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Noticias de relaciones exteriores

01-01-1970 | Fuente: abc.es
El extraño «ataque acústico» contra diplomáticos de EE.UU. en La Habana
El episodio podría formar parte de una comedia de medio pelo situada en los tiempos más duros de la Guerra Fría. Varios miembros de la delegación diplomática de EE.UU. en La Habana fueron objeto de un extraño «ataque acústico» que ha provocado daños graves de salud al menos a dos de ellos, que han tenido que regresar a territorio estadounidense para recibir tratamiento. Al parecer, el ataque se produjo con un aparato acústico sofisticado que opera fuera del rango auditivo humano y que fue instalado dentro o fuera de las casas de los diplomáticos estadounidenses en la capital cubana, según aseguraron fuentes del Departamento de Estado a la cadena CNN. Hay muchos detalles del suceso que se desconocen: el número de diplomáticos afectados, cómo se produjo exactamente el ataque y, sobre todo, quién está detrás de él. Las autoridades cubanas han asegurado a sus colegas estadounidenses que no tienen nada que ver con el suceso, y una de las especulaciones apunta a que podría tener que ver con un tercer país que quisiera responder a otras medidas de EE.UU. o que tuviera la intención de aumentar la tensión entre Washington y La Habana. Lo cierto es que los incidentes se produjeron desde finales del año pasado en diferentes localizaciones y uno de los afectados que ha regresado a EE.UU. tiene problemas de sordera. Al principio de los ataques, los síntomas que mostraban algunos diplomáticos estadounidenses se parecían a una conmoción cerebral. La repatriación por motivos de salud de los diplomáticos causó una respuesta de EE.UU., que expulsó a dos miembros de la legación cubana en Washington. Su salida ocurrió a finales del pasado mes de mayo. El Gobierno de EE.UU. solicitó su vuelta a Cuba, que ya se ha producido. Según las fuentes consultadas por CNN, los ataques sonoros se han dejado de producir «por el momento». «Nos tomamos estos incidentes muy seriamente», dijo Heather Nauert, portavoz del Departamento de Estado, «hay una investigación en marcha en estos momentos». Al parecer, el FBI está participando en estas pesquisas y Cuba ha mostrado su voluntad de cooperación y permitirá a los agentes llevarlas a cabo en la isla. Los enviados diplomáticos de EE.UU. en Cuba siempre han sufrido el acoso de las autoridades de la dictadura castrista. Eran vigilados constantemente y la entrada forzada en sus residencias y vehículos eran el pan de cada día. Esa situación cambió tras el restablecimiento de relaciones diplomáticas impulsado por Barack Obama y Raúl Castro en 2015. Tampoco se tenía constancia de ataques sonoros de esta naturaleza. El momento de los ataques coincide en el tiempo con la llegada al poder de Donald Trump, que revirtió algunas políticas de Obama sobre normalización de relaciones, pero que dejó abierta la embajada en La Habana. «El Gobierno cubano tiene la responsabilidad y la obligación de proteger a nuestros diplomáticos según lo que establece la Convención de Ginebra», dijo Nauert. Por su parte, La Habana insistió en desmarcarse del ataque. «El Ministerio enfatiza categóricamente que Cuba jamás ha permitido ni permitirá que el territorio cubano sea utilizado para cualquier acción en contra de funcionarios diplomáticos acreditados ni sus familiares, sin excepción», dijo un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores, que reiteró «la disposición a cooperar para lograr el esclarecimiento de esta situación». También calificó de «injustificada e infundada» la expulsión de sus diplomáticos en Washington, a los que EE.UU. permitirá regresar una vez se haya aclarado el incidente.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump renegocia con México y Canadá un pacto proteccionista
