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Noticias de relaciones internacionales

27-05-2016 | Fuente: abc.es
¿Puede Venezuela prohibir en un futuro la entrada de políticos españoles?
Las amenazas de Diosdado Cabello durante la visita de Albert Rivera han generado dudas en torno a la libre circulación de personas. El militar venezolano amagó con negar la entrada en el país al líder de Ciudadanos, pero finalmente Rivera pudo desarrollar su viaje con relativa normalidad. Los expertos coinciden: Venezuela está en su derecho de prohibir la entrada a Rivera o Felipe González, pero con ello estaría reconociendo graves carencias democráticas. Si Venezuela se proyectase de otra manera no sería necesario que González ni Rivera la visitaranJavier Rupérez, diplomático «Los países tienen el derecho de admitir o denegar la entrada de determinadas personas ?apunta Javier Rupérez, embajador de España ante Washington entre los años 2000 y 2004?. Es un derecho que está englobado en la noción de la soberanía estatal. Si le niegan la entrada a Rivera, pues habrá que tomar nota y de manera negativa, porque eso es un indicio de cómo se está comportando el país en cuestión. Hay que pensar que si Venezuela tuviera otra manera de proyectarse no sería necesario que Felipe González, Albert Rivera o José María Aznar la visitaran. Pero esa es la situación en la que estamos: Venezuela está en una pendiente inclinada hacia un sistema totalitario». Causas para denegar un visado La soberanía nacional permite que cualquier país pueda negar la entrada en su territorio a otras personas. El derecho permite que cada país tiene su propia legislación y sus propias motivaciones, pero hay causas que son comunes a la hora de negar un visado. Rafael Calduch, doctor en Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense, divide en dos grupos los requisitos para emitir (o retirar) un visado: Por un lado están los requisitos técnicos: «El requisito más general es que tienes que tener un pasaporte», resume Calduch. «Cuando yo quiero viajar a Rusia, Rusia me exige que tenga un seguro médico porque no existe convenio entre el Sistema de Seguridad Social español y el ruso. Si yo no cumplo el requisito pues me niega el visado». Un país que no deja entrar a alguien «normal» es un país que reconoce que no es un estado de derechoFlorentino Portero, analista Y por otro lado estarían las motivaciones políticas, un cajón de sastre donde caben todo tipo de justificaciones: «Pueden alegar motivos religiosos, ideológicos.. Por ejemplo, en este momento, determinados directivos de grandes empresas rusas tienen prohibido, por decisión de la Unión Europea, acceder al visado de la Unión. Ahí hay un criterio político. La Unión Europea ha adoptado unas sanciones que prohíbe la concesión del visado a determinados cargos del gobierno ruso y de empresas rusas», resume Calduch, candidato en 2015 a rector de la UCM. Carencias democráticas Partiendo de la base de que el Derecho internacional les ampara, y de que no está muy claro dónde habría que recurrir en estos casos, una prohibición de ese tipo denotaría un problema de libertades. «Si Venezuela les prohíbe la entrada, Venezuela pierde», comenta Florentino Portero, analista internacional. «Sería un error por su parte hacer esa tontería porque estarían dañando su propia imagen. Un país que no deja entrar a alguien ?normal? es un país que reconoce que no es un Estado de Derecho y que es un espacio de arbitrariedad. No es un tema tanto de derecho como de usos. Las costumbres son, en el fondo, los acuerdos no firmados para convivir». Página de ABC correspondiente al 12 de noviembre de 1988Cuba ya prohibió la entrada de senadores españoles No es la primera vez que un país amaga con prohibir la entrada de políticos españoles. En 1998, Cuba cumplió su advertencia y negó el ingreso en en el país a varios senadores españoles. Entre ellos estaba Loyola de Palacio, que tiempo después sería ministra en el primer gobierno de José María Aznar. Los senadores consiguieron aterrizar en La Habana pero, tras la intervención de varios militares castristas, fueron devueltos a Madrid en el mismo avión con el que llegaron. «Intentó entrar en Cuba precisamente para entrevistarse con la disidencia cubana y no la dejaron entrar», recuerda Javier Rupérez, compañero de partido en aquellos años. «La devolvieron en el mismo avión en el que había llegado. Y creo que en el caso de Venezuela estamos cerca de contemplar la misma cosa. No han llegado a ese extremo pero creo que Venezuela está en un proceso que le hace cada vez más parecida a Cuba o Corea del Norte». De aquel incidente a finales de los 80 dio buena cuenta ABC con la conversación transcrita entre los senadores y los militares cubanos. ?General Cubano : Vamos a hablar en plata. El Gobierno cubano sabe que ustedes no vienen a hacer turismo. Ustedes vienen como representantes de una comisión de no sé qué institución a investigar si en Cuba se violan o no los derechos humanos. ?María Paz Martínez: No señor, eso no es cierto. Los motivos los conocen ustedes a través de la Embajada porque yo presenté allí los papeles que lo acreditaban. Venimos a hablar con la gente, a comer los alimentos típicos de Cuba. ?General: Ustedes no son turistas normales. No podemos admitirles. ?Loyola de Palacio: Yo soy senadora de España y contacté con el Ministerio de Asuntos Exteriores español, a cuyos representantes comuniqué que veníamos a Cuba a hacer turismo. EL Gobierno español no me ha dicho que tuviera una notifiación de las autoridades cubanas para prohibirme la entrada. ?General: Su explicación es muy clara y la nuestra también: ustedes no entran.
