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Noticias de sucesos

01-01-1970 | Fuente: abc.es
Le Pen niega la culpa de Francia en el arresto de judíos durante la ocupación nazi
La candidata ultraderechista a la presidencia Marine Le Pen ha negado la responsabilidad de Francia en las detenciones de judíos durante la ocupación nazi, lo que le ha valido las críticas de sus rivales, que consideraron sus palabras de «revisionistas». En una entrevista a varios medios, Le Pen aseguró el domingo que Francia no era responsable de la oleada de detenciones de judíos del 16 y 17 de julio de 1942, cuando 13.000 de ellos fueron arrestados con la complicidad de las autoridades colaboracionistas del régimen de Vichy, la mayor parte de ellos deportados a los campos de concentración y exterminados. Conocidos como los sucesos de Vél d'Hiv, esos hechos son con frecuencia señalados como uno de los momentos de la complicidad de Francia con el régimen nazi, por los que en 1995 el entonces presidente, Jacques Chirac, pidió perdón a la comunidad judía. El régimen de Vichy no representaba a Francia, según Le PenPero la candidata, siguiendo así los pasos de su padre Jean-Marie Le Pen, consideró que Francia no fue responsable de esos hechos, puesto que, según ella, el régimen de Vichy no representaba al país. «Si hubo responsables fueron los que estaban en el poder y eso no era Francia», señaló la candidata ultraderechista. «Algunos habían olvidado que Marine Le Pen es la hija de Jean-Marie Le Pen», replicó este lunes el candidato socioliberal Emmanuel Macron en referencia a las diversas condenas por «negacionismo» del padre de la candidata, fundador del Frente Nacional. Para el exministro, a quien los sondeos auguran que pasará a la segunda vuelta contra la ultraderechista, Le Pen comete «un error histórico y político grave» con el que muestra «su verdadero rostro». Las declaraciones de Marine Le Pen se producen a dos semanas de la primera vuelta de las presidenciales en la que los sondeos le sitúan en cabeza, y después de meses en los que la aspirante ha tratado de distanciarse del radicalismo de su padre. «Si alguien dudaba de que Marine Le Pen es de extrema derecha, ya no lo puede dudar», señaló el socialista Benoît Hamon, mientras que el izquierdista Jean-Luc Mélenchon consideró normal que hiciera esas declaraciones puesto que «ha hecho toda su educación política a la sombra de su padre». El conservador François Fillon, por su parte, alertó del «peligro» que supone despertar ese tipo de debates. Matiza sus palabras Ante esas críticas, Le Pen ha emitido este lunes un comunicado en el que quiso matizar sus palabras. La candidata recordó que los expresidentes Charles de Gaulle y François Mitterrand tampoco consideraban que el régimen de Vichy, «colaboracionista e ilegal», representara a Francia. Al mismo tiempo, señaló que no resta responsabilidad en esos hechos «innobles» a «los franceses que participaron en los mismos» y «en todas las atrocidades cometidas durante ese periodo». Pero acusó a sus rivales de «instrumentalizar» sus palabras con fines electoralistas en una actuación «indigna» que, según ella, «mancilla la memoria y la obra del general De Gaulle».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El terrorismo impulsa la candidatura de Le Pen
La experiencia histórica reciente y especialistas en sociología electoral señalan que el atentado de la noche del jueves en los Campos Elíseos puede dar un vuelco «favorable» a la derecha y, en especial, a la extrema derecha en la primera vuelta de la elección presidencial que se celebra este domingo. Bruno Jeanbart, director general del instituto Opinion Way, resume de este modo el alcance electoral del atentado: «Hasta el jueves, todos los estudios anunciaban un empate a tres bandas, entre Marine Le Pen (extrema derecha), Emmanuel Macron (centrista) y François Fillon (derecha). Le Pen y Macron seguían siendo los favoritos. Pero Fillon solo estaba a un par de puntos de distancia. Si se recuerda que el margen de error de los estudios de opinión es de un 2 o un 2,5 %, parece claro que todo se jugará en un pañuelo, con una alta incertidumbre. Dicho esto, la inseguridad y las amenazas terroristas son asuntos "clásicos" de la derecha y la extrema derecha, que suelen "beneficiarse" de este tipo de acontecimientos». En Francia, hay dos claros antecedentes de voto electoral influido por sucesos o acontecimientos trágicos. La histórica victoria del ultra Jean-Marie Le Pen, en la primera vuelta de la elección presidencial de 2002, ya estuvo marcada por el atentado de Nanterre, el 27 de marzo de ese mismo año, cuando