Infortelecom

Noticias de sucesos

24-04-2019 | Fuente: elmundo.es
Sucesos | Un incendio destruye por completo las termas de A Chavasqueira, en Ourense
La Policía Nacional está a la espera de que la estructura se estabilice para investigar el desencadenante del fuego 
08-04-2019 | Fuente: elmundo.es
Sucesos | Actos de vandalismo en el único cementerio militar alemán en España
Aparecen profanadas nueve tumbas de soldados germanos de la I y II Guerra Mundial enterrados en Cuacos de Yuste (Cáceres) 
04-04-2019 | Fuente: elmundo.es
Sucesos | Los asaltantes de la embajada de Corea del Norte en Madrid "llevaban pistolas de 26 euros"
"Lo que compró el cabecilla del asalto es todo legal, las armas se usan en juegos", explican los dueños de la tienda en una entrevista exclusiva con EL MUNDO 
28-03-2019 | Fuente: elpais.com
Martín Villa acudirá a Buenos Aires a declarar por los sucesos de Vitoria de 1976
La juez argentina María Servini ha citado al exministro de Suárez el 9 de septiembre
27-03-2019 | Fuente: abc.es
Benoît Hamon, el líder que hundió al Partido Socialista francés, dice que quiere visitar a los políticos catalanes presos
Benoît Hamon, el candidato que hundió al PS francés en las elecciones presidenciales del 2017, critica con severidad e ignorancia el juicio los protagonistas de los sucesos catalanes del otoño del mismo año y proyecta visitar a los presos. Durante los últimos treinta años, Hamon ha pasado por todas las capillas del socialismo francés, del «social liberalismo» (Michel Rocard) a la «izquierda radical ecologista», que él mismo defendió como candidato oficial del PS en las presidenciales del 2017, cuando apenas consiguió el 6 % de los votos nacionales. El peor resultado de un candidato socialista a la presidencia de la República. Tras hundir a su partido en la elección reina del modelo político francés, Hamon decidió alejarse del PS, para crear un grupúsculo «propio», «Génerations.s», que apenas tiene un 2,5 % de intenciones de voto, 20 puntos menos que Marine Le Pen, 22 puntos menos que el partido de Emmanuel Macron. Instalado en la periferia del paisaje político francés, Hamon intenta existir, de alguna manera, con golpes de efecto que tienen un éxito nulo e insignificante: no interesan a nadie. La última «originalidad» de Hamon ha sido anunciar, a quien quiera oírlo, que desea visitar a los presos catalanes que están siendo juzgados ante el Tribunal Supremo. A su modo de ver, no se trata de una injerencia en los asuntos internos de España: «Se trata de hacer pública una opinión en un tema importante para Europa». Haciendo suya la publicidad ideológica secesionista catalana, Hamon afirma: «Es increíble que en una democracia como España, en un continente democrático como Europa, hoy en día, se busque resolver un problema como este en los tribunales». Como candidato del PS a la elección presidencial, Hamon aceleró el hundimiento histórico del socialismo francés. Desde entonces, ni su partido ni él han conseguido levantar cabeza. El PS apenas cuenta con un 7 % de intenciones de voto. Y Hamon intenta existir y ganar alguna visibilidad con «ocurrencias» que siguen hundiéndolo al nivel de la suela de los zapatos del paisaje político francés. En la magna tradición «marxista» (de Groucho Marx), Hamon cae de la nada política en la miseria publicitaria secesionista
26-03-2019 | Fuente: elmundo.es
Sucesos | Buscan a la hija de una mujer hallada muerta cuando iba a ser desahuciada por impago
Una de las hipótesis que maneja la Policía es que la desaparecida pudo ayudar a su madre a acabar con su vida 
24-03-2019 | Fuente: elmundo.es
Sucesos | Mueren dos ciclistas tras ser atropellados en Madrid y Lleida
Los Mossos han detenido al conductor del vehículo que atropelló al ciclista en la localidad leridana de Martinet, ocasionándole la muerte en el acto 
17-03-2019 | Fuente: abc.es
Tras la anexión de Crimea llegó una nueva «guerra fría»
Hace ahora justo cinco años, el 18 de marzo de 2014, Rusia oficializó la anexión de Crimea mediante la firma del correspondiente acta por parte del presidente Vladímir Putin y los líderes prorrusos de la península que promovieron la rebelión contra Kiev. Aquella decisión alteró el curso de la política internacional y abrió un frente de confrontación entre Moscú y Occidente que se parece cada vez más a la Guerra Fría que tuvo a la Unión Soviética y a la OTAN como adversarios. Los sucesos acaecidos en Crimea en febrero-marzo de 2014 dieron paso en abril a otro levantamiento armado separatista en las regiones del este de Ucrania auspiciado por el Kremlin, a una guerra que ha causado ya más de 10.000 muertos, al derribo por un misil ruso, según los investigadores holandeses, del Boeing 