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Noticias de refugiados

21-10-2018 | Fuente: abc.es
La caravana de centroamericanos hacia EE.UU. provoca una guerra en la Casa Blanca
Como si los dos últimos años no hubieran pasado, Donald Trump hace de nuevo campaña contra la inmigración ilegal. El presidente de EE.UU. llega a las elecciones parciales de dentro de dos semanas con una caravana de 4.000 centroamericanos tratando de pedir asilo en la frontera y sin haber cumplido su promesa de construir un muro con México que acabe con los cruces ilegales. En asuntos migratorios, la Casa Blanca está paralizada por una división ?que se ha convertido en guerra? entre halcones y palomas, incapaces de llegar a un consenso sobre cómo cumplir la principal promesa del presidente. Consciente de que sus propuestas contra la inmigración ilegal fueron una de las razones principales de su victoria en 2016, Trump vuelve al mismo tema en los mítines en los que participa a diario con candidatos republicanos. «A esa gente que quiere llegar a la frontera antes de las elecciones se le ha pagado mucho dinero, porque creen que eso nos dañará», dijo el presidente el jueves en un mitin en Montana. Antes, amenazó a Honduras con recortar la ayuda humanitaria a ese país si no logra el regreso de la caravana, que ya se encuentra en México. Lo cierto es que las llegadas irregulares a EE.UU. han alcanzado cifras récord con Trump, con la detención de 41.400 personas que cruzaron la frontera sólo en septiembre, un incremento de 4.000 con respecto a agosto. Ni la frustrada iniciativa de separar a los niños de sus padres ni el despliegue de 1.600 soldados de la Guardia Nacional en el sur del país han hecho nada por reducir esa cifra. El Gobierno calcula que residen en EE.UU. al menos 11 millones de inmigrantes en situación irregular, aunque varios estudios recientes elevan la cifra hasta 20 millones. Cruce de insultos La parálisis migratoria ha provocado la ira de Trump, que culpa de inacción a sus asesores más moderados en este asunto. Su enfado va dirigido sobre todo a su Secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, que el jueves le sugirió al presidente que pida que Acnur, la agencia para refugiados de la ONU, atienda a la caravana de emigrantes que se dispone a cruzar México. John Bolton, el Asesor de Seguridad Nacional y un viejo crítico del papel de la ONU, ridiculizó la propuesta e instó al presidente a que obligue al ejército mexicano a desmantelar el grupo de emigrantes. En defensa de la secretaria Nielsen acudió el jefe de gabinete de Trump, John Kelly, quien defendió la intervención de la ONU y se enfrentó a gritos con Bolton. Tras cruzarse varios insultos, Kelly abandonó la Casa Blanca y no volvió hasta el día siguiente. Durante la discusión, Trump se puso del lado de Bolton y minutos después amenazó en Twitter con sellar la frontera de EE.UU. con México, algo a lo que se ha opuesto una mayoría de su Gobierno, por las implicaciones económicas que tendría semejante medida sobre el transporte de mercancías y turistas. El viernes el secretario de Estado [ministro de Exteriores] norteamericano, Mike Pompeo, visitó México para pedir al Gobierno de ese país que impida que la caravana llegue a la frontera de EE.UU., donde sus integrantes tienen la potestad de solicitar asilo, ya que huyen de una zona conflictiva. «Estamos llegando al punto en que esta situación se convertirá en una crisis», dijo Pompeo en una conferencia de prensa. El Gobierno mexicano envió a la frontera de Mexico con Guatemala a policías antidisturbios, que emplearon gases lacrimógenos el viernes pero no pudieron detener el avance del convoy, que ayer llegó a Ciudad Hildalgo. Ya en mayo una caravana que llegó a tener 1.200 integrantes llegó desde Centroamérica hasta EE.UU., donde 400 pidieron asilo y fueron admitidos, en cumplimiento de las leyes migratorias. Trump ha intentando por todos los medios disuadir a aquellos que se disponen a cruzar en EE.UU., bien de forma ilegal o bien como refugiados. Su decisión más polémica fue separar a niños de sus padres por un plazo de 20 días. En total, EE.UU. llegó a asumir la custodia temporal de 2.300 niños antes de revertir esa decisión en junio. Ahora, los halcones en la Casa Blanca se imponen con una nueva normativa que entrará en vigor pronto: a los padres sin papeles se les dará la opción de permanecer bajo detención con sus hijos o de entregar a estos a custodia gubernamental. Mientras, el Gobierno ha erigido un campamento en Texas al que ha trasladado a 3.800 menores de edad de los 13.000 que residen sin papeles en el país.
