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Noticias de relaciones internacionales

09-07-2017 | Fuente: abc.es
Ganar la Casa Blanca con 140 caracteres
Los continuos exabruptos de Donald Trump a través de Twitter ya no son molestos solamente para la prensa, los mexicanos o los demócratas, sino que han empezado a irritar también a sus propias filas. No resulta fácil defender a un presidente que se burla a través de Twitter de una presentadora de televisión por «sangrar abundantemente a causa de un lifting», como ha hecho Trump hace pocos días refiriéndose a Mika Brzezinski. Figuras de peso en el Partido Republicano manifestaron su desacuerdo con el uso retorcido y soez que hace el presidente de la red social. No son los únicos: un estudio de la Universidad de Quinnipiac (Connecticut) publicado en enero revela que el 64% de los estadounidenses quiere que Trump cierre su cuenta personal en Twitter. Los republicanos, ahora escandalizados por los desafueros de su líder en la red, parecen olvidar lo decisivos que fueron los 140 caracteres en la batalla por la Casa Blanca. El propio Trump así lo ha reconocido en varias entrevistas, la última concedida a Financial Times en abril, en la que declaró que «sin los tuits, no estaría aquí». El secretario de comunicación de la Administración Trump, Sean Spicer, ya advirtió del carácter estratégico de Twitter para un presidente enemistado con toda la prensa tradicional. George Lakoff, profesor de Lingüística en la Universidad de California y estudioso del uso político del lenguaje ha llamado la atención sobre la capacidad de Trump de marcar la agenda informativa escribiendo cualquier ocurrencia en su Twitter a primera hora de la mañana. Para Lakoff, un ejemplo palmario fue cuando en marzo de este año, viéndose Trump cercado por la investigación de sus relaciones con el Kremlin, acusó a Obama en una serie de tuits de haber pinchado sus teléfonos durante la campaña electoral. A pesar de no tener pruebas para sustentar su acusación, consiguió que el escándalo, que él mismo comparó con el Watergate que le costó la presidencia a Nixon, copara el debate público durante varios días. Diplomacia tuitera La revolución digital ha alcanzado también a las relaciones internacionales y ha hecho de Twitter el canal de comunicación predilecto para jefes de Estado y ministros, por encima de otras redes sociales como Facebook o Instagram. En 2012 comenzó la publicación anual de Twitplomacy, un estudio que analiza las implicaciones del uso de los 140 caracteres en la diplomacia internacional, la comunicación política y la relación de los ciudadanos con sus líderes. En el informe de 2017 ya se contabilizan 276 jefes de gobierno y ministros de relaciones exteriores de 178 países que utilizan Twitter. Los autores del estudio destacan que, entre los gobernantes del G20, todos excepto uno utilizan Twitter. También seis de los miembros del G7 tienen presencia en la red social. La ausente en ambos casos es la canciller alemana Angela Merkel. El mandatario mundial que más seguidores acumula es el Papa Francisco, con 33 millones repartidos en sus nueve cuentas oficiales en distintos idiomas. El segundo lugar lo ocupa el perfil personal de Donald Trump, seguido por 30 millones de usuarios, de los cuáles se calcula que en torno al 51% son perfiles falsos. Casi empatado con el inquilino de la Casa Blanca está Narendra Modi, primer ministro indio, con solo unos miles de seguidores menos. La inmediatez que proporciona Twitter, así como la alta audiencia que permite alcanzar en poco tiempo, ha hecho que esta red social se convirtiese en un factor político de primer orden en situaciones críticas. Un claro ejemplo fue lo acontecido durante el golpe de Estado en Turquía del que esta semana se cumple un año. Una vez que los militares rebeldes se hicieron con el control de la radio y la televisión, al presidente Erdogan no le quedó otra que recurrir a un tuit para comunicarse con la ciudadanía: «Llamo a nuestra nación a ir a aeropuertos y plazas para defender nuestra democracia y nuestra voluntad nacional». Y fue precisamente esa movilización convocada la que acabó haciendo fracasar la intentona golpista contra un presidente que promulgó leyes para imponer la censura digital durante las protestas de 2013 y calificó Twitter de «fuente permanente de problemas» y «amenaza para la sociedad».
