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Noticias de refugiados

11-09-2020 | Fuente: abc.es
Alemania y Francia acogerán «el grueso» de 400 menores sin techo de Moria
Alemania y Francia acogerán la mayor parte de los 400 menores no acompañados que han quedado sin techo tras el incendio del campo griego de refugiados de Moria, anunció hoy el ministro del Interior alemán, Horst Seehofer. «Estamos en contacto con otros socios europeos para precisar cifras, pero partimos de la base que nos corresponderá recibir al grueso de ese grupo», afirmó el titular de Interior, en una rueda de prensa en la que participó, de forma virtual, el vicepresidente de la Comisión Europea (CE), el griego Margaritis Schinas. Alemania estima recibir entre 100 y 150 de esos menores, afirmó Seehofer, a lo que «presumiblemente» se sumarán otros tantos hacia Francia, a la espera de que se logre una «solución europea» que, dijo, no puede «demorarse más». Ya ayer, tanto la canciller alemana, Angela Merkel, como el presidente francés, Emmanuel Macron, avanzaron la disposición de sus respectivos países a acoger a los menores no acompañados en situación de mayor vulnerabilidad, aunque sin concretar cifras. Schinas agradeció, en una intervención virtual, la disposición de ambos países y recordó que, tras los esfuerzos por reubicar a los refugiados concentrados en la isla de Lesbos, se había logrado en los últimos meses reducir su número de los 25.000 que llegaron a estar ahí a los algo más de 12.000 actuales. Seehofer, por su parte, apremió a sus socios europeos a lograr una «solución conjunta» que, advirtió, no puede demorarse más. Alemania está acogiendo ya una media de 300 refugiados diarios -llegados a través de los Balcanes u otras rutas, en virtud de las normas de reagrupamiento familiar o por otras circunstancias-, recordó. Merkel explicó ayer, en un acto público en Berlín, que había mantenido una conversación telefónica con el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, quien le había pedido apoyo para acoger a los refugiados que quedaron sin techo tras el incendio del campo de Moria. «Alemania cumple con su responsabilidad. Pero no podemos estar satisfechos con la política migratoria europea. Hoy por hoy, en realidad ésta no existe», afirmó la canciller, quien se comprometió a trabajar durante la presente presidencia de turno alemana de la UE por lograr «avances». Las presiones sobre el Gobierno de Merkel y especialmente sobre el ministro Seehofer para brindar esa ayuda humanitaria se suceden desde el pasado miércoles. Miles de manifestantes marcharon el miércoles por Berlín, Hamburgo y Fráncfort, entre otras ciudades, en favor de la acogida de esos refugiados. Las Iglesias católica y evangélica llamaron asimismo a la clase política a prestar esa ayuda humanitaria. El gobierno regional del «Land» de Berlín se ha ofrecido a recibir a unas 300 personas, mientras que los de Turingia (este), Baviera (sur) y Renania del Norte-Westfalia (oeste) acogerían hasta unas 1.000 cada uno. Alemania está entre el grupo de países comprometidos con la reubicación de los refugiados en campos griegos. Desde mediados de julio ha recibido a unos 450, en su mayoría menores no acompañados o niños junto con familiares, en casos de especial vulnerabilidad. El propósito del Ministerio de Interior era acoger hasta finales de septiembre o principios de octubre a un total de 950.
