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Noticias de relaciones internacionales

01-01-1970 | Fuente: abc.es
Loca semana de Trump: aparta a Bannon y bombardea la base aérea de Assad del ataque químico
Escudriñar cada semana de trabajo de Donald Trump en la Casa Blanca no es nada fácil, especialmente, por los últimos siete días del actual presidente de EE.UU. Desde el pasado lunes, Trump ha apartado al ideólogo ultra y ex editor de «Breitbart», Stephen K. Bannon, del Consejo de Seguridad Nacional, ha cambiado su posición con respecto a Bashar al Assad, ha bombardeado una base del Ejército sirio desde donde presuntamente lanzó el ataque químico contra civiles, matando a cerca de un centenar de personas, y de paso ha hecho trizas, aparentemente, sus líneas de cooperación con Vladimir Putin y Rusia. Después de conocerse la noticia de la muerte de civiles en la provincia siria de Idlib, la familia Trump con el patriarca al frente se mostró especialmente afectada por la tragedia. El ataque químico «ha tenido un gran impacto en mí. Es posible que mi actitud respecto a Siria y Al Assad hayan cambiado mucho», expresó el presidente. La noche siguiente bombardeó un aeropuerto de Assad. De un plumazo, quiso demostrar que no es el «muñeco del Kremlin», que Estados Unidos está de vuelta y que «Obama fue un blandengue». Dos fotos para reforzar su imagen: por un lado, Obama vestido de calle y un alto mando del ejército presidiendo la mesa de la «Situation room» mientras siguen por las pantallas la operación que mató a Osama Bin Laden; por el otro, un Donald Trump vestido de traje y corbata presidiendo la mesa en su residencia de Florida y arropado por sus asesores más cercanos y altos mandos militares (una sola mujer), en la que visiblemente se intercambian miradas el «yernísimo» Jared Kushner y el «apartado» Steve Bannon, presuntos rivales a la hora de influir en el presidente, según la prensa norteamericana. Este viernes, Kushner y Bannon, los dos asesores que más influyen en Trump, se reunieron y acordaron «enterrar el hacha» sobre sus diferencias, dijo el sábado un alto funcionario del gobierno en un intento por detener las luchas internas que enturbiado el entorno de Trump. Para «The New Yorker», Bannon, ayudado por Breitbart News, la plataforma de alt-right que él impulsó a lo que es hoy, ha tratado de vender su pérdida de influencia como una evolución natural en la estrategia de gobierno de la administración. Dice que fue puesto en el comité para vigilar a Michael Flynn, el primer consejero de seguridad nacional de Trump y que con Flynn fuera, su presencia ya no era necesaria. La revista apunta que Bannon ya estaba en declive al haber perdido el beneplácito de otros asesores, entre ellos la hija y el yerno de Trump, que se han visto avergonzados por grandes derrotas en cuestiones importantes como el Obamacare o el veto a la inmigración. «Para resumir, Trump era un mal presidente que no iba a pasar el año de mandato y que iba a ser destituido? hasta que bombardeó Siria. Estos primeros bombardeos, sin consecuencias para el momento de un régimen que explota continuamente las teorías de la conspiración, me parece que van dirigidos más a Putin que a Assad», sostiene el analista franco-sirio Barah Mikail, fundador de la consultora Stractegia. Si en EE.UU. este volantazo de Trump ha enfurecido a su masa de seguidores de la «derecha alternativa», el influyente troll Milo Yiannopoulos se refirió al ataque como «ese momento en el que tu papi te decepciona», en España ese golpe de mano de Trump ha servido para recuperar el hashtag #NoalaGuerra por medio de esa izquierda que apoya a Assad y Rusia sin fisuras. Para muchos, se trata del enésimo impulso de Trump que, como buena estrella de la televisión y adicto también a su programación, aún hoy consigue mediatizar como nadie sus volantazos. Sin embargo, para Alberto Priego, profesor de relaciones internacionales de Comillas ICAI-ICADE, este giro no responde a una política impulsiva del presidente sino algo meditado de la administración, que se veía venir. «Va a estar más implicado en Oriente Medio, le va a dar más apoyo al Gobierno iraquí, va a marcar más las líneas en Siria y va a volver a tener presencia en Egipto. Así como con Obama los americanos se marcharon de Oriente, con Trump van a tener más presencia. Él va a ser un Reagan probablemente». «The New York Times» consideró el jueves en su editorial que con la decisión de apartar a Bannon elimina una voz extremista de un órgano cuyas políticas son de vital importancia, y que personas con conocimientos reales ayuden a un presidente inexperto en elegir opciones difíciles supone una buena noticia para EE.UU. Según añade, los presidentes anteriores a Trump decidieron que las políticas de Defensa debían estar separadas de políticas partidistas: «Karl Rove, el principal asesor político de George W. Bush, fue excluido de las reuniones del consejo. El nombramiento de Bannon fue condenado ampliamente, no sólo porque era un asesor político, sino también porque era particularmente combativo». Salvo Bush hijo y Obama, todos los presidentes de EE.UU. han seguido las mismas políticas de acción-reacción como Trump ahora A juicio del profesor de Comillas ICAI-Icade, a Trump este último movimiento le va a valer a él para afianzarse en los círculos de poder de Washington y tener menos cuestionamiento de las distintas agencias. «Yo creo que, salvo Obama y Bush hijo, todos los presidentes estadounidenses han llevado las mismas políticas de acción-reacción, Bill Clinton bombardeaba los campamentos en Sudán y