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Noticias de sociedad

19-12-2020 | Fuente: as.com
Isak, punta en la Real Sociedad; Dani y Roger, en el Levante
Sigue el Levante vs Real Sociedad en vivo y en directo, partido de LaLiga Santander de la jornada 14 que se disputa en el Ciutat de Valencia, hoy 19 de diciembre a las 18:30h en As.com
18-12-2020 | Fuente: as.com
Al Cornellà le cae el Gordo
Conoce los 28 cruces de la segunda eliminatoria del torneo del KO que tendrá lugar el 6 de enero. Madrid, Barcelona, Real Sociedad y Athletic pasan de ronda sin jugar.
18-12-2020 | Fuente: as.com
A rematar el 2020
El Atlético se enfrenta a Elche, Real Sociedad y Getafe antes de acabar el año. Dos partidos son en casa, donde sólo el Villarreal puntuó.
18-12-2020 | Fuente: as.com
Paco López, centenario en Primera
El técnico del Levante cumplirá 100 encuentros en la máxima categoría el sabado por la tarde frente a la Real Sociedad en Orriols.
18-12-2020 | Fuente: abc.es
Kozak: «Las leyes aprobadas en Nicaragua buscan obstaculizar la participación democrática»
Cuando falta poco más de un mes para que concluya la Administración Trump, esta sigue monitorizando y denunciando los abusos en países duramente golpeados por la represión, y donde se vive una crisis social y política con pocos visos de corregirse a corto plazo. Es el caso de Nicaragua, inmersa en una crisis desde abril de 2018, cuando tuvieron lugar una protestas contra el Gobierno de Ortega y Murillo, que fueron reprimidas por la policía dejando un balance de más de 300 muertos, más de un centenar de presos políticos y un reguero de leyes para acallar cualquier disensión (la primera fue en septiembre de 2018, prohibiendo cualquier manifestación; quien la incumpliera sería acusado de terrorista). El pasado mes de octubre fueron aprobadas otras dos nuevas leyes: una sobre ciberdelincuencia, que permitirá sancionar -con cárcel y multas- las opiniones críticas contra el régimen de Ortega, incluidas las publicaciones en redes sociales. «El lenguaje ambiguo de estas leyes deja al Gobierno todo el espacio para utilizarlo como herramienta de represión», denunció en una llamada este miércoles con periodistas, Michel G. Kozak, subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental de EE.UU. Esta ley, conocida en Nicaragua como «Ley mordaza», es muy similar al Decreto Ley 370, aprobado por el régimen cubano el año pasado, y que ha empleado de manera sistemática a lo largo de 2020 contra periodistas independientes, para silenciar sus críticas durante la pandemia. La otra ley aprobada en Nicaragua es la que regula a los agentes extranjeros, bautizada como «Ley Putin», y que Kozak calificó como una «falacia».«Si bien pretende dirigirse a agentes extranjeros, de hecho está destinada a la sociedad civil nicaragüense, a los medios de comunicación independientes del país». El motivo de la cita telefónica era denunciar el deterioro progresivo de la situación de los derechos humanos en Nicaragua. Según el diplomático, las dos leyes mencionadas estarían dirigidas a «obstaculizar la participación democrática en un momento en que la nación se está preparando para las elecciones presidenciales de noviembre de 2021, y es crucial que estas transcurran de manera exitosa para que pueda superarse la crisis en la que está sumida Nicaragua», apuntó Kozak, que considera que la Ley de Regulación de Agentes Extranjeros tendrá un efecto inhibitorio sobre las actividades de la sociedad civil en el período previo a las elecciones. «Diversos analistas jurídicos han señalado que el lenguaje ambiguo que emplea la ley concede al Gobierno amplia discrecionalidad para usarla como herramienta de represión».<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">Las leyes &quot;Agentes Extranjeros? y &quot;Ciberdelitos&quot; restringen la libertad de expresión y amenazan a las organizaciones humanitarias legítimas.<br><br>Para recuperar la confianza, Ortega debe permitir elecciones libres y justas en 2021 y comenzar con las reformas electorales ahora.