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Noticias de sucesos

01-01-1970 | Fuente: abc.es
Londres se prepara para lidiar con los ataques con ácido
Las agresiones cometidas en Londres por individuos que, desde una moto, arrojan sustancias corrosivas a sus víctimas, generalmente para robarles, han proliferado en los últimos meses, sembrando inquietud y obligando a la Policía a modificar su plan de respuesta. Los llamados «ataques con ácido», generalmente perpetrados por jóvenes que, en muchos casos, acceden con facilidad al material tóxico en cualquier comercio, preocupan especialmente por los devastadores efectos físicos y psicológicos que dejan en los afectados, según los expertos. De acuerdo con datos oficiales divulgados por la Policía Metropolitana (MET), el pasado año se registraron en la capital un total de 455 delitos de estas características, lo que representó un incremento del 74 % con respecto a 2015. Sólo una veintena de individuos fueron procesados por ellos. Entre enero y abril de este año, Scotland Yard ya ha contabilizado 114 ataques de este tipo en Londres. Para contener la amenaza, el cuerpo policial ha asignado a sus agentes un millar de «kits de respuesta» con los que lidiar in situ con incidentes que involucren sustancias químicas y socorrer con la mayor rapidez a las víctimas. Los policías también han recibido asesoramiento médico adicional así como un vestuario especial, que emplearán a partir de este mes de agosto. El superintendente adjunto de la MET, Mike West, expresaba al vespertino londinense «Evening Standard» su preocupación por el tipo de lesión que ocasionan estos ataques. «Son heridas que cambian la vida. Si el volumen (de atracos con productos químicos) frente a los cometidos con cuchillos y pistolas es bajo, las heridas son sentencias de por vida para las víctimas», lamentó. Algunos expertos explican la proliferación de estos ataques en el hecho de que los agresores pertenecen a bandas delictivas que optan por usar esas sustancias porque el delito está menos penalizado que si emplearan armas. La ministra británica de Interior, Amber Rudd, abogó por aumentar las penas de cárcel para este tipo de agresiones. Las medidas para combatir estos delitos incluirían revisar su tipificación para que las sustancias usadas -como amoníaco, lejías o ácidos- puedan clasificarse como «armas peligrosas», restringir su venta y dar más apoyo a las víctimas. También el diputado por la circunscripción de East Ham, en Londres, Stephen Timms, hizo un llamamiento ante la Cámara de los Comunes a fin de que se refuerce la ley y se endurezcan las sentencias. En Londres, los ataques con ácido se han más que duplicado entre 2014 y 2016. En otra zona muy afectada, la de West Midlands y Essex, han pasado de 340 a 843 casos en ese mismo periodo. Dentro de la capital, los agentes han detectado un número tres veces mayor de este tipo de sucesos en el barrio de Newham, en el este -la zona en la que se erigió el Parque Olímpico en 2012-, con casi 400 casos denunciados de los 1.500 notificados por todo Londres en los últimos cinco años. También los barrios de Barking y Dagenham registran abundantes sucesos de estas características mientras que las zonas más acaudaladas de Kensington y Chelsea cuentan con el nivel más bajo. El caso más reciente fue registrado por Scotland Yard ayer mismo, cuando un hombre de 47 años tuvo que ser hospitalizado después de que dos varones en moto le causaran heridas faciales al arrojarle un «líquido» todavía no identificado para robarle. Hace una semana, dos chicos fueron víctimas de otro «ataque con ácido» en Bethnal Green (también en el este). El pasado 13 de julio, un adolescente de 16 años fue detenido por su presunta implicación en cinco ataques con sustancias corrosivas.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
«La presión internacional está haciendo daño a Maduro»
