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Noticias de shinzo abe

16-09-2020 | Fuente: abc.es
El Parlamento de Japón confirma a Yoshihide Suga como nuevo primer ministro
Tal y como se esperaba tras su victoria en la votación interna de su partido, el Parlamento japonés ha confirmado este miércoles a Yoshihide Suga como nuevo primer ministro en sustitución de Shinzo Abe, retirado por problemas de salud. Elegido por 314 de los 465 diputados de la Cámara Baja, donde el partido gobernante tiene mayoría como en la Alta, Suga nombrará ahora un nuevo Gobierno y será oficialmente investido esta tarde en una ceremonia en el Palacio Imperial de Tokio, según informa la agencia de noticias Kyodo. «Mano derecha» hasta ahora de Abe, Suga ha sido durante los últimos ocho años el secretario jefe del Gabinete y portavoz del Ejecutivo nipón, lo que le obligaba a comparecer ante la Prensa hasta dos veces diarias. A pesar de esta presencia constante en los medios, ha destacado más por su infatigable trabajo burocrático que por su carisma político. De hecho, es más conocido por presentar el año pasado los caracteres de la nueva era imperial «Reiwa» (?Bella Armonía?) que por sus discursos. Aquel anuncio le ha marcado tanto que ha sido apodado cariñosamente «Reiwa Ojisan» («Tío Reiwa»). Tras la renuncia de Abe al agravarse este verano la colitis ulcerosa crónica que padece, la elección de Suga estaba clara para continuar con sus políticas frente a otros candidatos de su partido con ideas distintas. A sus 71 años, lo que le convierte en el primer ministro más mayor desde Kiichi Miyazawa en 1991, Suga solo estará en el cargo hasta septiembre de 2021, cuando expiraba el mandato de Abe como presidente del Partido Liberal Democrático (PLD). Después, y tras otra votación interna para escoger candidato, deberán celebrarse elecciones en Japón y ahí habrá que ver si Suga aúna tantos apoyos o si es solo un hombre de transición hasta ese momento. Pero todavía queda un año por delante que, en medio de la pandemia del coronavirus, puede parecer una vida entera y en el que puede ocurrir de todo. Para empezar, Suga ya ha anunciado que continuará con la política de su antecesor para reactivar la economía, los famosos «Abenomics» que ya prevén otra inyección de 230 billones de yenes (2,1 billones de euros) para hacer frente a la ruina que ha traído la enfermedad Covid-19. Continuador de la política de Abe En el plano internacional, mantendrá la alianza histórica con Estados Unidos e implantará un sistema defensivo de misiles que, seguramente, provocará las protestas de China, su más importante vecino y socio comercial. Pero Suga es un continuador de la política de Abe y nadie duda de que seguirá impulsando la reforma de la Constitución pacifista de Japón para darle más relevancia a las denominadas Fuerzas de Autodefensa. De igual modo, se espera que siga contando en su Gobierno con pesos pesados del anterior como Taro Aso, titular de Finanzas, Taro Kono, que podría pasar de Defensa a Reforma Administrativa, y Toshimitsu Motegi, de Exteriores. En su dimisión antes del relevo, Abe ha agradecido desde «el fondo de su corazón» el apoyo a su gestión durante estos casi ocho años, lo que le convierte en el primer ministro que más tiempo ha permanecido en el cargo en la inestable política nipona. «He pasado cada día dándolo todo por la recuperación económica y la diplomacia para proteger los intereses de Japón», se despidió Abe ante los periodistas, según recoge Kyodo. Como ya tuvo que abandonar el cargo en 2007 también por problemas de salud y luego volvió para ganar las elecciones de 2012, no hay que descartar que reaparezca el próximo año como sustituto de Suga si se recupera.
