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25-02-2018 | Fuente: elpais.com
ConsenSys: la otra revolución ?blockchain? más allá de bitcoin
La empresa neoyorquina de tecnología Ethereum entusiasma a las grandes corporaciones por sus múltiples aplicaciones.
25-02-2018 | Fuente: abc.es
Vida y muerte de dos gallegos alistados en las milicias kurdas
La historia de Samuel Prada no es la de un chico de su edad. La suya tuvo un final trágico y prematuro en una tierra que le era ajena, pero en la que él «sintió» que debía estar. Así explica la madre de este orensano, caído en combate en un cruento bombardeo entre Siria y Turquía el pasado 10 de febrero, las razones que llevaron a un joven occidental de solo 25 años a embarcarse en una aventura que a la postre resultó fatal. Carismático, cariñoso y muy solidario, el destino de este gallego criado en Andorra se escribió cuando viajó al Kurdistán como voluntario. Allí conoció de primera mano el horror de la guerra y su impacto en la población civil. Cuando regresó ?confiesa su entorno? su mente seguía con los niños que se encontró en Siria, así que al poco tiempo decidió que «tenía que hacer algo» y se alistó en la milicias kurdas, conocidas como Unidades de Protección Popular kurdas (YPG) y principal fuerza aliada de Estados Unidos en la lucha contra Daesh. Samuel, a diferencia de otros voluntarios que entran a formar parte de estos grupos de combate, no tenía preparación militar. Desconocía el manejo de armas y también las tácticas a pie de campo, pero eso no fue un escollo para él. Se metió en la boca del lobo y llegó a la frontera siria, una de las zonas más hostiles del planeta. Su primer contacto con las milicias tuvo lugar el pasado verano, cuando comenzó su formación como combatiente. Los avances fueron notables y sus camaradas pasaron a conocerlo por su nombre de guerra, «Baran Galicia» (traducido «Lluvia Galicia»), el mismo que encabezó el comunicado en el que las YPG informaron de su muerte. Un final común Baran cayó en el campo de batalla, durante un bombardeo defendiendo el cantón de Afrín, en la frontera norte de Siria con Turquía. «El camarada murió combatiendo en el frente de Jinderise al tiempo que la aviación turca bombardeaba el área», rezaba de manera escueta el escalofriante informe que confirmó su fallecimiento, el primero de un español desplazado con las milicias kurdas. Junto a él perdió la vida, bajo una insalvable lluvia de balas, un francés de 39 años. Unos días antes, otro voluntario holandés de la edad de Samuel corrió la misma suerte. Todos ellos compartían un mismo propósito que los empujó a alistarse en el bando kurdo, y que los unió en un desenlace común y desdichado. Sobre la angustia que sentía al saber que su hijo estaba luchando cuerpo a cuerpo contra los yihadistas que se mantienen atrincherados en la frontera siria, la madre de Samuel renoce que sufría, pero que también encontraba en la mirada de su hijo las respuestas a esta decisión tan arriesgada. «No era su guerra, pero murió haciendo lo que quería. No podía quedarse conmigo en Andorra porque decía que era como si fuera cómplice y también estuviera matando a esa gente», lamenta Beatriz. «No era su guerra, pero murió haciendo lo que quería. No podía quedarse conmigo en Andorra porque decía que era como si fuera cómplice y también estuviera matando a esa gente», dice su madre La extrema implicación de su hijo con el conflicto sirio, enquistado desde hace siete años, lo colocó en posiciones muy difíciles que Samuel aprendió a sortear para salir de ellas con vida. Una de las más complicadas la vivió poco tiempo después de llegar a los campamentos móviles desde los que el bando kurdo estudia su estrategia de guerra. En estas austeras tiendas en medio de la nada se decidió que Baran formaría parte de las conocidas como batallas de Deir Ezzor, unas operaciones terrestres en coordinación con los aviones de la coalición internacional contra Daesh. Samuel también se bregó, a pecho descubierto, en la ofensiva contra la que fuera capital del «califato», Raqqa, de donde expulsaron a los yihadistas el pasado mes de octubre, según explicaron portavoces de las YPG loando su labor como combatiente en el campo de batalla. Regreso truncado Pese a los continuos desplazamientos y a las dificultades a nivel de telecomunicaciones, Baran Galicia hablaba a menudo con su madre, que recuerda reconfortada su «enorme corazón». En los planes del gallego transformado en miliciano estaba el regresar a Andorra a finales de enero, pero el estallido de la operación Rama de Olivo se lo impidió. Unos días más tarde, la aventura de Samuel se trunco y activó el contador de los españoles fallecidos luchando en el bando kurdo. La noticia de la muerte del gallego no tardó en saltar a todos los medios, que recogieron con asombro cómo un joven nacido en Orense fue a parar a Siria para plantar cara al yihadismo. Pero pese a lo llamativo de esta decisión, Samuel es solo uno de muchos. Aunque no hay datos oficiales, se baraja que son medio millar los extranjeros que se han sumado a las fuerzas kurdas en Siria e Irak. Entre ellos