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Noticias de referendum

01-01-1970 | Fuente: abc.es
Sturgeon acusa a May de adelantar los comicios por un fraude electoral en 2015
Aunque con Corbyn a más de 20 puntos no parece que las elecciones vayan a tener mucha emoción, la campaña garantiza espectáculo diario. Este lunes Nicola Sturgeon, la ministra principal de Escocia, acusó a Theresa May de adelantar los comicios para evitar las consecuencias de la investigación de la fiscalía por un posible fraude electoral del Partido Conservador en sus gastos electorales de 2015, cuando Cameron logró su mayoría absoluta. La fiscalía estudia documentación aportada por doce fuerzas policiales, que compromete a veinte diputados tories (la actual mayoría conservadora es de 17 escaños). «May convocó estas elecciones con un solo propósito: fortalecer su control del Partido Conservador y aplastar toda oposición y disidencia. Y quiere hacerlo antes de que los posibles enjuiciamientos criminales por fraude en las elecciones de 2015 la alcancen», acusó Sturgeon, quien incluso llegó a afirmar que los tories «compraron» aquellos comicios. Las irregularidades fueron destapadas por una investigación de la televisión Channel 4, que puso de relieve malas prácticas contables en la llamada «Battle Bus». Se trataba de autobuses azules de propaganda electoral que reforzaron a los candidatos tories locales en circunscripciones marginales claves. El Partido Conservador imputó esos gastos a su central, cuando deberían haberse consignado en las campañas locales. La investigación que está llevando a cabo la fiscalía podía haber obligado a repetir las elecciones en varias circunscripciones, poniendo en riesgo la apretada mayoría de 17 que legó Cameron. Al adelantar los comicios, que estaban previstos para 2020, May ha evitado ese riesgo. Sturgeon no está de todas maneras para muchas lecciones, pues dos de sus diputados en Westminster, el de Edimburgo Oeste y Glasgow Oeste, no van a concurrir en los comicios del 8 de junio debido a que están siendo investigados por fraude. Espaldarazo embarazoso Mientras tanto Corbyn, el líder laborista, continúa protagonizando cada día una controversia, e incluso varias a la vez. El Partido Comunista ha dado su apoyo a los laboristas por vez primera desde 1920, porque considera que con Corbyn «los intereses de los trabajadores y sus familias están bien defendidos». Es algo sin efecto práctico alguno, porque los comunistas son residuales y solo obtuvieron 1.229 votos en 2015. Pero resulta un espaldarazo embarazoso para Corbyn, porque permite que los tories le afeen su radicalismo. Además, el atribulado líder de la oposición ha dividido a su partido al descartar el domingo en la BBC el uso del arsenal nuclear británico en el hipotético caso de que llegase a primer ministro. La encargada de temas de defensa en su ejecutiva se ha desmarcado de la opinión de su jefe de filas. Por último, de mitin este lunes en Escocia, Corbyn no hizo una sola alusión a uno de los mayores desafíos del Reino Unido: el segundo referéndum separatista escocés.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Hacia la tercera vuelta
El libertino Gabriel Naudé, que fue bibliotecario del Cardenal Mazarino, enseñaba que el arte de la política es una elaborada disciplina y ordenación de las tinieblas. Dominarla es hacer que nada de lo que se ve sea nunca lo que está sucediendo. Su Ciencia de Príncipes del año 1639 debería ser libro de cabecera de cuantos busquen hacer carrera en la política. Puede que lo sea. Veo muy bien a un François Hollande susurrando en voz queda su conjuro: los golpes del político deben ser como «el rayo que fulmina antes de que el trueno pueda ser escuchado». Bajo su bonachona apariencia de empollón gordito, Hollande es un político peligroso. Logró quitarse de encima, en 2012, al soberbio Sarkozy disfrazándose de donnadie en el último debate televisivo. Y complació a la nebulosa de donnadies que se sientan ante el televisor a la hora de la cena. Sarkozy no se repuso nunca de eso. Hace un año, cuando la trifulca dentro del PS hacía ya evidente que no tendría oportunidad de ser reelegido, Hollande movió un peón menor. Dejó a su ministro Macron fuera de la gresca. Y amagó dar su apoyo total a Manuel Valls frente a los aguafiestas que reclamaban su propia cabeza. Macron nunca había tenido carnet socialista. Cuando estuvo claro que Valls sería decapitado junto a Hollande por los frondeurs en favor de Hamon, el exministro de Economía activó su movimiento En Marcha, poco más que una marca. No demasiados sospecharon entonces que Hollande planificaba su venganza. Elecciones «imperdibles» Las previsiones eran entonces unánimes: victoria casi automática de los conservadores. Eran unas elecciones «imperdibles», repetían los líderes