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Noticias de spd

27-03-2017 | Fuente: abc.es
Lafontaine, el izquierdista con el que coquetea el SPD
En El Sarre, su tierra natal, es Oskar a secas. En el resto de Alemania se le conoce porque fue el primer candidato socialdemócrata a la cancillería de la Alemania reunificada, contra Helmut Kohl, y porque su oposición a las reformas de la Agenda 2010, que implementó el mismo canciller socialdemócrata Gerhard Schröder que le había nombrado ministro de Economía, le llevó a abandonar el cargo y el partido, a fundar junto a los excomunistas de la antigua Alemania del Este una formación más radical, Die Linke (La Izquierda) y dejar así el voto de izquierdas dividido desde entonces. El candidato del SPD (socialdemócrata), Martin Schulz, tanteó su alianza para arrebatar el poder a la CDU de Merkel en El Sarre. Y le ha hecho varios guiños sobre la posibilidad de desmontar los recortes sociales de la Agenda 2010, acometida hace diecisiete años, con el objeto de propiciar una reunificación de la izquierda. Desde que se casó con Sahra Wagenknecht, actual presidenta del grupo parlamentario de Die Linke y 26 años menor que él, ha descendido el nivel de agitación que aportaba a la política alemana, pero junto con el francés Jean-Luc Mélenchon y el griego Yanis Varufakis, ha seguido reivindicando «una renegociación completa» de los tratados europeos que, en su opinión, «han solidificado el neoliberalismo y hacen imposible alcanzar la promesa de igualdad». Su europeísmo no tiene nada que ver con el de Martin Schulz y si una coalición de izquierdas llegase a Berlín sus opiniones tendrían peso. Lafontaine ha seguido estigmatizado por el SPD como enemigo en un enfrentamiento fratricida hasta que el actual ministro de Exteriores, Sigmar Gabriel, se reunió con él en otoño de 2016. En esa reunión fueron exploradas posibles alianzas para desplazar a Merkel y Gabriel regresó a Berlín con la consigna de la reconciliación. «Para Schulz es un oponente como el resto, alguna vez han hablado por teléfono», comenta un miembro del SPD, que sugiere que en caso de una coalición de izquierdas «no querría una primera línea, sino un puesto táctico en el grupo parlamentario».
26-03-2017 | Fuente: abc.es
El CDU de Merkel gana en El Sarre y desinfla el «efecto Schulz»
Un silencio sepulcral se impuso ayer en la sede del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) de el Sarre cuando, apenas cerraron las urnas, los medios de comunicación alemanes publicaron las primeras encuestas a pie de urna de las elecciones regionales. El gran impulso que ha inyectado en las encuestas durante el último mes el nuevo presidente del partido, Martin Schulz, se esfumaba en medio de un firme avance del partido de Merkel, la Unión Cristianodemócrata (CDU), que ganaba claramente con el 40,4% de los votos -frente al 30% del SPD- y se anotaba un ascenso de más de cinco puntos respecto a las anteriores elecciones. La discreta presidenta de El Sarre desde agosto de 2011, Annegret Kramp-Karrenbauer, pasaba de largo al mediático y esperanza de la izquierda europea Martin Schulz, que en su primera reacción sobre el resultado desde Berlín apenas alcanzaba a decir con voz entrecortada que «en este día, como presidente del Partido Socialdemócrata, quiero agradecer su trabajo a todas las colegas y todos los colegas, a todas las amigas y los amigos de el Sarre, aunque nuestras metas para esta noche no las hemos alcanzado». «Esto es más bien el efecto Kramp-Karrenbauer», bromeaban, pletóricos, en