25-05-2016 | Fuente: abc.es
Trump cambia de bando: de «financiarse a sí mismo» a recurrir al fondo del jefe de campaña de Reagan
«Debemos ayudar a Donald Trump para que consiga una victoria histórica y rotunda frente a la 'liberal' Hillary Clinton. Dona». El magnate estadounidense ha conseguido el apoyo de uno de los principales Super PAC -organización que recauda fondos y los destina a apoyar a un candidato- de la política estadounidense. Great America PAC, así se llama, pretende con estas palabras convencer a los conservadores, más allá de Estados Unidos, para ayudarle a financiar la campaña electoral. No resultaría novedoso en cualquier otro candidato. Pero es Trump. El mismo que comenzó la campaña criticando la financiación externa: «Yo me lo financio todo. Soy independiente», proclamaba hasta hace muy poco. La carrera por la Casa Blanca va camino de batir récords en la recaudación, sobre todo del lado de la ex secretaria de Estado (se calcula que conseguirá 96 millones de dólares de estas organizaciónes, según ABC News). Como informó Manuel Erice en ABC, Trump, el de los 10.000 millones de dólares, negocia ya el acceso a fondos mediante este sistema. Los tiempos han cambiado y él, al frente del Partido Republicano, busca centralizarse -como preveían los expertos- para derrotar a Hillary Clinton, la gran favorita y 'de facto' candidata demócrata. Pero el entorno del magnate así como los principales analistas políticos del país han alertado de las posibles estafas de los «recaudadores extraoficiales de Trump». El veterano Ed Rollins, copresidente del Great America PAC -anteriormente llamado TrumpPAC y según «The Wall Street Journal» el más importante de los que apoyan al magnate- trata de sumar donantes recordando la figura de Reagan, el Felipe González de los Republicanos. Han invertido más de 1 millón de dólares en anuncios favorables al magnate estadounidense. Mapa electoral de la victoria de Reagan en 1984- WIKIPEDIA «El caso de Ronald Reagan marca una pauta y es el úso de la televisión. Conocía perfectamente las clases medias, conectaba muy bien con ellas», apuntó a ABC el experto en política norteamericana y profesor de Relaciones Internacionales de la Complutense, Rubén Herrero. Rollins ayudó a otros republicanos en el pasado: Jack Kemp, Mike Huckabee y Michele Bachmann. Cuando el veterano consultor apoyó a Reagan, uno de los rostros del comité contra actores y directores comunistas del macartismo, el líder republicano revalidó su victoria en 1984 ganando en 49 de los 50 estados al candidato demócrata, Walter Mondale. Tiñió de rojo el mapa electoral estadounidense. Insólito. Super PACs, coladero de dinero «Los medios piensan que no existes. Dile al mundo que apoyas a Donald Trump», puede leerse en la web oficial 'secure.greatamericapac.com'. El futuro donante del magnate puede pagar desde 25 dólares hasta 5.000, sin contar el apartado de otras cifras. En una entrevista reciente de la cadena MSNBC, Trump alabó a Rollins -«es extraordinario»- y dijo que iba a tomar una decisión sobre si se debe dar la bienvenida al apoyo de su superPAC. De hecho, una de las últimas cartas pidiendo donaciones la titula con este halago del candidato republicano. Desde el equipo de campaña no han sido tan efusivos. Anteriormente, su entorno envió una carta al fondo Great America PAC advirtiendo a los responsables que no estaban autorizados para recaudar en su nombre. «En otras palabras, los partidarios del candidato podrían confundirse al hacer una donación a su organismo y pensar que en realidad están apoyando a Donald J. Trump para la campaña», recogió «The Washington Post». La multitud de superPACs proTrump ha confundido a muchos donantes principiantes y simpatizantes del magnate, que no estaban seguros de si era el mejor destino, o el más seguro, para su dinero, tras haber sido acusados de pozos de corrupción por él mismo. Queda por tanto muy lejos aquel Trump que basó su rebeldía en el desprecio a los «superPACs», agujeros negros de grandes y opacas aportaciones individuales, y a los otros candidatos apoyados en la financiación externa. Parece haber cambiado de opinión. Necesita a esos organizadores de fondos que, recaudando en su nombre, podían en un principio dinamitar su campaña 'antiestablishment'. Ahora parece que no. May 19 Polls: ?CNN: Clinton +13 ?USA T: Clinton +11 ?CBS: Clinton +6 ?PPP: Clinton +6 ?NBC: Clinton +11 ?FoxN: Trump +3 ?Reuters: Clinton +5? Jeff Gauvin (@JeffersonObama) 20 de mayo de 2016«Ronald Reagan es el Frank Sinatra de los políticos republicanos: todos quieren ser como él, y los simpatizantes siguen esperando a alguien que recoja su testigo», describe el portal estadounidense FiveThirtyEight. Lo cierto es que hasta ahora Trump no ha puesto mucho empeño en parecerse al histórico presidente de los años ochenta. Más hizo Marco Rubio, aunque sin éxito. Como recuerda este portal especializado, la diferencia entre ambos es que Trump no ha liderado ningún sondeo serio. «Pese a la narrativa que se ha impuesto durante años por la que Reagan estuvo detrás de Carter hasta el último momento, lo cierto es que lideraba buena parte de los sondeos previos a las elecciones». Jordi Rodríguez Virgili, profesor de Comunicación Política de la Universidad de Navarra y experto en política estadounidense, aseguró a ABC que los discursos del magnate se han ido moderando los últimos meses. Lo mismo aventuró Paul Manafort, presidente de la campaña de Trump, el mismo día que asumió el cargo en abril: «Puede cambiar su tono y su comportamiento. Ha estado proyectando una imagen que continúa evolucionando». Pese a que Rollins presuma de que Trump es el candidato con más votos de la historia de las primarias republicanas, para 'FiveThirtyEight', «debería ganar las elecciones a Clinton y aún así le faltaría mucho para poder compararse con el Reagan de los ochenta». Como Reagan, Trump también pasó de apoyar al Partido Demócrata a liderar al Republicano. Para intentar emularle y representar a la América en la que cree, ahora necesita a esos organizadores de fondos que, recaudando en su nombre, podían en un principio dinamitar su campaña 'antiestablishment'.
23-05-2016 | Fuente: abc.es
Trump cambia de bando: de «financiarse a sí mismo» a recurrir al fondo del jefe de campaña de Reagan