14-09-2020 | Fuente: abc.es
Yoshihide Suga, trabajador infatigable y karateka, pero con poco carisma
Hasta que agote el mandato de un año que le quedaba a Shinzo Abe como presidente del Partido Liberal Democrático (PLD), Yoshihide Suga podrá disfrutar del poder como primer ministro de Japón tras su nombramiento por parte de la Dieta este miércoles. Al contrario que la mayoría de líderes de su partido, que pertenecen a la élite política que viene dirigiendo Japón desde la II Guerra Mundial, sus orígenes son muy humildes. Nacido el 6 de diciembre de 1948 en un pueblo de la prefectura de Akita, en la costa noroccidental de Japón, su padre, Wasaburo, era un ferroviario destinado en la región china de Manchuria durante la ocupación nipona y su madre, Tatsu, maestra de escuela. Aunque se esperaba que Yoshihide heredera el negocio familiar de fresas, ha contado que «básicamente huí de casa» para no trabajar en el campo y se buscó la vida en Tokio. Tras licenciarse en la Universidad de Hosei y pasar por varias ocupaciones como guardia de seguridad y asistente de un periódico, este hombre «hecho a sí mismo», conservador y amante del kárate, entró en política primero como secretario en la Dieta y luego, en 1987, en el Ayuntamiento de Yokohama. Casi una década después, en 1996, fue elegido diputado por un macabro golpe de la diosa Fortuna. Cuando falleció de forma inesperada el hijo de un anciano diputado que iba a suceder a su padre, se quedó una circunscripción libre en el PLD que fue ocupada por Suga. Tras obtener su escaño con 47 años, se labró una imagen muy nipona de trabajador infatigable que sigue cultivando hoy día, ya que asegura levantarse cada día a las 5 de la mañana y hacer deporte y revisar la Prensa y los documentos oficiales antes de ir a la oficina a las nueve. De gustos culinarios frugales para no perder tiempo, según el perfil que publica Kyodo, celebra dos ruedas de prensa cada día y mantiene dos docenas de reuniones, varias de ellas al anochecer. Aunque coincide con Abe en reclamar la vuelta de los japoneses secuestrados por Corea del Norte en los años 70 y 80, tiene menos experiencia que los otros dos aspirantes al cargo en política internacional y parece más centrado en reactivar la economía de Japón, la asignatura pendiente que tiene esta potencia mundial desde hace dos décadas.
14-09-2020 | Fuente: abc.es
Yoshihide Suga relevará a Abe como primer ministro de Japón
Tras su dimisión el 28 de agosto por sus problemas de salud, Shinzo Abe será relevado como primer ministro de Japón por Yoshihide Suga, actual secretario jefe del Gabinete y portavoz del Gobierno. Aunque su designación oficial no se producirá hasta el miércoles, cuando sea votada por la Dieta (Parlamento), Suga ya es el sucesor de Abe porque se ha impuesto este lunes en la votación interna de su partido a los otros dos candidatos que aspiraban al cargo. Con el apoyo de la mayoría de facciones del Partido Liberal Democrático (PLD), Suga ha obtenido 377 votos frente a los 89 de Fumio Kishida, antiguo ministro de Exteriores, y Shigeru Ishiba, quien fue titular de Defensa. Según informa la agencia de noticias Kyodo, en estas elecciones internas han participado 394 diputados del PLD y 141 delegados locales. Con tan aplastante victoria, el apoyo de la Dieta a Suga es una mera formalidad porque el partido gobernante tiene mayoría en sus dos cámaras. A sus 71 años, Yoshihide Suga alcanza la cima de una larga carrera política que destaca más por sus labores burocráticas que por su carisma. Fiel aliado de Abe, que lo incluyó en su primer Gobierno entre 2006 y 2007 como ministro de Asuntos Internos y Comunicaciones, Suga le ayudó a recuperar el poder en las elecciones de 2012 y obtuvo su recompensa. Desde entonces, ha sido la cara visible del Gobierno nipón, pero tan gris que no alcanzó cierto reconocimiento público hasta que el año pasado presentó los caracteres de la nueva era imperial «Reiwa» («Bella armonía»), vigente desde que Naruhito sucedió a su padre, el enfermo y anciano Akihito, a finales de abril. Sin sorpresas, Suga ya ha anunciado en los debates que ha tenido estos últimos días con sus contendientes que seguirá las mismas políticas que Abe. Entre ellas destacan los estímulos económicos conocidos como «Abenomics» y la histórica alianza con Estados Unidos para contrarrestar el auge de China, pero manteniendo el equilibrio para no poner en peligro la relación con tan crucial vecino y socio comercial. «Es importante que sigamos en pos de una región del Indo-pacífico libre y abierta con la alianza entre Japón y EE.UU. como foco de nuestra política exterior», abogó en un reciente debate cuando uno de sus rivales, el exministro de Defensa Ishiba, planteó la creación de una especie de OTAN en Asia. Un movimiento que, según Suga, irritaría a China y «correría el riesgo de dividir la región en aliados y enemigos». Asumiendo el cargo en medio de la pandemia del coronavirus, ha anunciado que relanzará la dañada economía de Japón «por todos los medios» e intentará impedir «a cualquier precio» una explosión de rebrotes como la que sufren América y Europa. Aunque sus dotes de mando y organización han quedado demostradas como secretario jefe del Gabinete, su liderazgo político será puesto a prueba por esta catástrofe que azota a todo el planeta. Valga o no para el cargo, no durará mucho tiempo porque solo ocupará la presidencia del PLD durante el año de mandato que le quedaba a Abe, que concluye en septiembre de 2021. Después, tendrán que celebrarse nuevas elecciones legislativas en octubre.
