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30-05-2020 | Fuente: abc.es
«En Perú, el hambre ya ha vuelto»
Perú fue uno de los primeros países que se pusieron en guardia para afrontar la crisis del coronavirus. Solo un día después de que en España se decretara el confinamiento, el 14 de marzo, el país andino hacía lo mismo. Mientras los primeros casos en nuestro país fueron detectados a finales de febrero, Perú declaró el primero el 6 de marzo. Nueve días después decretaba el estado de emergencia. Sin embargo, esta rápida actuación no pudo cubrir las profundas carencias que venía arrastrando, lo que le ha convertido actualmente en el segundo país con más contagios en Iberoamérica, por detrás de su vecino Brasil. Según las cifras de este viernes recopiladas por el Instituto Johns Hopkins, el número de contagios se eleva a 141.779 (ha superado ya la barrera de los seis mil casos diarios), mientras que el de fallecidos asciende a 4.099. «Aquí esto se ha llamado la Paradoja peruana. Para entenderlo hay que raspar debajo de las cifras macroeconómicas del país y mirar la infraestructura con la que hemos recibido la pandemia», explica a ABC en conversación telefónica América Arias, responsable de Acción contra el Hambre en Perú. «La red sanitaria no era la adecuada ya en tiempos pre covid, ni lo sistemas logísticos y había unos niveles de corrupción altos. Algo que siempre ha sido un problema en el país -señala-. Y había una bolsa de pobreza, que incluso estaba censada, de más de 6 millones de personas para un país de entre 33 y 34 millones de habitantes». Todo esto hizo que a pesar de las medidas del Gobierno de Martín Vizcarra, «que han sido rápidas y adecuadas para algo tan desconocido», estas no han tenido el impacto que se esperaba. Trabajo informal Si bien al principio del confinamiento este era respetado por la población de manera general, según se prolongaba la gente se impacientaba y salía más a la calle: «Porque era o covid o hambre», justifica Arias. En Perú el trabajo informal supera el 70%. Un cifra muy superior a la de otros países, como México, donde no llega al 60%; Colombia, donde se sitúa en el 48%; Argentina rondaría el 50%; en Brasil es del 40%, mientras que en Chile representan el 30%, por citar solo unos ejemplos. «Poca cuarentena se puede mantener frente a eso», señala Arias. «No se trata solo de que no hay soporte entre el empleado y el empleador, que te permitiría tener cierta protección social, también existe mucha economía callejera, mercados, comercio ambulante.. que mueve mucha economía. Y la gente que vendía comida o ropa en la calle no tenía dinero para mantener el confinamiento». A esto se suma la cultura del día a día que vertebra a la sociedad peruana. «Aquí la gente llega a comprar el jabón o el champú en sobres individuales porque es lo que va a utilizar ese día. Se hace comida para el día, no en grandes cantidades». Para Arias esta es una consecuencia de la crisis económica que sufrió el país en la década de los años 90, «cuando los fósforos se compraban por unidades. Gastabas lo que necesitabas». Esa manera de gestionar la economía doméstica, también se extiende al sistema financiero. «No existe la cultura de tener una cuenta bancaria ni tampoco de ahorrar» Lo que también ha ocasionado problemas durante la pandemia. Para ayudar a esas economías informales que se tenían que quedar en casa, el Gobierno de Vizcarra aprobó una serie de bonos, que comenzaron siendo de 380 soles (unos 110 dólares) hasta alcanzar los 760 soles (el salario mínimo en Perú es de unos 950 soles), que no daban para sobrevivir. Una medida que también se convirtió en un foco de contagio pues gran parte de la población, que no tiene cuenta en el banco, debía salir y hacer cola delante de oficinas para poder cobrar el dinero. Colapso sanitario La intención del Gobierno de Vizcarra al adelantarse con las medidas de confinamiento habría sido la de evitar el colapso del sistema sanitario, muy frágil, sin conseguirlo. El alto número de contagios entre los sanitarios, «hasta el 40% en algunas zonas del país», habría llevado esta semana al Ministerio de Salud a intentar movilizar a los enfermeros y enfermeras de más de 60 años (antes considerados entre la población en riesgo) para cubrir la emergencia sanitaria. Especializada en salud pública, Arias confirma ese colapso:«En todo el país hay menos camas UCI de las que puede haber en Madrid». El país afrontó la pandemia «con menos de 300 camas UCI a nivel nacional. Ahora, con inversión y un gran esfuerzo se ha llegado a 1.000 camas». La precariedad del sistema sanitario es un problema que viene arrastrando Perú desde hace décadas. Parece un mal endémico del país, en el que tan solo s e invierte en Sanidad un 5% del PIB. «Ya antes de la pandemia teníamos un ratio de profesionales por debajo de lo que indica la Organización Mundial de la Salud (OMS). Y esto es mucho peor si hablamos de especialistas». Esta tendencia no se ha rectificado a pesar de que en los tres o cuatro últimos años Perú ha vivido varias emergencias sanitarias (Guillain-Barré, dengue, climáticas..). «Y ya sabíamos que no estabamos preparados de forma adecuada para dar una respuesta. Esto es un problema de la infraestructura de Estado». Esa falta de respuesta a las pequeñas emergencias se ha replicado a gran escala con la llegada del coronavirus. «En todo el país hay menos camas UCI de las que puede haber en Madrid. Empezamos la pandemia con menos de 300» A la escasa inversión en Sanidad, se suma el problema de la dispersión de