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Noticias de recesion economica

03-06-2020 | Fuente: abc.es
México bate su récord de contagios diarios, con casi 4.000, mientras inicia su vuelta a la normalidad
México registró 3.891 contagios por Covid-19 el martes, el segundo día del proceso de «nueva normalidad» con el que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador busca desescalar progresivamente las medidas de contingencia sanitaria. Se trata de un nuevo récord de contagios diarios desde que inició la pandemia. El martes también se contabilizaron 470 decesos. Con esos últimos datos, el país mesoamericano suma un total de 10.637 fallecidos y 97.326 enfermos por el nuevo coronavirus desde que el primer caso fue identificado el 27 de febrero. En un intento de contener la expansión del virus, el gobierno decretó una emergencia sanitaria desde el pasado 30 de marzo hasta el 30 de mayo, el sábado pasado, durante la que se suspendían actividades «no esenciales» y se recomendaba a los ciudadanos permanecer en sus hogares. A pesar del esfuerzo, las últimas cifras sugieren que la pandemia podría no estar aún bajo control de las autoridades. El pasado 27 de abril, el López Obrador dijo que faltaba poco para «domar» la pandemia, pero el número de infectados y fallecidos no ha parado de incrementar desde entonces. «Vamos a enfrentar la pandemia. A partir de mañana [lunes] se abre la minería, la industria automotriz y la construcción», dijo el domingo el presidente en un vídeo en redes sociales para anunciar el fin del programa de Sana Distancia con el que su gobierno invitaba a los mexicanos a reducir su vida social para evitar nuevos contagios. Reactivar la economía A López Obrador le urge reactivar la economía. Sólo en abril se perdieron 12,5 millones de empleos debido al impacto del Covid-19, según el instituto de estadística mexicano. Más de la mitad de la población trabaja en la informalidad, por lo sus ingresos se evaporan ante fuertes medidas de contingencia. Mientras tanto, el peso ha perdido un 14% de su valor frente al dólar en lo que va de año y se estima que la Economía caerá al menos un 3,9%, según el Ministerio de Hacienda. El Fondo Monetario Internacional (FMI), por su parte, prevé que México será en 2020 el tercer país latinoamericano que sufra la recesión económica más profunda, con un desplome del PIB del 6,2%. Se teme que una recesión económica podría provocar un aumento de la delincuencia común en un país que desde hace un lustro registra más de 25.000 homicidios cada año. En 2019, el primer año de López Obrador, México contabilizó más de 35.000 asesinatos. Es el año más violento desde 1997, cuando se empezaron a recolectar estas cifras. «Nos vino esto como anillo al dedo para afianzar el propósito de la transformación», dijo López Obrador en rueda de prensa a inicios de abril en la que argumentó que la pandemia servirá como una especie de ?test? que evidenciará los logros de su gobierno, al que autodenomina como la «cuarta transformación». Su mandato de seis años acaba en 2024, sin posibilidad de reelección.