de Los Republicanos. Un a modo de regalo, después de los cinco años de aquella incompetencia socialista, a la que sólo la gestión de Macron salvó de la bancarrota. Cierto es que el candidato final de la derecha, François Fillon, era pésimo. Pero, aun así, nadie veía fácil que al electorado le fuera a dar un arrebato suicida tan fuerte como para volver a votar al PS. La partida estaba jugada. Con Marine Le Pen de tercero en liza. Como siempre. Los dos pilares de la alternancia, sobre los cuales se asienta el más de medio siglo de Vª República, han sido dinamitadosLuego, empezó la partida. La de verdad. Valls de modo explícito y Hollande en la elipsis que más convenía ?ser obvio en eso hubiera sido contraproducente? movieron sus peones al servicio de Macron. Hamon se fue hundiendo sin el menor apoyo. Y la estrategia de Hollande ?vencer después de muerto? se asentó en firme. Con Emmanuel Macron como figura vicaria. Para eso, no bastaba exhibir la defunción de Hollande. Era esencial enterrar a su partido. Anteayer, se hizo. Y la pieza oculta emergió en el tablero: jaque mate. Enterrado el PS, enterrada la derecha conservadora, Hollande gana su guerra desde la tumba. Todo envuelto en silencio y en tiniebla. Como está mandado. ¿A qué precio? Muy alto. Los dos pilares de la alternancia, sobre los cuales se asienta el más de medio siglo de Vª República, han sido dinamitados. Difícilmente se restablecerán de este golpe. Y la emergencia de Le Pen nada tiene de anécdota. Hemos querido olvidar con demasiada prisa que fue el referéndum de 2005 en Francia el que, al rechazar la Constitución Europea, dejó a la UE en el limbo institucional del cual no ha salido. El mapa de los resultados electorales del Frente Nacional el domingo se ajusta como un calco al del «no» en el referéndum de hace doce años. Las mismas dos Francias enfrentadas: la rural nacionalista y la urbana cosmopolita. Sólo que, desde 2005, el rechazo de la UE no ha dejado de crecer. Mélenchon Mélenchon roe, entre tanto, las bases socialistas. Con un discurso que ?retóricas aparte? recoge buena parte de los tópicos soberanistas de Le Pen. Pese a su histérico ataque de cólera en la noche electoral por no haber salido elegido, la verdad es que sus resultados son muy buenos. Y lo ponen en las mejores condiciones de convertirse en partido socialista en el lugar del partido socialista. Si es que ser tamaña arqueología le interesa aún a alguien. A Hollande, no. Pero el verdadero riesgo de lo que sucedió el domingo no va a desvelarse en la segunda vuelta del día 7 de mayo, cuyo resultado parece más que seguro. Saltará a la luz en la «tercera vuelta»: las elecciones legislativas del mes de junio. A poco que éstas reproduzcan la tendencia que las presidenciales han marcado. Y que implica, en particular, más de un 41% de voto loco: el 21,3 de populismo derechista de Marine Le Pen, más el 19,5 del populismo milenarista de Jean-Luc Mélenchon. Y es entonces cuando Francia, con un Presidente y un Parlamento inconciliables, verá caer el rayo sin que el trueno la haya advertido.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El 5 de octubre de 1958, Francia proclamó su V República. Se abría así una nueva etapa para un país al borde de la guerra civil: Argelia, colonia gala hasta 1962, reclamaba su independencia con más fuerza que nunca; la relación entre el Gobierno y un grupo de ultraderecha, procolonos de Argelia, se tensaba; el golpe de estado contra el último primer ministro de la IV República ?Pierre Pflimlin? acababa de estallar. Fue entonces cuando el conservador Charles de Gaulle tomó las riendas de la situación y convocó un referéndum para crear la V República, abortando así cualquier posibilidad de conflicto. Un año más tarde, al frente de la Unión por la Nueva República (UNR) ?movimiento que fundó?, De Gaulle fue elegido presidente por mayoría aplastante. Se iniciaba así un periodo marcado por el bipartidismo; conservadores (gaullistas) y socialistas se han turnado en el poder, con muy pocas excepciones. Este domingo, la victoria en la primera vuelta presidencial del centrista Emmanuel Macron ?En Marcha? y la ultraderechista Marine Le Pen ?Frente Nacional? ha roto los esquemas. Ninguna de las dos grandes fuerzas políticas que dominado la escena francesa tendrán un representante en la segunda vuelta, el próximo 7 de mayo. Un hecho sin precedentes en la V República. Un poco de historia De Gaulle, de corte conservador, se mantuvo en el poder durante diez años. Dos legislaturas que acabaron con su dimisión: no supo cómo afrontar la revuelta popular de 1968, conocida como «Mayo Francés»; poco después, fue derrotado en un referéndum sobre las regiones. El centrista Alain Poher se convirtió en presidente interino durante un mes y medio. El político quiso hacer de su cargo provisional