21-10-2018 | Fuente: abc.es
Las maras: el terror que expulsa a los centroamericanos
El Triángulo Norte de Centro América es una de las zonas más violentas del mundo. Y una de las principales causas de la elevada tasa de criminalidad que azota esa región se debe a la actuación de las llamadas maras, o pandillas, que operan con gran impunidad en El Salvador, Guatemala y Honduras, los tres países que conforman el Triángulo. Plagados de decenas de tatuajes por el cuerpo e incluso en el rostro, las maras, que toman su nombre la Mara Salvatrucha, una de las organizaciones de pandilleros más poderosas que surgió en los 80, ejercen un poder callejero superior al de la policía mediante el miedo, con el objetivo de controlar una extensa red de negocios ilícitos que va desde tráfico de personas, la extorsión a pequeños negocios o el narcotráfico. Se trata de un nivel de violencia en la que la única salida que les queda a quienes no obedecen sus normas, es abandonar el país. Así, Médicos Sin Fronteras (MSF) estima que unas 500.000 personas abandonan el Triángulo cada año con destino a Estados Unidos. Algunos lo logran. Otros fallecen en el camino, son deportados o prefieren solicitar asilo como refugiados en México debido a los peligros que incluye la peligrosa ruta hasta la primera potencia, donde cerca de 7 de cada 10 inmigrantes son víctimas de violencia, según un informe de MSF. Pero todo ese riesgo es preferible, para muchos, a quedarse en sus países y seguir bajo el yugo de las leyes que imponen las maras en las ciudades de El Salvador, Guatemala u Honduras. Tanto es así, que un 50% de los centroamericanos que cruzan México confiesan a MSF que han dejado sus países debido a razones relacionadas con la violencia. Motivos como ser un joven homosexual o negarse a hacer negocios para ellos, como transportar droga o incluso rechazar ser parte de la pandilla, son motivos suficientes para ser asesinados. Ante tal situación, la única forma es escapar del país y emprender una peligrosa aventura hasta Estados Unidos. Tanto es así, que las Naciones Unidas estiman que las solicitudes de asilo en Estados Unidos de países del Triángulo Norte habían aumentado cerca de un 739% entre 2011 y 2015. Y es que las cifras hablan por si solas, la ONU afirma que hasta 64.000 niños cruzaron solos la frontera entre México y Estados Unidos en 2016 para huir de las leyes que aplican las maras. Guerra en El Salvador Nacidas al calor de la guerra civil en El Salvador e impulsadas por las deportaciones desde Estados Unidos, según un estudio del think tank Crisis Group, las maras son un grupo de cerca de 54.000 personas entre las tres naciones del Triángulo Norte de América Central. Son, por ello, una de las principales fuentes de inseguridad que ha llevado a Honduras, por ejemplo, a tener una tasa de 41 homicidios por cada 100.000 personas, o a El Salvador de unos 64 asesinatos por cada 100.000 habitantes, la dos más elevadas del mundo justo por encima de Venezuela, la tercera. Con el objetivo de frenar estos niveles de criminalidad, estos países han implementado duros planes de choque, financiados con el apoyo de Estados Unidos, con el que han logrado reducir ligeramente la criminalidad. Sin embargo, la pobreza que sufren junto con los elevados niveles de corrupción, hacen que el Triángulo Norte sea un terreno fértil que convierte a las maras en una mala hierba excesivamente difícil de arrancar de Centroamérica.
21-10-2018 | Fuente: abc.es
Fernando Cutz: «Trump está dispuesto a una intervención multilateral en Venezuela»
Cualquier posibilidad de intervención militar de EE.UU. en Venezuela debe discutirse previamente en el Consejo de Seguridad Nacional, que asesora al presidente en materia de política exterior y seguridad. Fernando Cutz prestó servicio en ese organismo tanto con Barack Obama como con Donald Trump, bajo quien hasta abril fue director para Sudamérica. Revela ahora que, ante la gravedad de la crisis humanitaria en Venezuela, la Casa Blanca comenzó a trabajar en una serie de planes de transición nacional. ¿Está EE.UU. preparado para un cambio de régimen en Venezuela? Depende de qué tipo de cambio se produzca. Si es un golpe de Estado no creo que se diera un apoyo decisivo. Creo que lo importante es estar preparados para acabar favoreciendo la transición a la democracia. ¿Basta con las leyes propuestas en el Senado o con sanciones? Desgraciadamente creo que el tiempo para ese tipo de iniciativas ha pasado. Y no lo digo con ligereza. Pero la situación no es la misma que hace dos años. Las cosas han empeorado mucho. Ya hay más de dos millones de refugiados. Esa cifra se puede duplicar o triplicar en un año. ¿Qué otras medidas se pueden tomar? O bien los países vecinos de Venezuela erigen un muro para que los venezolanos sigan muriendo en las calles de Caracas o bien se da el paso para derrocar a Maduro. Y esto último puede hacerse de tres modos: un golpe, una revolución o una intervención militar. Desde luego, lo menos sangriento sería una intervención militar, a nivel internacional, con cooperación de varios países de la zona. ¿Está el presidente Trump dispuesto a una intervención multilateral de ese tipo? Si otros países de la zona lo consideran necesario, creo que sí, Trump está dispuesto a ese tipo de misión. Pero no creo que estemos en ese punto todavía. ¿Qué debería suceder para que EE.UU. considere que Venezuela es un problema propio? El problema será bilateral si el régimen ataca nuestra embajada o si agrede a ciudadanos norteamericanos. Pero de todos modos no hay que olvidar que a fecha de hoy en Venezuela hay una tragedia humanitaria de enormes dimensiones, y eso a EE.UU. le importa. El presidente ha dicho que la opción militar está sobre la mesa. Es que lo está. Es una opción. No quiere decir que sea un plan seguro, pero existe. Y puede que ahora se den las condiciones para llevarlo adelante. Por ejemplo, si Jair Bolsonaro gana las elecciones en Brasil, eso puede cambiar la dinámica en la zona. ¿Cuál es la alternativa? ¿No hacer nada? No hacer nada es también una opción, con consecuencias que ya se han visto en Ruanda y Siria. En la Asamblea General de la ONU Trump y Maduro dijeron que podrían verse. ¿Habrá un encuentro? Si el régimen tomara medidas para ello, tal vez. El presidente se ha reunido incluso con Kim Jong-un. Ha habido avances. Pero si se escucha al presidente Maduro me temo que ese encuentro no se va a producir en un futurocercano.
