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Noticias de sucesos

08-11-2018 | Fuente: abc.es
Los tiroteos más mortíferos en EE.UU. en los últimos 20 años
El tiroteo en el que al menos 12 personas han fallecido en un bar de la localidad californiana de Thousand Oaks, cuyo autor ha muerto también, es uno de los sucesos mas mortíferos de las últimas dos décadas en Estados Unidos. Esta es la cronología de los tiroteos con más de diez víctimas mortales en EE.UU. en los últimos 20 años: 16 octubre 1991.- El camionero George Hennard mata a 22 personas en una cafetería de Killeen (Texas) antes de suicidarse. 20 abril 1999.- Dos estudiantes matan a 13 personas y hieren a 23 en la escuela de Columbine, en Littleton (Colorado), antes de suicidarse. 16 de abril de 2007.- Seung-Hui Cho, de 23 años, mata a 32 personas y se suicida en el campus universitario en Blacksburg, Virginia. 3 de abril de 2009.- 14 personas, incluido el atacante, mueren en el interior de un centro de ayuda a inmigrantes en Binghamton (Nueva York) por las balas disparadas por un individuo identificado como Jiverly Voong. 5 de noviembre de 2009.- El psiquiatra militar Nidal Hasan mata a tiros a 13 personas en el Centro de Procesamiento de Preparación de Soldados en Fort Hood, Texas. 14 de diciembre de 2012.- Adam Lanza, mata a 26 personas, entre ellas 20 niños, en una escuela primaria de Newtown en Connecticut antes de suicidarse. El día anterior había matado a su madre en su casa. 16 de septiembre de 2013.- Aaron Alexis mata a 13 personas antes de acabar con su vida en el Mando de Operaciones de la Armada en Washington DC. 2 diciembre 2015.- 14 personas mueren en un tiroteo registrado en un centro de ayuda para discapacitados en San Bernardino (California), protagonizado por el matrimonio formado por Syed Farook y Tashfeen Malik. 12 junio 2016.- Omar Mateen, un hombre simpatizante con las ideas yihadistas mata a 49 personas en un club gay de Orlando (Florida). La policía abatió al autor de la matanza. 1 octubre 2017.- Stephen Craig Paddock dispara desde la habitación del hotel en el que se alojaba contra la multitud que asistía a un concierto de música country en Las Vegas y mata a 58 personas antes de acabar con su vida. Ha sido el mayor tiroteo múltiple en la historia de Estados Unidos. 5 noviembre 2017.- Devin Kelley abre fuego durante un oficio religioso en una iglesia de Sutherland Springs (Texas) y mata a 26 personas. 14 febrero 2018.- Nikolas Cruz, un exalumno expulsado por indisciplina lanza varias bombas de humo antes de disparar con un fusil de asalto y matar a 17 personas en una escuela secundaria Stoneman Douglas en Parkland (Florida). 18 mayo 2018.- Dimitrios Pagourtzis, un joven de 17 años, mata a 10 personas en un tiroteo en un instituto de Santa Fe en el estado de Texas. 27 octubre 2018.- Once personas personas mueren y 6 resultan heridas en el tiroteo en la sinagoga de la Congregación del Arbol de la Vida, en la ciudad de Pittsburgh (Pensilvania), llevado a cabo por Robert Bowers, un supremacista que fue detenido.