la población de un país, Perú, que es tres veces más grande que España. «Hay una gran concentración en Lima, donde viven diez millones de personas, pero el resto está muy diseminado y muchas competencias están descentralizadas en los municipios, cuyos alcaldes requieren una preparación y un apoyo que logísticamente es difícil de dar. A veces se necesitan varios días para acceder a muchos de ellos». Esa es una de las dificultades con las que se han encontrado las brigadas de sanitarios enviadas a monitorizar la pandemia fuera de la capital. «Los sanitarios solo pueden estar en cada brigada 15 días, creo, y a veces en llegar a una zona de selva tardan 4 o 5 días, si todo va bien». La «tormenta perfecta» La burocracia tampoco facilita que se cubran esas necesidades logísticas. «Ya el contexto no era favorable, pues los indicadores de la FAO decían que volvía un poco el hambre, que a pesar de la cifras macroeconómicas la inequidad existía y era potente. El mismo censo indicaba una bolsa de siete millones de personas, entre pobre y muy pobres», reconoce Arias. Datos que ha utilizado el Gobierno para distribuir los bonos de ayuda. Para la responsable de ACH en Perú, se ha dado la tormenta perfecta. «Macroeconómicamente podíamos ser potentes gracias a la minería, a políticas de ahorro, a una buena gestión financiera que nos ha dado cierta solidez.. Pero de puertas adentro, la casa está sin barrer», lamenta. «Macroeconómicamente podíamos ser potentes gracias a la minería, a políticas de ahorro, a una buena gestión financiera que nos ha dado cierta solidez.. Pero de puertas adentro, la casa está sin barrer» Las consecuencias de esta «tormenta perfecta» dejarán importantes daños en el país, que se verá golpeado por el aumento del desempleo como está sucediendo en tantos otros Estados, pero con el handicap de que sus estructuras están mucho menos preparadas para soportarlo: «Las personas que estaban consiguiendo estabilidad en la clase media la van a perder; muchos negocios pequeños de emprendemiento se van a hundir; va a haber más hambre; va a aumentar la desprotección, tanto de mujeres como de niños, algo que nos preocupa mucho. Ya se está viendo. La mujer aquí tiene un papel muy importante en la economía de la supervivencia. Son las que sacan adelante la economía del hogar. Las que se dedican a empleos peor pagados pero mucho más ágiles..» La pandemia también va a dejar un sistema sanitario aún más debilitado. «Se ha llevado la atención que se necesitaba para otro tipo de población: las gestantes, los ancianos.. Muchos de los cuales han fallecidos solos porque ya no existía un sistema de supervisión». El único aspecto que puede mejorar con esta crisis, en opinión de Arias, es «que se haga limpieza en los mecanismos del Estado para controlar y supervisar las compras. Con la Covid han salido mucho más rápido los temas de corrupción que con otras crisis». Como representante de ACH en Perú, el hambre es su mayor preocupación y su mayor reto de cara al futuro, aunque ya están viviendo las consecuencias de la pandemia. «El otro día estuvimos atendiendo a una madre con un bebé de dos años que tuvo que ser ingresado por desnutrición porque llevaban días sin comer. Y pudimos apoyarles gracias a un proyecto que tenemos con la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo). Pero nos están llegando cada vez más alertas de gente que lleva días sin comer. Y enfermos crónicos que no han podido comprar sus medicamentos, que sufrirán las consecuencias en el futuro y se convertirán también en una carga para el sistema sanitario». Cooperación internacional Una de las reclamaciones que hace Arias es la necesidad de volver a incluir a Perú dentro del mapa de la cooperación internacional, de donde ya había salido por los indicadores de su macroeconomía que le permitían optar a entrar en la OCDE. «Pero en Perú se necesita apoyo para el desarrollo agrario, también para la incorporación a un mercado laboral formal, se necesita limpiar las bolsas de pobreza dándoles unas herramientas para que se incorporen al mercado laboral, y un apoyo para el sistema sanitario, sobre todo en las zonas rurales.. Hay que mejorar la situación del agua y del saneamiento. Hay todavía millones de personas que no tienen acceso al agua segura, incluso en la propia capital». «Hay que mejorar la situación del agua y del saneamiento. Hay todavía millones de personas que no tienen acceso al agua segura, incluso en la propia capital» En cuanto al futuro «de los próximos dos o tres años», Arias lo ve complicado. «No solo es arreglar lo que la pandemia ha dañado sino poner las bases para hacer las cosas bien. Eso implica cambiar todas las estructuras del Estado. Eso va a ser difícil. En Perú, el hambre ya ha vuelto. Esperemos que el motor de la economía sea capaz de mantener el país, pero a nivel de la economía familiar esto va a ser muy duro. En el agro se han perdido cosechas o no se han podido recoger. No se trata del hambre de ahora, sino vamos a ver lo que sucede de aquí a unos meses». Según un informe de la ONG, el coronavirus dejará más de 29 millones de nuevos pobres en Latinoamérica. Concluye haciendo un llamamiento para que se visualice que el impacto social del covid-19 en Perú y en toda Latinoamérica va a ser mayor que el impacto sanitario. «Eso hace imprescindible enviar ayuda económica, fondos, y apoyos que permitan fortalecer capacidades. Si para todo el mundo la pandemia ha sido, clínicamente, arrasador, el impacto social que está teniendo aquí.. Vamos a tardar años en recuperarnos».