«Debemos ayudar a Donald Trump para que consiga una victoria histórica y rotunda frente a la 'liberal' Hillary Clinton. Dona». El magnate estadounidense ha conseguido el apoyo de uno de los principales Super PAC -organización que recauda fondos y los destina a apoyar a un candidato- de la política estadounidense. Great America PAC, así se llama, pretende con estas palabras convencer a los conservadores, más allá de Estados Unidos, para ayudarle a financiar la campaña electoral. No resultaría novedoso en cualquier otro candidato. Pero es Trump. El mismo que comenzó la campaña criticando la financiación externa: «Yo me lo financio todo. Soy independiente», proclamaba hasta hace muy poco. La carrera por la Casa Blanca va camino de batir récords en la recaudación, sobre todo del lado de la ex secretaria de Estado (se calcula que conseguirá 96 millones de dólares de estas organizaciónes, según ABC News). Como informó Manuel Erice en ABC, Trump, el de los 10.000 millones de dólares, negocia ya el acceso a fondos mediante este sistema. Los tiempos han cambiado y él, al frente del Partido Republicano, busca centralizarse -como preveían los expertos- para derrotar a Hillary Clinton, la gran favorita y 'de facto' candidata demócrata. Pero el entorno del magnate así como los principales analistas políticos del país han alertado de las posibles estafas de los «recaudadores extraoficiales de Trump». El veterano Ed Rollins, copresidente del Great America PAC -anteriormente llamado TrumpPAC y según «The Wall Street Journal» el más importante de los que apoyan al magnate- trata de sumar donantes recordando la figura de Reagan, el Felipe González de los Republicanos. Han invertido más de 1 millón de dólares en anuncios favorables al magnate estadounidense. Mapa electoral de la victoria de Reagan en 1984- WIKIPEDIA «El caso de Ronald Reagan marca una pauta y es el úso de la televisión. Conocía perfectamente las clases medias, conectaba muy bien con ellas», apuntó a ABC el experto en política norteamericana y profesor de Relaciones Internacionales de la Complutense, Rubén Herrero. Rollins ayudó a otros republicanos en el pasado: Jack Kemp, Mike Huckabee y Michele Bachmann. Cuando el veterano consultor apoyó a Reagan, uno de los rostros del comité contra actores y directores comunistas del macartismo, el líder republicano revalidó su victoria en 1984 ganando en 49 de los 50 estados al candidato demócrata, Walter Mondale. Tiñió de rojo el mapa electoral estadounidense. Insólito. Super PACs, coladero de dinero «Los medios piensan que no existes. Dile al mundo que apoyas a Donald Trump», puede leerse en la web oficial 'secure.greatamericapac.com'. El futuro donante del magnate puede pagar desde 25 dólares hasta 5.000, sin contar el apartado de otras cifras. En una entrevista reciente de la cadena MSNBC, Trump alabó a Rollins -«es extraordinario»- y dijo que iba a tomar una decisión sobre si se debe dar la bienvenida al apoyo de su superPAC. De hecho, una de las últimas cartas pidiendo donaciones la titula con este halago del candidato republicano. Desde el equipo de campaña no han sido tan efusivos. Anteriormente, su entorno envió una carta al fondo Great America PAC advirtiendo a los responsables que no estaban autorizados para recaudar en su nombre. «En otras palabras, los partidarios del candidato podrían confundirse al hacer una donación a su organismo y pensar que en realidad están apoyando a Donald J. Trump para la campaña», recogió «The Washington Post». La multitud de superPACs proTrump ha confundido a muchos donantes principiantes y simpatizantes del magnate, que no estaban seguros de si era el mejor destino, o el más seguro, para su dinero, tras haber sido acusados de pozos de corrupción por él mismo. Queda por tanto muy lejos aquel Trump que basó su rebeldía en el desprecio a los «superPACs», agujeros negros de grandes y opacas aportaciones individuales, y a los otros candidatos apoyados en la financiación externa. Parece haber cambiado de opinión. Necesita a esos organizadores de fondos que, recaudando en su nombre, podían en un principio dinamitar su campaña 'antiestablishment'. Ahora parece que no. May 19 Polls: ?CNN: Clinton +13 ?USA T: Clinton +11 ?CBS: Clinton +6 ?PPP: Clinton +6 ?NBC: Clinton +11 ?FoxN: Trump +3 ?Reuters: Clinton +5? Jeff Gauvin (@JeffersonObama) 20 de mayo de 2016«Ronald Reagan es el Frank Sinatra de los políticos republicanos: todos quieren ser como él, y los simpatizantes siguen esperando a alguien que recoja su testigo», describe el portal estadounidense FiveThirtyEight. Lo cierto es que hasta ahora Trump no ha puesto mucho empeño en parecerse al histórico presidente de los años ochenta. Más hizo Marco Rubio, aunque sin éxito. Como recuerda este portal especializado, la diferencia entre ambos es que Trump no ha liderado ningún sondeo serio. «Pese a la narrativa que se ha impuesto durante años por la que Reagan estuvo detrás de Carter hasta el último momento, lo cierto es que lideraba buena parte de los sondeos previos a las elecciones». Jordi Rodríguez Virgili, profesor de Comunicación Política de la Universidad de Navarra y experto en política estadounidense, aseguró a ABC que los discursos del magnate se han ido moderando los últimos meses. Lo mismo aventuró Paul Manafort, presidente de la campaña de Trump, el mismo día que asumió el cargo en abril: «Puede cambiar su tono y su comportamiento. Ha estado proyectando una imagen que continúa evolucionando». Pese a que Rollins presuma de que Trump es el candidato con más votos de la historia de las primarias republicanas, para 'FiveThirtyEight', «debería ganar las elecciones a Clinton y aún así le faltaría mucho para poder compararse con el Reagan de los ochenta». Como Reagan, Trump también pasó de apoyar al Partido Demócrata a liderar al Republicano. Para intentar emularle y representar a la América en la que cree, ahora necesita a esos organizadores de fondos que, recaudando en su nombre, podían en un principio dinamitar su campaña 'antiestablishment'.
22-05-2016 | Fuente: abc.es
Trump cambia de bando: de «financiarse a sí mismo» a recurrir al fondo del jefe de campaña de Reagan
«Debemos ayudar a Donald Trump para que consiga una victoria histórica y rotunda frente a la 'liberal' Hillary Clinton. Dona». El magnate estadounidense ha conseguido el apoyo de uno de los principales Super PAC -organización que recauda fondos y los destina a apoyar a un candidato- de la política estadounidense. Great America PAC, así se llama, pretende con estas palabras convencer a los conservadores, más allá de Estados Unidos, para ayudarle a financiar la campaña electoral. No resultaría novedoso en cualquier otro candidato. Pero es Trump. El mismo que comenzó la campaña criticando la financiación externa: «Yo me lo financio todo. Soy independiente», proclamaba hasta hace muy poco. La carrera por la Casa Blanca va camino de batir récords en la recaudación, sobre todo del lado de la ex secretaria de Estado (se calcula que conseguirá 96 millones de dólares de estas organizaciónes, según ABC News). Como informó Manuel Erice en ABC, Trump, el de los 10.000 millones de dólares, negocia ya el acceso a fondos mediante este sistema. Los tiempos han cambiado y él, al frente del Partido Republicano, busca centralizarse -como preveían los expertos- para derrotar a Hillary Clinton, la gran favorita y 'de facto' candidata demócrata. Pero el entorno del magnate así como los principales analistas políticos del país han alertado de las posibles estafas de los «recaudadores extraoficiales de Trump». El veterano Ed Rollins, copresidente del Great America PAC -anteriormente llamado TrumpPAC y según «The Wall Street