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Noticias de problemas sociales

27-09-2016 | Fuente: abc.es
El futuro de la droga en Colombia
En lo profundo del Cauca, departamento fuertemente afectado por el conflicto armado colombiano, los lugareños debaten sobre el futuro cercano de los cultivos de drogas ilícitas, más allá de los acuerdos alcanzados en la Habana entre la guerrilla de las FARC y el Gobierno colombiano. La gente considera que mucho de lo que se ha dicho sobre ese tema, es letra muerta porque la realidad del campo es otra. Los acuerdos alcanzados contemplan atender estos temas, que incluyen plan de desarrollo agrario y solución a los graves problemas sociales, económicos y ambientales que se generan de la producción y el mercado de estos cultivos y que requiere una solución real a partir de una revisión de la actual guerra contra el narcotráfico. En el marco de las negociaciones el Gobierno colombiano y las FARC iniciaron un proyecto piloto de sustitución voluntaria de cultivos ilícitos en el municipio de Briceño, en el departamento de Antioquia. El plan de sustitución constituye el inicio de la implementación de los acuerdos que se están logrando en La Habana y que en este caso llegan a las zonas rurales, los territorios donde más afecta el conflicto. «Acá ninguna autoridad llega para ayudarnos con los cultivos tradicionales. La guerrilla es la que pone el orden. Aquí seguiremos sembrado coca y marihuana», dijo un campesino que cultiva marihuana en la localidad de Jambaló mientras se tomaba un café en una estación de gasolina. De acuerdo con el último informe Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), 74.500 hogares colombianos están involucrados en la siembra de coca, un 11% más que en 2014. En el departamento del Cauca, además de las plantaciones de marihuana en el valle, se hallan alrededor de 3326 hectáreas de coca y se estima que en estas montañas se encuentran los cultivos más grandes de esta planta en Colombia. En las poblaciones se denuncia que tanto el Ejército como los grupos armados irregulares cobran impuesto a la coca, por lo que los cultivos ilícitos son cada vez mayores y a la vista de las autoridades. Incidencia de las FARC en las drogas ilícitas Durante muchos años, las FARC han sido calificadas como una guerrilla «narcoterroristas» por el Gobierno de Colombia, Estados Unidos y la Unión Europea, pero los guerrilleros niegan ser narcotraficantes e insisten en que sólo cobran el «gramaje», es decir, un impuesto a quienes manejan el negocio: los que mueven el clorhidrato de cocaína y los que tienen laboratorios de producción de clorhidrato, no a los campesinos ni los que producen base de coca. Es toda una cadena de pagos por la droga que se mueve y produce dentro de sus territorios que según informes oficiales pueden dejarle una ganancia promedio por kilo de 450 $ que multiplicados. Se estima que de la producción total de cocaína colombiana, las FARC controlan dos tercios. Aunque en sus inicios se oponían al cultivo de coca, lo aceptaron, así que la cocaína se convirtió en una de sus fuentes de autofinanciación más importantes. La Fiscalía colombiana ha dicho que tiene evidencias de que desde 1982 las FARC se incursionaron en el narcotráfico. La firma de la paz no garantiza que se acabe con el narcotráfico que circula en los espacios que dominan la FARC. Existe el riego y una gran posibilidad de que las unidades disidentes de la guerrilla entren en el negocio de las drogas por sí mismas y trabajen al lado de las bandas criminales o que otros grupos guerrilleros de izquierda asuman el control de todos los territorios. La Agencia Antidrogas estadounidense DEA no duda en señalar la vinculación entre varios frentes de las FARC y organizaciones criminales mexicanas. En el informe se incluyen redes con los Zetas, el cartel de los hermanos Beltrán Leyva, el cartel Jalisco Nueva Generación, así como el de Sinaloa, cuyo principal líder es Joaquín «Chapo» Guzmán. Al igual que las FARC, la DEA señala que las bandas criminales colombianas también han incrementado sus negocios con carteles mexicanos con la misma dinámica, pues se apoyan en las redes de los mexicanos para la distribución de droga en Estados Unidos Algunos analistas consideran que si en Colombia las FARC no estuvieran dedicadas al narcotráfico, no tendrían los recursos ni la estructura que los mantiene.