Se ha convertido en voz autorizada y firme de la MUD (Mesa de Unidad Democrática). El diputado Freddy Guevara, coordinador adjunto y fundador de Voluntad Popular, uno de los partidos de la coalición opositora, sospechaba, como Leopoldo López y Antonio Ledezma, que el régimen volvería a las andadas y no permitiría a los dirigentes que siguieran confinados en sus casas. «Lo que hicieron es una prueba de que son ellos (el Gobierno) los que están asustados», comenta antes de entrar en el hemiciclo del Palacio Federal Legislativo. ¿Cuáles son los pasos a seguir desde la MUD? Estamos evaluando cómo profundizar en la calle, cuál es el mecanismo más efectivo de resistencia. Estamos preparados para las agresiones pero somos conscientes de que la presión internacional está haciendo daño a la dictadura, ¿Ustedes, como diputados, van a acudir el jueves a ocupar sus escaños pese a las amenazas del Gobierno? Estamos obligados moral y políticamente a estar ahí. Si nos quieren desalojar tendrán que hacerlo a la fuerza o impedirnos entrar. Serán ellos, con la fuerza, los que pisoteen la Constitución y no nosotros. Dentro de la oposición se han alzado voces críticas a la dirección de la MUD (incluida la de Antonio Ledezma). El malestar apunta a la falta de una estrategia definida o a que la actual parece que va dando tumbos. ¿Falta un líderazgo fuerte que marque el camino? La estrategia es clara: la negociación, aumentar la presión, y que el sector militar le retire el respaldo a Nicolás Maduro. Ahora, esta presión tiene que ir desarrollándose de acuerdo a la coyuntura. ¿A estas alturas qué se puede negociar con Nicolás Maduro? La salida del poder. ¿Por qué aceptaría él una negociación partiendo de esos términos si no lo ha hecho hasta ahora? No hay otra alternativa. La única forma que hay para salir de esto es aumentar la presión nacional e internacional, seguir en las calles Y mantenernos en nuestros puestos en la Asamblea Nacional. ¿Cómo valora la medida de Donald Trump de bloquear los fondos del presidente Nicolás Maduro? Es muy grave que Nicolás Maduro mantenga el honor de compartir lista con Robert Mugabe, Bashad al Assad o Kim Jong-un. Pero él es un dictador de esa calaña.. Es grave para los venezolanos que estemos en esa situación, pero es la realidad que estamos viviendo. Nicolás Maduro habla de los muertos de las manifestaciones (130 según el último saldo) como si fueran obra de la oposición. A ustedes se refiere como a un grupo de terroristas ¿Qué respuesta le daría? Ha quedado claro quién es él y quiénes somos nosotros. Maduro puede decir lo que sea pero las imágenes de guardias nacionales disparando a los jóvenes a quemarropa son públicas y evidentes. Una imagen vale más que mil palabras. La realidad no la puede tapar con sus mentiras, ni el sol con las manos. ¿Qué valoración hace de la intervención del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en la crisis de Venezuela? Lamentablemente, hasta ahora, sigue todo igual. Yo creo que Zapatero está tratando de conseguir una negociación, pero la dictadura es una dictadura. Espero que haya aprendido, con estos últimos episodios: que es la dictadura la que no quiere negociar y no la oposición. Es la dictadura la que está aferrada al poder y quiere mantenerse por la fuerza. ¿Usted cree que ayudó a la oposición o le dio más oxígeno al régimen de Maduro? No creo en «el locus de control externo» (que los sucesos ocurren por culpa de otros). Es decir, las responsabilidades son nuestras. En todo caso, si Zapatero, como mensajero o mediador, contribuye o no contribuye en nada a la crisis es responsabilidad nuestra como dirigencia que sea así. ¿Es responsabilidad de la dirigencia venezolana estos casi veinte años de chavismo? Obviamente, no. Son 18 años. La responsabilidad es compartida. Hay responsabilidad de la comunidad internacional también, de los militares, de nosotros como oposición.. Hay muchas responsabilidades que repartir. ¿A qué atribuye los traslados a prisión de Antonio Ledezma y Leopoldo López? A Ledezma se lo llevaron por su visión de cómo debe seguir la lucha y su posición firme y clara del fraude electoral del domingo (la votación de la Asamblea nacional constituyente). A Leopoldo lo secuestraron, sencillamente, porque no se quebró ante presiones y falsas promesas del régimen. Se siguen equivocando con él.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Lo que se sabe del conato de golpe militar en Venezuela
