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Noticias de spd

04-09-2017 | Fuente: abc.es
Merkel y Schulz evitan la agresividad en su único debate
Les cuesta tanto estar en desacuerdo, que los dos eligieron para el único debate electoral televisado el mismo tono de azul para su vestuario. A tres semanas de las elecciones y con 17 puntos de ventaja sobre el socialdemócrata Martin Schulz, Merkel había impuesto el formato del debate, el mismo que en las anteriores elecciones, condicionando a ello su participación y garantizándose la posibilidad de centrarse en el mensaje «ya me conocen, ya saben quién soy». «La única norma importante del formato es que ambos tengan la oportunidad de hablar el mismo tiempo», tranquilizaba una de los moderadores, Sandra Maischberger, sobre las normas del debate. Schulz, por su parte, jaleado desde las bases de su partido para lanzarse a un fiero ataque capaz de dar la vuelta a las encuestas, evitó sin embargo la agresividad. Su frase más hostil, de hecho, no la dijo él, sino Maischberger, que recuperó unas palabras de Schulz pronunciadas hace meses durante un congreso del SPD y en las que acusaba a Merkel de «perjudicar a este país». «Dije eso porque el debate es la sal de la democracia, la democracia no es un coche cama y ella evita el debate eso es lo que quería decir», aclaró, mostrando solamente diferencias de matiz en política de refugiados y reprochando solamente a Merkel que «lo correcto hubiera sido pactar con nuestros socios europeos» la decisión de suspender Dublín III. Merkel insistió en la «situación humanitaria dramática» que impulsó la medida y repitió que «nunca volverá a pasar». Precisó sus declaraciones sobre que «el islam pertenece a Alemania», realizadas hace dos años y que se referían a «los millones de musulmanes que forman parte de nuestra sociedad de acuerdo con la Constitución», y asentía a las citas de filósofos chiíes iraníes que aportaba Schulz al debate. Ambos estuvieron de acuerdo, además, en criticar duramente la radicalización de Turquía. Schulz señaló que deberían romperse las negociaciones de adhesión, aún formalmente abierto. En respuesta, Merkel aseveró que «está claro que Turquía no debe convertirse en miembro de la UE» y anunció que tratará esta cuestión con otros dirigentes europeos para «lograr una posición conjunta y poner fin a las negociaciones de adhesión». Estas declaraciones llegan después de que el jueves se diera a conocer que otros dos ciudadanos alemanes fueron detenidos en Turquía, con lo que los arrestados suman ya 55. Atrás quedan los tímidos avances logrados el último año, después de que estallara la crisis entre ambos países en junio de 2016. La deriva autocrática e islamista de Erdogan tras el intento de golpe de Estado tampoco ha limado aspereza entre ambos gobiernos. Los candidatos pararon juntos los pies a la moderadora Maybrit Illner, que insistía en la necesidad de frenar la reunificación familiar del millón de refugiados. Cual pareja de baile se iban dando las gracias el uno al otro mientras mostraban apenas diferencias de grado respecto a Trump en relación a la negativa a la jubilación a los 70, apoyo a las familias o respecto a Europa. Dureza con el «Dieselgate» Schulz fue más duro que su rival con la industria del automóvil, a la que está dispuesto a obligar por ley a responder ante los clientes por el escándalo de los motores trucados, conocido como «Dieselgate». Merkel, por su parte, prefiere dejar el asunto a los tribunales. Los moderadores se interesaron por el papel de la religión en la vida de los candidatos, preguntaron si habían ido el domingo a la iglesia, e incluso en esto coincidieron: Schulz reconoció que había estado en el funeral de un amigo y Merkel confesó que había acudido a la iglesia el sábado, en el aniversario de la muerte de su padre. Illner resumió lo evidente: «forman ustedes la perfecta gran coalición».
