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Noticias de telefonia

03-01-2018 | Fuente: elpais.com
¿Qué sube y qué baja en 2018? Precios al alza para sueldos de bajo coste
El nuevo año trae subidas en servicios como la energía o la telefonía que no se verán acompañadas por aumentos salariales
30-12-2017 | Fuente: elpais.com
¿Qué sube y qué baja en 2018? Precios al alza para sueldos de bajo coste
El nuevo año trae subidas en servicios como la energía o la telefonía que no se verán acompañadas por aumentos salariales
11-12-2017 | Fuente: elpais.com
La guerra por los clientes de paquetes de telefonía alcanza niveles récord
En España, más de 200.000 abonados se cambiaron de compañía de fijo y más de 600.000 de móvil en un solo mes
28-11-2017 | Fuente: elpais.com
El Gobierno da el pistoletazo de salida al 5G de la telefonía móvil
El Ministerio de Energía convoca una consulta pública y adjudicará las primeras frecuencias en 2018
23-11-2017 | Fuente: abc.es
Analizan un «ruido» detectado donde fue reportado por última vez el submarino
La Armada Argentina informó hoy que se está analizando una «anomalía hidroacústica» que se detectó hace una semana en la zona del Atlántico donde se reportó por última vez el submarino ARA San Juan, un «ruido» que fue registrado casi tres horas después de la última comunicación con la nave. El capitán de navío Enrique Balbi señaló a los medios en la sede central de la Armada, en Buenos Aires, que se recibió hoy un «indicio» que responde a una «anomalía hidroacústica» detectada «cerca de la última posición conocida» del submarino, el miércoles pasado en la zona del Golfo San Jorge, a 432 kilómetros de la costa de la Patagonia argentina. «Estados Unidos -uno de los 13 países que colaboran con la búsqueda del sumergible- solicitó (datos) a diferentes agencias que se dedican a juntar diferentes eventos hidroacústicos en todo el mundo», añadió. Tras recolectar toda la información y hacer un «análisis exhaustivo» centralizado en Estados Unidos, hoy se recibió ese «indicio oficial» que corresponde al miércoles 15 de noviembre por la mañana, coincidente con el área de la última posición conocida del submarino. «Esto sería a unas 30 millas al norte de esa posición, camino a Mar del Plata», ciudad bonaerense a la que se dirigía la nave desde el sureño puerto de Ushuaia y donde debía haber llegado entre el domingo y lunes pasado. El portavoz de la Armada remarcó que se trata «un ruido» que «hay que chequearlo, corroborarlo» sin descuidar las otras áreas de patrulla. «Se están desplegando, como hicimos con los otros indicios, buques de la Armada que tienen sonares y capacidad de telefonía subacuática. Estarían llegando por la noche y está previsto un vuelo P8 (de EE.UU.) que va a sembrar sonoboyas», añadió. Además, un avión de Brasil también se desplegará en la zona con un sensor que detecta «anomalías magnéticas», lo que permitirá colocar tres sensores diferentes e ir «sobre este indicio». Por otro lado, ya está en el área de operaciones el Buque Cabo de Hornos de la Marina de Chile y está llegando el Skandi Patagonia, un barco de la petrolera francesa Total con un escuadrón de rescate submarino de la Marina norteamericana. Consultado por si ese ruido se pudo tratar de una explosión, Balbi fue tajante. «Es un ruido. No vamos a hacer conjeturas», sentenció, para instar a esperar a que «entre hoy a la noche y mañana» se pueda confirmar de qué se trata. Asimismo, afirmó que identificar si esa anomalía está relacionada o no con el submarino «va a llevar el tiempo que se precise» y adelantó que unas eventuales labores de rescate formaría parte de la tercera fase de este plan de búsqueda. «El rescate pasa cuando se tiene una localización fehaciente de dónde está el submarino», aseguró. Balbi recordó que hoy ya se habla de «una situación crítica y la preocupación cada vez va in crescendo», ya que se está concretando el día séptimo, «que es un día estadístico en cuanto a la capacidad de oxígeno».