03-06-2020 | Fuente: abc.es
México supera los 100.000 casos y los 11.000 fallecidos, mientras inicia su vuelta a la normalidad
Las autoridades sanitarias de México han informado este miércoles de que el país ha contabilizado un total de 101.238 casos del Covid-19 desde que comenzó la crisis sanitaria y 11.729 personas que han fallecido a causa de la enfermedad, mientras los contagios ya están presentes en las cárceles de casi una veintena de estados. México registró 3.912 contagios el martes, el segundo día del proceso de «nueva normalidad» con el que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador busca desescalar progresivamente las medidas de contingencia sanitaria. Se trata de un nuevo récord de contagios diarios desde que inició la pandemia. El martes también se contabilizaron 1.092 decesos. En un intento de contener la expansión del virus, el gobierno decretó una emergencia sanitaria desde el pasado 30 de marzo hasta el 30 de mayo, el sábado pasado, durante la que se suspendían actividades «no esenciales» y se recomendaba a los ciudadanos permanecer en sus hogares. A pesar del esfuerzo, las últimas cifras sugieren que la pandemia podría no estar aún bajo control de las autoridades. El pasado 27 de abril, el López Obrador dijo que faltaba poco para «domar» la pandemia, pero el número de infectados y fallecidos no ha parado de incrementar desde entonces. «Vamos a enfrentar la pandemia. A partir de mañana [lunes] se abre la minería, la industria automotriz y la construcción», dijo el domingo el presidente en un vídeo en redes sociales para anunciar el fin del programa de Sana Distancia con el que su gobierno invitaba a los mexicanos a reducir su vida social para evitar nuevos contagios. Reactivar la economía A López Obrador le urge reactivar la economía. Sólo en abril se perdieron 12,5 millones de empleos debido al impacto del Covid-19, según el instituto de estadística mexicano. Más de la mitad de la población trabaja en la informalidad, por lo sus ingresos se evaporan ante fuertes medidas de contingencia. Mientras tanto, el peso ha perdido un 14% de su valor frente al dólar en lo que va de año y se estima que la Economía caerá al menos un 3,9%, según el Ministerio de Hacienda. El Fondo Monetario Internacional (FMI), por su parte, prevé que México será en 2020 el tercer país latinoamericano que sufra la recesión económica más profunda, con un desplome del PIB del 6,2%. Se teme que una recesión económica podría provocar un aumento de la delincuencia común en un país que desde hace un lustro registra más de 25.000 homicidios cada año. En 2019, el primer año de López Obrador, México contabilizó más de 35.000 asesinatos. Es el año más violento desde 1997, cuando se empezaron a recolectar estas cifras. «Nos vino esto como anillo al dedo para afianzar el propósito de la transformación», dijo López Obrador en rueda de prensa a inicios de abril en la que argumentó que la pandemia servirá como una especie de ?test? que evidenciará los logros de su gobierno, al que autodenomina como la «cuarta transformación». Su mandato de seis años acaba en 2024, sin posibilidad de reelección.
01-06-2020 | Fuente: abc.es
México vuelve a la normalidad con la inauguración de las obras del Tren Maya, su gran proyecto ferroviario
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, tiene previsto dar inicio hoy por la tarde ?la madrugada en España? a la construcción del Tren Maya, un proyecto ferroviario para la Península de Yucatán que tiene un presupuesto de más de 4.500 millones de euros. Se trata de un tren turístico con el que el gobierno pretende impulsar la economía del sureste, la región menos desarrollada del país mesoamericano. «Esta obra es importante para la reactivación económica del sureste y va a generar alrededor de 80.000 empleos este año y 150.000 el siguiente», dijo López Obrador en un vídeo el domingo en el que mandó un mensaje previo a que comience el periodo de «nueva normalidad». Este proceso hacia la «nueva normalidad» se da cuando México registra unos 150 fallecidos y unos 3.000 nuevos infectados diarios por el coronavirus (COVID-19). Alrededor de 90.000 personas se han contagiado y 9.930 han fallecido por Covid-19 en este país de 120 millones de habitantes.