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Noticias de relaciones bilaterales

23-02-2017 | Fuente: abc.es
El secretario de Seguridad Nacional de EE.UU. se compromete a que no haya «deportaciones masivas»
El secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Kelly, ha asegurado este miércoles que Washington no realizará deportaciones masivas, afirmación que ha pronunciado en su encuentro con el presidente de Guatemala, Jimmy Morales, donde se encuentra de visita de cara a su viaje oficial a México. En una declaración de Kelly junto al ministro de Relaciones Exteriores guatemalteco, Carlos Raúl Morales, el canciller ha señalado que hay un «tema muy importante» que se ha interpretado «de diferentes maneras». Por un lado, Kelly «ha expresado que no va a haber deportaciones masivas, sino que el interés del Gobierno es enfocarse en aquellos migrantes que tengan historial delictivo». Asimismo, el secretario de Seguridad Nacional estadounidense le ha garantizado que se respetarán los Derechos Humanos de los guatemaltecos deportados, según ha recogido el diario mexicano 'Informador'. Estas declaraciones llegan poco después de que el Gobierno estadounidense anunciara que planea considerar a casi todos los extranjeros indocumentados personas susceptibles de deportación inmediata, a excepción de los llamados 'dreamers' que llegaron a Estados Unidos siendo niños. Está previsto que Kelly llegue en las próximas horas a México, a donde ya ha llegado el secretario de Estado de Donald Tump, Rex Tillerson, en el marco de una visita oficial en la que se encontrarán con su pares mexicanos para abordar el estado de las relaciones bilaterales.
22-02-2017 | Fuente: abc.es
México amenaza a EE.UU. con acudir a la ONU para defender los derechos de los inmigrantes
El ministro de Exteriores de México, Luis Videgaray, ha sostenido este miércoles, poco antes de reunirse con su homólogo estadounidense, Rex Tillerson, que el país no aceptará nuevas disposiciones migratorias de su vecino del norte. Tillerson llegará esta tarde (hora local) a Ciudad de México acompañado por el secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Kelly, para encontrarse con sus pares mexicanos y abordar el estado de las relaciones bilaterales. Videgaray ha confirmado que la nueva política migratoria de Estados Unidos, que contempla deportaciones masivas y la construcción de un muro en la frontera común, será «el tema fundamental». «Es inevitablemente, y por convicción, el primer punto de la agenda», ha subrayado. Deportaciones inmediatas El Gobierno estadounidense ha anunciado en las últimas horas que planea considerar a casi todos los extranjeros indocumentados personas susceptibles de deportación inmediata, a excepción de los llamados 'dreamers' que llegaron a Estados Unidos siendo niños. Kelly ha ratificado este mJimmy Morales,ismo miércoles, tras reunirse con el presidente guatemalteco, que el objetivo de esta última medida es «interceptar inmigrantes ilegales de muchos países en las fronteras de Estados Unidos» y deportarlos «tan rápido como sea posible». Sobre esta cuestión, Videgaray ha querido «dejar claro de la manera más enfática que el Gobierno y el pueblo de México no tienen por qué aceptar disposiciones que de manera unilateral un Gobierno quiere imponer a otro». «Eso no lo vamos a aceptar», ha recalcado. A este respecto, ha enfatizado que el Gobierno de Enrique Peña Nieto desplegará «todos los medios jurídicamente posibles para la defensa de los Derechos Humanos de los mexicanos en el exterior, particularmente en Estados Unidos». «El Gobierno de México no habrá de dudar en acudir a organismos multilaterales, empezando por las Naciones Unidas, para defender conforme al Derecho Internacional, los Derechos Humanos, las libertades y el debido proceso en favor de los mexicanos en el exterior», ha dicho en un acto con el representante de Derechos Humanos de la ONU en México, Jan Jarab. Foros internacionales En la misma línea, el ministro mexicano de servicio diplomático Jacob Prado, citado por la agencia de noticias Sputnik, ha revelado que el Gobierno sopesa «llevar a litigio en foros internacionales algunos casos de repatriación de inmigrantes mexicanos». Por su parte, el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, se ha limitado a confirmar que Tillerson y Videgaray abordarán los esfuerzos del Gobierno de Donald Trump para combatir la inmigración ilegal, si bien ha admitido que «van a tener una gran discusión».
22-02-2017 | Fuente: abc.es
Cuba prohíbe al secretario general de la OEA, Luis Almagro, viajar a La Habana
Las autoridades de Cuba han impedido al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), del diplomático uruguayo Luis Almagro, viajar a La Habana para recoger el premio Oswaldo Payá que le iba a entregar este miércoles la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia, presidida por la hija del fallecido disidente, Rosa María Payá. Esta medida se suma a la prohibición de entrar a la isla para participar en el acto de otros invitados, como el expresidente de México Felipe Calderón y a la ex ministra chilena Mariana Aylwin, que iba a recibir un reconocimiento para su padre, Patricio Aylwin, el primer presidente tras la dictadura de Augusto Pinochet. El propio Almagro ha informado, a través de una carta pública dirigida a Payá y colgada en web de la OEA y difundida por Twitter, de su «imposibilidad de ir» dado que su solicitud de visa para el pasaporte oficial de la OEA «fue denegada por el Consoulado de Cuba en Washington», al tiempo que se le negó «la posibilidad de ingreso con documento uruguayo, que no requiere visado». Por qué no pude ir a recibir premio #OswaldoPayá a #Cuba: Carta a @RosaMariaPaya tras negación de mi visado https://t.co/XFBndB3n9d pic.twitter.com/78LyxoSjPH? Luis Almagro (@Almagro_OEA2015) February 22, 2017El secretario general de la OEA explica en su escrito las razones expresadas por las autoridades de la isla, que habrían expresado su «asombro» por el «involucramiento» de Almagro en «actividades anti-cubanas» y habrían señalado que el motivo por el cual se solicitaba la visa es «una provocación inaceptable». Además, siempre según Luis Almagro, esgrimieron que el premio que iba a recibir «no es reconocido por el Estado cubano» e indicaron que las actividades de la iniciativa «Cuba decide», a la que pertenece Rosa María Payá, «socavan el sistema electoral cubano». Estas razones, de acuerdo con la carta del secretario general de la OEA, fueron expuestas el pasado jueves pasado en una reunión a la que fue convocado un funcionario de la organización, Chris Hernández-Roy, por el cónsul de Cuba en Washington y el primer secretario