20-09-2016 | Fuente: abc.es
Sami Naïr: «Es estúpido pensar que habrá una guerra civil en Europa por los musulmanes»
Dos escenarios para una crisis. Grecia vivió este lunes una jornada negra más con los refugiados. Un gran incendió provocó que entre 3.000 y 4.000 solicitantes de asilo huyeran del campo de refugiados de Moria, en la isla de Lesbos. Y militantes del ultraderechista Amanecer Dorado, que participaban en una protesta de 400 vecinos cerca del centro de registro de la isla griega, agredieron a tres estudiantes, entre ellas una joven voluntaria de la zona. Al tiempo que se producían estos incidentes, la ONU arrancaba por primera vez en sus 71 años de historia una cumbre dedicada a los refugiados. Sobre ellos y sobre «soluciones reales» escribe en su nuevo libro el politólogo francés Sami Naïr (Tlemcen, Argelia, 23 de agosto de 1946), uno de los principales expertos en movimientos migratorios de Europa. ¿Qué busca con este libro («Frente a la catástrofe humanitaria, una solución real»)? (Ríe). Buena pregunta, qué busco? Busco concienciar a la gente sobre la situación de los refugiados, considero que el discurso sobre los refugiados es falso y simplificado, que no tiene en cuenta la complejidad del fenómeno y las múltiples dimensiones del asunto. Lo he escrito para explicar la situación: por qué tenemos el problema de los refugiados, la inmigración ilegal, por qué nos cuestionamos a nosotros mismos, sobre nuestros valores, etc. La situación de los refugiados es muy emblemática de la crisis de Europa. Hay líneas comunes entre esta crisis de refugiados con el Brexit o con el auge de los movimientos intolerantes, ultraconservadores, bueno, de extrema derecha; ojalá fueran conservadores, pero son comparables a los movimientos de los años treinta. He escrito este libro para explicar la complejidad y enfocarlo a la cuestión de los refugiados. En todos los libros que he escrito sobre refugiados, desde hace treinta y cinco años, siempre he tratado de hacer propuestas porque el intelectual tiene que tomar una posición. Creo que hay cosas justas e injustas y lo que importa es la justicia. De haberse publicado hace un año, su libro habría llegado en un momento en el que las iniciativas solidarias y las palabras de Merkel invitando a los sirios a Alemania copaban los medios. Ahora, tras el incidente de Colonia especialmente, la solidaridad ha sido sustituida por la sospecha de que la falta de control y registro de los refugiados ha amenazado a Europa con más atentados terroristas. Pienso que el libro es más necesario que nunca. Cuando ocurrió el fenómeno de los refugiados hubo una solidaridad espontánea. Hay una demanda de solidaridad muy fuerte, un fondo humano que se ha expresado en la crisis de manera positiva. Pero luego, los partidos y sobre todo los gobiernos han tratado de parar ese movimiento y la única gobernante que ha creído en él ha sido, paradójicamente, Merkel. Su corazón habló. Dio marcha atrás porque ningún otro jefe de estado la apoyó. No hay que confundir el 14% de la extrema derecha que ha votado en Berlín con la realidad de las ciudades alemanas. El 70% de los alemanes no está en contra de la solidaridad. Pero ese movimiento ha sido apagado por los jefes de Estado europeos. Merkel esperaba que Hollande se moviera. ¡Un socialista! Pero nada? El único país con una postura positiva ha sido Italia. Renzi ha introducido medidas muy solidarias. ¿La actitud de Merkel ha alentado a los xenófobos? ¿Abrir las fronteras significa darle alas a los extremistas? ¿Ha sido ingenua? No comparto esa visión. Creo que es un fenómeno complejo. Hay que analizar lo que ocurrió en Alemania si queremos entender la actitud de Merkel. Reaccionó desde el punto de vista humano. Es una creyente que viene de la Alemania del Este, que sufrió el totalitarismo comunista y sabe lo que es salir de un país totalitario. Su corazón y cultura han reaccionado éticamente. Por otro lado, es una mujer con una visión a largo plazo para Alemania y en una década reconocerán su visión de que el problema de