Journal» el más importante de los que apoyan al magnate- trata de sumar donantes recordando la figura de Reagan, el Felipe González de los Republicanos. Han invertido más de 1 millón de dólares en anuncios favorables al magnate estadounidense. Mapa electoral de la victoria de Reagan en 1984- WIKIPEDIA «El caso de Ronald Reagan marca una pauta y es el úso de la televisión. Conocía perfectamente las clases medias, conectaba muy bien con ellas», apuntó a ABC el experto en política norteamericana y profesor de Relaciones Internacionales de la Complutense, Rubén Herrero. Rollins ayudó a otros republicanos en el pasado: Jack Kemp, Mike Huckabee y Michele Bachmann. Cuando el veterano consultor apoyó a Reagan, uno de los rostros del comité contra actores y directores comunistas del macartismo, el líder republicano revalidó su victoria en 1984 ganando en 49 de los 50 estados al candidato demócrata, Walter Mondale. Tiñió de rojo el mapa electoral estadounidense. Insólito. Super PACs, coladero de dinero «Los medios piensan que no existes. Dile al mundo que apoyas a Donald Trump», puede leerse en la web oficial 'secure.greatamericapac.com'. El futuro donante del magnate puede pagar desde 25 dólares hasta 5.000, sin contar el apartado de otras cifras. En una entrevista reciente de la cadena MSNBC, Trump alabó a Rollins -«es extraordinario»- y dijo que iba a tomar una decisión sobre si se debe dar la bienvenida al apoyo de su superPAC. De hecho, una de las últimas cartas pidiendo donaciones la titula con este halago del candidato republicano. Desde el equipo de campaña no han sido tan efusivos. Anteriormente, su entorno envió una carta al fondo Great America PAC advirtiendo a los responsables que no estaban autorizados para recaudar en su nombre. «En otras palabras, los partidarios del candidato podrían confundirse al hacer una donación a su organismo y pensar que en realidad están apoyando a Donald J. Trump para la campaña», recogió «The Washington Post». La multitud de superPACs proTrump ha confundido a muchos donantes principiantes y simpatizantes del magnate, que no estaban seguros de si era el mejor destino, o el más seguro, para su dinero, tras haber sido acusados de pozos de corrupción por él mismo. Queda por tanto muy lejos aquel Trump que basó su rebeldía en el desprecio a los «superPACs», agujeros negros de grandes y opacas aportaciones individuales, y a los otros candidatos apoyados en la financiación externa. Parece haber cambiado de opinión. Necesita a esos organizadores de fondos que, recaudando en su nombre, podían en un principio dinamitar su campaña 'antiestablishment'. Ahora parece que no. May 19 Polls: ?CNN: Clinton +13 ?USA T: Clinton +11 ?CBS: Clinton +6 ?PPP: Clinton +6 ?NBC: Clinton +11 ?FoxN: Trump +3 ?Reuters: Clinton +5? Jeff Gauvin (@JeffersonObama) 20 de mayo de 2016«Ronald Reagan es el Frank Sinatra de los políticos republicanos: todos quieren ser como él, y los simpatizantes siguen esperando a alguien que recoja su testigo», describe el portal estadounidense FiveThirtyEight. Lo cierto es que hasta ahora Trump no ha puesto mucho empeño en parecerse al histórico presidente de los años ochenta. Más hizo Marco Rubio, aunque sin éxito. Como recuerda este portal especializado, la diferencia entre ambos es que Trump no ha liderado ningún sondeo serio. «Pese a la narrativa que se ha impuesto durante años por la que Reagan estuvo detrás de Carter hasta el último momento, lo cierto es que lideraba buena parte de los sondeos previos a las elecciones». Jordi Rodríguez Virgili, profesor de Comunicación Política de la Universidad de Navarra y experto en política estadounidense, aseguró a ABC que los discursos del magnate se han ido moderando los últimos meses. Lo mismo aventuró Paul Manafort, presidente de la campaña de Trump, el mismo día que asumió el cargo en abril: «Puede cambiar su tono y su comportamiento. Ha estado proyectando una imagen que continúa evolucionando». Pese a que Rollins presuma de que Trump es el candidato con más votos de la historia de las primarias republicanas, para 'FiveThirtyEight', «debería ganar las elecciones a Clinton y aún así le faltaría mucho para poder compararse con el Reagan de los ochenta». Como Reagan, Trump también pasó de apoyar al Partido Demócrata a liderar al Republicano. Para intentar emularle y representar a la América en la que cree, ahora necesita a esos organizadores de fondos que, recaudando en su nombre, podían en un principio dinamitar su campaña 'antiestablishment'.
19-05-2016 | Fuente: abc.es
Brasil se aleja de los países bolivarianos y se acerca a la Argentina y EE.UU.
La diplomacia brasileña ha dado un vuelco con la entrada del presidente interino Michel Temer. En los primeros días del Gobierno, el canciller José Serra, uno de los nombres más fuertes del nuevo gabinete, mostró que su gestión será muy distinta a la que el Partido de los Trabajadores (PT) imprimió durante casi catorce años. En sus primeros pasos en el Ministerio de Relaciones Exteriores, Serra criticó duramente la injerencia de los llamados países ?bolivarianos?, que criticaron a Temer, y dio señales de que debe cerrar las embajadas que el PT abrió en países africanos, como parte de su política Sur-Sur. En dos notas oficiales, emitidas en su primer día de trabajo, Serra cuestionó a los países que se "permiten opinar y propagar falsedades sobre el proceso político interno de Brasil". Los comunicados, que según la prensa local fueron apoyados por Temer, respondió a los mensajes de Venezuela, Cuba, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y El Salvador, que cuestionaron la legitimidad de Temer y su Gobierno. Venezuela convocó a su embajador de vuelta a Caracas. La nueva cara del Itamaraty, nombre de la sede de la cancillería brasileña, genera debates incluso entre diplomáticos. Algunos apoyan el giro y el nombramiento de Serra, un nombre de peso, que fue gobernador de São Paulo, ministro clave de los años de Fernando Henrique Cardoso y candidato socialdemócrata a la presidencia. Pero, según BBC Brasil, diplomáticos críticos a Serra dicen que la nueva posición brasileña puede poner en riesgo acuerdos comerciales y la reputación diplomática del país. Para el especialista en Relaciones Internacionales de la Fundación Getulio Vargas (FGV), Oliver Stuenkel, el tono de Serra contra los países "bolivarianos" no debe mantenerse. Muchos diplomáticos celebran que el Itamaraty retome la importancia que perdieron durante los casi seis años de Rousseff, cuando hubo recortes de presupuesto, y los embajadores tardaban meses para presentar sus credenciales a la presidencia. Marcando su primer viaje internacional a Argentina, como han hecho casi todos los Gobiernos en las últimas décadas, Serra ha dado señales de que el Gobierno Temer está alineado al de su homólogo Mauricio Macri, en otro giro de la política externa sudamericana, tras los años Kirchner y PT. La expectativa también es que la política se oriente más hacia Estados Unidos.