09-06-2017 | Fuente: elpais.com
Merkel cierra en Buenos Aires el regreso de Argentina al eje central de las relaciones internacionales
La canciller y Macri se unen frente a Trump y apuestan por el libre comercio y las alianzas internacionales. Merkel prepara el relevo del G-20 de Alemania 2017 a Argentina 2018
08-06-2017 | Fuente: elpais.com
Merkel cierra en Buenos Aires el regreso de Argentina al eje central de las relaciones internacionales
La canciller visita a Macri para preparar el relevo del G-20 de Alemania 2017 a Argentina 2018
07-06-2017 | Fuente: abc.es
La difícil integración de Centroamérica: un salami a rodajas
Una mayor integración regional es la gran asignatura pendiente de los países latinoamericanos, y todo indica que de momento lo seguirá siendo. Un caso emblemático es el de Centroamérica, que a pesar de constituir una clara entidad geográfica, tener una historia de unidad política y contar con un volumen de población manejable (46 millones de habitantes) sigue sin avanzar de modo sustancial en lo previsto por el Sistema de Integración Centroamericana (SICA). En realidad, cuando se mira de cerca Centroamérica, es la división lo que llama la atención. La región es como un salami ?la forma invita a la imagen? del que se van cortando rodajas, comenzando por un extremo: ?Panamá es el primero que se descuelga en muchos aspectos: no forma parte, por ejemplo, del acuerdo de libre comercio regional con Estados Unidos o CAFTA, y tiene un economía claramente distinta, por virtud del canal. De hecho, Panamá no perteneció a la federación nacida con la independencia de España ?las Provincias Unidas del Centro de América (1823-1824)?, y fue parte de Colombia hasta 1903. ?Costa Rica es el siguiente país que marca distancias. Históricamente no perteneció a la Audiencia de Guatemala, la división administrativa que durante el Imperio Español rigió a los países centroamericanos situados al norte de Costa Rica. La mayor sensibilidad institucional costarricense ha hecho a este país reticente a una progresiva disolución en entes supranacionales con sus vecinos. Así, no forma parte del Parlamento Centroamericano o PARLACEN. ?Nicaragua, sin participar apenas de la cultura mesoamericana precolombina, también ha actuado generalmente por libre, con ciclos políticos algo cambiados respecto a los demás y con una economía poco relacionada comercialmente con el resto de Centroamérica. ?Cortando el salami nos hemos quedado con Guatemala, El Salvador y Honduras, los tres países que constituyen el núcleo de la aspiración integradora centroamericana. Se los conoce como Triángulo Norte y ciertamente presentan diversos problemas compartidos, como la inseguridad pública y el flujo emigratorio hacia Estados Unidos. ?Aunque en 2000 Belice se incorporó al SICA, sistema constituido en 1991 a partir de una organización precedente, ese país anglófono en realidad ha tenido siempre una mayor orientación caribeña, como ha sido el caso de República Dominicana, que ni siquiera forma parte de trecho continental centroamericano y que ingresó en el SICA en 2013. Falta de sintonía «Tenemos una historia común, pero no ha existido unidad política», constata el historiador José Cal, de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC). La región «ha tenido dos cabezas: una es Guatemala, que es el país con mayor peso económico y demográfico, y otra es Costa Rica, que ha contado con mayor desarrollo institucional». Luego ha habido también cabezas de puente para los intereses de Estados Unidos: «evidentemente lo ha sido Panamá, por el canal, pero también lo fue Honduras, donde se desarrolló el modelo concesionario de las compañías bananeras». Por su parte, «Nicaragua ha sido siempre una excepción políticamente hablando» (la singularidad del régimen somocista, luego el sandinista y ahora el impuesto por Daniel Ortega). Tenemos una historia común, pero no ha existido unidad política»José Cal, USAC Se trata de un cierto desbarajuste, en el que «no hay una sincronía de objetivos pensados regionalmente», de acuerdo con el economista Carlos González, consultor de la Asociación de Investigación y No hay sincronía de objetivos pensados regionalmente»Carlos González, ASIES Estudios Sociales (ASIES) de Guatemala. Según destaca, «falta coordinación: Costa Rica tiene una diversificación de exportación pensada solo en intereses propios; Panamá también va a lo suyo, con un canal a su servicio; Nicaragua ha echado mano de las ayudas de Venezuela». Carlos González añade que, no obstante, se producen algunos avances. En sus compromisos con la Unión Europea los países centroamericanos acordaron la integración de las aduanas, algo que Guatemala tiene más adelantado con Honduras, mientras que con El Salvador de momento solo hay un entendimiento inicial. Otro punto en el que se está trabajando es la ley de la competencia: el propósito es crear un ente con actuación en todos los países, aunque existe el riesgo, como precisa el economista de ASIES, de que se trate de una «ley sin dientes» (sin un claro régimen sancionador). Guatemala Con sus 16 millones de habitantes, Guatemala es el país más poblado de Centroamérica. Su capital es también la mayor urbe de la región. Se trata, además, del país con la mayor economía (aunque Panamá y Costa Rica le ganan en PIB per cápita). Guatemala goza de una gran estabilidad macroeconómica, que le ha permitido continuados crecimientos anuales del PIB por encima del 3%. Sin embargo, elevados niveles de pobreza y analfabetismo y deficientes servicios públicos (el hecho de que la mitad de la población sea indígena y mucha viva en zonas rurales dificulta la atención del Estado) lastran la capacidad de liderazgo que Guatemala podría tener en el istmo americano. Los crecientes problemas de narcotráfico e inseguridad complican también esa posición. Cada cual se dice: yo exporto a EE.UU. y que los demás me dejen tranquilo mi mercado interno»Hans Quevedo, asesor gubernamental Para Hans Quevedo, profesor de Relaciones Internacionales y asesor de la Secretaría de Planificación del Gobierno guatemalteco, «Guatemala no ha logrado liderar la región porque no es un ejemplo de riqueza. Los demás países se preguntan: ¿por qué ese país y no nosotros? Ciertamente que aquí hay más transacciones económicas, pero eso no da lugar a un liderazgo político». Quevedo lamenta el escaso progreso en la integración regional. «Los presidentes se reúnen, pero no avanzan una agenda de integración. En cuanto al comercio, la cuestión es que qué va a darle un país a otro si en el fondo todos producimos los mismos productos. Cada cual se dice: yo exporto a Estados Unidos y que los demás me dejen tranquilo mi mercado interno». «Lo más que se ha conseguido», apunta el profesor Quevedo en relación a asuntos de mayor simbolismo, «es una licencia de conducir centroamericana, pero no se ha impulsado un pasaporte único. Para viajar entre Guatemala y El Salvador basta la célula de identificación nacional, pero con Honduras sigue haciendo falta el pasaporte. En cualquier caso, esos contactos no han traído más comercio o turismo, sino violencia».