Al anunciado proteccionismo comercial de Donald Trump le ha llegado la hora de la verdad, la prueba del nueve. El gran símbolo de su «America First», el que criticó con ahínco en campaña como «el peor acuerdo firmado por Estados Unidos en toda su historia», música celestial para el trabajador blanco de los estados industriales que volcó las urnas en su favor, está en la mesa de conversaciones. Washington acoge hasta el domingo a estadounidenses, canadienses y mexicanos, en la primera ronda para una renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN o NAFTA, por sus siglas en inglés) que Trump forzó antes de sentarse en el Despacho Oval y que se halla bajo su amenaza de ruptura, si el resultado no es de su agrado. Aunque todos los países aseguran que su actualización puede beneficiarles, el peso político del proceso arranca con un intento del presidente de Estados Unidos de inclinar la balanza a su favor, nunca mejor dicho. Con su mentalidad empresarial, Trump está obsesionado por el déficit con México, que suma ya los 63.000 millones de dólares, en un alza imparable desde el superávit de 1.300 millones con el que partió cuando el TLCAN entró en vigor en 1994. Su otra gran aspiración es controlar la aplicación del renovado pacto comercial, para lo que pretende suprimir el órgano tripartito que ha dirimido las disputas hasta ahora, con el nada disimulado fin de tomar las decisiones en función de los intereses de Estados Unidos. Sus socios se oponen. Larga negociación El arranque de las conversaciones en principio se limitará a una exposición general de planteamientos generales a cargo de cada delegación, que en última instancia liderarán, los secretarios de Estado y de Comercio, Rex Tillerson y Wilbur Ross, por Estados Unidos; la jefa de la diplomacia canadiense, Chrystia Freeland, quien adelantó que la mejora de las condiciones para los trabajadores y la protección medioambiental serán algunos de sus objetivos, y el secretario de Relaciones Exteriores de México, Luis Videgaray, al que los expertos atribuyen la labor más difícil, dada la enorme dependencia del TLCAN que arrastra su país. Ni más ni menos que el 80 por ciento de las exportaciones mexicanas tienen como destino el suelo estadounidense, principalmente bienes manufacturados y agrícolas. Los optimistas calculan que con un máximo de nueve encuentros se cerrará el acuerdo a finales de 2017. Para los pesimistas, la renegociación puede durar dos años. Impulsado por el republicano Ronald Reagan, aunque suscrito ya por el demócrata Bill Clinton hace 23 años, el TCLAN-NAFTA engloba a un mercado de 482 millones de habitantes. Pese a contar con sólo un 7 por ciento de la población mundial, supone el 28 por ciento de su Producto Interior Bruto.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Chile concede asilo a cinco magistrados venezolanos designados por la oposición
Este martes se cumplió un mes de la designación oficial de los 33 nuevos magistrados del Tribunal Supremo de justicia, a los que el régimen de Nicolás Maduro se encargó de expulsar y aplastar. Cinco de los jueces afectados recibieron este martes asilo del gobierno de Chile después de haberse refugiado en la Embajada chilena en Caracas. El otorgamiento de asilo lo anunció el ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Heraldo Muñoz, «como es de conocimiento público, desde hace algunas semanas, cinco ciudadanos venezolanos que tenían la condición de magistrados elegidos por la Asamblea Nacional han estado en calidad de huéspedes en la residencia de nuestra embajada en Caracas». Los beneficiarios son los magistrados Elenis del Valle Rodríguez Martínez, Luis Manuel Del Valle Marcano Salazar, José Fernando Núñez Sifontes, Beatriz Josefina Ruiz y Zulema Del Valle. La mayoría de los jueces, nombrados por la Asamblea Nacional, vive en clandestinidad debido a la cacería ordenada por Maduro en el exilio o refugiados en embajadas latinoamericanas y otros en los sótanos del Sebin, la tenebrosa policía secreta, que es el terror de los 676 presos políticos venezolanos. Hace 30 días cuando fueron designados y juramentados en asamblea pública en la Plaza Alfredo Sadel de la caraqueña urbanización Las Mercedes, nadie se imaginó que el acto iba a terminar en una frustración colectiva. Lo que debió ser un día de celebración y motivo de orgullo en la carrera de un jurista se convirtió 24 horas después en una pesadilla de la que ninguno ha podido escapar. En ese momento la