11-09-2020 | Fuente: abc.es
Diez países europeos se comprometen a acoger a 400 menores del campo de Moria
Alemania ha conseguido implicar diez socios en la «solución europea» al problema de los refugiados menores de edad que se hacinan en el campo de Moria. El ministro germano de Interior, Horst Seehofer, ha anunciado que diez países de la UE se han comprometido a acoger en total a 400 de estos menores y que la cifra de niños que llegará a Alemania superará el centenar. «Diez países miembros participan en el traslado y Francia y Alemania acogeremos entre 100 y 150 menores cada uno», ha especificado. Holanda ha anunciado por su parte que recibirá a otros 100. Se trata de menores que llegaron a Grecia continental tras el incendio que arrasó el miércoles el campo que acumulaba 1.200 refugiados y su traslado ha sido acordado con el comisario europeo encargado de Emigración, Margaritis Schinas. También ha informado que continúan las conversaciones con otros países europeos, por lo que la lista todavía podría aumentar. Desde el incendio de Moira, políticos de casi todos los partidos alemanes han elevado la presión sobre el ministro de Interior, que ha terminado tomando la iniciativa. «Gracias a Dios no hubo muertos ni heridos, pero sin duda es una emergencia humanitaria especial», ha admitido Seehofer en una conferencia de prensa. «La protección del clima es importante, las consecuencias económicas de la crisis sanitaria también, pero no hay que equivocarse: la inmigración es el problema más importante en la UE. No podemos simplemente hablar de humanidad y declarar buenos propósitos, ¡tenemos que hacerlo!», ha dicho. Además de la colaboración en el reasentamiento de los menores, Seehofer ha recordado que la ayuda en el sitio es ahora el soporte más urgente. «Tenemos que volver a ofrecer alojamiento y suministros a la población allí lo antes posible. Actuamos en estrecha coordinación con el Gobierno griego», ha informado sobre la actividad del Gobierno alemán al respecto. Alemania ha recibido una «lista de requisitos» y las organizaciones no gubernamentales alemanas ya están trabajando para brindar el mayor apoyo posible. «Desde que asumí el cargo, he estado luchando para lograr una ley europea común de asilo», ha recordado Seehofer, «porque no solo la situación en Grecia es problemática, sino también en Chipre, Malta, Italia y España». El vicepresidente de la Comisión de la UE, Margaritis Schinas, ha mantenido una videoconferencia retransmitida por las televisiones alemanas en la que ha afirmado que «se acabó el tiempo en que Europa no tenía una política migratoria común; ahora es el momento de cambiar eso», en referencia a que el 30 de septiembre debería iniciarse un segundo intento para negociar el pacto de asilo y migración de la UE. Casa de tres pisos Según Schinas, este pacto debería estructurarse como una casa de tres pisos. En primer lugar, acuerdos con los países de origen y tránsito para que las personas no huyan y tengan la perspectiva de una vida mejor en sus países de origen. «Y que no tengan que confiar sus vidas a los traficantes», ha subrayado. En segundo lugar, «un sistema sólido de protección de las fronteras exteriores con una nueva guardia de fronteras y costas de la UE que estará mejor equipada en términos de tecnología y personal». Y, por último, un sistema de solidaridad permanente y efectiva dentro de los estados de la UE. La responsabilidad del procedimiento de asilo debe ser asumida de forma conjunta, y no solo por algunos Estados miembros que se encuentran en las fronteras exteriores o, como Alemania, quieren recibir inmigrantes. El pasado mes de marzo, antes de que la pandemia congelase también el proyecto, los partidos políticos alemanes había llegado a un acuerdo para que más de 140 municipios que se habían presentado voluntarios acogiesen a menores procedentes de campos de refugiados griegos sobresaturados, bajo el estatus de protección subsidiaria. Alemania estaría dispuesta a recibir «a una parte razonable y limitada» en el marco de una «coalición humanitaria de voluntarios europeos», decía el texto del acuerdo, con el que la primera potencia europea buscaba además presionar a sus vecinos de la UE para que sigan sus pasos. En ese momento, la decisión contemplaba «apoyar a Grecia» ante el nuevo desafío que suponía la apertura de la frontera por parte del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y mencionaba la cifra total de entre 1.000 y 1.500 niños. Se trataría de menores de 14 años que no estén acompañados o que necesiten atención médica urgente debido a alguna enfermedad, preferentemente niñas. La presidenta de la CDU, Annegret Kramp-Karrenbauer, se refirió al pacto como una «buena combinación de orden y humanidad», y se aventuró a decir que algunos países europeos, como Francia, ya habían mostrado su disposición a ayudar. Ahora, el incendio ha precipitado la reapertura del expediente, que aviva a su vez los resquemores que despertó la decisión de Angela Merkel de abrir la frontera alemana a los refugiados sirios en 2015.
