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Noticias de spd

20-11-2017 | Fuente: abc.es
Merkel prefiere elecciones a gobernar en minoría
La canciller alemana, Angela Merkel, consideró este lunes que resultaría «mejor» celebrar nuevas elecciones que formar un gobierno en minoría y resaltó que ella está dispuesta a volver a encabezar a su partido en unos comicios. Tras fracasar anoche las negociaciones con liberales y verdes para formar gabinete y después de que el Partido Socialdemócrata (SPD) haya rechazado reeditar la gran coalición, Merkel hizo estas declaraciones en sendas entrevistas en las cadenas públicas nacionales, ARD y ZDF, que se van a emitir por completo esta noche y de las que ya se han difundido fragmentos relevantes. «Unas nuevas elecciones serían una vía mejor que un gobierno en minoría», sentenció la líder cristianodemócrata, quien reconoció que no está en sus planes ese tipo de ejecutivo. Sin embargo, no descartó por completo esa posibilidad («hoy no diría "nunca"»), aunque se mostró «muy escéptica», porque Alemania necesita un «gobierno estable» para afrontar los retos que tiene ante sí. Tendría que «reflexionar mucho» antes de tratar de gobernar sin una mayoría en el Bundestag (cámara baja), insistió al ser preguntada por una fórmula que no tiene precedentes en la República Federal. Además, subrayó su intención de seguir liderando su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU), en el caso de que haya nuevos comicios. «El presidente alemán tiene ahora la última decisión. Si ahora hay nuevas elecciones -si hubiese, debo decir- no las temo en absoluto. Prometí en la campaña electoral estar cuatro años disponible», afirmó. Merkel no se plantea dimitir Preguntada por la posibilidad de dimitir ante el fracaso de las negociaciones para formar una coalición, recalcó que no se ha planteado «la asunción de consecuencias personales». La decisión del Partido Liberal (FDP) de abandonar las negociaciones con el bloque conservador y con Los Verdes, dijo, no cambia su determinación de gobernar durante los próximos cuatro años. «Creía que estábamos bien encaminados», indicó la canciller, quien agregó que «los puntos más complejos», la político migratoria y la fiscal, estaban casi solventados. Merkel lamentó, además, que el SPD siga «sin asumir responsabilidad», en referencia a la decisión de esta formación, a la luz de sus malos resultados en los comicios del 24 de septiembre, de descartar toda negociación de coalición y pasar a la oposición.
20-11-2017 | Fuente: abc.es
«Ha empezado el fin de la era Merkel»
Los partidos destinados a hacer oposición en esta legislatura se frotan las manos tras romperse la pasado noche la negociación para formar la Coalición Jamaica, de los conservadores de Merkel junto con los liberales y los verdes. El partido populista y antieuropeo Alternativa para Alemania (AfD) ha mostrado su satisfacción ante la posibilidad de que se convoquen nuevas elecciones generales, en las que espera obtener mejores resultados. «Nos alegramos de una eventual repetición de elecciones», ha dicho su líder parlamentaria Alice Weidel, «la señora Merkel ha fracasado y es hora de que se vaya del puesto de canciller». «Ha empezado el fin de la era Merkel», ha juzgado por su parte la responsable de Die Linke (La Izquierda), Katja Kipping, «debemos darnos cuenta de que hemos llegado a una situación en que los dos grandes partidos alemanes no pueden formar gobierno el uno sin el otro. La situación es un momento histórico para Alemania y para Europa» ha dicho, antes de exigir la repetición de las elecciones. Los partidos jamaicanos, por su parte, se acusan unos a otros del fracaso de la negociación. Los conservadores de la canciller alemana se revuelven contra la irresponsabilidad de los verdes. «La Unión -la Unión Cristianodemócrata (CDU) y la Unión Socialcristiana (CSU), junto con el Partido Liberal (FDP) habrían alcanzado un acuerdo en dos semanas», ha declarado el miembro de la cúpula de la CDU Jens Spahn, «pero las diferencias irreconciliables entre el FDP y Los Verdes son las responsables del fracaso». «Ahora habrá por ver si el Partido Socialdemócrata (SPD) decide asumir la responsabilidad que le corresponde o quedarse malévolamente en la esquina», agregó, pero los socialdemócratas ya han reiterado su postura contraria a una reedición de la gran coalición. El vicepresidente del SPD, Ralf Stegner, ha recordado que los resultado de los comicios generales del pasado 24 de septiembre reflejan que los electores votaron precisamente en contra de la gran coalición, aunque ha reconocido que «la disposición a mantener conversaciones forma parte de una democracia». «No habrá otra gran coalición», insisten fuentes de la Casa Willy Brandt consultadas por este periódico, mientras que el secretario general de los socialdemócratas, Hubertus Heil, ha informado que su partido debatirá hoy acerca del fracaso de las negociaciones y los procedimientos a seguir ante esta nueva situación. El más tajante sin duda ha sido el diputado de Los Verdes Jürgen Trittin, que cuenta con que se celebren nuevas elecciones y pone fecha. ?Calculo que habrá nuevas elecciones hacia Semana Santa?, ha dicho, considerando muy poco probable que Merkel opte por formar gobierno en minoría, debido a la inestabilidad de que ello conlleva para Alemania. Bastante moderado, el candidato verde Cem Özdemir ha declarado que «la serenidad hace la fuerza» y, aunque ha lamentado profundamente la decisión de los liberales de abandonar la mesa de negociación, ha evitado hacer reproches y ha dejado abierta la puerta a una posible reconsideración por parte de estos.