la sede regional de la CDU, donde en las semanas previas a la votación se había sufrido por unas encuestas que llevaban a Schulz a empatar e incluso a superar a los conservadores. La victoria de Kramp-Karrenbauer fue sin embargo tan clara que, al cierre de esta edición, no resultaba posible todavía definir si numéricamente es posible una coalición de izquierdas que los desplace del gobierno regional. Para que esa coalición de izquierdas funcionase habrían sido necesarios Los Verdes, que con un 4% quedaron fuera del parlamento regional. Tampoco ayuda en exceso Die Linke (La Izquierda) que obtenía un 12,4% de los votos con una pérdida de unos tres puntos, por lo que la reconciliación de las izquierdas alemanas, que habría sentado en El Sarre un notorio precedente de cara a las elecciones generales del próximo 24 de septiembre, parecía dejar paso anoche a una gran coalición entre los socialdemócratas y los conservadores cuya negociación va a resultar, por lo demás, en extremo complicada en medio de la campaña electoral. Continuidad A pesar de los estruendosos tambores que anunciaban días atrás cambio de gobierno, la única novedad indiscutible de estas elecciones regionales ha sido la entrada en el parlamento regional del partido xenófobo y anti europeo Alternativa para Alemania (AfD), que con algo más del 6% de los votos se hace con al menos tres diputados. «Quizá muchos medios de comunicación se dejen llevar por el efectismo de Schulz a la cabeza de los socialdemócratas, pero nosotros nos atenemos a las cifras y la fuerza política que realmente está emergiendo con fuerza somos nosotros», cantaba victoria su candidato Rolf Müller, con quien la ganadora de los comicios descartaba una vez más cualquier posibilidad de acuerdo o coalición. «Pase lo que pase, sí, pero ni siquiera hablamos de eso con semejante resultado que yo no habría imaginado ni en sueños», reconocía Kramp-Karrenbauer. «Creo que los votantes han expresado su claro deseo de continuidad, que podría tomar forma en una gran coalición», aseguraba el secretario general de la CDU en El Sarre, Roland Theis, «y sobre todo el resultado muestra una confianza indiscutible en la presidenta regional». «Es una inmejorable comienzo para el año electoral», celebraba otro miembro del partido, Michael Grosse-Brömer. Este pequeño campo de pruebas, con solo 800.000 votantes y que servirá de base para rehacer las estrategias de los partidos pensando en las generales, ha dado la razón a los analistas que adelantaban que un empuje tan espectacular de Schulz en las encuestas y una posible coalición de izquierdas como avanzadilla de la que podría tomar en otoño la Cancillería de Berlín, no hace más que movilizar a un voto conservador cansado de Merkel tras 12 años de gobierno y descontento con los rescates europeos y con la política de refugiados de la canciller alemana, pero que a toda costa desean evitar una izquierda reunificada y en el poder en Alemania. «La culpa es de Martin Schulz», acusaba también el jefe local de Die Linke, Bernd Riexinger, «los eslóganes y las frases sonoras quedan muy bien en las portadas de los periódicos, pero no se gana en las urnas con eso». Más participación No había una participación tan alta desde hacía 23 años, aumentó desde el 61,6% de las anteriores regionales hasta el 70,4%. Entre los anteriores no votantes, el partido que más seguidores pesca es AfD, pero también la CDU sale beneficiada, lo que apunta a que este año electoral la movilización será crucial para contrarrestar el ?efecto Schulz?.