11-09-2020 | Fuente: abc.es
Los residentes de Lesbos no quieren otro campo de refugiados
Tras los incendios provocados que han destruido casi en su totalidad el centro de acogida e identificación de Moria, el mayor campamento de inmigrantes ilegales de Europa con hasta ahora 12.600 personas, la situación sigue siendo muy difícil. No hubo ni muertos ni heridos y los 408 menores no acompañados ya están a salvo en otra parte del país. Las familias y los más vulnerables, mas de mil personas (familias con niños pequeños, inválidos, enfermos graves o con problemas psiquiátricos y ancianos), serán llevados al ferry Blue Star Chios, atracado en otra parte de la isla. Faltan dos barcos de la Marina griega, que también alojarán a otros 1.000. Por ahora casi todos se encuentran bloqueados por la Policía y el Ejército, que quiere mantenerles alejados de la capital, Mitilini, y ya durmieron una noche con mantas al borde de la carretera, en olivares y hasta en el pequeño cementerio del pueblo de Moria. La población local, encabezada por el alcalde de Mitilini, Stratís Kitélis, exige por su parte que, tras la destrucción del campamento. las autoridades se lleven a todos los inmigrantes de la isla y para ello los camiones de la alcaldía bloquearon ayer por la mañana las carreteras que llevan a otros antiguos campamentos militares, donde en principio se instalarán tiendas de campaña para el resto de los refugiados, más de 11.000 personas. Quiere impedir la instalación de cualquier otro campamento, por muy temporal que sea. Miedo al Covid-19 La población local también quieren la salida de todos los inmigrantes de la isla porque temen el contagio del Covid-19: de los dos mil refugiados examinadas hace días, más de treinta dieron positivo y con el primer incendio desaparecieron y solo se ha localizado (y aislado) a ocho de ellas. Los más optimistas o ingenuos comentan en Atenas que con la llegada del vicepresidente de la Comisión, Margaritis Schinas, ayer por la tarde, y la promesa de distintas ayudas y financiación para la isla, las cosas mejorarán. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, dejó claro el apoyo de su institución y que su prioridad es «la seguridad de quienes se quedan sin refugio». Mientras Francia y Alemania se han mostrado dispuestos a acoger menores inmigrantes, la ministra de Exteriores española, Arancha González Laya, tras mostrar su solidaridad con Grecia, se desmarcó sobre la posibilidad de recibir a alguno de los afectados. González Laya recordó ayer, que España acoge ya a «un grandísimo número de refugiados, demandantes de asilo e inmigrantes en general».
09-09-2020 | Fuente: elpais.com
El incendio en el campo de refugiados de Moria, en Lesbos, en imágenes
Tras el incendio originado durante la pasada madrugada, un segundo foco ha obligado a evacuar otra zona del campo de Lesbos, que no había sido alcanzada por las llamas
09-09-2020 | Fuente: as.com
Tragedia en Grecia
El campo de refugiados de Moria, en Lesbos, calcinado por las llamas. La causa podría ser el enfrentamiento entre los refugiados al detectarse varios casos de COVID-19.
09-09-2020 | Fuente: abc.es
Un incendio destruye en Lesbos el mayor campo de refugiados de Europa
Ocurrió lo que todos los profesionales de la inmigración temían: el campamento de identificación y acogida de inmigrantes de la isla de Lesbos, conocido como Moria por su cercanía a un pueblo con este nombre, ha sufrido un grave incendio que comenzó a medianoche. En el campamento, que fue creado por las fuerzas armadas para acoger a 3.000 personas originalmente, vivían ahora más de 12.000 (nadie conoce el número exacto). En todo caso, se trata del mayor campo de refugiados de Europa. Una mujer lleva sus pertenencias tras el incendio en el campo de refugiados - Reuters Más de la mitad estaba alojada hasta anoche en contenedores, por familias y nacionalidades, y el resto en tiendas de campaña y casitas de uralita en los olivares cercanos. Fuego provocado El fuego comenzó en la parte exterior del campamento y ha alcanzado también a los contenedores del interior. Desde medianoche los inmigrantes comenzaron a huir de las llamas dirigiéndose a la carretera que lleva a la capital, Mitilini, a unos cinco kilómetros de distancia. Se cree que el fuego fue provocado por inmigrantes manifestantes contra la decisión de las autoridads de que las 35 personas que resultaron positivas en las pruebas del Covid-19 fueran aisladas junto con sus familias para evitar el contagio con las demás. Ahora con el