oposición vivía una oleada de protestas antigubernamentales contra la ruptura del hilo constitucional que había iniciado el tribunal supremo, brazo jurídico de Maduro. La dura represión contra las protestas había dejado unos 126 muertos, cientos de heridos y detenidos. El parlamento, controlado por la oposición, decidió nombrar entonces a los 33 magistrados que habían concursado con sus credenciales y experiencia seis meses atrás, cumpliendo todos los requisitos exigidos por la constitución. El primero en caer preso fue el juez Angel Zerpa. Desde entonces permanece preso el primer día le mantienen encerrado en un baño del Sebin (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional). Como protesta se puso en huelga de hambre y la familia teme que su estado de salud se complique. El juez Zerpa ha perdido más de 10 kilos con la huelga de hambre. «Está en condiciones muy deplorables, no lo dejan verlo, ni siquiera a sus familiares. Su salud es delicada y se está desestabilizando», cuenta el diputado Carlos Berrisbeitía. También se encuentran detenidos los jueces Zuleima González y Jesús Rojas Torres El diputado Berrisbeitía lamenta que los 33 magistrados «cuentan con orden de captura. No se le ha abierto ningún tipo de proceso judicial ni posibilidad de defender sus derechos que han sido violados por la justicia chavista». Tras ser nombrados por la Asamblea Nacional, los bienes y las cuentas bancarias de los magistrados han sido congeladas. «Han violado sus derechos humanos. Como abogados sabían los riesgos. Ellos piensan seguir resistiendo. El problema lo tiene Maduro, que está quedando aislado», dijo Berrisbeitía. El resto de los magistrados se exiliaron bien en Colombia como es el caso de Gonzalo Oliveros, Rafael Ortega, Gonzalo Álvarez, Rubén Carrillo, Evelin de D?Avolio, Cioly Zambrano, Rommel Gil, José Luis Rodríguez, bien en Estados Unidos en el caso de los jueces Miguel Ángel Martín, Alejandro Rebolledo, Antonio Marval, Ramsis Ghazaoui, Domingo Salgado, Thomas Alzuru, Pedro Troconis, Cruz Alejandro Graterol y Gabriel Calleja. Los magistrados continuan su trabajo desde fuera de las fronteras venezolanas con el objetivo para restituir la Democracia, la Justicia y Libertad de Venezuela y de todos los presos, perseguidos y asilados políticos.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Misión imposible para el nuevo embajador ruso en Washington
Anatoli Antónov, de 62 años, acaba de ser nombrado embajador plenipotenciario de Rusia en los Estados Unidos. El lunes firmó el presidente Vladímir Putin el decreto con su designación después de que su homólogo norteamericano Donald Trump diera el visto bueno el mes pasado. Antónov sustituye así al inefable Serguéi Kisliak, situado irremisiblemente en el foco de la polémica por la prensa estadounidense por sus frecuentes contactos con el entorno directo de Trump durante la campaña electoral del año pasado. Pero Antónov, un diplomático avezado en cuestiones de desarme y con fama fundada de negociador hábil, lo va a tener muy complicado. Hacía tiempo que las relaciones entre Washington y Moscú no estaban tan crispadas como ahora, pese a las esperanzas que el Kremlin había depositado en el actual inquilino de la Casa Blanca. El último encontronazo entre las dos grandes potencias ha sido la decisión de Estados Unidos de suspender la tramitación de visados a los ciudadanos rusos a partir de hoy miércoles. No afectará por el momento a los que pretendan emigrar a EEUU, pero sí a los que se proponían cruzar el charco en viaje de negocios, de estudios o de simple turismo. En la web consular estadounidense de Rusia se asegura que la normalidad en los trámites se restablecerá el 1 de septiembre, pero sólo en Moscú y con un volumen mucho menor. Los consulados norteamericanos en las ciudades rusas de San Petersburgo, Ekaterimburgo y Vladivostok continuarán sin atender demandas de visado hasta nueva orden. "En virtud de las medidas adoptadas por Moscú para reducir el número de miembros de la misión diplomática de EEUU en Rusia, a partir del 23 de agosto de 2017, suspendemos la tramitación de visados de no inmigrante en toda Rusia", informa el