03-09-2017 | Fuente: abc.es
Merkel quiere poner fin a las negociaciones de adhesión de Turquía a la UE
El líder del Partido Socialdemócrata alemán (SPD), Martin Schulz, y la actual canciller alemana, Angela Merkel, han rechazado que Turquía sea miembro de la UE durante el debate televisivo mantenido este domingo con vistas a las elecciones federales del próximo 24 de septiembre. Schulz ha señalado que deberían romperse las negociaciones de adhesión, aún formalmente abierto. En respuesta, Merkel ha aseverado que «está claro que Turquía no debe convertirse en miembro de la UE» y ha anunciado que tratará esta cuestión con otros dirigentes europeos para «lograr una posición conjunta y poner fin a las negociaciones de adhesión». Estas declaraciones llegan después de que se diera a conocer que el jueves otros dos ciudadanos alemanes fueron detenidos en Turquía, con lo que los germanos arrestados ya suman 55. Hace meses que se suceden las acusaciones entre ambas administraciones debido a la campaña electoral de Ankara para el referéndum presidencial que se celebró en abril y a las continuas encarcelaciones de alemanes. Atrás quedaron los tímidos avances logrados el último año después de que estallara la crisis entre los dos países en junio de 2016, cuando el Parlamento alemán aprobó una resolución que calificaba como genocidio la masacre sufrida por los armenios a manos del Imperio Otomano durante la Primera Guerra Mundial. La marcada deriva autocrática e islamista de la que es acusado el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, desde que tuvo lugar el intento de golpe de Estado en Turquía en julio de 2016 tampoco ayudó a limar asperezas en los últimos meses. Crisis migratoria Merkel, por su parte, ha defendido durante el debate la gestión de su Gobierno de la crisis de los refugiados en su punto más álgido en septiembre de 2015 frente a las críticas de Schulz. «Fue la decisión correcta», ha señalado la líder de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) en el debate. «Se tenía que tomar una decisión», ha afirmado en referencia a la decisión de mantener las fronteras abiertas pese a los miles de refugiados que llegaban desde Hungría. «El gobierno húngaro no estaba dispuesto a mostrar solidaridad», ha recordado Merkel. «La situación era muy dramática (..). El Gobierno alemán actuó de acuerdo con la Constitución: La dignidad de las personas es inviolable», ha apostillado. Schulz, que se encuentra muy por detrás de Merkel en los sondeos, acusó a la canciller alemana de tomar la decisión sin hablar con sus vecinos europeos. «Merkel dijo en una entrevista reciente que volvería a hacer lo mismo que en 2015 y eso es algo que no aconsejaría hacer», ha argumetnado. «Se necesitaba una solución europea», ha defendido. «Me gustaría que dijera que hubo algunas cosas que no se hicieron bien», ha reprochado Schulz ante la insistencia de Merkel. Además, Merkel se comprometió a hacer todo lo que esté en su mano para convencer al presidente de EEUU, Donald Trump, de que se necesita una «solución pacífica» a la crisis norcoreana. Después de que el régimen de Pyongyang realizara un nuevo ensayo nuclear y de que Trump insinuara que no descarta un ataque a Corea del Norte, Merkel garantizó que trabajará en defensa de una salida diplomática. La canciller reconoció que mantiene «diferencias de mucho peso» con el presidente estadounidense y recordó como ejemplos su visión ante el cambio climático o ante los «horribles sucesos racistas» de Charlottesville, pero recordó que se necesita a EEUU en muchos planos y crisis globales.
03-09-2017 | Fuente: elpais.com
Las promesas de los candidatos
Los programas electorales de la CDU-CSU y el SPD tienen puntos en común en materia de impuestos y acogida a refugiados
03-09-2017 | Fuente: abc.es
Las conexiones del entorno de Schulz con Putin merman sus apoyos electorales
