firmada en 1984. Según un comunicado del Departamento de Estado de Estados Unidos, «las amenazas del Partido Comunista Chino de tomar represalias restringiendo los visados de los ciudadanos estadounidenses exponen una vez más cómo Pekín se niega a asumir la responsabilidad de sus propias decisiones». Así, «si China quiere recuperar la confianza de los hongkoneses y de la comunidad internacional, debe cumplir las promesas que hizo al pueblo de Hong Kong y a Reino Unido en la Declaración Conjunta Sino-Británica de 1984, registrada en la ONU», ha agregado el texto. El Gobierno de China ha anunciado este lunes que impondrá restricciones de visados sobre ciudadanos de Estados Unidos como represalia por las críticas vertidas en las últimas semanas contra Pekín por sus políticas relativas a Hong Kong, en particular la ley de seguridad nacional en ciernes. El portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Zhao Lijian, ha explicado en rueda de prensa que la medida, que se impondrá contra aquellas personas que tengan una «conducta abominable» sobre asuntos relacionados con Hong Kong, se debe a la «decisión equivocada» de Washington de imponer también restricciones sobre los visados de ciertas autoridades del gigante asiático. Por su parte, el Departamento de Estado norteamericano impuso el viernes sanciones contra altos cargos del Partido Comunista -sin especificar cuáles- acusados de restringir las libertades de los ciudadanos hongkoneses. A finales de mayo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya amenazó con imponer sanciones contra altos cargos chinos por la cuestión de Hong Kong. Además, el Senado estadounidense aprobó el jueves por unanimidad el proyecto de ley sobre sanciones contra funcionarios, empresas y bancos de China que respalden la nueva ley de seguridad que Pekín está ultimando para Hong Kong. Cadena perpetua El Gobierno chino ha catalogado en reiteradas ocasiones de injerencia las críticas de la Administración Trump sobre la política seguida en Hong Kong, especialmente después de que se supiese que la cúpula comunista ultimaba una ley de seguridad nacional para imponerla en la antigua colonia británica. La polémica ley de seguridad que prepara China incluye el establecimiento de una «comisión para la defensa de la seguridad nacional» que se encargará de perseguir todas las actividades irregulares comprendidas en esta nueva y polémica normativa, entre ellas las consideradas como «secesión», «subversión» o «terrorismo». Esta ley, hay que recordar, supercede por completo a la normativa de Hong Kong estipulada por el propio Congreso del territorio, cuyo órgano ejecutivo ha sido incapaz de aclarar los detalles de la normativa y ha remitido constantemente a las autoridades de Pekín para cualquier duda al respecto, alegando falta de información. El borrador aún es secreto, aunque fuentes cercanas al asunto aseguran que plantea penas de cadena perpetua.