</p>&mdash; Michael G. Kozak (@WHAAsstSecty) <a href="https://twitter.com/WHAAsstSecty/status/1339358614126022656?ref_src=twsrc%5Etfw">December 16, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> De momento, una de las primera víctimas de la ley ha sido una ONG sueca, We Effect, que el pasado 11 de diciembre anunció que dejaba de operar en el país de manera inmediata. «La decisión es consecuencia de la nueva legislación que obliga a todas las personas y organizaciones que reciben financiamiento de organismos internacionales a registrarse como ?agentes extranjeros?», informaba en su página web la organiazción. «La ley es otro ejemplo de que el espacio democrático se está reduciendo en el mundo. Especialmente durante la pandemia de Covid-19 hemos visto que las libertades y los derechos fundamentales de las personas se reducen», lamenta Anna Tibblin, Secretaria General de We Effect. Esta ley no impedirá, sin embargo, que siga la cooperación de EE.UU. en Nicaragua en el futuro. «Nosotros vamos a seguir adelante. Tenemos amplia experiencia encontrando formas de brindar asistencia pese a este tipo de obstrucciones ilegítimas. Pero es realmente alarmante que estén ejerciendo este grado de presión sobre organizaciones no gubernamentales y humanitarias absolutamente apolíticas -alertó-. Pone muy de manifiesto el temor que tiene el régimen, ya que n o toleran a nadie que sea de algún modo independiente de ellos, incluso si sus actividades son absolutamente benignas y contribuyen al bienestar del pueblo nicaragüense». E insistió en que EE.UU. seguirá adelante con sus esfuerzos, «y nos proponemos ser exitosos en cuanto a dar apoyo al amplio espectro de organizaciones no gubernamentales pacíficas que promueven la democracia y los derechos humanos en Nicaragua». La misma preocupación que por Venezuela y Cuba Durante los últimos cuatro años, la Administración Trump ha endurecido las sanciones y ha aplicado medidas contra varios regímenes en Iberoamérica, especialmente contra Venezuela y Cuba. También lo ha hecho contra el Gobierno de Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo, presidente y vicepresidenta, respectivamente del país. Cuestionado por ABC sobre si consideraba que EE.UU. había hecho lo suficiente por ayudar a que el pueblo nicaragüense viva en un país más democrático, Kozak se mostró tajante: «Hemos hecho todo lo posible para, en los tres países, intentar generar respeto por los derechos humanos, respeto por la libertad de expresión, libertad de reunión, un recuento adecuado de los resultados electorales y mucho más. No acepto la premisa de que nos han interesado más los demás países que Nicaragua», zanjó el diplomático . Y señaló que «tanto en el caso de Venezuela como de Nicaragua, algunas de estas medidas empezaron con el Gobierno anterior», en alusión a la Administración de Obama. «El Gobierno de Trump ha incrementado significativamente la presión en los tres países durante los últimos años. Y quisiera señalar que cuando se analiza en particular Nicaragua, algunas de las medidas que se han adoptado ?la Ley NICA, por ejemplo? en nuestro Congreso tuvieron apoyo bipartidista, es decir, tanto de republicanos como de demócratas, y se aprobaron por unanimidad en el Congreso», remarcó Kozak. Incrementar la presión En cuanto a que otras medidas de presión está dispuesto a aplicar Estados Unidos para impulsar la reforma electoral en Nicaragua, de cara a las elecciones del 7 de noviembre de 2021, el diplomático advirtió de que a medida que se aproximan las elecciones presidenciales, «el margen para que el presidente Ortega y sus partidarios aprueben reformas se va reduciendo». El 21 de octubre la Asamblea General de la OEA aprobo una resolución por la que puso a Ortega como límite mayo de 2021 para reformar el sistema electora. El tiempo corre y el plazo acaba. Esta semana ha terminado el periodo legislativo sin reformar la Ley Electoral. Si el Gobierno sandinista no lleva a cabo dicha reforma, Estados Unidos estaría preparado «para incrementar la presión sobre el régimen de Ortega con el fin de propiciar las reformas electorales que merece el pueblo nicaragüense», subrayó Kozak, que recordó que, hasta la fecha, las sanciones estadounidenses «han bloqueado a 24 miembros del régimen corrupto de Ortega» (afectando a algún familiar del presidente), así como a nueve entidades «que ha usado el régimen para reprimir a sus ciudadanos y esconder ganancias de origen espurio». Entre estas entidades, se refirió a la Policía Nacional de Nicaragua, sancionada por el abuso de fuerza durante la represión de las protestas de la primavera de 2018, que causó cientos de muertos. Seguiremos empleando estas y otras herramientas con las que contemos hasta que veamos que se promulgue una reforma electoral genuina para permitir elecciones libres y justas, el fin de la represión y la liberación incondicional de los presos políticos en Nicaragua», concluyó Kozak.
17-12-2020 | Fuente: as.com
Así quedan los bombos de Copa
Este viernes, a las 13:00 horas, se celebrará el sorteo de la segunda ronda de la Copa. Siguen exentos Madrid, Barcelona, Real Sociedad y Athletic.
17-12-2020 | Fuente: as.com
Supercopa: Real Sociedad-Barça y Real Madrid-Athletic
Serán respectivamente el 13 y 14 de enero en Córdoba y Málaga, y la final se disputará el domingo 17 en el estadio de La Cartuja, en Sevilla.
