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Noticias de sociedad

15-08-2019 | Fuente: elpais.com
Imanol recicla a la Real Sociedad
Trasr un curso decepcionante, refuerza su ataque con Odegaard e Isak en busca de una plaza europea
15-08-2019 | Fuente: abc.es
Trump vincula la guerra comercial con China a una solución para Hong Kong
Tras alertar de que el Ejército chino estaba concentrando tropas en la frontera con Hong Kong, Trump sigue presionando al régimen de Pekín con sus tuits en forma de misiles teledirigidos. En una serie de mensajes escritos el miércoles por la noche en Twitter, el presidente de Estados Unidos vinculó la guerra comercial a una solución pacífica a las protestas democráticas de Hong Kong, que suponen el mayor desafío para China desde la devolución de la colonia británica en 1997. «Conozco al presidente Xi de China muy bien. Es un gran líder que tiene el respeto de su pueblo. Es también un buen hombre en un "negocio duro". Tengo cero dudas de que si el presidente Xi quiere resolver rápida y humanamente el problema de Hong Kong, puede hacerlo. ¿Un encuentro personal?», le interpeló Trump a través de dicha red social sugiriendo una reunión. A finales de junio, ambos se sentaron frente a frente en la cumbre del G-20 en Japón y acordaron una tregua a la guerra comercial que enfrenta a sus dos países desde hace más de un año. Mientras siguen las negociaciones, y como gesto de buena voluntad, Trump ha aplazado hasta diciembre los aranceles a importaciones procedentes de China previstos para el próximo mes. I know President Xi of China very well. He is a great leader who very much has the respect of his people. He is also a good man in a ?tough business.? I have ZERO doubt that if President Xi wants to quickly and humanely solve the Hong Kong problem, he can do it. Personal meeting?? Donald J. Trump (@realDonaldTrump) August 14, 2019 Insistiendo en que «millones de empleos se están perdiendo en China» y «miles de empresas se están marchando», aseguró que Pekín «quiere llegar a un acuerdo». Pero le propuso «trabajar humanamente con Hong Kong primero». Una oferta que Pekín no dudará en rechazar argumentando, como es lógico, que las protestas que tienen revolucionada a la ciudad desde junio son una cuestión interna. Además, la propaganda china acusa a «manos negras extranjeras» de estar detrás de la agitación política de Hong Kong para debilitar al régimen, apelando al nacionalismo para galvanizar a la sociedad en torno al Partido Comunista. Sin pruebas de más peso, los medios oficiales esgrimen una foto de la responsable política del Consulado de EE.UU. en Hong Kong, Julie Eadeh, con jóvenes líderes democráticos como Joshua Wong y Nathan Law. Aunque la imagen fue tomada la semana pasada a plena luz del día en el «lobby» de un hotel de lujo en Admiralty, el barrio del Gobierno y los edificios oficiales, para muchos chinos imbuidos de la propaganda se trata de una «conspiración» y hasta una «traición». En virtud del principio de «un país, dos sistemas» que rige en este enclave semiautónomo, las autoridades chinas han dejado en manos del Gobierno local de Hong Kong la respuesta policial a las manifestaciones, que empezaron de forma pacífica y han derivado en una «guerrilla urbana» capaz de paralizar la ciudad y tomar el Parlamento o el aeropuerto. Pero la concentración de camiones militares y tropas de la Policía Armada en Shenzhen, justo al otro lado de la frontera, ha despertado el temor internacional a que Pekín esté perdiendo la paciencia. Según informa la Deutsche Welle, así lo demuestra el llamamiento a la contención de la canciller alemana, Angela Merkel, quien pidió el miércoles «evitar la violencia» y «una solución dialogada basada en la Ley Básica de 1997, que garantiza las libertades de la gente». En medio de esta tensión creciente, y mientras el aeropuerto intenta recobrar la normalidad tras el caos de los días anteriores, para este fin de semana hay convocada una nueva manifestación que aspira a ser multitudinaria. Organizada por el Frente Civil por los Derechos Humanos, que sacó a millones de personas a la calle en las marchas de junio contra la ley de extradición a China, pretende seguir demostrando la fortaleza y el pacifismo de las demandas democráticas de Hong Kong.
