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Noticias de refugiados

24-06-2020 | Fuente: abc.es
Borrell visita la frontera de Grecia con Turquía con el ministro de Exteriores griego
El Alto Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad Común, y actual vicepresidente de la CE, Josep Borrell, ha visitado esta mañana, acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores griego, Nikos Dendias, el puesto fronterizo de Kastaniés, tras un viaje en helicóptero sobre la frontera entre Grecia y Turquía. Borrell fue informado también en detalle por los representantes de la Policía y del Ejército helenos sobre la situación actual y escuchó las denuncias griegas sobre las provocaciones del país vecino, que utiliza la excusa de la crisis humanitaria y de los refugiados para «enviar a gente inocente» a la frontera, intentando hacerlos entrar en territorio heleno. Desde Ankara, se han escuchado amenazas de un nuevo movimiento de migrantes para entrar en Europa a través de Grecia. Política neotomana El ministro Dendias dejó claro que la postura griega es siempre defender las fronteras griegas, que también son las europeas, y seguir cumpliendo el derecho internacional a todos los niveles. Acusó al gobierno de Ankara de provocaciones y de seguir una política neotomana, amenazando con sus declaraciones y provocaciones la soberanía griega. Afirmó que «hoy, después de un breve descanso debido a la pandemia, Turquía ha reiterado que sus fronteras terrestres con Europa están abiertas, su Guardia Costera acompaña embarcaciones llenas de migrantes en dirección a las islas griegas». E inistió en que el país vecino insiste en socavar la seguridad, estabilidad y paz en el Mediterráneo oriental. Josep Borrell, por su parte, expresó no sólo su solidaridad personal, sino también la de la UE con Grecia y agradeció su defensa de las fronteras europeas, así como la detallada información recibida. Esta tarde, Borrell se entrevistará con el primer ministro, Kiriakos Mitsotakis, y con el ministro de Defensa, Nikos Panagiotópulos, horas antes de seguir su viaje a Chipre. Entre los temas que tratarán, se encuentra la postura griega y europea ante la política turca no solo en los temas de vigilancia de fronteras y de entradas de migrantes ilegales (la mayoría de los cuales no cumplen las condiciones para ser considerados refugiados en Europa). Tratarán también el tema de las aguas territoriales, de la plataforma continental y de la explotación de zonas económicas exclusivas, algo que también está relacionado con Chipre, con Israel y con el tratado firmado por Turquía y Libia.
21-06-2020 | Fuente: abc.es
El hermano del líder ultraderechista holandés Wilders le recuerda que tienen antepasados inmigrantes
Paul Wilders, hermano del líder del partido ultraderechista holandés Partido por la Libertad (PVV), Geert Wilders, le ha recordado en redes sociales que tienen antepasados inmigrantes tras la enésima diatriba contra la inmigración de Wilders en Twitter. El líder del PVV publicó el 18 de junio un mensaje en el que criticaba que desde 2014 se habían destinado 87.000 viviendas de renta accesible a inmigrantes en Países Bajos «mientras los holandeses tienen que esperar».<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="nl" dir="ltr">Sinds 2014 zijn er al meer dan 87.000 sociale huurwoningen aan asielzoekers weggegeven. Daar valt niet tegenop te bouwen! <br>En Nederlanders maar wachten.<br><br>Voor wie wordt er bijgebouwd? Voor de Nederlanders of voor immigranten? <a href="https://t.co/yACI9YdhKr">https://t.co/yACI9YdhKr</a> via <a href="https://twitter.com/telegraaf?ref_src=twsrc%5Etfw">@telegraaf</a></p>&mdash; Geert Wilders (@geertwilderspvv) <a href="https://twitter.com/geertwilderspvv/status/1273566578035101696?ref_src=twsrc%5Etfw">June 18, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> La respuesta de su hermano no se ha hecho esperar. Paul Wilders ha recordado la diversidad de orígenes de su familia. «¿Inmigrantes? El apellido Wilders viene de Alemania. Una abuela tiene raíces en Indonesia. Su pareja vino de Hungría (y tines raíces turcas). Todos somos inmigrantes. Y punto», ha revelado. Paul y Geert mantienen las distancias desde 2016 y Paul ha mostrado reiteradamente su apoyo a la inmigración y al derecho de asilo de los refugiados que llegan al país. La mujer de Geert Wilders es Krisztina Marfai, quien fue diplomática para Hungría.