29-05-2020 | Fuente: abc.es
El régimen de Maduro tacha de «armas biológicas» a los emigrantes retornados y les amenaza con la cárcel
El retorno de miles de refugiados a Venezuela por el coronavirus y la expulsión de la que han sido víctimas en los países de acogida tiene un sabor amargo, debido a la discriminación y al cruel trato inhumano con que son recibidos por el régimen chavista. Linda García, de 27 años, se sienta en el suelo frío de un albergue en San Cristóbal, capital del fronterizo estado Táchira, a esperar que se termine el confinamiento de 15 días al que fue sometida junto a otras 600 personas más. «No me esperaba encontrar este infierno aquí en mi propia tierra y mucho menos ser humillada como portadora de un arma biológica llamada coronavirus», escribe a ABC en su teléfono móvil. El aislamiento físico en los albergues sin contacto con el exterior no impide la comunicación telefónica discreta con sus familiares y clandestina con los medios de comunicación. A más de 50.000 emigrantes venezolanos registrados que han retornado a su país en las últimas semanas el régimen de Nicolás Maduro les ha prohibido, entre otras cosas, denunciar a la prensa su situación. La joven García, natural de Maracaibo, estado Zulia, peluquera profesional, se fue a Pamplona, en el departamento colombiano de Norte de Santander, siguiendo a su marido porque tenía trabajo en una construcción hace año y medio. Pero por la pandemia y la falta de dinero fueron expulsados de su vivienda. Ella y su pareja no presentan síntomas del virus, pero de todas formas tienen que guardar la cuarentena. En Maracaibo, la capital petrolera del país venida a menos por la destrucción de su principal industria nacional, Linda García dejó a sus dos hijos pequeños con la abuela a los que espera ver tan pronto termine el encierre en el refugio tachirense. Lo que no esperaba es que el secretario de la gobernación del Zulia, Lisandro Cabello, fuera el primero en aplicar el «apartheid» impuesto por Nicolás Maduro sobre los retornados: «Toda persona que viole el sistema migratorio e ingrese en el país será considerada arma biológica y encarcelada». Así mismo señaló que «hay una operación para contaminar a Venezuela desde Colombia». Maduro acusó este miércoles al presidente de Colombia, Iván Duque, de estar tras un plan para infectar con Covid-19 a los venezolanos que están regresando desde ese país. Asegura que los colombianos han contagiado de manera intencionada a los venezolanos que regresan. «No me esperaba encontrar este infierno aquí en mi propia tierra», afirma Linda García, una joven peluquera de Maracaibo que regresa desde Colombia La cifra de casos de contagiados escaló a 1.327 personas con solo once fallecidos. La diáspora también subió a cinco millones de emigrantes, de los cuales ha retornado menos del 1%, la mayoría de venezolanos trabajadores que han perdido su empleo y vivienda por la crisis económica causada por la pandemia, por lo que se han visto forzados a volver a su país. «De un momento a otro los montaron en vehículos, autobuses, les dieron bolsitas con pancitos. Ellos dicen que estaban sanos en las ciudades de Cali y Medellín, que no habían tenido contacto con contagiados y presumen que los contaminaron en los autobuses», dice Maduro. «Yo le digo esto al pueblo para que vean la maldad a la que nos enfrentamos. Los infectaron, por eso declaré la emergencia sanitaria en los pasos fronterizos». Según el diputado Carlos Valero, «queremos rechazar enérgicamente las irresponsables declaraciones de Nicolás Maduro, quien ha dicho que nuestros hermanos que han regresado al país por efecto de la pandemia, son una especie de arma biológica de gobiernos extranjeros. Culpar a personas que están atravesando una enfermedad de ser armas biológicas y de propagar un virus, es inhumano. Buscan criminalizar a los migrantes venezolanos y evadir la responsabilidad del régimen en el tratamiento de la pandemia». Desde Chile, Colombia, Bolivia, Ecuador y Perú, la mayoría de los emigrantes hacen largos recorridos a pie para volver a sus hogares pero se encuentran en el Puente Internacional Simón Bolívar en Ureña, Táchira, con un tapón o embudo en donde quedan represados, esperando con sus maletas a la intemperie para poder cruzar la frontera y llegar a su destino. Las autoridades sanitarias y migratorias del Táchira los dejan volver a cuentagotas, previamente los registran y desinfectan, les hacen pruebas PCR y los confinan en refugios como instituciones, centros educativos y hoteles. «Nos dan comida podrida para gusanos» En los refugios nacionales los emigrantes comienzan a vivir otro calvario. Linda García se queja de que no hay colchonetas para dormir, ni baños, ni agua, ni luz, ni telefonía, ni internet, ni comida ni atención médica. «Nos han dado comida podrida con gusanos», dijo. Javier Tarazona, director de la ONG Fundaredes, dijo a ABC que etiquetar a los emigrantes como arma biológica es una irresponsabilidad del régimen de Maduro. «El trato que se les da a los retornados en los albergues es cruel e inhumano. Los someten a condiciones de indigentes». El padre Baltazar Porras denunció en las redes sociales que en los refugios del Táchira se ofrece comida descompuesta a los migrantes al llamar a los tachirenses a llevar alimentos a los necesitados. Otro caso de intoxicación por comida descompuesta ocurrió con los retornados en Barquisimeto, estado Lara. José Pastor Ortíz denunció a la prensa regional que su bebé de 1 año murió por deshidratación en el hospital pediátrico Dr. Agustín Zubillaga el 8 de mayo. «Nosotros nos venimos de Bogotá el 29 de abril y ya el 30 estábamos en Guasdualito, estado Apure. Allí fuimos encerrados en una escuela durante ocho días. Aunque la comida era poca, el personal encargado tenía la posibilidad de comprar comida cruda, que cocinábamos con leña», contó Ortiz. Pero en Barquisimeto la familia Ortiz fue confinada en la Villa Bolivariana de la gobernación de Lara, donde estuvieron encerrados encerrados más de ocho días. «Anoche nos dieron arepas (tortillas de maíz) con mortadela descompuesta. Nosotros no la comimos toda pero mi hijo que es un glotón se la comió toda. Todo el grupo de 12 personas se intoxicó y tuvo que ser hospitalizado pero mi hijo murió porque no aguantó la espera por el médico», dijo entre lágrimas José Ortiz. Rocío San Miguel, directora de la ONG Control Ciudadano también deplora que un arma biológica alienta la discriminación, la vejación y la exclusión en contra de los retornados. «Una acusación tan grave, obliga a Maduro, quien debe llevar las pruebas al Sistema de Naciones Unidas, de acuerdo a la Convención sobre la prohibición del desarrollo, la producción y el almacenamiento de armas bacteriológicas (biológicas) y tóxicas y sobre su destrucción».