21-10-2018 | Fuente: abc.es
EE.UU. se prepara para el relevo de Nicolás Maduro
El Gobierno de EE.UU. trabaja en un plan de transición en Venezuela ante la certeza de que la crisis humanitaria que vive el país sudamericano puede provocar la caída del régimen, con un número de refugiados que superará al de la guerra en Siria. Varios altos funcionarios, diplomáticos y senadores consultados por este diario han aconsejado al presidente Donald Trump que prepare una propuesta de intervención en el país, ante la posibilidad de que la situación devenga pronto en un golpe militar, una revuelta popular o la propuesta de una coalición armada. Recientes en la memoria norteamericana las experiencias de Afganistán e Irak, el único escenario que no contempla la Casa Blanca es una misión armada unilateral, a pesar de que Trump ha expresado esa posibilidad en varias ocasiones. Sí ha habido consultas en ese sentido entre EE.UU. y aliados suyos e instituciones como la Organización de Estados Americanos, cuyo secretario general, Luis Almagro, dijo recientemente: «Respecto a una intervención militar para deponer al régimen de Maduro, ninguna opción debe descartarse». De producirse, sería a través de una coalición, con un objetivo limitado. Drama de los refugiados Según admitió recientemente el almirante Craig Faller, candidato a liderar el Comando Sur de EE.UU., «los esfuerzos militares de momento han dado cobertura a la diplomacia para garantizar una transición pacífica en Venezuela, pero la situación es desastrosa, y está afectando a toda la región. Nuestro principal foco serán nuestros aliados». Colombia, Perú y Ecuador han acogido a 1,8 millones de los 2,6 millones de venezolanos que han abandonado hasta la fecha el país, ante la carestía de alimentos y medicinas y una inflación que el FMI estima que a final de año llegará al 1.000.000%. Trump cuenta con apoyo de ambos partidos en el Capitolio, que trabajan en su propio plan de transición. Once senadores republicanos y demócratas han elaborado una ley dedicada a preparar a EE.UU. para un cambio de régimen inminente, con 55 millones en fondos de ayuda y créditos para la reconstrucción de Venezuela. Sus objetivos declarados son «restaurar la ley y la democracia, liberar a los presos políticos, permitir la entrega de ayuda humanitaria y crear las condiciones necesarias para que se celebren unas elecciones libres y democráticas». Según opina uno de los autores de la ley, el senador republicano David Perdue, «muchas cosas deben cambiar, desde el hundimiento de la economía al deterioro del marco legal. Es de vital importancia que EE.UU. se mantenga junto a la ciudadanía de Venezuela frente a esta tiranía». «Hasta que Leopoldo López, Juan Requesens y los otros presos políticos sean liberados, se le devuelvan los poderes a la Asamblea Nacional y se restablezcan los mecanismos legítimos de la democracia, seguiré ejerciendo presión sobre ese régimen corrupto», añade el demócrata Dick Durbin. Una de las medidas principales que ya ha tomado la Administración de Trump es aumentar la presión sobre Cuba. Según un alto funcionario de EE.UU., la Casa Blanca cree que lo único que mantiene a Maduro en el poder es «que la inteligencia cubana le ayuda a tener bajo control a los elementos del Estado que están insatisfechos con él y que podrían tomar la iniciativa para deponerle». Ese representante del Gobierno norteamericano, que explicó estas medidas a un grupo de periodistas bajo condición de anonimato, dijo que 22.000 cubanos se han infiltrado en las instituciones venezolanas. En los próximos días, el Asesor de Seguridad Nacional de Trump, John Bolton, prevé ofrecer detalles sobre esas medidas de presión a Cuba, que pasan por mayores restricciones a los norteamericanos que quieran viajar o hacer negocios en la isla, revirtiendo varias medidas aperturistas de Barack Obama. Un impedimento para Bolton y EE.UU. son sus constantes ataques a la Corte Penal Internacional, ante la que Argentina, Canadá, Colombia, Chile, Paraguay y Perú han denunciado los crímenes contra la humanidad de Maduro. Varios senadores han aconsejado a la Casa Blanca que se sume a esas demandas, en lugar de boicotear a la Corte. Una razón de peso para que la Casa Blanca se haya resistido hasta ahora a tomar medidas más enérgicas contra Maduro es que Venezuela fue el año pasado el cuarto país que más petróleo vendió a EE.UU., un 7% del total de sus importaciones. Las ventas a EE.UU. suponen un 80% de las exportaciones totales de crudo de Venezuela, y una fuente primordial de ingresos del régimen. De momento, las sanciones económicas de EE.UU. se han dirigido al régimen y sus representantes, pero el secretario de Estado [ministro de Exteriores], Mike Pompeo, sugirió el mes pasado que Trump está considerando sanciones parciales a la producción de crudo, en concreto a las productoras de petróleo del Ejército y a las aseguradoras que cubren el transporte del crudo. El año pasado, Washington prohibió a bancos de EE.UU. conceder créditos a la petrolera pública venezolana, PDVSA. Desde que llegó al poder, Trump ya ha impuesto cuatro rondas de sanciones al régimen. La última, el mes pasado, afectó entre otros a la mujer de maduro, Cilia Flores, la vicepresidenta, Delcy Rodríguez, y al ministro de Defensa, Vladimir Padrino López. Varios altos funcionarios de EE.UU. se llegaron a reunir con militares venezolanos que sopesaban un deponer a Maduro, pero finalmente decidieron no apoyar logística o militarmente ningún golpe de Estado, según reveló hace un mes «The New York Times». Dos intentos recientes de derrocar al régimen han fallado: una conspiración militar en mayo y un ataque con drones a Maduro en agosto.