15-08-2019 | Fuente: abc.es
China rechaza vincular el acuerdo comercial EE.UU. con Hong Kong
Tras alertar de que el Ejército chino estaba concentrando tropas en la frontera con Hong Kong, Trump sigue presionando al régimen de Pekín con sus tuits en forma de misiles teledirigidos. En una serie de mensajes escritos el miércoles por la noche en Twitter, el presidente de Estados Unidos vinculó la guerra comercial a una solución pacífica a las protestas democráticas de Hong Kong, que suponen el mayor desafío para China desde la devolución de la colonia británica en 1997. La respuesta de China es la lógica: que Hong Kong es un asunto interno. «Conozco al presidente Xi de China muy bien. Es un gran líder que tiene el respeto de su pueblo. Es también un buen hombre en un "negocio duro". Tengo cero dudas de que si el presidente Xi quiere resolver rápida y humanamente el problema de Hong Kong, puede hacerlo. ¿Un encuentro personal?», le interpeló Trump a través de dicha red social sugiriendo una reunión. A finales de junio, ambos se sentaron frente a frente en la cumbre del G-20 en Japón y acordaron una tregua a la guerra comercial que enfrenta a sus dos países desde hace más de un año. Mientras siguen las negociaciones, y como gesto de buena voluntad, Trump ha aplazado hasta diciembre los aranceles a importaciones procedentes de China previstos para el próximo mes. I know President Xi of China very well. He is a great leader who very much has the respect of his people. He is also a good man in a ?tough business.? I have ZERO doubt that if President Xi wants to quickly and humanely solve the Hong Kong problem, he can do it. Personal meeting?? Donald J. Trump (@realDonaldTrump) August 14, 2019 Insistiendo en que «millones de empleos se están perdiendo en China» y «miles de empresas se están marchando», aseguró que Pekín «quiere llegar a un acuerdo». Pero le propuso «trabajar humanamente con Hong Kong primero». Una oferta que Pekín no dudará en rechazar argumentando, como es lógico, que las protestas que tienen revolucionada a la ciudad desde junio son una cuestión interna. Además, la propaganda china acusa a «manos negras extranjeras» de estar detrás de la agitación política de Hong Kong para debilitar al régimen, apelando al nacionalismo para galvanizar a la sociedad en torno al Partido Comunista. Sin pruebas de más peso, los medios oficiales esgrimen una foto de la responsable política del Consulado de EE.UU. en Hong Kong, Julie Eadeh, con jóvenes líderes democráticos como Joshua Wong y Nathan Law. Aunque la imagen fue tomada la semana pasada a plena luz del día en el «lobby» de un hotel de lujo en Admiralty, el barrio del Gobierno y los edificios oficiales, para muchos chinos imbuidos de la propaganda se trata de una «conspiración» y hasta una «traición». En virtud del principio de «un país, dos sistemas» que rige en este enclave semiautónomo, las autoridades chinas han dejado en manos del Gobierno local de Hong Kong la respuesta policial a las manifestaciones, que empezaron de forma pacífica y han derivado en una «guerrilla urbana» capaz de paralizar la ciudad y tomar el Parlamento o el aeropuerto. Pero la concentración de camiones militares y tropas de la Policía Armada en Shenzhen, justo al otro lado de la frontera, ha despertado el temor internacional a que Pekín esté perdiendo la paciencia. Según informa la Deutsche Welle, así lo demuestra el llamamiento a la contención de la canciller alemana, Angela Merkel, quien pidió el miércoles «evitar la violencia» y «una solución dialogada basada en la Ley Básica de 1997, que garantiza las libertades de la gente». En medio de esta tensión creciente, y mientras el aeropuerto intenta recobrar la normalidad tras el caos de los días anteriores, para este fin de semana hay convocada una nueva manifestación que aspira a ser multitudinaria. Organizada por el Frente Civil por los Derechos Humanos, que sacó a millones de personas a la calle en las marchas de junio contra la ley de extradición a China, pretende seguir demostrando la fortaleza y el pacifismo de las demandas democráticas de Hong Kong.