incendio estas personas se han mezclado con el resto de la población. Dos inmigrantes, en el campamento de Moria tras el incendio - AFP Del campamento se conoce que los contenedores de las oficinas de administración e identificación no han sido quemadas, pero sí se han registrado daños en las instalaciones de los servicios de asilo y servicios médicos que habían sido instalados gracias a una donación del gobierno holandés. La policía y los bomberos estudian el inicio del incendio, que comenzó en distintos puntos del campamento al mismo momento, tarde por la noche (a las 24.00 horas) y con mucho viento y confirman que al llegar los primeros coches de los bomberos al lugar fueron recibidos por grupos de jóvenes que les impedían el paso, tirándoles piedras y palos. Una hora antes un grupo de jóvenes había incendiado muchos cubos de basura, un tipo de manifestación bastante usual. Estado de emergencia para toda la isla El secretario general de Recepción de Solicitantes de Asilo del Ministerio de Migración, Manos Logothetis, ha considerado que la catástrofe es casi total y siguiendo la orden del viceministro de Protección Civil, Nikos Jardaliá, la isla de Lesbos ha sido declarada en estado de emergencia por razones de salud pública. A lo largo del día se espera que se celebre una rueda de prensa de las autoridades, pero se conoce ya que todos los inmigrantes que se encontraban en el campamento de Moria han sido concentrados por la Policía en una zona cercana mientras se estudia dónde serán trasladados. Los agentes han colocado dos barreras en la carretera para impedir que puedan llegar a Mitilini. Un inmigrante se cubre la cara entre los restos del campamento en la isla de Lesbos - Reuters
04-09-2020 | Fuente: abc.es
Primer caso de Covid-19 en el centro de refugiados de Moria, en Lesbos
Esta semana ha ocurrido lo que todo el mundo se temía: se ha diagnosticado el primer caso de Covid-19 entre la población de inmigrantes y refugiados en el centro de acogida e identificación de Moria, a pocos kilómetros de la ciudad de Mitilini en la isla de Lesbos. Se trata de un refugiado somalí de cuarenta años que no se sintió bien y las autoridades sanitarias, tras examinarle, detectaron que era positivo. El somalí, del que ya se conoce que ya tenía concedido el estado de refugiado, tenía orden de abandonar la isla para ir a Atenas a recoger sus documentos. Viajó a la capital el 17 de Agosto. Al no poder encontrar trabajo y donde vivir, decidió volver a la isla y al campamento que conocía, para instalarse de nuevo en la tienda de campaña que había sido su alojamiento durante meses, reencontrándose con sus amigos y teniendo acceso a alimentos. Nada más ser diagnosticado positivo, fue trasladado al hospital de la capital, Mitilini, mientras que todo el campamento se encuentra en cuarentena durante los próximos 14 días y continúan los controles médicos, comenzando por las personas que estuvieron en contacto con él. Queda prohibido el salir o entrar en este campamento salvo casos de emergencia. Refugiados sin trabajo y sin vivienda Aun no se ha dado a conocer cómo y dónde se ha contagiado este refugiado, pero si los detalles de su caso: llegó de forma ilegal a las costas de la isla, pasando a ser instalado en una de las tiendas de campaña en los olivares que rodean al campamento de Moria, construido para acoger inicialmente a tres mil personas. Ahora en la zona malviven más de 13.000, muchos de ellos mujeres y niños, y si tienen suerte lo hacen en los contenedores del campamento inicial, donde tienen agua, electricidad y su propio aseo. Si no, se instalan en tiendas de campaña en los olivares de los alrededores, donde el acceso al agua y a los aseos es dificil. Las grandes ONGs que ayudan a esta población denuncian el hacinamiento, la falta de higiene y las malas condiciones en general de los centros de acogida y el que nada mas recibir el estatus legal de refugiados la gran mayoría de estos inmigrantes se encuentran literalmente en la calle. Proceso legal agilizado pero falta de medios Ahora mismo hay menos personas intentando llegar a las costas griegas, en parte por las deportaciones en caliente que el Gobierno griego no confirma y en parte por los controles turcos. También ya desde hace meses el Gobierno conservador de Kiriakos Mitsotakis ha agilizado el proceso de identificación y solicitud de asilo, consiguiendo que más de diez mil personas que se encontraban en las cinco islas más cercanas a Turquía (Lesbos, Leros, Kos, Jíos y Samos) fueran