02-11-2018 | Fuente: elpais.com
La Abogacía califica de ?incidentes de orden público? los sucesos de Cataluña
Los servicios jurídicos del Estado optan en su escrito por el delito de sedición tras concluir que en el 'procés' no hubo violencia
26-10-2018 | Fuente: abc.es
Varios de los paquetes bomba fueron enviados desde una oficina de correos en Florida
Varios de los paquetes bomba enviados a personalidades demócratas de Estados Unidos y la cadena de televisión CNN salieron de una oficina del servicio postal de Opa-Locka, en el sur de Florida, informaron este viernes medios locales. Medios nacionales y locales indicaron que los paquetes bomba enviados ayer a figuras del Partido Demócrata como el expresidente Barack Obama (2009-2017) y la excandidata presidencial Hillary Clinton, así como a otras prominentes figuras de este partido, procedían de la oficina central del Servicio Postal ubicada en Opa-Locka. Búsqueda de paquetes similares Según el canal CBS, en estos momentos las autoridades investigan las señales que conducen a Florida como lugar de origen del envío, al tiempo que «se buscan en las instalaciones de correos paquetes (sospechosos) adicionales que coincidan con los diez enviados en los últimos cuatro días», recogió, por su parte, el canal Local 10 News. Desde el lunes suman ya diez los paquetes bomba enviados a personalidades demócratas del país, con tres nuevos artefactos dirigidos al exvicepresidente Joe Biden y al actor Robert de Niro, en lo que las autoridades han calificado de «terrorismo». Las autoridades intentan ahora determinan si los dispositivos estaban diseñados con la intención de explotar, o si simplemente fueron enviados para sembrar el miedo. El FBI confirmó ayer que la legisladora demócrata Debbie Wasserman Schultz aparecía como remitente en los paquetes sospechosos enviados a personalidades políticas. Mismas características Schultz representa en la Cámara de Representantes de EE.UU. a un distrito de Florida y, entre 2011 y 2016, fue la presidenta del Comité Nacional Demócrata (DNC, por sus siglas en inglés), el órgano que dirige el Partido Demócrata. En un comunicado, el FBI informó que los paquetes tenían las mismas características: todos fueron enviados en sobres de papel manila con plástico de burbujas y, en su exterior, había unas etiquetas impresas a ordenador y donde figuraban las direcciones. El hecho de que todos los destinatarios fueran miembros del Partido Demócrata o personas contrarias al presidente Donald Trump apuntan a una posible motivación política, aunque todavía se desconoce la autoría. Estos sucesos se producen cuando apenas quedan dos semanas para la celebración de elecciones legislativas en el país, el próximo 6 de noviembre.
24-10-2018 | Fuente: abc.es
Ataque terrorista múltiple contra los enemigos del trumpismo
Una alineación de los principales enemigos del trumpismo, la corriente ideológica surgida con el ascenso a la Casa Blanca de Donald Trump, no sería muy diferente de la lista de destinatarios de la oleada de ataques con paquetes bomba vivida ayer en EE.UU.: Barack Obama, primer presidente negro del país, tótem demócrata y responsable, para sus rivales, de dividir el país con sus políticas sociales; Bill y Hillary Clinton, expresidente demócrata y ex secretaria de Estado, además de contrincante de Trump en las presidenciales de 2016; John Brennan, exdirector de la CIA, muy crítico con Trump y al que el presidente ha vilipendiado; Eric Holder, fiscal general con Obama; Maxine Waters, congresista demócrata de California, combativa con Trump y a la que el presidente ha sacudido con fuerza este año. Todos ellos recibieron en sus oficinas o domicilios paquetes con bombas caseras o material sospechoso, que interceptó el Servicio Secreto o las fuerzas de seguridad antes de que pusieran en riesgo a sus destinatarios. Los ataques de ayer se suman al que sufrió el lunes el financiero George Soros, patrocinador de causas liberales y objetivo