15-08-2019 | Fuente: abc.es
Hong Kong prefiere perder sus vuelos a perder la libertad
Con la mayoría de los mostradores de facturación cerrados y muchos pasajeros con rostros cansados dormitando en el suelo, el aeropuerto de Hong Kong intentaba ayer recobrar la normalidad tras el caos desatado el lunes y martes por las protestas contra el autoritario régimen chino. La ocupación de la terminal de salidas no solo obligó al cierre del aeropuerto y la cancelación de más 500 vuelos, sino que acabó en violentos enfrentamientos con la Policía cuando los manifestantes retuvieron durante horas a dos viajeros de China continental de quienes sospechaban que eran espías. Uno de ellos, que hasta fue maniatado porque llevaba en su equipaje una camiseta donde rezaba «Amo a la Policía de Hong Kong», resultó ser un fotógrafo del «Global Times», periódico altavoz del Partido Comunista chino. Pero no mostró sus credenciales de prensa y se identificó como un turista, lo que está suscitando muchas dudas sobre su identidad y el verdadero motivo de su presencia en el aeropuerto. Tanto él como el otro visitante del continente fueron agredidos por la multitud en unas escenas que han dado la vuelta al mundo y también se han visto en China, donde la censura sobre las noticias de las protestas de Hong Kong solo permite aquellas que sirven para reforzar al régimen y criticar a los manifestantes que piden democracia. Apelando al nacionalismo chino, la propaganda ya los ha encumbrado como héroes y planea dedicarles un homenaje en Pekín. Al margen de su utilización política, este nuevo estallido de violencia y la interrupción del tráfico aéreo han dañado la imagen de las manifestaciones pro-democráticas, que han derivado en «guerrillas urbanas» que cada fin de semana cortan calles montando barricadas y se enfrentan a la Policía. Pidiendo disculpas, Cheung, una agente de ventas de 26 años, repartía ayer pastelitos y agua entre los pasajeros atrapados en el aeropuerto por la cancelación de sus vuelos. «Pedimos perdón porque no es correcto que los jóvenes agredan a la Policía, pero los antidisturbios tampoco deberían disparar a la gente, como a la joven que ha perdido su ojo», explicaba contando el caso de una enfermera alcanzada por una pelota de goma en una de las marchas prohibidas del domingo. Su imagen, con la cuenca de su ojo derecho reventada y chorreando sangre, ha enfurecido aún más a la sociedad hongkonesa y fue el detonante para la ocupación el lunes del aeropuerto, donde una sentada de protesta «daba la bienvenida» a los pasajeros desde el viernes. Impedir nuevos incidentes Para impedir nuevos incidentes, los tribunales han ordenado confinar la acampada en dos pequeños rincones de la terminal de llegadas y se ha reforzado la seguridad en los accesos. A partir de ahora, solo los viajeros con billete podrán entrar en la terminal de salidas para facturar su equipaje y atravesar el control de pasaportes. Con sus escudos y cascos puestos, patrullas de policía vigilan las entradas y el interior bajo la mirada extrañada de los viajeros. En una imagen inusual para uno de los aeropuertos más transitados del mundo, que registra 800 vuelos diarios y 75 millones de pasajeros anuales, muchos de sus pasillos de facturación estaban ayer vacíos y apenas había colas para acceder al control de pasaportes y las puertas de embarque. Todavía a medio gas mientras se desatasca el cuello de botella por las cancelaciones de los días anteriores, las aerolíneas intentan sacar a los viajeros lo antes posible de Hong Kong, ya que algunos vuelos acumulan hasta tres días de retraso. Solo Cathay Pacific, la aerolínea local y una de las más importantes de Asia, se vio obligada a anular 272 vuelos en los dos últimos días, dejando en tierra a 55.000 pasajeros, informó el periódico «South China Morning Post». Incluyendo a otras compañías, ayer al mediodía ya había 63 salidas canceladas, como parpadeaban las letras en rojo en los paneles informativos. El Ejército chino «Mi avión a San Francisco tenía que salir el lunes por la noche y ha sido retrasado dos días», explicaba Kora, quien esperaba ayer junto a sus dos hijos pequeños y su madre. Aunque reconocía que se había pasado las dos últimas jornadas «de mal humor encerrada en casa», aseguraba entender los motivos de los manifestantes. «Molesta perder un vuelo, pero duele más perder la libertad», razonaba tras contar que llevaba desde junio siguiendo las noticias sobre las protestas contra la ley de extradición a China, que ha sido suspendida pero no retirada como exigen los manifestantes. Asustada ante la posibilidad de que Pekín