del consulado. La respuesta de la OEA a esas argumentaciones han sido que su «único interés» ha sido, es y será «facilitar el acercamiento de Cuba a los valores y principios del sistema interamericano, tanto en lo que refiere a la defensa de la democracia como a la promoción y respeto de los derechos humanos, al tiempo de expandir los logros de Cuba en la ciencia, salud y educación» a la región. Nuestro interés: Facilitar acercamiento #Cuba a valores/principios Interamericanos y expandir logros del país en ciencia, salud y educación pic.twitter.com/B7nj4IbC7i? Luis Almagro (@Almagro_OEA2015) February 22, 2017Según Almagro, que algún «análisis tan superficial como alarmista, parece haber alertado sobre el peligro que mi visita y la ceremonia anunciada podrían tener para el futuro de las relaciones Cuba- Estados Unidos, y el bienestar del pueblo cubano ya que se podría motivar una actitud de endurecimiento del gobierno hacia grupos que no comulgan con este». A su juicio, «sería bastante ridículo que luego de 67 años de revolución [lo exacto serían 57], tanto el bienestar del pueblo cubano, como las relaciones bilaterales con Estados Unidos, dependieran de esta ceremonia». «Sería ridículo que tras 57 años de revolución, el bienestar del pueblo cubano y las relaciones con EE.UU. dependieran de esta ceremonia»Luis Almagro Además, explica que su presencia y la ceremonia prevista para este miércoles «no se diferencia de otros eventos similares qeu tienen lugar en otros países de la región» en los que ha participado y que «se realizan sin que el gobierno los apoye necesariamente, pero sin censurarlos, porque son parte de la tolerancia de los sistemas y valores democráticos». Sú «única preocupación adicional», añadió a las autoridades cubanas, es «garantizar que no exista ninguna forma de represión ni represalia alguna sobre los organizadores del evento», algo que consideraría «absolutamente injusto e indeseable». En ningún caso, recalca, su presencia y actividades son «anti-cubanas». Al contrario, afirma, desea «que Cuba alcance los máximos niveles de desarrollo y bienestar social para su pueblo, con todos los derechos garantizados para todos los cubanos». Subraya así mismo su discrepancia con la «criminalización» del grupo «Cuba decide», pues «los mecanismos constitucionales de democracia directa que proclaman son un instrumento esencial para la expresión de los pueblos». «Es claro además que, por el contrario, quiero honrar la memoria de Oswaldo Payá», concluye a la carta. Cuba quedó excluida de la OEA en 1962. A pesar de que en 2009 se levantó esa suspensión, el régimen castrista no ha querido regresar a esta organización. No obstante, el predecesor del anterior secretario general, José Manuel Insulza, visitó la isla en 2014 por primera vez en cinco décadas y al año siguiente Cuba participó en una Cumbre de las Américas. Entre los apoyos recibidos por Rosa María Payá al acto de este miércoles se encuentra el expresado por la ex secretaria de Estado de EE.UU. Madeleine Albright, quien califica a su padre, Oswaldo Payá, como «uno de los mayores defensores mundiales de la lucha por la democracia». Albright esperaba que Cuba permitiera a Luis Almagro acudir a recibir el premio del disidente, fallecido en 2012 en un supuesto accidente de circulación en la isla en circunstancias no aclaradas.
22-02-2017 | Fuente: abc.es
La visita de Estado de Macri, un borrón y cuenta nueva definitivo
Aquella visita de Néstor Kirchner a Madrid, en julio del 2003, se esperaba con entusiasmo. Era un gran acontecimiento después de la hecatombe que hundió a Argentina en la mayor depresión de su historia reciente. El flamante presidente apenas llevaba un par de meses en la Casa Rosada. Había asumido después de un año largo en el que Eduardo Duhalde, con Roberto Lavagna, su ministro de Economía, había comenzado a colocar los cimientos de una recuperación que empezaba a tener signos vitales. El Gobierno de José María Aznar quería ayudar y evitar roces con las empresas, especialmente, con las privatizadas de servicios públicos que tenían sus tarifas congeladas tras ?el crack? del 2001/2002. La primera reunión de Néstor Kirchner con la cúpula de la CEO, contra todo pronóstico, fue un desastre o, con la ventaja que da el tiempo pasado, el preludio de la seguidilla de problemas que, -con su esposa en el poder-, iban a tensar, como nunca, la cuerda de las relaciones bilaterales. ?Usted nos ha puesto a parir a todos?, le reprochó Jose María Cuevas, por entonces presidente de la CEOE a Kirchner. El ?pingüino?, como se conocería popularmente al difunto ex presidente, había arremetido contra las firmas españolas y con ironía les había advertido: ?¿Acaso fueron a la Argentina en la década de los 90 a hacer beneficencia??. El mensaje de Kirchner a los ejecutivos y banqueros presentes sonaba muy parecido a la letra y a la música que interpretaría, en clave mucho más dramática, posteriormente Cristina Fernández y, con especial virulencia, su ministro de Economía, Axel Kicillof. Aznar y Kirchner, pese a las declaraciones o interpretaciones posteriores, parecieron entenderse. De hecho, en privado, el argentino alabó al español. Dicho todo lo anterior, fue inflexible con la recomposición de la mayoría de las tarifas. Su vicepresidente, Daniel Scioli, sufrió un severo correctivo ?le retiró la palabra varios días- por declarar públicamente que en algún momento había que solucionar aquellos problemas con las empresas españolas. Kirchner, en sus cuatro años largos de Gobierno, estatizó, entre otras, Aguas de Barcelona. Su mujer, Cristina Fernández, se ocuparía de hacer lo propio en el 2008 con Aerolíneas Argentinas y, ya viuda, en 2012 con la mayoría de las acciones de Repsol en Ypf. En el primer caso, envió un proyecto de ley al Congreso que dio luz verde a la reestatización y compensó a la empresa con un peso (menos de un euro). La decisión tomó por sorpresa al Gobierno español y a la compañía que en ese momento, ironías del destino, presidía Gerardo Díaz Ferrán. ?La medida fue un abuso, un atropello y una ruptura unilateral de contrato. Nosotros habíamos firmado un compromiso de compra con el Gobierno en el mes de mayo. El embajador de España, Rafael Estrella, estuvo presente en el acto con el ministro de Planificación, Julio De Vido?, recordaría Jorge Molina, subgerente de AA por entonces. La escena tendría una réplica, con tintes cinematográficos, con el caso Repsol-Ypf. La compañía que todavía preside Antonio Brufau había pasado por el aro de la ?argentinización? kirchnerista. Eso significaba incorporar un socio local. El elegido fue Enrique Eskenazi, ex banquero de Santa Cruz, la provincia donde Kirchner