un perturbado mató a tiros a ocho personas e hirió a otras diecinueve en la alcaldía de la ciudad. Semanas más tarde, en vísperas de la primera vuelta presidencial, un jubilado de 72 años fue agredido de manera salvaje y unos vándalos incendiaron su domicilio. El presidente conservador, Jacques Chirac, denunció el clima de inseguridad y «laxismo» del gobierno socialista de Lionel Jospin, gran favorito de la presidencial de aquel año. Días más tarde, Jean-Marie Le Pen, patriarca fundador del Frente Nacional (FN, extrema derecha), eliminó en primera vuelta al favorito socialista, con una ventaja de 190.000 votos. Las elecciones las terminó ganando Chirac, pero todos los historiadores de aquella elección han subrayado la importancia crucial que tuvo la polémica sobre la inseguridad para aquel avance histórico de Le Pen. Más de seis millones de franceses votaron a la extrema derecha en las regionales de 2015Trece años más tarde, el 13 de noviembre de 2015, una banda de yihadistas sumió a París en un espantoso baño de sangre en la sala de fiestas Bataclan, el Estadio de Francia y otros lugares. Un mes después de aquella matanza (130 muertos, 413 heridos), el FN de Marine Le Pen fue el partido más votado en la primera vuelta de las elecciones regionales del 6 y el 13 de diciembre de aquel año. Más de 6 millones de franceses votaron a la extrema derecha. Diecisiete meses más tarde, el atentado de los Campos Elíseos no ha tenido las proporciones trágicas de la matanza del Bataclan, pero Marine Le Pen se mantiene al alza en las encuestas (con un 23%) por más que todos los candidatos han adoptado una actitud de firmeza contra el terrorismo. Con un 24% de intención de voto, el social-reformista Emmanuel Macron seguía siendo el favorito de los sondeos realizados antes de la tragedia. Pero, a la hora de votar? ¿elegirá una Francia conservadora o muy conservadora a un candidato de 39 años, sin experiencia política? Ese es el punto débil del favorito. Con un 20% de intención de voto, François Fillon fue el primer candidato en reaccionar con energía. Hace apenas dos meses, el conservador publicó un libro denunciando la guerra mundial del totalitarismo yihadista contra las democracias. En un tema tan crucial como la seguridad nacional, la experiencia de Fillon puede pesar mucho más que sus escándalos de corrupción. Bernard Cazeneuve, primer ministro, acusó a Marine Le Pen y François Fillon de intentar «capitalizar» la amenaza yihadista. Ambos responden en términos bastante semejantes: «El gobierno de François Hollande ha confirmado su impotencia ante el peligro terrorista». Participación electoral Inmigración, inseguridad y denuncia de la ineficacia gubernamental contra el terrorismo son temas clásicos de Le Pen. Esta es la gran favorita para pasar a la segunda vuelta del 7 de mayo. Si Macron fuese el rival de Le Pen en la segunda ronda, algunos analistas temen que la ultra pudiera acaparar el voto más conservador y alzarse con la victoria. Antes del atentado, se temía una abstención récord del 30 %. Tras el atentado se espera una mayor participación electoral.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La ONU pide la liberación «inmediata» de Antonio Ledezma y Leopoldo López
El alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad Al Hussein, pidió hoy la liberación «inmediata» de todos los detenidos en Venezuela por ejercer sus libertades fundamentales, entre ellos los líderes opositores Antonio Ledezma y Leopoldo López. «Me preocupa profundamente que los líderes opositores Leopoldo López y Antonio Ledezma hayan sido nuevamente puesto bajo custodia de las autoridades venezolanas tras la revocación de su arresto domiciliario», indicó Zeid en un comunicado. «Insto al Gobierno a liberar de inmediato a todas las personas detenidas por ejercer su derecho a la libertad de reunión pacífica, de asociación y de expresión», agregó. Los dos dirigentes de la oposición venezolana, que se encontraban en arresto domiciliario, fueron sacados de sus casas durante la noche por funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin). El Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela justificó la orden de trasladarlos nuevamente a prisión en supuestas informaciones que indicaban que ambos tenían planes de fuga que obligaron a revocar el arresto domiciliario. El comunicado recuerda que el Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre la Detención Arbitraria considera que las detenciones de López y Ledezma son arbitrarias. Asimismo, ha pedido a las autoridades «no exacerbar una situación ya de por sí volátil con el uso de la fuerzaPor otra