habitual de los grupos de extrema derecha, al que se le colocó un paquete explosivo en el buzón de su casa. Las autoridades no han ofrecido ninguna pista sobre quién o quiénes están detrás. Las circunstancias, sin embargo, apuntan a un ataque coordinado y ejecutado por la misma persona o por grupo. No solo porque sus destinatarios tengan en común ser objeto habitual de ataques por parte de Trump y sus aliados y el intento de acabar con ellos o amenazarles haya sido casi simultáneo. Los paquetes tienen una apariencia similar: sobre de color manila, con explosivos caseros y con las direcciones del destinatario y del remitente en pegatinas. Según aseguró un miembro de las fuerzas de seguridad a la CNN, los artefactos son «rudimentarios, pero funcionales» y podrían haber sido peligrosos. Algunos contenían también polvos de color blanco. Exdirigente demócrata Todavía más concluyente es que en varios paquetes aparecía como remitente Debbie Wasserman Schultz, congresista de Florida que fue presidenta del Comité Nacional Demócrata, el órgano de dirección del partido, y que tuvo que dejar el puesto tras un escándalo en las presidenciales de 2016. Se filtraron emails, posiblemente por un ataque informático dirigido desde Moscú, que dejaban claro como ella y la dirección demócrata favorecieron a Hillary Clinton frente a su contrincante en las primarias, Bernie Sanders. La oficina de Wasserman en Florida tuvo que ser evacuada: el paquete enviado a Holder tenía la dirección errónea y fue devuelto a la dirección del remitente, donde fue detectado como sospechoso. La mayoría de los paquetes fueron localizados en Nueva York. Tanto los Clinton como Soros viven en suburbios adinerados de la Gran Manzana y los paquetes fueron enviados a sus domicilios. Otro llegó a la oficina en Manhattan del gobernador, Andrew Cuomo. Y el dirigido a Brennan fue detectado en la sede neoyorquina de la CNN, donde es colaborador. La cadena es uno de los enemigos favoritos de Trump, que le cuelga constantemente la etiqueta de «fake news». Sus oficinas en Columbus Circle, uno de los principales nudos de comunicación de la ciudad, tuvieron que ser evacuadas durante buena parte del día. Los Obama lo recibieron en su residencia en Washington. La Casa Blanca condenó los ataques, aunque no llegó a tratarlos como de terrorismo. Un comunicado de la secretaria de Prensa, Sarah Huckabee Sanders, aseguró que «estos actos atemorizantes son despreciables», algo similar a lo que escribió el vicepresidente, Mike Pence, en Twitter. Trump se limitó a compartir el mensaje de Pence y escribir un sucinto «estoy de acuerdo completamente». Más tarde, en un acto sobre la crisis de opiáceos, tuvo la oportunidad de hablar de ello, pero al contrario que en otras ocasiones, cuando se lanzaba a calificar ataques como de terrorismo, prefirió hablar de «paquetes y aparatos sospechosos» y condenar «actos o amenazas de violencia política que no tienen sitio en EE.UU.». Trump, un presidente volcánico entregado a la confrontación, que hace pocos días felicitó a un candidato que agredió físicamente a un periodista, aseguró que es el momento de «la unidad». Desde Nueva York, tanto el alcalde, Bill de Blasio, como el gobernador Cuomo, ambos demócratas, calificaban los sucesos de «actos de terror» y apuntaban a la tensión política que vive el país, entre la retórica trumpista y las decisivas elecciones legislativas a la vuelta de la esquina, el 6 de noviembre. «Es perniciosa la retórica sobrecalentada, el extremismo que empuja a la gente hacia la violencia», dijo Cuomo. De Blasio añadió que la «atmósfera de odio contribuye a la violencia» y que evitar mensajes así debe empezar «arriba del todo», en clara referencia a Trump. Aún más evidente fue la utilización política por parte de los ataques de Hillary Clinton, que aseguró que «en tiempos de profundas divisiones» hay que hacer todo lo posible para «unir al país», lo que incluye «elegir a candidatos que intenten hacerlo».