26-03-2017 | Fuente: abc.es
La CDU de Merkel gana en El Sarre y desinfla el «efecto Schulz»
Un silencio sepulcral se impuso ayer en la sede del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) de el Sarre cuando, apenas cerraron las urnas, los medios de comunicación alemanes publicaron las primeras encuestas a pie de urna de las elecciones regionales. El gran impulso que ha inyectado en las encuestas durante el último mes el nuevo presidente del partido, Martin Schulz, se esfumaba en medio de un firme avance del partido de Merkel, la Unión Cristianodemócrata (CDU), que ganaba claramente con el 40,4% de los votos -frente al 30% del SPD- y se anotaba un ascenso de más de cinco puntos respecto a las anteriores elecciones. La discreta presidenta de El Sarre desde agosto de 2011, Annegret Kramp-Karrenbauer, pasaba de largo al mediático y esperanza de la izquierda europea Martin Schulz, que en su primera reacción sobre el resultado desde Berlín apenas alcanzaba a decir con voz entrecortada que «en este día, como presidente del Partido Socialdemócrata, quiero agradecer su trabajo a todas las colegas y todos los colegas, a todas las amigas y los amigos de el Sarre, aunque nuestras metas para esta noche no las hemos alcanzado». «Esto es más bien el efecto Kramp-Karrenbauer», bromeaban, pletóricos, en la sede regional de la CDU, donde en las semanas previas a la votación se había sufrido por unas encuestas que llevaban a Schulz a empatar e incluso a superar a los conservadores. La victoria de Kramp-Karrenbauer fue sin embargo tan clara que, al cierre de esta edición, no resultaba posible todavía definir si numéricamente es posible una coalición de izquierdas que los desplace del gobierno regional. Para que esa coalición de izquierdas funcionase habrían sido necesarios Los Verdes, que con un 4% quedaron fuera del parlamento regional. Tampoco ayuda en exceso Die Linke (La Izquierda) que obtenía un 12,4% de los votos con una pérdida de unos tres puntos, por lo que la reconciliación de las izquierdas alemanas, que habría sentado en El Sarre un notorio precedente de cara a las elecciones generales del próximo 24 de septiembre, parecía dejar paso anoche a una gran coalición entre los socialdemócratas y los conservadores cuya negociación va a resultar, por lo demás, en extremo complicada en medio de la campaña electoral. Continuidad A pesar de los estruendosos tambores que anunciaban días atrás cambio de gobierno, la única novedad indiscutible de estas elecciones regionales ha sido la entrada en el parlamento regional del partido xenófobo y anti europeo Alternativa para Alemania (AfD), que con algo más del 6% de los votos se hace con al menos tres diputados. «Quizá muchos medios de comunicación se dejen llevar por el efectismo de Schulz a la cabeza de los socialdemócratas, pero nosotros nos atenemos a las cifras y la fuerza política que realmente está emergiendo con fuerza somos nosotros», cantaba victoria su candidato Rolf Müller, con quien la ganadora de los comicios descartaba una vez más cualquier posibilidad de acuerdo o coalición. «Pase lo que pase, sí, pero ni siquiera hablamos de eso con semejante resultado que yo no habría imaginado ni en sueños», reconocía Kramp-Karrenbauer. «Creo que los votantes han expresado su claro deseo de continuidad, que podría tomar forma en una gran coalición», aseguraba el secretario general de la CDU en El Sarre, Roland Theis, «y sobre todo el resultado muestra una confianza indiscutible en la presidenta regional». «Es una inmejorable comienzo para el año electoral», celebraba otro miembro del partido, Michael Grosse-Brömer. Este pequeño campo de pruebas, con solo 800.000 votantes y que servirá de base para rehacer las estrategias de los partidos pensando en las generales, ha dado la razón a los analistas que adelantaban que un empuje tan espectacular de Schulz en las encuestas y una posible coalición de izquierdas como avanzadilla de la que podría tomar en otoño la Cancillería de Berlín, no hace más que movilizar a un voto conservador cansado de Merkel tras 12 años de gobierno y descontento con los rescates europeos y con la política de refugiados de la canciller alemana, pero que a toda costa desean evitar una izquierda reunificada y en el poder en Alemania. «La culpa es de Martin Schulz», acusaba también el jefe local de Die Linke, Bernd Riexinger, «los eslóganes y las frases sonoras quedan muy bien en las portadas de los periódicos, pero no se gana en las urnas con eso». Más participación No había una participación tan alta desde hacía 23 años, aumentó desde el 61,6% de las anteriores regionales hasta el 70,4%. Entre los anteriores no votantes, el partido que más seguidores pesca es AfD, pero también la CDU sale beneficiada, lo que apunta a que este año electoral la movilización será crucial para contrarrestar el ?efecto Schulz?.