Somalia, de Bush padre todos conocemos su intervención en Irak, Reagan atacó desde el aire Libia después de que Gadafi promoviera atentados contra objetivos occidentales.. EE.UU. recupera la posición internacional que ha tenido casi siempre. Con Bush y Obama se rompieron los consensos». Trump ha marcado el territorio decidiendo hasta dónde está dispuesto a llegar y condiciona mucho las negociaciones de Kazajistán sobre Siria, agrega. ¿Y Rusia? Por el momento, Moscú ha trasladado una fragata con misiles hacia la costa de Siria, ha suspendido el memorándum con los Estados Unidos sobre la prevención de accidentes aéreos en ese país y ha subido el tono de confrontación con Washington. El Kremlin denunció la decisión de bombardear el aeropuerto como un «acto de agresión ilegítimo» y advirtió de las consecuencias «extremadamente graves» para la estabilidad internacional que pueden tener esas acciones. «Es parte de una lucha de grupos de élite política y militar, que se han enzarzado en una pelea a vida o muerte», ha interpretado la portavoz de la cancillería rusa, María Zajárova. La diplomática añadió que el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, preguntará sobre las razones del ataque a su colega estadounidense, Rex Tillerson, que visitará Moscú los próximos días 11 y 12. «Yo diría que el accidente no cambia mucho la situación sobre el terreno y Moscú no retrocederá en sus políticas ya que van mucho más allá de Assad», subraya Maxim Suchkov, experto del Consejo de Asuntos Internacionales de Rusia. Turquía vuelve a criticar a Assad Turquía ha vuelto de una manera más sigilosa a su dura denuncia al régimen de Al Assad, al menos al ataque químico, tras meses de acercamiento a sus políticas. «Turquía es la clave en esto. Siempre ha tenido una posición contraria a Assad, se vio obligado a acercarse a Assad porque necesitaba aliados después del golpe de Estado, pero con un cuestionamiento tan grande como tiene Erdogan no puede permitirse pasar por alto lo que ha ocurrido en Siria», comenta Priego, para quien todo esto puede llevar a un futuro sin Assad en lo más alto, pero con su entorno al frente del régimen. Con lo visto esta semana, parece que cuando el corazón de Trump sufre el mundo convulsiona.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Egipto cuenta ya con 83 años en estado de emergencia en el último siglo
El Parlamento egipcio ha aprobado este martes por unanimidad el estado de emergencia, que ha estado vigente en el país 83 de los últimos 103 años y que, según expertos, significará un nuevo revés para su castigada economía, aunque no supondrá grandes cambios con respecto a las restricciones a las libertades. La nueva ley dará amplios poderes a las fuerzas de seguridad y al presidente Abdelfatah al Sisi, pero en la práctica «ya estaban haciendo lo que querían», según dijo a Efe Nathan Brown, profesor de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad George Washington. «Esto puede ser un mensaje para el público de que el régimen está decidido (a actuar) y, para los aparatos del Estado, en especial para el judicial, de que no se interpongan», afirmó el experto en cuestiones legales de Egipto. Las nuevas restricciones tan solo suponen una vuelta de tuerca a las que fueron introducidas en 2015 con la ley antiterrorista, que permite a las autoridades interceptar cualquier comunicación y aplicar la censura, y que creó salas especiales dentro de los tribunales convencionales para juzgar a los terroristas. Esa ley también concedió inmunidad jurídica a las fuerzas de seguridad y endureció las penas por terrorismo, lo que incluye la condena a la horca para los responsables de estas bandas. De una opinión similar es el analista económico egipcio del centro de estudios Carnegie, Amr Adli, que también considera que las autoridades no se encuentran muy limitadas por las actuales leyes. Desde el punto de vista económico, Adli sostiene que la declaración del estado de emergencia «es un mensaje negativo para los inversores porque muestra que hay una inestabilidad política y de seguridad, en un momento en el que el Gobierno propagaba que la situación era estable». Según el analista, lo ocurrido afectará, al menos a corto plazo, al turismo, otra de las principales fuentes de divisas de la maltrecha economía egipcia, además de los ingresos del canal de Suez, que han bajado en los últimos tiempos. El experto consideró que hay que esperar y ver si la situación se estabiliza o si, por el contrario, las autoridades deciden ampliar otros tres meses las medidas excepcionales, el límite permitido por la Constitución de 2014. A pesar de ese límite, el Parlamento puede extender el estado de emergencia sine díe aprobando una nueva ley inmediatamente después del vencimiento del anterior periodo. Eso ya se hace en la provincia del Norte del Sinaí (noreste), donde se ha aplicado el estado de emergencia desde 2014 con el objetivo de combatir a la rama egipcia del autodenominado Estado Islámico, que tiene su base en esa zona pero opera también en otras partes del territorio. El diputado Hasan Mosa opinó en un comunicado que la extensión de las medidas de excepción a todo el país «contribuirá a erradicar el terrorismo». También «acelerará» los juicios por terrorismo, entre ellos a los responsables de los atentados de las iglesias de Tanta y Alejandría, porque permitirá establecer cortes especiales en las que los reos carecen de derecho de apelación. La ley de emergencia también recoge la posibilidad de establecer un toque de queda o llevar a cabo detenciones sin orden judicial, lo que según