Alrededor de las 5:00 AM del domingo comenzaron a registrarse choques violentos en el cuartel de Paramacay que se saldaron con una persona fallecida y otra herida de gravedad por arma de fuego. Una vez conocida la noticia del alzamiento, habitantes de Valencia salieron a la calle a manifestar su apoyo al golpe colocando barricadas por la calle, pero fueron rápidamente disueltos por los gases lacrimógenos de la policía. Aparte de los militares acuartelados, se ha reportado la presencia de tres helicópteros sobre volando las instalaciones militares durante los enfrentamientos, uno de ellos propiedad de la Fuerza Armada Nacional. Al final de la jornada, Nicolás Maduro en su programa de televisión dominical anunció que se habían registrado dos muertos («abatidos por fuego leal a la patria») y ocho detenidos, uno de ellos hospitalizado. La Fuerza Armada señaló también que «parte del grupo logró sustraer algunas armas y está bajo intensa búsqueda». ¿Dónde sucedió? El conato de alzamiento aconteció en el fuerte de Paramacay, en la ciudad de Valencia, la tercera del país, perteneciente al estado de Carabobo, al norte del país. Se trata de la base militar más importante del grupo de blindados del Ejército venezolano. Asimismo, medios venezolanos informaron de la colocación de controles militares en el Fuerte Tiuna (Caracas) tras conocerse lo que estaba sucediendo en Valencia. ¿Quién está detrás? El vídeo hecho público por los sublevados muestra a 15 personas con uniforme militar y portando armas largas. El cabecilla del grupo dice ser Juan Carlos Caguaripano Scott, un antiguo capitán de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada), que en 2014 hizo pública su oposición a la revolución bolivariana y sobre el que pesa una orden de busca y captura por otra intentona golpista. Las Fuerzas Armadas venezolanas han informado que, entre los ocho detenidos, se contaban tres oficiales de tropa de bajo rango (un sargento de la reserva de paracaidistas, un teniente que desertó hace tres meses de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y un miembro de la Milicia Nacional Bolivariana) y cinco civiles. Al poco de ser sofocado el alzamiento comenzaron las especulaciones sobre una mano oculta tras los sublevados. Un comunicado de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana asegura que « los sujetos capturados han confesado haber sido contratados en los estados Zulia, Lara y Yaracuy por activistas de la extrema derecha venezolana en c onexión con gobiernos extranjeros». Por su parte, el general Jesús Suárez Chourio, jefe de las Fuerzas Armadas de Venezuela, declaró que el ataque fue «pagado por la derecha y sus colaboradores, pagado por el imperio norteamericano». ¿Por qué una intentona golpista? En el comunicado leído por los militares explica que «esto no es un golpe de Estado. Esta es una reacción cívica y mi militar para restablecer el orden constitucional. Pero más aún, para salvar al país de la destrucción total, para detener los asesinatos de nuestros jóvenes y familiares». El objetivo confeso de los sublevados era «restablecer el orden constitucional» una vez liquidado el Parlamento mediante la nueva Asamblea Nacional Constituyente ideada por Maduro. La versión del oficialismo es bien distinta, y tanto las Fuerza Armada Nacional Bolivariana como Diosdado Cabello, hombre fuerte del régimen, tildaron los sucesos de «ataque terrorista». Caguaripano, al que se le asocia con el ala más intransigente de la oposición, le ha pedido a los parlamentarios, de mayoría opositora, que den por concluidas las negociaciones con el régimen y «pasen por encima de las cúpulas corruptas que traicionan al pueblo». En la misma línea, ha advertido que aquellos cuarteles «donde se registre actividad hostil contra la población civil serán considerados objetivo militar y vamos contra ellos con todo el poder de fuego de nuestras fuerzas aliadas en todo el país». La oposición ha aprovechado la coyuntura para llamar la atención sobre un presunto cisma en el seno de las fuerzas armadas y el malestar generado en el país por las políticas de Maduro. Julio Borges, presidente de la Asamblea Nacional, ha llamado al gobierno a «una profunda reflexión, pues la Fuerza Armada es un ejemplo de un país que quiere un cambio». En el mismo sentido, Freddy Guevara, vicepresidente del Parlamento, cree que lo sucedido en el cuartel de Paracamay refleja la sensación de hartazgo de la sociedad venezolana.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Venezuela acusa a la ONU de intentar «engañar» con una «patraña» de informe