comunicado diplomático. El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, reaccionó a la medida lamentando que "los autores de esas decisiones vuelven a intentar provocar descontento entre los ciudadanos rusos hacia la política de sus dirigentes". Distintos responsables rusos han advertido que habrá represalias. Pero lo cierto es que Putin ordenó el mes pasado reducir en 755 personas, a partir del 1 de septiembre, el número de diplomáticos y colaboradores estadounidenses que trabajan en Rusia cuando tan sólo fueron 35 los diplomáticos rusos expulsados de EEUU el pasado diciembre. Fue el todavía entonces presidente Barack Obama quien lo ordenó. "Hemos procedido a organizar la salida del país de los empleados que no podrán seguir desempeñando sus funciones en Rusia", subraya también la nota publicada en la web consular norteamericana. Putin decidió diezmar a finales de julio la legación diplomática de EEUU en Rusia como respuesta a la reciente ampliación de sanciones aprobada por el Congreso y Senado norteamericanos, firmada finalmente por Trump, para castigar una vez más a Moscú por su destacado papel en la génesis y desarrollo de la crisis ucraniana, anexión de Crimea incluida, y por sus esfuerzos por influir en el resultado de los comicios presidenciales celebrados el año pasado en Estados Unidos. Pero Antónov tendrá que bregar no sólo con todos estos problemas. También con las permanentes discrepancias entre los dos países a propósito de Siria y de lo que hay que hacer con el dictador Bashar al Assad. La posibilidad de que Estados Unidos venda al Ejército ucraniano cohetes antitanque para desarbolar a los rebeldes separatistas del este de Ucrania también pone los pelos de punta a la élite rusa. Los expertos del Centro Carnegie de Moscú catalogan al nuevo embajador ruso en Washington como "un partidario de la línea dura". "Nos espera un gran trabajo: salir de este atolladero. Pero eso no significa ceder" ante Estados Unidos, afirmó Antónov hace tres meses. Nacido el 15 de mayo de 1955 en Omsk (Siberia), el flamante embajador ruso finalizó sus estudios en el Instituto Estatal de Relaciones Exteriores de Moscú (MGIMO) en 1978 y empezó a trabajar en el servicio diplomático de la Unión Soviética. Se doctoró más tarde con una tesis sobre el control de armamentos nucleares, convirtiéndose así en unos de los principales especialistas en cuestiones de desarme dentro del Ministerio de Exteriores. A partir de 2009, encabezó la delegación rusa en la negociación del nuevo tratado de desarme nuclear START, firmado en Praga el 8 de abril de 2010, por Obama y el entonces presidente ruso, Dmitri Medvédev. Al año siguiente, Antónov fue nombrado viceministro de Defensa encargado de la cooperación tecnológico-militar con países extranjeros. Una de sus funciones era entonces mantener reuniones regularmente con los agregados militares de distintas embajadas destacadas en Moscú. Tiene numerosas fotografías de aquella época publicadas vestido con uniforme militar. Sin embargo, como sostiene su colega, el viceministro de Exteriores, "no es un general, los civiles que sirven en el Ministerio de Defensa también llevan uniforme". Precisamente por estar vinculado entonces al Ejército, Bruselas le consideró implicado en el despliegue de tropas rusas en Ucrania y en la anexión de Crimea y le sancionó cerrándole el paso a la UE. Volvió al Ministerio de Exteriores en diciembre de 2016 en calidad de viceministro y, pocas semanas después, empezó a hablarse de su posible nombramiento como embajador en Washington. Habla perfectamente el inglés y el birmano y tiene una hija.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Donald Trump amenaza a los republicanos para que apoyen el muro con México