18-06-2020 | Fuente: abc.es
La cifra de desplazados forzosos en el mundo aumenta a 79.5 millones en 2019, según Acnur
El estallido de la guerra civil siria, que continúa hoy, la crisis política de Sudán del Sur, que siguió a su independencia, el conflicto en Ucrania, la llegada de inmigrantes a Europa por el Mediterráneo y el éxodo de venezolanos a través de Latinoamérica y el Caribe, son algunas de las crisis que ha llevado a al menos 100 millones de personas a huir de sus hogares en la última década, buscando refugio dentro o fuera de las fronteras de sus países. Los datos los recoge el informe sobre Desplazamientos forzosos en 2019 que ha publicado este jueves la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur), el cual señala que en 2019 la cifra de desplazados forzosos en el mundo creció a 79.5 millones como resultado de: la persecución, el conflicto, la violencia, la violación de los derechos humanos o por eventos graves de alteración al orden público. Es el número más alto registrado, según los datos disponibles y dobla la cifra del año 2010 cuando se registraron 41.1 millones de desplazados. Del total, 26 millones son refugiados, 45.7 millones son desplazados internos y 4.2 millones son solicitantes de asilo. Este año, por primera vez, se incluye una nueva categoria llamada venezolanos desplazados al extranjero que asciende a 3.6 millones de personas. El 68% de los desplazados en el mundo provienen de cinco países: Siria (6.6 millones), Venezuela (3.7 millones), Afganistán (2.7 millones), Sudán del Sur (2.2 millones) y Myanmar (1.1 millones). Y el 40% del total de desplazados (unos 30 a 34 millones) corresponde a niños menores de 18 años. El país que acogió el mayor número de personas fue Turquía con 3.9 millones, la mayoría refugiados sirios. Seguido por Colombia, que acogió a casi 1.8 millones de desplazados venezolanos. Y Alemania, el tercer mayor huésped, reportó casi 1.5 millones con refugiados sirios y solicitantes de asilo. Crisis migratoria de Venezuela A finales de 2019, unos 4,5 millones de venezolanos habían huido de su país viajando principalmente a otros países de la región. La crisis migratoria venezolana es considerada el mayor éxodo en la historia reciente del continente y uno de las mayores crisis de desplazamiento en el mundo. Al menos 900.000 personas han solicitado asilo en los últimos tres años, 430.000 en 2019. Los países vecinos otorgaron más de 2.4 millones permisos de residencia y otras formas de estadía legal para venezolanos el año pasado, lo que les permite acceder a puestos de trabajo y a los servicios básicos de salud y educación. Los gobiernos regionales han sido los más afectados por el éxodo de los venezolanos, al asumir una responsabilidad desproporcionada de acogida de una población vapuleada por una crisis humanitaria que azota y empobrece cada vez más su nación. Nueve de los diez países de la región que acogen a los desplazados venezolanos, estaban en desarrollo y alrededor del 85% de los inmigrantes viven en estos países. Refugiados en el mundo En la última década, 20 millones de refugiados fueron beneficiados con protección internacional ya sea individual o grupal. Tan solo diez países acogieron a 3 de cada 5 desplazados que cruzaron las fronteras. Pakistán, Alemania y la República Islámica de Irán se mantuvieron como los principales países receptores durante toda la década. El número de refugiados aumentó en cada región. En Oriente Medio, África del Norte y Europa sintieron el impacto de la guerra en Siria, que dejó a 6,6 millones de personas desplazadas. La mayoría la acogió Turquía (3,6 millones), Líbano (910.600) y Jordania (654,700). El creciente número de refugiados en Oriente Medio y África del Norte fue parcialmente compensado por una disminución en el número de refugiados iraquíes (de 1.6 millones a 63.000), ya que muchos se vieron obligados a huir del conflicto en Siria y regresar a Irak o buscar protección en otros países más lejanos. En Europa, el conflicto en el este de Ucrania en 2014 llevó a un gran salida de refugiados en la región. Al final de 2019, había 60.000 refugiados ucranianos en todo el mundo. En África subsahariana, el número de refugiados que reside en toda la región casi se triplicó en el curso de la década, aumentando de 2.2 a 6.3 millones. La región de Asia y el Pacífico experimentó un aumento general del 3% en el número de refugiados durante la década, principalmente debido a la salida de 700.000 refugiados apátridas de Myanmar a Bangladesh a partir de agosto de 2017.
18-06-2020 | Fuente: abc.es
La cifra de desplazados forzosos en el mundo aumenta a 79,5 millones en 2019, según Acnur
El estallido de la guerra civil siria, que continúa hoy, la crisis política de Sudán del Sur, que siguió a su independencia, el conflicto en Ucrania, la llegada de inmigrantes a Europa por el Mediterráneo y el éxodo de venezolanos a través de Latinoamérica y el Caribe, son algunas de las crisis que ha llevado a al menos 100 millones de personas a huir de sus hogares en la última década, buscando refugio dentro o fuera de las fronteras de sus países. Los datos los recoge el informe sobre Desplazamientos forzosos en 2019 que ha publicado este jueves la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur), el cual señala que en 2019 la cifra de desplazados forzosos en el mundo creció a 79,5 millones como resultado de: la persecución, el conflicto, la violencia, la violación de los derechos humanos o por eventos graves de alteración al orden público. Es el número más alto registrado, según los datos disponibles y dobla la cifra del año 2010 cuando se registraron 41,1 millones de desplazados. Del total, 26 millones son refugiados, 45,7 millones son desplazados internos y 4,2 millones son solicitantes de asilo. Este año, por primera vez, se incluye una nueva categoria llamada venezolanos desplazados al extranjero que asciende a 3,6 millones de personas. El 68% de los desplazados en el mundo provienen de cinco países: Siria (6,6 