El Gobierno de Venezuela ha criticado el «seudo informe» difundido esta semana por el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU y ha acusado a este órgano de intentar «engañar» a la comunidad internacional mediante una «patraña» en la que no habría tenido en cuenta la versión ofrecida por las autoridades chavistas. El Alto Comisionado ha responsabilizado de las violaciones de Derechos Humanos que han tenido lugar en Venezuela «a las más altas autoridades del Gobierno» de Nicolás Maduro y ha acusado a los cuerpos chavistas de cometer torturas, detenciones arbitrarias y un uso excesivo de la fuerza contra manifestantes opositores. Para Caracas, el texto «incurre de manera consciente en la mentira, en señalamientos infundados, tendenciosos y la difusión de falsos supuestos sobre la realidad venezolana», según consta en un comunicado difundido este jueves por el Ministerio de Exteriores venezolano. «Es repudiable que la Oficina del Alto Comisionado insista en engañar abiertamente a la comunidad internacional acerca de los sucesos de violencia perpetrados por un sector de la oposición venezolana, haciendo caso omiso de la abundante, esclarecedora y fidedigna documentación que el Estado venezolano ha suministrado», ha añadido. En dicha documentación, según el Gobierno de Maduro, quedaría probada «la responsabilidad de los dirigentes opositores en la organización, promoción y financiamiento de actos violentos» y los intentos por «derrocar» al actual Ejecutivo. Sin embargo, la oficina que dirige Zaid Raad al Hussein habría optado por servirse de «falsas noticias» y actuar con un «doble rasero». El Ministerio de Exteriores venezolano ha subrayado que este texto pone en cuestión la «imparcialidad» y la «honradez» que se le presuponen a una institución como el Alto Comisionado para los Derechos Humanos y sienta, además, «un peligroso precedente» para todo el sistema de Naciones Unidas. El Gobierno ha expresado su «absoluto desconocimiento» del documento en cuestión y se ha reservado el derecho de realizar «gestiones diplomáticas» para denunciar esta «nueva agresión«. En este sentido, el Ejecutivo de Maduro ha defendido su «compromiso con la paz, la promoción del diálogo entre todos los sectores del país, la tolerancia política y el pleno respeto a los Derechos Humanos» y ha citado como ejemplo de estos esfuerzos la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente --«soberana y legítima», ha apostillado--.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Cuatro años sin justicia para los muertos de Rabaa
El 14 de agosto de 2013, miles de personas se concentraban desde hacía 47 días en plazas de El Cairo para protestar contra la asonada militar que en semanas antes depuso al primer presidente elegido democráticamente en Egipto, el islamista Mohamed Morsi. Ese 14 de agosto, las cargas de las fuerzas de seguridad contra los manifestantes tiñeron de sangre las plazas de Rabaa Al-Adawiya y Nahda: unas 1.000 personas murieron en lo que se convirtió en la peor masacre contra manifestantes civiles en un solo día de la historia reciente. Cuatro años después, ningún oficial de policía ni cargo del Ministerio de Interior o Defensa ha sido siquiera investigado o rendido cuentas por la desproporcionada violencia utilizada para dispersar las sentadas. «Mi hijo Mahmud fue a Rabaa y murió en lo que era una protesta legítima. Muchos jóvenes murieron, y ningún policía de los que dispararon contra gente desarmada ha sido juzgado.. ni va a serlo», lamenta Heba (nombre ficticio) cuatro años después de aquel día de confusión y miedo, en el que las fuerzas de seguridad dispararon