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">Informe al pueblo de México sobre algunos indicadores económicos. <a href="https://t.co/QdzMQZ1Nyj">pic.twitter.com/QdzMQZ1Nyj</a></p>&mdash; Andrés Manuel (@lopezobrador_) <a href="https://twitter.com/lopezobrador_/status/1266838456598134790?ref_src=twsrc%5Etfw">May 30, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> A pesar de que la pandemia continúa extendiéndose por México, el gobierno de López Obrador ha calificado la obra del Tren Maya como una infraestructura prioritarita cuyo desarrollo no ha de detenerse por la enfermedad. El actual calendario prevé que la megaobra concluya en diciembre de 2022, dos años antes de que en 2024 finalicé el mandato de López Obrador. En México no existe la reelección. El Tren Maya ?de 1.440 kilómetros?es uno de los tres proyectos de infraestructura de López Obrador que serán los emblemáticos de su presidencia. Los otros dos son la construcción del Aeropuerto de Santa Lucía, que será edificado en las proximidades de la Ciudad de México, y la refinería de Dos Bocas, una instalación que busca incrementar la capacidad de refinación de Pemex, la petrolera estatal. «Ni un paso atrás, tenemos que reactivar la economía lo antes posible», indicó semanas atrás el presidente para justificar la importancia de llevar a cabo estos proyectos, ya que este año Recesión económica México será en 2020 el tercer país latinoamericano que sufra la recesión económica más profunda, sólo superado por Venezuela y Belice, según estima el Fondo Monetario Internacional. El desplome del PIB sería del 6,2% en el segundo año de gobierno de López Obrador. «Vamos a enfrentar la pandemia. A partir de mañana [hoy] se abre la minería, la industria automotriz y la automoción», dijo el presidente durante su mensaje del domingo en el que, además, alabó el esplendor de la cultura maya. Sin embargo, este proyecto ha enfrentado la oposición de multitud de organizaciones indígenas porque consideran que las obras destruirán parte de su ecosistema e impactarán negativamente en el medioambiente. Entre las empresas españolas que participarán en el Tren Maya se encuentra FCC, cuyo accionista mayoritario es el magnate mexicano Carlos Slim. La empresa es, junto con la mexicana Cicsa, parte de un consorcio que ganó un concurso para construir un tramo por unos 706 millones de euros. Serán 235 kilómetros entre los municipios de Escárcega y Calkiní, en el Estado de Campeche.
28-05-2020 | Fuente: abc.es
Macron crea una gran Comisión de «sabios» internacionales para afrontar la crisis que se avecina
Emmanuel Macron ha creado una comisión de expertos y «sabios» económicos de reputación internacional, con la participación de varios premios Nobel, pidiéndoles ideas concretas, a largo plazo, para responder al inmenso problema de la inquietante crisis económica y social que se avecina. La comisión estará presidida por Jean Tirole, premio Nobel de Economía (2014), y Olivier Blanchard, que fue economista en jefe del Fondo Monetario internacional (FMI), entre 2008 y 2015. Macron, Tirole y Blanchard han escogido a un grupo de veintiséis economistas de la más diversa sensibilidad y de la más alta reputación internacional, entre los que se encuentran Dani Rodrik (Harvard), Carol Propper (Imperial College londinense), Stefanie Stantcheva (Harvard), Paul Krugman y Peter Diamond (premios Nobel, el 2008 y 2010) entre otros. El equipo, coordinado por Tirole y Blanchard, deberá presentar al presidente francés un informe con «sugerencia» que Francia adoptará o no adaptará, a partir de finales de año. Jean Tirole explica de este modo la idea central del proyecto: «Hemos intentado crear un equipo equilibrado, con gran experiencia científica, y, al mismo tiempo, capaz de avanzar respuestas concretas. Hay una gran diversidad geográfica (ocho franceses, ocho europeos, ocho americanos), intentando contar, al mismo tiempo, con las estrellas ascendentes de la economía internacional, mundialmente conocidas, trabajando con economistas más jóvenes de reputación creciente». Emmanuel Macron asumió, en su día, que Francia corre el riesgo de sufrir la peor recesión económica y social desde 1945. Ante tal desafío, el presidente esperar coordinar la respuesta nacional con la esperada respuesta de la Unión Europea (UE). Pero, a largo plazo, Macron desea contar con una reflexión global, válida para Francia y toda Europa. De ahí la creación del gran comité de «sabios» o «expertos» que debe presentarse el viernes día 29.