una realidad no pasajera y se enfrentó al conservador Georges Pompidou en unas elecciones que acabó perdiendo. Pompidou dirigió el destino de Francia a lo largo de cinco años en los que la cultura tuvo un papel central y la política exterior se flexibilizó. Sin embargo, su mandato acabó de una forma inesperada: el 2 de abril 1974 fallecía debido a una enfermedad que hacía que la cantidad de células blancas (linfocitos) proliferase de forma descontrolada (macroglobulinemia de Waldenström). Es la única vez que un jefe de Gobierno de la V República muere en el cargo. Arriba, de izquierda a derecha: Macron, Hollande, Sarkozy y Chirac. Abajo: Mitterrand, Giscard d'Estaing, Pompidou y De Gaulle- LUIS CANO De nuevo, para suplir la falta de dirigente, se recurrió a Poher como presidente interino. Ostentó el puesto durante casi dos meses, hasta que Valéry Giscard d?Estaing ganó las elecciones y accedió al poder. El nuevo presidente pertenecía a la Unión para la Democracia Francesa (UDF), un partido de corte centrista. Gobernó durante siete años. En las elecciones de 1981, no dudó en presentar su candidatura. No obstante, en esta ocasión, perdió. Su legislatura estuvo marcada por desavenencias entre los miembros de su propio partido: su primer ministro, Jacques Chirac, dimitió por los continuos desencuentros con el presidente y fue sustituido por Raymond Barre. El escándalo de los diamantes Aunque, lo que de verdad le hizo caer en desgracia fue el estallido del escándalo de los diamantes. La prensa francesa destapó que el dirigente aceptó los regalos del exgobernante centroafricano Jean-Bédel Bokassa, también conocido como el emperador caníbal de Bangui, cuando el país africano aún era un firme aliado de París. D ?Estaing recibió diamantes de 30 quilates valorados en más de un millón de francos (150.000 euros). Su hundimiento catapultó al socialista François Mitterrand a la victoria. El nuevo presidente gobernó el país durante dos legislaturas seguidas, la friolera de 14 años. Su mandato terminó en 1995. Un año más tarde, murió aquejado de cáncer de próstata. Tomó el relevo Chirac, lo que significó la vuelta al poder de los conservadores. En 2002, volvió a ganar las elecciones de forma aplastante y por segunda vez consecutiva contra Jean-Marie Le Pen, padre fundador del Frente Nacional. Lo hizo además con el respaldo de la Unión por un Movimiento Popular (UMP), un partido fundado para darle apoyo en los comicios. Fue su sucesor, Nicolas Sarkozy, presidente durante la siguiente legislatura, quien cambió el nombre de la formación en 2015 y lo bautizó como Los Republicanos. En 2012, perdió las elecciones contra el ahora mandatario François Hollande, del Partido Socialista. Ni él ni su primer ministro, Manuel Valls, han apoyado al candidato de su formación, Benoît Hamon, en estos comicios. El líder socialista ha protagonizado el batacazo electoral que ya vaticinaban los sondeos y ha quedado relegado al quinto puesto con el 6,3 % de los votos. El candidato centroderechista de Los Republicanos, François Fillon, también ha quedado eliminado de la carrera electoral, dejando vía libre a Macron y a Le Pen en unos comicios con resultados históricos.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa rebaja el estatuto de Turquía
La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa ha decidido reabrir el proceso de monitorización contra Turquía, en un movimiento que acentúa todavía más las fricciones entre el país eurasiático y el viejo continente . La PACE (por sus siglas en inglés) cerró este mismo capítulo hace 13 años, en 2004, la fecha en que se aprobó el inició de las negociaciones para la entrada de Ankara en la Unión Europea. Con 113 votos a favor, 45 en contra y 12 abstenciones, la PACE ha decidido rebajar el estatuto del país presidido por el islamista Recep Tayyip Erdogan tras un debate sobre «funcionamiento de las instituciones democráticas en Turquía». El informe presentado en la cámara destacaba las presiones contra los opositores, el Estado de emergencia vigente y el aumento de la concentración de poder. Anteriormente representantes de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa ya habían denunciado que el referéndum que ha aprobado la controvertida reforma constitucional para aumentar los poderes de Erdogan «no cumplió los estándares» internacionales. La PACE, organismo presidido por el español Pedro Agramunt, no es parte de la Unión Europea y, por tanto, a diferencia de las diversas instituciones que conforman el club de Bruselas, este solo tiene poder para investigar, aconsejar y recomendar. No obstante, como ya ocurrió con el inicio de las negociaciones para la entrada en la UE, las votaciones de la PACE tienen influencia sobre la relación entre los dos bandos. Además, del Consejo de Europa, formado por 