17-05-2016 | Fuente: abc.es
Venezuela oficializa el estado de excepción y de emergencia económica durante dos meses
El Gobierno de Venezuela ha hecho este lunes oficial la declaración del «Estado de Excepción y Emergencia Económica» por 60 días en todo el territorio, una norma con la que el presidente de ese país, Nicolás Maduro, pretende hacer frente a supuestas amenazas a su Administración. «Se declara el Estado de Excepción y Emergencia Económica (..) dadas las circunstancias de orden social, económico, político, natural y ecológico que afectan gravemente la economía nacional, el orden constitucional, la paz social, la seguridad de la nación», señala el artículo 1 de la Gaceta Oficial difundida hoy. Maduro anunció el pasado viernes su decisión de decretar un estado de excepción que le diera «el poder suficiente» para, entre otros asuntos, hacer frente a un supuesto golpe de Estado que se planea desde el exterior en su contra, y en el que estaría participando el expresidente colombiano Álvaro Uribe. Esta norma da atribuciones «extraordinarias» a las autoridades para garantizar «incluso mediante la intervención de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y los órganos de seguridad ciudadana, con la participación de los Comité Locales de Abastecimiento y Distribución (CLAP) la correcta distribución» de productos de primera necesidad. También le permite ordenar el desembolso de partidas extrapresupuestarias y aprobar contratos para la obtención de recursos financieros o «aprovechamiento de recursos estratégicos para el desarrollo económico del país» sin someterse «a autorizaciones o aprobaciones de otros Poderes Públicos». Se reitera la suspensión temporal de sanciones contra las máximas autoridades del Poder Público y otros altos funcionarios, una medida que ya había dictado Maduro en el marco de un decreto anterior. La norma permite, además, «dictar medidas y ejecutar planes especiales de seguridad pública que garanticen el sostenimiento del orden público ante acciones desestabilizadoras que pretendan irrumpir en la vida interna del país o en las relaciones internacionales de éste». Asimismo se instruye a la Cancillería venezolana la auditoría de convenios firmados por personas naturales o jurídicas nacionales con entidades u organismos extranjeros para la ejecución de proyectos en el país «y ordenar la suspensión de los convenios cuando se presuma su utilización con fines políticos o de desestabilización». El decreto se apoya, entre otros aspectos, en la «consideración» de que el Parlamento, de mayoría opositora, supuestamente pretende «el desconocimiento de todos los Poderes Públicos» y promociona «la interrupción del periodo presidencial establecido en la Constitución por cualquier mecanismo a su alcance fuera del orden constitucional». Este decreto deberá ser sometido a la consideración del Parlamento para su aprobación, y remitido al tribunal Supremo de Justicia para dar el visto bueno a su constitucionalidad.
08-05-2016 | Fuente: abc.es
Corea del Norte se enroca en su desafío nuclear al mundo entero
El histórico Congreso del Partido de los Trabajadores de Corea del Norte, que se celebra estos días a puerta cerrada en Pyongyang, reafirmará el poder de su joven caudillo, Kim Jong-un, y continuará su desafío nuclear a Occidente. Así lo indica su discurso de apertura del viernes, que alardeó de sus «espectaculares éxitos» tras la prueba de una bomba de hidrógeno en enero y el lanzamiento en febrero de un misil de largo alcance, camuflado bajo la puesta en órbita de un satélite espacial. «El énfasis de Kim Jong-un en los logros nucleares y militares hizo su alocución más beligerante de lo que esperaban la mayoría de los observadores surcoreanos», analiza para ABC desde Seúl Brian Myers, experto en la propaganda del régimen estalinista de Pyongyang. A su juicio, «esto indica que no hay un gran cambio de rumbo a la vista» en el programa militar de Corea del Norte, que ha llevado a cabo ya dos ensayos atómicos desde que Kim Jong-un sucedió a su padre, el «Querido Líder» Kim Jong-il, tras su muerte en diciembre de 2011. Alimentando las sospechas de las últimas semanas, el respetado portal de internet «38 North» alertó este sábado de que Pyongyang estaría preparando una nueva prueba nuclear «en un futuro cercano». Para ello, se basa en las imágenes tomadas por satélite el pasado martes en el silo de Punggye-ri, escenario de ensayos anteriores. Al parecer, la actividad general allí sigue siendo todavía baja pero ha aumentado el número de vehículos militares. Aunque los analistas y servicios de inteligencia descartan una prueba nuclear durante el Congreso del Partido, un evento festivo para los norcoreanos, creen probable que tenga lugar antes de finales de año. «Si hay un nuevo ensayo atómico, será el siguiente paso lógico dentro del programa armamentístico de Corea del Norte, cuyo objetivo último es forzar la retirada de las tropas de Estados Unidos de Corea del Sur y reunificar la península. Sería un error considerarlo una estratagema de la propaganda, cuando quiera que ocurra», advierte Myers. «En Corea del Sur ha crecido la corriente a favor de dotarse de armas nucleares. Si sigue la tensión, puede haber una catástrofe» Además de en Corea del Sur, EE.UU. y Japón, esta posibilidad es contemplada con preocupación por China, que es un aliado histórico de Pyongyang pero se ha sumado al endurecimiento de las sanciones de la ONU tras sus últimas provocaciones. «La situación en la Península Coreana es complicada, agresiva y peligrosa», definía en un reciente encuentro con periodistas en Pekín Li Jun, analista del Instituto de Relaciones Internacionales Contemporáneas de China. En su opinión, «la confrontación regional ha aumentado y en Corea del Sur ha crecido la corriente a favor de dotarse de armas nucleares. Si sigue la tensión, puede haber una catástrofe». Para el régimen de Pekín, el problema no consiste solo en tolerar las bravuconadas de Kim Jong-un y temer una avalancha de hambrientos refugiados norcoreanos en su frontera, sino también en contener la presencia geoestratégica y militar de Estados Unidos en Asia. De hecho, el escudo antimisiles que Washington y Seúl se han planteado para defenderse de un hipotético ataque de Corea del Norte perjudica también la capacidad militar de China, que no ejerce tanta influencia sobre Pyongyang como en ocasiones se piensa. «Podemos hacer sugerencias, pero Corea del Norte decide de forma independiente», aclara Hu Jiping, vicepresidente del citado instituto chino. Además, reconoce que la ejecución en 2013 de Jang Song-thaek, número dos del régimen norcoreano y tío de Kim Jong-un, afectó a los lazos con China porque era el responsable de las relaciones económicas entre ambos países. Desarrollo económico De forma paralela a su programa nuclear, Pyongyang se ha propuesto seguir impulsando el desarrollo económico, que ha provocado una progresiva mejora de la situación en el país, uno de los más pobres y aislados del mundo. Así lo prevé la agenda del Congreso, de la que se ayer se conocieron algunos detalles más dentro del habitual hermetismo del régimen. Tal y como informó la agencia estatal de noticias KCNA, este cónclave, que no se reunía desde 1980, revisará las normas del Partido y reelegirá a Kim Jong-un como su líder supremo para encumbrar aún más su figura. «Más que aprobar cambios económicos sobre la reforma y el desarrollo, el Congreso de este año será una oportunidad para que el Partido revisite los preceptos de los anteriores Kim con el fin de proteger el poder del régimen», comenta desde Seúl Jang Jin-sung, antiguo responsable de la propaganda que fue poeta del «Querido Líder» y huyó a Corea del Sur en 2004. A su juicio, el objetivo de este cónclave es «fortalecer la posición de Kim Jong-un, pero también del Departamento de Organización y Guía, donde reside el auténtico poder». Como Jang Jin-sung sostiene que «un relevo hereditario de poder tiene lugar también entre la élite», prevé que «una nueva clase de funcionarios privilegiados emergerá tras el Congreso». Aunque los norcoreanos desconocen los asuntos que se tratan en dicho cónclave, se muestran entusiasmados con Kim Jong-un y en Pyongyang se prepara un desfile para celebrar su conclusión.?