06-06-2017 | Fuente: abc.es
Guerra a la radicalización de musulmanes en Occidente
Los dos últimos atentados en Inglaterra están haciendo replantear la lucha de Occidente contra el terror yihadista. El ataque del pasado sábado en el Puente de Londres, el más reciente de una larga lista que incluye sangrientos golpes en Mánchester, París, Niza, Berlín y Estocolmo, ha llevado a la primera ministra británica, Theresa May, a rechazar que las cosas vayan «a continuar como hasta ahora». May ha denunciado la tolerancia de la que han disfrutado los extremistas islámicos y apunta medidas como poner coto a los contenidos yihadistas en internet, la reforma de los planes antiterroristas y penas más duras. Ya en 2014, tras conocerse un vídeo en el que el periodista estadounidense James Foley era decapitado por un encapuchado con acento londinense (que resultó ser un británico de origen kuwaití), el entonces primer ministro, James Cameron, tomó plena conciencia de que parte del problema estaba dentro del Reino Unido. En aquel momento adoptó medidas para dificultar los viajes a Irak y Siria, pero, a la vista de lo sucedido después, han resultado insuficientes. «La respuesta al terrorismo yihadista es de naturaleza global y está claro que hay que atacarlo tanto desde el frente interior como exterior, así como de un tercero, el ciberespacio», señala Carola García-Calvo, investigadora principal del Programa de Terrorismo Global del Real Instituto Elcano. En la dimensión interna, indica que, junto con las estrategias contraterroristas que tratan de proteger a los ciudadanos y perseguir a los terroristas, es necesaria la «prevención de la radicalización violenta». Se trata de «ofrecer un proyecto de una sociedad mas inclusiva o cohesionada» que impida que ante una crisis de identidad se busquen respuestas en modelos contrarios a los valores de la sociedad que los albergan. García-Calvo reconoce que en esa línea no se han conseguido hasta ahora los «resultados esperados», por lo que aboga por seguir analizando la forma en que los potenciales terroristas asumen esas ideas. En este sentido, advierte de que «el fenómeno cambia muy rápido» y tiene «gran capacidad de mutación». En los últimos tiempos está muy marcada por las redes sociales, que permiten que los terroristas «lleguen a perfiles de personas que antes no estaban en el radar». La investigadora del Real Instituto Elcano también aboga por campañas para sensibilizar a los ciudadanos para que participen en la «detección temprana» del terrorismo y alerten de comportamientos extraños en su entorno o en las redes sociales. Carola García-Calvo vincula la ola de atentados en Europa con el retroceso en efectivos y en territorio de Daesh en su autoproclamado «califato» en Siria e Irak. A su juicio, «se ha lanzado a la ofensiva ante la pérdida de estatus». Sin embargo, considera que no solo está la respuesta militar, sino que hay que actuar «en origen» para evitar que los yihadistas se hagan fuertes, propiciando «la mejora de las condiciones de vida en esos países y llegando a acuerdos de cooperación para mitigar los problemas intrínsecos». El director del Centro de Atención a Víctimas del Terrorismo y Prevención de la Radicalización de la Universidad Camilo José Cela, Ignacio Sell, ve necesario analizar «con humildad» los «errores en los procesos de integración de las comunidades islámicas en nuestras sociedades». Se refiere a «los sistemas educativos, a la dignificación social y laboral, junto a la realidad multicultural que, sin lugar a dudas, marca la estructura de las sociedades del siglo XXI». Sell aboga por buscar los valores que «una vez nos llevaron a la modernidad: igualdad, libertad y fraternidad». «Si somos capaces de que estos jóvenes sientan como suyos estos principios de convivencia y nosotros aprendemos a actuar en consecuencia, ganaremos la batalla al extremismo», asegura. Uso quirúrgico del ejército También Manuel Muñiz, decano de la Escuela de Relaciones Internacionales del IE, cree que, junto al uso «quirúrgico» de la fuerza militar, «el problema es más profundo cuando uno analiza el origen último de la radicalización de poblaciones musulmanas», que implica «cuestiones de desarrollo económico y de justicia social que van a tardar generaciones en resolverse». Para Muñiz, «las redes sociales son un arma de doble filo». Si bien «ofrecen canales de comunicación y de difusión de ideas a los yihadistas», indica que «también nos ofrecen herramientas para mapear su presencia y comportamiento» y «en algunos casos sirven para anticipar atentados, gestionar sus consecuencias, comunicarse con las personas afectadas y otros». Los expertos coinciden en no emplear de forma habitual recursos excepcionales, como las tropas en la calle. «Si se prolongan en el tiempo, dejan de ser disuasorias», señala García-Calvo. Aunque «los ataques producen alarma social», cree que medidas como «uso de las fuerzas armadas dentro de las fronteras de un país» o la «reducción de derechos civiles» deben reservarse a «casos de inseguridad extrema», apunta Manuel Muñiz.