envíe al Ejército, como alertó el martes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aludía a la masacre de Tiananmen al señalar que «no quiero que ocurra en Hong Kong lo que pasó en Pekín en 1989, donde también había jóvenes protestando». En su opinión, «si China manda al Ejército Popular de Liberación, el Gobierno de Hong Kong no podrá controlarlo y será el fin del modelo ?un país, dos sistemas? vigente desde la devolución en 1997». Como ella, otros pasajeros hongkoneses se mostraban comprensivos con los manifestantes, que cuentan con el apoyo de buena parte de la sociedad al ser considerados «luchadores de la libertad». Así los definía Cheung, la joven que iba repartiendo comida entre los viajeros, tras disculpar a los manifestantes porque «son solo muchachos». En su opinión, la culpa de esta revuelta que ha sacudido a Hong Kong la tiene el Gobierno porque «no ha escuchado a los millones de personas que han salido a la calle estos dos meses». A pesar del cansancio por este verano caliente que tiene a Hong Kong en llamas, prometía que «podemos seguir un año porque no tenemos miedo y la gente está muy enfadada». Más comedido se mostraba Nanik, un jubilado indio que lleva viviendo más de tres décadas en Hong Kong, donde se había dedicado a las exportaciones. «Tenía un vuelo a Bombay el lunes, pero me avisaron de la cancelación cuando venía al aeropuerto. Tuve suerte de no quedar atrapado aquí», contaba junto a su mujer en un banco de la terminal de salidas, adonde había llegado con varias horas de antelación para ahorrarse imprevistos. «Hong Kong es un lugar muy seguro y la gente muy pacífica, pero ahora hay demasiados problemas», se quejaba Nanik, quien se oponía a la protesta porque «daña la economía y crea inconvenientes para el público». Coincidía con él la señora Kim, una madre surcoreana que, junto a su marido y dos hijos, también llevaba esperando desde el lunes para regresar a Seúl. «Hemos tenido que pagarnos nosotros el hotel porque la compañía aérea no se ha hecho cargo», se lamentaba arrepentida de estas vacaciones en una de las ciudades más visitadas de Asia. Negando con la cabeza enfadada, dejaba claro que «nunca más volveremos a Hong Kong».
15-08-2019 | Fuente: abc.es
La intervención de los SWAT evita la muerte de varios policías en un tiroteo en Filadelfia (EE.UU.)
Varios policías resultaron hoy heridos durante un tiroteo en el centro de la ciudad de Filadelfia (EE.UU.), informaron las autoridades locales. En total, fueron seis agentes los que presentan heridas de bala como consecuencia de un suceso que llega poco después de los ataques del 3 y 4 de agosto en El Paso (Texas) y Dayton (Ohio). Todo empezó sobre las 16.30 hora local, informa Efe, como consecuencia de un operativo antidrogas en una vivienda. «Eso se torció casi de inmediato», dijo en declaraciones a medios el jefe de la Policía de Filadelfia, Richard Ross, quien explicó que un sujeto dentro de la vivienda abrió fuego y que los agentes tuvieron que escapar del tiroteo por puertas y ventanas. «No es nada menos que un milagro que no tengamos a varios agentes asesinados hoy», dijo Ross. Durante el operativo, dos policías quedaron atrapados en el interior del edificio junto a tres personas que habían detenido. Fue en ese momento cuando empezó la «lluvia» de balas, que se prolongó toda la tarde. Tras casi cinco horas atrapados en la vivienda, un equipo de operaciones especiales tipo SWAT logró evacuar a los policías y a los detenidos. Las autoridades instaron entonces al sujeto atrincherado a que se rindiera y entregara, e incluso hablaron con su abogado dando garantías de que no le harían ningún daño. En total, seis de los agentes resultaron heridos de bala, aunque ya han recibido el alta médica. El periódico local The Philadelphia Inquirer le identificó como Maurice Hill, de 36 años, quien según el rotativo tiene un largo historial de condenas por posesión de armas y de resistencia a las autoridades. Las primeras informaciones del incidente generaron consternación en una sociedad especialmente sensible tras los recientes tiroteos de El Paso (Texas) y Dayton (Ohio), que causaron entre los dos 31 muertos. Sin embargo, a medida que se conocían detalles se evidenció que el caso de Filadelfia era distinto al de los tiroteos mencionados, con un atrincherado tras un operativo policial. No obstante, el alcalde de Filadelfia, el demócrata Jim Kenney, abogó por un mayor control de armas. «Estos agentes necesitan ayuda, necesitan ayuda. Necesitan ayuda con control de armas. Necesitan ayuda manteniendo estas armas fuera de las manos de esta gente», alertó.