22-11-2017 | Fuente: abc.es
Los familiares de los marinos del submarino argentino no pierden la fe: «Los esperamos de vuelta»
En la base naval de Mar del Plata celebran el cambio de las condiciones meteorológicas. Las olas ya no son de ocho metros y se puede navegar. Es decir, explorar, con cierta normalidad, un sector de 500.000 kilómetros cuadrados. El objetivo es localizar y rescatar el submarino ARA San Juan. El desafío no es menor: la extensión a peinar equivale al tamaño de toda España. Es la primera noticia positiva que reciben madres, padres, hermanas, hijos, esposas y seres queridos de los 44 marinos -a la deriva o en el fondo del mar- desde el pasado miércoles. Ese día, el capitán de fragata Pedro Martín Fernández reportó desde Usuhaia (más cerca de la Antártida que de Buenos Aires) que habían tenido un fallo con las baterías. Nunca más se supo de él y su tripulación. «El ánimo cambia; a veces es de tristeza profunda, porque se piensa en lo peor, y a ratos creemos que van a volver», observa Marcela Tagliapiedra, cuñada del teniente de navío Fernando Ariel Mandoza. «Por eso -añade en El Día.com- el apoyo de la gente es muy importante». Pistas falsas En estos seis días el consuelo de los allegados es desconsuelo casi permanente. Les dan noticias que les despiertan la ilusión por apenas unas horas, pero luego vuelve el desencanto, el silencio y la tristeza. Así sucedió con las siete falsas llamadas de telefonía satelital del submarino o los ruidos de las profundidades del océano detectados que parecían partir del San Juan desde las profundidades del mar. Lo mismo pasó con la sobredosis de angustia desatada tras conocerse este martes el hallazgo de una balsa a la deriva y divisarse humo blanco de bengalas. El portavoz de la Armada, Enrique Balbi, una vez más, tuvo que salir a desmentir que ni la balsa ni las señales (las bengalas del submarino son de color) pertenecían al ARA San Juan, pero ahí están, «y hay que averiguar quién está pidiendo ayuda». En esa situación de querer saber y no saber nada, las familias de los 44 se concentran en la base naval de Mar del Plata. La entrada recuerda al campamento de la mina San José de Copiapó, donde lo imposible se hizo posible con los 33 mineros chilenos. Las banderas de Argentina visten la cara externa de la verja, los dibujos de los niños dedicados a sus padres con mensajes de ánimo para que vuelvan «vivos» o corazones como el dibujado por «Mavi, Feli y Trini» encogen el alma de argentinos y extranjeros. «Fuerza Argentina. Confiamos en Dios. Los esperamos», escriben otros sobre la bandera, el único símbolo nacional, con el himno, que une a todos. Cadena humana y rezos Los familiares se dan la mano y forman una cadena mientras en Buenos Aires, en la catedral, se reza por ellos. «Seguimos con mucha incertidumbre pero tranquilos, esperando que las noticias alentadores se confirmen. Sentimos el cariño de la gente que se acerca a dejar sus mensajes», comenta María Rosa Belcastro, madre del teniente de navío Fernando Ariel Mendoza. Entre los objetos que dejan hay hasta una tabla de surf. El orfebre Federico James la intervino y la dejó en la base como «una ofrenda». «La idea -comenta- es mostrar que si la llama está prendida, la esperanza no se apaga».