trasladadas a otras partes de Grecia y son centenares los menores no acompañados que son acogidos en otros países europeos. Niños en el campo de Moria (Lesbos) esperan autobuses que les lleven a Atenas - REUTERS Pero la mayoría de las personas que se encuentran en Grecia, nada más ser reconocidas como refugiadas, pierden automáticamente el derecho a tener donde vivir y comer gratuitamente, algo que inquieta no solo a las autoridades locales sino a todas las ONGs que les ayudan. Ello es debido «a que nadie les informa de cómo solicitar ayuda y de qué derechos tienen», como dice Irini, una asistente social de una gran organización filantrópica que trabaja con ACNUR y fondos europeos para proporcionar pisos y distintos tipos de ayuda para los inmigrantes que terminan su proceso de asilo o son ya refugiados. «Para inscribirse en las listas de los distintos programas hay que estar informados y saber dónde acudir y si no es la policía la que se los lleva de forma obligatoria a algún campamento en las cercanías de Atenas o del Pireo hasta que se solucione su futuro inmediato», explica Irini, que lamenta el que no haya más programas de integración y apoyo financiero para los nuevos refugiados legales que no ven futuro en el país. Campamentos cerrados El contagio de este somalí desesperado no solo muestra los problemas existentes para los inmigrantes legalizados, sino que deja claro que los campamentos, que en principio son abiertos (permitiendo entradas y salidas) no permiten controlar a esta población. Los habitantes locales por su parte ahora aceptarían más fácilmente los campamentos «cerrados», es decir con entradas y salidas controladas, algo que no querían hasta ahora ya que se temían que esto eternizaría la situación en sus islas.
01-09-2020 | Fuente: abc.es
Hungría cierra sus fronteras, ahora por el coronavirus
Hoy entra en vigor la medida que anunció la noche del sábado el Gobierno húngaro, un cierre de fronteras que impedirá entrar a los turistas y que permitirá solamente el paso a convoyes militares, viajes de negocios, cruces de frontera por trabajo, viajes diplomáticos y tránsito a terceros países por determinados corredores. «Persiste el peligro de que el virus entre desde el extranjero», ha justificado el ministro de Gobernación, Gergely Fulyás. Igualmente, el Gobierno de Budapest ha debido prolongar seis meses más el «estado de crisis», al menos hasta el 7 de marzo de 2021. Los húngaros que se encuentren en el extranjero tendrán que presentar un test negativo de covid-19 realizado en las 48 horas inmediatamente interiores a su llegada, lo que deja a los nacionales húngaros enfermos en un sorprendente limbo legal, sin poder ingresar a su propio país. La medida ha disgustado seriamente a los países vecinos, que formularon severas quejas en la reunión que mantuvieron los presidentes parlamentarios de Austria, República Checa, Eslovaquia y Hungría en Grafenegg (distrito de Krems) el domingo. La reunión dejó en evidencia una gran falta de comprensión sobre la forma en que los húngaros han procedido. «Al igual que la República Checa, no fuimos informados», ha lamentado Boris Kollar, presidente del Consejo Nacional Eslovaco. «Fue una sorpresa desagradable para mí. La cooperación entre vecinos inmediatos es necesaria, no solo en el ámbito económico, sino también en relación con el intercambio de información», ha añadido. El presidente del Consejo Nacional austriaco, Wolfgang Sobotka , confía ahora en poder trabajar con Hungría en una solución. La reunión en el llamado formato Austerlitz , a pesar de ser muy adecuada para coordinar posiciones, no dio resultados el domingo. «Creo que la República Checa, Eslovaquia y Austria tienen exactamente la misma posición sobre este tema y juntas deberíamos tener cierta fuerza», anotó apesadumbrado, Radek Vondracek, presidente de la Cámara de Representantes checa, que insistió en que, «dada la situación económica, es fundamental evitar nuevos cierres de fronteras». Trabajadores extranjeros El austriaco Sobotka, miembro del Partido Popular ÖVP, ha subrayado en particular la importancia de la situación en la que quedan los numerosos trabajadores extranjeros, por ejemplo, en el sector del cuidado doméstico o la industria del automóvil. «Nos estamos esforzando mucho con medidas nacionales para fortalecer la economía, pero debe mantenerse la libre circulación transfronteriza de mercancías y personas si queremos que esas medidas surtan su efecto. Si, en cambio, ponemos trabas nosotros mismos, será todavía