millones), Venezuela (3,7 millones), Afganistán (2,7 millones), Sudán del Sur (2,2 millones) y Myanmar (1,1 millones). Y el 40% del total de desplazados (unos 30 a 34 millones) corresponde a niños menores de 18 años. El país que acogió el mayor número de personas fue Turquía con 3,9 millones, la mayoría refugiados sirios. Seguido por Colombia, que acogió a casi 1.8 millones de desplazados venezolanos. Y Alemania, el tercer mayor huésped, reportó casi 1,5 millones con refugiados sirios y solicitantes de asilo. Crisis migratoria de Venezuela A finales de 2019, unos 4,5 millones de venezolanos habían huido de su país viajando principalmente a otros países de la región. La crisis migratoria venezolana es considerada el mayor éxodo en la historia reciente del continente y uno de las mayores crisis de desplazamiento en el mundo. Al menos 900.000 personas han solicitado asilo en los últimos tres años, 430.000 en 2019. Los países vecinos otorgaron más de 2,4 millones permisos de residencia y otras formas de estadía legal para venezolanos el año pasado, lo que les permite acceder a puestos de trabajo y a los servicios básicos de salud y educación. Los gobiernos regionales han sido los más afectados por el éxodo de los venezolanos, al asumir una responsabilidad desproporcionada de acogida de una población vapuleada por una crisis humanitaria que azota y empobrece cada vez más su nación. Nueve de los diez países de la región que acogen a los desplazados venezolanos, estaban en desarrollo y alrededor del 85% de los inmigrantes viven en estos países. Refugiados en el mundo En la última década, 20 millones de refugiados fueron beneficiados con protección internacional ya sea individual o grupal. Tan solo diez países acogieron a tres de cada cinco desplazados que cruzaron las fronteras. Pakistán, Alemania y la República Islámica de Irán se mantuvieron como los principales países receptores durante toda la década. El número de refugiados aumentó en cada región. En Oriente Medio, África del Norte y Europa sintieron el impacto de la guerra en Siria, que dejó a 6,6 millones de personas desplazadas. La mayoría la acogió Turquía (3,6 millones), Líbano (910.600) y Jordania (654,700). El creciente número de refugiados en Oriente Medio y África del Norte fue parcialmente compensado por una disminución en el número de refugiados iraquíes (de 1,6 millones a 63.000), ya que muchos se vieron obligados a huir del conflicto en Siria y regresar a Irak o buscar protección en otros países más lejanos. En Europa, el conflicto en el este de Ucrania en 2014 llevó a un gran salida de refugiados en la región. Al final de 2019, había 60.000 refugiados ucranianos en todo el mundo. En África subsahariana, el número de refugiados que reside en toda la región casi se triplicó en el curso de la década, aumentando de 2,2 a 6,3 millones. La región de Asia y el Pacífico experimentó un aumento general del 3% en el número de refugiados durante la década, principalmente debido a la salida de 700.000 refugiados apátridas de Myanmar a Bangladesh a partir de agosto de 2017.
11-06-2020 | Fuente: abc.es
Las consecuencias del Covid-19 provocarán un ««importante» retroceso de la paz en el mundo
No son buenos tiempos para la paz mundial, y parece que en un futuro próximo esta tendencia no va a mejorar. En 2020 el nivel de paz mundial se deterioró por novena vez en doce años. Así lo certifica el informe anual del Índice de Paz Global (IPG) que elabora el Institute for Economics & Peace (IEP) desde 2007 y que fue hecho público ayer. «Hubo una ligera disminución en la paz de manera global, con un deterioro en 80 países [de un total de 163 países], y la calificación promedio de los países se deterioró en un 0,34 por ciento», explica a ABC S erge Stroobants, director de Europa y MENA (Norte de África y Oriente Próximo) del Instituto. «El principal impulsor de este deterioro fue una caída en el indicador de Seguridad y Protección, así como un deterioro menor en el indicador de conflictos continuos». También han contribuido a este empeoramiento, según Stroobants, «que el nivel de terror político, la intensidad del conflicto interno y los indicadores de refugiados y desplazados internos tuvieron el mayor deterioro». El IEP, un centro de investigación internacional e independiente, presenta cada año un análisis acerca de la paz, su valor económico, tendencias y cómo desarrollar sociedades pacíficas. El informe cubre el 99,7% de la población mundial, y utiliza 23 indicadores que se agrupan en tres dominios principales: Conflictos continuos, Seguridad y Militarización. Un año marcado por las protestas Según el último informe, y aunque sus niveles de paz han empeorado, Europa sigue siendo la región más pacífica. Lidera el ránking como ya es habitual Islandia, seguida por Nueva Zelanda, Portugal, Austria y Dinamarca. Según el informe, 16 países europeos han mejorado su puntuación -entre ellos se encuentra España, que sube del puesto 39 al 38- respecto a 2019. Su empeoramiento se debe, sin embargo, al incremento de las protestas internas, como ha sido el caso, por distintos motivos, de Polonia, Hungría, Rumania y Francia. «El aumento de los disturbios civiles está surgiendo como un factor de riesgo futuro clave, con disturbios, huelgas generales y manifestaciones antigubernamentales aumentando sustancialmente desde 2011», señala el documento. Si bien las protestas en Europa no fueron de carácter violento, no sucedió lo mismo en otros puntos del planeta, como Hong Kong y Chile. Es precisamente la región de Latinoamérica la que sufre el mayor empeoramiento en los índices de paz del mundo, debido a un incremento de las muertes en conflictos internos así como un empeoramiento de los índices de terror político, a lo que hay que añadir el aumento de los desplazamientos de refugiados. «A medida que los conflictos a largo plazo han disminuido, los conflictos internos en algunos países, especialmente en América Latina, se han incrementado con el aumento de las protestas, lo