20-11-2017 | Fuente: abc.es
Los ruidos detectados no vienen del submarino argentino perdido
Sin rastro del submarino argentino perdido. Media docena de países buscan por mar y aire la nave desaparecida desde el miércoles pasado en aguas del Atlántico Sur. Las expectativas creadas tras la detección de al menos siete señales de telefonía satelital atribuidas al ARA San Juan se desmoronaron en unas horas. La Armada matizó el discurso y la tesis inicial dio paso a más dudas que certezas. Para mayor desolación, el clima se convirtió en el peor enemigo de las operaciones de localización y rescate del submarino que tiene en vilo a Argentina. «No se descarta ninguna hipótesis», reconoció Enrique Balbi, jefe de prensa de la Armada. No hay «clara evidencia» de que esos intentos de llamadas, de apenas unos segundos, se puedan atribuir al buque submarino que navega -o naufragó- con 44 tripulantes a bordo. En cambio, las sonoboyas de dos barcos de la operación de rescate habían captado ruidos constantes que podrían ser llamadas de auxilio de la tripulación, tal vez golpes de herramientas metálicas contra los mamparos de la nave para llamar la atención, según reveló a la CNN un oficial de la Marina de EE.UU. que se encuentra al corriente de las labores de búsqueda de la nave argentina. Horas después, el propio Balbi confirmaba que, una vez investigados dichos ruidos, se descartaba por completo que procedieran del submarino perdido. Inicialmente, fueron escuchados por la corbeta Rosales, de la Armada argentina, «a través de su casco y en forma pasiva». También por un destructor argentino que se acercó al lugar. «Por eso se acudió a la aeronave P-8 de la Armada estadounidense, que desplegó sonoboyas pasivas y llevó ese ruido a la base aeronaval Espora, y de allí fue trasladada a Puerto Belgrano, donde se procesó la información para determinar la firma acústica de esos ruidos.. Negativo.», explicó Balbi. El propio portavoz confirmó que el capitán del submarino había alertado de un fallo en las baterías en la madrugada del miércoles pasado, justo antes de su desaparición. Según la Armada, se trató de un «cortocircuito» en la batería, que obligó a cambiar el rumbo y dirigirse directamente hacia Mar del Plata, adonde habría llegado ayer si todo hubiera ido bien. «No se ha tenido contacto o detección ni visual ni por radar», reconoció Balbi. Chile, Uruguay, Perú, Francia e Inglaterra han desplegado, entre otros, siete aviones, dos destructores, seis corbetas, dos buques científicos, un buque hidrográfico (británico) y otros tres con tecnología de última generación. A este dispositivo hay que sumar el comando estadounidense de Rescate Submarino (URC) que opera con una cámara de rescate y vehículo de acople (por si fuera necesario), pero «las condiciones meteorológicas siguen siendo muy adversas para la búsqueda.. Hay olas de hasta seis metros y vientos fuertes de temporal», advirtió el portavoz. El portavoz de la Armada puso las esperanzas en que hoy «mejore el clima y sea más efectiva tanto la exploración aérea como la marítima». La zona de rastreo del submarino se extiende por un sector de más de mil kilómetros cuadrados, a unos 300 km de la costa, y abarca desde la provincia patagónica de Santa Cruz hasta la de Buenos Aires. Hasta ahora se ha peinado el 80% del área delimitada y no se ha hallado ni un indicio o rastro del submarino. Ahora «el buque británico HMS Protector está haciendo la trayectoria que tenía previsto el ARA San Juan hacia el puerto de Mar del Plata», informó Gabriel González, jefe de la base naval de Mar del Plata. Las familias, angustiadas El tono de los comunicados y declaraciones de la Armada se mezcla con la angustia y desesperación de las familias de los 44 marinos. «Ha sido una alegría enorme cuando escuchamos que habían identificado estos intentos de comunicación, pero hoy (por ayer) fue un día duro desde que dijeron que no podían confirmar si eran del submarino», lamentaba Julia Melián, tía del cabo primero David Adolfo Melián, en el periódico «El Día».