gobernó como feudo propio mas de diez años. El ?socio? se hizo con el 25 por ciento de las acciones que pagó, en su mayoría, con los futuros beneficios de esas mismas acciones. El negocio era insólito. Con aquella decisión, confiaban en Repsol, ?nos dejarán en paz?. Se equivocaron. El descubrimiento del yacimiento de Vaca Muerta, uno de los mayores del mundo, provocó el cambio. Brufau dejó de ser el empresario favorito de la presidenta argentina y frente a la amenaza de otra reestatización, el Gobierno de Mariano Rajoy mandó a negociar a principios del 2012 a José Manuel Soria y a José Manuel García Margallo. Ambos se fueron satisfechos de Buenos Aires. Creyeron en la palabra dada y el compromiso de tregua hasta elaborar, en comisiones respectivas, informes sobre la situación real de la compañía petrolera que empezaba a hacer aguas. A los ministros, prácticamente, no les dio tiempo a superar ?el jet lag?. La viuda de Néstor Kirchner, el 16 de abril, intervino -y luego expropió- ?la joya de la corona? como se conoce históricamente a Ypf. Un contingente de agentes desembarcó en la sede de la empresa. Los ejecutivos españoles y la cúpula de la firma fueron desalojados de sus despachos y del edificio. La empresa les mandaría a Uruguay por temor a su detención. En los día posteriores el piso que alquilaba Brufau en Buenos Aires fue registrado sin autorización por un inspector camuflado. La Unión Europea respaldó a España y Argentina comenzaría su largo peregrinaje por el desierto internacional al que Mauricio Macri puso, en menos de un año, fin. En este marco, las burlas públicas de Cristina Fernández sobre ?el pelao?, en referencia a Luis de Guindos, los anuncios de campaña (con fotos de las banderas de España y de la UE y leyendas despectivas) haciendo escarnio de la crisis española, la corrupción, el caso Rodrigo Rato y los mensajes más ó menos explícitos contra España (además de prohibir la importación de jamones y otros productos) terminaron de quebrar la relación. Eso, sin contar las dificultades de Endesa, Gas Natural Fenosa, Pescanova, Abertis, Telefónica, Dragados y otras firmas españolas que, en conjunto, llegaron a tener una inversión acumulado de más de 50.000 millones de euros. En la actualidad, el "stock" es de unos trece mil millones y los puestos de trabajo que generan ascienden a 93.000. En ese contexto, las amenazas del Gobierno argentino con Kicillof a la cabeza de no pagar nada por la expropiación del 51 por ciento de las acciones arrebatadas a Repsol de Ypf, se convirtieron en un acuerdo muy favorable para los españoles. La multinacional logró más de cinco mil millones de dólares mediante un abanico de bonos de los que supo, oportunamente y con rentabilidad, desprenderse. Un dato ilustra cómo veía Mauricio Macri aquel proceso, su partido fue el único que votó en bloque en contra de la expropiación. El actual Gobierno da aquellos episodios por zanjados. Ahora, busca recuperar aquellos "niveles de inversión", como observó la canciller, Susana Malcorra. Como los empresarios, ambos Gobiernos saben que hace falta tiempo y tener garantías de la expresión favorita de los inversionistas: Seguridad jurídica.
18-02-2017 | Fuente: abc.es
Merkel reivindica las estructuras multilaterales y la libertad de prensa ante el efecto Trump
Merkel tenía sentado a solo un par de metros al vicepresidente de EE.UU., Mike Pence. La Conferencia de Seguridad de Múnich ofrecía a la canciller alemana su primer contacto personal de alto nivel con la administración Trump y aprovechó esa corta distancia para contestar, una por una, a las declaraciones con las que el presidente de EE.UU. confunde e inquieta a sus socios europeos desde que llegó a la Casa Blanca. Comenzando por el final, Merkel bromeó, denominando «amigos» a los periodistas, para pasar a recordar, ya muy en serio, que «la libertad de prensa forma parte intrínseca de la democracia» y que «la independencia de la prensa debe ser respetada». También se refirió a la independencia del Banco Central Europeo al reconocer «un problema de valoración del euro» sobre el que dijo tener «influencia cero» y aceptó con palabras de asentimiento la exigencia estadounidense de que los países europeos aumenten sus aportaciones a la OTAN, no sin dejar pasar que la gestión de la crisis de los refugiados es también materia de seguridad y defensa. Merkel insistió además en que no es justo identificar el Islam con el origen del terrorismo y llamó al respeto de las religiones, aunque pidió «claras palabras a los líderes religiosos islámicos marcando la frontera entre terrorismo y religión». Sobre Siria señaló que «no podemos encogernos de hombros» y sobre Rusia, reprochó a Moscú su «comportamiento inaceptable de los últimos años», advirtiendo a EE.UU. que la UE no puede aceptar ahora el restablecimiento de relaciones amistosas sin condiciones. Su alegato final fue en defensa de las organizaciones internacionales, como la OTAN y la ONU, y sus procesos de decisión, que EE.UU. y Rusia amagan con dejar de lado en beneficio de un nuevo orden bipolar en el que los dos países cobren el principal protagonismo geopolítico. «Estoy convencida de que los retos de nuestro mundo actual superan a cualquier país en solitario, requieren de un esfuerzo común y conjunto, de ahí la necesidad de estructuras internacionales multilaterales de debemos reforzar y hacer más eficientes», justificó, tras consolar a Trump, en su disgusto por encontrar tantos Mercedes Benz en la Quinta Avenida, señalando que «si echa una mirada aquí en la sala y ve la cantidad de iphones y productos de Apple, yo diría que puede estar absolutamente satisfecho». Después de eso volvió a su silla y desde allí sonrió lo justo mientras Pence se esforzaba en la tarima por traducir las frases de Donald Trump y explicaba que, allí donde el presidente estadounidense había dicho que la OTAN es «obsoleta», el auténtico mensaje es: «Hoy, en nombre del presidente Trump, les traigo esta garantía: Estados Unidos respalda firmemente a la OTAN y cumplirá de forma inquebrantable sus compromisos hacia la alianza transatlántica». Pence hizo lo que pudo por tranquilizar a Europa sobre la relación Trump-Putin, admitiendo que «seguiremos pidiendo cuentas a Rusia». La frase hizo saltar de su asiento al ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, que llamó públicamente a EE.UU. a «relaciones bilaterales pragmáticas» al margen de la OTAN, a la que calificó como «una institución de la Guerra Fría, tanto en la forma de pensar como en el corazón». Lavrov demandó un nuevo «orden mundial justo, quizás un orden postoccidental» y recordó que EE.UU. y Rusia son vecinos, separados solamente por 4 kilómetros