El candidato socialdemócrata a la cancillería alemana, Martin Schulz, no es precisamente afín a Putin. Califica abiertamente de «atropello» su política en Ucrania y lo describe como un gobernante «autoritario» e «impredecible». Pero el hecho de que el presidente ruso mantenga estrechos contactos con varios otros líderes socialdemócratas está costándole a Schulz apoyo del electorado, para el que no cabe duda de que Rusia desea influir en las elecciones alemanas del 24 de septiembre. El ministro de Exteriores alemán, el socialdemócrata Sigmar Gabriel, realizó en junio un misterioso viaje a San Petersburgo sobre el que no ha informado todavía correctamente al Parlamento. Pocas semanas antes había realizado un viaje oficial a Moscú, por lo que la agenda bilateral estaba al día, cuando decidió asistir al Foro de Economía Internacional que se celebra en San Petersburgo y que es considerado el Davos ruso. No se reunió allí con su homólogo ruso, Sergei Lavrov, que asistía a la reunión, pero ya entrada la noche abandonó el Palacio de Constantino para reunirse en el centro de la ciudad con Putin. Periodistas alemanes desplazados a San Petersburgo informaron que después de esa reunión y ya de madrugada, se había producido un segundo encuentro al que asistió también el excanciller alemán Gerhard Schröder. Un visiblemente trasnochado Gabriel informó la mañana siguiente que se había hablado sobre Ucrania y algunos otros asuntos. Justificó la presencia de Schröder en calidad de presidente del Consejo de Administración de Nordstream II, el controvertido gasoducto ruso. Gerhard Schröder trabaja prácticamente desde que cedió el puesto de canciller a Angela Merkel para el gigante ruso Gazprom y ahora acaba de fichar además por el consejo de vigilancia de la petrolera Rosneft, ambos consorcios dirigidos por magnates rusos muy cercanos a Putin y que le pagan unos 300.000 euros al año cada uno. Schröder, que participa activamente en la campaña electoral socialdemócrata, critica reiteradamente las sanciones europeas a Rusia. «Yo, personalmente, no haría eso. Y descarto trabajar en la empresa privada tras mi paso por la función pública», ha tratado Schulz de distanciarse para evitar la factura electoral, «pero dónde decida trabajar Schröder es un asunto privado en el que no deseo entrar». Además del SPD, la administración rusa mantiene desde hace un año contactos con responsables del partido antieuro Alternativa para Alemania (AfD), que defiende postulados nacionalistas y antiextranjeros. Sus dirigentes se han reunido con representantes de Rusia Unida en Berlín, Moscú y Crimea y su presidenta hasta hace unos meses, Frauke Petry, se ha entrevistado en Moscú con un estrecho aliado de Putin, Viacheslav Volódin, dando pábulo a los rumores sobre discretas ayudas financieras rusas a AfD. La canciller y Polonia Seguramente estos asuntos, que disgustan al electorado alemán, saldrán a relucir entre otros esta noche, en el único debate en televisión que mantendrán los dos principales candidatos. El mensaje de firmeza ante Rusia de Martin Schulz pierde credibilidad en medio de la red de conexiones rusas y Angela Merkel sabrá aprovecharlo. En la casa Willy Brandt, para contrarrestar, se trabaja en la estrategia de enfrentar a Merkel a la situación en Polonia, cuyo gobierno está llevando a cabo políticas consideradas antidemocráticas en Bruselas y al que Alemania evita criticar abiertamente. Schulz mantiene muchas esperanzas en este debate porque el 46% de los electores reconocen no haber decidido todavía su voto y lo considera la última oportunidad de remontar en unas encuestas en las que Merkel le saca 17 puntos de ventaja. «¡En guardia!», grita un minúsculo Schulz al adormecido peso pesado Merkel desde una viñeta que el semanario Der Spiegel ha llevado a portada este fin de semana y que sugiere que el socialdemócrata, pese a sus ganas de pelea, no tiene mucho que hacer. Esa viñeta no es nada para la sátira y desinformación que destila la fábrica rusa de trols contra Merkel a través de las redes sociales, de tal volumen que Facebook ha eliminado en agosto unas 10.000 cuentas falsas que difundían contenidos engañosos sobre la política alemana, la mayoría procedentes de Rusia. Merkel personalmente ha advertido sobre la intención de Putin de «jugar un papel en la campaña electoral» y se sospecha que está detrás de los hackers rusos que en 2015 robaron 16GB de documentos confidenciales del Bundestag, el parlamento alemán. Aunque será entre el 14 y el 20 de septiembre cuando Putin se haga más presente en la campaña, fechas en las que tiene previsto desplegar cerca de Estonia, Letonia, Lituania y Polonia, la frontera de la UE, la denominada Zapad 2017, las mayores maniobras militares desde la II Guerra Mundial.