19-05-2020 | Fuente: abc.es
México intenta recobrar la normalidad mientras sobrepasa los 50.000 contagios por Covid-19
México ha empezado a levantar las medidas impuestas para frenar la expansión del nuevo coronavirus (Covid-19) de manera regional y gradual. Desde el lunes, 324 municipios de los más de 2.000 que hay en el país mesoamericano pueden reanudar operaciones tras cumplir ciertos criterios establecidos en un programa de desescalada que consta de cuatro fases. Se trata de un semáforo con cuatro colores que cambia dependiendo de cómo evoluciona la pandemia en cada pueblo. El semáforo sanitario permite a esas 300 poblaciones reanudar actividades no esenciales y las clases tras registrar 28 días seguidos sin nuevos contagios de Covid-19, un parámetro que sirve para calificar a cada urbe en un «municipio de la esperanza». Pero muchos «municipios de la esperanza» aún no quieren serlo y prefieren esperar. Varios líderes regionales y locales han rechazado esta vuelta a la «nueva normalidad» porque sus líderes temen que la pandemia pueda volver a extenderse. Así, gobernadores de Estados como Jalisco, Chihuahua o Puebla; y algunos alcaldes han decidido posponer el calendario presentado por el gobierno federal para eliminar progresivamente las restricciones. «No existen las condiciones adecuadas para ello», dijo Héctor Astudillo, gobernador de Guerrero, donde estaba previsto que diez municipios reiniciaran operaciones el lunes. Tampoco retomarán actividades hasta junio los municipios de Oaxaca que están libres de Covid-19 para asegurarse entonces que las condiciones serán mejores que las actuales. «Así podremos transitar responsablemente del semáforo amarillo al semáforo verde en un futuro no muy lejano», indicó el gobernador Alejandro Murat a través de un mensaje difundido en redes sociales. El tercer país con mayor recesión económica El temor regional por volver a la normalidad contrasta con las ganas del gobierno central por reabrir el país, dado que el golpe a la economía nacional será brutal. México podría ser en 2020 el tercer país latinoamericano que sufra la mayor recesión económica, sólo superado por Venezuela y Belice, según estima el Fondo Monetario Internacional. El desplome del PIB sería del 6,2% en el segundo año de mandato del presidente Andrés Manuel López Obrador. Mientras tanto, el número de nuevos casos no para de crecer. Justo el lunes, el país registró más de 2.400 nuevos contagios y superó la barrera de los 50.000. Hay más de 5.300 fallecidos por Covid-19, según las últimas cifras oficiales, las cuales han sido puestas en duda por varias organizaciones. El lunes, la oenegé Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) informó de que la cifra de fallecidos en Ciudad de México podría ser tres veces superior a la reportada por la alcaldía. El gobierno regional había reportado 937 defunciones entre el 18 de marzo y el 12 de mayo, mientras que MCCI estima que el dato real de muertos podría ser 3.209 en ese periodo. El país declaró el 30 de marzo una emergencia sanitaria que ha sido extendida hasta el 30 de mayo. El primer caso fue identificado el 27 de febrero y, desde entonces, la enfermedad no ha parado de avanzar en un país donde el 10,7% de las personas entre 20 y 69 años son diabéticos. Según las cifras oficiales, el número de contagios por el virus ha pasado de 14.677 a más de 51.600 entre el 26 de abril y el 18 de mayo, un crecimiento del 251%. Ese 26 de mayo, López Obrador dijo que su país había logrado «domar» la pandemia.