Alemania no es económico sino demográfico. Francia tendrá una población equiparable en diez años merced a la inmigración, y la fuerza económica de un país desarrollado depende de la fuerza demográfica. Ella ha apostado por ello. Cuando apostó por esto tenía que tener el apoyo de los 'landers', pero no todos están en la misma situación. Dijeron: «Vale, te apoyamos pero, ¿quién paga?» Los 'landers' pagan. Ahí empezaron los problemas. La extrema derecha se desarrolló por su animadversión a los países del sur de Europa: «Queremos la salida de España, Portugal, Grecia?», decían. «Cada ciudadano alemán paga 4.000 euros a los españoles». Este asunto de los refugiados ha sido para ellos como un material inflamable. Se apoderaron del discurso. Se apoderaron de esta crisis. Luego, la política de austeridad también ha castigado de forma dramática al pueblo alemán. No hay más que ver algunas escuelas y hospitales en Berlín. Todos los créditos públicos se pararon. Schröder (excanciller alemán) pensó que diez euros por hora de trabajo era normal. ¡Socialista! Increíble. A esto hay que añadir de que esta mujer ha tenido tres mandatos y ya se ha iniciado el fin de ciclo de su poderío. Dentro de su partido tienen problemas y hay muchas voces que aseguran que no puede liderar más al partido en las próximas elecciones. Los alemanes han acogido a los refugiados haciendo un gran esfuerzo y, dentro de lo que cabe, lo están haciendo bastante bien, sin grandes problemas. ¿Está siendo Turquía un buen gendarme de Europa con los sirios? Turquía tiene una intención instrumental con los refugiados y se ha portado bastante bien Turquía tiene una intención instrumental con los refugiados y se ha portado bastante bien: es el que más refugiados acoge del mundo junto con Pakistán. Los sirios están creando empresas, comercios, oportunidades de trabajo muy importantes y están dando un gran empuje a la economía del país. Han creado más de 500 empresas. Es también una aportación a la UE. Turquía utiliza a esa gente desde una perspectiva económica y han tratado de crear unas condiciones de vida decentes. No como los húngaros y checos. Por desgracia, los griegos empezaron con una política humanitaria y de acogida, y ahora están siendo mucho más duros porque Alemania ha impuesto una gestión mucho más estricta de los refugiados. Ahora el pacto que ha firmado Turquía con Alemania es muy ventajoso para ellos y han aceptado sustituir la palabra refugiado por inmigrante. Les llaman invitados para no concederles el estatuto de refugiado. La propuesta que yo hago en este libro es de un pasaporte de tránsito a los refugiados, no solo para Europa sino por ejemplo también para que puedan ir a América Latina. Esto va en la misma línea del visado humano que propuso el Parlamento Europeo en 2015, que considera que si esta gente se encuentra en un país que carece de medios para acogerlos, darles la posibilidad de circular y la oportunidad de conseguir el asilo donde se lo puedan permitir. No hay que dejarlos encerrados en los campos. Lo que quiero decir, no otorgarles todos los derechos que vienen con el estatuto de refugiados, sino los mínimos como poder comer en lugares públicos y organizados, como los pobres que no tienen trabajo. Por ejemplo, si estás en España seis meses y no encuentras trabajo, ofrecerles la posibilidad de que circulen en busca de otros países con más oportunidades, en lugar de mandarlos de vuelta a sus lugares de origen. Algunos países han decidido no permitir la entrada de ningún refugiado hasta descartar posibles vínculos yihadistas. A partir del momento en el que se reconoce el estatuto de refugiado a una persona es normal que el país quiera saber de quién se trata. A mí esto no me parece un problema. Los terroristas no vienen con una etiqueta en la frente. Hay esa amenaza potencial que puede existir en cualquier situación, pero luego utilizar esa duda para no hacer nada? Imagina la situación siguiente. Estamos los dos en un barco y vemos a un refugiado, del que no sabemos nada, que se está hundiendo, ¿dejamos que se ahogue? No podemos culpar a una colectividad global porque haya unos pocos que se comporten mal. Los atentados que ocurrieron, salvo uno, que fue más bien un ataque, no tuvieron que ver con los refugiados. En Francia fueron franceses los que atentaron, en Bélgica, belgas. En París tiraron un pasaporte de un sirio que resultó ser falso. Estamos ante una enorme manipulación. Cada estado tiene derecho a saber quien llega y a quien acoge. En el libro trata las diferencias entre refugiados e inmigrantes económicos. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha apoyado el «refugees welcome», pero luego persigue a los manteros subsaharianos. ¿Cómo lo ve? Creo que son problemas diferentes porque, por un lado, se trata de refugiados y por otro de inmigrantes económicos, que en general no tienen el estatuto legal aquí, y en este caso específico llevan a cabo una práctica económica ilegal. Nuestra relación con los refugiados no es de solidaridad ni ética, es de derecho. Por eso, Merkel impulsa la palabra inmigrante en el pacto de la vergüenza con Turquía. Hemos transformado a los sirios en inmigrantes. Ese es el primer problema. Gestionar esto es otro problema. «Francia tiene solución» Según han publicado varios medios, uno de los principales especialistas europeos del islam, Gilles Kepel, cree posible una gran guerra civil en Europa por los musulmanes de 3ª generación. En caso de ser cierta, ¿qué piensa de esta afirmación? ¿Gilles ha dicho eso? Me parece totalmente estúpido. Le conozco muy bien, es muy amigo mío. Si ha dicho eso se lo diré por teléfono que es una idea estúpida. En Francia hay ciudadanos no musulmanes. ¿Quiénes son los musulmanes de tercera generación? ¿De quiénes estamos hablando? ¿De 18 millones de musulmanes? ¿Que significa? ¿Una guerra civil porque no se han integrado? Una gran parte de la población francesa tiene problemas de integración. Me parece surrealista. La estrategia del Daesh consiste en crear un estado de ánimo para quienes se definen como musulmanes en Francia se opongan a toda la sociedad francesa. Pero la inmensa mayoría de los musulmanes está en contra de esto. Cada día hay textos firmados por intelectuales musulmanes oponiéndose a este terrorismo. Si Gilles ha dicho eso, es o porque busca publicidad, que no necesita, es un señor muy respetado por su trabajo, he leído sus libros y lo conozco desde hace treinta años, o, lo más probable, que el titular no se ajuste bien a lo que ha podido decir. Usted sostiene que si los problemas sociales se plantean en términos identitarios, no hay solución. ¿Francia vive una crisis identitaria? ¿Tiene solución? Claro que hay solución, lo de Francia no es una crisis identitaria, es una crisis social. Pero de la crisis de los barrios periféricos, las 'banlieues', algunos de sus colegas han asegurado que ha pasado de crisis social a identitaria. Que hay dos Francias. La diferencia, las dos ciudades en una existen en todas las ciudades, no es algo único de Francia. Insisto en que las banlieues son un problema social no identitario. No han conseguido transformarlo en identitario. El problema identitario es diferente: tiene que ver con la integración del islam en una sociedad laica, antirreligiosa en realidad. No es por casualidad que los principales apoyos al islam vienen de los católicos, también en la construcción de mezquitas, porque los mismos católicos han tenido problemas por el laicismo. La crisis del burkini mostró una gran división en el seno del Gobierno de Hollande. ¿Viven en un estado de histeria política? Hay un poco de histeria y demagogia. Existe una manipulación porque al Gobierno francés le interesa este discurso, ven cómo el auge de la extrema derecha puede debilitar a la derecha tradicional y por consiguiente esto favorecer a la izquierda en las elecciones. En el pasado fue consejero de Gobiernos socialistas en Francia. ¿Se siente culpable de lo que ocurre ahora? Sí, me siento culpable, pero no totalmente porque dejé rápidamente el Gobierno y me fui al Parlamento europeo.