01-09-2017 | Fuente: elpais.com
La socialdemocracia alemana se aferra al milagro ante el empuje de Merkel
El SPD lucha por dar la vuelta a los sondeos que conceden una clara ventaja al partido de la canciller
01-09-2017 | Fuente: abc.es
Merkel impone sus condiciones en el debate televisado
«Nosotros hubiéramos querido hacer dos debates, no solamente uno, y hubiésemos querido flexibilizar el formato, para dar algo más de cancha a la espontaneidad, pero nos reunimos en tres ocasiones con los equipos de los dos candidatos y el de la canciller fue muy claro: o se mantenían las normas de los anteriores debates, en anteriores campañas electorales, o no había debate». Así ha resumido el redactor jefe de la televisión pública alemana, Peter Frey, las negociaciones en las que Merkel se ha salido con la suya de cara al único debate en el que se enfrentarán cara a cara el candidato socialdemócrata, Martin Schulz, y la canciller alemana en la noche del domingo. «No es que hayamos sucumbido a presiones», ha justificado Frey, «aquí lo que ha habido es una decisión, podíamos decidir que hubiera debate o que no hubiera debate y en consideración a los 20 millones de espectadores que lo verán el domingo por la noche hemos decidido que es mejor que haya debate». Merkel por su parte ha rechazado las críticas por haberse mostrado tan intransigente diciendo que es ?un buen estilo hablar todos acerca de las posibles modalidades sobre cómo se pueden hacer las cosas?, pero que «La libertad para decidir sobre aceptar o no la invitación a un programa es siempre tan importante como la libertad de prensa y la independencia?. Los organizadores del debate habían planeado cambiar el formato de forma que quedase dividido en dos sesiones de 45 minutos cada una por cada pareja de moderadores, que en total son cuatro y representan a las cuatro grandes cadenas de televisión que emitirán el programa en directo. Los representantes de la canciller, incluido el portavoz del gobierno Steffen Seibert, rechazaron la participación de la canciller bajo estas condiciones y, finalmente, ocho moderadores de cuatro canales de televisión contarán con sesiones más breves, similares a la elección de hace cuatro años. El ex editor jefe de la ZDF, Nikolaus Brender, ha acusado a Merkel de haber convertido el debate televisivo en un «formato de canciller» y habló de «chantaje» a las cadenas de televisión, pero los responsables del debate han rebajado esas críticas en una rueda de prensa ofrecida esta mañana y en la que, desde cada uno de los moderadores, hasta los responsables de la realización y la iluminación han respondido a las preguntas de los periodistas. «Todavía podemos darle la vuelta», ha dicho Martin Schulz en una entrevista esta mañana sobre las posibilidades que ofrece el debate en televisión, «tengan en cuenta que el 46% del electorado no ha decidido todavía su voto». Pero lo cierto es que Merkel acude al debate como la política alemana mejor valorada por los ciudadanos, según el Politbarometer, que da una puntuación de 2,1 a la candidata cristianodemócrata, frente al 1,7 anterior, en una escala de simpatía cuyo baremo oscila entre los cinco puntos positivos y los cinco puntos negativos. Su rival ocupa el séptimo puesto con una puntuación de 0,7 enteros, la misma nota que en el sondeo anterior y por detrás incluso de los líderes del Partido Liberal (FDP), Christian Lidner, y de Los Verdes, Cem Ozdemir. En cuanto a porcentaje de votos, la Unión Cristianodemócrata (CDU) se alza con el 39%, mientras que el Partido Socialdemócrata (SPD) mantiene su 22%. Los analistas alemanes consideran, por lo demás, que el debate encierra peligrosas trampas para Schulz, que se ve obligado a atacar a la canciller pero que carece de bases de crítica, por haber gobernado el SPD en la gran coalición junto a ella los últimos cuatro años. Schulz corre además el riesgo de resultar demasiado agresivo en una cultura política que aprecia la moderación y la contención. Su estrategia será sin duda arremeter en asuntos como la crisis del diésel, en la que culpa a Merkel de ponerse de lado de las empresas protagonistas del fraude del trucaje de los motores, en lugar de apoyar al consumidor, al cliente al que Volkswaen le está recomprando el coche en EE.UU. pero que en Alemania debe conformarse con un paso por el taller. Y atacará seguramente por el flanco de las pensiones, un problema ligado al cambio demográfico y para el que él plantea una gruesa reforma que Merkel trata de evitar. Pero lo más posible es que no llegue la sangre al río. Con los cuatro partidos pequeños por debajo del 10% en las encuestas y la consiguiente dificultad para que Merkel articule un nuevo gobierno apoyándose en alguno de ellos, la posibilidad de otra gran coalición sigue sobre la mesa y será más fácil abordarla si durante la campaña hay cierto entendimiento. «Yo en estos momentos no lo veo», ha dicho Schulz sobre esa posibilidad, subrayando sus diferencias con la CDU en materia de pensiones, pero con mensajes relativamente afines en política europea, inmigración y educación.