17-12-2020 | Fuente: marca.com
Supercopa: Real Sociedad- Barça y Real Madrid-Athletic
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17-12-2020 | Fuente: abc.es
Guerras y dictaduras sepultan los sueños que encendió hace una década la «primavera árabe»
«Acabo de salir de la cárcel. He pasado dos años en una celda de incomunicación. Esta es la respuesta a tu pregunta», dice Shady ElGhazaly al otro lado del teléfono. Este médico egipcio fundó la Coalición de Jóvenes Revolucionarios, uno de los grupos más activos durante la revolución de 2011 cuyo epicentro fue la plaza de Tahrir y que en apenas tres semanas logró que Hosni Mubarak dejara el poder. «Refugiados, prisioneros o mártires, es el sino que compartimos los revolucionarios árabes, un precio que estamos dispuestos a pagar», es el balance que hace ElGhazaly una década después de aquellos días en los que las calles Túnez, Egipto, Libia, Yemen y Siria soñaron con un cambio político, reformas y apertura. Un sueño sepultado por unas revueltas que dejan una herencia de miles de muertos y detenidos, millones de refugiados y desplazados internos, ciudades enteras arrasadas, militares de vuelta al poder, como el caso del general Abdel Fatah Al Sisi, y situaciones económicas muy complicadas. Egipto fue el segundo país al que llegó la bautizada como «primavera árabe», pero este proceso de revueltas sociales estalló en Túnez el 17 de diciembre. Mohamed Boazizi, un joven vendedor de fruta de Sisi Boazid, al sur del país, se suicidó a lo bonzo para protestar por su miserable situación económica y laboral y tiró la primera piedra del muro tunecino levantado por Zine el-Abidine Ben Ali durante 24 años. Las protestas se extendieron a lo largo del país y cuando, apenas 28 días después, llegaron a las calles de la capital, el dictador cogió un avión y se fue con su familia a Arabia Saudí. El ejemplo tunecino fue el faro para los jóvenes de otros países que ansiaban cambios después de décadas bajo férreas dictaduras, un movimiento que pilló por sorpresa a los dictadores y a los considerados expertos de la región, que no lo vieron llegar. Mubarak, Al Abdula Saleh, en Yemen, y Muamar Gadafi, en Libia, siguieron los pasos de Ben Ali y perdieron el poder. Bashar Al Assad es el único que se mantiene en su palacio diez años después de que las primeras protestas pidiendo cambios y reformas empezaran en Daraa, al sur de Siria. «Me gusta recordar esos días, tenía veinte años, muchas ganas y fuerza. Pese a todo lo ocurrido, no me arrepiento, mereció la pena porque teníamos la razón», reflexiona el periodista sirio Muhamed Subat cuando se le pregunta por aquellos días. En 2018 se vio obligado a abandonar su Daraa natal por motivos de seguridad y ahora vive como refugiado en Madrid, desde donde sigue «con mi lucha para lograr un cambio en Siria a través de las redes sociales, la revolución no ha terminado». Guerras abiertas Las protestas derivaron en guerras abiertas en Libia y Siria, donde sus líderes decidieron pelear a muerte por sus tronos y ambos países y sus sociedades han quedado devastadas, lo que lleva a muchos de los supervivientes a tener nostalgia de los días anteriores a 2011. En el caso de Yemen, las fuertes movilizaciones registradas en Sanaa llevaron a Saleh a aceptar un plebiscito que acabó con su número dos, Mansour Hadi, como presidente. El problema es que Saleh nunca aceptó su destino y, con el apoyo de parte del Ejército y los milicianos hutíes (una secta dentro del chiismo), dio un golpe militar que obligó a Hadi a buscar refugio en Riad. En 2015, Arabia Saudí lanzó una operación a militar gran escala con la excusa de que los hutíes son «aliados de Irán» y desde entonces el país está sumido en una crisis humanitaria sin precedentes. «Como joven revolucionario que participó en todo el proceso, la lección aprendida es que no te puedes fiar de aquellos partidos que han formado parte del sistema durante muchos años y tienen fuertes intereses en la red de corrupción que ellos mismos han montado. Fuimos unos inocentes al pensar que los partidos de la oposición nos iban a traer el cambio», opina el analista yemení Hussam Almolaki. Otra de las lecciones que han aprendido en Yemen es «a no confiar en que las potencias extranjeras van a resolver tus problemas domésticos, porque solo van a actuar en defensa de sus propios intereses», sentencia Almolaki. En Túnez, el lugar donde empezó todo, sí se han realizado una serie de reformas políticas que responden a las demandas de 2011. Ahora, como hace diez años, es el faro en el que el resto de países de la región se mira para pensar que otro sistema político es posible.