que lleva a una mayor represión por parte de los gobiernos -señala Stroobants-. Aunque los conflictos en el Medio Oriente han comenzado a disminuir, estamos viendo mayores tensiones políticas e inestabilidad en otras partes», reconoce. Según el informe, el número de manifestaciones violentas aumentó en un 282% de 2011 a 2019 (en este último año al menos 60 países sufrieron una protesta violenta). «En América del Sur, en particular, hemos visto manifestaciones notables y disturbios civiles en Chile y Venezuela en los últimos años». Este empeoramiento queda reflejado en que tres de los cinco países que bajan más puestos en el IPG pertenecen precisamente a esta región, como es el caso de Nicaragua, que tras la gran caída del año pasado debida a las protestas de abril de 2018, vuelve a descender 15 puestos, situándose en el número 135, de un total de 163 países; le sigue Venezuela, que baja al puesto 149; y Chile, que sufre la caída más notable, al descender 17 puestos, lo que le sigue situando, sin embargo, en el primer tercio de la tabla al ocupar el puesto número 45. Cinco millones de venezolanos han dejado su país en los últimos años - ACNUR El mayor deterioro de todos lo sufre el país africano Benin, que desciende 35 puestos (baja al número 106) debido a la inestabilidad política y las protestas. Este dato confirma la realidad de lo que sucede en el norte de ese continente que junto a Oriente Próximo son las regiones menos pacíficas por sexto año consecutivo. Afganistán sigue en el último lugar de la tabla, una posición que ha ocupado durante dos años, seguido de Siria, Irak y Sudán del Sur. Solo dos regiones del planeta mejorarían su índice de paz: América del Norte y Rusia y Euroasia. A esta precisamente pertenecen países como Azerbayán y Armenia, que son los que más ascienden en la tabla, doce y quince puestos, respectivamente, pese a encontrarse muy por debajo de la media (120 y 99, respectivamente). Militarización Uno de los indicadores de paz mundial que mejoraron en este último año, según el IPG, fue el de militarización que lo hace en un 4,4% desde 2008. Sin embargo, empeora en lo referente al gasto militar, al incrementarse por primera vez en cinco años. «Aunque el gasto militar en efecto aumentó ligeramente, disminuyeron tanto las importaciones como las exportaciones de armas, y mejoró el apoyo a la financiación de mantenimiento de la paz de la ONU -argumenta optimista Stroobants-. Esta es la continuación de una tendencia a más largo plazo, que ha visto caer tanto la tasa de las fuerzas armadas como el gasto militar casi de manera continuada durante la última década». En el ránking de militarización, el país con menor inversión militar vuelve a ser Islandia, que ocupa el primer puesto, mientras que Israel repite en el número 163, seguido de Rusia, Corea del Norte y Estados Unidos. Terrorismo y homicidios Otros indicadores que mejoran en el Índice de Paz Gloal de este año son los relativos a terrorismo y homicidios en el mundo. Segun el último informe, la cifra de muertos por terrorismo también sigue disminuyendo, situándose en 15.952, muy lejos de las 33.555 que fueron contabilizados hace cinco años. Lo mismo sucede con la tasa de homicidios, un indicador que mejora en 57 países, mientras que empeora en 42. En El Salvador, el país con mayor número de homicidios por cada 100.000 personas, la tasa de homicidios disminuyó en un 25%. Impacto económico de la violencia Por segundo año consecutivo, el impacto económico de la violencia se reduce, situándose el coste en 14.500 billones de dólares, es decir, el 10,6% del PIB mundial. Esa cifra supone un descenso del 0,2% respecto al año anterior, esto es, 29.000 millones de dólares. Esta reducción es consecuencia del descenso de muertes causadas por conflictos armados (que cayeron un 29%), especialmente en las regiones de Oriente Próximo y del Norte de África. También contribuye a esta caída, la reducción del impacto económico del terrorismo, que cayó un 48% entre 2018 y 2019. Las consecuencias del Covid-19 y cómo afrontarlas Junto al informe sobre el Índice de Paz Global, el IEP ha realizado una proyección de cómo va a afectar la crisis del coronavirus a la paz mundial. El resultado no es nada optimista y puede suponer un grave retroceso. Según el IEP, el Covid-19 está impactando de forma negativa en todo el mundo, «con las naciones estando cada vez más polarizadas en su capacidad de mantener la paz y la seguridad. Esto revela el potencial del virus para anular años de desarrollo socio-económico, exacerbar las crisis humanitarias y agravar e instar a conflictos y malestar».   El IEP identifica el impacto económico de los confinamientos como una amenaza importante para la paz, derivado de la gran pérdida de empleos. Las reducciones de la ayuda interna se espera que contraigan las economías de la OCDE, desestabilizando a los países frágiles y afectados por los conflictos. Los gobiernos más estables no serán tampoco ajenos a las presiones a la hora de dar una respuesta adecuada a las carencias y problemas provocados por la crisis del Covid-19. «El aumento de la inestabilidad política se espera que se produzca en Europa, con previsión de aumento de los levantamientos y huelgas generales», indica el documento. A esto se suma las ya existentes tensiones entre Estados Unidos y China, y la fricción dentro de las organizaciones multilaterales, como la Organización Mundial de la Salud y el Consejo de Seguridad de la ONU. Para Stroobants, la pandemia «definitivamente» tiene el potencial de ser un factor importante a la hora de deteriorar el índice de paz mundial. «Aunque hubo una caída inicial en los disturbios civiles durante las primeras etapas de la pandemia, hemos visto un aumento de las manifestaciones violentas en las últimas semanas, especialmente en los Estados Unidos. A medida que las ramificaciones económicas de la pandemia y los confinamientos posteriores se manifiesten por completo en los próximos meses, la probabilidad de nuevos