Donald Trump ha vuelto a mostrar su versión más auténtica. Alejado del corsé del Despacho Oval, donde acababa de doblegarse al establishment aprobando una nueva estrategia para la guerra de Afganistán, el indomable hombre de negocios metido a presidente se enfundó su traje de outsider y arremetió contra todos. El mitinero Trump eligió Arizona, uno de los estados fronterizos con México, para resucitar su promesa de construir el muro, y esta vez con amenazas. Sus fieles gozaban de sus gesticuladas arremetidas en el interior del polideportivo de Phoenix, mientras en el exterior, a los voceros de la extrema derecha y la extrema izquierda sólo les separaba un fuerte cordón policial. La tensión por los disturbios racistas de Charlottesville sigue viva. El presidente avisó al Congreso de que provocaría «el cierre del Gobierno Federal si no aprueba» la partida económica para poner en marcha su proyecto, «imprescindible para hacer más seguro nuestro país». Pero el verdadero desafío corresponderá a los suyos, los republicanos. En la actualidad, es precisamente el dinero destinado a elaborar proyecto del muro uno de los puntos de desacuerdo entre los conservadores y los demócratas para aprobar la ley presupuestaria. El límite para que el Gobierno Federal entre en suspensión de pagos es el 1 de octubre. La advertencia de Trump apunta la mayoría republicana, a la que exigió el miércoles en Twitter que apruebe las cuentas del ejercicio con sus 52 senadores, frente a los sesenta que ahora son necesarios. «Eso es lo que harían los demócratas», arengó en el mitin la noche anterior. Pero por ahora los republicanos prefieren no forzar la situación ejerciendo lo que se conoce en el Congreso estadounidense como filibusterismo parlamentario, que en este caso consistiría en una interpretación interesada de la mayoría de la cámara en beneficio propio. Ni siquiera está claro un hipotético voto favorable de todos los senadores, ya que algunos se han mostrado abiertamente contrarios a la construcción del muro con el país del sur. El mensaje de Trump es que ejercerá su capacidad de veto si la ley presupuestaria se pacta sin la primera partida económica para la elaboración del proyecto, que el presidente firmó hace unos meses antes remitirla al Congreso. «Vamos a construir ese muro. La mayoría de los americanos votó por controlar la inmigración ilegal», proclamó Trump en Phoenix, provocando que sus acólitos le jalearan con el habitual «Build the wall!» («¡Construye el muro!»). Relaciones tirantes El desafío de Trump a los suyos llega en el momento de relaciones más tirantes, especialmente con el líder de la mayoría en el legislativo, Mitch McConnell, a quien ha culpado repetidas veces de no haber sido capaz de sacar adelante en el Senado la liquidación del Obamacare. En una prueba de la enorme distancia que media entre ambos, que no se han visto ni cruzado palabra desde hace tiempo, McConnell aseguró en privado recientemente que tenía «serias dudas» de que el presidente pudiera «salvar su mandato». No es el único frente abierto entre ambos. La semana pasada, el veterano republicano salió al paso de las duras críticas de Trump al senador Jeff Flake, reticente con la construcción del muro e inmerso en las primarias para su reelección por el estado de Arizona. Entonces, McConnell apoyó al senador. Ayer, desde Twitter, el presidente volvió a arremeter contra Flake, a quien tachó de «débil frente a la inmigración ilegal». Mientras el inquilino de la Casa Blanca se explayaba en sus sacudidas, la Policía dispersaba con gases lacrimógenos a los cientos de personas que buscaban el enfrentamiento en las calles de Phoenix. Trump dirigió su segunda gran amenaza al NAFTA (TLCAN), el acuerdo comercial con México y Canadá, del que auguró su «liquidación». Apenas una semana después de iniciarse las conversaciones entre los tres países, el presidente retomaba las advertencias de antaño: «El NAFTA está terminado, porque yo creo que no va a haber acuerdo». No es la única forma de presión que está ejerciendo la Administración Trump, que tiene entre sus objetivos negociadores la supresión del tripartito que dirime las diferencias en su aplicación. Trump aspira a que Estados Unidos pueda adoptar decisiones unilaterales. Ayer, el secretario de Relaciones Exteriores y responsable mexicano en las conversaciones, Luis Videgaray, respondió de esta forma a Trump: «México seguirá en la mesa de negociación con serenidad, firmeza y el interés nacional por delante».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La exfiscal general de Venezuela Luisa Ortega regresa a Colombia