varias ONG de derechos humanos abre la puerta a todo tipo de abusos. La organización Amnistía Internacional (AI) hizo un llamamiento a evitar violaciones como las que, asegura, están ocurriendo en el Norte del Sinaí, que incluyen «desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias y ejecuciones sumarias». Desde 1914 Egipto ha experimentado breves periodos sin la aplicación de medidas de excepción -el más largo entre 1921 y 1939-, según datos de la Red Árabe para la Información de Derechos Humanos, que denunció que estas no contribuirán a conseguir la seguridad ni eliminar el terrorismo, sino a suprimir aún más las libertades. El expresidente Hosni Mubarak mantuvo el estado de emergencia durante las tres décadas que estuvo en el poder (1981-2011) y este finalmente fue revocado en 2012, siendo una de las demandas de la revolución que destronó al dictador un año antes. Al Sisi lo recuperó de forma temporal después del golpe de Estado de julio de 2013, que puso fin al corto Gobierno del presidente islamista Mohamed Mursi.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump ordena la revisión del acuerdo de EE.UU. con Irán
Durante la campaña electoral, a Donald Trump se le acabaron los adjetivos para denostar el acuerdo nuclear que su antecesor, Barack Obama, impulsó con Irán: catastrófico, calamitoso, «el acuerdo más estúpido que he visto en toda mi vida»? Ahora la Administración que él dirige se ha tenido que enfrentar a un hecho: Irán está cumpliendo las condiciones que le marca el acuerdo para evitar que desarrolle un arsenal nuclear. El martes por la noche, el secretario de Estado, Rex Tillerson, envió una carta al presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, en la que constataba que Irán «ha cumplido hasta el 18 de abril» con sus compromisos. Según los términos del acuerdo, el Departamento de Estado debe informar cada 90 días sobre el seguimiento o no de esos compromisos, y esta era la primera vez que ocurría desde que Trump llegó a la Casa Blanca. La carta, sin embargo, añade que Trump ha ordenador una revisión del acuerdo por el que se levantaron las sanciones a Teherán. La revisión, que será liderada por el Consejo de Seguridad Nacional, deberá determinar si esa suspensión de las sanciones «es vital para los intereses de seguridad nacional de EE.UU.». La misiva insiste en la preocupación de la Casa Blanca por el papel de Irán como «estado patrocinador del terrorismo a través de muchas plataformas y métodos». Salida complicada La aparente contradicción -EE.UU. reconoce que Irán cumple el acuerdo, pero ordena su revisión- es una forma de encajar un problema habitual para Trump: la distancia entre la agresividad de las promesas de campaña -«mi prioridad número uno es desmantelar el desastroso acuerdo con Irán», dijo- y la realidad de las relaciones internacionales. Algo similar ha ocurrido con su intención de abandonar el acuerdo de París sobre cambio climático o de sancionar a China por manipulación de divisas. El acuerdo con Irán establece que Teherán reducirá su capacidad para enriquecer uranio a un nivel que le impida desarrollar armamento nuclear y que permitirá la inspección internacional de sus instalaciones. La salida de EE.UU. del compromiso es muy complicada, ya que se consiguió a través de una negociación concertada con las otras cinco grandes potencias nucleares del mundo: Reino Unido, Francia, China, Rusia y Alemania. No hay detalles sobre cuándo acabará el proceso de revisión ordenado por Trump y cuándo se publicarán sus conclusiones. La noticia se produce en un momento clave, ya que el Congreso de EE.UU. tiene encima de la mesa la discusión de sanciones adicionales a Irán -se le acusa de impulsar el terrorismo en Siria, Irak o Yemen, además de patrocinar a grupos como Hizbulá en el Líbano-, mientras que el país asiático celebra elecciones el mes que viene.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Detenido un médico, hijo de españoles, en los disturbios de Caracas
El médico Oscar Noya Alarcón, hijo de españoles, fue detenido este jueves por agentes de la Guardia Nacional Bolivariana, cuando se disponía a socorrer a unos vecinos de Santa Mónica afectados por los gases lacrimógenos que lanzaron los uniformados para dispersar a los manifestantes. La denuncia la hicieron los usuarios de las redes sociales que colgaron la fotografía del médico mientras era arrestado por los militares en la populosa urbanización de Santa Mónica, uno de los 26 puntos de Caracas donde se realizaban las protestas antigubernamentales. Oscar Noya Alarcón también es un especialista en medicina tropical e hijo del gallego Oscar Noya, científico del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC). Sus padres son fundadores de la Hermandad Gallega de Caracas, miembros del Partido Comunista de España y a la poste chavistas. El médico detenido también es primo hermano de Xoán Noya, viceministro para Asia del Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela, quien además es coordinador de relaciones internacionales de las juventudes del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv). Según Alfredo Romero, director del Foro Penal Venezolano, se han producido más de 1.000 arrestos durante las manifestaciones de protesta desde el 4 de abril, de los cuales 521 personas han quedado detenidas con expedientes y muchas con paradero desconocido.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El terrorista de los Campos Elíseos fue arrestado en febrero por amenazar con matar a policías