a través del Estrecho de Bering. Dejó claro que Putin tiene puestas grandes esperanzas en la relación con el nuevo gobierno estadounidense y de su discurso podía deducirse que han recibido alguna señal positiva por parte de Washington. Sobre si Trump optará finalmente por las estructuras internacionales multilaterales que trata de apuntalar Merkel o derivará en ese nuevo orden bipolar que le ofrece Moscú, en Múnich queda la sensación de que, por ahora, está diciendo a cada uno lo que desea escuchar. Alto el fuego en Ucrania El portavoz del Gobierno alemán, Stefen Seibert, confirmó ayer que, después de sus respectivas intervenciones en la Conferencia de Seguridad de Múnich, la canciller Merkel y el vicepresidente Pence se reunieron a solas y que la conversación se centró en la «cercana y amistosa relación bilateral». Hablaron sobre Siria, Libia, la misión en Afganistán y los esfuerzos para una solución pacífica a la crisis en el este de Ucrania. La charla sobre este último punto debió resultar especialmente fructífera porque inmediatamente después, en una sala contigua, los ministros de Rusia y Ucrania, con la mediación de París y Berlín, firmaban un alto el fuego que debe entrar en vigor hoy. Anteriormente, Pence se había reunido con Poroschenko. Durante la Conferencia de Seguridad, Pence ha pedido a Putin que respete los acuerdos de Minsk y que sea más activo en la preservación de un alto el fuego que permita dar paso a la vía diplomática.
18-02-2017 | Fuente: abc.es
EE.UU. hará «todo lo necesario» para evitar que Irán desarrolle armas nucleares
Donald Trump no se conformará con revertir el aligeramiento de las sanciones a Irán que emprendió Obama y contempla además otras medidas. "Déjenme ser claro: Bajo la presidencia de Donald Trump, Estados Unidos hará todo lo necesario para evitar que Irán obtenga un arma nuclear capaz de amenazar a nuestros países o a nuestros aliados en la región, especialmente a Israel", ha dicho el vicepresidente estadounidense Mike Pence en la Conferencia de Seguridad de Múnich, ante la que ha calificado a Irán como ?el principal Estado patrocinador del terrorismo?. De sus palabras se deduce que está en el aire el acuerdo firmado por el ex presidente Barack Obama con Irán para el uso exclusivamente civil de la energía nuclear en el país asiático. Pence también ha sido crítico con Moscú, aunque en un tono bastante más condescendiente, y ha reiterado la petición a Moscú realizada ya en esta conferencia por otro de los miembros del gobierno Trump, el secretario de Estado Rex Tillerson: cumplimiento de los acuerdos de Minsk en Ucrania. También se ha esforzado por tranquilizar a los gobiernos europeos, tras el revulsivo que supusieron las declaraciones de Trump declarando ?obsoleta? a la OTAN. ?Hoy, en nombre del presidente Trump, les traigo esta garantía: Estados Unidos respalda firmemente a la OTAN y cumplirá de forma inquebrantable sus compromisos hacia la alianza transatlántica", ha dicho en su primera aparición internacional, ?esta es la promesa del presidente Trump: estaremos junto a Europa, hoy y cada día, porque estamos unidos por los mismos ideales nobles: libertad, democracia, justicia y el imperio de la ley?. También tratando de agradar a los socios europeos, Pence ha criticado a Rusia y ha pedido, aunque en un tono bastante más condescendiente al empleado con Irán, el cumplimiento de los acuerdos de Minsk en Ucrania, condición sin la cual no puede avanzar ninguna solución diplomática o política. ?Estados Unidos seguirá pidiendo cuentas a Rusia?, ha respondido a los jefes de gobierno europeos que en este mismo foro han expresado su inquietud por la tendencia favorable mostrada por la administración Trump hacia Vladimir Putin, y esas palabras has tenido como consecuencia que los miembros del gobierno ruso presentes en la sala, a su vez, se revolvieran en sus asientos. ?En vista de este mantra, la disposición de mejorar las relaciones con Rusia que fue manifestada anteriormente podría quedar en el aire?, ha amenazado el senador ruso Konstantin Kosachov, que preside la comisión de relaciones exteriores del Consejo de la Federación ruso y que ha dejado claro que Moscú espera una postura más constructiva y más meditada de Washington hacia Ucrania. Pence ha aclarado durante la conversación posterior a su intervención que Estados Unidos mantendrá esta demanda aún cuando el presidente Trump busque nuevos puntos en común con Moscú y esté dispuesto a reconocer el papel de potencia mediadora de Rusia en el conflicto. No hay reunión con los rusos Haciendo gala de saber estar diplomático, Pence ha evitado en Múnich reunirse en un aparte con políticos rusos. Tampoco se verá con representantes de Irán. La Cancillería iraní ha hecho público su rechazo a cualquier encuentro de su delegación con representantes de Estados Unidos mediante unas declaraciones del Ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Bahram Qasemi, que ha explicado que solamente en el caso de que se tratasen aspectos técnicos del acuerdo nuclear pactado entre Irán y el Grupo 5+1 (EE.UU., el Reino Unido, Francia, Rusia y China, más Alemania) y su implementación a través de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), estaría su gobierno dispuesto a que se produjese un encuentro de esas características. Sí ha tenido lugar en Múnich, en cambio, una conversación entre los ministros de Exteriores de Rusia e Irán, Serguéi Lavrov y Mohamad Yavad Zarif, que han intercambiado impresiones sobre Siria y han hecho un repaso de las relaciones bilaterales. "Ambas partes han debatido los temas de la cooperación bilateral, incluido el calendario de los futuros contactos a distintos niveles, además han abordado los asuntos internacionales actuales y han continuado el intercambio de opiniones sobre los problemas relativos a Siria en el contexto de la reunión celebrada en Astaná", ha señalado el Ministerio de Exteriores ruso. Esta semana, la capital kazaja acogió la segunda ronda de las conversaciones sobre Siria, que culminó en un acuerdo definitivo sobre la creación de un grupo conjunto de Irán, Rusia y Turquía para controlar el alto el fuego en Siria. Y este tipo de negociaciones está disgustando a los países europeos, encabezados por Alemania, que defienden que la negociación debe enmarcarse en estructuras internacionales más amplias. Reiteradamente se ha pedido a Rusia y a EE.UU: en la Conferencia de Seguridad de Múnich que no basen sus políticas exteriores en negociaciones bilaterales y que respeten la toma de decisión de las organizaciones internacionales. En el caso de Ucrania, se ha emplazado a las partes a la reunión programada en los próximos días en Ginebra.