disturbios civiles solo aumentará». En cuánto a qué países están más preparados para afrontar la consecuencias de la crisis del Covid-19, el director de Europa y MENA del IEP opina que aquellos que tienen «economías fuertes, bajos niveles de endeudamiento y una menor dependencia de las importaciones y exportaciones» serán los que estén mejor situados «para regresar más rápido a los niveles de crecimiento económico previos a la pandemia, aunque esto no garantiza la recuperación económica. También se necesitarán altos niveles de Paz positiva (las actitudes, instituciones y estructuras que crean y mantienen sociedades pacíficas)», explica. Y considera que «la resiliencia» es un factor clave que permitirá a las sociedades «hacer los sacrificios necesarios para volver a la normalidad». Finalmente, le preguntamos sobre las capacidades de España para gestionar la etapa post-pandemia: «Hay tres dimensiones en las que se analiza un país en términos de su capacidad para recuperarse de los cierres de emergencia. Son el económico, el control soberano y la resiliencia social. Cuando los tres se agrupan, España se encuentra a la mitad de los 42 países analizados. Sin embargo, es baja en la dimensión económica», concluye. Cambio climático Las presiones medioambientales continúan afectado negativamente a la paz. El Registro de Amenazas Ecológicas de IEP indica que el 27% de los países afrontarán presiones catastróficas en el agua y el 22%, presiones catastróficas en los alimentos para 2050.   El informe también indica que hubo unos 2.260 millones de personas viviendo en zonas con alta o muy alta exposición a los peligros climáticos en 2019, con 1.240 millones de estas personas ya viviendo en países con bajos niveles de paz. Para 2050 el cambio climático generará hasta 143 millones de migrantes globalmente, especialmente en el África subsahariana (86 millones), Sur de Asia (40 millones) y Latinoamérica (17 millones).
01-06-2020 | Fuente: abc.es
La pandemia golpea los centros para ilegales en California
Una ola de contagios por coronavirus se expande por los centros de detención de inmigrantes de Estados Unidos, donde cientos de extranjeros indocumentados enferman mientras esperan resolver su situación legal. Más de 1.200 detenidos han dado positivo por Covid-19 estando bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, lo que representa el 50% de los 2.394 que han sido testeados por sospecha de Covid-19. EE.UU. alberga en sus prisiones cerca 26.000 indocumentados, pero sólo un 10% ha sido testeado. El centro de inmigrantes con más contagiados es el de Otay Mesa, una comunidad al sur de San Diego que hace frontera con la ciudad mexicana de Tijuana. A finales de mayo había 233 detenidos infectados, además de 29 empleados de CoreCivic, la empresa privada que administra el centro. Asimismo, Otay Mesa fue donde falleció el primer inmigrante infectado por Covid-19 bajo custodia del gobierno federal. Se trataba de Carlos Ernesto Escobar Mejía, un salvadoreño de 58 años que intentó entrar en EE.UU. para reunirse con sus familiares. «No han dado máscara a todos los detenidos, tampoco cumplen los requisitos de distancia mínima y no proveen la asistencia sanitaria necesaria», dice Enrique Morones, director de Gente Unida, una ONG ubicada en San Diego. Muchos de los detenidos de Otay Mesa son refugiados o solicitantes de asilo que están en prisión a la espera de que llegue su cita judicial. Sin embargo, la crisis sanitaria ha ralentizado los procesos judiciales en Estados Unidos, lo que provoca que miles de peticiones de asilo se acumulen en los juzgados. Esta situación hace que los inmigrantes tengan que pasar más tiempo encerrados en unos centros donde el coronavirus se expande como un incendio en la sequía. «Una demora en el proceso judicial es ya una condena, porque están continuamente expuestos al virus», comenta Morones a ABC. «Aquí en Otay Mesa hay muchos que están ya enfermos. Nadie viene a explicarnos lo que está pasando allá afuera en el mundo. Tenemos mala alimentación. No somos animales», dicen algunos de los inmigrantes de este centro de detención en una serie de audios divulgados en abril por Pueblos Sin Fronteras, una ONG enfocada en la defensa de los derechos humanos. Organizaciones no gubernamentales como Pueblos Sin Fronteras y el Comité de Amigos Americanos han pedido al gobernador de California que investigue la situación y haga responsable a CoreCivic de los posibles daños de salud que puedan sufrir los inmigrantes. Menores de edad Muchos de los detenidos son menores de edad que intentan adentrase en Estados Unidos sin compañía de sus padres, asegura Morones. «Van al norte para escapar de la violencia, pero luego las autoridades los regresan a sus países donde vuelven a ser víctimas de las bandas criminales», dice el activista. Al menos 1.000 niños migrantes no acompañados han sido devueltos a sus países desde EE.UU. a México y Centroamérica desde inicios de marzo, según Unicef. «Unicef alerta de que se están perpetrando actos de violencia y discriminación contra los repatriados, a los que se percibe como infectados por la enfermedad», señaló la organización en un comunicado. Según Unicef, que forma parte de Naciones Unidas, hay zonas de Honduras y Guatemala donde se prohíbe la entrada a los deportados para tratar de frenar la expansión de la enfermedad. Antes de la pandemia, se calculaba que unas 500.000 personas cada año salían de Centroamérica rumbo al norte. La razón principal por la que las personas emigran de El Salvador, Honduras y Guatemala son sus altos niveles de violencia, que se encuentran entre los más elevados del mundo. EE.UU. es el país con la población carcelaria más grande del mundo. Al menos 29.251 presos han dado positivo por Covid-19, es decir, aproximadamente un 1,4% de las 2,2 millones de personas encarceladas en las prisiones estadounidenses. Hasta el momento, 1,7 millones de personas en EE.UU. han contraído la enfermedad, mientras que alrededor de 104.500 han fallecido.