parte, el máximo responsable de derechos humanos de la ONU se refirió a los sucesos en torno a las elecciones para la Asamblea Constituyente del domingo, las cuales estuvieron teñidas de violentos disturbios que acabaron con la muerte de una decena de personas. «Lamento que al menos diez personas hayan muerto en Venezuela durante el fin de semana en medio de manifestaciones por las elecciones de la Asamblea Constituyente», afirmó el comisionado y pidió investigaciones en profundidad para aclarar el contexto en que se produjeron estos hechos. Agregó que «las investigaciones para esclarecer estas muertes deben ser llevadas a cabo de manera rápida, eficaz e independiente, con la plena cooperación del Gobierno». Asimismo, instó a las autoridades a «no exacerbar una situación ya extremadamente volátil con el uso de fuerza excesiva, ni con allanamientos arbitrarios y violentos a residencias por parte de las fuerzas de seguridad en varias partes del país». Un comunicado de la Oficina de Zeid condenó ayer que las fuerzas de seguridad hayan hecho varios allanamientos y registros de viviendas sin justificación legal. Además, el alto comisionado hizo un llamamiento «urgente a todas las partes a abstenerse del uso de la violencia».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Londres se prepara para lidiar con los ataques con ácido
Las agresiones cometidas en Londres por individuos que, desde una moto, arrojan sustancias corrosivas a sus víctimas, generalmente para robarles, han proliferado en los últimos meses, sembrando inquietud y obligando a la Policía a modificar su plan de respuesta. Los llamados «ataques con ácido», generalmente perpetrados por jóvenes que, en muchos casos, acceden con facilidad al material tóxico en cualquier comercio, preocupan especialmente por los devastadores efectos físicos y psicológicos que dejan en los afectados, según los expertos. De acuerdo con datos oficiales divulgados por la Policía Metropolitana (MET), el pasado año se registraron en la capital un total de 455 delitos de estas características, lo que representó un incremento del 74 % con respecto a 2015. Sólo una veintena de individuos fueron procesados por ellos. Entre enero y abril de este año, Scotland Yard ya ha contabilizado 114 ataques de este tipo en Londres. Para contener la amenaza, el cuerpo policial ha asignado a sus agentes un millar de «kits de respuesta» con los que lidiar in situ con incidentes que involucren sustancias químicas y socorrer con la mayor rapidez a las víctimas. Los policías también han recibido asesoramiento médico adicional así como un vestuario especial, que emplearán a partir de este mes de agosto. El superintendente adjunto de la MET, Mike West, expresaba al vespertino londinense «Evening Standard» su preocupación por el tipo de lesión que ocasionan estos ataques. «Son heridas que cambian la vida. Si el volumen (de atracos con productos químicos) frente a los cometidos con cuchillos y pistolas es bajo, las heridas son sentencias de por vida para las víctimas», lamentó. Algunos expertos explican la proliferación de estos ataques en el hecho de que los agresores pertenecen a bandas delictivas que optan por usar esas sustancias porque el delito está menos penalizado que si emplearan armas. La ministra británica de Interior, Amber Rudd, abogó por aumentar las penas de cárcel para este tipo de agresiones. Las medidas para combatir estos delitos incluirían revisar su tipificación para que las sustancias usadas -como amoníaco, lejías o ácidos- puedan clasificarse como «armas peligrosas», restringir su venta y dar más apoyo a las víctimas. También el diputado por la circunscripción de East Ham, en Londres, Stephen Timms, hizo un llamamiento ante la Cámara de los Comunes a fin de que se refuerce la ley y se endurezcan las sentencias. En Londres, los ataques con ácido se han más que duplicado entre 2014 y 2016. En otra zona muy afectada, la de West Midlands y Essex, han pasado de 340 a 843 casos en ese mismo periodo. Dentro de la capital, los agentes han detectado un número tres veces mayor de este tipo de sucesos en el barrio de Newham, en el este -la zona en la que se erigió el Parque Olímpico en 2012-, con casi 400 casos denunciados de los 1.500 notificados por todo Londres en los últimos cinco años. También los barrios de Barking y Dagenham registran abundantes sucesos de estas características mientras que las zonas más acaudaladas de Kensington y Chelsea cuentan con el nivel más bajo. El caso más reciente fue registrado por Scotland Yard ayer mismo, cuando un hombre de 47 años tuvo que ser hospitalizado después de que dos varones en moto le causaran heridas faciales al arrojarle un «líquido» todavía no identificado para robarle. Hace una semana, dos chicos fueron víctimas de otro «ataque con ácido» en Bethnal Green (también en el este). El pasado 13 de julio, un adolescente de 16 años fue detenido por su presunta implicación en cinco ataques con sustancias corrosivas.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