28-08-2020 | Fuente: abc.es
Los cinco posibles candidatos a sustituir a Shinzo Abe al frente del Gobierno japonés
Después del anuncio del primer ministro japonés Shinzo Abe de su intención de dimitir por motivos de salud, abundan las especulaciones sobre quién podría sucederle, pero no se necesita una personalidad obvia. Aquí están los cinco principales candidatos potenciales: 1 -Taro Aso, de 79 años, ha compatibilizado desde 2012 las funciones de ministro de Finanzas y viceprimer ministro. Aliado cercano de Abe, este fanático del manga que se encargaba de la apariencia de su vestimenta ocupó el cargo supremo en 2008-2009, hasta una derrota histórica de su Partido Liberal Democrático (PLD). A este veterano de una rica familia de industriales y políticos se le ha atribuido durante mucho tiempo la ambición de volver al poder. Su carrera política ha estado salpicada de innumerables errores. En 2013, por ejemplo, pidió a las personas al final de su vida que murieran «rápidamente» para reducir los costos de atención médica, y luego sugirió unos meses después que Japón podría «inspirarse» en la Alemania nazi para reformar su constitución. Taro Aso 2 -Yoshihide Suga jugó un papel importante en el regreso de Abe al poder después de que fracasara su primer mandato como primer ministro en 2006-2007. Abe lo recompensó nombrándolo secretario general del Gobierno en 2012, un puesto estratégico donde coordina las acciones de los ministerios y el partido en el poder y consulta a los gobernadores regionales. A los 71 años, Suga también suele ser la cara del gobierno como portavoz, y habla con la prensa todos los días. Hijo de un agricultor que se ha financiado él mismo sus estudios, destaca su origen humilde en un PLD dominado por herederos de grandes familias políticas y ex tecnócratas. 3 - El ex ministro de Defensa, Shigeru Ishiba, es un apasionado de las tecnologías militares y militares, y también cultiva un gusto inmoderado por la música pop japonesa de la década de 1970. Este exbanquero de 63 años es visto como un orador carismático y un hombre de experiencia: a los 29 años conquistó la vicepresidencia que aún hoy ocupa. Como Abe, Ishiba es un «halcón» que aboga por fortalecer el lugar de las Fuerzas de Autodefensa japonesas en la constitución pacifista del país. Shigeru Ishiba - AFP En 2017, en el punto álgido de las tensiones con Corea del Norte, también se preguntó si Japón, el único país que ha sufrido un bombardeo atómico, debería revisar su posición de prohibir las armas nucleares en su suelo. Ishiba es un candidato para suceder a Abe, muy popular entre los japoneses en general, pero no es unánime entre el PLD electo, especialmente porque había abandonado el partido anteriormente. El único oponente de Abe en la elección del presidente del partido en 2018, sufrió una gran derrota. 4 - A los 57 años, el ministro de Defensa, Taro Kono, alguna vez visto como un reformista ambicioso e independiente, luego se alineó con posiciones estratégicas en el gobierno de Abe. En los últimos años ha evitado mencionar públicamente su oposición a la energía nuclear, una energía apoyada por el Gobierno. Taro Kono - AFP Graduado de la prestigiosa Universidad Americana de Georgetown, .Kono también fue ministro de Relaciones Exteriores de 2017 a 2019. A menudo comparado con su padre, el exsecretario general de gobierno Yohei Kono, famoso por emitir una declaración de 1993 en la que Japón presentó sus «disculpas» y «remordimiento» por la prostitución forzada de mujeres asiáticas durante la Segunda Guerra Mundial. Taro Kono, sin embargo, fue mucho menos conciliador en las relaciones diplomáticas. 5 - El exministro de Relaciones Exteriores Fumio Kishida, el principal estratega político del PLD, a menudo ha sido visto como el favorito de Abe para sucederlo, pero su personalidad reservada y su falta de carisma podrían interponerse en el camino. Elegido en Hiroshima, de 63 años, Kishida fue notablemente el artífice de la llegada de Barack Obama en 2016, la primera visita de un presidente de Estados Unidos en el cargo a la ciudad devastada por la bomba atómica. Funio Kishida - AFP