01-06-2017 | Fuente: abc.es
Hay ambiente de ruptura, pero no está todo decidido sobre la salida de Estados Unidos del Acuerdo contra el Cambio Climático de París, el pacto internacional más amplio para reducir las emisiones a la atmósfera, suscrito por Barack Obama en 2015 junto con otros 95 países y la Unión Europea. El enconado cruce de filtraciones y versiones oficiales que rodea a cada asunto importante que debe gestionar Donald Trump volvió a repetirse ayer. La avalancha mediática que anunciaba la ruptura, citando la intención expresada por él a dos de sus ayudantes y la versión de dos fuentes del entorno, fue seguida de un mensaje de advertencia de la Casa Blanca: «Todavía el presidente no ha tomado una decisión final; será en los próximos días». No exenta de una petición de «cautela», sus portavoces sugerían la posibilidad de que entre el blanco y el negro pueda existir una postura final de grises. ¿Puede Trump salirse ahora del Acuerdo de París? No, no puede denunciar el pacto climático hasta que hayan pasado tres años desde su entrada en vigor, o sea, en noviembre de 2019, y después tardará un año más en tener efecto, según el artículo 28 del Acuerdo de París. Si lo hace estaría sujeto a sus compromisos de procedimiento jurídicamente vinculantes. Si los incumple, violaría el Derecho internacional. ¿Puede EE.UU. denunciar ahora la Convención de la ONU sobre el Cambio Climático? Sí, puede denunciar la convención cuando quiera y es un proceso que tarda un año. Es una medida extrema y "no lo hizo ni Bush", afirma a ABC Teresa Ribera, directora del Instituto para el Desarrollo Sostenible y las Relaciones Internacionales (IDDRI). "Creo que de producirse va a tener una contestación descomunal", señala. Si EE.UU. sale no podría participar en las reuniones y el resto del mundo puede decidir lo que quiera sin él, incluido el introducir sanciones a quienes produzcan sin pasar por el canon de la convención. ¿Qué consecuencias tendría para el resto del mundo? "Si los demás se mantienen firmes ?G-20 menos EE.UU., y los actores fundamentales de la sociedad americana (estados, ciudades, negocios y ciudadanos)? el efecto es relativamente limitado", dice Ribera, que no cree en el efecto contagio. Alden Meyer, de la Unión de Científicos Preocupados, recuerda que en la pasada Cumbre de Marrakech "ni un solo país de los más de 190 que participaron dijo que si Trump sacaba a Estados Unidos del Acuerdo de París, se unirían a él para irse". Lo más dramático es que su salida conllevará la cancelación de todos los programas climáticos en los que Estados Unidos participa con miles de millones de euros para los países en desarrollo. ¿Qué efectos puede tener dentro de Estados Unidos? Algunos analistas advierten de que Trump no será capaz de revertir una caída en el coste de la energía eólica y solar y que su idea de estimular la producción de carbón podría dejar al país atascado en el pasado, mientras países de Europa, Asia y Próximo Oriente, incluso, persiguen una revolución energética renovable. "Gran parte de la industria y los inversores americanos temen además que el resto del mundo pueda introducir medidas restrictivas para el comercio de sus productos, bienes, servicios?", explica Ribera. ¿Habrá contestación social? "Estoy segura de que los ciudadanos americanos van a acudir masivamente a los tribunales y seguramente lo asociarán a derechos y libertades constitucionales de sus ciudadanos presentes y futuros, derechos de salud, de contenido patrimonial o asociados a seguridad y libertad", afirma Ribera. Hay precedentes, como India, Pakistán y Holanda.
26-05-2017 | Fuente: abc.es
«Irak aspira a que España haga más en la lucha contra Daesh»
Ibrahim Al-Jaafari ha concluido la primera visita a España en diez años de un ministro de Asuntos Exteriores. A lo largo de estos días, ha participado en la Conferencia internacional sobre víctimas de violencia étnica y religiosa en Oriente Medio, celebrada en el Palacio de El Pardo, y se ha entrevistado con los titulares españoles de Defensa y de Asuntos Exteriores y ha tenido oportunidad también de estar con Felipe VI. La contribución española en la lucha contra los terroristas de Daesh, atrincherados aún en la ciudad vieja de Mosul y otras localidades iraquíes y la posibilidad de extender la colaboración a otros terrenos ha centrado en buena parte estos encuentros. En la actualidad, más de 500 militares españoles participan en el adiestramiento de las fuerzas iraquíes que combaten a la organización liderada por Abu Bakr al Bagdadi. ¿Qué frutos espera de esta visita a España? Queremos abrir nuevos horizontes en muchos ámbitos bilaterales. España vive una etapa importante de su desarrollo democrático, su economía es muy buena y sus actitudes políticas hacia Irak son muy positivas. He tenido encuentros con el ministro de Asuntos Exteriores, la ministra de Defensa y la Comisión de Relaciones Internacionales, así como con Su Majestad el Rey. He percibido que los dignatarios españoles son personas cultas y capacitadas, por eso siento más la necesidad de profundizar las relaciones entre España e Irak. ¿El Gobierno de Irak está satisfecho con la aportación de España a la lucha contra Daesh, que se centra en la formación de tropas y policías iraquíes, o considera que también debería participar en acciones militares, o incluso en los bombardeos de la coalición internacional? Estamos muy satisfechos con el volumen de la ayuda y el apoyo militar español, pero aspiramos a tener algo más. Necesitamos oportunidades para la formación, apoyo logístico y cobertura aérea, pero tenemos una línea roja: no podemos permitir la implantación de bases militares extranjeras en nuestro territorio. Y no podemos separar el apoyo militar del apoyo en el ámbito económico, que también puede contribuir a la