10-05-2020 | Fuente: elmundo.es
Arrimadas sacude el tablero: PP y Ciudadanos vuelven a competir por el centro
Génova detecta «movimientos tectónicos» en el electorado «moderado» ante la inminencia de la recesión económica 
30-04-2020 | Fuente: abc.es
El retorno de las fronteras
America First» ?ese eslogan del ensimismamiento nacionalista de EE.UU. durante el periodo de entreguerras resucitado por Donald Trump? puede convertirse en la mejor etiqueta para identificar el mundo de la pospandemia. Un mundo mucho menos interconectado; bastante más unilateral; de fronteras tan solo entreabiertas; dominado por una desesperada preeminencia del Estado-nación; reluctante hacia el libre comercio; y donde el recelo y la desconfianza amenazan con desplazar a la cooperación y las alianzas como motor de las relaciones internacionales. Ante la traumática experiencia del coronavirus, ningún gobierno con un mínimo de responsabilidad y recursos propios va a seguir tolerando la dependencia generada por exportaciones procedentes de China para cubrir necesidades básicas de material sanitario y fármacos. La pandemia, aprovechada por toda clase de especuladores dispuestos a lucrarse con tanto sufrimiento, ha demostrado la fragilidad y la más que cuestionable fiabilidad de las cadenas globales de suministro. Dentro de este retorno de las fronteras con más fuerza que nunca, la pandemia estaría actuando como elemento acelerador de una serie de tendencias políticas destiladas desde hace tiempo: proteccionismo; relocalizar en casa la producción de bienes y servicios; mayores controles de fronteras; reducida aceptación a la hora de acoger inmigrantes y refugiados; y desafección con respecto a compromisos y alianzas internacionales. Un panorama al que solamente le hace falta una profunda recesión económica para recrear por completo la tragedia de los años treinta del siglo pasado. Es evidente que la pandemia debilita a la globalización y fortalece a los Estados. Ante una amenaza tan grave, resulta casi inevitable el impulso de buscar la autoridad, la organización y la capacidad financiera de los Estados. Y también resulta más que razonable aprender y rectificar los problemas expuestos por el coronavirus. Cambios y correcciones son inevitables. Sin embargo, el terrible resultado de estas circunstancias tan excepcionales sería una espiral virulenta de nacionalismo, con la consiguiente proliferación de conflictos. Lo peor que puede pasar es que lo inaceptable termine por convertirse en aceptable.
18-04-2020 | Fuente: abc.es
La Asamblea de Francia aprueba más ayudas a las familias y empresas necesitadas
En lo más hondo de la crisis del coronavirus, el Parlamento francés continúa trabajando a paso de carga. La Asamblea Nacional (AN) aprobó esta madrugada su segunda revisión en un mes de los Presupuestos del Estado, con previsiones sombrías y más ayudas sociales a las familias y empresas más necesitadas. El 18/19 de marzo pasado, un día después del comienzo del confinamiento, la AN, primera cámara del Parlamento, aprobó una primera Ley rectificativa de los Presupuestos del Estado para este año. Bruno Le Maire, ministro de Economía y Finanzas, declaró: «Entramos ante una guerra económica y financiera. Necesitamos dotarnos de armas de protección masiva». Cuatro semanas más tarde, la misma AN ha votado una nueva Ley rectificativa de los Presupuestos nacionales. Las previsiones se han deteriorado gravemente. El Gobierno francés anuncia oficialmente una recesión económica nacional del -8%, un déficit público del 9 % y una deuda nacional del 115 % del PIB para los próximos doce meses. Ante ese estado de «urgencia económica nacional», la AN ha aprobado, con el voto de la oposición socialista y conservadora (a pesar de matices y reservas), nuevas medidas de urgencia económica y social. Se crea un fondo de 20.000 millones de euros para recapitalizar empresas estratégicas con dificultades, en sectores estratégicos, de la aeronáutica al sector del automóvil. Se incrementan hasta los 24.000 millones de euros las partidas destinadas a la ayuda al paro parcial, que afecta a unos 9 millones de asalariados. El ministro de Economía y Finanzas dice esperar que esas ayudas permitirán evitar los despidos masivos. Se crea un nuevo fondo de solidaridad de 7.000 millones de euros para ayudas a autónomos, independientes, pequeñas y medianas empresas. Están en estudio medias fiscales complementarias para sectores básicos (restauración, agricultura). La nueva Ley rectificativa confirma ayudas y primas excepcionales para pobres de misericordia, familias modestas y muy modestas, médicos y personal hospitalario. Los franceses más modestos, recibirán ayudas complementarias de 150 euros, más 100 euros mensuales, por cada hijo, hasta el mes de septiembre que viene, de entrada. Policías, gendarmes, médicos y personal hospitalario recibirán primas que irán de 500 a 1.500 euros, hasta una fecha indeterminada. El Senado (segunda cámara del Parlamento francés) debe votar y aprobar con rapidez la nueva Ley rectificativa aprobada con extrema urgencia por la AN, que entrará en vigor inmediatamente.