20-11-2017 | Fuente: abc.es
La Armada argentina apunta ahora que las señales detectadas no procedían del submarino perdido
Sin rastro del submarino argentino perdido. Media docena de países buscan por mar y aire la nave desaparecida, desde el miércoles pasado, en aguas del Atlántico Sur. Las expectativas creadas tras la detección de al menos siete señales de telefonía satelital atribuidas al ARA San Juan se desmoronaron con las horas. La Armada matizó el discurso y la tesis inicial dio paso a más dudas que certezas. Para mayor desolación, el clima se convirtió en el peor enemigo de las operaciones de localización y rescate del submarino que tiene en vilo a Argentina. «No se descarta ninguna hipótesis», reconoció Enrique Balbi, jefe de prensa de la Armada. No hay «clara evidencia» de que esos intentos de llamadas, de apenas unos segundos, se puedan atribuir al buque submarino que navega -o naufraga- con 44 tripulantes en aguas del Atlántico Sur. Además, la Armada Argentina ha confirmado este lunes que el capitán del submarino había informado de un fallo en las baterías el miércoles pasado, cuando desapareció, según recoge el diario argentino Clarín. Familiares de los tripulantes del submarino habían apuntado que la nave tuvo que volver antes hacia Mar del Plata por un fallo técnica, pero la confirmación oficial ha llegado ahora, en el quinto día de búsqueda, apunta este medio argentino. La peor noticia es que no hay noticia. «No se ha tenido contacto o detección ni visual ni radar», reconoció Balbi. Chile, Uruguay, Perú, Francia e Inglaterra han desplegado, entre otros, siete aviones, dos destructores, seis corbetas, dos buques científicos, un buque hidrográfico (británico) y otros tres con tecnología de última generación. A este dispositivo hay que sumar al comando estadounidense de Rescate Submarino (URC) que opera con una cámara de rescate y vehículo de acople (por si fuera necesario) pero.. «las condiciones meteorológicas siguen siendo muy adversas para la búsqueda.. Hay olas de hasta seis metros y vientos fuertes de temporal», advirtió el portavoz. El dato no es menor porque a las complicaciones evidentes del mal tiempo hay que añadir que la efectividad de los radares que barren el fondo del mar queda «reducida por los falsos ecos productos del mal tiempo». Sin una noticia buena que ofrecer Balbi colocó las esperanzas en mañana martes. «Esperamos -confió- que mejore el clima y sea más efectiva tanto la exploración aérea como marítima». La zona de rastreo del submarino se extiende por un sector de más de mil kilómetros cuadrados, a unos 300 de la costa y abarca desde la provincia patagónica de Santa Cruz hasta la de Buenos Aires. En ésta, en la base de Mar del Plata, es donde debería haber atracado el domingo el submarino, si su travesía hubiera transcurrido sin incidentes. El 80 por ciento del área delimitada ya se peinó y no se halló nada, ni un indicio o rastro del submarino. Ahora, «el buque británico HMS Protector está haciendo la trayectoria que tenía previsto el ARA San Juan hacia el puerto de Mar del Plata», informó Gabriel González, jefe de la base naval de Mar del Plata . Las familias, angustiadas El tono de los comunicados y declaraciones de la Armada se mezclan con la angustia y desesperación de las familias de los 44 marinos que viajan a bordo. También en Mar del Plata se encuentra buena parte de los familiares de la tripulación. «Ha sido una alegría enorme cuando escuchamos que habían identificado estos intentos de comunicación pero hoy (por ayer) fue un día duro desde que dijeron que no podían confirmar si eran del submarino», lamentaba Julia Melián, tía del cabo primero David Adolfo Melián, en el periódico El Día. Ella y el resto de los allegados de los tripulantes del San Juan se concentran en el edificio de Oficiales de la base a la espera de alguna información. María Victoria Morales, madre del cabo principal Luis Esteban García, también en El Día, recordó la primera reacción al conocer la noticia de las señales de telefonía satelital. «Nos abrazamos como unos tontos cuando nos avisaron, pero después supimos que no había nada confirmado y nos produjo una angustia enorme». La mujer se trasladó desde Tucumán, provincia del noroeste de Argentina, un día antes de que zarpara el submarino con dirección a Ushuaia para despedirse de su hijo que vive en Mar del Plata. Ella ha optado por no comprar un periódico, ni ver ni oír la televisión. La explicación es sencilla: «Cualquier rumor o datito despierta una ilusión y uno se angustia constantemente».