47 Estados miembro, también dependen destacados organismos internacionales como el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Tensión entre Turquía y la Unión Europea La decisión, sin duda, tensa todavía más la cuerda entre Ankara y Bruselas, en un momento en el que desde Turquía se amenaza con romper el acuerdo migratorio. Aunque esperada, la iniciativa de la PACE ha sido recibida con enormes críticas por el Ejecutivo turco. «Claramente es una operación política», había señalado, incluso antes de la votación, Ibrahim Kalin, portavoz de Presidencia. «Es una operación llevada a cabo por unos grupos que se sienten intranquilos al ver que Turquía comienza a levantarse sobre sus dos pies». El ministerio de Exteriores, por su parte, ha pedido a los parlamentarios de la PACE, a través de un comunicado, que utilicen el sentido común y realicen acciones conjuntas contra la amenaza del terrorismo. Mientras, el ministro de Asuntos Europeos, Omer Çelik, también se ha referido a esta votación al asegurar que Europa «ha adoptado una actitud a favor de la exclusión, en contra de cumplir con sus responsabilidades hacia Turquía». Çelik ya señaló el pasado fin de semana que el pacto sobre refugiados se «paralizará» si Bruselas no acepta en el mes de mayo la propuesta de Ankara, es decir, la liberalización de los visados turcos.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Los laboristas garantizan los derechos de los comunitarios en Gran Bretaña
La cuestión europea es el talón de Aquiles del Partido Laborista, que al optar por una tibia tercera vía entre el «brexiterismo» de los conservadores y el europeísmo de los liberales se ha quedado en tierra de nadie. Corbyn, euroescéptico de corazón, apoyó nominalmente la permanencia en la UE, pero sin fe y de manera displicente. Posteriormente, en la tramitación de la Ley del Brexit en el Parlamento los laboristas se plegaron a los dictados de May y fueron incapaces de hacer prosperar una sola enmienda frente a la versión dura de la salida propugnada por la premier. El Brexit constituye un problema electoral para Corbyn. En el referéndum dos tercios de quienes habían votado laborista en las generales se inclinaron por la permanencia. Pero si el estudio se hace por circunscripciones electorales, resulta que el resultado es justamente el contrario: en dos tercios de las demarcaciones donde ganó un diputado laborista se votó Brexit. Esa paradoja obliga al partido a hilar fino cuando emerge la cuestión europea, poniendo una vela a cada santo y tratando de centrar la campaña en la vida doméstica de los británicos y no en Europa. La permanencia, aunque perdió, sumó 16,1 millones de votos en la consulta del pasado junio. Son muchísimos votantes europeístas que hay que cuidar. Pero al tiempo los tories han lanzado una campaña que tiene como objetivo claro hacerse con escaños laboristas que están en circunscripciones brexiteras, así que Corbyn se cuida de no enojar a los pro Brexit con un europeísmo marcado. Keir Starmer, el melifluo portavoz para el Brexit de la ejecutiva de Corbyn, ha explicado este martes las directrices del programa electoral laborista en el tema europeo y de nuevo ha jugado a un equilibrio que a la postre se queda en una postura indefinida, que no atrae la atención del público. El Partido Laborista promete que si Corbyn se convierte en primer ministro, algo que ahora mismo no creen ni sus propios votantes, su primera medida, «a las nueve de la mañana de su primer día en el cargo», será garantizar los derechos de los tres millones de ciudadanos comunitarios que se calcula que viven en el Reino Unido. May hasta ahora se ha negado a hacerlo, a pesar de sus buenas palabras en ese sentido, porque quiere utilizarlos como baza en su negociación con Bruselas. Descarta un segundo referéndum Pero tras ese gesto europeísta, el laborismo da la de arena y descarta un segundo referéndum sobre la cuestión europea y advierte que una vez que se complete el Brexit se acabará la libre circulación de comunitarios (dentro del jaleo interno que tiene el partido, en este punto Keith Starmer contradice a Corbyn, que en su día había abogado porque continuase ese libre acceso desde los 27). Además, el Partido Laborista aboga por que se mantenga el máximo acceso posible al mercado único de la UE, aunque admite que no podrá seguir existiendo la apertura total actual. Por último, se opone a que el Reino Unido pueda dejar la UE sin un acuerdo con sus antiguos socios, hipótesis que atrae a los brexiteros tories más ardorosos y patrioteros. Los laboristas quieren que el Parlamento tenga la potestad de poder enviar de vuelta a May a Bruselas para buscar un acuerdo mejor si el alcanzado no resulta satisfactorio para la mayoría de los Comunes. A la vista de su confuso programa europeo, han recibido una