14-08-2019 | Fuente: abc.es
«Pedimos disculpas porque algunos manifestantes perdieron el control»
Con las horas contadas por una orden judicial de desalojo, una sentada de protesta seguía anoche «dando la bienvenida» a Hong Kong a los pasajeros que salían por la sala B de llegadas. Junto a los familiares expectantes, los guías de los grupos turísticos y los conductores de los hoteles sosteniendo carteles con sus nombres, les esperaban pancartas contra la ley de extradición a China, suspendida pero no retirada, y la actuación policial, cuyo uso de la fuerza y los gases lacrimógenos está siendo muy criticado. Pero también había otra pidiendo disculpas por el caos que han generado las protestas en el aeropuerto, que han obligado a cancelar cientos de vuelos desde el lunes y acabaron el martes con violentos enfrentamientos con la Policía. Con un parche ensangrentado en el ojo derecho, Elise, que a sus 23 años estudia música en París, denunciaba que una joven se ha quedado tuerta tras ser alcanzada el domingo por una pelota de goma disparada a muy corta distancia por la Policía para disolver una marcha prohibida. Un caso que ha conmocionado a la sociedad hongkonesa. ¿Hasta cuándo podréis seguir aquí? ¡Ah! Nadie sabe cuándo nos echarán. El aeropuerto ha establecido dos zonas para las protestas, pero son muy pequeñas y no creo que la gente quepa allí. Nadie sabe lo que va a pasar. Todavía no nos han dado orden de desalojar esta zona, donde llevamos desde el viernes. Pero, si me preguntas cuándo acabarán las protestas, solo el Gobierno de Hong Kong lo sabe. ¿Por qué te has unido a esta protesta? Para denunciar la brutalidad de la Policía, ya que una joven inocente, que solo ayudaba como enfermera en la concentración del domingo, ha perdido su ojo. ¿Qué ha ocurrido para que las manifestaciones y la acampada en el aeropuerto, que empezaron de forma pacífica, hayan acabado en violentos choques con la Policía? No estoy de acuerdo con la violencia, pero tenemos que analizar lo que pasó. La violencia estalló el martes porque, al parecer, había policías encubiertos entre los manifestantes que los animaban a ser más radicales. El domingo hubo muchos detenidos por parte de estos agentes infiltrados y, ante el temor a que algo así volviera a ocurrir, algunos manifestantes perdieron totalmente el control. Pedimos disculpas porque no está bien, pero es comprensible.
14-08-2019 | Fuente: as.com
Álex Sola, nuevo lateral derecho del Numancia
El jugador de 20 años llega al CD Numancia por una campaña y sin opción de compra, por lo tanto volverá a la Real Sociedad al concluir la temporada.
14-08-2019 | Fuente: as.com
Mangala y Costa, listos para la Real Sociedad: "Estamos a tope"
Los dos nuevos defensas del Valencia fueron presentados en Paterna y ambos se mostraron preparados para competir el fin de semana.