21-10-2017 | Fuente: abc.es
El «Trump checo» gana las elecciones en República Checa
La populista Alianza de Ciudadanos Descontentos, del millonario Andrej Babis, ha ganado las elecciones en la República Checa con el 32% de los votos, seguido del SPD, una formación xenófoba y antieuropeísta, según datos provisionales de la Oficina Estadística Checa. El recuento del 39% de los votos confirma para Babis, que está siendo investigado por supuesto uso fraudulento de fondos europeos, las previsiones de los sondeos y logra 13 puntos más que en sus estreno electoral de 2013. Por su parte, el discurso antigitano, antimusulmán y antiinmigrantes del SPD ha atraído al 11,5 por ciento de los votantes en República Checa, un país sin apenas inmigración. Los conservadores del ODS serían, según el recuento actual, terceros con el 10% de los votos, seguidos del Partido Pirata (9,5%) y los comunistas (9%). El socialdemócrata CSSD, con el que Babis gobernó los últimos cuatro años, deja de ser la primera formación del país y pierde más de la mitad de su electorado de hace cuatro años, quedando ahora con el 9% de los votos.
20-10-2017 | Fuente: abc.es
El «Trump checo», favorito en las elecciones de la República Checa
La desafección por los mensajes políticos de conservadores y socialdemócratas cobra cuerpo electoral también en la República Checa. A pesar de tratarse de uno de los países de la UE que más ha progresado en los últimos años, un recalcitrante voto protesta amenaza con elegir este fin de semana al multimillonario Andrej Babis, gracias a una campaña populista y en la que ha atacado duramente a Europa y a las «élites que la dirigen». Los últimos sondeos le dan el 27,7% de los votos, seguido de socialdemócratas con algo menos del 12%. Su partido, Akce nespokojených obcanu (Acción de Ciudadanos Insatisfechos), ANO, «Sí» en checo, surgió como un movimiento de indignados y en medio de un tumulto de escándalos de corrupción. Babis lo fundó en 2011 aprovechando el voto protesta y con la característica principal de ser un partido «antipolítico», cuyo objetivo declarado es luchar contra la corrupción y las normativas europeas abusivas. Su líder, sin embargo, ha nacido y crecido al amparo de la corrupción y las élites económicas que tanto critica. Multimillonario Nacido en Bratislava (Eslovaquia) en 1954, Babis es hijo de un diplomático, miembro de la alta sociedad de Praga y levantó un imperio económico tras hacerse con importantes empresas que quedaban huérfanas del Estado tras la caída del Muro de Berlín y el final del comunismo en Checoslovaquia. E s propietario del grupo agroindustrial Agrofer, uno de los más importantes del país, y desde 2013 de dos diarios nacionales, tres canales de televisión y dos emisoras de radio. Con una fortuna estimada en 4.000 millones de euros, se ha convertido en el segundo hombre más rico del país. Con una fortuna estimada en 4.000 millones de euros, se ha convertido en el segundo hombre más rico del país El resultado de las elecciones de 2014 le permitió ya la entrada en el gobierno de coalición liderada por los socialdemócratas y ocupar el puesto de viceprimer ministro y responsable de Finanzas, cargo del que tuvo que dimitir por sospechas de manipulación de fondos públicos y fraude fiscal. Su renuncia arrastró la dimisión del gobierno en bloque. Algunos medios le acusan además de haber estado utilizando inspecciones de Hacienda para amedrentar a rivales empresariales. El pasado mes de septiembre perdió su inmunidad parlamentaria y a partir de ese momento puso todas sus fuerzas en la elección como jefe de gobierno, lo que paralizaría los juicios contra él, en los que se enfrenta a penas de cárcel. Babis y el comercio del miedo «La campaña electoral previa a esta votación ha estado vacía de contenidos, los votantes perciben que la división entre derecha e izquierda ha desaparecido completamente y los asuntos principales son dos: Babis y el comercio del miedo», explica Jiri Pehe, director del New York University de Praga. Se trata de unos de los países con menos tasa de paro de Europa y la renta per cápita en paridad de poder adquisitivo ha pasado de 17.600 euros en 2004 (año de entrada en la UE) hasta los 25.700 euros en 2016, superando a Portugal o Grecia y pisando los talones a España, pero eso no evita que el 80% de los checos se declare en las encuestas insatisfecho con su situación personal y más del 70% reconoce