crítica unánime: no tienen un programa claro sobre el Brexit. Tony Blair, que está embarcado en una campaña europeísta con la que intenta volver a la luz del sol de la política, achaca al equipo de Corbyn «falta de claridad» en la cuestión europea, lo mismo que han dicho también los conservadores. Además, Blair acusa a Corbyn de haberse embarcado en unas «elecciones partidistas», en plan lucha de clases. El europeísta Tim Farron, el líder de los liberal-demócratas, recuerda que a la hora de la verdad el Partido Laborista «votó por el Brexit duro en el Parlamento» y han elegido «no ser carne ni pescado en el tema europeo, el mayor que ha afrontado el país en una generación». Open Europe es un lobby pro europeísta dirigido por gente de la órbita del Partido Liberal Demócrata, pero que cuenta con el apoyo de Blair del que fuera su mano derecha, Mandelson. Algunos tories pro UE se habían sumado a la plataforma, pero se han marchado dando un portazo después de que Open Europe, que cuenta con 600.000 simpatizantes registrados, presentase un plan para derrotar a 20 diputados que mantienen posiciones de Brexit duro. De esa veintena, resultó que 18 son conservadores. Además, de los candidatos que Open Europa propone para desbancar a esos duros del Brexit solo uno es tory. Ante esa situación, cinco importantes conservadores que apoyaban a Open Europe se han dado de baja en la plataforma, entre ellos Nicky Morgan, que fuera ministra de Educación con Cameron, y Dominic Grieve, antiguo fiscal general.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Orban defiende su polémica ley de universidades y ve «una distinta vara de medir» con Hungría
El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, ha vuelto a defender este miércoles en el Parlamento Europeo su idea de la soberanía nacional frente a Bruselas el mismo día en que la Comisión Europea ha decidido abrir un expediente a su ejecutivo por los nuevos cambios legislatuvos que podrían obligar al cierre de la Universidad Centroeuropea. Orbán se ha dirigido a una Eurocámara a la contra ante la que ha defendido no solo su ley de universidades, sino también su consulta pública «Stop Brussels», con la que pide apoyo popular para violar la legislación europea especialmente en el capítulo de acogida de refugiados: «Vengo a explicarles la situación directamente para que se puedan hacer una opinión formada», ha comenzado diciendo el primer ministro húngaro, que también ha pedido que desde Bruselas se ponga fin a una «distinta vara de medir» con su país, sobre el que ha asegurado que «existen muchos prejuicios». Orbán ha explicado que lo único que pretende la legislación húngara es que las universidades con financiación extranjera tengan las mismas obligaciones y derechos que las húngaras. En esta línea, ha insistido en que la dirección de la propia Universidad Centroeuropea de Budapest ha explicado a los estudiantes y profesores que en ningún caso se llegará al cierre: «¿Cómo nos pueden acusar de asesinato si la víctima sigue viva?», ha aseverado. Orbán ha criticado al magnate de origen húngaro George Soros, quien está detrás de esa institución académica, y de quien dijo «es un poderoso al que todos acogen calurosamente a pesar de ser enemigo declarado del euro». Hungría tendrá ahora un mes para dar explicaciones que convenzan al Ejecutivo comunitario, que considera que se podría estar en peligro de estigmatizar a la sociedad civil, en palabras del vicepresidente primero de la CE, Frans Timmermans. «Stop Brussels» Sobre la consulta «Stop Brussels», Orbán ha defendido que desde hace años consultan a la ciudadanía y que, con respecto a la UE, el país «no está muy satisfecho con el funcionamiento y quiere corregir y reformar», que es la mejor manera, ha señalado, «de recuperar la confianza de los ciudadanos en las instituciones europeas». Desde la Comisión Europea, sin embargo, han calificado de «incorrectas» y «altamente engañosas» algunas de las referencias que contiene la consulta, sobre la que publicaron «aclaraciones» al respecto. Como en sus anteriores visitas a la Eurocámara, Orbán ha echado en cara que Bruselas quiera legislar sin dialogar y «unilateralmente», sin tener en cuenta que en su país impera el sentimiento de que la Unión Europea no puede restar soberanía nacional a los Estados miembros. Como ejemplo de medidas que Hungría no está dispuesta a acatar desde Bruselas está la reubicación de refugiados, compromiso acordado por los Veintisiete que Orbán está incumpliendo para «preocupación» de la CE, ha reconocido el propio Timmermans: «No queremos reubicación de inmigrantes. Nos reservamos el derecho a decidir a quién acogemos y a quién no», ha añadido. Críticas de la mayoría de portavoces En el debate, la mayoría de líderes parlamentarios han coincidido en criticar a Orbán