18-02-2017 | Fuente: abc.es
Macri: «Existe una buena comunicación entre Mariano Rajoy y yo»
Maurico Macri aguardó paciente a que España tuviera Gobierno para visitar nuestro país. El martes inicia una visita de Estado, la primera en ocho años, después del virtual congelamiento de las relaciones bilaterales durante los Gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015). El presidente de Argentina recibe en la residencia privada de Olivos (periferia de Buenos Aires) a una representación de los corresponsales españoles. A lo largo de la charla abordó asuntos como los Papeles de Panamá, presuntos casos de corrupción y lo último de una deuda histórica con el Estado de su padre ?mediante la empresa Socma y el Correo postal? que le obligó a revisar un «procedimiento que ?insiste? técnicamente era correcto». En cuanto al viaje de Estado a Madrid, lo considera «muy importante por la historia y el afecto entre ambos países y el que le tengo yo a España. Hay una buena comunicación entra Rajoy y yo, Creo que por eso va a ayudar a relanzar las relaciones en todos los campos. Tengo muchas expectativas». Sobre Cataluña, aclaró: «No puedo opinar sobre un tema interno de España» pero reconoció sus «simpatías con el Barcelona FC». En cuanto a la sintonía con el PP, observó : «Gallardón es un fenómeno, de los mejores alcaldes que vi en mi vida». Las empresas de capital español y en concreto Telefónica, que protesta porque considera que se le da un trato discriminatorio a favor de las compañías nacionales, Macri no aprecia que pudiera ser un escollo en su visita a España: «Para nada, hemos creado condiciones para que compitan las tres empresas que hay, que inviertan en calidad y precio (se mejore) para que mi gente tenga mejor servicio, más acceso, más barato. Esa es la tarea de un gobernante». ¿Cuál es la decisión más difícil que ha tenido que adoptar en este año largo de gestión? Todas las decisiones han sido difíciles. Nada es fácil cuando tienes que gobernar un país quebrado,uno de cada tres argentinos es pobre, con altísimo defícit fiscal, en cesación de pagos,con inflación y un estancamiento de cinco años. Pero la tendencia es buena. Los primeros seis meses cumplimos al salir del cepo (liberar el cambio y la compra venta de divisas) y el «default». Este último semestre tenemos un 18 por ciento de inflación anualizada, la mas baja desde el 2008. ¿A que atribuye que no se haya producido la anunciada «luvia de inversiones» españolas y extranjeras? Estamos bien en términos de inversiones. Varias decenas de miles de millones de dólares han llegado. Están focalizadas en industria, energía, minería, transporte y otros sectores de servicio. Entre que se anuncian y se materializan siempre pasan meses. En ese marco las previstas como Vaca Muerta (uno de los yacimientos de hidrocarburos mas grande del mundo) va a ser un acelerador muy importante. Sólo en ese sector estimamos cinco mil millones de dólares este año, mas de diez el que viene y en el 2019 más de 20.000 millones anuales. Donald Trump acaba de recibir a la mujer de Leopoldo López. Y le ha bautizado a usted como un «líder regional». ¿Cree que está a tiempo o perdió la oportunidad de liderar el proceso de democratización en Venezuela? En cada foro opinamos y dejamos claro algo: Basta de eufemismos con Venezuela, no es una democracia y tiene esa pseudo Corte Suprema que acaba de ratificar la condena a Leopoldo López. ¿Usted cree que el Papa entiende sus simpatías con el budismo y el psicoanálisis? Lo pregunto porque algunos utilizan esos argumentos para explicar el distanciamiento del Papa con usted. (Se ríe) No sé, nunca hablamos de eso con el Papa. No sé qué opina sobre que yo también utilice la filosofía budista como una forma de reflexionar. Pero, también la práctica de la religión católica de toda mi vida me ha llevado a tener buenas reflexiones y valores. En cuanto al psiconálisis, te ayuda, sobre todo cuando uno tiene grandes responsabilidad con un país. Te ayuda a no caer en problemas de Ubris (ese diagnóstico se le atribuía a Cristina Fernández de Kirchner) y que uno se cree que esta más allá del bien y del mal, que es un dios en la tierra, (Su padre, Franco Macri, aplaudía los gobiernos del matrimonio Kirchner y menospreció su carrera política), ¿Quién le ha dado más disgusto, su padre o Cristina Fernández? Mi padre me trajó al mundo, me educó, me dio la oprtunidad de aprender. Siempre voy a estar agradecido de lo que me dio.