lucha contra Daesh. Quisiera que precisara a qué se refiere cuando habla de cobertura área. «No es ningún secreto que uno de los elementos más importantes en la derrota de Daesh es el factor militar aéreo»No es ningún secreto que uno de los elementos más importantes en la derrota de Daesh es el factor militar aéreo. El primero lo constituyen los soldados que han llevado las armas con valentía y han roto los tentáculos de Daesh, pero no podemos prescindir de la cobertura aérea proporcionada por la coalición internacional, que ha contribuido enormemente al avance de las fuerzas militares iraquíes. ¿Pide que España bombardee con sus propios aviones en Irak? Si nuestro país requiriera este tipo de ayuda, lo pediríamos, siempre en coordinación con las fuerzas aéreas iraquíes y las de la coalición internacional, porque es una cosa muy seria. Nosotros estaríamos abiertos a estudiar una posibilidad así por parte de España. ¿Qué le han respondido en sus entrevistas los ministros españoles? No hemos abordado este tema concretamente, sino la necesidad de continuar los contactos entre España e Irak. He percibido respuestas en general positivas por parte de España. Los detalles de la ampliación del apoyo logístico y militar español a Irak correspondería a los departamentos competentes de ambos países. Usted señala el interés por fortalecer la relación económica. ¿En qué sectores sería? «España tiene oportunidad de contribuir a la reconstrucción de Irak y tener allí un peso muy importante»En el ámbito económico, la colaboración es múltiple. Todos los sectores están abiertos. Cuando el producto tenga un precio competitivo y buena calidad, y rapidez para disponer de él en el mercado, podrá competir en el mercado iraquí. En general, aspiramos a la colaboración económica que contribuya a la conversión de Irak en un país productivo. España tiene oportunidad de contribuir a la reconstrucción de Irak y tener allí un peso muy importante. Irak ha pasado tres guerras y es posible que la guerra contra el terrorismo sea la cuarta, lo que ha fracturado la economía de Irak, que necesita una reestructuración. Es cierto que tenemos crisis financiera, pero no impide que países amigos como España puedan colaborar. Nos consta que la calidad de sus productos es muy alta y sus precios muy competitivos, la relación política es excelente y ha estado al lado de Irak frente a Daesh? Estos son factores que favorecen la presencia de España en el ámbito económico de Irak. Al-Jaafari, en la primera visita de un ministro de Exteriores iraquí a España en diez años- E. Agudo Van siete meses desde que comenzó la ofensiva contra Mosul . ¿Cómo está la situación sobre el terreno? ¿Cuándo cree que se podrá derrotar a Daesh en esa ciudad y en el resto de Irak? Actualmente las fuerzas militares iraquíes avanzan desde el sector oeste de Mosul y la están liberando barrio por barrio. Yo conozco la ciudad muy bien, porque terminé allí mi licenciatura. El problema es que los terroristas de Daesh utilizan métodos sucios para impedir el avance. No combaten con valentía y coraje, sino con salvajismo, con brutalidad, disponiendo grupos de personas como escudos humanos. El balance de la actuación militar es excelente y goza de respeto tanto del propio Irak como de la comunidad internacional. ¿Qué conexión tiene el reciente atentado de Mánchester con lo que sucede en Irak? ¿Es una forma de Daesh de compensar su retroceso militar en Irak y Siria? «¿Qué diferencia hay para los terroristas entre un niño o una mujer iraquíes y un niño o una mujer en Alemania?»Era previsible que atentaría contra civiles en toda Europa. Daesh ha asesinado a más de 300 personas en un atentado contra un centro comercial de Bagdad el año pasado. Ha atentado también contra lugares de culto, tanto mezquitas como iglesias. Para esta organización terrorista es algo normal. ¿Qué diferencia hay para los terroristas entre un niño o una mujer iraquíes y un niño o una mujer en Alemania? Los terroristas de Daesh son brutales. Sus crímenes contra la población civil en Irak son un mensaje de su brutalidad y salvajismo hacia el mundo. ¿Acaso no se ha visto en la televisión que un terrorista de Daesh ha asesinado a su propia madre? ¿Qué se espera de esos terroristas? Es importante la colaboración de toda la comunidad internacional para hacer frente a esta amenaza. En este aspecto, la cultura tiene un papel muy destacado, sobre todo la prensa. Los periodistas tienen incluso más responsabilidad que los políticos y los militares.¿Se han preguntado ustedes cómo puede ser que un terrorista de Daesh mate a su madre o a su padre? Ni un animal lo haría. Lamentablemente, la prensa no ha abordado esta brutalidad de Daesh. Cien años atrás, la gente no se dio cuenta de lo que suponían el nazismo y el fascismo hasta que llegaron al poder. Los periodistas deben defender la humanidad y criticar la brutalidad de los terroristas. El desarrollo de los combates militares no nos debe desviar de la verdadera batalla, el aspecto cultural. ¿Cómo afecta la llegada de Donald Trump al poder a la situación en la región? La elección del señor Trump es un asunto interno del país. A lo largo de su historia, EE.UU. ha elegido 45 presidentes con toda normalidad. En los países donde hay instituciones, hay cierta tranquilidad, porque las instituciones son las que tiene el poder, más que las personas. Hay margen para los presidentes, pero muy limitado. Habrá notado con claridad la diferencia de discurso de Trump en campaña electoral y tras ser investido presidente. Un candidato se dirige en campaña a sus simpatizantes. Cuando entra en el poder, ya forma parte de las instituciones, gobierna para toda la nación y tiene en cuenta lo que permite y no permite la Constitución. Es cierto que sus primeras declaraciones incendiarias provocaron