por sus políticas, incluido el líder del Partido Popular Europeo, Manfred Weber, que dijo no entender qué problema hay en que la universidad de Soros otorgue tanto títulos estadounidenses como húngaros. En la misma línea, el presidente del grupo socialdemócrata, Gianni Pittella, ha manifestado que el primer ministro húngaro «miente» cuando dice que la Eurocámara está más pendiente de ayudar al grupo financiero de Soros por encima de a los estudiantes en Hungría: «¿Hasta dónde piensa usted llegar? No vale aceptar los fondos europeos pero no sus valores», le ha espetado el líder liberal Guy Verhofstadt, quien le ha animado a preguntarse si quiere pasar a la historia «como el hombre que sacó a Hungría del comunismo o el que hundió su democracia». Tras el debate, en una rueda de prensa, Orbán ha vuelto a demostrar por qué es el «enfant terrible» de los líderes europeos y confirmado que felicitó al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, tras el último referéndum para aumentar sus poderes: «Es una cuestión de prioridades. La calidad de la democracia es importante, pero más la estabilidad política en el país. Si no es estable Turquía, Europa será un infierno», ha señalado.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Macron, abucheado en una empresa por trabajadores en huelga
Emmanuel Macron comienza la segunda vuelta de la elección presidencial con unos apoyos tan masivos y contradictorios que podrían diluir su fuerza aparente, en beneficio de su rival, Marine Le Pen, que lanza un mensaje simple, comprensible y temible: ?El voto final será un referéndum a favor o en contra de la mundialización?. El candidato social reformista ha comenzado una campaña ?tranquila? y ?responsable?. Y está recibiendo de su rival de extrema derecha una respuesta brutal e inquietante. Tras una tranquila jornada de reflexión, Macron decidió relanzar su campaña en el Norte, en Amiens, su ciudad natal, visitando una compañía en crisis, Whirpool, donde se prolonga desde hace semanas un conflicto social muy tenso. Por parte de Macron se trataba de enviar un ?mensaje social?. Antes de intentar dialogar con los sindicalistas que están al frente del conflicto social, visitó la Cámara de comercio de Amiens. Con una rapidez temible, Le Pen se presentó ante el comité de huelga de Whirpool, gritando: ?¡Solo yo defiendo a los obreros de Francia!?. Mientras Macron era fotografiado con las fuerzas vivas y el poder económico-empresarial de Amiens, Le Pen se fotografiaba con los obreros en huelga? Cuando, horas más tarde, Macron se presentó ante los trabajadores de Whirpool fue recibido con pitidos y abucheos. Y gritos de ?¡Marine presidenta! ¡Marine presidenta!?. Difícil saber si se trataba de un griterío provocado por obreros o militantes de extrema derecha. De vuelta a París, Le Pen publicó un comunicado solemne anunciando que ella ?salvará? Whirpool de una ?deslocalización salvaje?. Primera batalla ganada para Le Pen, con mucha metralla política de fondo. En París, un antiguo consejero íntimo de Mitterrand, Jacques Attali, firme defensor de Macron, se permitió afirmar que la batalla sindical de Whirpool es ?insignificante?. El comentario cayó como una bomba en el cuartel general de Macron, donde un portavoz del candidato se apresuró a reaccionar: ?¡Attali no pinta nada! ¡Que se calle!?. Pequeño matiz: el mismo Attali estaba el domingo entre los ?happy few? a quienes Macron invitó a celebrar su primera victoria en un conocido restaurante en el corazón de Montparnasse. Sin duda, la batalla de Whirpool no prejuzga la evolución de la campaña. Pero? sí deja al descubierto las contradicciones y riesgos del candidato social reformista, apoyado por corporaciones y personalidades tan diversas y antagónicas como la patronal, el presidente Hollande y el ex presidente Sarkozy. Bernard Arnault, uno de los hombres más ricos del mundo, propietario del consorcio LVMH, declaró ayer su ?simpatía? por el proyecto económico de Macron, como antes había hecho el Movimiento de las empresas de Francia (MEDEF, la patronal). En otra sociedad, cultura y situación, se trataría de apoyos capitales. En el caso francés, se trata de apoyos parcialmente envenenados. Del 30 al 40 % de los obreros franceses han votado a Marine Le Pen en la primera vuelta. La candidata de la extrema derecha aspira a conquistar a una parte significativa del voto anti sistema de la extrema izquierda populista, con un llamaradas verbales de este tipo: ?El liberalismo salvaje está arruinando a Francia y a los franceses más pobres?. El presidente Hollande, a la izquierda socialista, y el ex presidente Nicolas Sarkozy, a la derecha, han anunciado que votarán Macron. Dos votos envenenados. Hollande y Sarkozy son dos de los personajes más impopulares de Francia. Algunos ex ministros de Hollande (Manuel