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Noticias de spd

04-03-2018 | Fuente: elpais.com
Las bases del SPD aprueban por mayoría repetir la gran coalición con Merkel
Con la votación, los afiliados ponen fin a más de cinco meses de bloqueo político en la primera economía europea
04-03-2018 | Fuente: elpais.com
Las bases del SPD aprueban un Gobierno de coalición en Berlín con un 66% de los votos a favor
Con la votación, los afiliados ponen fin a más de cinco meses de bloqueo político en la primera economía europea
04-03-2018 | Fuente: abc.es
Los militantes del SPD dicen «sí» a una Gran Coalición con Angela Merkel
La rueda de prensa de anuncio del resultado sobre la consulta a las bases del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) estaba convocada a las nueve de la mañana. Los 34 minutos de retraso con los que ha comenzado el acto, en el atrio central de la Casa Willy Brandt de Berlín habían aumentado la tensión al máximo, porque en los pasillos se reconocía que los resultados ya estaban sobre la mesa, pero que la directiva no saldría hasta que quedase acordado cada punto y cada coma de la presentación. Otro signo interrogativo lo constituía el hecho de que a primera hora de la mañana hubiese ingresado en el edificio, camino a la planta noble, Kevin Kühnert, el líder de las juventudes del partido, los Jusos, que durante los últimos meses ha encabezado la intensa campaña en contra de la gran coalición y con el que parecía evidente que la directiva estaba tratando de llegar a un acuerdo antes de anunciar el resultado. Finalmente, tras media hora de especulaciones y cálculos, Dietmar Nietan, el tesorero del partido ha aparecido en la tribuna ante los ansiosos periodistas para informar que el resultado era positivo. Habrá otro gobierno de gran coalición en Alemania. Concretamente, el resultado de la consulta ha sido de un 66% a favor con una participación del 78%, lo que significa que las bases se han implicado intensamente en la votación, con una participación muy superior a cualquier otra anterior, y que el respaldo de las bases ha sido finalmente más amplia que la que la gran coalición obtuvo en el último congreso por parte de los más de mil delegados del partido, que la aprobaron por un 56% de los votos. La directiva del SPD dará a conocer a lo largo de esta semana los nombres de los ministros socialdemócratas que se sentarán en el gabinete con Merkel y la Cancillería espera poder cerrar la formación de gobierno este mismo mes. A dos kilómetros y medio de este escenario, en la Casa Konrad Adenauer de Berlín, la sede central de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel, la canciller seguía la presentación de estos datos reunida con la directiva de su propia formación política para articular sobre la marcha una reacción adaptada al resultado dela consulta y, una vez conocido el resultado positivo, la prioridad es dar luz verde a un calendario cuya siguiente cita será seguramente el 12 de marzo. Con alivio respiran también a esta hora los responsables de las cajas de los dos grandes partidos alemanas. Tras la campaña que precedió a las elecciones del 24 de septiembre, la situación financiera, especialmente del SPD, es realmente dramática y difícilmente podría afrontar la carga de otra campaña electoral. Los dos grandes partidos, SPD y CDU, disponen ahora de una legislatura para reponerse programática y electoralmente, mientras en Europa se ponen en marcha, finalmente, los mecanismos del nuevo marco presupuestario y de la reforma Macron.
03-03-2018 | Fuente: elpais.com
Hombre mayor busca estabilidad: el perfil del militante del SPD
La brecha generacional podría convertirse en un factor clave en la consulta de los socialdemóratas alemanes, de resultado incierto
03-03-2018 | Fuente: elpais.com
Hombre mayor busca estabilidad: así es el militante medio del SPD que tiene en su manos el desbloqueo en Alemania
La brecha generacional podría convertirse en un factor clave en la consulta de los socialdemóratas, de resultado incierto
03-03-2018 | Fuente: elpais.com
La incertidumbre acecha a los mercados, ¿qué opinan los expertos?
Los inversores, pendientes de los resultados de las elecciones italianas y del SPD El presidente de EE UU amenaza la recuperación mundial
03-03-2018 | Fuente: abc.es
¿Por qué una Gran Coalición es tan difícil en España cuando en Alemania ya ha habido tres?