24-10-2018 | Fuente: abc.es
Trump condena la ola de ataques contra personalidades demócratas
Una alineación de los principales enemigos del trumpismo, la corriente ideológica surgida con el ascenso a la Casa Blanca de Donald Trump, no sería muy diferente de la lista de destinatarios de la oleada de ataques con paquetes bomba vivida ayer en EE.UU.: Barack Obama, primer presidente negro del país, tótem demócrata y responsable, para sus rivales, de dividir el país con sus políticas sociales; Bill y Hillary Clinton, expresidente demócrata y ex secretaria de Estado, además de contrincante de Trump en las presidenciales de 2016; John Brennan, exdirector de la CIA, muy crítico con Trump y al que el presidente ha vilipendiado; Eric Holder, fiscal general con Obama; Maxine Waters, congresista demócrata de California, combativa con Trump y a la que el presidente ha sacudido con fuerza este año. Todos ellos recibieron en sus oficinas o domicilios paquetes con bombas caseras o material sospechoso, que interceptó el Servicio Secreto o las fuerzas de seguridad antes de que pusieran en riesgo a sus destinatarios. Los ataques de ayer se suman al que sufrió el lunes el financiero George Soros, patrocinador de causas liberales y objetivo habitual de los grupos de extrema derecha, al que se le colocó un paquete explosivo en el buzón de su casa. Las autoridades no han ofrecido ninguna pista sobre quién o quiénes están detrás. Las circunstancias, sin embargo, apuntan a un ataque coordinado y ejecutado por la misma persona o por grupo. No solo porque sus destinatarios tengan en común ser objeto habitual de ataques por parte de Trump y sus aliados y el intento de acabar con ellos o amenazarles haya sido casi simultáneo. Los paquetes tienen una apariencia similar: sobre de color manila, con explosivos caseros y con las direcciones del destinatario y del remitente en pegatinas. Según aseguró un miembro de las fuerzas de seguridad a la CNN, los artefactos son «rudimentarios, pero funcionales» y podrían haber sido peligrosos. Algunos contenían también polvos de color blanco. Exdirigente demócrata Todavía más concluyente es que en varios paquetes aparecía como remitente Debbie Wasserman Schultz, congresista de Florida que fue presidenta del Comité Nacional Demócrata, el órgano de dirección del partido, y que tuvo que dejar el puesto tras un escándalo en las presidenciales de 2016. Se filtraron emails, posiblemente por un ataque informático dirigido desde Moscú, que dejaban claro como ella y la dirección demócrata favorecieron a Hillary Clinton frente a su contrincante en las primarias, Bernie Sanders. La oficina de Wasserman en Florida tuvo que ser evacuada: el paquete enviado a Holder tenía la dirección errónea y fue devuelto a la dirección del remitente, donde fue detectado como sospechoso. La mayoría de los paquetes fueron localizados en Nueva York. Tanto los Clinton como Soros viven en suburbios adinerados de la Gran Manzana y los paquetes fueron enviados a sus domicilios. Otro llegó a la oficina en Manhattan del gobernador, Andrew Cuomo. Y el dirigido a Brennan fue detectado en la sede neoyorquina de la CNN, donde es colaborador. La cadena es uno de los enemigos favoritos de Trump, que le cuelga constantemente la etiqueta de «fake news». Sus oficinas en Columbus Circle, uno de los principales nudos de comunicación de la ciudad, tuvieron que ser evacuadas durante buena parte del día. Los Obama lo recibieron en su residencia en Washington. La Casa Blanca condenó los ataques, aunque no llegó a tratarlos como de terrorismo. Un comunicado de la secretaria de Prensa, Sarah Huckabee Sanders, aseguró que «estos actos atemorizantes son despreciables», algo similar a lo que escribió el vicepresidente, Mike Pence, en Twitter. Trump se limitó a compartir el mensaje de Pence y escribir un sucinto «estoy de acuerdo completamente». Más tarde, en un acto sobre la crisis de opiáceos, tuvo la oportunidad de hablar de ello, pero al contrario que en otras ocasiones, cuando se lanzaba a calificar ataques como de terrorismo, prefirió hablar de «paquetes y aparatos sospechosos» y condenar «actos o amenazas de violencia política que no tienen sitio en EE.UU.». Trump, un presidente volcánico entregado a la confrontación, que hace pocos días felicitó a un candidato que agredió físicamente a un periodista, aseguró que es el momento de «la unidad». Desde Nueva York, tanto el alcalde, Bill de Blasio, como el gobernador Cuomo, ambos demócratas, calificaban los sucesos de «actos de terror» y apuntaban a la tensión política que vive el país, entre la retórica trumpista y las decisivas elecciones legislativas a la vuelta de la esquina, el 6 de noviembre. «Es perniciosa la retórica sobrecalentada, el extremismo que empuja a la gente hacia la violencia», dijo Cuomo. De Blasio añadió que la «atmósfera de odio contribuye a la violencia» y que evitar mensajes así debe empezar «arriba del todo», en clara referencia a Trump. Aún más evidente fue la utilización política por parte de los ataques de Hillary Clinton, que aseguró que «en tiempos de profundas divisiones» hay que hacer todo lo posible para «unir al país», lo que incluye «elegir a candidatos que intenten hacerlo».