Valls), de Sarkozy (Bruno Le Maire) y de Jacques Chirac (Dominique de Villepin) se dicen dispuestos a ?colaborar? con Macron, si es elegido presidente. Se trata de ?apoyos? tan interesados como problemáticos: nadie sabe ni es fácil comprender como podrían ?cohabitar? en un mismo gobierno ex ministros socialistas y ex ministros conservadores. Marine Le Pen y su guardia pretoriana utilizan con temible eficacia esas contradicciones que algo tienen de esquizofrénicas. David Rachline, director de la campaña de Marine Le Pen, resume de este modo la batalla en curso: ?La segunda vuelta será un referéndum a favor o en contra de la mundialización capitalista. La izquierda y la derecha tradicionales comparten esa ideología ultra liberal. Se trata de una amenaza para la identidad de Francia, como bien saben las víctimas de la política de austeridad europea. Macron es el candidato de la oligarquía financiera. Solo Marine defiende los intereses supremos de la identidad de la nación, amenazada por el liberalismo salvaje?.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Merkel: «No hay ninguna conspiración contra el Reino Unido»
La canciller alemana, Angela Merkel, dijo hoy que no hay «ninguna conspiración contra el Reino Unido», pero que los Veintisiete «deben forjar una posición común» ante el Brexit después de que los británicos votasen sí en el referéndum. «Alguna gente en Reino Unido no ha entendido bien (..) Nosotros tenemos que aceptar el resultado del referéndum, el cual lamento. Queremos negociar en un espíritu de amistad», añadió en una rueda de prensa al fin de la cumbre extraordinaria del Brexit. Merkel insistió en que no deben mezclarse las dos fases bien diferenciadas del proceso: la primera, la del acuerdo de divorcio, y la segunda, en la que se establezca el marco de futuras relaciones entre Bruselas y Londres. En cuanto a la llamada «factura» de salida, la canciller alemana dijo que todavía no hay números sobre la mesa, precisamente porque «aún no se está en ese punto». Sí reiteró Merkel que hay quorum sobre la necesidad de priorizar los derechos de los ciudadanos comunitarios en Reino Unido y los de los británicos en la UE. «Lo importante es definir el estatus legal de los ciudadanos de la UE que viven en Reino Unido y los británicos que viven en la Unión, que tengan una seguridad legal», dijo Merkel. A propósito de las elecciones tanto francesas (la segunda vuelta se celebra el 7 de mayo) como británicas (el 8 de junio), la canciller señaló que se trata de asuntos «internos» sobre los que prefiere no interferir. Sin embargo, sí afirmó que «es sensato posponer el comienzo en sí de las negociaciones hasta después de las elecciones británicas», en la línea de lo expresado por otros líderes, como el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. Al mismo tiempo, y sin quitar importancia al proceso de salida del Reino Unido, Merkel llamó a no olvidar otros asuntos durante los próximos años de negociación. «Quiero subrayar que no deberíamos olvidar que hay otros asuntos de los que necesitamos ocuparnos. El 'brexit' no debe alejarnos de nuestra labor de moldear nuestro futuro. Debemos cuidar nuestras relaciones con China, Turquía o Estados Unidos», explicó. Según Merkel, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, aprovechará la próxima reunión de la OTAN para mantener un encuentro con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, del que luego dará cuenta a los líderes. Turquía y el referéndum por el que el presidente se ha arrogado nuevos poderes no formó hoy parte de la discusión, señaló Merkel, porque debían para ello estar presentes los Veintiocho, y en la cumbre de este sábado, por motivos evidentes, faltaba Reino Unido.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La purga de Erdogan alcanza los programas de televisión para buscar matrimonio
La purga del presidente de Turquía Recep Tayyip Erdogan parece no tener fin. Y es que a pesar de que más de 134.000 personas ya habían sido despedidas o suspendidas de empleo desde el fallido golpe de Estado de hace más de nueve meses, miles de nuevos funcionarios más han sufrido el mismo destino. Erdogan ha firmado dos nuevos decretos ejecutivos que han supuesto el despido de 3.939 trabajadores públicos. Entre los afectados se encuentran, entre otros, 484 académicos, 1.127 trabajadores del Ministerio de Justicia y más de mil militares de las Fuerzas Aéreas, el Ejército y la Armada turcas. Alrededor de la mitad de los uniformados afectados son oficiales. Asimismo, el nuevo movimiento del líder islamista ha supuesto el cierre de un periódico, 14 ONG, 13 clínicas médicas y 18 fundaciones. Los dos nuevos decretos ejecutivos son un paso más de la masiva purga promovida por Erdogan contra diversos sectores opositores desde el pasado 15 de julio, día