20-10-2018 | Fuente: abc.es
Los seguidores de Bolsonaro acosan a una periodista por denunciar corrupción en su campaña
La periodista brasileña Patrícia Campos Mello, ganadora del Premio Rey de España, está siendo víctima de una persecución digital de militantes del candidato ultraderechista, Jair Bolsonaro, tras desvelar una trama de malversación de fondos de campaña para propagar noticias falsas contra el opositor Partido de los Trabajadores (PT) a través de la red WhatsApp. Según el reportaje, publicado en el diario «Folha de São Paulo», empresarios vinculados a Bolsonaro, favorito en las encuestas, pagaban unos 3 millones de euros, por empresa, para lanzar mensajes en masa contra el PT y su candidato, Fernando Haddad, que no despega en las encuestas. El artículo, que ha tenido fuerte repercusión en la recta final de la elección, los pagos serían reforzados la próxima semana, cuando debe terminar la campaña. «Cientos de usuarios hacen comentarios despectivos y ofensivos, además de amenazas en las redes de la periodista», denunció la Asociación Brasileña de Periodistas Investigativos (Abraji), que condenó la persecución a Campos Mello como un daño a la sociedad, con el hashtag #marqueteirosdebolsonaro (publicistas de Bolsonaro). En febrero, Campos Mello ganó por unanimidad el Premio de Periodismo Digital Rey de España por el reportaje «Un mundo sin muros», en el que denuncia el aumento de las barreras físicas que separan sociedades en diferentes lugares del mundo y sus consecuencias, especialmente entre pobres, emigrantes y refugiados. Es una de las periodistas brasileñas más importantes de su generación, con reportajes en zonas de conflicto tanto en Oriente Medio como en Sierra Leona, donde cubrió la epidemia de ébola. Los desvíos de campaña El candidato del PT, Fernando Haddad acusó a Bolsonaro de «crear una organización criminal» para mentiras contra él en Whatsapp y llevó una denuncia ante el Tribunal Superior Electoral (TSE), para pedir la impugnación de su contrincante a diez días del pleito. Según la última encuesta, Bolsonaro y Haddad llegarán a las urnas el 28 de octubre, con un 59% y 41% de los votos, respectivamente. Haddad y su partido se aferran a esta noticia como una de las últimas posibilidades para remontar, pues la práctica denunciada, de donaciones no declaradas, es considerada ilegal. «El periódico comprueba que mi adversario creó una organización criminal de empresarios, que, mediante fondos en negro, están patrocinando mensajes por Whatsapp mentirosos», aseguró el exalcalde de São Paulo. El reportaje menciona la participación de varias empresas, entre ellas, la cadena de magazines Havan, cuyo dueño, Luciano Hang, apoya abiertamente a Bolsonaro. El empresario fue amonestado recientemente por el tribunal electoral, por obligar a sus empleados a votar en su candidato, bajo la amenaza de despedirlos. En un vídeo contra «Folha de São Paulo», el empresario usó las páginas del diario, uno de los más respetados de Brasil, para envolver pescado y dijo que servía también para limpiar excrementos de perro. Ataques a la prensa La prensa ha sido, en general, uno de los principales blancos de Bolsonaro y sus militantes, que han desatado una campaña incontrolable en redes sociales, como Twitter, facebook y especialmente WhatsApp, donde se propalan con más fuerza las Fake News. La Abraji ha denunciado un aumento de los números de acoso y agresiones contra periodistas, como fruto de las elecciones más tensas y polarizadas que vive Brasil. Por lo menos 140 periodistas han sido atacados en lo que va del año, inclusive por figuras públicas vinculadas a Bolsonaro, como su hijo Eduardo, que acaba de elegirse al Congreso. La periodista Joice Hasselman, también cercana a Bolsonaro y también electa al parlamento, es otra de las citadas por Abraji, por perseguir y censurar colegas. El Movimiento Brasil Libre (MBL), grupo conservador nacido en las protestas de 2014 contra el PT, emitió un expediente con una lista de periodistas que considera de «izquierda» o de «extrema izquierda», informa la dirección de Abraji en un documento. «El caso más reciente es el de una periodista pernambucana, agredida y amenazada de violación por parte de partidarios del candidato a la presidencia Jair Bolsonaro», dice la nota sobre uno de los ataques físicos a periodistas el mismo día de la elección. Sobre los casos de violencia y la compra de mensajes en WhatsApp, el candidato Bolsonaro se ha limitado a comentar que no tiene cómo controlar a su militancia.