29-05-2020 | Fuente: abc.es
El régimen de Maduro tacha de «armas biológicas» a los emigrantes retornados y les amenaza con la cárcel
El retorno de miles de refugiados a Venezuela por el coronavirus y la expulsión de la que han sido víctimas en los países de acogida tiene un sabor amargo, debido a la discriminación y al cruel trato inhumano con que son recibidos por el régimen chavista. Linda García, de 27 años, se sienta en el suelo frío de un albergue en San Cristóbal, capital del fronterizo estado Táchira, a esperar que se termine el confinamiento de 15 días al que fue sometida junto a otras 600 personas más. «No me esperaba encontrar este infierno aquí en mi propia tierra y mucho menos ser humillada como portadora de un arma biológica llamada coronavirus», escribe a ABC en su teléfono móvil. El aislamiento físico en los albergues sin contacto con el exterior no impide la comunicación telefónica discreta con sus familiares y clandestina con los medios de comunicación. A más de 50.000 emigrantes venezolanos registrados que han retornado a su país en las últimas semanas el régimen de Nicolás Maduro les ha prohibido, entre otras cosas, denunciar a la prensa su situación. La joven García, natural de Maracaibo, estado Zulia, peluquera profesional, se fue a Pamplona, en el departamento colombiano de Norte de Santander, siguiendo a su marido porque tenía trabajo en una construcción hace año y medio. Pero por la pandemia y la falta de dinero fueron expulsados de su vivienda. Ella y su pareja no presentan síntomas del virus, pero de todas formas tienen que guardar la cuarentena. En Maracaibo, la capital petrolera del país venida a menos por la destrucción de su principal industria nacional, Linda García dejó a sus dos hijos pequeños con la abuela a los que espera ver tan pronto termine el encierre en el refugio tachirense. Lo que no esperaba es que el secretario de la gobernación del Zulia, Lisandro Cabello, fuera el primero en aplicar el «apartheid» impuesto por Nicolás Maduro sobre los retornados: «Toda persona que viole el sistema migratorio e ingrese en el país será considerada arma biológica y encarcelada». Así mismo señaló que «hay una operación para contaminar a Venezuela desde Colombia». Maduro acusó este miércoles al presidente de Colombia, Iván Duque, de estar tras un plan para infectar con Covid-19 a los venezolanos que están regresando desde ese país. Asegura que los colombianos han contagiado de manera intencionada a los venezolanos que regresan. «No me esperaba encontrar este infierno aquí en mi propia tierra», afirma Linda García, una joven peluquera de Maracaibo que regresa desde Colombia La cifra de casos de contagiados escaló a 1.327 personas con solo once fallecidos. La diáspora también subió a cinco millones de emigrantes, de los cuales ha retornado menos del 1%, la mayoría de venezolanos trabajadores que han perdido su empleo y vivienda por la crisis económica causada por la pandemia, por lo que se han visto forzados a volver a su país. «De un momento a otro los montaron en vehículos, autobuses, les dieron bolsitas con pancitos. Ellos dicen que estaban sanos en las ciudades de Cali y Medellín, que no habían tenido contacto con contagiados y presumen que los contaminaron en los autobuses», dice Maduro. «Yo le digo esto al pueblo para que vean la maldad a la que nos enfrentamos. Los infectaron, por eso declaré la emergencia sanitaria en los pasos fronterizos». Según el diputado Carlos Valero, «queremos rechazar enérgicamente las irresponsables declaraciones de Nicolás Maduro, quien ha dicho que nuestros hermanos que han regresado al país por efecto de la pandemia, son una especie de arma biológica de gobiernos extranjeros. Culpar a personas que están atravesando una enfermedad de ser armas biológicas y de propagar un virus, es inhumano. Buscan criminalizar a los migrantes venezolanos y evadir la responsabilidad del régimen en el tratamiento de la pandemia». Desde Chile, Colombia, Bolivia, Ecuador y Perú, la mayoría de los emigrantes hacen largos recorridos a pie para volver a sus hogares pero se encuentran en el Puente Internacional Simón Bolívar en Ureña, Táchira, con un tapón o embudo en donde quedan represados, esperando con sus maletas a la intemperie para poder cruzar la frontera y llegar a su destino. Las autoridades sanitarias y migratorias del Táchira los dejan volver a cuentagotas, previamente los registran y desinfectan, les hacen pruebas PCR y los confinan en refugios como instituciones, centros educativos y hoteles. «Nos dan comida podrida para gusanos» En los refugios nacionales los emigrantes comienzan a vivir otro calvario. Linda García se queja de que no hay colchonetas para dormir, ni baños, ni agua, ni luz, ni telefonía, ni internet, ni comida ni atención médica. «Nos han dado comida podrida con gusanos», dijo. Javier Tarazona, director de la ONG