28-08-2020 | Fuente: abc.es
Shinzo Abe, el primer ministro nipón que más tiempo llevaba en el cargo
En 2006, Shinzo Abe se convirtió en el primer ministro más joven de Japón con 52 años, pero solo duró doce meses en el cargo, del que dimitió por problemas de salud tras varios escándalos de corrupción. Más de una década después, y con la lección bien aprendida, Abe ya era el mandatario que más tiempo llevaba al frente del archipiélago nipón, donde sus dirigentes apenas suelen aguantar un año. Pero el lunes de la semana pasada, justo cuando cumplía el récord como primer ministro con más días en el cargo, 2.799, su vuelta al hospital disparaba de nuevo todas las especulaciones. Aunque sus asistentes aseguraban que solo iba a conocer los resultados y a hacerse alguna prueba adicional, en Japón había cundido la preocupación por su estado de salud desde que una revista publicara que había vomitado sangre en julio. La inquietud no era nueva porque Abe ya tuvo que renunciar a su primer mandato en 2007 por una enfermedad intestinal, una colitis ulcerosa, que parecía haber controlado con un nuevo medicamente tras retomar el poder en 2012. Desde entonces, cuando venció al gobierno socialdemócrata que sufrió el tsunami del año anterior y el desastre nuclear de Fukushima, Abe ha adelantado las elecciones dos veces para aprovecharse de la debilidad de la oposición y salir reelegido con amplia ventaja. Así lo hizo en 2014 y 2017, cuando, antes de seguir perdiendo popularidad por los casos de corrupción que amenazaban su gestión, revalidó su mandato sin darle tiempo a que su principal rival, la gobernadora de Tokio Yuriko Koike, pudiera plantarle batalla. Abe acababa así con la tradicional brevedad que sufrían los primeros ministros nipones desde Junichiro Koizumi, quien estuvo en el cargo desde 2001 hasta 2006. Curiosamente, el anterior primer ministro que ostentaba este récord de permanencia era un tío suyo: Eisaku Sato. Sobrevivir a las crisis Gracias a la debilidad de la oposición, Abe ha sobrevivido políticamente a la renqueante economía nipona, a varios casos de corrupción y amiguismo y a la pandemia del coronavirus. A pesar de las críticas internas a la gestión sanitaria de su Gobierno, las cifras de Japón están bien lejos de la catástrofe que ha provocado la enfermedad Covid-19 en Europa y América. Con algo más de 66.000 contagios, el archipiélago nipón solo ha registrado 1.251 muertes, pero Tokio y otras grandes ciudades no pueden recuperar totalmente la normalidad por los rebrotes que sufren desde hace meses. Nacido en 1954 en Nagato (prefectura de Yamaguchi), Abe se licenció en Políticas por la Universidad de Seiki en 1977 y luego siguió sus estudios en la Universidad del Sur de California, en Estados Unidos. Como su padre, Shintaro Abe, fue titular de Exteriores y su abuelo, Nobusuke Kishi, primer ministro entre 1957 y 1960, acabó en el Partido Liberal Democrático (PLD) tras un breve paso por la empresa privada. Considerado un halcón de la derecha nipona por su afán por reformar la Constitución pacifista del país, mantiene tensas relaciones con China y Corea del Sur por sus visitas del pasado al controvertido santuario de Yasukuni, donde se honran las almas de los caídos en acto de servicio por Japón, incluidos varios criminales de la II Guerra Mundial. Impulsor de la recuperación económica gracias a su programa de estímulos, bautizado «Abenomics», pretendía devolverle a Japón la relevancia internacional perdida por el auge de China. Para ello eran fundamentales los Juegos Olímpicos y Paralímpicos que debían celebrarse en Tokio este verano, aplazados hasta el año que viene por el coronavirus. Dos eventos mundiales que Abe quería inaugurar pero que, primero la pandemia y luego la salud, se lo han impedido.