12-10-2018 | Fuente: abc.es
Bolsonaro aventaja en 16 puntos al candidato de Lula
El primer sondeo tras la primera vuelta electoral muestra una fuerte ventaja para el ultraderechista Jair Bolsonaro de cara a la segunda vuelta. Según la encuesta de Datafolha, el excapitán parte en la disputa con un 58% de las intenciones de voto, 16 puntos al frente del filósofo, heredero de Luiz Inácio Lula da Silva, que inicia su campaña con el 42%. Para el director de Datafolha, Mauro Paulino, es muy difícil que el petista Fernando Haddad consiga remontar tanta ventaja en las tres semanas que tiene hasta el 28 de octubre, fecha de la segunda vuelta. «Una ventaja tan grande nunca fue revertida a favor del segundo lugar en una segunda vuelta», explica el especialista en sondeos. Haddad tiene dos importantes desafíos por delante. El primero, librarse de la imagen de corrupción de su partido y de Lula, responsable por transferirle los votos en primera ronda, pero que ahora se ha vuelto un peso, preso desde abril en una celda. La «furia bolsonarista» El otro reto es enfrentarse a un candidato convaleciente que se recupera de una puñalada que casi le quitó la vida el pasado 6 de septiembre. El último informe médico prohíbe a Bolsonaro presentarse a los dos primeros debates, dejando la primera confrontación para el 18 de octubre, diez días antes de la votación. Mientras tanto, el favorito a sentarse en la silla presidencial, famoso por frases intolerantes y metidas de pata, sigue protegido por declaraciones escritas en redes sociales. En los últimos días, Bolsonaro ha pedido el fin de la violencia vía internet. Desde el domingo, cuando se confirmó su paso a la segunda vuelta, jóvenes bolsonaristas han iniciado una cacería contra opositores en redes sociales, y en las calles. «Prescindimos del voto y cualquier aproximación de quien practica violencia contra electores que no votan por mí, (?) que las autoridades tomen las debidas medidas», señaló Bolsonaro en un publicación colgada en su perfil de Facebook, corrigiendo su comentario anterior, donde lamentaba los sucesos y excusaba a su militancia. El mismo domingo de la elección, el famoso capoerista Romualdo Rosário da Costa, de 63 años, fue asesinado con doce puñaladas por defender a Haddad en un bar de Salvador, Bahía, al norte de Brasil. En Porto Alegre, en la otra punta del país, una joven no identificada fue atacada por un grupo por vestir una camiseta con la frase «Ele Não» (Él no), usada por opositores de Bolsonaro. Los hombres le dieron una paliza y le marcaron una esvástica en el torso con una navaja. Los periodistas también están siendo atacados. La prestigiosa periodista de economía del grupo Globo, Miriam Leitão, ha sufrido una campaña de acoso después de decir que el candidato construyó su trayectoria defendiendo la dictadura y la tortura.