20-10-2018 | Fuente: abc.es
La Caravana de hondureños que desafía a Trump llega a México
La caravana de centroamericanos, mayoritariamente hondureños, sigue su camino hacia Estados Unidos y se encuentra en el municipio guatemalteco de Tecún Umán, población fronteriza con el Estado mexicano de Chiapas. De acuerdo con Luis Videgaray, el canciller mexicano, la caravana estaría compuesta ya por cerca de 4.000 personas, el doble que el número 2.000 inmigrantes que habían sido contabilizados el martes pasado. Y el grupo podría aumentar aún más hasta rondar las 5.000 personas el fin de semana, según afirmó el padre Mauro Verzeletti, director de la Casa del Migrante en Guatemala, a varios medios locales. Lejos de frenar las ansias por llegar a Estados Unidos, las amenazas del presidente Donald Trump de que parará la caravana han generado un «efecto llamada» que atrae a miles de personas a unirse a la «Caminata del migrante», un movimiento que había pasado prácticamente desapercibido hasta que Trump presionó con cortar millones de dólares en ayudas a los países del Triángulo Norte de Centroamérica ?El Salvador, Honduras y Guatemala? si no detenían al grupo. Muchos centroamericanos ven esta caravana como una forma segura para atravesar México. Médicos Sin Fronteras (MSF) estima que 7 de cada 10 inmigrantes que cruzan el país azteca con destino al norte son víctimas de algún tipo de violencia, razón ?sumada a la dura política migratoria de Trump? que ha provocado que las peticiones de asilo en México hayan crecido un 66% en 2017, según la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur). Como solución al problema, Videgaray ha propuesto que México tramite v isados de refugiado para los cerca de 4.000 integrantes de la caravana, un estatus que les permitiría ser residentes y trabajar en el país. De obtener este estatus, los miles de centroamericanos perderían un importante aliciente para seguir a Estados Unidos porque perderían toda oportunidad de solicitar una visa de refugiado en la primera potencia ya que tendrían de modo seguro una en México. Frenarles significaría además un triunfo para la dura campaña que ha emprendido Trump contra la inmigración ilegal de cara a las elecciones parlamentarias en EE.UU. del 6 de noviembre. Videgaray aseguró que Acnur brindará apoyo a México en este acuerdo que todavía está por definirse pero que espera ultimar con Estados Unidos en las próximas horas. De hecho, el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, se reunió el viernes con diversos funcionarios de México en una reunión en la que discutieron un acuerdo para que el país azteca absorba este contingente de centroamericanos. El clima de elevada violencia es, según MSF, la principal razón por la que los centroamericanos abandonan sus países en dirección al norte. Precisamente, la caravana salió la semana pasada de San Pedro Sula, Honduras, considerada como una de las ciudades más peligrosas del mundo. A pesar de que Honduras consiguió reducir en un 26% los homicidios en 2017, el año pasado fueron asesinadas un total de 3.791 personas debido a las guerras entre las pandillas ?o maras? por controlar el tráfico de drogas y el territorio. Asimismo, la inseguridad fue en 2017 el asunto que más preocupó a los salvadoreños, en un año que cerró con un total de 4.000 muertes violentas por causas similares a las de Honduras. De hecho, los tres países del Triángulo Norte adolecen de problemas similares (pobreza, corrupción e inseguridad) y, por eso, Estados Unidos inyecta millones de dólares en diversos programas para tratar de dotar de estabilidad política y social a estas naciones.
19-10-2018 | Fuente: abc.es
La caravana se enfrenta con la Policía y cientos entran por la fuerza en México
El secretario de Gobernación mexicano, Alfonso Navarrete, denunció ayer que cientos de hondureños, los primeros de los 4.000 que integra la caravana de emigrantes hondureños y de otros países de Centroamérica, entraron «por la fuerza» en México y que «lastimaron» a policías mexicanos que se encontraban en la frontera. Según Navarrete, las autoridades mexicanas habían llegado a un acuerdo con los emigrantes para que entraran en México de manera «ordenada» en grupos de entre 50 y 100 personas para ser revisados, pero la caravana «incumplió» el acuerdo. Los emigrantes de la caravana, que partió el pasado sábado del norte de Honduras, forzaron la valla fronteriza de Guatemala y entraron en México, muchos de ellos corriendo, mostrando gestos eufóricos y saludando con los brazos abiertos. Lejos de frenar las ansias por llegar a EE.UU., las amenazas del presidente Trump de que parará la caravana, que se espera que este fin de semana sean ya 5.000 personas, han generado un «efecto llamada» que atrae a miles de personas a unirse a la «Caminata del migrante», un movimiento que había pasado prácticamente desapercibido hasta que Trump presionó con cortar millones de dólares en ayudas a los países del Triángulo Norte de Centroamérica -El Salvador, Honduras y Guatemala- si no detenían al grupo. Muchos centroamericanos ven esta caravana como una forma segura para atravesar México. Médicos Sin Fronteras (MSF) estima que siete de cada diez inmigrantes que cruzan el país azteca con destino al norte son víctimas de algún tipo de violencia, razón -sumada a la dura política migratoria de Trump- que ha provocado que las peticiones de asilo en México hayan crecido un 66% en 2017, según la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur). Residencia y trabajo Como solución al problema, el canciller mexicano, Luis Videgaray, ha propuesto que México tramite visados de refugiado para los cerca de 4.000 integrantes de la caravana, un estatus que les permitiría ser residentes y trabajar en el país. De obtener este estatus, los miles de centroamericanos perderían un importante aliciente para seguir a Estados Unidos porque perderían toda oportunidad de solicitar una visa de refugiado en la primera potencia ya que tendrían de modo seguro una en