del sangriento levantamiento militar en la que los sublevados mataron a cerca de 240 personas. No obstante, en esta ocasión se encuentran dos novedades significativas. Una, más bien curiosa, supone la prohibición a partir de ahora de programas de televisión a los que mujeres y hombres turcos acuden para buscar matrimonio. La segunda, más significativa, es la incorporación de cerca de 7.000 ?guardias rurales? como trabajadores públicos. Estos ?vigilantes? son una fuerza paramilitar empleada por el Gobierno para luchar contra la guerrilla del PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán) en las pequeñas poblaciones del sudeste de Turquía, de mayoría kurda. Erdogan ha retomado y acelerado las purgas contra supuestos miembros vinculados a elementos golpistas y terroristas, como Ankara sostiene, tras la celebración del referéndum que ha aprobado la reforma constitucional que aumenta los poderes del presidente. El pasado miércoles las autoridades turcas suspendieron de empleo a 9.000 efectivos de la policía al ser acusados de estar relaciones con el movimiento de Fethullah Gülen, el teólogo residente en Estados Unidos al que el Gobierno señala como cerebro del golpe de Estado. Esa decisión se produjo apenas horas después de una macrooperación en todo el país para detener a más de 1.000 agentes policiales. El ministro de Interior, Süleyman Soylu, aseguró que se trataba de «imanes secretos», es decir, una suerte de jefes que dictan órdenes a otros miembros de la cofradía saltándose la jerarquía de las instituciones en las que trabajan.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La UE aceptaría una Irlanda reunificada como Estado miembro
El primer ministro de Irlanda, Enda Kenny, admitió hoy que si los habitantes de Irlanda del Norte deciden en un referéndum la reunificación de la isla en un solo país, como contempla el Acuerdo del Viernes Santo, la Unión Europea (UE) reconocería todo el territorio como Estado miembro. «Todo está relacionado con el Acuerdo del Viernes Santo, donde se dice con claridad que los seis condados (de Irlanda del Norte) permanecen en el Reino Unido hasta que sus habitantes decidan algo diferente por medios democráticos en un referéndum que solo podría convocar el ministro del Reino Unido para Irlanda del Norte», afirmó el mandatario tras la cumbre europea celebrada hoy en Bruselas. No obstante, recalcó que en la actualidad no se cumplen las condiciones necesarias para celebrar la votación. «El valor de la decisión adoptada hoy es que, si en algún momento del futuro se convoca el referéndum y el pueblo de Irlanda del Norte toma la decisión (de la reunificación), no solo se reconocería el resultado, sino que el Consejo Europeo aceptaría a toda la isla como parte de la Unión Europea», dijo el primer ministro irlandés. El jefe de Gobierno se mostró satisfecho de que las directrices negociadoras sobre el «brexit» apoyen «los compromisos y beneficios del proceso de paz» y se mostró a favor de evitar una frontera «dura» entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte una vez consumada la salida de Londres de la Unión Europea. «La intención no es volver a una frontera dura, no es la intención del Gobierno británico ni del Gobierno de Irlanda», declaró Kenny, quien asumió que hará falta «imaginación» para dar una solución a la línea divisoria entre ambos países, y aseguró que se dedicará a esa labor «durante los próximos meses». El primer ministro también se mostró dispuesto a mantener una relación «fuerte y constructiva» con el Reino Unido en el futuro y añadió que el resultado de las elecciones generales británicas del próximo 8 de junio no cambiará la «posición» del bloque comunitario sobre el «brexit». Kenny dijo que las directrices negociadoras apoyan «los desafíos únicos y específicos» a los cuales se enfrenta Irlanda, así como Chipre y Gibraltar, y también reconoció que «algunos países quedarán más afectados que otros» por la marcha de Londres. Sobre la reubicación de la Agencia Europea del Medicamento y la Autoridad Bancaria Europea, actualmente en Londres, el político confirmó que el Consejo Europeo tomará una decisión sobre las nuevas sedes en la cumbre europea de otoño, prevista para el 19 y 20 de octubre. En cuanto a las obligaciones financieras del Reino Unido con la Unión Europea, asumió que son necesarios «progresos», si bien confirmó que los líderes europeos no debatieron sobre «cifras». Los líderes de los 27 países de la Unión Europea (todos menos el Reino Unido) aprobaron hoy las directrices negociadoras para el «brexit», que consagran el principio de que el club comunitario negociará «unido». El acuerdo de Viernes Santo estipula que, en caso de producirse una reunificación pacífica y democrática de Irlanda, esta sería reconocida por las autoridades británicas.