una fuerte reacción. Fue ridículo, por ejemplo, que mencionara siete países de terrorismo y uno de ellos fuera Irak, aunque creo que en eso estuvo mal aconsejado por sus asesores. Al contrario, Irak ha representado la valentía que ha permitido romper los tentáculos del terrorismo. Hemos dejado caro a EE.UU. y al resto de la comunidad internacional que Irak no se puede clasificar dentro del terrorismo, sino que es una víctima del terrorismo y luchando contra él. Tan rápido como se incluyó en esa lista se retiró. Trump ha llamado a hacer una especie de frente común contra Irán. ¿Está Irak dispuesto a participar en él? «Irak no entra en políticas de ejes de unos países contra otros. Nos unen muchas realidades con Irán y no ha invadido nuestro territorio»Irak no entra en políticas de ejes de unos países contra otros. Hay muchas realidades que nos unen con Irán: la geográfica, con 1.400 km de frontera común; histórica; social, con muchos grupos sociales con familiares en Irán, así como intereses y amenazas comunes. Teherán no ha invadido hasta el momento ninguna parte de Irak. Nuestro vecino del norte, Turquía, sí ha entrado 110 kilómetros en territorio iraquí y se ha instalado en la base de Bashica. Hemos rechazado esa intervención, pero aun así mantenemos la relación con Turquía. Irak es un país civilizado, cuenta con la civilización más antigua del mundo y sabe muy bien lo que quiere y lo que no de los países con los que trata. Puede aceptar algunas cosas y otras no tanto, no hace una valoración en blanco y negro. ¿Cómo prevé el día después a que se consiga acabar con la amenaza de Daesh? ¿Qué futuro hay para los millones de refugiados? Como sabe, hay desplazados fuera y dentro de Irak y hemos iniciado un proceso de regreso a sus hogares. Pero los que mejor contribuyen a la reconstrucción es la misma gente de su ciudad. Pero cuando los desplazados vuelven a su lugar de origen, necesitan unos servicios mínimos: hospital, colegios para sus hijos, establecimientos comerciales? Por eso pedimos que la comunidad internacional tenga sentido de responsabilidad y colabore en las tares de reconstrucción de las ciudades liberadas. También tenemos otros objetivos que se están planificando y estudiando, como la forma de administración de esas provincias mediante la gestión local. Tenemos una tarea ingente y esperamos que los países amigos nos brinden su apoyo.
15-05-2017 | Fuente: abc.es
Austria celebrará elecciones anticipadas en otoño
«Con seguridad habrá elecciones, supongo que en el próximo otoño», ha admitido finalmente el canciller federal de Austria, el socialdemócrata Christian Kern, sobre el desenlace de la actual crisis política, en vía muerta desde la dimisión, el pasado miércoles, del líder del conservador Partido Popular (ÖVP) y vicecanciller austriaco Reinhold Mitterlehner. Kern ha descartado un Gobierno en minoría del Partido Socialdemócrata (SPÖ), en caso de la salida de los conservadores de la gran coalición, y desde el ÖVP parece claro que la única opción son las elecciones anticipadas. De hecho, el primero en hablar en voz alta de su convocatoria ha sido Sebastian Kurz, hasta ahora ministro de Exteriores, el político más valorado del país en las encuestas y, con solo 30 años de edad, recién elegido nuevo líder de los conservadores austriacos. ¿Quién es este joven político que tan rápidamente gana relevancia entre los conservadores europeos? Nació en Viena y es hijo de una profesora y un ingeniero, aunque su elegancia y sus modales aristocráticos sugerirían otra procedencia familiar. Su frescura y su don de gentes han servido para rejuvenecer el electorado popular austriaco y su gran reto ahora es robar votos a la extrema derecha del ÖVP «Ser conservador es cachondo» Tras superar los exámenes de selectividad (Abitur) en 2004, pasó por el ejército antes de comenzar la carrera de Derecho y poco después llamó ya poderosamente la atención al frente de las juventudes del ÖVP con su campaña «Schwarz macht geil», algo así como «ser conservador es cachondo», con la que trasladó la propaganda política a las discotecas de moda de la capital austriaca y colocó el logo del partido en el escote de sugestivas azafatas. En 2010 hizo campaña a bordo de vistosos descapotables y repartió preservativos, nuevamente con el logo del partido, y fue ganando apoyos internos gracias a su capacidad de convocatoria, hasta lograr convertirse en secretario de Estado de Integración, puesto desde el que trabajó en la «integración a través del rendimiento» y desde el que convenció a los numerosos escépticos que su anterior trayectoria había levantado dentro del ÖVP. Ministro trending topik Desde 2013, ha ocupado la cartera de Exteriores, con gran satisfacción para los suyos y demostrando personalidad propia y dominio de la situación durante la compleja crisis de los refugiados, a pesar de las tensiones que ésta ocasionó con Berlín y con Bruselas. Desde su silla en el gobierno, ha seguido gestionando personalmente y con maestría sus cuentas en Twitter y Facebook , ha trabado interesantes relaciones internacionales y ha rechazado la oferta del canciller Kern de aplicar una agenda de reformas hasta el final de la legislatura, prevista en principio para septiembre de 2018, convenciendo a su partido de que lo mejor es plantar batalla electoral aquí y ahora, dispuestos a sacar partido de un nuevo comienzo. La gran coalición de gobierno entre socialdemócratas y conservadores, que lleva en el poder tres legislaturas, desde 2007, está terminando de mala manera. Las disputas internas sobre las políticas a aplicar en cuestiones como inmigración, reforma fiscal o educación, mantienen bloqueado el gobierno y Kern ha reconocido que con la elección de Kurz como líder de los conservadores no hay perspectivas de continuidad. Poder personal dentro