«La presión internacional está haciendo daño a Maduro»
Se ha convertido en voz autorizada y firme de la MUD (Mesa de Unidad Democrática). El diputado Freddy Guevara, coordinador adjunto y fundador de Voluntad Popular, uno de los partidos de la coalición opositora, sospechaba, como Leopoldo López y Antonio Ledezma, que el régimen volvería a las andadas y no permitiría a los dirigentes que siguieran confinados en sus casas. «Lo que hicieron es una prueba de que son ellos (el Gobierno) los que están asustados», comenta antes de entrar en el hemiciclo del Palacio Federal Legislativo. ¿Cuáles son los pasos a seguir desde la MUD? Estamos evaluando cómo profundizar en la calle, cuál es el mecanismo más efectivo de resistencia. Estamos preparados para las agresiones pero somos conscientes de que la presión internacional está haciendo daño a la dictadura, ¿Ustedes, como diputados, van a acudir el jueves a ocupar sus escaños pese a las amenazas del Gobierno? Estamos obligados moral y políticamente a estar ahí. Si nos quieren desalojar tendrán que hacerlo a la fuerza o impedirnos entrar. Serán ellos, con la fuerza, los que pisoteen la Constitución y no nosotros. Dentro de la oposición se han alzado voces críticas a la dirección de la MUD (incluida la de Antonio Ledezma). El malestar apunta a la falta de una estrategia definida o a que la actual parece que va dando tumbos. ¿Falta un líderazgo fuerte que marque el camino? La estrategia es clara: la negociación, aumentar la presión, y que el sector militar le retire el respaldo a Nicolás Maduro. Ahora, esta presión tiene que ir desarrollándose de acuerdo a la coyuntura. ¿A estas alturas qué se puede negociar con Nicolás Maduro? La salida del poder. ¿Por qué aceptaría él una negociación partiendo de esos términos si no lo ha hecho hasta ahora? No hay otra alternativa. La única forma que hay para salir de esto es aumentar la presión nacional e internacional, seguir en las calles Y mantenernos en nuestros puestos en la Asamblea Nacional. ¿Cómo valora la medida de Donald Trump de bloquear los fondos del presidente Nicolás Maduro? Es muy grave que Nicolás Maduro mantenga el honor de compartir lista con Robert Mugabe, Bashad al Assad o Kim Jong-un. Pero él es un dictador de esa calaña.. Es grave para los venezolanos que estemos en esa situación, pero es la realidad que estamos viviendo. Nicolás Maduro habla de los muertos de las manifestaciones (130 según el último saldo) como si fueran obra de la oposición. A ustedes se refiere como a un grupo de terroristas ¿Qué respuesta le daría? Ha quedado claro quién es él y quiénes somos nosotros. Maduro puede decir lo que sea pero las imágenes de guardias nacionales disparando a los jóvenes a quemarropa son públicas y evidentes. Una imagen vale más que mil palabras. La realidad no la puede tapar con sus mentiras, ni el sol con las manos. ¿Qué valoración hace de la intervención del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en la crisis de Venezuela? Lamentablemente, hasta ahora, sigue todo igual. Yo creo que Zapatero está tratando de conseguir una negociación, pero la dictadura es una dictadura. Espero que haya aprendido, con estos últimos episodios: que es la dictadura la que no quiere negociar y no la oposición. Es la dictadura la que está aferrada al poder y quiere mantenerse por la fuerza. ¿Usted cree que ayudó a la oposición o le dio más oxígeno al régimen de Maduro? No creo en «el locus de control externo» (que los sucesos ocurren por culpa de otros). Es decir, las responsabilidades son nuestras. En todo caso, si Zapatero, como mensajero o mediador, contribuye o no contribuye en nada a la crisis es responsabilidad nuestra como dirigencia que sea así. ¿Es responsabilidad de la dirigencia venezolana estos casi veinte años de chavismo? Obviamente, no. Son 18 años. La responsabilidad es compartida. Hay responsabilidad de la comunidad internacional también, de los militares, de nosotros como oposición.. Hay muchas responsabilidades que repartir. ¿A qué atribuye los traslados a prisión de Antonio Ledezma y Leopoldo López? A Ledezma se lo llevaron por su visión de cómo debe seguir la lucha y su posición firme y clara del fraude electoral del domingo (la votación de la Asamblea nacional constituyente). A Leopoldo lo secuestraron, sencillamente, porque no se quebró ante presiones y falsas promesas del régimen. Se siguen equivocando con él.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Lo que se sabe del conato de golpe militar en Venezuela