munición real contra los manifestantes. Según Human Rights Watch, al menos 817 personas murieron ese 14 de agosto, aunque la organización admite que las cifras estarían más cerca de las 1.000 víctimas. Sin embargo, el Ministerio de Sanidad egipcio admite apenas 638 muertes, 595 civiles y 43 oficiales de policía. La carga comenzó a las 6 de la mañana, y para el final del día, Rabaa era un caos de fuego y sangre mientras los muertos se acumulaban en hospitales improvisados en mezquitas o en las calles, a veces con el rostro irreconocible quemado por el fuego. «Busqué a mi hijo al día siguiente. Tuve que ir mirando cara a cara, filas enteras; fue el peor momento de mi vida, una angustia de no saber si lo iba a encontrar, pero también de encontrarlo», explica. Ningún oficial de policía ni cargo de las fuerzas de seguridad ha sido juzgado por los casi 1.000 muertos De aquel día no faltan los testimonios, ni los vídeos, en los que se puede ver a oficiales de policía disparar a hombres desarmados y prender fuego a tiendas, pancartas y cuerpos. «Es una de las masacres contra manifestantes mejor documentadas de la historia: tenemos testimonios de las familias de las víctimas, de los sobrevivientes, los vecinos e incluso, 'off de record', declaraciones de altos cargos de las fuerzas de seguridad que admiten la fuerza desproporcionada, que de hecho "creían que se producirían incuso más muertes"», señala a este diario el coordinador para el Norte de África de HRW, Ahmed Benchemsi. Pese a toda esta evidencia, ningún oficial de policía ha sido investigado o juzgado. Sin embargo, el Gobierno sigue denegando cualquier responsabilidad en la masacre, justificando la actuación de las fuerzas de seguridad y calificando de «normales en la dispersión de una protesta» el número de muertes. Alimentada por los medios de comunicación locales afines al Gobierno encabezado por Abdelfatah Al Sisi tras la asonada militar, la narrativa oficial ha preferido señalar a las víctimas y manifestantes como «terroristas», mientras que la polarización del país en «si criticas al Gobierno eres uno de ellos» dificulta la solidaridad pública con los muertos de Rabaa. Ante las peticiones de decenas de organizaciones internacionales, el gubernamental Consejo Nacional para los Derechos Humanos condujo una investigación en 2015 sobre los sucesos en Rabaa, que concluyó resaltando la idea, sostenida por el Gobierno, de multitud de los manifestantes estaban armados. AI lo niega: «Aunque había personas que llevaban armas ligeras en la plaza (se requisaron apenas una veintena de pistolas tras la evacuación), la mayoría estaban desarmados. Las cifras lo demuestran, no hay proporcionalidad, unos 1.000 manifestantes muertos frente a 40 policías». HRW también critica los resultados del informe, que según Benchemsi se basó enteramente en testimonios de vecinos del área y no contó con las víctimas. Hoy día, la plaza ni siquera se llama Rabaa. En 2015 fue renombrada «plaza Hisham Barakat», en conmemoración del fiscal general que fue asesinado en junio ese mismo año un grupo terrorista. «Quieren borrar la memoria colectiva de que esto fue una masacre, no hay rendición de cuentas ni admisión de responsabilidad, y el Gobierno se refusa a admitir que se actuó desproporcionadamente», dice a ABC el investigador de Amnistía Internacional para Egipto, Ahmed Mohamed. Nuevas violaciones de derechos humanos «Este fracaso de presentar a alguien ante la justicia por la dispersión de las sentadas de Rabaa y Nahda se han convertido en un hecho definitorio que ha abierto la puerta a otras violaciones de los derechos humanos en Egipto, ya que las fuerzas de seguridad saben que no rendirán cuentas ante la justicia: desapariciones forzadas, asesinatos extrajudiciales, persecución a las ONG y organizaciones de sociedad civil» asevera Mohamed. Además de la sistemática represión violenta de posteriores protestas contra el Gobierno de Abdelfatah Al Sisi y la detención generalizada de miles de egipcios, se estima que desde 2015 al menos 1.700 personas son «desaparecidos forzosos» , mientras aumentan las denuncias de ejecuciones extrajudiciales documentadas por organizaciones locales. «Todo esto es un legado de Rabaa», sostiene AI. Frente a la impasibilidad del Gobierno ante los abusos de las fuerzas de seguridad, más de 700 personas se enfrentan en un juicio colectivo masivo: el periodista Mahmoud Abou Zeid, más conocido como Shawkan, fue arrestado ese mismo 14 de agosto y desde entonces -junto a otros manifestantes y periodistas- permanece en detención preventiva a la espera de un juicio que ha sido retrasado por enésima vez.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump tarda dos días en romper amarras con el supremacismo blanco