Karim Cheurfi, de ciudadanía francesa, es el terrorista abatido por las fuerzas de seguridad galas tras haber tiroteado un furgón policial y asesinado a balazos a un agente de 37 años, según confirmó ayer el fiscal general de París, François Molins. Desde 2001, Cheurfi había sido condenado hasta cuatro veces por distintos delitos. En 2005 recibió una condena de 15 años de prisión -de los que solo estuvo diez- por disparar cuatro años antes contra otros dos policías. Señalado como islamista radicalizado por las autoridades francesas desde el pasado enero, no fue incluido en el Fichero «S» -de seguridad del Estado- por falta de evidencias contundentes: la policía registró la casa de Cheurfi en Chelles, al noroeste de París y donde vivía con su madre, sin encontrar elementos de su radicalización. En octubre de 2015 Cheurfi salió en libertad condicional para viajar Argelia, pero el juez que seguía su caso no lo consideró determinante, según detalló ayer el fiscal Molins. En febrero fue arrestado por haber mostrado su intención de matar a agentes de policía, aunque salió en libertad tras solo un día, según «Le Parisien». Aunque las autoridades sostienen que Cheurfi pudo haber actuado solo, tres personas del «entorno» del terrorista fueron interrogadas y arrestadas ayer y, según el Ministerio de Interior, un segundo sospechoso, en orden de busca y captura por su posible relación con el atentado del 20 de abril, se presentó en una comisaría de Amberes, en Bélgica. Tras el atentado, las autoridades hallaron junto al cuerpo del atacante una nota manuscrita de apoyo a Daesh. En el maletero del vehículo, los investigadores también encontraron una gran bolsa de deporte negra en la que había una escopeta, tijeras de podar, un cuchillo de cocina, un Corán y munición. «Objetivo prioritario» «Como ya se vio hace un año con el asesinato de un policía cerca de París, las fuerzas de seguridad son objetivo prioritario de Daesh que se ha servido de un delincuente común que deseaba su muerte. El terrorista ha asesinado a un agente que tenía lista su entrada en la Dirección General de Seguridad Interior y preparada ya su fiesta de despedida de la policía», asegura a ABC el especialista en geopolítica Harold Hyman, de CNews. El atentado en los Campos Elíseos de París, en el que fue asesinado un policía, marca la recta final de la campaña presidencial francesa. Daesh, que ha protagonizado la mayoría de atentados terroristas en Francia con 238 muertes desde 2015, ha sorprendido esta vez por la celeridad con la que ha reivindicado el ataque, días después de que la Policía frustrara otro supuesto atentado inminente con la detención en Marsella de dos hombres afines a la organización. Solo dos horas después del ataque, Daesh se adjudicó la autoría nombrando a un tal Abu Yussef «el belga» como «nombre de guerra» del responsable, aunque ni el nombre ni la nacionalidad coinciden con la identidad oficial del atacante. «El criminal muerto anoche era francés», indicó el titular de Interior de Bélgica, Jan Jambon en declaraciones a la televisión pública francófona RTBF. Trastornos psicológicos «Aquí, todo el mundo sabía que estaba loco, muy mal psicológicamente», dijo a Afp un vecino del suburbio parisino donde residía el terrorista. Como en el caso del asesino de atentado en Niza, se cree que Cheurfi sufría trastornos psicológicos. «Para comprender el fenómeno actual en Francia hay que analizar la dimensión social, el hecho de que en los barrios menos favorecidos hay un 40% de paro juvenil, gente que ha nacido y ha sido educada en Francia. La crisis de nuestro modelo económico y educativo. También se deben tener en cuenta los problemas psicológicos, en muchas familias de jóvenes que han viajado a Siria el padre estaba ausente. Este fue sustituido por sus camaradas, quienes ofrecen un mundo alternativo, al margen de la sociedad, que consiste en luchar por la sharia. Y en tercer lugar, la yihad», explicaba a ABC en diciembre el islamólogo francés Gilles Kepel. La sola muerte de un policía por los disparos de un terrorista ha trastornado el final de campaña de la elección presidencial francesa. Para Manuel Muñiz, decano de la Escuela de Relaciones Internacionales de IE Business, la reacción ha sido mucho peor que el ataque en sí. «Ha muerto un policía, esto pasa en nuestras sociedades por delincuencia común. La cosa es cómo se sobredimensiona esto hasta provocar un impacto económico por la paralización de toda una ciudad, que está casi en estado de sitio. El terrorismo cuenta con eso para atacar la economía del enemigo».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Iberoamérica rechaza la amenaza militar de Trump a Venezuela
Las mismas naciones democráticas que condenaron la deriva dictatorial de Maduro repudiaron este sábado la amenaza de una intervención militar realizada por el presidente norteamericano, Donald Trump. En primer lugar, Mercosur rechazó sin paliativos el uso de la fuerza, aunque sea para «restablecer el orden democrático» en Venezuela. La única vía que Mercosur considera «aceptable» para la «promoción de la democracia» es el «diálogo y la diplomacia». «El repudio a la violencia y a cualquier opción militar que envuelva el uso de la fuerza es inamovible y constituye la base fundamental de la convivencia democrática, tanto en el plano interno como en el de las relaciones internacionales», afirma la declaración del bloque, integrado por Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, que insisten de todas formas en que «el Gobierno venezolano no puede aspirar a una convivencia normal con sus vecinos en la región mientras no sea restaurada la democracia». Al