La exfiscal general de Venezuela Luisa Ortega ha regresado este jueves a Bogotá procedente de Brasil, después de participar en una reunión de fiscales de los países del Mercado Común del Sur (Mercosur), confirmó Migración Colombia. «Migración Colombia se permite informar que en la noche del día de hoy llegó, procedente de Brasil, la señora fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega Díaz», ha indicado el despacho oficial en un comunicado Asimismo, ha precisado que Ortega «arribó a la ciudad de Bogotá en un vuelo comercial, en compañía de su esposo, el diputado Germán Ferrer». Luisa Ortega fue destituida el pasado 5 de agosto por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) de su país, que la acusó de haber cometido «actos inmorales», una acción que para ella «es un paso más del Gobierno de Nicolás Maduro hacia el establecimiento de una dictadura». En consecuencia, Ortega abandonó Venezuela el 18 de agosto y viajó hacia Colombia vía Aruba. Su esposo, el diputado Germán Ferrer, también tuvo que salir de Venezuela después de que se dictara una orden de captura en su contra tras ser acusado de formar parte de una trama de extorsión que operaba desde la Fiscalía. Esta semana el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, confirmó que la exfiscal venezolana estaba «bajo protección» de su Gobierno. «La fiscal Luisa Ortega se encuentra bajo protección del Gobierno colombiano. Si pide asilo se lo otorgaremos», agregó el jefe de Estado. El ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Aloysio Nunes, también le ofreció asilo político a la exfiscal general de Venezuela durante su visita a Brasil. Medios colombianos aseguran que el arribo de Ortega a Bogotá este jueves tiene el objetivo de reunirse mañana, viernes, con el fiscal general de Colombia, Néstor Humberto Martínez.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
México reitera que no pagará el muro y ofrece ayuda a Texas tras el huracán Harvey
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reavivó estos días la polémica de quién pagará el muro que pretende construir en su lado de la frontera con México al asegurar, una vez más, que su vecino será el que financiará su construcción. Pero México no sólo reiteró de nuevo que «bajo ninguna circunstancia» se hará cargo del costo del muro, sino que además respondió a la afrenta de Trump ofreciendo ayuda al estado de Texas para apaliar los daños ocasionados por el huracán Harvey. «Hace un momento hablé con el gobernador de Texas, Greg Abbot. Identificaremos apoyos específicos que podamos brindar», dijo en su cuenta en la red social Twitter el secretario de Relaciones Exteriores de México, Luis Videgaray. Harvey es el huracán más fuerte que golpea Estados Unidos desde el año 2005. Por ahora, el temporal ha dejado un saldo provisional de ocho víctimas mortales. I just spoke to Gov. @GregAbbott_TX. We will provide all the help we can. Our full solidarity with the people of Texas. #HurricaneHarvey? Luis Videgaray Caso (@LVidegaray) August 28, 2017 No sería la primera vez que México asistiría activamente a su vecino del norte tras un desastre natural. Ya en 2005, México envió sus tropas al otro lado de la frontera para ofrecer alimentos, agua y medicinas a los cientos de damnificados por el devastador huracán Katrina, un temporal que tras su paso dejó casi 2,000 muertos y unos daños estimados en algo más de 100.00 millones de dólares. Durante la operación que duró tres semanas, los mexicanos repartieron unas 170.000 comidas y colaboraron para distribuir aproximadamente 184.000 toneladas de ayuda, reporta el Washington Post. Por el momento, la administración Trump no se ha pronunciado sobre si aceptará la solidaria oferta que ha realizado el Ejecutivo del presidente Enrique Peña Nieto. Aunque el canciller mexicano se puso primero en contacto con el gobernador de Texas, es necesario que el Gobierno estadounidense autorice esta ayuda. Así fue como ocurrió en 2005 con el Katrina, el entonces presidente George W. Bush dio luz verde a la fraternal oferta que realizó Vicente Fox.
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