Donald Trump dio al fin el paso. Con un retraso de 48 horas desde que la joven Heather Heyer muriera en Charlottesville, víctima del brutal atropello del coche que conducía un neonazi, el presidente rompió con los grupos de extrema derecha, a los que tachó de «criminales y repugnantes para todo lo que los americanos amamos». En una comparecencia que no estaba prevista, y tras reunirse con el Fiscal General, Jeff Sessions, y el director del FBI, Christopher A. Wray, el inquilino de la Casa Blanca, presionado por la creciente indignación después de su equidistante lectura de los disturbios de Charlottesville, rompió amarras con «los supremacistas blancos, el Ku Klux Klan, los neonazis y cualquier otro que actúe con intolerancia». Las palabras de Trump siguieron a la condena rotunda que había pronunciado antes su propio vicepresidente, Mike Pence, así como al anuncio de Sessions de considerar el ataque de Charlottesville como «terrorismo doméstico», en un paso políticamente inequívoco. Si a ello sumamos el contundente desmarque republicano, al presidente le quedaba poco margen para seguir contemporizando con los grupos radicales que le respaldaron en las urnas el pasado noviembre. En un discurso leído y tras el que no admitió preguntas, Trump intentó salir al paso de las numerosas críticas recibidas, proclamando algunas frases con principios básicos que la mayoría de los norteamericanos habría esperado de su presidente el pasado sábado. Tras identificar al «racismo» con el «mal», Trump proclamó que «todos hemos sido creados iguales», lo que le permitió concluir que «todos somos iguales ante la ley y la Constitución de los Estados Unidos». Por las ramas Quizá para dar menos importancia a su posterior alusión a Charlottesville, su intervención comenzó con las medidas impulsadas para combatir la competencia desleal de China en materia de comercio y con el pomposo anuncio de que la nueva Administración «ha creado ya un millón de puestos de trabajo». A continuación, el presidente abordó los sucesos que han conmocionado al país. Primero, intentó justificar el trabajo de su equipo, al asegurar que su Administración había abierto una investigación para «hacer justicia» después de que «perdiera la vida una persona inocente». Más tarde, en un tono elocuente, Trump intentó que quedara muy clara su condena expresa de los supremacistas. Precisamente, la posible salida de la Casa Blanca de uno de los más célebres representantes de este movimiento, el asesor Steve Bannon, se ha convertido en exigencia desde algunos sectores republicanos. El reparto de culpas a la «violencia de todos lados» que hizo Trump tras el atropello de Charlottesville fue entendido como una resistencia a responsabilizar a los grupos de extrema derecha. Pese a defender la posición del presidente, Pence se había adelantado ayer a denunciar «el odio», una presión añadida a la que el presidente había acumulado. Además, al no citar por su nombre a los supremacistas, Trump había quedado políticamente a la intemperie, después de sus continuas críticas a Obama y a los demócratas por no ser más preciso y referirse a los atentados yihadistas como «terrorismo radical islamista».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Derriban una estatua en honor a los soldados confederados de Durham