28-08-2020 | Fuente: abc.es
El primer ministro de Japón anuncia que renunciará al cargo por motivos de salud
El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, anunció hoy su intención de dimitir para evitar que la política nacional se vea afectada por un empeoramiento de su salud, según dijo el mandatario en declaraciones recogidas por la cadena NHK. Las especulaciones sobre el estado de salud de Abe se habían acrecentado recientemente tras las recientes visitas del primer ministro a un hospital de la capital y ciertas informaciones sobre problemas de salud.
28-08-2020 | Fuente: abc.es
Abe confirma su intención de renunciar como primer ministro de Japón
El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, ha confirmado su intención de renunciar próximamente como primer ministro del país por razones de salud, sin precisar la fecha en la que abandonará el Gobierno, disculpándose con los ciudadanos «desde el fondo de mi corazón» por no poder cumplir con sus deberes. «Mis condiciones de salud no son perfectas. Una salud pobre puede derivar en decisiones políticas erróneas [..]. He decidido renunciar como primer ministro», ha afirmado en una rueda de prensa. Abe señaló que la colitis ulcerosa crónica que le obligó a renunciar en su primer mandato (2006-2007) ha regresado recientemente, y el tratamiento que debe recibir exige una revisión continua y vigilada. Las especulaciones sobre su estado de salud se habían acrecentado recientemente tras recientes visitas del primer ministro a un hospital de la capital y ciertas informaciones sobre problemas de salud. Abe, el primer ministro de Japón con más años de servicio, dijo que no le correspondía a él decidir quién sería su sucesor, comentarios que destacan la creciente lucha por reemplazarlo dentro del gobernante Partido Liberal Democrático (PLD).
24-08-2020 | Fuente: abc.es
Preocupación en Japón por la salud del primer ministro Shinzo Abe
Justo el día que cumplía el récord como primer ministro de Japón con más días consecutivos en el cargo, 2.799, Shinzo Abe ha vuelto este lunes al hospital donde la semana pasada estuvo más de siete horas haciéndose pruebas. Aunque sus asistentes han asegurado que solo iba a conocer los resultados y a hacerse alguna prueba adicional, en Japón ha cundido la preocupación por su estado de salud desde que una revista publicara que había vomitado sangre en julio. Hay motivos para la inquietud porque Abe, de 65 años, ya tuvo que renunciar a su primer mandato en 2007 por una enfermedad intestinal. Cuando solo llevaba un año en el cargo, se vio obligado a dimitir por una colitis ulcerosa que, tras retomar el poder en 2012, parecía haber controlado con un nuevo medicamento. Pero su regreso al Hospital Universitario de Keio, donde ha pasado cuatro horas, despierta nuevos temores sobre su salud, que podría haberse resentido por el estrés del cargo y los escándalos de corrupción y amiguismo que le han salpicado durante los últimos años. Intentando mostrarse ajeno a estas preocupaciones, Abe ha reafirmado ante los periodistas que le esperaban a las puertas del hospital su determinación de seguir dirigiendo el Gobierno, al tiempo que ha agradecido las muestras de cariño recibidas. «La política no es solo sobre cuántos días está uno en el cargo, sino sobre lo que ha conseguido. Cada día me he dedicado completamente a cumplir las promesas que había hecho a la gente», señaló, según informa la