17-02-2017 | Fuente: abc.es
Trump tiende puentes para crear un nuevo eje Washington-Moscú
El primer cara a cara de los jefes de la diplomacia estadounidense y rusa tuvo lugar ayer en Bonn, en el marco de la conferencia de ministros de Exteriores del G-20, y resultó todo un éxito. El secretario de Estado de EE.UU., Rex Tillerson, declaró tras el encuentro que ve «una buena base para el trabajo conjunto» entre los dos países, mientras que su homólogo Serguei Lavrov comentaba que los dos gobiernos «se entienden» y «comparten conceptos». Aunque no dieron detalles sobre esas futuras colaboraciones que parecen estar gestando un nuevo eje Washington-Moscú, fuentes diplomáticas apuntaron más tarde que posiblemente donde primero puedan confluir los esfuerzos será la lucha contra el terrorismo. El punto más controvertido de la conversación y que con mayor tensión esperaban los socios del G-20, que todavía ayer no permitieron la participación de Lavrov en la sesión plenaria en cumplimiento de las sanciones, era el conflicto de Ucrania. Tillerson dio una de cal y otra de arena, lo que le permitió quedar bien con el resto de los ministros dejando al mismo tiempo una salida airosa al ruso. Durante la reunión pidió a Moscú el cumplimiento de los acuerdos de Minsk y una participación más activa en la reducción de la violencia. Sin mención a las sanciones A modo de contrapeso y como se encargó de subrayar Lavrov, «durante la conversación no se ha dicho una sola palabra sobre sanciones». Tanto el contenido como la forma empleados por Tillerson fueron bastante más homologables que los que ha exhibido hasta ahora el presidente Donald Trump. Ambos emplazaron el devenir de esta nueva relación diplomática al encuentro personal que tendrán «lo antes posible» Trump y Putin en persona y que dará el impulso definitivo a este nuevo entendimiento. De cara al público estadounidense, Tillerson dejó claro que nada habrá en la asociación con Rusia de filantrópico. «Está claro que nosotros, nuestros dos países, no podríamos solucionar todos los problemas», dijo, dando alas a un nuevo orden internacional en el que EE.UU. y Rusia aborden a una asuntos globales, «pero estamos de acuerdo en que allí donde nuestros». Tillerson confirmó además que el presidente Trump «está preparado para superar las dificultades en las relaciones bilaterales» y Lavrov salió convencido de que, con Trump, Rusia volverá a recibir el trato de potencia internacional que lleva reclamando prácticamente desde la caída del Muro de Berlín. Del paso de Tillerson por el G-20 celebrado en Bonn queda también otro hecho significativo. Si bien la atención que prestó a la sesión plenaria fue más bien escasa, en apenas unas horas mantuvo bilaterales con su colega chino, Wang Yi, con el alemán Sigmar Gabriel, así como con su homólogo de Reino Unido, Boris Johnson, dejando claro que su línea de trabajo es más país por país que en el foro internacional y dejando completamente en segundo plano una institución como el G-20, que representa nada menos que tercios de la población mundial, tres cuartas partes del comercio, y sobre la que se sostiene un orden mundial que parece estar quedando obsoleto. La mayor parte de los participantes en la conferencia de Bonn, incluidos Tillerson y Lavrov, se trasladan hoy a Múnich, donde asistirán a la Conferencia de Seguridad que trata precisamente de esclarecer las características del nuevo orden que surge del contexto de debilidad de la UE, la llegada de Trump a la Casa Blanca y la nueva estructura del flujo informativo, que juntos están dado lugar a nuevos equilibrios geopolíticos todavía en gestación. Dastis, en Múnich El ministro español de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, que también asistirá a la Conferencia de Múnich, está aprovechando estas citas para transmitir a Tillerson la idea de que el eje trasatlántico ha de seguir pasando por la Unión Europea. «Las señales son positivas», declaró tras la primera impresión, «como cabía esperar, estamos todos interesados y atentos en escuchar al nuevo secretario de Estado? y además trataremos de trasladarle nuestro profundo sentido de que Europa y Estados Unidos tienen que seguir siendo líderes y aliados para alcanzar los objetivos que se fijan en esta reunión». Dastis tomará la palabra en la mesa redonda que abrirá la jornada hoy viernes y cuyo título es «Mantener la paz en un mundo complejo».
10-02-2017 | Fuente: abc.es
Trump se compromete con Xi Jinping a mantener la política de «una sola China»
El presidente de EE.UU., Donald Trump, se comprometió hoy con su homólogo chino, Xi Jinping, a mantener la política de «una sola China» que adoptó el exmandatario Jimmy Carter en 1979 tras romper sus relaciones diplomáticas con Taiwán, informó la Casa Blanca. Trump y Xi mantuvieron una conversación telefónica, «larga» y «extremadamente cordial», en la que abordaron "numerosos temas", entre ellos los comentarios que el presidente estadounidense hizo sobre la política de «una sola China» y sus amenazas de reconocer a Taipei tras ganar los comicios de noviembre. «El presidente Trump se comprometió, a petición del presidente Xi, a respetar nuestra política de 'una sola China'», apuntó la Casa Blanca en su comunicado. «Representantes de Estados Unidos y China entablarán conversaciones y negociaciones sobre diversas cuestiones de interés mutuo», añadió la Casa Blanca sin aportar más detalles. La controversia acerca de la política de «una sola China» empezó cuando Trump habló con la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, tras ganar las elecciones en el contacto de más alto nivel entre Taipei y Washington en casi 40 años. Más tarde aseguró que no permitiría que el gigante asiático le "dicte" lo que debe hacer: «No sé por qué tenemos que estar ligados por una política de 'una sola China' a no ser que lleguemos a un acuerdo con China que tenga que ver con otras cosas, incluido el comercio». Durante su campaña y también como presidente, Trump ha culpado a China (además de México) del déficit comercial de Estados Unidos y de la pérdida de puestos de trabajo debido a las deslocalizaciones, una tendencia que ha prometido invertir con mano dura frente a Pekín. Pekín advirtió entonces que sin el principio de «una sola China» se acabaría la estabilidad en las relaciones bilaterales y según publicaban hoy medios estadounidenses Xi se había negado a conversar con Trump hasta que este adoptase el compromiso que finalmente ha tomado, aunque sí se habían enviado dos cartas. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Geng Shuang, enfatizó entonces que «la cuestión de Taiwán es realmente un interés central para China». En la conversación de hoy, ambos líderes «también extendieron invitaciones para visitar sus respectivos países» y mostraron interés por «próximas conversaciones con resultados muy exitosos».