02-05-2016 | Fuente: abc.es
Amistades personales y raíces históricas, las bases de las relaciones entre los líderes mundiales
El encuentro informal entre mandatarios celebrado el pasado lunes en la ciudad alemana Hannover reunió, por iniciativa de la canciller Angela Merkel, al presidente estadounidense Barack Obama, al primer ministro británico David Cameron y al italiano Matteo Renzi. Los gestos entre líderes, que con frecuencia miden la temperatura de sus relaciones, fueron analizados con detalle. Sobre todo los guiños que Obama brindó a Merkel, a quien aplaudió su posición en la crisis de los refugiados y llegó a calificar de su «socio más importante». Y eso por no mencionar sus declaraciones al diario «Bild», donde habló de ella como una «amiga» que le sirve de «fuente de inspiración». El afecto mostrado por Obama hacia Merkel no solo supone un giro en la política exterior estadounidense, sino la prueba de que las filias y fobias de los mandatarios modifican las relaciones que entablan con sus homólogos. Cariño que no siempre es resultado de estrategias premeditadas, sino de simples afinidades propias. O de herencias históricas. Una combinación de ambas dibuja el mapa de las relaciones internacionales, donde los líderes políticos, que no son sus únicos actores, juegan un rol clave. Las anécdotas históricas hablan por sí mismas. Ni siquiera durante la Guerra Fría, cuando la oposición entre capitalismo y comunismo marcó el ritmo de las relaciones internacionales, la política tuvo la última palabra. El factor humano también intervino. En su obra «La Guerra Fría», el historiador John Lewis Gaddis recuerda la simpatía que Nikita Kruschev, dirigente de la Unión Soviética entre 1956 y 1964, mostró a su manera por el senador estadounidense Hubert Humphrey: «Se detuvo para preguntar de dónde era su invitado. Cuando éste señaló Minneapolis en el mapa, Kruschev trazó un círculo con un gran lápiz azul y dijo: 'No olvidaré ordenar que los misiles dejen a salvo esa ciudad'». El final de la Guerra Fría terminó con la lógica de amigos de Washington enfrentados a aliados de Moscú, aunque algunos investigadores ahora lo cuestionan. En marzo de 2014, el historiador ruso Dmitri Trenin sugirió en un artículo titulado «Bienvenido a la Segunda Guerra Fría», publicado en la revista «Foreign Policy» y fechado en octubre de 2014, que en realidad conflictos como el abierto en Ucrania permiten afirmar que la vieja confrontación regresa para quedarse. Y pese a los reproches que pueda tener su postura, lo cierto es que los leales al presidente Barack Obama no suelen coincidir con los del ruso Vladímir Putin. Washington, un amigo histórico La relación de Estados Unidos con los países que componen la Unión Europea ha estado marcada por los vaivenes históricos. Washington comparte con Bruselas una cultura basada en la democracia y el libre mercado, aunque l os vínculos con los países europeos varían tanto como el propio mosaico que supone el continente. El encuentro entre Obama y la canciller alemana Angela Merkel se saldó con un intercambio de halagos mutuo, gesto que posee un significado que va más allá del simple agasajo. Como recordó Rosalía Sánchez, corresponsal en Berlín de ABC, la buena sintonía entre ambos líderes ensombrece la «relación especial» de Washington con Londres, asentada en la primera mitad del siglo XX. «Cada vez que tengamos que decidir entre Europa y el mar abierto, siempre elegiremos el mar abierto. Cada vez que tenga que elegir entre usted y Roosevelt, siempre elegiré a Roosevelt», indicó el primer ministro británico Winston Churchill al general francés Charles de Gaulle días antes del Desembarco del Normandía, operación militar iniciada el 6 de junio de 1944, durante la Segunda Guerra Mundial. El madantario inglés mostró así su impaciencia ante la actitud del francés. Un enfado compartido por el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt, que rechazaba al galo y «su gobierno provisional» para Francia. De Gaulle tomó nota. El futuro presidente de la República francesa siempre mostró un antiamericanismo combinado con sus recelos frente a Londres: hasta en dos ocasiones, en 1963 y 1967, vetó la entrada de Reino Unido a la entonces llamada Comunidad Europea. Diferente fue su trato con Bonn. La construcción de las instituciones europeas permitió que los dos enemigos tradicionales, enfrentados durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial, se diesen literalmente la mano. En enero de 1963, la firma del Tratado del Elíseo entre De Gaulle y el canciller de la República Federal de Alemania, Konrad Adenauer, asentó la base de una colaboración que todavía continúa, ahora encarnada por François Hollande y Angela Merkel. Los lazos entre estadounidenses y alemanes fueron de otro tipo. Washington se involucró tanto en la Primera como en la Segunda Guerra Mundial del lado de los aliados, con Berlín como enemigo a batir. La Guerra Fría cambió las cosas, con una Alemania dividida en dos. El discurso del presidente Kennedy en junio de 1963 y el de Reagan en junio de 1987, cuando ambos mandatarios criticaron el Muro de Berlín y pidieron su desaparición, marcaron hitos simbólicos en la amistad con la República Federal de Alemania, la mitad occidental, democrática y practicante del libre mercado. Los piropos de Obama a Merkel, junto a la apuesta del actual mandatario estadounidense por la permanencia de Reino Unido en la Unión Europea, simbolizan un paso adelante por parte de la Casa Blanca. Su apuesta ya no se centra tanto en Londres, sino en Bruselas. Putin, amigos variopintos Una mezcla de afinidades personales y puro pragmatismo ha definido la política exterior de Moscú durante estos años. Putin alcanzó la presidencia de Rusia en diciembre de 1999, y desde entonces entabló un rosario de amistades de lo más variado: partidos de extrema derecha europeos, popes de la nueva izquierda latinoamericana o el controvertido Silvio Berlusconi, ex primer ministro italiano, se encuentran entre sus aliados. «Putin se mueve por sus intereses, que más que intereses positivos son negativos, ya que están de acuerdo en lo que no les gusta», recuerda Nicolás de Pedro, investigador del laboratorio de ideas CIDOB. Un «sustrato común» que muchas veces brota de su rechazo a las políticas de Estados Unidos. El factor ideológico ocupa un segundo plano, lejos de su protagonismo durante la Guerra Fría. «Rusia Unida es un partido del presidente Putin y su ideología es el poder, aunque se presenta como una formación conservadora con la idea de la defensa de los valores tradicionales rusos», añade el especialista. Putin y su proximidad con partidos de extrema derecha como el húngaro Jobbik o el búlgaro Ataka se alimenta precisamente de «la perspectiva de la agenda ultraconservadora, con una Europa decadente sin valores y que encuentran una fuente de inspiración en Putin», sostiene De Pedro. Una cercanía curiosa, dado que tanto Hungría como Bulgaria formaron parte de las denominadas «democracias populares», dictaduras comunistas que gravitaron en torno a Moscú durante la Guerra Fría. Ese periodo, firmemente rechazado por las citadas formaciones, no goza del mismo desdén por parte de Putin. El mandatario ha utilizado el pasado soviético como un argumento más de su discurso nacionalista, recordando su carácer de superpotencia militar e industrial y omitiendo la ausencia de libertades u otros aspectos más polémicos. El coqueteo con la extrema derecha no ha sido óbice para el acercamiento ruso a la izquierda latinoamericana. Putin siempre mantuvo buenas relaciones con el presidente venezolano Hugo Chávez, a quien llegó a calificar de «amigo íntimo de Rusia», o con la argentina Cristina Kirchner. Los vínculos se basaron de nuevo en la «confrontación con Estados Unidos», aunque no solo el interés ha establecido las amistades del mandatario. En el caso de Silvio Berlusconi, fue «la simpatía y la amistad» y la «afinidad personal entre ellos», como recuerda De Pedro. El mundo ha cambiado tras la caída del Muro de Berlín y la desaparición de la Unión Soviética. Los esquemas de alianzas ya no funcionan por un criterio ideológico. Pero ciertos vicios de la confrontación de entonces, aliñados con las simpatías humanas que los líderes manifiestan, prosiguen.