del partido Kurz ha demandado, para asumir la presidencia de los conservadores, mano libre para definir la línea de la formación y la confección de las listas electorales, lo que reduciría a meramente testimonial el papel de la dirección del ÖVP. Su gran reto es poner freno al anti europeo y de extrema derecha Partido Liberal (FPÖ), que lidera en la actualidad las encuestas con alrededor del 30 % de la intención de voto, ligeramente por encima del Partido Socialdemócrata (SPÖ) y con casi diez puntos más que el ÖVP. Sin embargo, con Kurz al frente, el ÖVP podría tener opciones de aumentar su intención de voto y, según algunos analistas, no tendría reparos en intentar una coalición con los ultras. Otra gran concesión del partido al estrellato de Kurz es la de concurrir a los comicios como «Lista Sebastian Kurz - El nuevo Partido Popular», poniendo el nombre de su líder por delante del de la formación y dejando claro que todo el que espere ascender pasará primero por su mano. El presidente Alexander van der Bellen ha pedido a los partidos políticos «total transparencia» en la convocatoria de las elecciones anticipadas y que pongan fecha cuanto antes a los comicios. Están en ello. El excanciller Kern ha entregado esta misma mañana a Kurz una carpeta con diez proyectos pendientes de ejecución que deberá implementar antes de que abran las urnas, un traspaso envenenado en el que el joven Kurz, en caso de no mostrar una mayor capacidad de ejecución que la que ha llevado a Kern a abandonar el gobierno, podría terminar con sus sueños de canciller austriaco. Entre ellos figura la denominada «Aktion 20.0001», una reforma del sistema educativo que genera enormes discrepancias que es uno de los grandes abortos de la gran coalición, una especie de misión imposible. Esta noche se reunirán ambos con van der Bellen en el Hofburg para fijar el calendario electoral y las responsabilidades de cada uno en este periodo de transición.
09-05-2017 | Fuente: abc.es
Tercera derrota populista
En el momento en el cual suena el Canto de los partisanos, Emmanuel Macron ha entornado los ojos. Y, quizá por única vez en estas semanas, ha exhibido una conmoción verdadera. Es su primer acto institucional. El azar ha querido que la segunda vuelta de las presidenciales se resolviera, este año, en la víspera del 8 de mayo. Y esa fecha, la del fin de la Segunda Guerra Mundial, es una de las dos fiestas mayores (la otra es el 14 de julio) de la nación francesa. La banda militar, ante la llama del soldado desconocido en el Arco del Triunfo, ha entonado ese canto de combate que compusieron, en 1943, tres clandestinos resistentes. No es una canción benévola. Ni dulce. Es el manifiesto tenaz de los que nada pueden ya esperar salvo la muerte: «Aquí, cada cual sabe lo que quiere y lo que hace cuando pasa. / Amigo, si caes, otro amigo sale de las sombras para tomar tu puesto?» Es el himno a la dureza extrema de quien toma las armas en un callejón sin salida. No es difícil dejarse llevar por la emoción estoica de ese canto. Nada que ver con el Macron de 12 horas antes. La música que sonaba a todo volumen durante la celebración en el Carrusel del Louvre era ese pop mestizo que aquí arrasa entre los adolescentes periféricos. Nada, a decir verdad, que imponga ni estoicismo ni grandes emociones. Música para bailar, sin más historia. Las gentes concentradas allí para ovacionar al nuevo presidente sólo tenían un factor de identidad común: eran, en su inmensa mayoría, jóvenes, muy jóvenes. Y muy ajenos a esa jerga a la cual los de mi edad llamamos discurso político. Ninguna identidad étnica: los orígenes asiáticos, europeos o africanos se barajaban indiferentemente en la noche del Carrusel del Louvre. Pero la identidad estaba allí. Más ligada a la edad que a ninguna otra cosa. Y, con la edad, a la vaga esperanza de poder salir de un mundo que nunca fue tan hostil para los recién llegados. La nueva demagogia La exclusión laboral -económica y social, por tanto- de los más jóvenes es, desde hace un decenio y medio, la tragedia irresoluble de Europa. Y sobre esa tragedia se han ido tejiendo peligrosamente los hilos de la nueva demagogia a la que llaman populismo y que no es, en realidad, más que una variedad ligeramente actualizada de los viejos fascismos. En Austria como en Holanda, en Italia como en Alemania o España, la demagogia populista ha sabido explotar -ya a «izquierda», ya a «derecha»- ese malestar hondo que es hoy el de los europeos de menos de cuarenta años: el de los condenados a ser una generación perdida. En Francia, la explotación política de esa angustia tiene un nombre: Frente Nacional. Como en Holanda tiene el suyo: el Partido de la Libertad de Geert Wilders. Y FPÖ en la Austria de Stracher y Hofer. Hofer en Austria y Wilders en Holanda fueron parados ante las urnas por los electores; aunque se hayan enquistado en porcentajes de clientela alarmantes. El problema con el FN francés era, sin embargo, de otra envergadura: la que se corresponde con el papel que, junto a Alemania, juega Francia como columna vertebral de la Unión Europea. De haber vencido Le Pen y haber promovido el referéndum de salida que incluía su programa, la UE hubiera entrado en fase resolutoria. Y, con ello, todo el juego de las relaciones internacionales hubiera sido trastocado. No sucedió. Es el tercer golpe parado. Y el decisivo. A la espera de Alemania. En la noche del 7 de mayo, una muchedumbre de jóvenes, de abigarradas etnias pero por igual franceses, buscaban la identificación generacional que no acaban de hallar en un sociedad exangüe. En la mañana del 8, el joven presidente al cual ovacionaban marcaba su emoción al escuchar el canto de los viejos partisanos. En el puente entre esas dos mitologías tendrá que asentar su triunfo. O será su derrota. Y la de todos.