05-10-2018 | Fuente: abc.es
Las conclusiones del FBI apuntan a que el Senado confirmará al juez Kavanaugh
El Senado de EE.UU. iniciará hoy el proceso de votación para confirmar a Brett Kavanaugh como nuevo juez del Tribunal Supremo, pero la división sobre el candidato elegido por Trump es más profunda que nunca. Ayer, el FBI dio a conocer a los senadores las conclusiones de su investigación sobre las acusaciones de ataques sexuales hechas contra Kavanaugh y su recepción ha sido, en la tónica actual de la política estadounidense, polarizada. Para los republicanos y la Casa Blanca, las pesquisas no aportan información novedosa ni evidencias ciertas sobre las alegaciones, lo que implica que se debe pasar de forma automática a la votación en el Senado. Así, el líder conservador en la cámara alta, Mitch McConnell, anunció el miércoles por la noche, al saber que los senadores tendrían la información del FBI a sus disposición durante el día de ayer, que se produciría una votación preliminar hoy. La votación final podría producirse tan pronto como mañana. Los demócratas, sin embargo, defienden que la investigación ha sido una pantomima por la limitación de las pesquisas. «Lo más notable del informe es lo que no está en él», criticó ayer Dianne Feinstein, la demócrata de más alto rango en el Comité Judicial del Senado. A su lado, Charles Schumer, el líder de la minoría demócrata en el Senado, coincidió en que ha sido una investigación «muy limitada» que ha imposibilitado al FBI «conocer todos los hechos». Más agresivos fueron los abogados de Christine Ford, la profesora universitaria que acusó a Kavanaugh de ataque sexual cuando ambos eran adolescentes y que la semana pasada testificó ante el Comité Judicial del Senado. En una carta al director del FBI, Christopher Wray, aseguran que la investigación supone «una mancha en el proceso, en el FBI y en el ideal americano de justicia». Critican que los agentes no hablaron con ocho testigos dispuestos a hablar sobre las acusaciones de Ford, entre ellos su marido, el agente del FBI que le hizo una prueba de polígrafo antes de revelar sus acusaciones y amigos a los que reveló los sucesos. Breve investigación Deborah Ramírez, que ha acusado a Kavanaugh de poner sus partes íntimas contra su cara en una fiesta cuando ambos eran estudiantes en Yale, ha criticado en «The New Yorker» la cortedad de la investigación del FBI, que no interrogó a testigos de aquel suceso. «No se encuentra lo que no buscas», sentenció el senador demócrata Christopher Coons. La última palabra, sin embargo, la tienen los legisladores republicanos moderados. La escasa minoría de los conservadores en el Senado permite muy pocas defecciones. De los tres senadores republicanos indecisos -Susan Collins, Jeff Flake y Lisa Murkowski- los dos primeros dieron ayer señales de que la investigación no contiene conclusiones claras contra Kavanaugh, mientras que la última no se pronunció, lo que apunta a que el candidato de Trump tiene por ahora el camino despejado hacia su confirmación.
16-09-2018 | Fuente: elpais.com
Un espía muy poco discreto
Hans-Georg Maassen, jefe de los servicios secretos internos alemanes, ha puesto en jaque al Gobierno de coalición de Angela Merkel por cuestionar los sucesos de Chemnitz
09-09-2018 | Fuente: abc.es
Sebastian Kurz: «Debe quedar claro que las fronteras de Europa se cierran a la inmigración ilegal»
Sebastian Kurz es un joven político austriaco que sorprendió al mundo el pasado año con una operación política magistral que le catapultó a la cancillería de Austria con 31 años recién cumplidos. Consolidaba entonces su fama de extraordinario talento político que ya precedía esa gesta. Con 26 había sido nombrado, en la gran coalición de SPÖ y ÖVP, el ministro de Exteriores más joven del continente. Ahora con 32 es ya un líder de referencia en una derecha europea que pasa por momentos convulsos y busca nuevos espacios tras décadas de compartir casi todo con una socialdemocracia en profunda crisis. Lo que en Francia organizan en gran operación de Estado para la candidatura de Emmanuel Macron todos los poderes fácticos, con el presidente saliente François Hollande a la cabeza, en Austria se lo organiza este joven político a sí mismo. Logró imponer con su propuesta personalista en una «Lista Kurz» el liderazgo incontestado en el ÖVP, rompió con la inercia del consenso con los socialistas, se apropió de parte del discurso del derechista FPÖ y gobierna con este partido con tranquilidad, excelentes resultados económicos, apoyo popular y una oposición de izquierdas desaparecida. Austria ocupa este semestre la presidencia rotatoria de la UE. Kurz la utiliza para relanzar la idea de una Europa que atienda necesidades y demandas en seguridad, orden, legalidad y libertad. Algunos, dentro y fuera, lo caricaturizan como ultraderechista. Es más bien un demócrata que de momento al menos sabe defender con eficacia sus convicciones. Con suaves maneras, conceptos claros y ningún complejo para rechazar recetas que considera fracasadas, recibe a ABC en la cancillería del Ballhaus, donde el Congreso de Viena reordenaba Europa después de Napoleón, desde donde gobernó el canciller Metternich y en el despacho que ocupó trece años el legendario socialista Bruno Kreisky. Hace ahora un año, su partido estaba tan hundido como el socialista. Ambos muy lejos del derechista FPÖ. Pero el 15 de octubre usted ganó con una lista personal y llevó a su partido al poder con el FPÖ. ¿Cómo se le ocurrió esa operación? ¿Cómo se la aceptaron? Yo propuse esta candidatura al partido sobre bases muy claras. Dije que no asumiría objetivos que consideraba erróneos. Entre otros, esa agotada gran coalición. Y por otra parte abrí el ÖVP a amplios sectores de la sociedad para un movimiento amplio del partido, pero con personalidades de la sociedad civil, de todos los sectores, en un amplio movimiento con una oferta nueva. ¿Una clara ruptura con la política socialdemócrata del Gobierno común, cuya máxima expresión es la Gran coalición? Más que Gobierno común, Gobierno de bloqueo mutuo. No juntos, sino enfrentados dentro del Gobierno, eso era la Gran Coalición. Unos gobiernan para neutralizar a los otros. Así no quedan energías para cambios ni coraje para asumir las reformas necesarias y se genera un conflicto permanente que paraliza el Gobierno. La población ya no quería que siguiera. Con mucha razón. Usted rompió esa lógica, asumió parte del mensaje del FPÖ, le quitó votos y después se alió con él. No solo le quitamos votos al FPÖ. Nos llegaron votos de todos los partidos políticos, de los verdes, de los socialdemócratas, de los nuevos partidos. De todos. Somos un movimiento muy amplio en el que todos pueden participar, pero que es muy claro en sus posiciones. Sus metas son generar seguridad, crear orden y estabilidad. Y bajar la presión fiscal en todos los sectores y ámbitos, garantizar un estado orientado a los servicios al ciudadano, comprometido con su defensa, mientras se avanza en el adelgazamiento consecuente de la Administración y se combate el abuso, entre ellos la burocracia. Son claros valores conservadores. Sin duda, son los valores tradicionales civiles. Que han estado ausentes en el pasado reciente del partido. Yo no generalizaría tanto. Sí creo que el problema en Austria era ya que no se sabía ni qué proyectos ni qué objetivos tenía el Gobierno. Nosotros sí proponemos objetivos muy claros con contenidos muy definidos. Hay gente que los rechaza. Pero afortunadamente hay mucha más gente que los apoya. ¿Como ve el tormentoso desarrollo de la vecina Alemania? Usted ha apoyado a Manfred Weber como presidente de la Comisión Europea y sustituto de Jean-Claude Juncker. Él es bávaro de la CSU, de un partido muy cercano al suyo. Más cercano a usted probablemente que Angela Merkel. Respecto a Manfred Weber, es un buen candidato. Como presidente de la Comisión ayudaría a cerrar las trincheras que se han abierto en Europa. Respecto a Alemania, me preocupan mucho sucesos como los de Chemnitz y creo poder decir aliviado que en Austria hoy no me imagino hechos semejantes. Es evidente que en esta región los europeos han visto peligrar gravemente su seguridad. Primero fue la crisis de Ucrania, que trajo la guerra muy cerca de nuestras fronteras. En 2015 la riada de refugiados destruyó la percepción de orden y estabilidad. De hecho, se entregó la capacidad de decisión sobre quién entra y quién no en nuestros países a los traficantes de seres humanos. Y después los atentados del Estado Islámico llegaron al corazón de Europa y generaron