09-02-2017 | Fuente: abc.es
Diez conversaciones que ha mantenido Trump con mandatarios internacionales
Desde que Donald Trump fue nombrado presidente de EE.UU. ha mantenido una amplia y activa ronda de conversaciones, algunas en persona pero en su mayoría vía telefónica, con algunos de los mandatarios con más peso internacional, pero también con algunos con cuyos países mantiene abierto algún frente político, como es el caso de México. A continuación hacemos un repaso por algunas de ellas. 22 y 27 de enero: Theresa May, premier de Reino Unido. Ha sido la única mandataria internacional con la que hasta el momento ha mantenido además de una conversación telefónica (22 de enero) un contacto en persona. Para ello, la primer ministro se trasladó a Washington el 27 de enero, tan solo una semana después de la toma de posesión de Trump. Entre los temas que trataron ambos mandatarios se encuentra la relación de EE.UU. con la OTAN, organización a la que había criticado duramente el magnate. Tras su reunión con May, Trump aseguró que apoyaba «al 100% a la OTAN». También se habló del tema de las saciones impuestas a Rusia, que parecía que el nuevo nuevo mandatario estaba dispuesto a suavizar o suspender según algunas de sus declaraciones semanas anteriores. Tras verse con la premier británica, y en declaracioens oficiales, Trump aseguró que todavía era «pronto» para abordar ese tema. Afirmación que coincidía con la postura de May que, durante la rueda de prensa, afirmó que las sanciones económicas a Rusia «deben continuar». 27 de enero: Enrique Peña Nieto, presidente de México. Ese mismo día 27. Donald Trump habló con su homólogo del país vecino, una de las conversaciones más esperadas tras los ataques contra México, al que responsabilizó de haber hecho mucho daño a EE.UU., y después de haber firmada la polémica orden ejecutiva para construir un muro a lo largo de toda la frontera, que, por supuesto, iba a pagar México. Una orden que provocó la suspensión del viaje que tenía previsto realizar Peña Nieto a Washington el 31 de enero. La única vía abierta que quedaba ya, tras agrios enfrentamientos, fue la teléfonica. Una llamada realizada a requerimiento del presidente de México, y que duró alrededor de una hora. Enrique Peña NietoSegún un comunicado oficial de la Presidencia de México, «los Presidentes tuvieron una conversación constructiva y productiva en torno a la relación bilateral entre ambos países, incluyendo el tema del déficit comercial de Estados Unidos de América con México, la importancia de la amistad entre nuestras naciones, y la necesidad de que nuestros países trabajen juntos para detener el tráfico de drogas y el flujo ilegal de armas. Con respecto al pago del muro fronterizo -continúa el comunicado-, ambos Presidentes reconocieron sus claras y muy públicas diferencias de posición en este tema tan sensible, y acordaron resolver estas diferencias como parte de una discusión integral de todos los aspectos de la relación bilateral. Los Presidentes también convinieron por ahora ya no hablar públicamente de este controversial tema». 28 de enero: Shinzo Abe, primer ministro de Japón. Un día después, sábado, el presidente Trump tuvo una sesión maratoniana de llamadas telefónicas con mandatarios internacionales. Una ronda que abrió el primer ministro japonés Shinzo Abe, con el que tiene además previsto reunirse este fin de semana en su residencia de Florida. Durante su conversación, el 28 de enero, ambos mandatarios intentaron reforzar su alianza, y Trump reafirmó el compromiso de EE.UU. con la seguridad de Japón. Además, y según un comunicado de la Casa Blanca, Trump y Abe acordaron que «consultarán y cooperarán ante la amenaza que supone Corea del Norte». En ese sentido, el presidente y el primer ministro abordaron la «inminente» visita que el nuevo secretario de Defensa de EE.UU., el general retirado James Mattis, tenía previsto hacer a la región, incluido Japón. «Ambos líderes también se comprometieron a profundizar el comercio bilateral y la relación sobre inversiones». 28 de enero: Vladímir Putin, presidente de Rusia. Una de las llamadas más esperadas era la que Trump tendría con el líder ruso, con el que el presidente de EE.UU. parece mantener una buena sintonía a tenor de muchas de sus declaraciones. La llamada, el 28 de enero, abría un nuevo periodo de colaboración entre Washington y Moscú, después de las fuertes tensiones con el Gobierno de Obama y de las injerencias de Rusia en las elecciones presidenciales de EE.UU., que Trump ha insistido en negar a pesar de los informes de la CIA y del FBI. Vladímir Putin- AFP Según informó el Kremlin, ambos líderes hablaron sobre su «disposición para trabajar de manera conjunta y activa en la estabilización y el desarrollo de la cooperación entre Rusia y EE.UU.». El objetivo es la colaboración en asuntos como la lucha contra el terrorismo, la inestabilidad en Oriente Medio, el conflicto árabe-israelí, la no proliferación de armas nucleares, Corea del Norte y el programa nuclear de Irán. Trump y Putin también hablaron, según Moscú, de los aspectos fundamentales de «la crisis en Ucrania», donde también cooperarán, lo que mantiene la puerta abierta sobre un hipotético levantamiento de sanciones de EE.UU. a Rusia por sus actividades en Ucrania. Los mandatarios también se comprometieron a priorizar los esfuerzos contra el terrorismo y a establecer una «coordinación real» en la lucha contra Daesh en Siria. La llamada duró 50 minutos, tuvo un tono «positivo», acordaron mantener «contactos personales regulares» y que van a trabajar para fijar la fecha y lugar de un encuentro en persona. 28 de enero: Angela Merkel, canciller de Alemania. En esa ronda de llamadas, también se encontraba la mandataria alemana, con la que es sabido que Trump discrepa en temas tan importantes como el de la inmigración. En la imagen que la Casa Blanca difundió de la llamada de Trump a Merkel, solo aparecen en escena Priebus y Flynn, en una señal clara de por dónde caminan las prioridades de la nueva administración. La relación entre ambos no ha sido fluida hasta el momento. Durante la campaña, Trump criticó la política de acogida de refugiados de Alemania, que calificó de «error catastrófico» en una entrevista con «Bild», donde sin embargo también denominó a Merkel como «de lejos, la líder más importante de Europa». Merkel, por su parte, ha sido cauta con Trump, con quien dijo estar dispuesta a cooperar «de cerca» si respeta los «valores comunes» de Alemania y EE.UU. como «la democracia, la libertad y el respeto por la ley y por la dignidad humana, sin distinción de color de piel, religión, género, orientación sexual o pensamiento político». Sobre un hipotético levantamiento de sanciones a Rusia, ha defendido, en la misma línea que Francia y el resto de la Unión Europea, que dependerán del cumplimiento del acuerdo de Minsk. 