que simpatiza con el antieuropeismo de Babis. Aunque el ANO no es un partido antieuropeísta al uso, sí defiende que entrar en el euro no sería un paso en la dirección correcta, puesto que la soberanía monetaria es parte de la independencia económica que defiende el magnate. Babis no promete ni defiende una salida de la República Checa de la UE, pero cree que este organismo debe cambiar de forma radical porque «muchas políticas, directivas y decisiones que emanan de la unión me recuerdan a la Unión Soviética». En concreto, reniega de las cuotas, regulaciones e impuestos que provienen de Bruselas, que en su opinión son «enemigos de la libertad». Entre sus propuestas económicas, las bajadas de impuestos generalizadas ocupan un lugar destacado. Reniega de las cuotas, regulaciones e impuestos que provienen de Bruselas, que en su opinión son «enemigos de la libertad» Babis está absolutamente en contra de las cuotas de inmigrantes y cree que la OTAN debería sellar sus fronteras para mantener alejados a los extranjeros. La agencia Bloomberg calcula que la victoria de Babis podría aislar a la República Checa del eje central de la UE, y además reforzaría al sector más crítico, altualmente formado por Polonia y Hungría. Al igual que Trump en EEUU, Babis goza de gran popularidad a pesar del conflicto de interés que supondría llegar a ser primer ministro y dueño de un holding agrario que le ha convertido en la segunda mayor empresa del país, pero precisamente uno de los pilares de su discurso está basado en su intención de gestionar económicamente el país como si fuera una empresa, argumentando que su inteligencia y su talento para hacer negocios pueden ser perfectamente extrapolados al gobierno. Una de las medidas que promovió como ministro y con la que obtuvo un gran respaldo popular la informatización obligatoria de los sistemas de pago de las empresas, que redujo de forma drástica la evasión fiscal. Decisiones como esta, han hecho calar en la población su eslogan de campaña: «Las cosas mejorarán» y lo han situado como candidato con más opciones a la jefatura de gobierno. Las encuestas auguran además que otros cinco partidos superarán el umbral mínimo del 5 % para entrar en el parlamento: los liberal-conservadores ODS y TOP09, el democristiano KDU, el Partido Pirata y el partido euroescéptico SPD. De confirmarse estos resultados, Babis podría formar un gobierno en minoría con el apoyo de comunistas y euroescépticos.
15-10-2017 | Fuente: abc.es
Los socialdemócratas ganan los comicios regionales del «Land» alemán de Baja Sajonia
Era la última batalla electoral de Merkel y la canciller alemana se despide de las urnas alemanas claramente a la baja. «Estamos ante un fulminante éxito como no veíamos desde 1998», han sido las primeras palabras del líder regional socialdemócrata (SPD), Stephan Weil, con un resultado del 37,5% según los primeros datos publicados y con un aumento de votos de casi el 5% respecto a las anteriores elecciones. Los socialdemócratas alemanes, que están inaugurando el primer momento no depresivo desde el fallido regreso de Martin Schulz desde Bruselas a la política alemana, no podrá sin embargo reeditar la coalición con Los Verdes, que solo obtienen el 8,5% y con una pérdida de más del 5% de los votos. La coalición de gobierno más evidente resultaría, a la luz de estos resultados, la suma de escaños del SPD y los de la CDU de Merkel, que habiendo perdido el 1% de los votos queda en el 35%. Pero también cabe la más lejana posibilidad de que la CDU termine aliándose con verdes y liberales, en un ensayo de la Coalición Jamaica que intenta también formar en Berlín. «Ha sido un buen resultado y ahora toca negociar», ha dicho bastante animado el candidato cristianodemócrata, Bernd Althusmann, «ahora debemos deliberar qué es lo más inteligente que podemos hacer con ese resultado y qué opciones tenemos en beneficio de Sajonia y de Alemania». El partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) ha ocnseguido en estas elecciones regionales entrar en el decimocuarto de los 16 Parlamentos de los Bundesländer por estrecho margen, con un 5,5% de los votos allí donde la ley exige un mínimo del 5%. «Nadie debe preocuparse por eso», ha tranquilizado el vencedor Weil en sus primeras declaraciones, «el SPD es un partido con gran trayectoria democrática que actuará en todo momento con responsabilidad y que sabrá manejar la situación».