agencia de noticias Kyodo. Curiosamente, el anterior primer ministro que ostentaba este récord de permanencia era un tío suyo: Eisaku Sato. Superviviente a varias crisis En el poder desde diciembre de 2012, y reelegido en 2014 y 2017 en sendos comicios adelantados, Abe ha acabado con la tradicional brevedad que sufrían los primeros ministros nipones desde Junichiro Koizumi, quien estuvo en el cargo desde 2001 hasta 2006. Gracias a la debilidad de sus rivales, Abe ha sobrevivido políticamente a la renqueante economía nipona, a varios casos de corrupción y amiguismo y a la pandemia del coronavirus. A pesar de las críticas internas a la gestión sanitaria de su Gobierno, las cifras de Japón están bien lejos de la catástrofe que ha provocado la enfermedad Covid-19 en Europa y América. Con algo más de 63.000 contagios, el archipiélago nipón ha registrado 1.194 muertes, pero Tokio y otras grandes ciudades no pueden recuperar totalmente la normalidad por los rebrotes que sufren desde hace meses. Nacido en 1954 en Nagato (prefectura de Yamaguchi) en el seno de una familia con larga tradición política, ya que su padre fue titular de Exteriores y su abuelo primer ministro, Abe es considerado un halcón de la derecha nipona por su afán militarista para reformar la Constitución pacifista del país. Impulsor de la recuperación económica gracias a su programa de estímulos, bautizado ?Abenomics?, pretende devolverle a Japón la relevancia internacional perdida por el auge de China. Para ello eran fundamentales los Juegos Olímpicos y Paralímpicos que debían celebrarse en Tokio este verano, aplazados hasta el año que viene por el coronavirus. Dos eventos mundiales que Abe quiere inaugurar siempre y cuando se lo permitan la pandemia y su salud.
17-08-2020 | Fuente: abc.es
Shinzo Abe acude al hospital para hacerse un chequeo entre especulaciones sobre su salud
El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, ha acudido este lunes a un hospital de Tokio para realizarse un chequeo médico «rutinario», lo que ha disparado las especulaciones sobre un supuesto deterioro de la salud del mandatario nipón, de 65 años. El coche oficial de Abe fue captado por las cámaras de los medios locales durante su llegada hoy al Hospital Universitario de Keio, una visita que se debió a «una inspección médica regular» a la que se somete el líder durante sus vacaciones, según dijo un secretario de su Gabinete a la cadena estatal nipona NHK. Esta noticia se ha conocido al día después de que el exministro de Economía Akira Amari, considerado muy próximo a Abe, afirmara en un programa local de televisión que el primer ministro necesitaba descansar. Los medios japoneses recogen que Abe ha sufrido algún problema de salud reciente y que ya se había sometido a otro chequeo médico a mediados de junio, y señalan que en los últimos dos meses el primer ministro ha limitado sus comparecencias públicas a los actos para conmemorar los 75 años del final de la II Guerra Mundial. El político conservador ocupa el cargo de primer ministro desde 2012, aunque lideró antes el Ejecutivo japonés durante un breve mandato de un año al que puso fin de forma repentina en 2007 debido a una patología del sistema digestivo. Abe se convirtió el pasado noviembre en el primer ministro nipón más duradero en el cargo, y su mandato actual se podría prolongar hasta septiembre de 2021, según establece la normativa interna de su partido.