20-11-2017 | Fuente: abc.es
El submarino argentino sufrió una avería en sus baterías el día de su desaparición
Sin rastro del submarino argentino perdido. Media docena de países buscan por mar y aire la nave desaparecida, desde el miércoles pasado, en aguas del Atlántico Sur. Las expectativas creadas tras la detección de al menos siete señales de telefonía satelital atribuidas al ARA San Juan se desmoronaron con las horas. La Armada matizó el discurso y la tesis inicial dio paso a más dudas que certezas. Para mayor desolación, el clima se convirtió en el peor enemigo de las operaciones de localización y rescate del submarino que tiene en vilo a Argentina. «No se descarta ninguna hipótesis», reconoció Enrique Balbi, jefe de prensa de la Armada. No hay «clara evidencia» de que esos intentos de llamadas, de apenas unos segundos, se puedan atribuir al buque submarino que navega -o naufraga- con 44 tripulantes en aguas del Atlántico Sur. Además, la Armada Argentina ha confirmado este lunes que el capitán del submarino había informado de un fallo en las baterías el miércoles pasado, cuando desapareció, según recoge el diario argentino Clarín. Familiares de los tripulantes del submarino habían apuntado que la nave tuvo que volver antes hacia Mar del Plata por un fallo técnica, pero la confirmación oficial ha llegado ahora, en el quinto día de búsqueda, apunta este medio argentino. La peor noticia es que no hay noticia. «No se ha tenido contacto o detección ni visual ni radar», reconoció Balbi. Chile, Uruguay, Perú, Francia e Inglaterra han desplegado, entre otros, siete aviones, dos destructores, seis corbetas, dos buques científicos, un buque hidrográfico (británico) y otros tres con tecnología de última generación. A este dispositivo hay que sumar al comando estadounidense de Rescate Submarino (URC) que opera con una cámara de rescate y vehículo de acople (por si fuera necesario) pero.. «las condiciones meteorológicas siguen siendo muy adversas para la búsqueda.. Hay olas de hasta seis metros y vientos fuertes de temporal», advirtió el portavoz. El dato no es menor porque a las complicaciones evidentes del mal tiempo hay que añadir que la efectividad de los radares que barren el fondo del mar queda «reducida por los falsos ecos productos del mal tiempo». Sin una noticia buena que ofrecer Balbi colocó las esperanzas en mañana martes. «Esperamos -confió- que mejore el clima y sea más efectiva tanto la exploración aérea como marítima». La zona de rastreo del submarino se extiende por un sector de más de mil kilómetros cuadrados, a unos 300 de la costa y abarca desde la provincia patagónica de Santa Cruz hasta la de Buenos Aires. En ésta, en la base de Mar del Plata, es donde debería haber atracado el domingo el submarino, si su travesía hubiera transcurrido sin incidentes. El 80 por ciento del área delimitada ya se peinó y no se halló nada, ni un indicio o rastro del submarino. Ahora, «el buque británico HMS Protector está haciendo la trayectoria que tenía previsto el ARA San Juan hacia el puerto de Mar del Plata», informó Gabriel González, jefe de la base naval de Mar del Plata . Las familias, angustiadas El tono de los comunicados y declaraciones de la Armada se mezclan con la angustia y desesperación de las familias de los 44 marinos que viajan a bordo. También en Mar del Plata se encuentra buena parte de los familiares de la tripulación. «Ha sido una alegría enorme cuando escuchamos que habían identificado estos intentos de comunicación pero hoy (por ayer) fue un día duro desde que dijeron que no podían confirmar si eran del submarino», lamentaba Julia Melián, tía del cabo primero David Adolfo Melián, en el periódico El Día. Ella y el resto de los allegados de los tripulantes del San Juan se concentran en el edificio de Oficiales de la base a la espera de alguna información. María Victoria Morales, madre del cabo principal Luis Esteban García, también en El Día, recordó la primera reacción al conocer la noticia de las señales de telefonía satelital. «Nos abrazamos como unos tontos cuando nos avisaron, pero después supimos que no había nada confirmado y nos produjo una angustia enorme». La mujer se trasladó desde Tucumán, provincia del noroeste de Argentina, un día antes de que zarpara el submarino con dirección a Ushuaia para despedirse de su hijo que vive en Mar del Plata. Ella ha optado por no comprar un periódico, ni ver ni oír la televisión. La explicación es sencilla: «Cualquier rumor o datito despierta una ilusión y uno se angustia constantemente».