mismo tiempo, el Gobierno de Perú, que ha estado en primera línea del frente de rechazo a una implantación de la dictadura en Venezuela, presentó este sábado también una declaración de rechazo de cualquier «opción militar» contra Venezuela. En el mismo sentido se manifestó el Gobierno de Colombia:«Rechazamos medidas militares y el uso de la fuerza en el sistema internacional», afirmó un comunicado del Ministerio de Exteriores. Y el de México, que insistió en que los problemas de Venezuela «no se resuelven con medios militares». Por su parte, el chavismo pidió cerrar filas frente a la amenaza militar de Trump y fortificarse frente a la coartada perfecta que este les brinda. «Debemos unirnos en defensa de la paz y rechazar la insolente agresión del presidente de EE.UU.», afirmó el ministro de Exteriores, Jorge Arreaza. Previamente, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, calificó de «acto de locura» las palabras de Trump. «No nos opondríamos a que se llevaran a Maduro como lo hicieron con Noriega en Panamá. Si la intervención se limita a defenestrarlo»Pero en la marcha convocada este sábado para repudiar el encarcelamiento de 13 alcaldes opositores, los manifestantes expresaron su repudio tanto a Trump como al chavismo. «No podemos aceptar ninguna intervención militar extranjera porque, cuando llega, los marines no preguntan si usted es de la oposición o del oficialismo en el momento de disparar», aseguró a ABC un militante del partido Un Nuevo Tiempo. Pero, ante la eventualidad de que el régimen pida cerrar filas junto a Maduro frente al potencial peligro de una invasión, dieron un «no» rotundo. «No nos opondríamos a que se llevaran a Maduro como lo hicieron con Noriega en Panamá. Si la intervención se limita a defenestrarlo y llevárselo para enjuiciarlo. Entonces que lo hagan rápido y se retiren de inmediato porque las consecuencias pueden ser peores», dijo otro manifestante. Con la tensión disparada en el Pacífico y las provocaciones y amenazas de Corea del Norte, nadie podía anticipar en EE.UU. que Trump propusiera abrir un nuevo frente militar. Ni siquiera los dos puntales de la diplomacia ?el secretario de Estado, Rex Tillerson, y la embajadora ante la ONU, Nikki Haley? que comparecieron junto al presidente ante los medios este viernes en su residencia de Bedminster (New Jersey). Trump anunció que no descartaba «una opción militar» para Venezuela, y Haley no pudo evitar cierta sorpresa en la mirada, ni Tillerson un carraspeo. «Estamos en todo el mundo, tenemos tropas en todo el mundo, en sitios muy lejanos. Venezuela no está muy lejos y la gente está sufriendo, y está muriendo. Tenemos muchas opciones para Venezuela, incluyendo la posibilidad de una opción militar, si es necesario», dijo el presidente estadounidense. Preguntado por si esta opción militar sería liderada por EE.UU., Trump no quiso dar detalles: «No hablamos sobre ello, pero una operación militar es algo que sin duda podríamos llevar a cabo». Es un nuevo capítulo de la política de comunicación errática del presidente, que lanza anuncios-bomba sin respaldo en las políticas de su Gobierno y que ponen contra las cuerdas a los portavoces. Hace pocos días, el general H.R. McMaster ?asesor de Seguridad Nacional de Trump y uno de los pesos pesados de la Casa Blanca? aseguró que una intervención militar extranjera en Venezuela no estaba sobre la mesa. «No, no lo creo», dijo McMaster. «Lo que se necesita es que todo el mundo tenga una voz sobre la necesidad de proteger los derechos y la seguridad del pueblo venezolano». Poco después de las declaraciones de Trump, el Departamento de Defensa tuvo que salir a interpretar las palabras del presidente, tratando de no desdecirle, pero dejando claro que no hay ningún plan militar sobre el país caribeño. «El Pentágono no ha recibido ninguna orden en lo que se refiere a Venezuela», confesó el portavoz Eric Pahon. «El Ejército lleva a cabo planes de contingencia para diferentes situaciones. Si se nos requiere, estamos preparados para apoyar los esfuerzos del Gobierno en proteger nuestros intereses nacionales y la seguridad de los ciudadanos de EE.UU.». Maniobra de «distracción» El portavoz fue más allá y en una maniobra de trilero traspasó la culpa del traspiés comunicativo de Trump a su homólogo venezolano: «Cualquier insinuación del régimen de Maduro de que estamos planeando una invasión no tiene fundamento y está diseñada como distracción de sus esfuerzos continuados por deteriorar los procesos e instituciones democráticas». El anuncio de Trump fue criticado ampliamente en redes sociales en EE.UU. como una torpeza del presidente que supone un salvavidas para Maduro, acosado dentro y fuera de Venezuela y que ahora tiene una razón para regresar a la teoría de la intervención imperialista de Washington en su país, que pregona desde hace años. También llegaron críticas desde el Congreso. El senador republicano Ben Sasse (Nebraska) dijo con firmeza que «el Congreso no va autorizar una guerra con Venezuela» y que «no se va a derramar sangre de Nebraska en función de a quién ataca hoy el Ejecutivo». El demócrata Ted Lieu dijo que «la fuerza militar debe ser la última opción, no la primera» y dijo que las declaraciones de Trump eran «imprudentes». Gira de Mike Pence El vicepresidente de EE.UU., Mike Pence, estará este domingo de visita oficial en Colombia, dentro de un viaje que también le llevará a Chile, Argentina y Panamá. Venezuela formaba parte de las discusiones previstas en la visita, y ahora deberá aclarar ante sus socios sudamericanos las declaraciones del presidente. .