29-05-2020 | Fuente: elmundo.es
La UCTL traslada a Felipe VI la situación de las ganaderías "con pérdidas que superan los 77 millones"
Antonio Bañuelos ha mantenido una conversación telefónica con el Rey. "El toro bravo es una pieza fundamental" 
28-05-2020 | Fuente: abc.es
Menos de 300 muertes y de 17.000 contagios, las claves de la lucha de Israel contra el coronavirus
Desde que el coronavirus traspasó las fronteras de Wuhan y comenzó a expandirse por el mundo, la Humanidad ha sido testigo de cómo se desata uno de esos periodos a los que se hace mención especial en los libros de Historia, de la fragilidad del ser humano y el falso control que tiene sobre su vida, así como de que hay casi tantas formas de enfrentarse a una crisis, en este caso sanitaria, como países existen. Qué método es más apropiado, solo el tiempo lo dirá; no obstante, lo cierto es que hay países que hasta el momento han registrado cifras muy bajas de casos confirmados y muertes en comparación con el resto. Es el caso de Israel, donde se han contabilizado 281 fallecidos, 16.771 contagios y 14.486 curados; unos datos que dejan entrever que han sabido controlar la pandemia y que han permitido la reapertura casi total de la economía. Lea Levi, inmigrante francesa y médica de familia en el hospital Meuhedet, explica que la contención de la Covid-19 se ha sustentado sobre cuatro pilares. El primero es «la precocidad con que se aplicaron las medidas: después del inicio de marzo, el Gobierno israelí empezó a someter a una cuarentena de dos semanas a todos los nacionales que volvían del extranjero; al mismo tiempo, la Maguen David Adom (Estrella Roja de David, el servicio de emergencia y asistencia médica) lanzó una campaña a nivel nacional de test que al principio se hacían a domicilio y después también en unidades móviles a las que los pacientes llegaban en sus vehiculos privados tras solicitar cita por una ?app?. Los resultados de los test llegaban directamente al médico que trataba al paciente, así como a su centro de salud». En segundo lugar la doctora habla de la situación geopolítica de Israel, algo que en principio constituye un hándicap se ha convertido en una ventaja en este caso, muy concreto. «Hay muy pocos desplazamientos, dadas las complejas relaciones diplomáticas con los países vecinos», expone, y añade: «Con respecto a las relaciones con la Autoridad Palestina, parece que israelíes y palestinos hayan llegado a un entendimiento, ?en favor del sentido común?, para evitar la propagación del virus». No solo se frenó la circulación de ciudadanos de una zona a otra, sino que también -como ya explicaba la agencia de noticias Efe dos meses atrás- «los enfrentamientos entre Israel y las milicias de Gaza han disminuido relativamente, del mismo modo que han descendido los sucesos en los territorios palestinos de Cisjordania y Jerusalén Este, aunque se mantienen las fricciones diarias». El hecho de que hubiese una relativa tranquilidad en la zona no evitó sin embargo que, el pasado 28 de marzo, el Ejército israelí bombardease, como respuesta a un disparo de cohete, puestos del movimiento islamista, Hamás, que controla la bloqueada franja de Gaza. Tampoco ha evitado que hace una semana, el líder palestino, Mahmud Abbas, volviese a anunciar que «la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y el Estado de Palestina quedan absueltos de todos los acuerdos y entendimientos con los gobiernos americano e israelí y todas las obligaciones contempladas en estos, incluyendo las de seguridad». Tal y como expuso el correponsal de ABC en Oriente Medio; Mikel Ayestaran, «Abbas mostró de esta forma su malestar con el plan de anexión de Cisjordania que los israelíes pretenden poner en marcha el 1 de julio y que supondrá el final de la solución de los dos Estados en la que trabaja la comunidad internacional, sin éxito, desde hace décadas». Tecnología y sistema sanitario Pero, volviendo al plano sanitario, Levi habla de una tercera razón por la que el virus no se ha cebado con Israel: «el uso de los datos personales de los individuos». «Una app [Hamagen] permite localizar por qué lugares hemos pasado y nos advierte de si hemos estado en contacto con un enfermo de coronavirus, en cuyo caso quedamos confinados», cuenta, y agrega: «A mediados de marzo se aprobó un decreto para utilizar los datos de los servicios secretos con el fin de localizar los casos y poder advertir a los contactos». Una vez que se detecta un caso positivo, «los pacientes reciben un kit de mascarillas, guantes, termómetro y oxímetro (mide la cantidad de oxígeno en sangre), además de llamadas diarias de un médico y del enfermero dedicado a seguir su caso», desgrana, puntualizando que esta sería la cuarta clave en la lucha de Israel contra el coronavirus. A todo ello hay que sumar la organización de la red sanitaria del país. «La situación se tomó muy en serio después del inicio de la crisis en China, cuando seguimos la espectacular construcción del hospital en Wuhan. A finales de enero recibimos las primeras cajas con material y mascarillas para atender a los pacientes que pudieran estar infectados. Desde principios de marzo comprendimos que la situación se agravaba muy rápido, por lo que limitamos la asistencia de pacientes a las consultas y desarrollamos las teleconsultas; se pospusieron las cirugías y consultas médicas no esenciales y se canceló la atención dental no urgente. Ha habido un largo periodo en el que paradójicamente los hospitales han quedado en calma antes que que llegase el pico de la epidemia», dice Levi, quien también explica las medidas que se tomaron, no solo a nivel organizacional, sino desde el punto de vista estructural: «Cada hospital israelí está construido de tal manera