Alrededor de las 5:00 AM del domingo comenzaron a registrarse choques violentos en el cuartel de Paramacay que se saldaron con una persona fallecida y otra herida de gravedad por arma de fuego. Una vez conocida la noticia del alzamiento, habitantes de Valencia salieron a la calle a manifestar su apoyo al golpe colocando barricadas por la calle, pero fueron rápidamente disueltos por los gases lacrimógenos de la policía. Aparte de los militares acuartelados, se ha reportado la presencia de tres helicópteros sobre volando las instalaciones militares durante los enfrentamientos, uno de ellos propiedad de la Fuerza Armada Nacional. Al final de la jornada, Nicolás Maduro en su programa de televisión dominical anunció que se habían registrado dos muertos («abatidos por fuego leal a la patria») y ocho detenidos, uno de ellos hospitalizado. La Fuerza Armada señaló también que «parte del grupo logró sustraer algunas armas y está bajo intensa búsqueda». ¿Dónde sucedió? El conato de alzamiento aconteció en el fuerte de Paramacay, en la ciudad de Valencia, la tercera del país, perteneciente al estado de Carabobo, al norte del país. Se trata de la base militar más importante del grupo de blindados del Ejército venezolano. Asimismo, medios venezolanos informaron de la colocación de controles militares en el Fuerte Tiuna (Caracas) tras conocerse lo que estaba sucediendo en Valencia. ¿Quién está detrás? El vídeo hecho público por los sublevados muestra a 15 personas con uniforme militar y portando armas largas. El cabecilla del grupo dice ser Juan Carlos Caguaripano Scott, un antiguo capitán de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada), que en 2014 hizo pública su oposición a la revolución bolivariana y sobre el que pesa una orden de busca y captura por otra intentona golpista. Las Fuerzas Armadas venezolanas han informado que, entre los ocho detenidos, se contaban tres oficiales de tropa de bajo rango (un sargento de la reserva de paracaidistas, un teniente que desertó hace tres meses de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y un miembro de la Milicia Nacional Bolivariana) y cinco civiles. Al poco de ser sofocado el alzamiento comenzaron las especulaciones sobre una mano oculta tras los sublevados. Un comunicado de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana asegura que « los sujetos capturados han confesado haber sido contratados en los estados Zulia, Lara y Yaracuy por activistas de la extrema derecha venezolana en c onexión con gobiernos extranjeros». Por su parte, el general Jesús Suárez Chourio, jefe de las Fuerzas Armadas de Venezuela, declaró que el ataque fue «pagado por la derecha y sus colaboradores, pagado por el imperio norteamericano». ¿Por qué una intentona golpista? En el comunicado leído por los militares explica que «esto no es un golpe de Estado. Esta es una reacción cívica y mi militar para restablecer el orden constitucional. Pero más aún, para salvar al país de la destrucción total, para detener los asesinatos de nuestros jóvenes y familiares». El objetivo confeso de los sublevados era «restablecer el orden constitucional» una vez liquidado el Parlamento mediante la nueva Asamblea Nacional Constituyente ideada por Maduro. La versión del oficialismo es bien distinta, y tanto las Fuerza Armada Nacional Bolivariana como Diosdado Cabello, hombre fuerte del régimen, tildaron los sucesos de «ataque terrorista». Caguaripano, al que se le asocia con el ala más intransigente de la oposición, le ha pedido a los parlamentarios, de mayoría opositora, que den por concluidas las negociaciones con el régimen y «pasen por encima de las cúpulas corruptas que traicionan al pueblo». En la misma línea, ha advertido que aquellos cuarteles «donde se registre actividad hostil contra la población civil serán considerados objetivo militar y vamos contra ellos con todo el poder de fuego de nuestras fuerzas aliadas en todo el país». La oposición ha aprovechado la coyuntura para llamar la atención sobre un presunto cisma en el seno de las fuerzas armadas y el malestar generado en el país por las políticas de Maduro. Julio Borges, presidente de la Asamblea Nacional, ha llamado al gobierno a «una profunda reflexión, pues la Fuerza Armada es un ejemplo de un país que quiere un cambio». En el mismo sentido, Freddy Guevara, vicepresidente del Parlamento, cree que lo sucedido en el cuartel de Paracamay refleja la sensación de hartazgo de la sociedad venezolana.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Venezuela acusa a la ONU de intentar «engañar» con una «patraña» de informe