A la espera del resultado del voto de las bases del SPD, de una consulta que determinará si la Gran Coalición entre ese partido y el bloque conservador del CDU-CSU sale adelante, el futuro de Alemania sigue en vilo. Durante estos años, tanto en 2005 como en 2013, Angela Merkel se ha servido del acuerdo entre los dos grandes partidos para ser investida canciller. Una solución que no ha sido imitada en España, donde un pacto equivalente de gobierno entre el PP y el PSOE sería difícil de imaginar; así pudo comprobarse, al menos, por las declaraciones de Alfredo Pérez Rubalcaba o Mariano Rajoy luego de las elecciones generales de marzo de 2016, cuando ambos políticos desecharon esa posibilidad. Lo cierto es que la Gran Coalición es una fórmula típicamente alemana, nacida en los años turbulentos de la Guerra Fría y en las circunstancias singularísimas que atravesaba esa nación partida en dos como consecuencia, en parte, de la Segunda Guerra Mundial. La República Federal de Alemania (RFA), una democracia liberal adscrita al bloque occidental y con una economía de libre mercado, había nacido en 1949, como también lo había hecho la República Democrática de Alemania (RDA), una democracia «popular» bajo el influjo de la Unión Soviética y regida, a pesar del colorete, por un partido único, el SED, que contaba, porque así estaba establecido, con un número fijo, y mayoritario, de escaños en la Cámara del Pueblo. El nacimiento del SED (en español, Partido Socialista Unificado de Alemania) se había oficializado en el congreso celebrado en Berlín entre el 21 y el 22 de abril de 1946, y había sido posible gracias a la fusión entre los socialdemócratas y los comunistas del este, en una conjunción que pretendía lograr, según había afirmado entonces el comunista Walter Ulbricht, el «renacimiento del movimiento obrero alemán»; Ulbricht, gustoso beneficiario de ese «renacimiento», se había convertido, entre 1960 y 1973, en el máximo dirigente de la RDA como presidente de su Consejo de Estado. A él, tras el breve paso por el cargo de Willi Stoph, le había sucedido, en 1976, el durísimo Erich Honecker, alérgico a cualquier aperturismo, como el propuesto por el soviético Gorbachov, que resquebrajara a la RDA. Para el recuerdo, y como resumen de una época, queda retratado su beso con Brejnev, el mandatario soviético en una célebre pintura sobre los restos del Muro de Berlín. El beso de Brejnev y HoneckerEl viaje ideológico del SPD en la RFA fue muy distinto. Kurt Schumacher, líder socialdemócrata recluido, por el nazismo, en el campo de concentración de Dachau, se cerró en banda y se negó a repetir el experimento unionista de la RDA. El anticomunismo se adhirió al espíritu del SPD occidental, que mantuvo su autonomía y que siguió destilando su ideología de posos marxistas hasta el congreso de Bad Godesberg, un encuentro celebrado en 1959 donde también abandonó la dialéctica de la lucha de clases. Según el diputado Herbert Wehner, el congreso también supuso la renuncia a socializar el Estado. El historiador Tony Judt, en su obra «Postguerra», señala que «el nuevo programa del Partido allí adoptado estableció claramente 'el socialismo democrático, enraizado en Europa de la ética cristiana, el humanismo y la filosofía clásica, no pretende proclamar verdades absolutas'». Acceder al poder La reforma del SPD de la RFA no solo fue fruto de las reflexiones ideológicas, sino también de fines pragmáticos. Desde el nacimiento del nuevo Estado, los socialdemócratas no habían alcanzado los resultados necesarios como para formar gobierno; de hecho, el partido no accedía a él desde el 27 de marzo de 1930 o, lo que es lo mismo, desde poco antes del final de la República de Weimar, del sistema político derrocado tras la subida, en enero de 1933, del nazismo al poder. Convenía, por tanto, volver a atraer a los electores. Los años 60 fueron una década de oro para conseguirlo, sobre todo por la crisis presuspuestaria y el incremento de la inflanción que sufría el país. Así las cosas, la Gran Coalición de 1966 nació con el reto de superar las convulsiones de ese periodo, teniendo también que lidiar con la izquierda antiparlamentaria, crítica con la aprobación de las leyes de emergencia que habilitaban al Gobierno para actuar en situaciones