13-11-2017 | Fuente: abc.es
Pandilleros matan a cuatro empleados de Movistar en Guatemala y extorsionan a la compañía
La empresa Movistar en Guatemala mantiene cerradas sus oficinas hasta este martes después de varios ataques armados contra sus trabajadores, en los que han muerto al menos cuatro de ellos, según la Efe. La compañía española está siendo extorsionada por supuestos pandilleros que les exigen el pago inicial de 100.000 quetzales (unos 13.600 dólares), según revela un audio que circula por las redes sociales y por varios medios de comunicación, cuya autenticidad confirmó a Efe una fuente de la empresa que pidió el anonimato por motivos de seguridad. En la conversación, un supuesto pandillero, que se afana de los ataques perpetrados y utiliza palabras soeces para amedrentar a la compañía, asegura que la empresa de telefonía tiene que pagar 100.000 quetzales para empezar, aunque es negociable. «Lo que nosotros queremos es 100.000 varas (quetzales) de entrada (..) esto es negociable (..) no vamos a echarnos para atrás en ningún sentido», dice el supuesto extorsionista a un trabajador de la compañía, al que se le queja de que una persona anterior le colgara el teléfono y no lo tomara en serio. «Colaboren (..) para que nosotros no tengamos que seguir con la violencia», añade al referirse a los hechos violentos del pasado viernes, cuando al menos cuatro empleados de la compañía fallecieron en varios ataques coordinados en diferentes puntos de la capital. Además de este pago inicial, el pandillero, que enfatiza que esto no es juego y que quieren que les «paguen la renta», pide una reunión con los supervisores para coordinar el pago de otras «2.000 varas semanales por cada unidad», y agrega que ellos han contado 20. «Estamos llegando con hechos, no solo con palabras», amenaza, mientras admite que este es un asunto «sumamente delicado» en el que está en juego «la vida de personas» que «se pueden morir en el mismo minuto, en el mismo tiempo», y le advierte que los tienen «ubicados» y que lo van a «demostrar». También dice que la empresa puede avisar a la Policía Nacional Civil para comunicar este chantaje porque no les importa: «Si quieres meter a la policía dale». Una fuente de la empresa que ha pedido el anonimato por motivos de seguridad ha confirmado a Efe que este audio es cierto y agregó que la «máxima prioridad» de la compañía ahora es «preservar la integridad de colaboradores y clientes». Agregó, además, que este tema ya está en conocimiento de las Cámaras de Industria y Comercio del país. La compañía anunció a través de las redes sociales el cierre de sus establecimientos en Guatemala, aunque sin especificar los motivos: A todos nuestros clientes les Informamos que estaremos atendiendo cualquier solicitud vía WhatsApp o Call Center. pic.twitter.com/cFHljo993r? Movistar Guatemala (@MovistarGuate) November 11, 2017El cierre de establecimientos de Movistar, según explica el rotativo local Prensa Libre en su edición digital citando fuentes de la empresa, se produce después de que el viernes se produjera «un ataque coordinado» contra distribuidores de esta firma en diferentes puntos de la capital, supuestamente relacionado con extorsiones. «Lamentamos profundamente los hechos ocurridos este viernes 10 de noviembre y nos solidarizamos con los familiares de las personas fallecidas y heridas. Estamos priorizando las medidas necesarias para proteger la integridad de nuestros colaboradores y clientes», expresan las fuentes citadas por el periódico. Investigación de la Fiscalía Por su parte, la portavoz de la Fiscalía, Julia Barrera, dijo a Efe que se están investigando los crímenes del viernes, unas pesquisas que permitirán «establecer la causa de los ataques, es decir, el móvil», aunque no entró en más detalles por estar en curso. Movistar es propiedad de la compañía multinacional española de telecomunicaciones Telefónica, corporación con una fuerte presencia en España, Europa y Latinoamérica, esta última zona uno de sus bastiones, pues presta, según sus datos, servicios a más de 179,1 millones de clientes a 30 de septiembre de 2010. El Triángulo Norte de Centroamérica, formado por El Salvador, Guatemala y Honduras, es una de las zonas más mortíferas del mundo, en las que las pandillas intervienen en el narcotráfico, tráfico y trata de personas, contrabando de cigarrillos y extorsiones transnacionales. Según un informe de la organización humanitaria guatemalteca Grupo de Apoyo Mutuo (GAM) publicado en 2016, Guatemala registra una media de 22 denuncias diarias por el delito de extorsión, mientras que las sentencias no alcanzan una diaria. Las víctimas son, en un 58,3% de los casos ciudadanos particulares, mientras que el 29,9% corresponde a comerciantes y el 9,02% a transportistas. Para las autoridades, uno de los bandos que realizan las extorsiones son estructuras organizadas como las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 18, un ingreso que constituye su principal fuente de financiación y que son coordinadas por sus líderes hasta desde el interior de las cárceles.
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