El Gobierno de Venezuela ha criticado el «seudo informe» difundido esta semana por el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU y ha acusado a este órgano de intentar «engañar» a la comunidad internacional mediante una «patraña» en la que no habría tenido en cuenta la versión ofrecida por las autoridades chavistas. El Alto Comisionado ha responsabilizado de las violaciones de Derechos Humanos que han tenido lugar en Venezuela «a las más altas autoridades del Gobierno» de Nicolás Maduro y ha acusado a los cuerpos chavistas de cometer torturas, detenciones arbitrarias y un uso excesivo de la fuerza contra manifestantes opositores. Para Caracas, el texto «incurre de manera consciente en la mentira, en señalamientos infundados, tendenciosos y la difusión de falsos supuestos sobre la realidad venezolana», según consta en un comunicado difundido este jueves por el Ministerio de Exteriores venezolano. «Es repudiable que la Oficina del Alto Comisionado insista en engañar abiertamente a la comunidad internacional acerca de los sucesos de violencia perpetrados por un sector de la oposición venezolana, haciendo caso omiso de la abundante, esclarecedora y fidedigna documentación que el Estado venezolano ha suministrado», ha añadido. En dicha documentación, según el Gobierno de Maduro, quedaría probada «la responsabilidad de los dirigentes opositores en la organización, promoción y financiamiento de actos violentos» y los intentos por «derrocar» al actual Ejecutivo. Sin embargo, la oficina que dirige Zaid Raad al Hussein habría optado por servirse de «falsas noticias» y actuar con un «doble rasero». El Ministerio de Exteriores venezolano ha subrayado que este texto pone en cuestión la «imparcialidad» y la «honradez» que se le presuponen a una institución como el Alto Comisionado para los Derechos Humanos y sienta, además, «un peligroso precedente» para todo el sistema de Naciones Unidas. El Gobierno ha expresado su «absoluto desconocimiento» del documento en cuestión y se ha reservado el derecho de realizar «gestiones diplomáticas» para denunciar esta «nueva agresión«. En este sentido, el Ejecutivo de Maduro ha defendido su «compromiso con la paz, la promoción del diálogo entre todos los sectores del país, la tolerancia política y el pleno respeto a los Derechos Humanos» y ha citado como ejemplo de estos esfuerzos la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente --«soberana y legítima», ha apostillado--.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Cuatro años sin justicia para los muertos de Rabaa
El 14 de agosto de 2013, miles de personas se concentraban desde hacía 47 días en plazas de El Cairo para protestar contra la asonada militar que en semanas antes depuso al primer presidente elegido democráticamente en Egipto, el islamista Mohamed Morsi. Ese 14 de agosto, las cargas de las fuerzas de seguridad contra los manifestantes tiñeron de sangre las plazas de Rabaa Al-Adawiya y Nahda: unas 1.000 personas murieron en lo que se convirtió en la peor masacre contra manifestantes civiles en un solo día de la historia reciente. Cuatro años después, ningún oficial de policía ni cargo del Ministerio de Interior o Defensa ha sido siquiera investigado o rendido cuentas por la desproporcionada violencia utilizada para dispersar las sentadas. «Mi hijo Mahmud fue a Rabaa y murió en lo que era una protesta legítima. Muchos jóvenes murieron, y ningún policía de los que dispararon contra gente desarmada ha sido juzgado.. ni va a serlo», lamenta Heba (nombre ficticio) cuatro años después de aquel día de confusión y miedo, en el que las fuerzas de seguridad dispararon munición real contra los manifestantes. Según Human Rights Watch, al menos 817 personas murieron ese 14 de agosto, aunque la organización admite que las cifras estarían más cerca de las 1.000 víctimas. Sin embargo, el Ministerio de Sanidad egipcio admite apenas 638 muertes, 595 civiles y 43 oficiales de policía. La carga comenzó a las 6 de la mañana, y para el final del día, Rabaa era un caos de fuego y sangre mientras los muertos se acumulaban en hospitales improvisados en mezquitas o en las calles, a veces con el rostro irreconocible quemado por el fuego. «Busqué a mi hijo al día siguiente. Tuve que ir mirando cara a cara, filas enteras; fue el peor momento de mi vida, una angustia de no saber si lo iba a encontrar, pero también de