28 de enero: François Hollande, presidente de Francia. La postura del presidente francés respecto al nuevo líder de EE.UU. se asemeja a la de su homóloga alemana y Reino Unido en algunos temas, como la inmigración y las sanciones a Rusia, respectivamente. Al igual que May, Hollande le dijo a su homólogo estadounidense que las sanciones a Rusia solo podrían desaparecer si Moscú se adhiere a cumplir los términos del acuerdo de paz de Minsk sobre el Este de Ucrania, algo que Trump no ha señalado en ningún momento como una condición para revisar las medidas punitivas. Además, también advirtió que su Gobierno debe respetar el acuerdo nuclear con Irán. Desde Lisboa, donde asistía a una cumbre de los países del Sur de Europa, Hollande aseguró que Trump fomenta «el populismo e incluso el extremismo». El presidente francés defendió que hay que «responder» de forma «firme» a Trump cuando aplaude el Brexit como modelo para otros países -el viernes dijo que era algo «maravilloso»- o cuando cuestiona la necesidad del acuerdo contra el cambio climático. Merkel y Hollande coinciden en los «desafíos» que Trump supone en la defensa de «sociedades libres» y del «libre comercio» Hollande se había reunido el día anterior en Berlín con Merkel, el mismo día en el que Trump firmaba una orden ejecutiva para impedir la entrada de refugiados en EE.UU. y de viajeros de siete países de mayoría musulmana. Ambos coincidieron en los «desafíos» que Trump supone en la defensa de «sociedades libres» y del «libre comercio», otra de las batallas del presidente estadounidense. 28 de enero: Malcolm Turnbull, primer ministro de Australia. Hasta ahora ha sido la llamada más polémica de Trump, pues según algunso medios, el presidente de EE.UU. llegó a colgar el teléfono a su homólogo australiano, algo que tuvo que salir a desmentir el propio Turnbull, que sin embargo admitió que el tono de la conversación no fue ni mucho menos amigable. El tema que caldeó la conversación al parecer fue el de la inmigración y el compromiso que había adquirido la Administración de acoger a 1.250 refugiados sirios, nacionalidad que ha sido vetada de manera permanente a través de la orden ejecutiva firmada por Trump. Malcolm Turnbull- REUTERS De acuerdo con el «The Washington Post», que cita a altos cargos bajo condición de anonimato, Trump le dijo a Turnbull que el acuerdo al que había llegado con Obama era «el peor acuerdo de la historia» y se quejó de que, de cumplirlo, lo iban a «matar» políticamente en Estados Unidos, informó entonces Efe. Además, Trump acusó a Australia de querer exportar «al próximo atacante de Boston», en referencia a los terroristas que atentaron en 2013 durante una maratón en esa ciudad, al pretender enviar a 1.250 refugiados que en ese país están encerrados en centros de detención. El empresario neoyorquino le hizo saber a Turnbull que la conversación que estaban manteniendo era «de lejos la peor» de las cinco que había sostenido ese día con mandatarios internacionales, incluido el ruso Vladimir Putin. Trump dio entonces por terminada una conversación que se suponía debía durar una hora y tan solo fue de 25 minutos. 4 de febrero. Paolo Gentiloni, primer ministro de Italia. El primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, y el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, mantuvieron el sábado 4 de febrero una conversación telefónica en la que hablaron sobre la OTAN y la lucha contra el terrorismo. La sede del Gobierno italiano informó de que durante la conversación entre ambos líderes se abordó el estado de las relaciones bilaterales entre Italia y Estados Unidos. Palazzo Chigi, sede de la presidencia del Consejo de Ministros, indicó que Gentiloni habló a Trump de «la importancia fundamental del papel de la OTAN y de la colaboración entre Europa y Estados Unidos para la paz y la estabilidad», informa Efe. Y esto lo hicieron en relación con «los desafíos y amenazas para la seguridad común», agregó la sede del Gobierno italiano en un comunicado. Gentiloni y Trump «reafirmaron el compromiso sin tregua en la lucha contra el terrorismo y el radicalismo y los esfuerzos por alcanzar una solución de la crisis en Ucrania, por la paz en Oriente Medio, en Siria y, especialmente, en el Norte de África». El primer ministro italiano informó a Trump del reciente acuerdo alcanzado entre Roma y las autoridades libias de Trípoli para combatir el tráfico de personas y «a favor de políticas de acogida y de regulación de los flujos migratorios». Y esto, precisó el comunicado, «dentro del respeto de los derechos humanos y del derecho de asilo». 7 de febrero. Mariano Rajoy, presidente de España. En una conversación que duró apenas 15 minutos, el presidente español y el estadounidense hablaron sobre la lucha contra los terroristas de Daesh, la economía, el proyecto europeo, el funcionamiento de la OTAN y el refuerzo de las relaciones entre ambos países. Rajoy también le expresó a Trump que el Gobierno español que preside «trabaja con estabilidad». Ante el interés de Trump, Rajoy le explicó que la economía española «está creciendo por encima del 3%», según la nota informativa difundida desde el Palacio de la Moncloa. El presidente Rajoy se ofreció además a Trump como interlocutor de Estados Unidos para Europa y América Latina. Una propuesta que no fue muy bien recibida por algunos líderes de la región, como el presidente de Bolivia Evo Morales. Mariano Rajoy- EFE Durante la charla entre ambos dirigentes, el presidente de Estados Unidos expresó a Rajoy la necesidad de reforzar la coordinación para combatir con eficacia a los yihadistas de Daesh, una de las grandes prioridades de Trump para su mandato. Como se encargó de señalar minutos antes de la comunicación telefónica el secretario de Prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer, el presidente norteamericano iba a hablar con Rajoy en la confianza de seguir contando con España como uno de sus mejores aliados en materia antiterrorista. Con relación a la colaboración atlántica y el desarrollo de los acuerdos entre ambos países, Trump y Rajoy se mostraron satisfechos con la utilización conjunta de las dos bases estadounidenses en suelo español, las de Morón y Rota. Además, ambos abordaron la situación de la Alianza Atlántica, criticada repetidas veces por el nuevo presidente de Estados Unidos. Los dos presidentes se citaron para verse en mayo en Bruselas, donde coincidirán en la reunión de líderes de esta organización de seguridad. Sobre el proyecto europeo, cuando Trump preguntó a Rajoy, éste le mostró su convicción de que «se fortalecerá los próximos meses, con ayuda de España». 7 de febrero, Recep Tayyip Erdogan, presidente de Turquía. En la conversación entre el mandatario estadounidense y su homólogo turco, Trump trató a Turquía como un aliado estratégico de la OTAN y agradeció «el compromiso compartido de combatir el terrorismo en todas sus formas». Según fuentes de la presidencia turca, Erdogan pidió a Trump que no apoyara al kurdosirio Partido Unión y Democracia (PYD), ni a su brazo armado Unidades de Protección del Pueblo (YPG), al que Ankara considera una filial del grupo amado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), catalogado como terrorista por Estados Unidos. Ambos mandatarios también conversaron sobre las operaciones contra los yihadistas en las ciudades sirias de Al Bab, asediada por fuerzas turcas y milicias aliadas al régimen sirio, y Raqqa, donde las milicias kurdosirias y árabes han lanzado una ofensiva con apoyo de EE. UU.
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