de excepción. Las muertes violentas de algunos militantes del movimiento tiñieron de sangre el final de la década de los 60 y anunciaron los años de plomo de la siguiente. Es el caso del líder estudiantil Rudi Dutschke, gravemente herido por un miembro de la extrema derecha el 11 de abril de 1968. Para más inri, el por entonces canciller, el conservador Kurt Georg Kiesinger, tenía una biografía polémica. Miembro del partido nazi desde marzo de 1933, había trabajado en el Ministerio de Asuntos Exteriores del Tercer Reich durante la Segunda Guerra Mundial, a unque en 1944 había recibido la acusación de tener «tendencias políticas que podrían ser hostiles a la política exterior del Führer». Muy diferente era el itinerario biográfico de su vicecanciller, el carismático y socialdemócrata Willy Brandt. Brandt, que en realidad se llamaba Herbert, había militado en formaciones socialistas desde su juventud y luego, en 1933, se había exiliado a Noruega, donde había huido del regimen totalitario que se asentaba en Alemania. Además de vicecanciller, Brandt había desempeñado, en la Gran Coalición, el cargo de ministro de Asuntos Exteriores. Aunque cartera siempre clave, en un contexto histórico de Guerra Fría, y en un país como la República Federal de Alemania, el desempeño de esa responsabilidad era particularmente delicada y útil. Desde él pudo potenciar la «Ostpolitik» o política del este, una estrategia consistente en acercarse a las «democracias populares» de la órbita de la Unión Soviética con el objetivo de promover, en ellas, el cambio político. Willy Brandt en 1972Final de una edad de oro La Gran Coalición terminó en 1969 y permitió al SPD demostrar que era un partido capaz de ponerse a las riendas de la RFA. De hecho, en las elecciones de ese año, Willy Brandt fue elegido como nuevo canciller; en esa ocasión, la coalición de gobierno se formó con el SPD y con los liberales del FDP, el tradicional partido bisagra. Comenzaron entonces años gloriosos para la socialdemocracia de la Alemania occidental, época dorada en la que Helmut Schdmidt , que subió a la cancillería en 1974 y que enfrentó una de las mayores crisis internas del país, la del terrorismo de la banda de extrema izquierda Baader-Meinhof, también fue protagonista. Hoy en día, la situación de la formación dista mucho de la de entonces. Martin Schulz, que concurrió como candidato del SPD a las elecciones del pasado año, se vio obligado a renunciar a la presidencia del partido por los decepcionantes resultados obtenidos en los comicios. «El SPD necesita una renovación», señaló entonces. Junto a las tensiones internas, el futuro del partido no parece muy halagüeño. En Alemania, la Gran Coalición cumplió la función de solucionar la crisis económica, y fue posible gracias a la necesidad del SPD de acceder al poder para demostrar que lo podía detentar con éxito. Su remodelación ideológica y su abrazo al pragmatismo facilitaron que gobernara junto al CSU-CDU. En España, la capacidad de alcanzar un acuerdo de ese tipo, con un PSOE que se ha balanceado hacia Ciudadanos o hacia Podemos pero no hacia el PP, parece, al menos a día de hoy, imposible.
03-03-2018 | Fuente: abc.es
Alemania contiene la respiración durante el recuento tras el voto de las bases del SPD
El Partido Socialdemócrata alemán (SPD) cruzó a media noche de ayer el Rubicón de la gran coalición. A esa hora terminaba la recepción de votos por correo en la consulta entre sus 463.723 militantes sobre si el partido debe o no volver a gobernar con Merkel. ?Si los militantes rechazan el pacto de coalición no habrá ni un gobierno de minoría ni una nueva negociación de la coalición Jamaica, sino nuevas elecciones?, advertía anoche el vicepresidente del SPD, Thorsten Schäfer-Gümbel. Lo que está en juego es si se da o no una salida a esta situación de bloqueo político y el SPD debe adoptar una posición de responsabilidad nacional?, dijo por su parte el ministro de Exteriores y ex presidente de la formación política Sigmar Gabriel. En el otro extremo de la arena socialdemócrata, el jefe de las juventudes del partido (Jusos), Kevin Kühnert, promotor de una feroz campaña en contra de la gran coalición, declaraba que ?la oposición a la gran coalición dentro del partido es enorme y, aunque no todos