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Sudáfrica concede la inmunidad diplomática a Grace Mugabe tras una supuesta agresión
Las autoridades sudafricanas confirmaron hoy que la primera dama de Zimbabue, Grace Mugabe, ha recibido inmunidad diplomática tras la supuesta agresión que cometió contra una joven de Sudafrica a quien golpeó con una alargadera eléctrica en la cabeza. En la gaceta del Gobierno del domingo, la ministra de Relaciones Internacionales y Cooperación, Maite Nkoane-Mashabane, dijo que de acuerdo con los poderes que le confiere la Ley de Inmunidades y Privilegios Diplomáticos y actuando «en el interés de Sudáfrica» reconocía «las inmunidades y privilegios de Grace Mugabe». La primera dama de Zimbabue volvió esta mañana a su país después de días de incógnita en los que no se sabía si se le permitiría abandonar la vecina Sudáfrica ya que la policía emitió una «alerta roja» para que Mugabe no saliera del país. Mugabe fue denunciada el pasado martes por supuestamente golpear en la cabeza a la joven modelo Gabriella Engels con una alargadera eléctrica tras encontrarla en la habitación de su hijo, en un lujoso barrio de Johannesburgo el pasado domingo. Por su parte el Gobierno de Zimbabue reclamó el pasado miércoles inmunidad diplomática para la primera dama con la base de que asistiría con su marido a una reunión de jefes de Estado de la Comunidad para el Desarrollo del África Meridional (SADC) celebrada este fin de semana. La primera dama no hizo finalmente aparición con su marido en la cumbre y medios locales apuntaron a que Mugabe estaba en Sudáfrica para una revisión médica por la herida que sufrió en un reciente accidente de tráfico. Los Mugabe regresaron a su casa hoy después de que las autoridades de aviación de ambos países interrumpieran ayer algunos vuelos, lo que dio pie a pensar que el ataque podría desencadenar un incidente diplomático entre Zimbabue y Sudáfrica. Ante la mala salud del presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, de 93 años, los rumores apuntan a que Grace Mugabe, de 52, podría convertirse en la sucesora de su marido. Zimbabue ha vivido varios meses de protestas sociales contra Mugabe y huelgas a finales de 2016 por la precaria situación económica del país, la corrupción en las clases políticas y la constante represión policial contra cualquier disidencia.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Severo Moto: «Creemos que Obiang está desahuciado por los médicos»
A sus 73 años, Severo Moto confía aún en ver una Guinea Ecuatorial democrática. Presidente del Partido del Progreso, de ideología democristiana y neoliberal y miembro de la internacional Demócrata de Centro, vive en el exilio en España y sigue siendo el más conocido líder de la oposición a Teodoro Obiang, que lleva en el poder desde 1979. Moto habla con ABC sobre los último rumores acerca de la salud del presidente ecuatoguineano. ¿Tienen alguna noticia cierta sobre el estado de salud de Obiang? Las noticias que nos llegan son de que está desahuciado por los médicos. Sabemos que ha estado tratándose en la clínica Mayo de Estados Unidos para hacerse revisiones del SIDA que padece y que, después, últimamente, ha estado en un hospital de Brasil. Hay personas que nos han confirmado que ha estado ingresado allí, no sabemos si para tratarse del Sida o de un cáncer que podría tener. Ahora, algunos aseguran que está en Guinea Ecuatorial, pero creemos que desahuciado. ¿No pueden saberlo con certeza? No, porque quienes están a su alrededor tiene miedo de que se conozca a situación antes de tenerla controlada. Quieren solucionarlo todo en el entorno familiar y está habiendo muchas reuniones de los distintos grupos. ¿De qué grupos se trata? Por un lado está el grupo de su hermano Armengol Ondo Nguema y por otro el de Constancia Mangue, esposa de Teodoro Obiang, que quiere asegurar la continuidad del régimen en su hijo Teodorín (Teodoro Nguema Obiang Mangue), que es actualmente el vicepresidente del país, pero que no es visto con tan buenos ojos por el primer grupo. ¿Cómo consideran desde su partido que debería afrontarse el futuro en Guinea Ecuatorial? En el caso de la desaparición de Teodoro Obiang, según la Constitución aprobada hace un año, sería el vicepresidente, es decir su hijo, quien asumiría el poder. Aunque es un hombre muy cuestionado, nosotros abogamos porque lo haga sólo durante un periodo de seis meses o un año y que se convoquen después elecciones presidenciales libres. Pero, realmente, ¿piensan que eso es posible, conociendo la personalidad de Teodorín? Desde la oposición, estamos intentando lograr el apoyo de la comunidad internacional. Toda la oposición de peso está fuera del país y quiere regresar, pero tiene que hacerlo con el amparo de la comunidad internacional, porque, de lo contrario podría haber represalias contra los dirigentes o contra sus seguidores. ¿De qué forma debería