15-10-2017 | Fuente: abc.es
Los conservadores ganan y abren la puerta a una alianza con la ultraderecha
El Partido Popular Austriaco (ÖVP) ganó este domingo las elecciones legislativas con su brillante y joven candidato, el hasta ahora ministro de Asuntos Exteriores, Sebastián Kurz. Con el 31,6 por ciento de los votos, según resultados provisionales, ha sacado cinco puntos a los dos otros dos grandes partidos, el Partido Socialdemócrata SPÖ y el derechista FPÖ, que estaban prácticamente empatados con un 26,5 por ciento y una leve ventaja para el primero. La participación fue del 70 por ciento, cuatro puntos más que en las elecciones de 2013. Con 800.000 votos por correo aún sin contabilizar pueden darse considerables modificaciones especialmente en el puesto segundo y tercero. También en los dos pequeños partidos que han logrado superar el 4% para entrar en el Parlamento que son NEOS y la Lista Pilz. Esta es una escisión de los Verdes que estos han pagado amargamente al perder casi 9 puntos y no lograr entrar en el parlamento (Nationalrat). Sebastian Kurz, que a sus 31 años logró neutralizar a todos los poderosos barones del ÖVP y convirtió el partido en una especie de agencia de apoyo a la lista personal que se ha presentado a las elecciones como «Lista Kurz-el Nuevo OVP». Como tal ha cosechado un resultado que nadie en sus partido podía soñar hace tan solo unos meses. «Un resultado histórico», dijo este domingo Kurz, que agradeció la confianza y no quiso adelantar planes. «Primero esperar a los datos definitivos. Se hablará con todo el mundo». En un día radiante de un otoño poco común, los austriacos se movilizaron para unas elecciones con alicientes especiales y muy especialmente la irrupción del joven Sebastian Kurz como favorito. En todos los estados federados aumentó la participación y en todos se notó el inmenso tirón del vencedor, aunque en algunos no lograra vencer a la tradición y así, en Burgenland, ganaban como siempre los socialistas, y en Carintia los derechistas del FPÖ. Kurz tiene ahora manos libres y mucho margen. Y no debe temer condicionamientos de su propio partido. Cuando asumió las riendas del ÖVP hace menos de un año, este quedaba en las encuestas siempre tercero, tras la extrema derecha de FPÖ, que lideraba ampliamente, y los socialdemócratas. La gran coalición entre ÖVP y SPÖ que estaba ya en su tercera legislatura cuando fue interrumpida para convocar estas elecciones había generado una creciente instatisfacción y parálisis en Austria. Y solo había beneficiado al derechista FPÖ que, sin embargo, difícilmente podía encabezar una alternativa acosado y acusado por la izquierda austriaca y europea de ultraderechismo. El líder del FPÖ, que se ha quejado irónicamente en campaña -no sin razón- de que el candidato Kurz le plagiaba los lemas y mensajes sobre inmigración y seguridad, ha dejado claro que está muy dispuesto a dejarse cortejar y a entrar por fin en el gobierno. Todos esperan que esto suceda sin polémicas y por supuesto sin amenazas de sanciones de la UE como las habidas cuando su partido entró en el Gobierno de Wolfgang Schüssel en el año 2000. El líder de los socialistas por su parte, el canciller saliente Christian Kern, ya ha dicho que su partido será una firme oposición al populismo de derechas y que hará frente al fuerte corrimiento hacia la derecha que se ha producido en el voto austriaco. Las elecciones ya han tenido la virtud de dinamitar el anquilosamiento de las estructuras políticas. Con este resultado, Sebastian Kurz recibirá el encargo del presidente de la República, Alexander van der Bellen, y podrá negociar tanto con los derechistas del FPÖ como con los socialistas de la SPÖ. Ayer en la sede del Partido Popular quedó clara la preferencia de su militancia de hacer una alianza de derechas. Al escucharse el resultado del partido nacional- liberal FPÖ en ese momento por encima de los socialistas, los populares prorrumpieron en vítores y aplausos. Con este resultado con el que ÖVP y FPÖ sumarían el 57 o 58% tendrían una muy sólida mayoría para gobernar. Aunque lejos de los dos tercios que algunos soñaban para poder desmantelar la labor legislativa general de seis décadas de hegemonía de izquierdas en la República. Difícil, pero no imposible Pero además se abren otras alternativas. El propio partido socialista SPÖ que hace poco más de un año lanzó una brutal campaña política de descrédito contra el FPÖ y su candidato a la presidencia, Norbert