más difícil». Por este motivo, Austria, República Checa y Eslovaquia han firmado una declaración en la que se comprometen a no cerrar sus fronteras, según ha informado el representante eslovaco Ján Kollar. Solo en el servicio social, hay alrededor de 80.000 eslovacos que trabajan en Austria. «No queremos restringir la libertad de viaje de este grupo bajo ninguna circunstancia, sobre todo cuando las posiciones de los tres países también son muy similares en la lucha contra la pandemia», ha dicho. «Los tres sistemas de salud han sido puestos a prueba en la primera ola», justifica el presidente del Parlamento checo, Radek Vondracek. «Antes de la segunda ola, ahora sabemos qué esperar. Estamos preparados. Esto significa que semejantes medidas preventivas ya no serán necesarias en los próximos meses». Rechazo de la UE La medida también ha sido recibida con disgusto por el resto de los socios europeos. La Comisión europea ha pedido hoy a Hungría que el cierre de fronteras no implique una discriminación entre los ciudadanos europeos. En una carta, los comisarios de Interior, Ylva Johansson, y de Justicia, Didier Reyders, han recordado al gobierno húngaro la importancia de «la integridad del área Schengen y de aplicar las medidas en las fronteras, de manera no discriminatoria entre todos los ciudadanos y residentes de la UE». «Cualquier medida que no cumpla con estos principios fundamentales de Derecho de la UE debería por su puesto ser retirada de inmediato», advierten, e indican que el ejecutivo comunitario abordará el tema con los ministros húngaros de Interior y Justicia cuanto antes para pedir más información. «Los retos comunes europeos requieren una coordinación europea», ha dicho por su parte el portavoz comunitario de Justicia, Christian Wigand. El cierre de fronteras supone la extensión de un estado de excepcionalidad que el Gobierno de Hungría ha ido justificando con diversos pretextos desde 2015. La primera vez que el ultranacionalista Viktor Orbán se sirvió de esta restricción fue en 2015, excusándose entonces en la llegada de refugiados, procedentes en su mayoría de Siria, Irak y Afganistán. Después el motivo ha pasado a ser el coronavirus. Respecto al partido de la Súper Copa que se disputará en Budapest entre el Bayern de Múnich y el Sevilla el 24 de septiembre, la UEFA está negociando un pase especial de entrada para 6.000 aficionados alemanes y españoles, que deberían contar con pruebas negativas de covid realizadas 48 horas antes del partido.
01-09-2020 | Fuente: abc.es
Turquía amenaza a Grecia por enviar tropas a Castelorizo
Turquía ha advertido formalmente a Grecia de que «será la única en sufrir las consecuencias» por su decisión de enviar tropas a la isla de Castelorizo (Maes para los turcos), algo que considera que está prohibido por el Tratado de París de 1947. Un portavoz del ministerio turco de Asuntos Exteriores declaró ayer que Ankara «rechaza los intentos ilegítimos de cambiar el estatus legal de la Isla y no permitiremos que tal provocación en una zona adyacente a su costa logre ese objetivo. Es más, si Grecia continúa tomando medidas que aumentan la tensión en la región sufrirá las consecuencias porque Turquía está decidida a defender ilimitadamente sus derechos e intereses derivados del derecho internacional» en la zona del Mediterráneo Oriental. Turquía denuncia que Grecia ha enviado tropas y ha reforzado instalaciones militares en 16 de las 23 islas que fueron definidas como territorio desmilitarizado en el tratado por el que se le atribuyó su soberanía a Atenas en 1947. Castelorizo, una pequeña isla griega casi deshabitada a menos de dos kilómetros de la costa turca, es en estos momentos la raíz de la disputa fronteriza en una amplia zona marítima en la que se han descubierto importantes yacimientos de gas. El ministerio turco de Exteriores criticó también a Francia por su apoyo naval a Grecia, aunque en este caso el enfrentamiento no se limita a la disputa fronteriza en el Mediterráneo Oriental, sino sobre todo en la posición de cada país en la guerra civl libia. El Alto Representante para la política exterior europea, Josep Borrell, ha comunicado a Ankara que en la cumbre del próximo 24 de septiembre se podrían contemplar sanciones a Turquía si no ha dado pasos para reducir la tensión. En cambio, si mejora la situación la UE ofrecerá mejoras económicas en la financiación que Turquía recibe para atender a los refugiados y nuevas ventajas en el acuerdo de unión aduanera vigente en estos momentos.