los que están en contra votarán finalmente en contra, estoy convencido de que podemos sacar más del 50% de los votos?. A lo largo de todo el día de hoy, mientras Berlín contiene la respiración, tendrá lugar el escrutinio en la Casa Willy Brandt de Berlín, una tarea que llevarán a cabo 120 voluntarios que cuentan con seguir trabajando ininterrumpidamente durante la noche del sábado al domingo y en condiciones de estricto hermetismo: los voluntarios habrán debido entregar sus teléfonos móviles para evitar filtraciones y no podrán comunicarse con el exterior hasta pasadas las nueve de la mañana del domingo, hora en que se darán a conocer los resultados en una rueda de prensa. El desenlace es imprevisible, teniendo en cuenta, además, que desde enero el SPD ha inscrito unas 40.000 nuevas afiliaciones, incluidos ciudadanos no necesariamente afines al partido, sino atraídos por la llamada de los Jusos a afiliarse para poder votar en contra de la gran coalición. Otra de las características más polémicas de esta votación es que en ella participan personas a partir de 14 años y extranjeros, que no han podido votar en las elecciones alemanas porque la Constitución no lo permite pero que participarán ahora en la elección de gobierno directamente a través del partido. ?La Constitución deja completa libertad a los partidos sobre el proceso interno de toma de decisiones así que no creo que haya nada que aclarar?, zanja Kevin Kühnert ante esta pregunta, ?un afiliado un voto, y eso mostrará cuál es el verdadero sentir de este partido, al margen de lo que, por propio interés, esté tratando de imponer la directiva?. Tal y como afirma Kühnert, se trata de un colectivo de comportamiento mucho más difícil de calibrar que el de los 600 delegados del partido, que en el congreso federal del pasado enero dieron luz verde a negociar otra gran coalición con el bloque conservador por un ajustado 56 %. La cúpula apoya en pleno la reedición de la alianza de Gobierno y defiende el pacto alcanzado con el bloque conservador de Merkel, según el cual corresponderá al SPD seis ministerios, entre ellos tres de gran peso como Exteriores, Finanzas y Trabajo. Los Jusos defienden que el SPD debe regenerarse en la oposición tras dos legislaturas gobernando bajo Merkel y después de haber caído en las generales a su mínimo histórico, un 20,5 %. Pero desde el 24 de septiembre, fecha de las elecciones en la que obtuvo ese resultado, las encuestas han ido en picado y, si hoy se repitiesen las elecciones, el SPD obtendría solamente el 15,5% de los votos, por detrás incluso del partido antieuropeo y antiextranjeros Alternativa para Alemania (AfD), convertido ya en la segunda fuerza política del país. En la trastienda de esta consulta a las bases, la directiva del partido está sufriendo una remodelación casi completa, tras la renuncia como jefe del partido y futuro ministro de Exteriores de Martin Schulz. La doble retirada se produjo unos días después de presentarse el pacto de gobierno y en medio de fuertes presiones sobre quien había sido el candidato del SPD en las generales. La diectiva socialdemócrata ha tratado de dar imagen de cohesión ante una consulta para la cual, sin embargo, de imponerse el no, no hay ?plan B?, según ha reconocido la jefa del grupo parlamentario, Andrea Nahles, quien aspira, con el respaldo de la dirección, a ser elegida líder del partido en el siguiente congreso del SPD, el 22 de abril. Los 45 miembros de la cúpula del SPD permanecerán reunidos todo el domingo, desde antes de darse a conocer los resultados de la consulta hasta después de ese anuncio, ya que sea cual sea el desenlace deberán abordar los pasos a seguir, incluida la designación de sus ministros, en caso de ganar el sí. En caso de que la militancia socialdemócrata dé luz verde a una gran coalición, se estima que Merkel se someterá al voto del Parlamento (Bundestag) para un cuarto mandato el próximo 14 de marzo, casi seis meses después de las elecciones generales. Pero nadie lo da todavía por hecho. En la sede de la Unión Cristianodemócrata, el partido de la canciller, también se monta guardia este fin de semana, con varios equipos de contingencia preparados para elaborar reacciones a lo que quiera que surja de la consulta a las bases socialdemócratas.