Hofer, ya ha dejado abierta la puerta para la posibilidad de un gobierno con el FPÖ en caso de que Kurz no fuera capaz de formarlo. Eso solo sería posible si el SPD queda, como parecía ayer, por delante del FPÖ. No obstante la mayoría de las bases socialistas, aliviadas porque el castigo no ha sido tan grave como algunos pensaban, no quieren oír hablar de alianzas con el derechismo pero tampoco con los conservadores y demandan un inmediato paso a la oposición para renovarse. Peter Kaiser, el presidente del SPÖ en Carintia, hablaba ayer de «la hora más amarga de la socialdemocracia». El partido socialista austriaco, uno de los más importantes de Europa desde la Primera República, tras la Primera Guerra Mundial, ha sido el partido que más tiempo ha gobernado en la Segunda República, desde 1945. El que ha tenido mayorías absolutas y ha marcado el cariz ideológico y la estructura institucional y legal como ningún otro. Muchos observadores consideran que el fuerte desplazamiento a la derecha del voto en Austria es un fenómeno que deja adivinar otros procesos parecidos y podría suponer en más países europeos ese principio del fin de la hegemonía política y cultural de la socialdemocracia. El ÖVP, el Partido Popular siempre muy marcado por cuestiones sociales y cristianas, ha asumido gran parte de los postulados de la ultraderecha del FPÖ en asuntos como inmigración, en asuntos de seguridad interior, orden público y también economía y servicios sociales. Alejándose así de unos postulados socialdemócratas que ha compartidos durante décadas con el SPÖ. Habrá que ver, si se produce el gobierno de la alianza de derechas, en qué medida está dispuesto Sebastián Kurz a una aplicación consecuente de los postulados que ha defendido en campaña, calcados del FPÖ. Felicitaciones de Tajani El presidente del Parlamento Europeo (PE), Antonio Tajani, envió este domingo su felicitación al líder del conservador Partido Popular (ÖVP), Sebastian Kurz, por su victoria en las elecciones generales austríacas, y pidió que el país forme un gobierno «proeuropeo» y «fuerte». «Felicidades a Sebastian Kurz por lograr el primer puesto en las elecciones de Austria», indicó Tajani a través de su cuenta en la red social Twitter. «Contamos con un gobierno proeuropeo fuerte para trabajar en nuestro futuro común», apostilló el político italiano.
15-10-2017 | Fuente: abc.es
Merkel se enfrenta a su última batalla electoral en Sajonia
La CDU de Merkel, todavía desorientada por la frágil victoria en las generales e inmersa en complicadas negociaciones con liberales y verdes, enfrenta hoy un epílogo en las regionales de Sajonia. Hasta hace unas semanas contaba con imponerse con relativa facilidad a los socialdemócrata, después de que una diputada verde abandonase la coalición y pasase a la CDU, pero el impulso no duró mucho y según el último sondeo el SPD podría volver a ganar con el 33% de los votos y un estrecho margen de apenas un punto porcentual. «Una victoria en Baja Sajonia supondría un refuerzo para Merkel, quedaría subrayado que la CDU gana con ella elecciones sí o sí», explica al politólogo alemán Oskar Niedermayer. Seguramente por eso, Merkel se ha implicado en el final de la que sabe es su última batalla electoral. Coalición imposible La canciller ha apoyado con su presencia en varios mítines al líder regional, Bernd Althusmann. Stephan Weil, el presidente regional socialdemócrata, se ha visto respaldado en los mítines por su parte por Martin Schulz, pero aunque lograse ganar, no podría reeditar su coalición con Los Verdes, que esperan solo un 9% de los votos. «Conservar el poder en Baja Sajonia sería un salvavidas para Martin Schulz», anota por su parte el también politólogo Michael Bröning, de la Fundación Friedrich Ebert, ligada a este partido y desde la que se percibe con especial nitidez la falta de futuro político del candidato socialdemócrata que, en las pasadas elecciones, no solamente no cumplió con las expectativas de desplazar a Merkel del puesto de candidato más votado, sino que obtuvo el peor resultado socialdemócrata desde la fundación de la República Federal de Alemania. Sajonia es la cuna de Volkswagen, clave para la economía y para el empleo, y se da por hecho que la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) entrará en esa cámara regional, con un 7 %, lo que ampliará a 14 el número de estados donde tiene representación territorial, del total de 16 estados federados del país.