Fundaredes, dijo a ABC que etiquetar a los emigrantes como arma biológica es una irresponsabilidad del régimen de Maduro. «El trato que se les da a los retornados en los albergues es cruel e inhumano. Los someten a condiciones de indigentes». El padre Baltazar Porras denunció en las redes sociales que en los refugios del Táchira se ofrece comida descompuesta a los migrantes al llamar a los tachirenses a llevar alimentos a los necesitados. Otro caso de intoxicación por comida descompuesta ocurrió con los retornados en Barquisimeto, estado Lara. José Pastor Ortíz denunció a la prensa regional que su bebé de 1 año murió por deshidratación en el hospital pediátrico Dr. Agustín Zubillaga el 8 de mayo. «Nosotros nos venimos de Bogotá el 29 de abril y ya el 30 estábamos en Guasdualito, estado Apure. Allí fuimos encerrados en una escuela durante ocho días. Aunque la comida era poca, el personal encargado tenía la posibilidad de comprar comida cruda, que cocinábamos con leña», contó Ortiz. Pero en Barquisimeto la familia Ortiz fue confinada en la Villa Bolivariana de la gobernación de Lara, donde estuvieron encerrados encerrados más de ocho días. «Anoche nos dieron arepas (tortillas de maíz) con mortadela descompuesta. Nosotros no la comimos toda pero mi hijo que es un glotón se la comió toda. Todo el grupo de 12 personas se intoxicó y tuvo que ser hospitalizado pero mi hijo murió porque no aguantó la espera por el médico», dijo entre lágrimas José Ortiz. Rocío San Miguel, directora de la ONG Control Ciudadano también deplora que un arma biológica alienta la discriminación, la vejación y la exclusión en contra de los retornados. «Una acusación tan grave, obliga a Maduro, quien debe llevar las pruebas al Sistema de Naciones Unidas, de acuerdo a la Convención sobre la prohibición del desarrollo, la producción y el almacenamiento de armas bacteriológicas (biológicas) y tóxicas y sobre su destrucción».
29-05-2020 | Fuente: abc.es
La situación de los inmigrantes venezolanos podría empeorar por la llegada del invierno, según Acnur
Los migrantes y refugiados venezolanos en Sudamérica podrían enfrentarse a las bajas temperaturas del invierno que se aproxima en la región, lo que supone una nueva amenaza para los más de 1,5 millones de personas que se encuentran distribuidos en Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay. Así lo ha advertido el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur) este viernes, que también teme por el aumento «considerado» de las necesidades humanitarias y sanitarias, también por los efectos de otras enfermedades de tipo respiratorio como la gripe. Además, ha mostrado preocupación por los daños colaterales que les ha ocasionado el brote de la pandemia del Covid-19 que ha ubicado a la región sudamericana como el epicentro del virus, y que ha afectado a la población migrante y refugiada por las medidas de restricción de movimientos, los cierres de fronteras y suspensión de vuelos, decretados en los países de la zona. Acnur, a través de un comunicado, explica que «muchos se han quedado sin su forma de vida y deben hacer frente a la pobreza, indigencia, desahucios, hambre e inseguridad alimentaria, así como a mayores riesgos a nivel de protección». La organización también prevé que se dupliquen las ayudas por las precariedades de los venezolanos, por lo que cree que haya «un aumento de las personas que requerirán refugio de emergencia y útiles de invierno como mantas, ropa caliente, medicamentos y combustible para calentar sus casas». Maltratados en Venezuela En varias alocuciones, Nicolás Maduro ha despotricado a los países que han recibido a los migrantes y ha denunciado el maltrato de los gobiernos a sus connacionales que han retornado. Pero, quienes han vuelto a su patria se han visto expuestos a tratos crueles, según ha denunciado David Smolansky, comisionado de la OEA para la crisis de migrantes y refugiados venezolanos: «Muchos venezolanos han retornado a su país y son expuestos a tratos crueles y degradantes e, incluso, son víctimas de segregación cuando el régimen los tilda de arma biológica, amenazándolos con hacer cuarentena en una celda y marcando sus casas». El régimen de Maduro ha hecho propaganda con el retorno de venezolanos en plena crisis del coronavirus. Según los reportes del chavismo, más de 50.000 personas han regresado, sin embargo desde varias organizaciones no gubernamentales, como el Observatorio Venezolano de Migración de la Universidad Católica Andrés Bello, han cuestionado la credibilidad de la información, y por lo tanto, asegura que el retorno no es masivo como lo hacen creer y que se trata de «un show mediático». De Venezuela han salido más de cinco millones de personas en el último lustro por la agudizada crisis alimentaria y económica, convirtiéndose en la segunda población más desplazada del planeta después de Siria.