14-08-2019 | Fuente: abc.es
Génova recuerda a los 43 fallecidos del derrumbe del puente de Morandi hace un año
Génova se ha paralizado para recordar a las 43 víctimas del puente Morandi, que hace un año se derrumbó y constituyó una tragedia nacional que aún no se ha olvidado. A las 11:36, el momento exacto del desplome, la ciudad ha guardado un minuto de silencio, que solo ha sido roto por el sonido de las campanas de las iglesias y el de las sirenas de los barcos atracados en el puerto. A la ceremonia ha asistido el presidente de la República, Sergio Mattarella, acogido con aplausos, el jefe del gobierno y gran parte de los ministros, mientras la delegación del grupo Atlantia y Austostrade, sociedad responsable de la gestión del puente Morandi ?delegación invitada por el alcalde de Génova- ha tenido que abandonar la misa a petición de algunos familiares de las víctimas. Autostrade ha comprado una página en todos los periódicos para publicar una carta abierta en la que escribe: «Somos conscientes y profundamente amargados por la gravedad de los sufrimientos y de los problemas causados a la entera comunidad de Génova por el derrumbe del Puente Morandi». Además de las 43 víctimas mortales, hubo decenas de heridos y cientos de desalojados que han visto su vida marcada para siempre. «Queremos justicia» La representante de los parientes de las víctimas, Egle Possetti, ha sido muy crítica con la política y ha pedido justicia: «Nuestros seres queridos han tenido solo una culpa: Estar en aquel preciso instante, en aquel preciso lugar. Esta ha sido su condena a muerte. Y esto, como ciudadanos, no podemos aceptarlo. Pedimos a los representantes de las instituciones una señal concreta para que los ciudadanos puedan sentirse protegidos». Junto a su grito de dolor, la portavoz de los familiares de las víctimas ha hecho una petición: «Nuestros representantes deben gestionar con la máxima atención los bienes públicos y potenciar la vigilancia, porque son construidos con el sudor de los ciudadanos honestos y no podemos permitirnos que sean estos la causa de la muerte de personas inocentes». Promesas El primer ministro, Giuseppe Conte, ha vuelto a hacer promesas a los genoveses: «No os hemos olvidado, el País no olvida el dolor, pero sabe trabajar para renacer. Génova es el símbolo de esta fuerza de ánimo, el símbolo de la voluntad de renacimiento. La reconstrucción ha comenzado. El nuevo puente tendrá que ser transitable en abril del año próximo». El célebre arquitecto Renzo Piano, genovés, ha proyectado el nuevo puente. Pocos creen en las palabras optimistas de Conte, en particular que en siete meses esté construido el nuevo puente. Muchas promesas se hicieron a Genova hace un año, cuando el gobierno de coalición populista formado por la Liga y el Movimiento 5 Estrellas daba sus primeros pasos. El gobierno, pensando que el cambio que prometían al país sería una marcha triunfal, aprovechó ese escenario de la tragedia para asegurar que la ciudad renacería de inmediato. Pero se ha perdido mucho tiempo. Un año después ni hay renacimiento de Génova, ni cambio en el país, porque el gobierno populista ha fracasado, paralizado por sus continuas luchas internas, y el país está ahora a la espera de un nuevo ejecutivo, tras la crisis abierta por el líder de la Liga, Matteo Salvini.
13-08-2019 | Fuente: abc.es
Una nueva ocupación del aeropuerto de Hong Kong obliga a cancelar más vuelos
Sigue el caos en el aeropuerto de Hong Kong tras su ocupación el lunes por la tarde por parte de miles de personas, que obligaron a cerrarlo y a cancelar sus vuelos como protesta por la «mano dura» de la Policía para dispersar las marchas prohibidas contra el autoritarismo del régimen chino. Mientras las aerolíneas intentaban desatascar el cuello de botella generado por la cancelación de más de 180 vuelos, los manifestantes han vuelto a ocupar este martes la terminal de salidas bloqueando los mostradores de facturación. Tal y como han anunciado las autoridades del aeropuerto, hoy ya no podrán viajar los pasajeros que tuvieran que facturar su equipaje después de las cuatro y media de la tarde (diez y media de la mañana, hora peninsular española). Estas cancelaciones y retrasos se suman a las provocadas por el cierre del aeropuerto el lunes. Según informa el periódico South China Morning Post, este martes por la mañana ya habían sido cancelados más de 300 vuelos: 160 de salida y 150 de llegada. El aeropuerto de Hong Kong, uno de los más transitados del