15-10-2017 | Fuente: abc.es
El centroderecha arrebata el papel de favorito a la extrema derecha en las legislativas austríacas
Unos 6,3 millones de austriacos están convocados hoy a las urnas en unas elecciones en las que, por primera vez en la historia de Austria desde 1945, la pugna se dirime entre dos candidatos de la derecha. Por primera vez el legendario partido socialista SPÖ no parece poder aspirar a la victoria. Según los sondeos quedaría en un tercer puesto en lo que observadores consideran el final de la larga e incuestionada hegemonía ideológica y cultural de la socialdemocracia desde el final de la II Guerra Mundial. Se perfila un gobierno de alianza entre los dos partidos de derechas en litigio, el popular (ÖVP) y el nacional- liberal o derechista (FPÖ) que supondría un alejamiento aun mayor de la Alemania de Angela Merkel y un acercamiento a los países centroeuropeos del grupo de Visegrado. Estos países, Hungría, Polonia, Eslovaquia y Chequia, son gobernados por partidos críticos con la Unión Europea, especialmente en cuestiones de inmigración. La inmigración y todas las cuestiones derivadas de la misma como son los servicios sociales, en la seguridad y en la educación, han sido protagonistas en la campaña. Parte como favorito el ministro de exteriores Sebastian Kurz, de tan solo 31 años, que en una espectacular carrera se ha erigido en la gran esperanza de un partido popular que hace un año estaba tercero y postrado en las encuestas después de tres legislaturas de gran coalición con los socialistas. El ÖVP se ha recuperado de la mano de Kurz hasta ese primero lugar con el 33% a cambio de convertirse en poco más que una agencia electoral del candidato. El FPÖ quedaría entre 27 y 25% y el SPD entre 25 y 22%. Kurz ha neutralizado de un solo golpe a todos los barones del partido y asumido una direc ci´òn ideológica y política incontestada. Con la clara referencia de la campaña de Emmanuel Macron en Francia se postula en una candidatura extremadamente personalista, de reformas valientes, de nuevo aire y estilo y tono populista. Al mismo tiempo, Kurz ha «secuestrado» gran parte del mensaje político y electoral del partido derechista FPÖ que lideraba prácticamente todas las encuestas durante los últimos tres años. El líder de este partido, Hans Christian Strache, no ha podido competir con el joven ministro a la hora de defender la linea más dura en política de inmigración, en seguridad, reformas en los servicios sociales y en la educación. Como ha bromeado Strache durante la campaña, Kurz le ha pirateado o plagiado los materiales de campaña. Se ha registrado en Austria un giro general a la derecha que también afecta al propio partido socialista SPÖ aunque este no vaya a beneficiarse de ello. Strache se ha esforzado desde el pasado año, en que su candidato Norbert Hofer perdió la elección presidencial ante el izquierdista Alexander van der Bellen, en marcar distancias de cualquier posición susceptible de ser tachada de ultraderechista, antisemita o neonazi dentro o fuera de Austria. Dicen algunos que se ha esforzado tanto que ha perdido perfil y no evitará que la izquierda europea vuelva a tachar a su partido de ultra. Pero nadie espera que puedan tener ningún efecto estos ataques sobre la formación de un gobierno con el FPÖ. Y se excluyen sanciones de la UE como las habidas en el año 2.000 con el canciller Wolfgang Schüssel. Atasco en las reformas El candidato del SPÖ es el canciller saliente Christian Kern, un tecnócrata que sustituyó hace más de un año a Werner Faymann, que gobernó la gran coalición durante ocho años. En esos años la alianza de los dos grandes partidos, aunque inicialmente muy aplaudida, generó un atasco en sus reformas, un anquilosamiento y una falta de reflejos que fortaleció al derechista FPÖ y tuvo enormes efectos durante la crisis de los refugiados en el otoño del 2015. Faymann cayó también por su cercanía a Merkel en una política de puertas abiertas muy criticada. El encargado de revertir esta adhesión a