07-04-2020 | Fuente: abc.es
El coronavirus, una pandemia que amenaza a las democracias liberales
Son las crisis las que miden la talla de los mandatarios, abocados a tomar decisiones cuando el pulso tiembla y la dimensión de las consecuencias de sus actos se cuenta en millones de vidas. En diciembre, en la ciudad china de Wuhan, una megalópolis poblada de rascacielos que crece en las orillas del río Yangtsé, un virus saltó de un animal a un ser humano, demostrando que el azar de un episodio mínimo puede cambiar el mundo para siempre. Meses después, cuando el régimen presume de haber controlado la pandemia, la cifra oficial de muertos ha quedado envuelta en una bruma de preguntas sin responder y la gestión de la emergencia sanitaria acumula críticas, tras conocerse que los médicos y periodistas que se atrevieron a denunciarla fueron silenciados, según reveló recientemente Reporteros sin Fronteras (RSF). Desde hace semanas, la organización alerta sobre el peligro que acecha a la libertad de prensa bajo la bandera de la lucha contra el Covid-19, denunciando su continuo deterioro en países como Hungría, Rusia o Turkmenistán. En un giro propio del guion de una distopía absurda, las autoridades de la república exsoviética han decidido prohibir que la palabra coronavirus aparezca en los folletos médicos, como si negar la realidad fuera lo mismo que ponerle remedio. En Bielorrusia, su poco democrático presidente, Alexander Lukashenko, ha aconsejado a los ciudadanos que jueguen al hockey, convirtiendo el hielo en un anticuerpo. En todos los casos, la ausencia de medios críticos y la bota de la censura son la tónica común. Una sombra autoritaria Ante ese esbozo de la realidad, la tentación de arrojar una mirada pesimista sobre el futuro parece irresistible. Numerosos analistas temen que la pandemia se traduzca en un auge del autoritarismo, sirviendo como excusa para normalizar el uso de la geolocalización o el reconocimiento facial, tecnologías que en malas manos pueden achicar las libertades de los ciudadanos, convirtiendo el mundo en una enorme Xinjiang, la provincia china donde las autoridades comunistas vigilan estrechamente a la minoría uigur. Para otros, el riesgo se sitúa en el aumento de la xenofobia. En enero, se registraron varios ataques contra ciudadanos chinos en numerosos países, reacciones violentas que conjugaban el racismo con el temor a que las víctimas fueran portadoras del virus. El pasado marzo, con la epidemia disparándose en los países europeos, la alcaldesa de Guayaquil impidió el aterrizaje de un avión con tripulantes españoles, poniendo camionetas en la pista del aeropuerto para frenar la maniobra. Por suerte, su decisión no provocó un terrible accidente, pero sirvió para recordar que el miedo suele estar detrás del extremismo y la falta de empatía más elemental. ¿Otra Guerra Fría? A través de Twitter, su red social favorita, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, escribió el pasado marzo un mensaje donde calificaba de «virus chino» al coronavirus, despertando una polémica donde se escucharon acusaciones de xenofobia. Dejando ese aspecto momentáneamente al margen, el comentario del mandatario se enmarca en la tensa relación que Washington ha establecido con Pekín desde el comienzo de su Administración, una batalla librada en el campo de la economía, mediante el establecimiento de aranceles a productos chinos, y en el de la tecnología, con la Justicia estadounidense acusando al gigante Huawei de crimen organizado y robo de secretos. En ese sentido, la pandemia ha inaugurado un nuevo capítulo, que ha incluido teorías de la conspiración sobre el origen de una tragedia sanitaria que amenaza con desencadenar una grave recesión económica. Sin ir más lejos, como explicó en este diario el corresponsal en Shanghái, Pablo M. Díez, algún periódico chino no ha dudado en dar crédito a la presunta fabricación del virus en un laboratorio estadounidense, historia expuesta desde Global Research, un medio canadiense dispuesto a esparcir