México. Frenarles significaría además un triunfo para la dura campaña que ha emprendido Trump contra la inmigración ilegal de cara a las elecciones parlamentarias en Estados Unidos del 6 de noviembre. Videgaray aseguró que Acnur brindará apoyo a México en este acuerdo que todavía está por definirse pero que espera ultimar con Estados Unidos en las próximas horas. De hecho, el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, se reunió el viernes con diversos funcionarios de México en una reunión en la que discutieron un acuerdo para que el país azteca absorba este contingente de centroamericanos. El clima de elevada violencia es, según MSF, la principal razón por la que los centroamericanos abandonan sus países en dirección al norte. Precisamente, la caravana salió la semana pasada de San Pedro Sula, Honduras, considerada como una de las ciudades más peligrosas del mundo. A pesar de que Honduras consiguió reducir en un 26% los homicidios en 2017, el año pasado fueron asesinadas un total de 3.791 personas debido a las guerras entre las pandillas -o maras- por controlar el tráfico de drogas y el territorio. Asimismo, la inseguridad fue en el año 2017 el asunto que más preocupó a los salvadoreños, en un año que cerró con un total de 4.000 muertes violentas por causas similares a las de Honduras.
18-10-2018 | Fuente: abc.es
La caravana de centroamericanos desafía a Trump y continúa rumbo a EE.UU. pese a sus amenazas
La caravana de 2.000 centroamericanos con rumbo a Estados Unidos no se detiene y ya ha logrado superar su primer escollo: cruzar la frontera y entrar en Guatemala. A pesar de las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de quitar la ayuda a Honduras, Guatemala y El Salvador si no frenan inmediatamente la caravana, los inmigrantes siguen camino al norte para huir de la situación de violencia y pobreza que sufren en sus países. Un dato: el 50,3% de los inmigrantes abandonan sus hogares debido a la violencia, de acuerdo con un informe de Médicos Sin Fronteras (MSF). Trump, sin embargo, ha logrado una pequeña victoria. El exdiputado hondureño Bartolo Fuentes, principal organizador de la caravana, fue detenido en Guatemala y deportado a su país, lo que ha descabezado a la caravana compuesta de hombres, mujeres y niños que salió el sábado de San Pedro Sula, considerada una de las ciudades más peligrosas del mundo. El grupo de centroamericanos, compuesto principalmente de hondureños, busca al viajar en bloque mayor seguridad de camino a EE.UU, ya que un 68.3% de los inmigrantes que cruzan México son víctimas de la violencia, según MSF. Preocupado por la posible retirada de millonarias ayudas al desarrollo, el Gobierno guatemalteco se ha mostrado decidido a colaborar con Trump y había prometido cortar el paso a los inmigrantes. Sin embargo, la caravana ha conseguido superar las barreras establecidas por las autoridades y entraron en el país. Ante la ira del presidente estadounidense, Guatemala dispuso tres autobuses para que los inmigrantes regresasen a Honduras, aunque la mayoría ha optado por continuar el viaje. Advertencia a los presidentes centroamericanos El vicepresidente de EE.UU., Mike Pence, exigió al presidente de Guatemala, Jimmy Morales, que coopere con la primera potencia y criticó al Gobierno de Honduras por la «falta de consideración» con su país. Dijo haber hablado con el presidente hondureño para advertirle de que EE.UU. «no tolerará esta insolente falta de consideración a nuestra frontera y soberanía», señaló Pence en Twitter. Ahora los emigrantes esperan conseguir un salvoconducto de las autoridades mexicanas que les autorice atravesar el territorio hasta alcanzar la frontera sur de EE.UU., un permiso que normalmente no es difícil de obtener. Sin embargo, el siguiente escollo para la llamada «Caminata del Migrante» es atravesar la frontera en Chiapas y entrar en el sur de México. EE.UU. todavía no ha lanzado ninguna amenaza directamente a las autoridades mexicanas, pero el Instituto Nacional de Migración del país azteca había emitido un comunicado en el que avanzó que se redoblarán los esfuerzos para controlar la frontera sur con Guatemala. Es más, México ha desplegado un operativo de cien agentes federales para impedir la entrada de los inmigrantes centroamericanos que se espera que intenten la entrada en los próximos días, según informa el diario hondureño «La Prensa». México ofrece una colaboración importante a EE.UU. para frenar la inmigración de centroamericanos a cambio de obtener mejores condiciones en cuestiones comerciales o de seguridad. Así, entre enero y mayo de este año ha deportado cerca de 40.895 centroamericanos, una cifras que logran reducir significativamente el flujo de personas que cada año se aventuran a tratar de llegar a EE.UU. o Canadá, ya que principalmente la inmigración latina proviene del llamado Triángulo Norte de Centroamérica, esto es Guatemala, Honduras y El Salvador. El peligroso paso por México Debido a la peligrosidad que atañe cruzar México a lomos de trenes ?la llamada Bestia? o de ser asaltados por pandillas, muchos centroamericanos optan por quedarse en el país azteca antes que tratar de perseguir el sueño americano. En ese aspecto, las peticiones de asilo en México aumentaron un 66% en 2017 con respecto al año anterior, según la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur). Se trata de la segunda caravana conformada principalmente por hondureños con destino a EE.UU. en 2018. Trump ya entró en cólera al poner la caravana llamada «Viacrucis del migrante» en el centro de la atención mundial a golpe de tuits. La caravana, originalmente formada por unas 2.000 personas, se terminó disolviendo en grupos más pequeños que emprendieron la dirección a EE.UU. por su cuenta. En aquella ocasión los coercitivos y amenazantes tuits de Trump fueron dirigidos a México, por no frenar a este grupo de personas, lo que terminó poniendo mucha presión por las autoridades aztecas que terminaron logrando que se partir la caravana.