podría haber alrededor de 25 españoles, incluidas varias mujeres dedicadas a la asistencia médica. Las bajas de voluntarios internacionales ascienden atendiendo a los últimos recuentos a unas 40, contando la del gallego. Él se convirtió en un mártir para los kurdos mientras su cuerpo sigue a la espera de ser repatriado. Otros tuvieron más fortuna y salvaron, de milagro, su vida. Samnuel se convirtió en un mártir para los kurdos mientras su cuerpo sigue a la espera de ser repatriado Manuel, la cara Porque si Samuel es la cruz de este relato bélico en el que la metralla te atraviesa y las bombas ensordecen, Manuel es la cara. Orensano de 50 años, su perfil dista mucho del de su paisano y eso le permitió escalar pronto en la jerarquía del grupo de combate del que entró a formar parte por pura convicción. En el expediente de este guardia civil ?retirado tras un grave accidente de tráfico en el que su compañero perdió la vida y él se ganó el apodo de «El Cojo»? figura una hoja de servicios intachable, labrada en los años de plomo del conflicto vasco. En San Sebastián, y al abrigo de las unidades antiterroristas, Manuel se convirtió en conductor de alto riesgo y adquirió unos conocimiento militares que en la frontera siria le ayudaron a esquivar la muerte. Internet fue el canal a través del que este gallego buscó una puerta de entrada al Kurdistán. Lo intentó a través de varias vías ?incluido un voluntariado con la Iglesia?, pero el camino se lo allanó una asociación formada por soldados profesionales de todos los puntos de Europa. Tras su primer contacto con ellos, Manuel, mochila al hombro y casi sin mirar atrás, se montó a un avión que él mismo se costeó. En Erbil (Irak) capital de la Región Autónoma Kurda y sede del gobierno regional, el exguardia civil se reunió con dos militares, uno sueco y uno kurdo, que le dieron un plazo de dos días para preparar su llegada al campamento. Le pidieron que se deshiciese de lo poco que llevaba y se quedase con un mínimo imprescindible, que no debía incluir móviles. Con ellos, y en una vieja furgoneta, Manuel pasó dos días hasta que pudieron franquear las fronteras para llegar al punto de encuentro. Su historia se escribe sola y, aunque suena a ficción, todo en ella es de carne y hueso. En este campamento ?probablemente similar al lugar donde Samuel recibió entrenamiento? los milicianos ofrecen un mes de formación a los recién llegados. Pero Manuel no necesitó ni una mañana. Según explicó a este diario, una prueba de tiro fue suficiente para que entrase a formar parte del grupo de combate. Lógico, porque es tirador olímpico. Una prueba de tiro fue suficiente para que Manuel entrase a formar parte del grupo de combate. Lógico, porque es tirador olímpico Medios obsoletos La vida en el campamento, explica, es austera aunque la comida no falta y la carencia de pescados y carnes se suple con las vitaminas que les recetan los médicos que los acompañan. También cuentan con tarjetas de prepago para comunicarse con su país y, sobre todo, con mucha munición. En los ocho meses que luchó contra los yihadistas, nunca supo de dónde llegaba todo ese cargamento, pero no faltó jamás. La procedencia de las armas está más clara: son esencialmente AK-47 heredadas de la guerra de Bosnia o incluso de Rusia. «Deshechos», resume. Esa es la realidad de un conflicto desigual en el que las milicias kurdas se encomiendan a fusiles obsoletos y se mueven en caballo. Los grupos de Daesh lo hacen a golpe de dron y con la última tecnología armamentística. Lo irracional de batallar por una causa tan ajena a su realidad tiene una explicación, no digerida, que Manuel relata sin entrar en detalles. Es la fotografía grabada en su retina de las cabezas de niños muertos con las que los radicales yihadistas obstaculizaron su entrada a un poblado. Nada más que añadir. El horror que discurrió ante los ojos de este curtido agente del Instituto Armado se lo guarda para él, aunque confiesa que los kurdos «enganchan» y que por eso volvió al campo de batalla después de que una granada le reventase cerca de la cabeza. La suerte evitó que Manuel fuese el primero de esa negra lista de españoles fallecidos, pero las secuelas siguen estando. En España, los médicos le aconsejaron que no regresase porque presentaba una conmoción cerebral y pérdida de visión en un ojo. Pero hizo caso omiso y volvió a subirse a ese avión con destino Erbil. El problema, en esta ocasión, fue que un occidental llama demasiado la atención y los propios kurdos ?en su facción más europeizada? lo detuvieron a él y a dos extranjeros más. Entre este momento y el día en que un amigo español llegó a recogerlo en misión humanitaria (y embajada mediante) pasaron 41 largos días compartiendo celda con un centenar de presos más. La persona que lo devolvió a casa resume a ABC su estado como «el de los prisioneros de los campos de concentración que acaban de ser liberados». Manuel salió del infierno con vida y ahora se recupera en su Galicia natal. A la familia de Samuel le queda esperar a su repatriación, capítulo final de una historia que se escribió con el lenguaje de la guerra.