09-08-2020 | Fuente: abc.es
Nagasaki pide a Japón que firme el tratado de la ONU prohibiendo las armas nucleares
En una pequeña ceremonia con solo quinientas personas para evitar contagios por el coronavirus, una décima parte que en ocasiones anteriores, la ciudad japonesa de Nagasaki ha conmemorado este domingo los 75 años de la segunda bomba atómica, lanzada por Estados Unidos tres días después de la de Hiroshima para forzar la rendición del país en la Segunda Guerra Mundial. Además de recordar a los 70.000 muertos que dejó, el alcalde de Nagasaki, Tomihisa Taue, ha vuelto a pedir el fin de las más de 13.000 armas nucleares que quedan en el mundo, la mayoría en EE.UU. y Rusia. «Si, como con el nuevo coronavirus, que no temíamos hasta que empezó a propagarse a nuestro alrededor, la Humanidad no es consciente de la amenaza de las armas nucleares hasta que sean usadas de nuevo, nos encontraremos de nuevo en un apuro irrevocable», alertó Taue ante representantes de 70 países, según recoge la agencia Kyodo. Aprovechando la presencia del primer ministro nipón, Shinzo Abe, le instó a que su Gobierno ratifique el Tratado de Prohibición de Armas Nucleares aprobado por 122 Estados miembros de la ONU en julio de 2017. Con tres nuevas firmas esta semana, faltan siete para llegar a los 50 países que son necesarios para que entre en vigor. Pero las potencias nucleares no lo han ratificado y Japón tampoco porque está bajo la protección del paraguas atómico de Estados Unidos, su principal aliado desde el final de la guerra. «Entre los Estados nucleares y los países bajo sus paraguas atómicos ha habido voces clamando que es demasiado pronto para tal tratado. Pero no es así. En realidad, la reducción de las armas está llegando muy tarde», advirtió el alcalde ante Abe. Pero este, repitiendo calcado su discurso de Hirohsima hace tres días, eludió la cuestión y se limitó a comprometerse con un «mundo libre de armas nucleares». Inicialmente, el objetivo de EE.UU. era Kokura, un polo industrial algo más al norte. Pero las nubes que cubrían la ciudad aquel 9 de agosto de 1945 Como la mayoría de Estados, Japón sí ha suscrito el Tratado para la No Proliferación Nuclear y mantiene sus tres principios de no producir, poseer ni permitir armas atómicas en su territorio. Pero el demostrado militarismo del Gobierno Abe y las crecientes tensiones políticas en el mundo, exacerbadas por la pandemia del coronavirus, están acabando con el liderazgo pacifista que había abanderado Japón tras sufrir las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki. Como hace hoy 75 años, esta importante ciudad portuaria del suroeste de Japón se ha parado a las once y dos de la mañana (cuatro y dos de la madrugada, hora peninsular española), el momento exacto en que cayó la bomba. Inicialmente, el objetivo de EE.UU. era Kokura, un polo industrial algo más al norte en la misma isla de Kyushu. Pero las nubes que cubrían la ciudad aquel 9 de agosto de 1945 obligaron al bombardero B-20 «Bockscar» a cambiar su rumbo tras dar varias vueltas en círculo esperando a que el cielo se despejara. Como Nagasaki era también un punto militar estratégico por albergar una fábrica de armas de Mitsubishi, su destino quedaba así sellado para la posteridad por una casualidad meteorológica. EFE A esa hora fatídica, las once y dos minutos de la mañana, un artefacto de 3,25 metros de largo, 1,5 de diámetro y 4,5 toneladas estallaba a una altura de 500 metros sobre el barrio de Matsuyama-machi, al norte de Nagasaki, y desataba un nuevo infierno en la Tierra. Hoy, un monolito negro señala el lugar donde cayó la bomba, apodada «Fat Man» («El Gordo») por su forma gruesa. Su explosión, equivalente a 21.000 toneladas de TNT, mató a 70.000 de los 240.000 habitantes de la ciudad y dejó más de 120.000 personas sin hogar, ya que destruyó un tercio de las casas de Nagasaki. Al igual que en Hiroshima, la nueva bomba liberaba una cantidad de energía tan descomunal que su onda expansiva arrasaba casi siete kilómetros cuadrados y, con unas temperaturas de miles de grados, abrasaba hasta volatilizar todo cuando encontraba a su paso. Para honrar a las víctimas de esta tragedia, el novelista Kazuo Ishiguro, de nacionalidad británica pero nacido en Nagasaki nueve años después de la bomba, envió un mensaje pidiendo «no olvidar lo frágil que sigue siendo nuestra civilización» y recordando «el supremo valor de la vida humana». Ausente también por el coronavirus, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, alertó con otro comunicado de que «los progresos históricos en desarme nuclear están en riesgo porque la red de instrumentos y acuerdos diseñados para reducir el peligro de las armas atómicas y lograr su eliminación se están derrumbando». El aniversario de las bombas atómicas es especialmente emotivo para los «hibakusha», como se conoce en japonés a los 136.000 supervivientes que todavía quedan, ya que en el último año fallecieron 9.200 según los registros oficiales. Con una edad media de 83 años, saben que no les queda mucho tiempo y no quieren morirse sin ver el final de las armas nucleares. Pero luchan contra un enemigo mucho más peligroso que la radiactividad: el olvido.
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