Un grupo de manifestantes derrumbó hoy una estatua en honor a los soldados confederados en Durham (Carolina del Norte, EE.UU.) durante una protesta contraria a los símbolos de la Confederación estadounidense, que tuvo vigencia de 1861 a 1865. Los manifestantes ataron una soga al cuello de la estatua y la derrumbaron. Una vez en el suelo, la patearon. La protesta estaba convocada inicialmente para reclamar la retirada de esa estatua y de todos los símbolos confederados que quedan en Carolina del Norte, «para que no maten a más gente inocente». Los organizadores se referían así a los sucesos de este sábado en Charlottesville (Virginia, EE.UU.), en los que un joven supremacista blanco, James Fields, mató a una mujer al embestir con su vehículo contra una manifestación antirracista. Esa manifestación de Charlottesville rechazaba la presencia en la ciudad de grupos de ultraderecha que protestaban por la decisión del alcalde local de retirar otra estatua del general confederado Robert Lee. La estatua de Durham, ciudad de unos 260.000 habitantes, estaba situada desde 1924 en los jardines de los antiguos juzgados. El debate sobre las estatuas y símbolos confederados estalló en Estados Unidos después de que Dylann Roof, un joven supremacista fascinado por la Confederación, asesinase en junio de 2015 a nueve feligreses afroamericanos en una iglesia de Charleston, en Carolina del Sur. Las autoridades empezaron entonces a retirar algunas de las estatuas y símbolos de la Confederación que abundan en los estados sureños. Se calcula que todavía quedan cerca de 1.500 en pie. La Confederación fue un país que agrupó a once estados del sur que se separaron de Estados Unidos entre 1861 y 1865, en defensa de un modelo económico basado en la esclavitud y contrario al que defendían los estados del norte. La Confederación se enfrentó a la Unión (estados norteños) durante la Guerra de Secesión (1861-1865), que causó más de 600.000 muertos.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Los expresidentes Bush llaman a rechazar el «antisemitismo y el odio» en EE.UU.
Los expresidentes de EE.UU. George H. W. Bush (1989-1993) y George W. Bush (2001-2009) llamaron hoy a rechazar «el antisemitismo y el odio» después de los violentos choques en Charlottesville (Virginia), ante los que el actual mandatario, Donald Trump, ha reaccionado de forma ambigua. «Estados Unidos siempre debe rechazar la intolerancia racial, el antisemitismo y el odio en todas sus formas», dijeron los dos expresidentes en un comunicado conjunto. Su mensaje no hace ninguna referencia explícita a los supremacistas blancos ni a los neonazis, como tampoco lo hizo la primera reacción de Trump a la violencia en Charlottesville el pasado fin de semana, una omisión que le generó numerosas críticas. «Mientras rezamos por Charlottesville, recordemos las verdades fundamentales que destacó el ciudadano más prominente de esa ciudad (Thomas Jefferson) en la Declaración de Independencia: todos somos creados iguales y dotados por nuestro creador de derechos inalienables», los Bush en su comunicado. «Sabemos que estas verdades son eternas porque hemos visto la decencia y grandeza de nuestro país», concluye la breve nota. La reacción de los Bush, que no suelen pronunciarse sobre los vaivenes políticos del país, llega cuatro días después de que el expresidente Barack Obama reaccionara a lo sucedido en Charlottesville con una cita de Nelson Mandela, que se convirtió en el mensaje con más «me gusta» de la historia de Twitter. La cita de Mandela La cita de Mandela, dividida en una serie de tres tuits, dice: «Nadie nace odiando a otra persona debido al color de su piel, su historial o su religión. La gente debe aprender a odiar y si puede aprender a odiar, se le puede enseñar a amar». El exmandatario Bill Clinton (1993-2001) también reaccionó el sábado al suceso, al escribir en Twitter que «aún cuando se protege la libertad de expresión y de asamblea, hay que condenar el odio, la violencia y el supremacismo blanco». Otro destacado integrante de la familia Bush, el exgobernador de Florida y exaspirante presidencial republicano Jeb Bush, condenó el sábado explícitamente a los supremacistas blancos y ayer pidió a Trump que no «cuestione quién tiene la culpa de los sucesos de Charlottesville». Trump aseguró ayer que la violencia en la ciudad sureña tuvo como culpables tanto a los supremacistas blancos como a los manifestantes que protestaban contra ellos, algo que le ha valido críticas de varios legisladores de su partido. Un neonazi fue detenido por matar el pasado sábado a una mujer al arrollar con su vehículo a un grupo de manifestantes antifascistas que protestaban contra la marcha de supremacistas en Charlottesville.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Muere acuchillada en una disputa una persona en Wuppertal