27-05-2020 | Fuente: abc.es
España y la UE recaudan 600 millones para los refugiados venezolanos
La conferencia de donantes organizada por la Unión Europea y el Gobierno español logró recaudar ayer 595 millones de euros en donaciones destinadas a los países iberoamericanos que acogen a los cinco millones de refugiados y desplazados que han huido de la dictadura venezolana. En total la UE habla de un volumen de ayudas de más de 2.400 millones de euros, aunque en esta cantidad incluye préstamos favorables y otros mecanismos de cooperación que no dependen de las donaciones recaudadas ayer y en las que han participado una veintena de países. Prácticamente la mitad de las donaciones -144 millones- viene de la propia Comisión Europea. España contribuirá con 50 millones. El alto representante, Josep Borrell dijo al presentar los resultados de esta conferencia de donantes que «la UE nunca ha olvidado al pueblo venezolano. Ahora movilizamos a la comunidad internacional para brindar más asistencia a millones de venezolanos desplazados y a los países de Iberoamérica que los acogen. Agradezco a los donantes internacionales por sus generosas promesas. Hoy también hemos podido volver a destacar la peor crisis de desplazamiento que el mundo ha visto en la historia reciente». Como gesto complementario, Borrell ha anunciado desde hace tiempo que ahora intentará convocar otra vez una reunión del llamado «grupo de contacto» en el que participan países de la región, incluyendo los que apoyan sin condiciones a la dictadura de Nicolás Maduro, para intentar buscar una salida al colapso general que vive el país. La situación es mala en los países donde se encuentran estos refugiados y el comisario encargado de Gestión de Crisis, Janez Lenarcic advirtió al término de la conferencia de ayer que «la pandemia de coronavirus amenaza con empeorar una situación ya crítica en la región» y por ello «el apoyo humanitario de la UE pretende ayudar a enfocar la situación a brindar asistencia de emergencia a alrededor de 5 millones de venezolanos que se han visto obligados a abandonar sus hogares». Su colega, la comisaria encargada de la Cooperación Internacional, Jutta Urpilainen, señaló al término de la conferencia que «nuestro compromiso colectivo demuestra la importancia de la asociación en todo el mundo para enfrentar desafíos como la crisis migratoria venezolana, también en medio de la pandemia de coronavirus. Continuaremos nuestros esfuerzos para consolidar el nexo entre el desarrollo humanitario y construir asociaciones duraderas para el desarrollo sostenible». La ministra de Exteriores española, Arantxa Gonzalez Laya dijo por su parte que la de los refugiados venezolanos es una emergencia a la que no se presta suficiente atención y por ello «los actores que hemos participado en el encuentro hemos hecho visible para el mundo la peor crisis de desplazamiento que ha sufrido América Latina y el Caribe en su historia reciente. España y la Unión Europea agradecen el esfuerzo que responsablemente ha asumido cada uno de los donantes y les exhortan a seguir apoyando los esfuerzos de los países receptores, para que refugiados y migrantes puedan establecerse, de manera concertada y pacífica, en las sociedades de acogida, mientras dure esta situación». Desde el Parlamento Europeo, la portavoz de la delegación española del Partido Popular, Dolors Montserrat, dijo que su grupo respalda esta iniciativa pero pidió por su parte a la Comisión »que se asegure de que estos fondos llegan a las personas que los necesitan y que no acaban en manos de Maduro». Su colega del Parlamento Europeo, el eurodiputado Leopoldo López Gil, padre del opositor venezolano Leopoldo López, agradeció las donaciones y la ampliación de organismos como la Oficina de las Naciones Unidas para los Refugiados y la Organización Internacional de Migraciones, al tiempo que advirtió que el régimen «el régimen de Maduro intenta desprestigiar a estas instituciones para solapar la desgracia de más de 5 millones de venezolanos que han tenido que huir a consecuencia de las persecuciones, la destrucción económica y la falta de oportunidades en su país».
26-05-2020 | Fuente: abc.es
Grecia confirma que se completará la valla metálica en la frontera con Turquía
El Ministro de Asuntos Exteriores Nikos Dendias ha confirmado enérgicamente que no cambian las fronteras y se completará dentro de pocos días la valla metálica que se encuentra en la frontera norte del país con Turquía, en la zona conocida como Evros por el río que recorre la zona. Estas declaraciones han sido la contestación al Gobierno turco, que afirmó recientemente que la línea fronteriza ha cambiado significativamente debido a factores naturales y provocados por el hombre. Dendias ha contestado que «no existe controversia alguna sobre las fronteras» y que aunque cambie el curso del rio Evros, «no cambian las fronteras trazadas por el Tratado de Lausanne y el Protocolo de 1926». Y ha dejado claro que se completará la valla metálica que divide a los dos países. Ya existe una parte de casi 13 kilómetros, edificada entre 2011 y 2012 entre los pueblitos de Neas Visas y Kastaniés, pero ahora se extenderá otros 30 kilómetros y será instalada por la Policía Griega (ELAS). Se trata de una medida para impedir la entrada ilegal de inmigrantes y refugiados (o supuestos refugiados) que, según Grecia, son presionados durante estos últimos meses para entrar en el país por el régimen de Erdogan. Hasta ahora las importantes fuerzas policiales y del ejército heleno que se encuentran en la zona han conseguido, con el apoyo de Frontex, que no consigan entrar de forma ilegal personas provenientes de Turquía. Una valla conflictiva La construcción de la nueva valla se completará en tres meses, según informaciones de los medios griegos y tras muchas visitas, los expertos del Ministerio de Defensa han identificado cuáles son los lugares mas vulnerables de su recorrido. Y se espera que su coste supere los diez millones de euros, de los que una parte provendría de la Unión Europea. Durante la construcción de la valla existente, que costó 4.800.000 euros, la UE no participó en su financiación al considerar que la valla era una medida «que por sí sola no es la respuesta al problema de la migración ilegal». Muchas ONGs y partidos de la izquierda griega se habían mostrado contrarios a esta valla disuasoria y al conocerse su ampliación, han vuelto las protestas al respecto.
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