29-03-2016 | Fuente: abc.es
Caucus «made in Spain»: ¿sería viable España con 17 sistemas electorales, uno por comunidad?
Estados Unidos es la nación de las grandes ideas. Exportaron al mundo desde la producción en cadena «fordista» a la hamburguesa Big Mac, utilizada incluso por la prestigiosa revista británica «The Economist» como vara de medir para comparar el poder adquisitivo de los territorios donde se extiende el imperio McDonald's. Los norteamericanos también idearon el Black Friday o el Cyber Monday para los días de consumo a lo grande. En cambio, en política todavía se resiste esta exportación masiva más allá de las técnicas de campaña y el marketing de sus candidatos. A la elección del presidente de Estados Unidos se le llama carrera por la Casa Blanca, que dura casi un año y es uno de los procesos más largos y caros del mundo. Es algo único. Este 15 marzo se celebra el tercer Supermartes, donde cinco estados y un territorio de la nación eligen los delegados de Partido Demócrata y Republicano. Hillary Clinton y Donald Trump lideran de momento la carrera de estos partidos, respectivamente. Florida, Illinois y Ohio son los más decisivos de esta jornada, aunque todavía falta para que los dos favoritos consigan la mayoría absoluta en las primarias y se acabe el show al menos hasta el 8 de noviembre de 2016, cuando tendrán lugar las 58as elecciones presidenciales. ¿Podría importarse el sistema estadounidense? La carrera electoral estadounidense tiene tres grandes etapas. Desde febrero hasta julio los partidos eligen a su candidato y se hace por estados. El sistema electoral de Estados Unidos es indirecto: el presidente y vicepresidente son elegidos por un Colegio Electoral, configurado por lo que votan los ciudadanos. «Estados Unidos no tiene como tal un sistema electoral sino 50, uno por cada estado», explica a ABC Jordi Rodríguez Virgili, profesor de Comunicación Política de la Universidad de Navarra y experto en política estadounidense. Ahora mismo, por los republicanos, Trump tiene 460 delegados, por 370 de Cruz, 163 de Rubio y 63 de Kasich. Por el lado demócrata, Clinton ha conseguido 1.235, contando con los superdelegados o altos cargos del partido, mientras que Sanders se queda de momento con 580. El candidato republicano necesitaría hasta 1.237 para la nominación y el demócrata 2.283. En Ohio puede ganar su actual gobernador, John Kasich, por el Partido Republicano. Apoyado por el progresista «The NY Times», el más moderado en liza está a la cola de la carrera republicana, pero es el claro favorito para conquistar este estado, que es el espejo ideal electoral y social del país. Desde las presidenciales de 1964, quien vence en Ohio acaba siendo presidente de Estados Unidos. En España, un grupo de once sociólogos y politólogos ha encontrado su propio Ohio en España con «Aragón es nuestro Ohio» (Malpaso ediciones), puesto que quien vence en esta comunidad, llega a La Moncloa desde 1977. WIKIPEDIA La segunda fase ya sería la campaña electoral propiamente dicha en la que los estadounidenses votan por los electores o compromisarios que los representarán en el Colegio Electoral. Este órgano lo componen 538 electores, por lo que se necesita una mayoría de 270 votos para ganar los comicios. Cada estado y el Distrito de Columbia tienen representación en el Colegio Electoral. La mayoría de los estados tiene un sistema en el que el ganador se lleva el total de los electores, sin importar la diferencia por la que se imponga. Maine y Nebraska tienen un sistema de representación proporcional. Esta elección tendrá lugar el martes siguiente al primer lunes de noviembre (el 8). «Es el día que todos votan y no es directa, sino que votan a estos 538 compromisarios», agrega el profesor. Concluidas las elecciones, los electores se reunirán el primer lunes, después del segundo miércoles de diciembre en cada estado (19 de diciembre) para votar al presidente y vicepresidente. El diputado del Congreso por Murcia Teodoro García Egea analizó hace dos meses en ABC qué hubiese ocurrido si España hubiera elegido el pasado 20 diciembre a su presidente con el sistema electoral estadounidense. El reparto que dibujó fue el siguiente: PP: 242 PSOE: 43 PODEMOS: 45 Convergencia: 10 PNV: 8 Como se ha visto con los cálculos por el sistema mayoritario, el Partido Popular habría ganado de calle las elecciones, con Podemos segundo por haber sido primera fuerza en Cataluña. «No tiene mucho sentido importar este sistema, puesto que hay peticiones para una mayor proporcionalidad no hacia un sistema mayoritario. Es muy distinto. Y el sistema norteamericano tiene esa lógica por el tamaño del país», explica Virgili. El reputado instituto Pew Research Center destaca que la participación en las últimas presidenciales estadounidenses fue una de las más bajas de los países de la OCDE con un 53,6%, es decir 129 millones de votantes de un total de 241. Muy lejos del 87,2% belga y el 82,6% de Suecia. En España fue del 73% el pasado 20 de diciembre. «La participación en Estados Unidos es muy baja. Se explica porque votan un martes, que no es fiesta, tienen que registrarse y en cada estado normalmente se sabe quién va a ganar: si en California lo sondeos apuntan a una victoria aplastante de los demócratas, para qué van a hacer el esfuerzo los republicanos de ir a votar», argumenta el profesor de la Universidad de Navarra. El histórico de voto es relativo, están los estados cambiantes y los que han votado siempre lo mismo. En España ayudaría a desincentivar el voto, dada la larga carrera electoral que empezaría por las primarias de cada partido. «Luego hay muchas peculiaridades como que ni los delegados ni compromisarios tienen el voto vinculado. Es decir, si Trump no llega a la convención de julio con mayoría absoluta, los representantes de los rivales pueden ponerse en su contra», agrega. En la historia del país sólo 10 compromisarios han sido desleales, cambiando los votos de su partido y la decisión popular del estado. Sin embargo, la situación nunca modificó el resultado de una elección, según recoge la Guía Práctica de las elecciones de EE.UU. 2016, de The Hispanic Council. De esta forma, que los tuyos vayan a votar es un factor decisivo en Estados Unidos. «Es muy importante la movilización. Las de Bush y Obama fueron campañas de mucha persuasión