cualquier explicación sobre la realidad enrevesada y poco probable. Después, según esa misma fuente, la infección se habría expandido en Wuhan, tras la celebración de unos Juegos Olímpicos Militares. En medio de esas historias fantásticas, el otro gran juego geopolítico se está librando con la venta y donaciones de material sanitario. Dispuesto a sacudirse las críticas por su opaca gestión de la pandemia, Pekín suministra a varios países occidentales -y también africanos- mascarillas, guantes o respiradores, productos indispensables en los hospitales de Madrid, Milán o Adís Abeba. En esa pugna, Estados Unidos se está mostrando más discreto. Aunque Washington ha accedido a enviar respiradores a España, después de una conversación entre Trump y el Rey Felipe VI, el presidente se no se ha mostrado especialmente prolijo, afirmando que su prioridad consiste en cubrir las necesidades de su país, que no parecen del todo garantizadas; según The Guardian, el mandatario habría pedido a algunos socios europeos y asiáticos, incluido China, productos de los que carece. A largo plazo, las consecuencias de estas políticas desiguales son todavía indescifrables. Como antídoto a una posible dependencia, cabe mencionar que el presidente de Francia, Emmanuel Macron, se ha curado en salud, expresando su deseo de que el país se suministre de su propio material, fortaleciendo la industria con el objetivo de que la «soberanía nacional» quede intacta. Desde luego, es improbable que la expansión de la influencia China, un país donde conviven el autoritarismo comunista y el escaso respeto de los derechos humanos con una economía potente y nada respetuosa con la naturaleza, alumbre un futuro esperanzador. Si la democracia liberal retrocede, también lo harán las libertades básicas -la libertad de prensa, a manifestarse-, el respeto al individuo o el multipartidismo, por citar solo algunos de los pilares que sustentan el sistema que ha proporcionado bienestar durante décadas a nuestras sociedades. Caos político Como equilibristas entre el miedo y el deseo de lograr un desenlace tan feliz como sea posible, los mandatarios luchan por superar esta crisis sin arruinar su futuro político. En Iberoamérica, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y el de Brasil, Jair Bolsonaro, han negado durante semanas la gravedad de la pandemia, animando a la gente a salir a la calle. En Italia, el presidente del Partido Democrático, Nicola Zingaretti, recomendaba a los milaneses disfrutar del aperitivo, poco antes de que el número de casos saltara por los aires. En España, el Gobierno autorizó la celebración de la manifestación feminista del 8 de marzo, advirtiendo un día más tarde de que el virus iba a hacer estragos, con la población atónita ante el cambio de discurso. Desde el Elíseo, se permitió la celebración de la primera vuelta de las municipales francesas, a pesar de que los casos se estaban disparando y el panorama no era halagüeño. Queriendo atajar la epidemia sin frenar las infecciones, con la idea de crear un gran grupo de inmunidad, el primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, tuvo que abandonar sus planes ante el riesgo de que dos millones de británicos perdieran la vida. En Estados Unidos, el presidente, Donald Trump, se burlaba del coronavirus, lamentando que no podía tocarse la cara, antes de que los hechos le obligaran a admitir la gravedad del trance. Con los hospitales de Nueva York colapsados, la Casa Blanca calcula que pueden fallecer 100.000 personas. Serán las urnas, en los países donde se puede votar o celebren elecciones limpias, las que midan el favor o descontento de la población ante la gestión de sus líderes. El debate sobre el cambio climático Sería injusto, en medio de este panorama triste, no encontrar un pequeño espacio para la esperanza. Sorprendidos ante el golpe de la naturaleza, hay voces que señalan que la tragedia provocada por el coronavirus servirá para concienciar sobre el cambio climático, ahora que en los cielos de las ciudades vuelven a lucir las estrellas y los animales se aventuran a recuperar los espacios abandonados por el ser humano. En las redes sociales, los ciudadanos comparten fotografías de la ciudad de Madrid libre de contaminación, con la silueta de las torres de Chamartín recortando un horizonte limpio. Repletos de agua cristalina, los canales de Venecia parecen reivindicar la antigua gloria de la Serenísima. Según el medio CarbonBrief, las emisiones de CO2 en China se redujeron un 25 por ciento tras las restricciones impuestas para frenar la pandemia. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lamenta que «entre 2030 y 2050, el cambio climático causará unas 250.000 defunciones adicionales cada año». No obstante, hay que ser prudente. El parón puede reverdecer los campos, pero también desembocar en una brutal crisis económica, que sin duda dañará las condiciones de vida de millones de personas. Difícil conclusión Con la crisis sin terminar, resulta arriesgado resolver de manera contundente qué repercusiones tendrá el coronavirus a nivel geopolítico. Si atendemos a la Historia, parece innegable afirmar que sus consecuencias definirán las próximas décadas, aunque resulta difícil establecer cómo. Por primera vez, el hombre se encara con una pandemia en un mundo globalizado, observando su desarrollo casi en directo a través de las redes sociales y sorprendido de que el avance tecnológico no haya conseguido doblegar la naturaleza. Con fronteras cerradas y la reducción al mínimo del tráfico aéreo, el movimiento de personas se ha visto súbitamente detenido, como también el turismo. Sin aventurar una conclusión, sí parece evidente que 2020 ha inaugurado un nuevo punto de inflexión en el siglo XXI.
17-03-2020 | Fuente: abc.es
China critica a Trump por referirse al coronavirus como el «virus chino»: «Intentan estigmatizarnos»
El portavoz del ministro de Exeriores de China, Geng Shuang, criticó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, después de que el mandatario se refiriese al coronavirus como el «virus chino», informa este martes The Guardian. «Algunos políticos estadounidenses han intentado estigmatizar a China.. lo que China condena con firmeza. Instamos a Estado Unidos a teminar con esta práctica despreciable», afirmó Shuang en un encuentro con la prensa. Con esa crítica, Shuang afeaba las palabras del presidente estadounidense en las redes sociales. A través de un mensaje en Twitter, Trump había llamado al coronavirus el «virus chino», mientras intentaba tranquilizar a los ciudadanos que temen que la pandemia provoque una nueva recesión económica: «Estados Unidos apoyarán a todas las industrias, incluidas las aerolíneas y otras, que están siendo particularmente afectadas por el virus chino. ¡Seremos más fuertes que nunca!». Desde que el virus comenzó a extenderse en China, varias voces se alzaron para encontrar un nombre a la enfermedad provocada por el coronavirus, finalmente bautizada como Covid-19. Defendida por miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la iniciativa pretendía evitar brotes de xenofobia, que convirtieran a los ciudadanos chinos en dianas de ataques verbales o físicos. También en España En España, se produjo una polémica similar cuando Javier Ortega-Smith, el diputado de Vox infectado por coronavirus tras un viaje a Italia, publicó un mensaje en su cuenta de Twitter, donde informaba a sus usuarios que se estaba recuperando y presumía de que sus «anticuerpos españoles» iban a vencer al «maldito virus chino», mientras aparecía en varias fotografías haciendo pesas. Frente a esas palabras, la Embajada de China en España publicó un mensaje en Twitter donde criticaba las palabras del diputado de Vox: «La libertad de expresión tiene límites. La Organización Mundial de la Salud denominó oficialmente el virus como Covid-19, abogando por evitar referirse a cualquier ubicación geográfica, cultura, población.. Le deseamos una pronta recuperación, Ortega-Smith».
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