la linea alemana y unirse a la política de firmeza del líder húngaro Viktor Orban, fue precisamente Kurz, hoy el gran favorito de ocupar la cancillería en el Ballhausplatz. Kern ha intentado adaptar a su partido a este giro general a la derecha en Austria y presentarlo como un partido reformista y realista. Pero encima de su debilidad general, la campaña electoral ha supuesto un inmenso desastre para los socialistas al revelarse una sucia operación suya para desacreditar a Kurz con falsedades en las redes. El SPÖ pagó más de medio millón de euros a un «experto comunicador», el consultor israelí Tal Silberstein que acto seguido lanzó una campaña de difamación contra el candidato del ÖVP. El escándalo ha sido mayúsculo, en el SPÖ han rodado cabezas y el candidato agredido se ha beneficiado como víctima del atropello. Kern y su SPÖ pueden sufrir un castigo añadido por ello. Él pasará así con seguridad a tener el poco envidiable título de canciller más breve de la II República. Por mucho que insista en no haber sabido nada en ningún momento de las tropelías de Silberstein. Los agravios de la inmigración Hay barrios de Viena y otras ciudades austriacas en las que una mayoría de los niños en los colegios no hablan alemán en casa. Esto lleva a graves disfunciones para los niños de padres austriacos. Como también genera tensiones y resentimiento la forma de adjudicar las ayudas para refugiados y otros inmigrantes y que son fuente de agravios entre la población austriaca más pobre. Como lo es la percepción del uso abusivo de servicios sociales por parte de sectores de la inmigración. Todos los partidos, menos los Verdes, abogan por una revisión de las ayudas y topes en las mismas. Y también por la negativa a aceptar esas cuotas que Bruselas, bajo presión de Alemania, quiere imponer a todos los países de la UE. Si los países del grupo de Visegrado se niegan a aceptar inmigración musulmana por principio, Austria alega que ya ha recibido mucha y ha cumplido con creces.
14-10-2017 | Fuente: abc.es
Alemania alerta del peligro de una «guerra cerca de Europa» por la postura de Trump sobre Irán
El ministro alemán de Asuntos Exteriores, Sigmar Gabriel, advirtió hoy de que la posición sobre Irán del presidente de EEUU, Donald Trump, coloca a Europa ante el «peligro de una guerra relativamente cercana» y alertó de las consecuencias que conllevaría abandonar el acuerdo nuclear con Teherán. La declaración realizada ayer por Trump es un «mensaje complejo y peligroso», dijo Gabriel a la radio pública alemana Deutschlandfunk, donde se pronunció asimismo en contra de la imposición de nuevas sanciones contra Teherán. Un abandono del acuerdo nuclear con Irán, con el que ayer amenazó Trump, sería un «retroceso» que podría llevar a Teherán a desarrollar armas atómicas, añadió el ministro, del Partido Socialdemócrata (SPD). La declaración de Gabriel sigue al comunicado conjunto de Alemania, Reino Unido y Francia, difundido ayer tras la intervención de Trump, en que se reafirmaba el compromiso de los tres países con el acuerdo nuclear sobre el programa iraní. En el texto, la canciller alemana, Angela Merkel; la primera ministra británica, Theresa May, y el presidente francés, Emmanuel Macron, expresaban su preocupación por las posibles implicaciones que conllevaría la decisión de Washington de retirarse del pacto si. «Nuestros Gobiernos están comprometidos en asegurar que el JCPOA (Plan Integral de Acción Conjunto, como se conoce el acuerdo nuclear entre Irán y el Grupo 5+1) se mantenga», se indicaba en el comunicado, donde se recordaba que éste fue la culminación de 13 años de esfuerzos diplomáticos. Hoy, el presidente iraní, Hasán Rohaní, expresó su esperanza de que la Unión Europea (UE) tenga «un papel constructivo» para salvaguardar el acuerdo nuclear de los recientes «movimientos erróneos» de Estados Unidos. Trump anunció ayer que, aunque por ahora no se retira del acuerdo, sí retirará la certificación que debe aprobar de manera regular el Congreso estadounidense.