que en 24 horas puede desplegar un hospital de campaña bien equipado, se pueden utilizar en caso de guerra biológica u otro tipo de crisis sanitaria para aumentar su capacidad. También en los aparcamientos de los centros de salud hay marcas en el suelo de líneas telefónicas y de acceso a internet que permiten abrir rápidamente nuevos servicios». Esta forma de anticiparse a lo que pueda venir es quizás una muestra de lo que Rafael Dezcallar, diplomático español que vivió en el estado hebreo entre 1989 y 1992, llama en su obra «Entre el desierto y el mar» el síndrome de la seguridad: «Hasta que llegue la paz, las gentes de esta ciudad [Tel Aviv] grande y próspera seguirán sintiéndose vulnerables y frágiles. Miran el mapa y, a pesar de su fortaleza militar y de sus bombas atómicas ven a Israel como un país muy pequeño en medio de un mar árabe, en el que viven cientos de millones de persona, en su mayoría hostiles». Piedras en el camino No obstante, los buenos resultados que los israelíes han registrado hasta el momento en su lucha contra el coronavirus no implican que haya sido un camino de rosas. Levi califica la situación provocada por la pandemia de «una mala película histórica sobre la epidemia de la gripe de 1918 o la de la peste» y asegura que jamás se había topado con una patología con tanta variedad en el cuadro clínico: «Va desde personas mayores con paperas o diarrea hasta otros pacientes con dificultad respiratoria.. Además, nunca habíamos conocido una patología tan contagiosa». Aunque afirma que lo que más le sorprendió es «la larga duración de la incubación, de varias semanas, lo que hace imposible saber si las medidas tomadas eran las acertadas hasta entre dos semanas y un mes después». Al igual que el resto de la comunidad médica internacional, ella y sus compañeros se han visto obligados a aprender acerca de la Covid-19 a marchas forzadas; también se han enfrentado a momentos de tensión. «Para mí la semana más difícil fue la primera de abril por la cantidad de casos que saturaban los servicios de urgencias, las dificultades para que el personal se quedase en casas de retiro y, sobre todo, el tener que convencer a muchas familias de que tenían que separarse: por un lado, los miembros que habían dado positivo y que eran enviados a hoteles medicalizados y, por otro, los miembros que habían dado negativo; había que evitar la propagación del virus en el seno de la unidad familiar en el periodo de celebración de las fiestas de Pessah, la Pascua judía [conmemoración de la liberación del pueblo hebreo de la esclavitud de Egipto]». Además, en medio de un contexto incierto en el que la política ha creado inesperadas alianzas -el conservador Benjamin Netnyahu y el centrista Benny Gantz han formado un Gobierno de coalición tras 16 meses de bloqueo político y tres elecciones infructuosas-, el estado se ha tenido que emplear a fondo para vigilar más de cerca a ciertos sectores de la población, que se han mostrado más díscolos a la hora de seguir el confinamiento. La ciudad en que vive Levi con su familia -tiene cinco hijos- es ejemplo de ello: Bnei Brak es una localidad judía ortodoxa de las afueras de Tel-Aviv; de sus 195.000 habitantes, 2500 se infectaron, convirtiéndola en la ciudad más afectada por la enfermedad en el país. El desconocimiento de las medida tomadas por el Gobierno, la invitación de algunas voces fuertes de la comunidad a seguir rezando en sinagogas y escuelas talmúdicas y la celebración de funerales masivos hicieron que las fuerzas del orden tuvieran imponer el confinamiento, lo que desató la indignación de los jaredíes (temerosos de Dios). Levi cuenta que en su ciudad hubo «un dispositivo de urgencia excepcional: una intervención del Ejército a tiempo para establecer un confinamiento militar con una limitación de desplazamiento de cien metros y bloqueos en la entrada de la ciudad. También se desplegó un centro detección accesible para todos, centro de manejo de pacientes ambulatorios y, como en las otras ciudades, el Ejército entregaba materiales médicos y paquetes de alimentos a los pacientes confinados». Lucha desde los laboratorios El ambiente de los barrios y las ciudades ultraortodoxos contrasta con el de Tel Aviv, ciudad improvisada, atestada de terrazas en las que se puede observar el carácter y estilo de vida mediterráneo de sus habitantes, «capital de gay» de Oriente Medio. También contrasta con Haifa, al norte de Tel Aviv, imán para los desarrolladores de startups y centro de innovación tecnológica mundial. En su polo científico se ubica el laboratorio de Bonus BioGroup, que desarrolla un medicamento (MesenCure) para tratar a pacientes de coronavirus y neumonía. Su proyecto tiene unas claras protagonistas: las células mesenquimáticas del tejido conjuntivo (MSCs), con las que la compañía ya tiene experiencia trabajando. Según explica en su nota de prensa, estas células se extraen del tejido adiposo de donantes sanos para someterlas a «una innovadora combinación de condiciones químicas, biológicas y físicas» y aumentar así su eficacia terapéutica. Se introducen en el cuerpo del paciente por vía intravenosa y ellas, activadas, se encargan de «alcanzar los pulmones y reducir su inflamación, regenerar los tejidos pulmonares deteriorados y mejorar la respiración y otros síntomas». Liad Vaknin, portavoz de la empresa, explica que «alrededor de 35 personas» trabajan en el proyecto y que lo hacen más rápido de lo normal, debido a la urgencia de la crisis: «Normalmente, el desarrollo de este tipo de medicinas dura entre tres y cuatro años. En las circunstancias actuales y con la aceleración del proceso, basado en tecnologías ya desarrolladas por la compañía, además de nuestra vasta experiencia en este