18-08-2017 | Fuente: elpais.com
Erdogan pide a los turcos de Alemania que no voten a Merkel, el SPD o Los Verdes
El ministro de Exteriores alemán, Sigmar Gabriel, critica esta ?injerencia? inédita en la política nacional alemana
17-07-2017 | Fuente: elpais.com
Merkel promete aumentar la inversión en infraestructuras
En la presentación del programa económico del SPD, un acto político ignorado por las televisiones, Schulz intentó marcar distancias con la política de austeridad aplicada por el Gobierno
16-07-2017 | Fuente: elpais.com
Merkel promete aumentar la inversión en infraestructuras
En la presentación del programa económico del SPD, un acto político ignorado por las televisiones, Schulz intentó marcar distancias con la política de austeridad aplicada por el Gobierno
03-07-2017 | Fuente: abc.es
Merkel promete pleno empleo en 2025
«El empleo es la clave de todo», ha dicho Merkel en la Casa Konrad Adenauer durante la presentación de su programa electoral junto a los socios bávaros de la CSU. La canciller alemana, que se presenta a la que sería su cuarta legislatura, ha sacado pecho por los 5 millones de empleos ya creados desde su gobierno y ha prometido que, de ser de nuevo elegida, logrará el pleno empleo en Alemania en 2025. Y cuando promete pleno empleo, no está hablando exactamente de reducir el paro, que se situó en junio en el 5%, según la Oficina Federal de Empleo, hasta los 2,473 millones, el nivel más bajo registrado en un mes de junio desde 1991. Este porcentaje significa que en Alemania ya hay pleno empleo técnico en gran parte de su territorio y es posible que Merkel logre poner a trabajar todavía a alguno de los parados que quedan, pero su objetivo es lograr trabajadores que lleguen del exterior y con los que cubrir el millón y medio largo de puestos que permanecen vacantes, fundamentalmente ingenieros, expertos en informática y comunicaciones y también personal menos cualificado para el sector servicios. Solo así logrará cuadrar el círculo de su programa electoral, en el que promete más ayudas a las familias, más inversión en infraestructuras y en seguridad, al mismo tiempo que menos impuestos. El dinero para todo ello llegará, sobre todo, a través de las nuevas cotizaciones. Para complacer a la CSU, el programa también incluye polémicas medidas destinadas a frenar la ola migratoria que ha amenazado con tumbar la alianza entre los dos partidos y, aunque sigue contando con los trabajadores extranjeros, Merkel propone limitar el derecho a la doble nacionalidad a una sola generación, de modo que solo los hijos de padres extranjeros nacidos en Alemania podrán retener las dos nacionalidades. Este es sin duda uno de los puntos destinados a rebajar la tensión entre la CDU y la CSU. «La situación de 2015, en la que casi un millón de refugiados llegó a Alemania no puede volver a repetirse», ha advertido la formación bávara, que reniega de la política de puertas abiertas fomentada por Merkel. El tema migratorio es tan importante para la CSU que ha puesto como condición para formar parte del próximo gobierno que se limite a 200.000 el número de solicitudes de asilo concedidas por año. E l Partido Social Demócrata (SPD), el otroactual socio de coalición de la CDU, exigió la aprobación del matrimonio homosexual, ya aprobada por el Parlamento. Otra de las cifras que tiene Merkel entre ceja y ceja es la de 1,5 millones de viviendas que han de ser construidas en Alemania en la próxima legislatura. «El mejor seguro contra la falta de vivienda es la propiedad», ha descubierto la canciller alemana en un país que por cultura prefiere alquilar pero que a raíz de la política monetaria expansiva del Banco Central Europeo se está volcando hacia la compra. Las ayudas de Merkel a la construcción serán progresivas, beneficiando más a familias que tienen más hijos y que verán también aumentar, en un siguiente gobierno Merkel, las ayudas directas que reciben por hijo y que se denominan Kindergeld. La canciller no ha hablado solamente de aumentarlas en cuantía, sino también de elevar la edad a la que los hijos las siguen recibiendo y que hasta ahora no iba más allá de los 17 o 18 años. A esa edad los jóvenes alemanes se emancipan mayoritariamente y pasan a recibir su sueldo o su beca de estudios, lo que les permite la independencia económica, pero Merkel está promoviendo que sigan viviendo con los padres al prolongar la ayuda. El programa contempla una subida de 25 euros mensuales en las ayudas por hijo que reciben las familias alemanas y que rondan actualmente los 200 euros por hijo. «Es un programa que une al país, no lo divide. Es un programa de bienestar y de seguridad para todos. Queremos que al final de la legislatura a la gente le vaya mejor que al principio de la misma», ha dicho durante la rueda de prensa en la que ha aparecido flaqueada por Horst Seehofer, sin duda el político del que más críticas ha recibido en los últimos cuatro años y con el que ha pactado este programa electoral en común, reconciliando a la familia conservadora. Merkel ha destacado que la hoja de ruta de 72 páginas incluye rebajas fiscales por valor de 15.000 millones de euros, un aumento del 14% en la inversión en infraestructuras y en investigación, partida esta última que habrá alcanzado el 3,5% del PIB en 2015. Merkel ha recordado que el crecimiento económico y el empleo no están garantizados por bien que le vaya al país, debido a la digitalización de la economía industrial, y ha decidido crear un consejo asesor permanente sobre este asunto y un «portal del ciudadano» que ayude a sobrellevar la transición y el «cambio de era económica» que estamos viviendo.
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