concretarse ese apoyo internacional? Una posible opción es crear una fuerza de interposición, ya sea de la ONU, de la UE o de España, que ponga orden en ese periodo de transición, en el que deberíaa haber una amnistía general y la puesta en libertad d ellos presos políticos. ¿Han tenido alguna respuesta a sus gestiones? Hemos recibido respuesta de la Alta Representante para la Política Exterior de la UE, Federica Mogherini, a una carta que le enviamos todos los grupos de la oposición, con la excepción de los socialistas del CPDS y de Ciudadanos por la Innovación. Estamos pendientes de que se concrete la fecha para una reunión en la que podamos exponer nuestras ideas. ¿Y por parte de España? Las cartas que remitimos al Rey son enviadas al Ministerio de Asuntos Exteriores y normalmente allí mueren. También nos hemos dirigido al presidente del Gobierno y esperamos hablar con el secretario de Relaciones Internacionales del PP, José Ramón García Hernández. ¿No se consideran apoyados por el Gobierno español? Con Felipe González en el Gobierno y el PP en la oposición el respaldo económico y político fue absoluto. Y después, también cuando gobernaba José María Aznar. Pero todo cambió cuando llegó Rodríguez Zapatero y con unos ministros marcados como amigos de Obiang. A partir de ese momento, la oposición guineana en el exilio en España no existe. Y a mí incluso intentaron que me fuera retirado el derecho de asilo e involucrarme en un intento de golpe de Estado, que después los tribunales españoles han dejado claro que era falsos. En cuanto al Gobierno de Mariano Rajoy, desde luego no nos ayuda como hizo Aznar, pero, al menos, no nos persigue como en los tiempos de Rodríguez Zapatero.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El nuevo gobierno de Austria se posiciona contra Merkel
Austria tiene desde hoy un nuevo gobierno que se proclama europeísta, pero demanda mayor papel para los estados nacionales y se aleja claramente de las líneas maestras socialdemócratas de la política europea. La composición del gobierno y el programa exponen voluntad de ruptura con la hegemonía política y cultural de la izquierda habida en Austria a lo largo de prácticamente medio siglo. El nuevo canciller, Sebastian Kurz del Partido Popular (ÖVP), y el vicecanciller Heinz Christian Strache del Partido de la Libertad (FPÖ) presentaban hoy el nuevo gobierno que entre sus principales objetivos tendrá el refuerzo de la seguridad interior y represión de la delincuencia, radical restricción a la inmigración, protección familiar, reforma educativa con el retorno de exámenes y fomento del rendimiento, una general liberalización económica, anuncio de rebajas fiscales y fomento de la inversión. La coalición ha querido tranquilizar a aquellos que dentro y fuera del país temen las intenciones del FPÖ al que muchos tachan de ultraderechista. Queda por ejemplo explícitamente descartado en el programa de gobierno cualquier iniciativa, también un referéndum, para promover la salida de Austria de la Unión Europea. «Austria será un miembro leal que se someterá siempre a las decisiones de la mayoría», dijo el líder de ese partido, el vicecanciller Strache. Las primeras reacciones hablan de una política de pequeños pasos para no asustar a nadie. Pero todas en la dirección ideológica. «Todos en la dirección correcta» que dijo Strache. Reparto de ministerios Adversarios de esta alianza y los socialistas en plena crisis existencial critican que finalmente el FPÖ se haya hecho con los ministerios de Interior, Defensa y Exteriores, aunque la titular de esta cartera es una independiente, experta en relaciones internacionales formada en Israel y EE.UU. que habla siete idiomas. Los intentos del jefe del Estado, Alexander Van der Bellen, de evitar que Interior y Defensa quedaran en manos del FPÖ también han fracasado. Fue toda una señal que la nueva coalición presentara al Gobierno en el monte Kahlenberg que se alza junto a Viena. Allí celebraron misa las tropas cristianas bajo el mando del Rey Sobieski antes de lanzarse sobre las tropas turcas que asediaban la ciudad en 1683. Sonriente, Kurz restaba importancia simbólica al lugar. Clara y unificadora es sin duda la voluntad de poner fin a la política de inmigración de las pasadas décadas. Como de romper con la canciller Merkel en sus intenciones de instaurar cuotas a los países. «La solución a la inmigración ilegal no está en su reparto». Hoy, canciller y vicecanciller dejaban así claro que el grupo de Visegrado de Hungría, Polonia, Chequia y Eslovaquia tienen ya un nuevo y firme aliado en su frente contra Merkel.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El prolongado invierno de Súper-K