campo y nuestra capacidad de fabricación, la empresa planea tratar a pacientes en seis meses», momento en que se espera que el fármaco ya esté disponible en hospitales y farmacias. Vislumbrando el día en el el producto salga al mercado, Liad afirma que, «sin duda», él y el resto del equipo sentirán «una gran satisfacción y un sentimiento de plenitud»: «Después de todo, la biotecnología no es una alta tecnología. La mayoría de nosotros podríamos haber ganado más dinero probablemente si hubiéramos elegido una profesión relacionada con las altas tecnologías. Sin embargo, escogimos la biotecnología para ayudar a quienes lo necesitan y mejorar las condiciones humanas. ¿Y que mejor oportunidad que esta?». Un mundo cambiante De lo que nadie duda ya es de que la crisis del coronavirus cambiará, si no lo ha hecho ya, algunas de nuestras costumbres y formas de ver la vida. «Como el mundo del trabajo, el de la medicina también se ha pasado al universo de los vídeos. En mi centro de salud, el Mehuredet, hemos tenido un aumento de las teleconsultas por teléfono y, especialmente, por vídeo. Creo que esto va a modificar completamente el comportamiento del paciente hacia su médico», expresa Levi. También hay voces que van más allá y hablan de cambios en el Nuevo Orden Mundial y del ascenso de los nacionalismos. Gadi Taub, historiador y columnista en el diario Haaretz, es un firme defensor de ello. Considera que las instituciones internacionales han fallado, lo que hará que la gente recurra instintivamente al estado nación, «que los internacionalistas han estado interpretando como villano desde el final de la Segunda Guerra Mundial». Según su parecer, hay dos razones: «la solidaridad que solo las sociedades nacionales pueden evocar entre sus ciudadanos (?), algo que no logran marcos más grandes como "Humanidad" o "Europa" , y la democracia», ya que, explica, «hasta ahora, los estados nacionales han demostrado ser el vehículo más efectivo para que las personas ejerzan control sobre su destino común». El historiador opina que es más fácil alcanzar la libertad en una «familia de naciones libres e independientes» que en una «Humanidad uniforme bajo una única élite». Para ilustrar su posición, que choca de plano con la de los internacionalistas, utiliza como metáfora los videos de seguridad que ponen en los aviones de pasajeros antes de despegar, que dicen «cuando viaje con una persona que necesita ayuda, primero póngase su propia máscara de oxígeno..», porque «está claro que, de lo contrario, reduciría su capacidad de ayudar a los otros. Si queremos someter esta enfermedad y salir de la crisis en forma razonable, es mejor que esperemos que Donald Trump, por poner un ejemplo, se ocupe primero de la economía de Estados Unidos. A menos, por supuesto, que Europa se contente con ver que el próximo plan Marshall provenga de China». También piensa que los datos registrados por Israel en su lucha contra el coronavirus no son casualidad, ya que «en comparación con Europa, ha batallado contra la crisis sanitaria» y ha salido más airosa. «Israel tiene una cultura ruidosa de desacuerdo, un desprecio por el orden y un número desproporcionado de individualistas inconformistas. Aunque los israelíes no son reacios ?per se? a establecer reglas, todos se inclinan a verse a sí mismos como la excepción. Aun así, la sociedad israelí ha conservado un fuerte sentido instintivo de solidaridad. Y esto puede explicar, al menos en parte, nuestro relativo éxito en el manejo de la crisis: cuando una sociedad está vinculada por la solidaridad, puede exigir a las personas que tengan precaución no solo para protegerse, sino también para proteger a los demás», expone. Y compara: «La UE no ha podido producir tales lazos de lealtad mutua. Y esta es la razón por la cual sus diversos estados miembros no tardaron mucho en volver a cerrar sus fronteras nacionales».
27-05-2020 | Fuente: elmundo.es
Vox se querella contra la directora de la Guardia Civil y el secretario de Estado de Seguridad y avisa a Marlaska: "Caerá por sus subordinados"
Les imputa los delitos de obstrucción a la Justicia, represalias y prevaricación y denuncia una serie de llamadas telefónicas de mandos para exigir el contenido del informe para la juez 
25-05-2020 | Fuente: elmundo.es
Uribes habla con Victorino y se compromete a reunirse con el sector "en los próximos días"
El ministro de Cultura ha prometido celebrar un encuentro con el presidente de la Fundación tras una conversación telefónica 
24-05-2020 | Fuente: abc.es
El primer buque de Irán con gasolina entra en aguas de Venezuela sin que EE.UU. intervenga
El carguero iraní Fortune llegó este sábado por la noche a aguas territoriales de Venezuela y fue escoltado por cazas y fragatas de las Fuerzas Armadas del régimen de Nicolás Maduro, que había denunciado antes que Estados Unidos se disponía a interceptarlo. De hecho, el Gobierno norteamericano había advertido en días previos de que considera la entrega de 1,5 millones de barriles en cinco buques diferentes una amenaza y, por tanto, se reservaba el derecho a intervenir. Irán, por su parte, advirtió ayer de que respondería a un abordaje con el uso de la fuerza. Finalmente, el primer carguero llegó a aguas de Venezuela tras cruzar las de Trinidad Tobago a las 19:40 hora local (la 1:40 del domingo en la España peninsular). Al Fortune le siguen otros cargueros con gasolina que prevén llegar a puerto venezolano en días venideros. Los buques Forest, Petunia, Faxon y Clavel cruzaron recientemente el estrecho de Gibraltar tras entrar en el Mediterráneo por el Canal de Suez. El Gobierno de EE.UU. acusa a Maduro de estar pagando esa gasolina con nueve toneladas de oro de las reservas nacionales de los venezolanos. Según dijo a ABC la portavoz de la diplomacia estadounidense, Morgan Ortagus, «a cambio de la ayuda de Irán, la organización criminal que dirige Maduro saqueó nueve toneladas de oro y las envió a Teherán. Los venezolanos merecen elecciones presidenciales libres y justas que conduzcan a la democracia y la recuperación económica, no los caros acuerdos de Maduro con otro estado paria».