05-03-2017 | Fuente: abc.es
«Soy mexicana y apoyo con orgullo a Donald Trump»
Paloma Zúñiga, una joven estadounidense de origen mexicano que vive a caballo entre Los Ángeles y Tijuana, se desgañita sobre un pequeño escenario a los pies del monumento a George Washington: «¡Yo apoyo con orgullo a Donald John Trump!», grita ante un grupo de unos 300 fervientes seguidores del presidente de EE.UU. Zúñiga, miembro de Latinos for Trump (Latinos por Trump), participó este sábado en Washington DC en una de las casi 50 actos convocados en apoyo al actual inquilino de la Casa Blanca bajo el título de «Marcha por Trump», con la que sus simpatizantes buscan contrarrestar en las calles las múltiples protestas organizadas desde su elección el pasado 8 de noviembre. En el acto celebrado en la capital estadounidense participaron también activamente representantes del colectivo LGBT y afroamericana, que buscaban mostrar que no solo los blancos heterosexuales están detrás del presidente. De hecho, ejerció como maestro de ceremonias el presidente de «Gays for Trump», Peter Boykin. Paloma Zúñiga- M. T. «Estamos creciendo en gran cantidad», aseguró en inglés Paloma Zúñiga sobre la corriente de hispanos que respalda a Trump, a pesar de medidas contra la inmigración ilegal que han levantado polémica, como deportaciones masivas o la construcción de un muro en la frontera con México. En su encendido alocución, agradeció a Dios que le diera «la oportunidad de decir la verdad». En declaraciones a ABC, explicó que ella creció en Estados Unidos «cuando las cosas funcionaban», mientras que luego «dejaron de funcionar» y fue viendo «el deterioro de ciudades como Los Ángeles o Phoenix». «Cuantos más hispanos llegaban, más problemas teníamos», asegura. Ahora, dice, «ya no quieren hablar inglés, no respetan el país y sus leyes, y así no funcionan las cosas». Por eso se muestra «totalmente» de acuerdo en el muro en la frontera sur que quiere construir Trump, como «una manera de imponer las leyes fronterizas», ya que las fronteras «llevan años abiertas». En este sentido, dice que se trafica «con gente viva y muerta, con drogas y con órganos». «Yo vivo allí», recuerda. M. Trillo Contramanifestación de opositores a Trump Un grupo de contramanifestantes se presentó en el acto de Washington para expresar su oposición a Trump, aunque las fuerzas de seguridad formaron una barrera para impedir que se acercaran a la zona del escenario. Los partidarios del presidente contestaron con gritos de «¡USA, USA!» y «Blus live matter» («Las vidas de los policías importan»). Se pudieron ver también acaloradas discusiones entre miembros de ambos bandos. Enfrentamiento entre seguidores y opositores de @realDonaldTrump en #March4Trump en Washington DC pic.twitter.com/RCxTp0SXgd? Manuel Trillo (@manueltrillo) March 5, 2017Steve Negro, un abogado rubio de 50 años procedente de Filadelfia, niega que Donald Trump genere división en el país. «No nos importa que seas negro, asiático o gay, solo somos gente corriente», asegura ante los asistentes. Tras bajar del escenario, indica a este diario que él está registrado como votante demócrata, pero que no votó por Barack Obama ni por Hillary Clinton. «El Obamacare me cuesta 6.000 dólares al años», apunta como una de las explicaciones de su cambio de voto, al tiempo que dice estar «cansado de las protestas». Otra de las intervenciones corrió a cargo de Dustin Stockton, presidente del Proyecto «América Primero», que toma el nombre de uno de los lemas preferidos de Trump. A su juicio, el presidente está «devolviendo el poder a la gente». La artista Joy Villa y un falso Trump- M. T. También se dejaron ver jóvenes estudiantes. Una de ellas era Riley Pearse, alumna de Relaciones Internacionales de Virginia, que porta una pancarta en la que se lee, entre otros mensajes, «Millenials por Trump». Pearse valora la apuesta de Trump por la reducción de impuestos y, en materia de educación, que quiera reducir el peso del gobierno federal en favor de los estados. «Hay mucha gente a la que no le gusta, pero es porque se creen lo que dicen erróneamente medios como la CNN», señala.