En el otoño de 1972, Nixon aspiraba a un segundo mandato en la Casa Blanca. Quitándole importancia a ese «robo de tercera» en el edificio Watergate, el presidente alardeaba de haber logrado cambiar la inercia de la Guerra Fría. Mérito al que Henry Kissinger, su gurú internacional, se empeñó en añadir una tentativa solución para la guerra de Vietnam antes de la cita electoral de noviembre. El 8 de octubre de 1972, un soleado domingo de otoño en París, Kissinger y el comunista Le Duc Tho volvieron a negociar. Para romper el hielo, se pusieron a hablar del hipódromo de Auteuil, situado en el Bois de Boulogne y con parte de su trazado cubierto por árboles. Según comentó Kissinger para ganarse a su interlocutor, en ese tramo oculto a la vista del público es «donde los jinetes deciden quién ganará». Descrito por sus admiradores como un león en su prolongado invierno, Kissinger sigue buscando cuatro décadas después toda la complicidad posible para racionalizar sus aportaciones como intelectual y practicante de la diplomacia americana. Además de mantenerse como una referencia casi inevitable para la política exterior de Estados Unidos, incluidas tutorías privadas para Donald Trump, su más reciente alumno. Con un exquisito sentido de la oportunidad ante una inquietante coyuntura global, Súper-K publicó hace tres años el que pasa por ser su último libro: «Orden Mundial». Magistrales reflexiones sobre el carácter de las naciones, el curso de la historia y su creencia en la Realpolitik que empezó a fraguar en Harvard con su tesis doctoral de 1957 sobre la restauración de la paz tras las guerras napoleónicas. En estas reflexiones de salida, no hay ni choque entre civilizaciones a lo Huntington ni un triunfante final de la historia al estilo Fukuyama. Se trata más bien de su gran obsesión: la búsqueda de un equilibrado orden mundial desde el realismo. Sin duda, una visión escéptica de las relaciones internacionales que evita como algo bastante peligroso mezclar política exterior con valores morales. Kissinger, con Margaret Thatcher en 1974 - ABC El modelo de orden mundial que Kissinger considera como arquetipo no es otro que la Paz de Westfalia, negociada en Europa al final de la Guerra de los Treinta Años (1618-1648). A su juicio, las condiciones en el Viejo Continente en mitad del siglo XVII se asemejan llamativamente a las del mundo actual: «Una multiplicidad de unidades políticas, ninguna lo suficientemente poderosa como para derrotar a todas las demás, muchas pegadas a filosofías contradictorias y prácticas internas, en búsqueda de normas neutrales para regular su conducta y mitigar conflictos». Completamente agotados y endurecidos por la batalla, la Paz de Westfalia abandonó sigilosamente viejas formas jerárquicas al uso. Hasta el punto de que, según recuerda Kissinger, en esta escenificación de igualdad absoluta se pusieron de acuerdo para acceder a la sede de negociación a través cada uno de su propia puerta, obligando a la construcción de múltiples entradas. Consagración de los Estados En aquel primer congreso diplomático moderno se adoptaron una serie de principios claros. De todos ellos, el más relevante sería consagrar al Estado -no los imperios, dinastías o religiones- como «bloque constructor del orden europeo». Una base estatal completada con autonomía soberana. El resultado sería «un sistema de Estados independientes que evitan interferir en los asuntos domésticos de otros y que controlan sus ambiciones a través de un equilibrio general de poder». Para Kissinger no hay duda de que el sistema de Westfalia fue un preludio de modernidad. Tanto por su énfasis en «lo práctico y ecuménico» como por establecer un orden basado en «la multiplicidad y la moderación». Y para mediados del siglo XX, la gran prueba de su triunfo es que «ese sistema internacional estaba en vigor en todos los continentes». Como encarnación del paradigma realista, Kissinger ha sido fiel a su pesimismo. Y motivos no parecen faltarle en la actualidad. Ante la brutalidad desatada por el autodenominado Estado Islámico en Irak y Siria, el autor destaca la carencia de «reglas comunes salvo la ley de la fuerza superior». A su juicio, tampoco parece existir alivio en la proliferación de armas de destrucción masiva y las atrocidades genocidas. Una larga lista de amenazas a la que se suman cuestiones como la peligrosa anarquía del ciberespacio, que en su opinión ha «revolucionado las vulnerabilidades» de un mundo cada vez más online y digital. Con un panorama internacional que oscila entre lo problemático y lo catastrófico, Kissinger argumenta que todo el mundo «de forma insistente, a veces casi desesperadamente, busca un concepto de orden mundial» y, sobre todo, equilibrio. Especialmente en un momento de nuestra historia cuando «el caos amenaza por todas partes con una interdependencia sin precedentes». Súper-K despide su libro con un alarde de recato intelectual: «Hace mucho tiempo, en mi juventud, fui lo suficientemente orgulloso como para considerarme capaz de discernir el significado de la historia. Ahora sé que el significado de la historia es una cuestión que debe ser descubierta, no declarada».