31-08-2020 | Fuente: abc.es
Conte frena «in extremis» una huelga general en Sicilia
La revuelta de Lampedusa por el aumento exponencial de la llegada de inmigrantes a la región de Sicilia, aunque con cifras lejanas de alcanzadas en las fases más agudas del pasado, le quitan el sueño al Gobierno italiano, porque la inmigración, junto a la pandemia y la crisis económica, están creando una situación alarmante. El alcalde de Lampedusa, Totó Martello, había anunciado para este martes una huelga general, por la presencia en la isla de casi 1.500 inmigrantes; de ellos, 400 llegaron en un viejo pesquero en la noche del sábado al domingo. Las cifras del Ministerio del Interior indican que, desde comienzos de año, han llegado más de 19.000 inmigrantes a las costas italianas. El regidor de Lampedusa ha pospuesto la huelga general, tras anunciar que ha sido convocado por el primer ministro, Giuseppe Conte, para este miércoles, junto al presidente de la región de Sicilia, Nello Musumeci, para discutir sobre los problemas de la acogida de inmigrantes. Una primera respuesta dio el gobierno el domingo por la noche, al comenzar a transferir algunos inmigrantes y enviar tres naves para que puedan hacer la cuarentena los refugiados que aún siguen llegando. ?Totó Martello, un alcalde del Partido Democrático, que forma parte de la coalición del gobierno central, ha dicho «basta a la invasión de inmigrantes»; mientras, el presidente de Sicilia Musumeci, que es de derechas, grita también contra el gobierno al afirmar «aquí el Estado no existe». Martello se pregunta incluso con cierto dramatismo: «¿Lampedusa forma parte todavía de Italia o no? Que asuman su responsabilidad, porque así, con esta estrategia de transferir unos pocos centenares de inmigrantes de vez en cuando, es como vaciar el mar con una cuchara. Ya basta». Derecha e izquierda El hecho de que Martello, de izquierdas, y Musumeci, de derechas, estén unidos para decir «ya no podemos aguantar más», refleja claramente hasta qué punto la isla se siente abandonada, en una situación que ellos consideran ingobernable. En el centro de acogida de Lampedusa, con capacidad para 200 personas, suele haber más de mil refugiados; la distancia de seguridad por el coronavirus no existe. Estos días de verano, las personas están apiñadas en el suelo, buscando algo de sombra y amparo frente al siroco. La infraestructura es vigilada por las fuerzas del orden locales y cuarenta soldados enviados hace unos días, para evitar que algunos inmigrantes se escapen durante la noche. En la región de Sicilia se suma la llegada de inmigrantes a la pandemia y la crisis económica Georgia Meloni, líder de Fratelli d?Italia, pide el bloqueo naval. Y Matteo Salvini sopla sobre el fuego de esta crisis. El líder de la Liga escribió en la tarde de ayer en Twitter: «Solo el fin de semana, 1.400 personas desembarcadas. ¡Puertos cerrados y los italianos en primer lugar». Además de esta dura oposición, en el Gobierno Conte hay alarma porque las naves de rescate de las ONG han vuelto al Mediterráneo y podrían aumentar los desembarcos. Las protestas en Lampedusa no quitan espacio a la piedad. Don Carmelo La Magra, único párroco de la isla, ha bendecido con un grupo de habitantes la tumba del último náufrago enterrado en el cementerio de la isla, que ya está lleno de cruces sin nombre. El problema de la inmigración vuelve a convertirse en un arma política ante las elecciones que se celebrarán en seis regiones el próximo 20 de septiembre.