23-02-2018 | Fuente: as.com
7 tecnologías que pronto llevarán de serie todos los coches
Aplicaciones en lugar de llaves, conducción autónoma, cámaras por todas partes? Pronto los automóviles serán muy diferentes a los actuales.
22-02-2018 | Fuente: as.com
Los Juegos, escaparate global para las marcas en las redes
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22-02-2018 | Fuente: elpais.com
Propaganda de precisión: campañas digitales de desinformación
La tecnología no está siendo capaz de distinguir entre publicidad lícita y propaganda, pero las democracias tienen la obligación de poner los medios para hacerlo, explica el director de Transformación, Desarrollo y Talento en el área de Recursos Humanos de PRISA
22-02-2018 | Fuente: elpais.com
(Casi) todos los secretos de las novedades del marketing digital
En el taller sobre la innovación en marketing digital los asistentes pudieron aprender a transformar su negocio poniendo la tecnología y el data al servicio del marketing.
21-02-2018 | Fuente: elpais.com
La tecnología reinventa la fruta para crear plátanos de piel comestible o hacer envases con tomates
Los avances aplicados a productos naturales permiten nuevos usos de sus componentes o crear variedades con características peculiares
20-02-2018 | Fuente: elpais.com
Turismo y ?big data?, una amistad muy beneficiosa
La tecnología del análisis del sentimiento, explica el autor, permite a los hosteleros conocer mejor los gustos y preferencias de los clientes.
20-02-2018 | Fuente: elpais.com
Inteligencia artificial: Aprender, pensar, crear...
¿Pero pueden las máquinas sustituir al hombre? El director de la cátedra Unesco Tecnologías lingüisticas lo sigue viendo difícil
19-02-2018 | Fuente: abc.es
Así es cómo quiere vender Nicolás Maduro su «bitcoin»
El bitcoin ha abierto la puerta a una nueva manera de vislumbrar la economía digital. La primera criptomoneda dio lugar a una forma diferente de realizar transacciones sin la necesidad de ningún intermediario («peer-to-peer» o P2P) y de un modo anónimo, es decir: de emisor a receptor sin que ningún banco tenga constancia de dicho pago. Tras el bitcoin, otros activos digitales han ido surgiendo como el ether o el litecoin. Dentro de esta tendencia en alza, son muchas las voces que se han posicionado en la manera en la que se debe tratar al bitcoin, como un fraude o como una oportunidad de negocio. En ese sentido, Venezuela no se ha quedado atrás, pero su postura ha sido rotunda. Nicolás Maduro anunció meses atrás la creación de la primera criptomoneda respaldada por un Estado, un activo cuyo valor estaría sostenido por el petróleo. Por lo cual, que el régimen chavista quiera de repente una criptomoneda es una cuestión que despierta la desconfianza sobre unos motivos recónditos. La respuesta no tardará en llegar, porque el periodo de espera ya ha pasado y el «petro», nombre recibido a condición del crudo, está a punto de salir con un documento blanco que refleja muchas dudas. A partir de las dos de la tarde ?hora española? de este martes 20 de febrero (ocho y media de la mañana en Venezuela), cualquiera con 60 dólares podrá adquirirlo a través de una preventa. Sin embargo, esos 60 dólares no serán para comprar directamente el petro. La criptomoneda se podrá obtener a través de tokens (unas fichas digitales representativas de algo similar a una acción y en este caso intercambiables por petros), que carecerán de valor hasta que finalice la preventa y comience la fase de oferta inicial. Es decir, hasta que no se haya vendido el 82,4% de los 100.000.000 tokens. Cuando todas las etapas de la hoja de ruta hayan terminado ?y antes de que se pueda adquirir por otras vías? el gobierno venezolano se quedará con el 55% de la recaudación para el fondo soberano, es decir: la intención es que 3.300.000.000 de dólares vayan directamente para la cartera de inversiones estatal. No obstante, eso no quiere decir que el petro luego vaya a tener un valor de 60 dólares. Después