26-02-2018 | Fuente: abc.es
El partido de Merkel aprueba la Gran Coalición
Con solo 27 votos en contra, el congreso extraordinario de la Unión Cristianodemócrata (CDI), el partido de Merkel, ha aprobado el acuerdo de gran coalición firmado con los socialdemócratas del SPD. También ha sido aprobada sin fisuras, con el respaldó del 98,8 % de los delegados y entre grandes ovaciones, la elección de la candidata propuesta por Merkel para sucederla en la secretaría general del partido, Annegrett Kramp-Karrenbauer, en quien recaerá la tarea de reestructurar el partido y prepararlo para ganar las siguientes elecciones. En su discurso como líder del partido, Kramp-Karrenbauer expresó su determinación a «contribuir a recuperar la confianza» del ciudadano, tras los bajos resultados de las pasadas elecciones generales que, como había reconocido anteriormente la canciller, estuvieron por debajo de las expectativas. «Tenemos que dar respuestas al ciudadano, al empresario, al trabajador, a las madres y a los padres», dijo, en un discurso entusiasta interrumpido reiteradamente por vítores y aplausos, incluidos de la canciller. Con esta elección y tras la presentación de las seis figuras que ocuparán los Ministerios que le corresponden a la CDU en el nuevo gabinete, el partido queda reseteado y listo para emprender un proceso de renovación programática con el que espera recuperar confianza en el electorado y conectar con nuevas generaciones de votantes. «Corresponde a la CDU ofrecer respuestas», señaló Kramp-Karrenbauer, en contraposición al partido antieuropeo y populista Alternativa para Alemania (AfD), formación que ha sobrepasado ya en intención de voto en las encuestas al SPD, que dando como segunda fuerza política alemana y a la que debe combatirse, según el discurso de Kramp-Karrenbauer, «con votos y argumentos», en lugar de resignarse a su presencia en el Parlamento. «Os invito a todos a contribuir a ello», prosiguió, haciendo una llamada a poner todas las fuerzas del partido en la tarea de rescatar votantes que coquetean con la extrema derecha y dejando bien claro que la CDU, ni ahora ni dentro de cuatro años, está dispuesta a llegar a acuerdos parlamentarios ni de ningún otro tipo con ese partido. Este intenso discurso fue precedido por la aprobación del pacto de Gobierno, que se llevó a cabo a mano alzada y en el que solo 27 de los 975 delegados presentes se pronunciaron en contra. La formación del próximo Gobierno queda así pendiente de la consulta vinculante entre el casi medio millón de afiliados al SPD, cuyos resultados se conocerán el próximo domingo. Pidiendo el voto para el acuerdo, Merkel ratificó su compromiso con el relanzamiento de Europa y con la necesidad de dar «una nueva dinámica a Alemania», para lo que, dijo, es preciso lograr la formación de «un gobierno estable». Resurgir de las cenizas Merkel logró resurgir una vez más de sus cenizas políticas, después de varios y duros meses de negociaciones que han ido debilitándola y durante los que habían surgido en su partido voces que pedían abiertamente un relevo en el liderazgo de la formación política, sin esperar a que finalice esta, que será la cuarta legislatura consecutiva con Merkel a la cabeza del partido y del gobierno de Alemania. La canciller reconoció, en tono autocrítico, que los resultados obtenidos por su bloque conservador en las elecciones generales del pasado septiembre no fueron satisfactorios. La CDU se impuso como primera fuerza en las generales con un 33 % y «no puede haber un Gobierno en Alemania sin contar con nosotros», justificaba Merkel, pero admitiendo que los más de dos millones de votos que se han quedado en el camino, en favor de los liberales y ultraderechistas, «deben volver a casa». «No podemos quedarnos en la decepción ante esos resultados, sino que debemos pensar en por qué ocurrió eso», añadió, señalando como causas de la perdida de votos desde la «preocupación» que generó en la población la acogida de cientos de miles de refugiados, a los desafíos que implica la adaptación a las nuevas tecnologías o la «inestabilidad política» de países vecinos y en Europa. Merkel subrayaba también ante su partido la necesidad de recuperar la confianza del ciudadano y lanzó una llamada a favor de la renovación de las estructuras y los procedimientos, tarea que corresponderá a la nueva secretaria general de la formación y que debe constituir a su juicio una reinvención del partido para adecuarlo a las necesidades políticas del siglo XXI.
26-02-2018 | Fuente: elpais.com
La CDU de Merkel aprueba por amplia mayoría la gran coalición con los socialdemócratas
El acuerdo queda pendiente de la consulta vinculante entre el casi medio millón de afiliados al SPD el próximo domingo