26-03-2017 | Fuente: elpais.com
El ?efecto Schulz? se somete a su primera prueba en las urnas en Alemania
El SPD trata de conquistar el pequeño Estado del Sarre y enviar un mensaje de cambio a todo el país
24-03-2017 | Fuente: abc.es
El ministro de Exteriores alemán da por acabadas las políticas de austeridad
Todas las encuestas coinciden en avanzar que el Partido Socialdemócrata alemán (SPD) estará en el gobierno de Berlín, de una u otra forma, tras las elecciones del 24 de septiembre, por lo que su programa sobre política europea es a todas luces relevante. El hasta hace unas semanas presidente del partido y en la actualidad ministro alemán de Exteriores, Sigmar Gabriel, ha determinado esta semana el tomo de ese programa en un artículo que firma en el periódico «Frankfurter Allgemeine» y en el que aboga por una Europa «más social» que definitivamente de la espalda a las políticas de austeridad. Gabriel argumenta la necesidad de esa política de gasto público desmontando algunos estereotipos europeos. «En Alemania, en el mundo político, mediático y económico se dice con frecuencia que nuestro país es el burro de carga de la UE, que Alemania es un país contribuyente neto que paga mucho más a Europa de lo que recibe a cambio?Esto llevó a un recorte de los medios para fondos estructurales europeos y, por consiguiente, a menos dinero para muchas regiones más pobres. También para Alemania oriental. Y esto se le reprocha nuevamente a Europa», explica. «En la Alemania oficialmente tan pro-europea, esta visión distorsionada cala profundamente en la opinión política. Las inversiones en la cohesión y el futuro de Europa se han visto redefinidas para hacer que los alemanes las perciban como una carga. La interpretación ultraderechista de esta narrativa es que el complejo de culpa de Alemania nos hace caer en la tentación de que los alemanes, que trabajan tan duramente, gastan demasiado dinero en favor de los europeos vagos», denuncia,«y según la interpretación de representantes de AfD, lo que deberíamos hacer es enterrar directamente toda la cultura de memoria en Alemania, refiriéndose a la memoria de la Segunda Guerra Mundial y del Holocausto». Beneficiario neto Gabriel desmiente que Alemania sea un contribuyente neto y defiende que es un beneficiario neto. «Naturalmente ingresamos más dinero fiscal en el Presupuesto europeo de lo que recibimos de los fondos de fomento. Pero esto es solo una pequeña parte del cálculo: exportamos casi el 60% de nuestros bienes y servicios a la UE, mientras que ni siquiera un 10% a China y a Estados Unidos». Recuerda que «millones de puestos de trabajo dependen de que a los ciudadanos en otros países de la UE les vaya tan bien, que puedan permitirse nuestros productos» porque «gracias a Dios, no son baratos debido a su alta calidad y a los salarios relativamente altos, de manera que, cada euro que ponemos a disposición para el Presupuesto de la UE vuelve a nosotros multiplicado directa o indirectamente». Gabriel aporta argumentos que no solo responden al partido xenófobo y anti europeo Alternativa para Alemania (AfD), sino también a los movimientos anti europeos que surgen en diferentes países de la unión, al afirmar que «también la supuesta pérdida de soberanía de los Estados nacionales en favor del proceso de unificación europea es una historia falsa». Gabriel apunta que «la verdad es que con Europa, nosotros, los europeos, recuperamos la soberanía que no podríamos mantener en el mundo del siglo XXI, en el que Asia, Latinoamérica y África crecen y nosotros mermamos». Y además identifica como error que «en los últimos años Alemania haya insistido a Estados socios que por favor hagan como nosotros y vinculen las reformas sociales con la reducción de los déficits estatales». La verdad, según Gabriel, es que «nosotros primero hicimos las reformas necesarias en la Agenda 2010 del canciller socialdemócrata Gerhard Schröder y en ese tiempo incluso acumulamos más deudas de lo que permitían las reglas presupuestarias de la UE, porque sabíamos que con ahorros drásticos caería el crecimiento y aumentaría el desempleo». Recuerda que, «en paralelo a las difíciles reformas sociales invertimos masivamente: en escuelas de jornada completa, en energías renovables, en investigación y en desarrollo. Como resultado salimos mejor de la crisis que otros y hoy reducimos deudas y cumplimos fácilmente con las reglas europeas de estabilidad». Anima a «poner fin a la reducción de la estabilidad europea a una mera política de austeridad» y sugiere que, «quien reforme su país, tiene que poder obtener más tiempo para reducir déficits y más ayudas para invertir», todo lo contrario de lo que ha defendido, prácticamente impuesto el ministro de Finanzas y compañero de Gabriel en el gabinete de ministros alemán, Wolfgang Schäuble, cuyos días políticos podrían estar contados a la luz de las encuestas. Algo inaudito Gabriel muestra la disposición de su partido y del candidato Martin Schulz a dar un giro radical a la política de gasto en Europa, pero exculpa a Alemania de la responsabilidad por el hecho de que «en otros países, unos sistemas fiscales y jurídicos opacos y también corrupción y fracaso administrativo provoquen una falta de disposición de inversión y, por consiguiente, un menor crecimiento», señalando así la dirección en la que una Alemania más gobernada por el SPD señalaría para las futuras reformas. También da una importante pista presupuestaria al proponer que Alemania, en el próximo debate sobre las finanzas de Europa haga algo «inaudito». «En lugar de luchar por una reducción de nuestras aportaciones, deberíamos emitir como señal nuestra disposición a pagar incluso más. Invertir en Europa, porque se trata de una inversión en nuestro futuro y en el de nuestros hijos y nietos», sorprende, concluyendo que «lo cierto es que en el mundo de mañana solo tendremos una voz si existe una voz europea común».