<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr"><a href="https://twitter.com/hashtag/UltumaHora?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#UltumaHora</a> <a href="https://twitter.com/hashtag/S%C3%A1bado?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#Sábado</a> <a href="https://twitter.com/hashtag/23Mayo?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#23Mayo</a> <br><br>7:25pm<br><br>Tanquero iraní <a href="https://twitter.com/hashtag/Fortune?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#Fortune</a> ya ingresó a aguas territoriales de <a href="https://twitter.com/hashtag/Venezuela?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#Venezuela</a>. <a href="https://twitter.com/hashtag/GraciasIran?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#GraciasIran</a> <a href="https://twitter.com/hashtag/JuntosContraElImperialismo?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#JuntosContraElImperialismo</a> <a href="https://twitter.com/PartidoPSUV?ref_src=twsrc%5Etfw">@PartidoPSUV</a> <a href="https://twitter.com/FreddyBernal?ref_src=twsrc%5Etfw">@FreddyBernal</a> <a href="https://twitter.com/jghuerfano?ref_src=twsrc%5Etfw">@jghuerfano</a> <a href="https://t.co/hOWQae955l">pic.twitter.com/hOWQae955l</a></p>&mdash; PSUV Táchira (@PSUVTachira) <a href="https://twitter.com/PSUVTachira/status/1264341244081250311?ref_src=twsrc%5Etfw">May 23, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> El presidente Donald Trump, que el miércoles dijo en una conferencia telefónica que tiene a Venezuela «más rodeada de lo que nadie piensa», ha permanecido todo este fin de semana en la Casa Blanca, salvo una salida ayer para jugar al golf, y está siendo informado de los desarrollos. Fuentes de su presidencia dijeron esta semana que una de las opciones que barajaba el Ejecutivo estadounidense era abordar esos cargueros. Como a Irán, EE.UU. ha sometido al régimen de Maduro a duras sanciones y ha decretado un embargo casi completo del petróleo venezolano en respuesta a violaciones de los derechos humanos y otros delitos. Con esas sanciones, Venezuela ha ido perdiendo la capacidad de refinar su propio crudo y depende ahora de Irán para poder adquirir gasolina y gasóleo, necesarios ambos no sólo para el transporte, sino también para los generadores de electricidad de residencias y, sobre todo, hospitales. Recientemente, la petrolera estatal Pdvsa intentó canjear crudo barato por gasolina con una empresa mexicana, Jomadi, a la que ahora investiga el FBI. Este diario fue el primero en informar de esa incursión del régimen chavista en el sector de los hidrocarburos mexicano. La empresa Jomadi ha negado a ABC que vaya a finalizar ese canje, tras las presiones de EE.UU. La tensión entre Washington, Caracas y Teherán ha llegado estos días a cotas máximas en años. El embajador del régimen chavista ante Naciones Unidas, Samuel Moncada, denunció en una carta dirigida el 20 de mayo al secretario general de ese organismo que «la coerción del gobierno de los Estados Unidos de América va unida a un nuevo peligro: la amenaza del uso de la fuerza militar, en este caso contra cinco buques tanqueros iraníes que se dirigen a Venezuela cargados de combustible para aliviar la actual escasez que existe en todo el país».<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">Hoy alertamos al Consejo Seguridad ONU y al Secretario General, <a href="https://twitter.com/antonioguterres?ref_src=twsrc%5Etfw">@antonioguterres</a> sobre amenaza de uso inminente de la fuerza militar por parte de EEUU contra barcos iraníes con gasolina dirigida a Venezuela. Un acto de guerra establecido en el derecho internacional.<br><br>Vea aquí: <a href="https://t.co/i8hDOXNyEp">pic.twitter.com/i8hDOXNyEp</a></p>&mdash; Samuel Moncada (@SMoncada_VEN) <a href="https://twitter.com/SMoncada_VEN/status/1263889846894039047?ref_src=twsrc%5Etfw">May 22, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> Por su parte, el presidente iraní, Hassan Rohaní, dijo ayer en una conversación telefónica con el emir de Qatar, Tamim al Thani, que responderá con la fuerza a cualquier intento de abordaje de esos cargueros por parte de las Fuerzas Armadas estadounidenses. «Tenemos la legitimidad de defender nuestra soberanía y servir nuestros intereses nacionales, y esperamos que los americanos no cometan ningún error», dijo Rohaní en la llamada, según una transcripción facilitada a las agencias estatales iraníes. Según dijo Trump el miércoles en una conferencia telefónica privada a la que tuvo acceso ABC, «tenemos [a Venezuela] rodeada. La tenemos rodeada hasta unos niveles que nadie sabe, pero ellos lo saben, los estamos observando, para ver qué sucede.. Algo va a suceder, porque no vamos a seguir tolerándolo, hemos sido muy duros con ellos, duros con el petróleo, duros con las sanciones, más duros de lo que nadie puede imaginar, es cierto», dijo el presidente. Las fuerzas armadas norteamericanas han hecho ?algo poco común? advertencias similares en días recientes. El almirante Craig Faller, jefe del Comando Sur de EE.UU., responsable de operaciones en el Caribe, dijo esta semana en un discurso que la llegada de los cargueros iraníes es «contraria a los intereses de EE.UU.». «Irán está aprovechando la pandemia para dar respaldo a narcodictaduras como la venezolana», dijo el almirante.