17-10-2018 | Fuente: abc.es
Alemania triplica las expulsiones de extranjeros
En los primeros seis meses del año, Alemania ha expulsado en vuelos colectivos a otros países de Europa más del triple de migrantes que en el mismo período de 2017, según datos publicados por el Ministerio del Interior. Entre enero y julio de 2018, la Policía alemana envió a otros estados vecinos a 485 personas en un total de 17 expulsiones conjuntas. El año anterior, el número de migrantes devueltos a otros países del viejo continente fue de 153 en siete vuelos colectivos y en 2016 de tan solo 26 en dos vuelos, todo ello en cumplimiento de la Convención de Dublín, una ley europea que estipula que es país de la UE que los inmigrantes de terceros países pisaron por primera vez es el que debe hacerse cargo de su petición de asilo. A esos 485 se suma otro número indeterminado de extranjeros expulsados en vuelos regulares o que abandonan el país por su cuenta después de recibir la notificación de las autoridades de Extranjería. El gobierno no publica esa cifra. Tan solo entre marzo y junio de este año, Alemania expulsó a otros países miembros de la Convención de Dublín a 2.422 personas, según indica una respuesta del Gobierno alemán a una pregunta formulada por el grupo parlamentario del partido de la oposición La Izquierda. Durante 2016, según una información publicada por Süddeutsche Zeitung citando datos de la Oficina Federal para Migraciones y Refugiados, fueron expulsados 25.000 extranjeros irregulares sumados a los 55.000 que abandonaron el país de forma voluntaria. Cerca de un 90% de alemanes quiere que se aceleren las expulsiones de migrantes en situación irregular, según un sondeo publicado el pasado verano por la cadena de televisión pública ARD. Un 86% de los encuestados quiere que se acelere la expulsión de migrantes que no han obtenido asilo y el 62% considera que los extranjeros sin documentos que llegan a las fronteras de Alemania deben ser rechazados. A principios de 2017 y siguiendo esta corriente de opinión pública, el gobierno alemán reformó la ley de extranjería, de modo que entre las principales novedades figuraba la creación de un «Centro federal de Apoyo al Retorno» gestionado por el estado central, una reivindicación del entonces ministro de Interior, Thomas de Maizière, ante la muy distinta actitud de los estados federados. La reforma perite que los servicios de extranjería accedan a la memoria de los teléfonos móviles de los solicitantes de asilo como vía para su identificación cuando no presentan papeles y centros de detención cercanos a los aeropuertos donde los afectados esperarían «el tiempo necesario» a ser expulsados. El programa de incentivos para que los extranjeros abandonen voluntariamente el país está dotado con 90 millones de euros anuales, para financiar viajes de regreso e incluso la reintegración en el país de origen. El destino principal de estos ciudadanos extranjeros fue Italia, según indican las cifras oficiales, aunque también son expulsados a menudo solicitantes de asilo a España o Grecia. Este tipo de expulsiones a la fuerza habían dejado de aplicarse desde que estalló la crisis de refugiados en 2015 y se han reactivado más recientemente con el objetivo de sacar del sistema de ayudas sociales a cuantos extranjeros sea posible, un objetivo que, todo sea dicho, ya había sido fijado con anterioridad a la crisis de los refugiados, concretamente a raíz de la crisis financiera y para poner barreras a la gran cantidad de inmigrantes europeos que llegaban a Alemania. A finales de 2014, Alemania modificó una ley de inmigración llamada «Ley de libertad de circulación de los ciudadanos de la Unión Europea». A partir de entonces se permite expulsar a los ciudadanos extranjeros que lleven más de seis meses en el país sin trabajar y que cobren prestaciones sociales, aunque pertenezcan a la UE. La reforma fue impulsada por los dos partidos que gobiernan de la gran coalición (CDU y SPD) y se vendió ante la opinión pública como la respuesta al llamado «turismo social» y como medida especialmente destinada a rumanos y búlgaros, cuyo ingreso masivo en el sistema social alemán, debido a que la llegada de personas procedentes de estos dos países subió un 414,5% entre 2012 y 2014, pero el hecho es que ha terminado afectando a numerosos españoles. El abogado Lutz Achenbach, que se ocupa a menudo de este tipo de casos, explica que «la única forma de evitar la expulsión es demostrar que tienen un trabajo o que tienen medios económicos para subsistir en Alemania sin necesidad de pedir ayudas sociales» y aclara que en el caso de ciudadanos europeos «a veces no llegan a marcharse, pero pierden las ayudas sociales que estaban recibiendo».