del intercambio y la zozobra propia del libre mercado es un activo que puede tanto bajar como subir. «El bolívar está sostenido a condiciones de los vaivenes correspondientes. El precio de los barriles de petróleo se pueden alterar al igual que el valor de la moneda», mientras que «con otras de libre mercado no», señala Víctor Escudero, responsable de implantación de soluciones de ciberseguridad en S21sec y experto en la tecnología «blockchain» que sostiene las operaciones en criptomonedas. Por otro lado, «los petros se han preminado», destaca Escudero. Eso quiere decir que unos desarrolladores vinculados a Venezuela se han encargado de su «fabricación», en vez de permitir que lo haga la red. Los mineros son los encargados de velar porque las transacciones tengan lugar y a cambio se llevan una comisión. Esta forma de minería se usa cuando quieres centralizar su fabricación como ocurre también con monedas como Ripple o Tron. La mayoría de esos petros se van a repartir, «pero una parte se la quedan los desarrolladores. ¿Quiénes son unos desarrolladores? ¿Podría pasar que luego sacaran más? Podría ocurrir», añade Escudero. Sin ir más lejos, aunque el borrador confiere a que el Estado no hará ninguna otra emisión, lo cierto es que también alude a otro tipo de minería menos usual ajena a usar ordenadores con tarjetas gráficas muy potentes, por lo que se «incluye la posibilidad de generar un incentivo por prueba de tenencia (PoS)». Esto quiere decir que las personas que tengan muchos petros desde el inicio de la salida de la criptomoneda serán las que más se lleven beneficios a raíz de ese incentivo, es decir: los desarrolladores. ¿Por qué querría Venezuela una criptomoneda? En cuanto a «que el petro vaya a estar respaldado por un barril de petróleo es muy dudoso. Han ido cambiando de opinión, lo último que han sacado es un ?white paper? en el que dicen que cambiarán un token- es decir una unidad de petro- por un barril de petróleo o por recursos naturales equivalentes», analiza Gonzalo Escribano, director del Programa de Energía del Real Instituto Elcano. Los recursos naturales equivalentes no son más que la punta del iceberg de la intención de Maduro de lo que promete que será para pagar «impuestos, tasas, contribuciones y servicios públicos nacionales», a parte del habitual juego en la bolsa que se puede hacer al igual que con el cambio de divisa. Acerca de esa realidad también se ha pronunciado Estados Unidos, el petro ha surgido como una alternativa para saltarse las sanciones interpuestas sobre la deuda, porque «en el fondo lo que están haciendo es endeudarse, es una deuda al fin y al cabo», añade Escribano. Para el país norteamericano ha sido una medida mediante la cual Venezuela «se endeuda con una criptomoneda», que además no creen que «sea una criptomoneda». El petro es al fin y al cabo el resultado de «digitalizar las reservas de petróleo, pero es colocar un montón de pagarés del Estado venezolano donde la unidad monetaria, en este caso, es el petróleo», contempla además el experto en criptomonedas Víctor Escudero. Cuando la primera etapa de la preventa acabe ?en la que compradores tendrán que realizar a través de la compra de tokens (que solo se puede adquirir con otro activo digital llamado ether)? pasará a una fase de compra inicial en la cual podrá participar todo el público. Una vez finalice, los inversores tendrán que comprar el petro directamente en el mercado secundario mediante alguna aplicación online que tenga la expresa autorización del Gobierno venezolano, si no el régimen podrá bloquear esos activos. En cualquier caso mientras la hoja de ruta siga adelante, la moneda continuará ligada a la situación de los recursos energéticos del país: «el problema que tiene es que se está cayendo la producción de petróleo, algo que no se puede revertir», explica a ABC el director del Programa de Energía del Real Instituto Elcano.
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