21-05-2020 | Fuente: abc.es
«Estamos preocupados por la falta de información de China al comienzo de la crisis»
Los países de la OTAN nunca se enfrentaron a una crisis de estas características: sanitaria, provocada por un virus con probable origen en China, con una economía paralizada, compitiendo entre sí por hacerse con material sanitario clave, confinamiento e incertidumbre de rebrotes en próximos meses. Pero si algo ha revelado esta crisis es que los ejércitos de los treinta países aliados han jugado un papel crucial en misiones de apoyo a sus gobiernos y al personal sanitario. En esta pandemia del coronavirus la Alianza Atlántica ha activado mecanismos de solidaridad entre países con donaciones de material sanitario a través del Centro de Coordinación de Respuesta de Desastres, al que acudió también España. En conversación telefónica, el secretario general de la.. Ver Más
21-05-2020 | Fuente: abc.es
La Fiscalía ucraniana abre diligencias por alta traición contra Poroshenko y analiza sus llamadas con Biden
Vuelve a estar de actualidad la supuesta colusión entre el que fue presidente de Ucrania hasta hace un año, Petró Poroshenko, y el exvicepresidente y con toda seguridad candidato demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, para quitarse de en medio mediante su destitución al entonces fiscal general, Víctor Shokin, que estaba investigando a Burisma Holdings Limited, la compañía de prospección de gas ucraniana en cuya junta directiva estuvo Hunter Biden, hijo del virtual candidato del Partido Demócrata estadounidense. Al parecer, Biden le ofreció a cambio a Poroshenko un préstamo de mil millones de dólares. El asunto ha dado mucho de sí porque contra el actual presidente norteamericano, Donald Trump, se inició un procedimiento de «impeachment» por presuntas presiones a su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, bloqueando supuestamente una ayuda militar de 400 millones de dólares, para obligarle a promover una investigación sobre las «irregularidades» cometidas por el hijo de Biden como directivo de Burisma. Todo gira ahora en torno a unas conversaciones de hace cinco años, cuya autenticidad todavía no está verificada, entre Poroshenko y Biden y, si quedara probado que hubo manejos turbios para obstaculizar a Shokin sus pesquisas, sería para Trump un espaldarazo prácticamente definitivo de cara a los comicios. Favorecería las perspectivas del Kremlin, en donde no quieren ver ni en pintura a un demócrata al frente de EEUU. Grabaciones Resulta que el diputado ucraniano, Andréi Derkach, presentó el martes en una rueda de prensa celebrada en Kiev las grabaciones de las entrevistas entre Poroshenko y Biden, de cuya existencia ya se supo el año pasado en plena efervescencia de los intentos de destituir al jefe de la Casa Blanca. Derkach mantuvo en su día estrechos contactos con Rudy Giuliani, abogado de Trump. Ahora, según anunció ayer en rueda de prensa el propio Zelenski, el caso está en manos de la Fiscalía General, en donde se ha abierto contra Poroshenko una «causa penal» por «alta traición y abuso de poder». El jefe del Estado ucraniano se mostró favorable a que la investigación llegue a sus últimas consecuencias. Los audios, según Derkach, lo obtuvo el propio Poroshenko estando Biden en Kiev en 2015 y en llamadas telefónicas. Por motivos no aclarados, fueron a parar a manos de «periodistas de investigación», que a su vez se los proporcionaron al diputado. Pero Poroshenko lo niega todo, sostiene que las grabaciones son falsas y señala a Moscú como el origen de de esta «provocación». Zelenski, harto El pasado mes de febrero, durante la Conferencia de Seguridad de Múnich, Zelenski dijo sentirse «harto» de todo el revuelo levantado tras las supuestas presiones que recibió de Trump, que el líder ucraniano desmiente categóricamente, y se mostró a favor de «pasar página». Dijo que el escándalo «ha dejado secuelas en nuestras relaciones con Washington». Meses antes, en octubre de 2019, Zelenski dijo que «no hubo ningún chantaje por parte de Trump». Según sus palabras, el objetivo de la explosiva conversación telefónica con el jefe de la Casa Blanca fue «preparar un encuentro con él (..) y no me planteó ningún tipo de condición». Pero aseguró que no le gustó que se publicara el contenido de su diálogo con Trump. Ya entonces no descartó una posible investigación en relación con el hijo de Biden, pero recalcó que «no quiero inmiscuirme en las elecciones estadounidenses» de 2020.
20-05-2020 | Fuente: abc.es
Las autoridades rescatan a catorce médicos que estaban secuestrados en un hotel de México
Agentes de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México rescataron este martes a catorce médicos de un hotel de la capital mexicana en la que presuntamente se encontraban secuestrados, informaron las autoridades. Conforme a las primeras investigaciones, familiares de los médicos «eran extorsionados telefónicamente por personas que les informaban que tenían retenidos a sus familiares y que, si no les depositaban cierta cantidad de dinero, les harían daño», indicó la Fiscalía. Los médicos fueron rescatados «sanos y salvos» de los hoteles de la zona de Tacubaya, en la Ciudad de México, donde estaban privados de la libertad, señaló la Fiscalía en una tarjeta informativa entregada a los medios locales. Las autoridades llegaron a este hotel en el marco de una pesquisa que elementos de la Policía de Investigación hacían para localizar a una persona originaria del estado de Chiapas que se encontraba presuntamente secuestrada. No se informó de detenidos. Los médicos habían llegado a este hotel en el marco del programa de hospedaje gratuito que miembros de este sector de la economía ofrecen al personal sanitario encargado de combatir la pandemia del coronavirus conforme al acuerdo del 16 de abril con el gobierno de la capital mexicana.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">Agentes de la <a href="https://twitter.com/hashtag/FGJCDMX?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#FGJCDMX</a> rescataron, sanos y salvos, a 14 trabajadores de la salud que se encontraban privados de la libertad en hoteles ubicados en las inmediaciones de Tacubaya, en la alcaldía Miguel Hidalgo. <a href="https://t.co/b2TJsnWGyZ">pic.twitter.com/b2TJsnWGyZ</a></p>&mdash; Fiscalía CDMX (@FiscaliaCDMX) <a href="https://twitter.com/FiscaliaCDMX/status/1262955631415308289?ref_src=twsrc%5Etfw">May 20, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> De acuerdo con testimonios divulgados por medios impresos y canales de televisión, una parte de los médicos que fueron rescatados provenía de la norteña ciudad de Monterrey, en el estado de Nuevo León. Los médicos no presentaban daños físicos aunque uno de ellos dijo al canal de Milenio Televisión que si habían sufrido abusos psicológicos durante el encierro. Al parecer mientras los médicos estaban hospedados en el hotel, los presuntos secuestrados les decían a sus familiares que los tenían en casas de seguridad para exigirles dinero a cambio de su libertad. Al momento se desconoce si alguna familia entregó dinero a los secuestradores. Desde el inicio de la pandemia en México, a finales de febrero pasado, se han registrado agresiones contra personal sanitario en el país, desde negarles el acceso a autobuses y centros de alimentos, hasta ataques físicos. Al día de hoy México reportó un total de 54.346 casos confirmados y 5.666 fallecimientos a causa del Covid-19.
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