777 de la compañía Malaysia Airlines, el 17 de julio de 2014, en el que murieron las 298 personas que viajaban a bordo, a un aluvión de sanciones contra Rusia y a las adoptadas por Moscú como respuesta. Ahora, el planeta contempla el desmoronamiento de los tratados de desarme que posibilitaron la distensión en los años 80 del siglo pasado. Las autoridades rusas han reiterado múltiples veces que Crimea es ya territorio ruso y nunca más volverá a formar parte de Ucrania. «El asunto está cerrado», les gusta repetir a Putin y a su ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, cuando alguien plantea una posible solución de compromiso con Kiev que pueda conducir a una normalización de relaciones y al levantamiento de sanciones. Tampoco se ve en el horizonte que vaya a desaparecer el conflicto en las regiones ucranianas sublevadas de Donetsk y Lugansk. Pero son cuestiones que pesan sobre al orden internacional y la paz. Putin está respondiendo a los reproches y sanciones de Occidente con un rearme sin precedentes y una virulencia inusitada en sus métodos de injerencia en procesos electorales e intentos de desestabilización de la situación en Estados Unidos y los países de la Unión Europea. Revolución Naranja El actual jefe del Kremlin nunca antes de marzo de 2014 había formulado ninguna pretensión territorial con respecto a Crimea, pese a las desavenencias con Kiev en la delimitación de la frontera marítima en el estrecho de Kerch. Por otro lado, aunque Putin soportó a duras penas la Revolución Naranja, que tuvo también la céntrica plaza de la Independencia de Kiev (Maidán) como escenario en 2004, no intervino más allá de declaraciones y de mover algún peón. En la segunda vuelta de la elecciones presidenciales ucranianas de 2010, el 7 de febrero, Víctor Yanukóvich arrebató la victoria por escaso margen a la «dama naranja», Julia Timoshenko. Él obtuvo el 48,95% de los votos mientras ella se quedó en el 45,47%. La elección fraudulenta de Yanukóvich en 2004, que fue el detonante de la Revolución Naranja, llevó a una repetición de los comicios y a que la Presidencia cayera finalmente en manos de Víctor Yúshenko. De manera que el triunfo de Yanukóvich en 2010, después de que Putin le apoyara sin éxito en 2004, debería haber actuado como un bálsamo para el Kremlin. Por fin tenían a su hombre en Kiev. Pero no. El nuevo presidente ucraniano no logró que Rusia le bajara unos precios del gas que llegaron a ser superiores a los que pagaba Alemania. En Moscú exigían una mayor integración de Ucrania en las estructuras económicas, aduaneras y de defensa creadas entre sus socios más leales dentro del espacio exsoviético, algo que Yanukóvich no podía satisfacer de la noche a la mañana debido al celo de la mayoría de la Rada Suprema (Parlamento ucraniano) en preservar la independencia del país. Consulta sin garantías La inflexibilidad y presiones del Kremlin empujaron a Yanukóvich a coquetear con la Unión Europea, con la que negoció un Acuerdo de Asociación, la antesala de lo que podría haber sido en el futuro la integración en el club comunitario Pero Putin, viendo que perdía irremisiblemente a Ucrania de su órbita, cambió de táctica y ofreció a Kiev unas nuevas condiciones, créditos y una bajada en los precios de los carburantes. Yanukóvich cambió de idea en el último momento y dejó plantada a la UE, negándose a firmar en Vilna (Lituania), durante la cumbre del 28 y 29 de noviembre de 2013, el acuerdo que había sido difícilmente consensuado durante meses y decantándose definitivamente del lado de Moscú. Su decisión hizo que miles de personas salieran a la calle en Kiev. Querían alinearse con Europa, no con Rusia. Comenzó así una nueva revuelta, el llamado Euromaidán, que terminó con una matanza de manifestantes, los días 18 y el 19 de febrero de 2014, no esclarecida hasta el final todavía, con la huida de Yanukóvich dos días después, y con la designación por la Rada, órgano legítimo que fue elegido en comicios democráticos, de un nuevo presidente interino y de un Gobierno favorable a la adhesión de Ucrania a la UE y la OTAN. Tras aquellos sucesos, Rusia desplegó tropas en Crimea con soldados vestidos con uniformes desprovistos de insignias identificativas y a bordo de camiones y blindados sin placas de matrícula. Puso a los suyos al frente del Parlamento local y organizó un referéndum para la integración de la península en la Federación Rusa, celebrado el 16 de marzo de 2014. Según Bruselas, Washington y Kiev, la consulta se llevó a cabo sin garantías democráticas, pero Moscú y las autoridades prorrusas de Crimea proclamaron que su resultado fue aplastantemente mayoritario a favor de que el enclave volviera a pertenecer a Rusia.