21-03-2017 | Fuente: abc.es
Schulz supera a Merkel en los sondeos sobre las elecciones alemanas
La gran remontada del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), que ya tenía opciones para desbancar a Merkel con una coalición de izquierdas según los sondeos, adelanta hoy por primera vez en solitario a la Unión Cristianodemócrata (CDU), en una encuesta realizada por el grupo demoscópico Insa y publicada por Bild. El impulso que ha insuflado a los socialdemócratas su nuevo presidente, Martin Schulz, eleva la intención de voto hasta el 32%, sobrepasando el 31% de la CDU de Merkel y haciendo sonar todas las alarmas en la Casa Konrad Adenauer de Berlín. Como tercera fuerza política, con el 11,5% de los votos, aparece el partido xenófobo y anti europeo Alternativa para Alemania (AfD). Desde el partido de Merkel este ascenso se vive con cierta impotencia. Schulz apenas ha esbozado su programa electoral y «así es difícil poder dar respuestas», dice un miembro de su directiva. En el congreso en el que el pasado fin de semana fue elegido presidente del partido y confirmado como candidato a la Cancillería en las elecciones del próximo 24 de septiembre, Schulz adelantó solamente que estará a favor de Europa y a favor de la justicia social, contra Trump, contra Erdogan y contra las bajadas de impuestos. Además declaró la guerra política a AfD y resumió sus bazas electorales con la siguiente frase: «¡El SPD está otra vez de vuelta y esa es una buena noticia para la gente de este país!». El semanario Der Spiegel, tratando de concretar las propuestas socialdemócratas, ha titulado «Schulz es el programa». Merkel, por su parte, lleva tanto tiempo siendo canciller que apenas le es posible perfilarse como candidata. La cristianodemócrata ha tomado algunas medidas para poner remedio a la situación. Para empezar, ha fichado para su equipo electoral a Joachim Koschnicke, jefe del lobby de Opel desde 2013 y al que ha encargado la estrategia de comunicación de la campaña. Está citado en Berlín el próximo día 1 de abril y su objetivo será movilizar a las bases cristianodemócratas, desencantadas con los rescates europeos, con la política de refugiados y que en parte acuden a engordar los resultados de AfD. Merkel ha reconocido que afronta su contienda electoral más difícil hasta la fecha y uno de sus mayores retos es demostrar que todavía posee la energía y determinación que Schulz derrocha. «Tenemos que decir que las cosas van a mejorar y hacer que suceda así», ha dicho Merkel a sus colaboradores tratando de infundir entusiasmo, pero todos son conscientes de que no lo tendrán nada fácil. «Es el factor extraordinario de los refugiados sumado al factor ordinario de que la gente cree que doce años de mandato son suficientes», explica Hermann Binkert, el director de la agencia demoscópica Insa. «El ímpetu político está ahora con Martin Schulz. Merkel puede intentar cambiar eso, tomar la delantera, pero tras ejercer durante tanto tiempo el poder, no puede reinventarse», augura. Durante la crisis de los refugiados, la política de puertas abiertas de la canciller dio lugar a una entrada masiva de inmigrantes, lo que provocó preocupación entre la opinión pública y dio un impulso a la AfD. También abrió una dolorosa brecha entre la CDU y la CSU, cuyo su líder Horst Seehofer dio un giro a la derecha en un intento por recuperar votantes tentados por AfD. Esa disputa pública ha sembrado desconfianza y disgusto en los votantes conservadores y, aunque Merkel ha ido endureciendo su política de inmigración, el malestar en la opinión pública permanece. Más