y movilización. Trump atrae el voto del cabreo, del anti establishment, de blancos que han perdido trabajos por la globalización», subraya Virgili. En los últimos años ha habido varias oleadas de intentar cambiar el sistema electoral para hacerlo más proporcional y sobre todo más accesible a todos. Las últimas de Obama estuvieron marcadas por las protestas en contra de las trabas en los estados republicanos para el registro. «Muchos latinos tienen dos y hasta tres trabajos así que cumplir los requisitos del registro es muy difícil, por ello, aunque el voto latino es decisivo, este no alcanza a la gran mayoría de esta minoría». No hay un voto latino homogéneo, el cubano tradicionalmente ha sido más conservador que el mexicano. «Sería muy costoso» Si cada comunidad autónoma pudiera elegir por asambleas entre vecinos (caucus), donde el voto no es secreto, o primarias organizadas por cada partido «se ganaría en democracía interna. Pero sería muy costoso por cada región. Serían entonces primarias abiertas pero con registro de cada votante y a qué partido es afín. Podrían votar no solo afiliados, sino simpatizantes e incluso votantes de otro partido», apunta. Para Rubén Herrero, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense, «el proceso norteamericano es más transparente y el electorado participa realmente en los procesos electorales que afectan a sus principales cargos públicos. Los elegidos defienden constantemente su cargo. En España no hay cultura de participación (involucrarse, donar, etc) pero podría hacerse cambiando la ley electoral, algo impensable, en tal dirección hoy en día». El sistema estadounidense se complicaría aún más en caso de que a las presidenciales llegaran tres candidatos con opciones reales de victoria y no dos como ocurre normalmente. Se ha especulado durante meses la candidatura independiente del exalcalde de Nueva York y empresario Michael Bloomberg «para hacer frente a dos candidatos extremistas» como serían Trump y Sanders. Finalmente se ha retirado por temor a quitarle voto al candidato moderado, en este caso Clinton. ¿Qué ocurre si ninguno consigue los 270 compromisarios necesarios? Se pasa a la elección subsidiaria del presidente, en la que la Cámara baja estadounidense (Representantes) elige al presidente entre los tres más votados (en esta hipotético caso Clinton, Trump y Bloomberg). Pero sería por cada estado y en el que todos los representantes tienen que optar por un solo candidato. En 1992, otro magnate, Ross Perot, se presentó y terminó tercero con un 20%, aunque no obtuvo ningún compromisario porque no ganó en ningún estado.
01-03-2016 | Fuente: abc.es
Macri se compromete a «grandes reformas» ante el Parlamento argentino
El presidente de Argentina, Mauricio Macri, cumplió con las expectativas. Describió el Estado de la Nación recibido con crudeza: Una herencia cuajada de ?despilfarro y corrupción en todas las áreas?. Abordó el problema más acuciante para los ciudadanos, ?una inflación del 700 por ciento? acumulada en la última década que confía resolver (hoy está en torno al 30 por ciento) y planteó soluciones, ?grandes transformaciones? sobre las que prometió ?no mentir?. Dicho esto, advirtió que no se hacen ?de un día para otro? y anticipó una reforma del Estado con cambios, entre otros, en la Justicia, el sistema electoral, educación y seguridad. Mauricio Macri, aclamado por la mayoría del Congreso y silbado por el reducto ?kirchnerista? que queda en el hemiciclo, inauguró con un discurso de Estado, (?sin resentimiento y sin rencores?, dijo), pero con honestidad contundente, el periodo de sesiones legislativo. Anunció la ?eliminación del IVA para los productos de la canasta básica de alimentos?, prometió inversiones para la creación de empleo y reiteró sus tres objetivos primordiales: hambre cero, terminar con el narcotráfico y unir a los argentinos. En su intervención, interrumpida en varias ocasiones pero con una solemnidad desconocida en los últimos doce años, aprovechó para pedir la colaboración de todos los partidos y la derogación de las leyes que permitan al país salir ?del default? (suspensión de pagos) tras el acuerdo alcanzado con los fondos de inversión esta semana. ?Dependerá de este Congreso?, lograrlo advirtió consciente de que su coalición, Cambiemos, no tiene mayoría en las Cámaras. ?Este país lo sacamos adelante todos juntos o no lo hace nadie,? reiteró en diversas ocasiones. Las duda sobre si Macri metería el bisturí a fondo en el ?diagnóstico?. como se refirió a la herencia, quedaron despejada en la primera mitad de un discurso donde describió ?un Estado con poca o nula capacidad para resolver sus obligaciones?, la permanente "desidia, incompetencia o complicidad" con "aviones que no vuelan", "rutas de la muerte" y una "decadencia en infraestructuras" injustificable con los ingresos que tuvo el Estado. Recuperar peso El prssidente que apenas lleva en ejercicio tres meses arrojó una secuencia de datos que dibujaban un cuadro de situación con reservas mínimas y derribó el mito del "modelo de inclusión" del que presumía su antecesora Cristina Fernández. ?Pagamos más impuestos que en la década de los noventa? observó al referirse a ?694.00 millones de USA? recaudados por lo que el kirchnerismo considera la ?década ganada?. Todo ello, insistió,pese a disponer de ?más recursos? y aún así, no se tradujo en bienestar ?ni mejoras? ya que el gasto fue mayúsculo como ?la emisión de moneda?. ?Irresponsabilidad, incompetencia? y términos similares acompañaron el discurso de Macri que erizó a los diputados kirchneristas y provocó ovaciones cerradas entre sus filas, ?Sí, se puede?, clamaba el resto del hemiciclo. Mauricio Macri, en la segunda parte de su intervención, desgranó su plan de Gobierno y sus logros en este breve espacio de tiempo en materia internacional (volvieron las visitas de presidentes y las relaciones internacionales cordiales). Asimismo propuso reformar el Código Penal para combatir el narcotráfico, fortalecer la Justicia para luchar contra la corrupción, ?fortalecer su independencia? y transformar el obsoleto y susceptible de diferentes fraudes, sistema de votación. En ese ámbito, planteó unificar todas las elecciones para evitar que los argentinas se pasan el día en las urnas entre elecciones provinciales, municipales y naciones.