encontrarlo», explica. Ningún oficial de policía ni cargo de las fuerzas de seguridad ha sido juzgado por los casi 1.000 muertos De aquel día no faltan los testimonios, ni los vídeos, en los que se puede ver a oficiales de policía disparar a hombres desarmados y prender fuego a tiendas, pancartas y cuerpos. «Es una de las masacres contra manifestantes mejor documentadas de la historia: tenemos testimonios de las familias de las víctimas, de los sobrevivientes, los vecinos e incluso, 'off de record', declaraciones de altos cargos de las fuerzas de seguridad que admiten la fuerza desproporcionada, que de hecho "creían que se producirían incuso más muertes"», señala a este diario el coordinador para el Norte de África de HRW, Ahmed Benchemsi. Pese a toda esta evidencia, ningún oficial de policía ha sido investigado o juzgado. Sin embargo, el Gobierno sigue denegando cualquier responsabilidad en la masacre, justificando la actuación de las fuerzas de seguridad y calificando de «normales en la dispersión de una protesta» el número de muertes. Alimentada por los medios de comunicación locales afines al Gobierno encabezado por Abdelfatah Al Sisi tras la asonada militar, la narrativa oficial ha preferido señalar a las víctimas y manifestantes como «terroristas», mientras que la polarización del país en «si criticas al Gobierno eres uno de ellos» dificulta la solidaridad pública con los muertos de Rabaa. Ante las peticiones de decenas de organizaciones internacionales, el gubernamental Consejo Nacional para los Derechos Humanos condujo una investigación en 2015 sobre los sucesos en Rabaa, que concluyó resaltando la idea, sostenida por el Gobierno, de multitud de los manifestantes estaban armados. AI lo niega: «Aunque había personas que llevaban armas ligeras en la plaza (se requisaron apenas una veintena de pistolas tras la evacuación), la mayoría estaban desarmados. Las cifras lo demuestran, no hay proporcionalidad, unos 1.000 manifestantes muertos frente a 40 policías». HRW también critica los resultados del informe, que según Benchemsi se basó enteramente en testimonios de vecinos del área y no contó con las víctimas. Hoy día, la plaza ni siquera se llama Rabaa. En 2015 fue renombrada «plaza Hisham Barakat», en conmemoración del fiscal general que fue asesinado en junio ese mismo año un grupo terrorista. «Quieren borrar la memoria colectiva de que esto fue una masacre, no hay rendición de cuentas ni admisión de responsabilidad, y el Gobierno se refusa a admitir que se actuó desproporcionadamente», dice a ABC el investigador de Amnistía Internacional para Egipto, Ahmed Mohamed. Nuevas violaciones de derechos humanos «Este fracaso de presentar a alguien ante la justicia por la dispersión de las sentadas de Rabaa y Nahda se han convertido en un hecho definitorio que ha abierto la puerta a otras violaciones de los derechos humanos en Egipto, ya que las fuerzas de seguridad saben que no rendirán cuentas ante la justicia: desapariciones forzadas, asesinatos extrajudiciales, persecución a las ONG y organizaciones de sociedad civil» asevera Mohamed. Además de la sistemática represión violenta de posteriores protestas contra el Gobierno de Abdelfatah Al Sisi y la detención generalizada de miles de egipcios, se estima que desde 2015 al menos 1.700 personas son «desaparecidos forzosos» , mientras aumentan las denuncias de ejecuciones extrajudiciales documentadas por organizaciones locales. «Todo esto es un legado de Rabaa», sostiene AI. Frente a la impasibilidad del Gobierno ante los abusos de las fuerzas de seguridad, más de 700 personas se enfrentan en un juicio colectivo masivo: el periodista Mahmoud Abou Zeid, más conocido como Shawkan, fue arrestado ese mismo 14 de agosto y desde entonces -junto a otros manifestantes y periodistas- permanece en detención preventiva a la espera de un juicio que ha sido retrasado por enésima vez.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump tarda dos días en romper amarras con el supremacismo blanco