16-10-2018 | Fuente: abc.es
La CSU busca una rápida coalición de los conservadores para gobernar Baviera
En tiempos de zozobra no hacer mudanza. La Unión Socialcristiana (CSU), en evocación ignaciana fiel al barroco contrarreformismo bávaro, no mueve fichas personales después del terremoto que el domingo se llevó por delante su mayoría absoluta de nada menos que sesenta años consecutivos. De momento. El presidente del estado de Baviera, Markus Söder, y el jefe del partido, el ministro del interior federal, Horst Seehofer, cuyos enfrentamientos han ayudado a la catástrofe electoral, comparecieron ayer juntos para anunciar que se mantienen ambos en sus puestos de momento. Juntos pero nunca bien avenidos anunciaron ayer los primeros pasos para la formación del gobierno. Con la certeza de que tarde o temprano caerá una ficha y todo indica que Söder logrará hacerse con la jefatura del partido que ocupa Seehofer para acabar con esta bicefalia que tanto daño ha hecho. Ambos anunciaron que se hará un análisis de las circunstancias que han llevado a este desgraciado resultado. Pero que será después de concluirse la creación de la coalición y del nuevo gobierno. En todo caso, si en algo pueden coincidir los dos líderes es en ver al gran culpable de su desgracia en Berlín, en la cancillería federal, es decir en la persona de Angela Merkel. La política de refugiados impulsada por la canciller es la causa principal del auge del partido que se sitúa a la derecha de CDU/CSU, la Alternativa para Alemania (AfD). Debido al éxito de Los Verdes, que se han convertido en la segunda fuerza con el 17,5%, cierto que a veinte puntos del CSU, y al buen resultado del partido de los Electores Libres (FW), una vieja escisión del CSU con un 11,5%, muchos no han reparado en el excelente resultado de la derechista AfD. En un estado occidental y con una fuerte competencia en materia de inmigración con la CSU y los propios miembros del FW también muy opuestos a Merkel en este campo, la AfD se ha hecho con casi un 11%. En total, la derecha, muy fraccionada, ha logrado el 72% del voto emitido y la izquierda, siempre débil en Baviera, baja más aun porque la subida de Los Verdes no compensa la caída del SPD. Los jefes del CSU en Múnich dicen haber asumido el cambio de los tiempos y ya se preparan para llegar rápidamente a una coalición. Y además dejaron claro que su preferido para ello es el FW, el tercer partido después de la CSU y Los Verdes. Los FW son «carne de la carne» de la CSU sin mayores diferencias ideológicas a superar. Para que las negociaciones salgan adelante, habrá exigencias concretas, como los hasta cinco ministerios que pide el líder de FW, Hubert Aiwanger, la suspensión de ciertos proyectos como la nueva pista de aterrizaje para el aeropuerto de Múnich y otros puntos en los que deberán ponerse de acuerdo antes de las cuatro semanas que dicta la muy peculiar ley bávara. De no haber acuerdo de gobierno para entonces, se convocarían elecciones de nuevo. Hundimiento del SPD Donde sí hubo de inmediato consecuencias personales fue en el SPD, cuyo hundimiento ha dejado traumatizado a todo el partido en Alemania. Por primera vez, la formación cae por debajo del 10% en unas elecciones, y esto en el marco de un hundimiento general que en los sondeos lo sitúa en el 16%, por debajo en muchos de ellos del partido derechista AfD, pero también de Los Verdes. Así, el SPD, que siempre ha sido el segundón en Baviera, se ha convertido tras estos comicios en el quinto partido, mientras que en toda Alemania puede ocupar ya la cuerta posición. El jefe del grupo parlamentario Markus Rinderspacher ha dimitido. Podrían hacerlo otros en los próximos días. Pero donde de verdad se esperan efectos dentro del SPD por este resultado es en Berlín. Entre los socialdemócratas se multiplican cada vez más los temores de quienes creen que la gran coalición con Angela Merkel puede llevar al partido al borde de su desaparición. La huida masiva de votos hacia el partido derechista AfD y a Los Verdes, que registran gracias a ello un nuevo resurgimiento, ha generado un estado de ansiedad en la dirección bajo la jefatura cada vez más impotente de Angela Nahles. Pero gran parte de las bases del partido ya habían visto con malos ojos esa coalición desde el principio, cuando su partido se mostró dispuesto después de que Merkel fracasara en sus negociaciones con los liberales del FDP. Hoy podría haber ya una mayoría en el SPD favorable a no acabar una legislatura que todavía puede causarles muchos sufrimientos. En el estado de Hesse, el día 28 de octubre tanto la CDU como el SPD se enfrentan a otra prueba electoral que amenaza con ser una nueva estación del calvario. Los partidos de la gran coalición se hunden electoralmente y sin remedio. Entre los dos perdieron más de 21 puntos este pasado domingo en Baviera.
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