gran alarma. Lo importante es que los políticos no oculten los problemas y afronten con determinación posibles soluciones. Lo malo es que, en cuestión de inmigración, algunos han estado demasiado tiempo mirando a otro lado sin asumir los problemas. ¿Se refiere al célebre «Nosotros lo conseguimos» («Wir schaffen es») de Angela Merkel? Sí. Afortunadamente hemos logrado que en junio de 2018 se produjera un gran giro en las actitudes de los gobernantes respecto a la inmigración. Se ha producido un cambio general en las cabezas de los políticos. Ahora estamos dedicados a conseguir que ese giro pase de las cabezas de los políticos al suelo, a la aplicación práctica. Esto supone un reforzamiento de Frontex y del control de las fronteras exteriores, la lucha contra los traficantes y más ayuda en los países de origen en vez de ayudas sin fin en Europa. Hay problemas con las prácticas en esta lucha? En el Mediterráneo hay que impedir que los barcos salgan de sus puntos de origen. Hace falta reforzar la colaboración con los países de tránsito. En los casos en que no sea posible hay que implantar la práctica de que los salvados en alta mar sean asistidos y devueltos al punto de origen o de partida de la navegación. Tiene que quedar claro que las fronteras de Europa se cierran a la inmigración ilegal. Todos deben cooperar. La UE no tiene alternativa a acabar con el tráfico ilegal de inmigrantes. ¿Y qué va a hacer con todas esas ONG que en parte viven y prosperan de ese tráfico, como los traficantes mismos? Cuando pedí reglas claras para las ONG en este ámbito se me reprochó y atacó masivamente. Hoy aquella posición mía es ya consenso europeo. Tienen que aplicarse reglas claras para impedir que las buenas intenciones de ciertas ONG deriven en una colaboración con esas mafias de traficantes que solo tienen desprecio hacia el ser humano. ¿Y la integración? Soy de los que nunca han engañado al respecto. Eso que la pequeña Austria ha acogido a 160.000 solicitantes de asilo en tres años y tiene el índice más alto de concesión de asilo. Pero siempre he dicho que la integración de estas oleadas va a ser extraordinariamente difícil. Porque son gentes que vienen de entornos culturales radicalmente diferentes a los nuestros y porque su formación por norma es muy mala. Nosotros ya hemos comprobado que hasta en una economía tan dinámica como la nuestra, con un crecimiento del 3,2 y un desempleo muy bajo y a la baja, resulta extremadamente difícil introducir a estos inmigrantes en el mercado laboral. Por otro lado, este flujo incontrolado también ha generado mucha inseguridad. Tardaremos generaciones en gestionarlo. ¿Y el abuso del sistema de bienestar y el consiguiente efecto llamada? No es ya el abuso, es el mero beneficio del sistema de un estado social de bienestar que tenemos en Europa concebido para que se beneficien de él quienes lo financian. Un estado con un sistema de servicios sociales como el nuestro no puede mantenerse con esta dinámica de la inmigración ilegal. Es imposible. ¿Qué le parecen las descalificaciones a opiniones divergentes en Europa? Países como Hungría o Polonia son los señalados ahora. Pero Austria tiene experiencia. Una coalición parecida a la suya dio pie hasta a sanciones en el año 2000. Aquello fue una lección para muchos. Las sanciones contra Austria fueron una equivocación y hoy se reconoce. Por eso hay más respeto a la expresión de la voluntad nacional. Si hay en algún país una iniciativa de algún tipo contra el Estado de Derecho, entonces hay que tomar medidas para corregirlo. Pero la base de nuestras relaciones está en el respeto a la voluntad nacional de cada estado miembro. Usted es de los pocos gobernantes europeos que no ataca o insulta a Trump, que no descalifica a Orban. Y que se lleva bien con Poroshenko y Putin. Hace unos días su ministra de Exteriores se casó con Putin como invitado y fue muy criticada. No tengo costumbre de criticar a otros gobernantes. Creo que tiene más sentido ilusionar por un proyecto propio que perfilarse en el conflicto con otros. Putin vino a la boda porque le invitaron los novios. Eso sí, yo aproveché para una larga conversación muy provechosa con él. Y Poroshenko sabe de nuestro compromiso con Ucrania y el acuerdo de Minsk, por eso aplicamos las sanciones.