Donald Trump dio al fin el paso. Con un retraso de 48 horas desde que la joven Heather Heyer muriera en Charlottesville, víctima del brutal atropello del coche que conducía un neonazi, el presidente rompió con los grupos de extrema derecha, a los que tachó de «criminales y repugnantes para todo lo que los americanos amamos». En una comparecencia que no estaba prevista, y tras reunirse con el Fiscal General, Jeff Sessions, y el director del FBI, Christopher A. Wray, el inquilino de la Casa Blanca, presionado por la creciente indignación después de su equidistante lectura de los disturbios de Charlottesville, rompió amarras con «los supremacistas blancos, el Ku Klux Klan, los neonazis y cualquier otro que actúe con intolerancia». Las palabras de Trump siguieron a la condena rotunda que había pronunciado antes su propio vicepresidente, Mike Pence, así como al anuncio de Sessions de considerar el ataque de Charlottesville como «terrorismo doméstico», en un paso políticamente inequívoco. Si a ello sumamos el contundente desmarque republicano, al presidente le quedaba poco margen para seguir contemporizando con los grupos radicales que le respaldaron en las urnas el pasado noviembre. En un discurso leído y tras el que no admitió preguntas, Trump intentó salir al paso de las numerosas críticas recibidas, proclamando algunas frases con principios básicos que la mayoría de los norteamericanos habría esperado de su presidente el pasado sábado. Tras identificar al «racismo» con el «mal», Trump proclamó que «todos hemos sido creados iguales», lo que le permitió concluir que «todos somos iguales ante la ley y la Constitución de los Estados Unidos». Por las ramas Quizá para dar menos importancia a su posterior alusión a Charlottesville, su intervención comenzó con las medidas impulsadas para combatir la competencia desleal de China en materia de comercio y con el pomposo anuncio de que la nueva Administración «ha creado ya un millón de puestos de trabajo». A continuación, el presidente abordó los sucesos que han conmocionado al país. Primero, intentó justificar el trabajo de su equipo, al asegurar que su Administración había abierto una investigación para «hacer justicia» después de que «perdiera la vida una persona inocente». Más tarde, en un tono elocuente, Trump intentó que quedara muy clara su condena expresa de los supremacistas. Precisamente, la posible salida de la Casa Blanca de uno de los más célebres representantes de este movimiento, el asesor Steve Bannon, se ha convertido en exigencia desde algunos sectores republicanos. El reparto de culpas a la «violencia de todos lados» que hizo Trump tras el atropello de Charlottesville fue entendido como una resistencia a responsabilizar a los grupos de extrema derecha. Pese a defender la posición del presidente, Pence se había adelantado ayer a denunciar «el odio», una presión añadida a la que el presidente había acumulado. Además, al no citar por su nombre a los supremacistas, Trump había quedado políticamente a la intemperie, después de sus continuas críticas a Obama y a los demócratas por no ser más preciso y referirse a los atentados yihadistas como «terrorismo radical islamista».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Derriban una estatua en honor a los soldados confederados de Durham
Un grupo de manifestantes derrumbó hoy una estatua en honor a los soldados confederados en Durham (Carolina del Norte, EE.UU.) durante una protesta contraria a los símbolos de la Confederación estadounidense, que tuvo vigencia de 1861 a 1865. Los manifestantes ataron una soga al cuello de la estatua y la derrumbaron. Una vez en el suelo, la patearon. La protesta estaba convocada inicialmente para reclamar la retirada de esa estatua y de todos los símbolos confederados que quedan en Carolina del Norte, «para que no maten a más gente inocente». Los organizadores se referían así a los sucesos de este sábado en Charlottesville (Virginia, EE.UU.), en los que un joven supremacista blanco, James Fields, mató a una mujer al embestir con su vehículo contra una manifestación antirracista. Esa manifestación de Charlottesville rechazaba la presencia en la ciudad de grupos de ultraderecha que protestaban por la decisión del alcalde local de retirar otra estatua del general confederado Robert Lee. La estatua de Durham, ciudad de unos 260.000 habitantes, estaba situada desde 1924 en los jardines de los antiguos juzgados. El debate sobre las estatuas y símbolos confederados estalló en Estados Unidos después de que Dylann Roof, un joven supremacista fascinado por la Confederación, asesinase en junio de 2015 a nueve feligreses afroamericanos en una iglesia de Charleston, en Carolina del Sur. Las autoridades empezaron entonces a retirar algunas de las estatuas y símbolos de la Confederación que abundan en los estados sureños. Se calcula que todavía quedan cerca de 1.500 en pie. La Confederación fue un país que agrupó a once estados del sur que se separaron de Estados Unidos entre 1861 y 1865, en defensa de un modelo económico basado en la esclavitud y contrario al que defendían los estados del norte. La Confederación se enfrentó a la Unión (estados norteños) durante la Guerra de Secesión (1861-1865), que causó más de 600.000 muertos.