allá de las encuestas, las elecciones regionales de este mes en Sarre se convertirán en el primer termómetro tras la irrupción de Schulz, que ha captado la atención de los votantes que quieren un cambio. Estas se verán seguidas en mayo por los comicios en Schleswig-Holstein y en Renania del Norte-Westfalia. «Merkel ha inspirado siempre seguridad, continuidad, pero nunca ha generado gran entusiasmo ni ha significado cambio», advierte Manfred Güllner, que dirige Forsa, «despierta lealtad y casi el 90% de los votantes de la CDU la respaldan, pero eso ha dejado de ser una baza si tenemos en cuenta que Schulz ha sido elegido presidente por el 100% de los votos, un récord histórico». En la CDU, sin embargo, sugieren que tanto entusiasmo puede ser contraproductivo para Schulz y señalan que hay que «dejarle subir para después caer por su propio peso». Según esta ecuación, la amenaza del fortalecimiento de la izquierda movilizará a votantes de la CDU que de otra manera se habrían quedado en casa o votado AfD, de forma que terminará beneficiando a Merkel. «Hay votantes a los que puede aburrirles que ofrezcamos continuidad, e eso estamos de acuerdo, especialmente con la nueva comunicación y las redes sociales, que responden más a impulsos, a emociones. Pero la emergencia de Martin Schulz como alternativa inspirará a muchos votantes a volver a su voto tradicional», calcula Joachim Pfeiffer, diputado de la CDU.
19-03-2017 | Fuente: elpais.com
El nuevo líder del SPD arremete contra Trump por sus ataques a la prensa crítica
El Gobierno alemán desmiente al presidente de EE UU: ?No tenemos deudas con la OTAN?
19-03-2017 | Fuente: abc.es
Martin Schulz, elegido líder de los socialdemócratas alemanes con el 100 % de votos
El expresidente del Parlamento Europeo Martin Schulz fue elegido hoy nuevo presidente del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) con el 100 % de los votos. «Considero que este resultado es el inicio de la conquista de la Cancillería», declaró el nuevo líder de los socialdemócratas alemanes y candidato en las elecciones generales de septiembre tras conocer la votación. Schulz asume el testigo de su ya predecesor, el ministro de Asuntos Exteriores, Sigmar Gabriel, tras siete años y cuatro meses en el cargo. Con 605 votos a favor de los 608 emitidos, de los cuales 3 no fueron válidos, Schulz, que calificó el momento de «abrumador», asume el testigo al frente de la formación más antigua de Alemania de su ya predecesor, el ministro de Asuntos Exteriores, Sigmar Gabriel, tras siete años y cuatro meses en el cargo En un discurso previo ante las bases del partido de más de una hora y cuarto de duración, Schulz habló a grandes rasgos de lo que será el programa electoral, cuya aprobación definitiva está prevista para finales de junio y que se basará en «la igualdad, el respeto y la dignidad». Aludió a sus planes de dar un giro a la izquierda y corregir la llamada Agenda 2010, el programa de reformas del gobierno rojiverde que encabezó Gerhard Schröder (1998-2005) y aseguró que no se trata de «una revisión del pasado» sino de su «actualización».
19-03-2017 | Fuente: elpais.com
El alemán Schulz, coronado como la última esperanza de la socialdemocracia europea
El SPD elige con el 100% de los votos al expresidente de la Eurocámara como líder del partido y candidato a canciller
22-02-2017 | Fuente: elpais.com
Schulz gira a la izquierda para recuperar antiguos votantes socialdemócratas
El candidato del SPD admite ?errores? en el programa de reformas impulsado por Schröder
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