06-10-2017 | Fuente: abc.es
Dificultades de Merkel para formar gobierno con sus socios bávaros
Merkel lleva dos semanas dando largas. Mientras Los Verdes y los amarillos liberales del FDP se aprestaban a poner sus colores a disposición de la «Coalición Jamaica», denominada así por la composición cromática de la bandera del país caribeño, la canciller dejaba pasar los días, regodeándose en el calvario de su más estrecho socio y principal dolor de muelas durante la última legislatura, el presidente de Baviera y líder de la Unión Socialcristiana (CSU) Horst Seehofer. «No podríamos explicar a los votantes que nos sentamos a negociar sin haber antes aclarado todo con la CSU», explican fuentes de la Cancillería, las mismas que confirman que Merkel y Seehofer han mantenido varias conversaciones telefónicas hasta acercar posturas y que el domingo se harán, por fin, la foto que dé inicio a la negociación de formación de gobierno. El problema de Seehofer es que su resultado electoral en Baviera ha sido peor incluso que el de Merkel a escala federal, con una pérdida del 10,5% de los votos respecto a la última votación, por lo que su enemigo interno, el hasta ahora ministro regional de Finanzas Markus Söder, se ha lanzado como ave rapaz sobre su liderazgo, arrastrando a varios miembros de la directiva que han considerado en voz alta su sucesión al frente del partido. Seehofer, en su huida hacia adelante, ha llegado a cuestionar la alianza que desde la fundación de la República Federal ha unido a CSU y CDU, que vienen presentándose conjuntamente a las elecciones desde 1949. Su separación abriría una falla geológica entre los conservadores alemanes que daría fin, sin duda, a una era política, por lo que su propio partido le ha parado los pies. Todo esto pasaba en Múnich mientras Merkel y Seehofer hablaban por teléfono e iban moviendo ficha por turnos para articular una posición conjunta de salida en la carrera de la formación de gobierno. Seehofer ha exigido un techo de admisión de 200.000 refugiados al año, al que Merkel se negaba pero para el que seguramente termine encontrando otra denominación que no sea «techo de admisión». Además ha pedido moras financieras para Baviera, como una pensión de jubilación para las amas de casa, alegando que difícilmente podrá hacer frente a los ultras de Alternativa para Alemania (AfD) si no logra ofrecer algo realmente jugoso en las próximas elecciones regionales bávaras. Por ese mismo motivo exige señales claras que muestren que el dinero del contribuyente alemán no volverá jamás a volar a los indisciplinados países periféricos de la UE. Para ambas peticiones ha encontrado Merkel la solución. En primer lugar, al encuentro que mantendrán el domingo las directivas de los dos partidos se llevará al hasta ahora ministro de Finanzas e inflexible defensor de la disciplina del ahorro Wolfgang Schäuble, que a pesar de que deja el cargo para ocupar la presidencia del parlamento alemán, luchará esta última batalla como adalid de la disciplina del gasto y contra la creación de pensiones populistas. Respecto al futuro de Europa, no ha trascendido la estrategia de Merkel, pero el lunes, el día después de la primera reunión con Seehofer, la canciller alemana ha reservado espacio en su agenda para dejarse fotografiar del brazo de Macron con la excusa de la Feria del Libro de Fráncfort, lo que quiere decir que no tiene pensado bloquear, al menos de entrada, los planes de reforma europea presentados ya por el presidente francés. Un lugar en la historia Liberada de la presión de la reelección en 2021, Merkel está ya centrada en diseñar su lugar en la historia, un objetivo muy por encima de los detalles de diseño de la Coalición Jamaica que, a pesar de las aparentes dificultades por tratarse de partidos casi enfrentados en el frente político, no reviste demasiadas dificultades para la canciller. Los Verdes ya determinaron en un pequeño congreso el 30 de septiembre la identidad de los 14 negociadores que se sentarán a la mesa con la premisa «por supuesto queremos gobernar y por supuesto no hace falta para ello vender nuestras ideas», en palabras del jefe del grupo parlamentario Anton Hofreiter, que adelanta los tres temas en los que los verdes esperan mantenerse firmes: la protección del clima, la política de refugiados y la justicia social. Los liberales del FDP, por su parte, exigen la cartera de Finanzas, algo que Merkel podría permitirse, sobre todo porque Schäuble ha dejado los presupuestos arregladitos para los próximos dos o tres años. Sólo falta por saber qué quiere Merkel y todo apunta a que en esa negociación dejará hacer porque su objetivo está fijado a más largo plazo. Y no hay especial prisa. Los partidos se dan de plazo hasta Navidad para sacar adelante el plan Jamaica y antes hay que dejar pasar las elecciones regionales de Baja Sajonia el 15 de octubre, en las que las encuestas avanzas que la CDU y el Partido Socialdemócrata (SPD) están igualados en un 33% de intención de voto.