mundo con 800 vuelos diarios y 75 millones de pasajeros anuales, se enfrenta a otra jornada de pesadilla que puede dañar aún más su imagen. Con su sentada masiva y la interrupción del tráfico aéreo, los manifestantes denuncian la «mano dura» de la Policía para sofocar las protestas contra la ley de extradición a China, suspendida pero no retirada. El fin de semana, uno de los más violentos, dejó a una joven que podría perder un ojo por un supuesto disparo de una pelota de goma de la policía, así como a un agente herido con quemaduras por un cóctel molotov. Mientras el régimen chino ya tilda las protestas de «terrorismo», la jefa del Gobierno local, Carrie Lam, ha preguntado este martes a los manifestantes, en su mayoría jóvenes y adolescentes, si quieren «empujar a Hong Kong al abismo». En una comparecencia ante la Prensa, ha apelado directamente a los manifestantes para «dejar a un lado las diferencias y mirar durante un minuto a nuestra ciudad y nuestro hogar», insistiendo de nuevo en la necesidad de «oponerse a la violencia y mantener el imperio de la ley». Sin responder a las demandas de las protestas, que exigen la retirada total del proyecto de ley, una investigación de la fuerza policial y reactivar el proceso democrático para alcanzar el sufragio universal, Lam prometió impulsar la dañada economía y que «cuando todo esto se calme, empezaremos a tener un diálogo sincero y a reconstruir la armonía». De esta manera despejó las preguntas sobre su dimisión, que también le exigen los manifestantes. Lo que empezó a principios de junio con multitudinarias manifestaciones pacíficas contra una controvertida legislación que permitiría la entrega de criminales a los tribunales de China continental, que los hongkoneses temían que mermara las mayores libertades que les ofrece el modelo «un país, dos sistemas», ha derivado en una revuelta contra el autoritarismo de Pekín y la falta del prometido sufragio universal. Enfurecidos por la falta de respuesta del Gobierno, miles de jóvenes y adolescentes se enfrentan cada fin de semana a la Policía con tácticas de «guerrilla urbana» bajo la mirada comprensiva y el apoyo de sus mayores. Escarmentados por el endurecimiento de la respuesta policial, los manifestantes han optado por jugar al ratón y al gato con los antidisturbios, rehuyendo las batallas campales de hace un mes y moviéndose por toda la ciudad cortando calles con barricadas y cercando comisarías. Para acabar con las protestas, la Policía ha sacado de su retiro al subcomisario jefe Alan Lau, quien ya sofocó la «Revuelta de los Paraguas» en 2014 y los disturbios que sacudieron dos años después a los puestos de bolas de pescado en Mong Kok. Su llegada se ha notado y, durante el último fin de semana, la Policía ha empleado nuevas tácticas. Además de seguir gaseando de lo lindo a los manifestantes, los antidisturbios los han perseguido hasta el interior de las estaciones de metro y sus escaleras mecánicas, desatando algunas escenas de pánico. Debido al riesgo de avalanchas, esta actuación ha sido muy criticada junto a los disparos de pelotas de goma a corta distancia. Aunque una joven fue gravemente herida en un ojo, cuya imagen ha conmocionado a la sociedad hongkonesa, la Policía asegura no tener constancia de que haya sido por uno de sus agentes. Pero sí ha reconocido que ha infiltrado a sus agentes entre los manifestantes para detener a los más radicales, confinados en un centro de detención cerca de la frontera con China, y ha mostrado un camión con un cañón de agua para apagar las próximas protestas. Pekín ya habla de o«terrorism» mientras luce músculo militar Tras los violentos enfrentamientos del fin de semana, en los que ha habido numerosos detenidos, el régimen chino calificó el lunes las protestas como «terrorismo». Tal y como explicó el portavoz de la Oficina de Asuntos de Hong Kong y Macao del Consejo de Estado (Gobierno chino), Yang Guang, «manifestantes radicales han usado armas peligrosas para atacar a la Policía, lo que constituye una grave ofensa criminal y un signo de terrorismo». Siguiendo con sus advertencias, la Prensa oficial ha mostrado camiones de la Policía Armada en la vecina ciudad de Shenzhen, en teoría para unas maniobras antidisturbios como las de la semana pasada. A pesar de las amenazas, pocos creen que Pekín se atreva a enviar al Ejército para aplastar las protestas porque recordaría a la masacre de Tiananmen en 1989, pero en pleno siglo XXI y en una ciudad internacional como Hong Kong.