Una personaha muerto este viernes en Wuppertal (oeste de Alemania) tras ser acuchillada por un hombre que se ha dado a la fuga y al que buscan las fuerzas de seguridad alemanas, informaron medios locales. Una portavoz de la policía de Wuppertal explicó que el suceso se produjo poco después del mediodía, a raíz de una pelea entre varias personas en las proximidades de la estación central de tren de la localidad, y apuntó que además hay una tercera persona que resultó herida. Ante la falta de información sobre los hechos o el número de personas implicadas, la policía ha solicitado la ayuda de las fuerzas especiales, que se encuentran desplegadas por el centro de la ciudad alemana. No obstante, la portavoz policial indicó que por el momento no hay indicios de que se trate de un acto terrorista. Estos sucesos trascendieron poco después de que se informase de un ataque a cuchilladas con un muerto y ocho heridos en Turku (Finlandia) y un día después del doble atentado en Cataluña, en el que murieron 14 personas y más de cien resultaron heridas.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump alaba el trabajo de Bannon, su principal estratega, tras su sorpresiva salida de la Casa Blanca
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha expresado este sábado su agradecimiento a Steve Bannon como asesor político, un día después de que se hiciera pública su salida de la Casa Blanca por razones que aún no se han aclarado pero que estarían relacionadas con su polémico ideario. «Quiero agradecer a Steve Bannon sus servicios. Llegó a la campaña cuando me enfrentaba a la fraudulenta Hillary Clinton y fue genial», ha escrito el magnate neoyorquino en su cuenta oficial de Twitter. El Gobierno estadounidense anunció el viernes que Bannon dejaba su cargo sin dar más explicaciones. Algunas fuentes citadas por la prensa local indican que habría renunciado y otras apuntan, en cambio, a un cese por sus fricciones con otros miembros del Gobierno. Por su parte, el diario estadounidense «New York Times» ha informado de que Bannon entregó su dimisión a Trump el pasado 7 de agosto y su salida del cargo iba a ser anunciada esta misma semana. Sin embargo, fue aplazada por la violencia desatada en Charlottesville. De hecho, muchos vinculan su baja a los sucesos de la semana pasada en esta localidad de Virginia, donde la retirada de la estatua de un general confederado desató enfrentamientos entre grupos de ultraderecha -neonazis y supremacistas blancos- y sus detractores, dejando tres muertos y decenas de heridos. Bannon era uno de los elementos más polémicos del círculo cercano a Trump por sus rupturistas ideas ultranacionalistas y antigubernamentales, lo que hizo que acabara en el punto de mira tras unas declaraciones del presidente en las que se negó a culpar a la ultraderecha de la violencia en Charlottesville. Al margen de este asunto, Bannon también ha protagonizado enfrentamientos con prácticamente todos los integrantes del círculo de confianza de Trump, comenzando con su yerno, Jared Kushner, el ex jefe de Gabinete - y representante del Partido Republicano- Reince Preibus, o incluso las Fuerzas Armadas y la comunidad de Inteligencia. «Muy animado» Bannon ha recuperado su anterior puesto al frente de la web ultraconservadora «Breitbart News» y asistió el mismo viernes a una reunión editorial. «Me siento muy animado. Ahora soy libre. Tengo las manos otra vez sobre mis armas. Alguien dijo: ahí viene Bannon, el bárbaro», ha dicho. «Voy a acabar con la oposición, no hay duda de ello. He construido una gran máquina en 'Breitbart' y ahora estoy de vuelta. Sabiendo lo que sé, vamos a utilizar esa máquina», ha añadido.