11-09-2016 | Fuente: abc.es
La alcaldesa populista de Roma da plantón a jóvenes católicos en El Vaticano
Roma es un una ciudad «en estado de abandono». Esta es la dura consideración que hace «L? Osservatore Romano», periódico de la Santa Sede, sobre la parálisis del ayuntamiento de Roma, que encabeza desde hace casi tres meses la abogada Virginia Raggi, 37 años, del populista Movimiento 5 Estrellas (M5E) del cómico Grillo. «El mal tiempo paraliza Roma». Así titula su comentario el periódico del Vaticano, siempre parco en sus juicios de valor: «En la capital, como demostración del estado de abandono en que sobre ciertos aspectos vive la ciudad, pocos minutos de lluvia han sido suficientes para causar la caída de numerosos árboles, dañando automóviles y poniendo en riesgo la seguridad de los ciudadanos», afirma el periódico del Vaticano. Añade: «Muchas calles se han visto literalmente inundadas a causa de la falta de limpieza, que es ya crónica, de los desagües». «En Roma no hay serenidad; la situación no permite trabajar a favor de la gente»Cardenal Parolin La advertencia de «L? Oservatore Romano» se produce después de que el secretario de Estado, cardenal Parolin, mostrara también su preocupación: «En Roma no hay serenidad; la situación que se ha creado no permite trabajar a favor de la gente; espero que se resuelva y la administración afronte los problemas de los ciudadanos». Un último gesto de la alcaldesa Raggi ha creado cierta irritación no disimulada en el Vaticano. El sábado dio plantón jóvenes de la Acción Católica en un encuentro previsto desde hacía tiempo en el Aula Pablo VI del Vaticano. Virginia Raggi alegó motivos personales para no cumplir con ese compromiso. Después se ha publicado una foto de la alcaldesa haciendo compras en un centro comercial al que acudió en coche oficial y con sus escoltas. Sin hacer referencia a este desaire, el director de Caritas, monseñor Enrico Feroci, que conoce a fondo los problemas sociales de Roma, ha hecho un duro comentario con una referencia indirecta a las luchas intestinas que se han desatado en el M5E: «Debemos gritar basta, la gente está desmoralizada, no soporta ya esta situación. Basta con los cuchillos afilados, basta cicuta en los vasos, ¡basta! Tienen que trabajar estas personas, hagamos que funcionen?». Políticos sin formación La alcaldesa ha sido incapaz hasta ahora de completar su Junta de Gobierno. Media docena de concejales y altos cargos han abandonado. El responsable de Finanzas, un puesto clave en Roma, ya ha sido cambiado dos veces, y Raggi busca el tercero. El último, el exmagistrado Raffaele De Dominicis, tuvo que marcharse, al día siguiente de ser nombrado, porque se descubrió que estaba siendo investigado por abuso de poder. La opinión pública se está percatando de que el M5E no tiene una clase política formada y que está muy lejos aún de conseguirla. El caos de Roma le ha hecho perder entre dos y cuatro puntos en las encuestas.
14-07-2016 | Fuente: abc.es
Zapatero: «El diálogo va más allá del revocatorio de Maduro»
El ex presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y representante de la UE, declaró que «el diálogo va más allá del revocatorio. Antes están la capacidad de convivencia, los problemas sociales y económicos, que es lo prioritario», lo que ha generado recelos por parte de la oposición. Zapatero integra junto a los ex presidentes de Panamá, Martín Torres, y el de República Dominicana, Leonel Fernández, el grupo de mediadores nombrado por Unasur. Es la segunda entrevista que ofrece el presidente en una televisión venezolana. Esta vez a la cadena oficialista Globovisión en el programa «Vladimir a la 1». La anterior fue con TeleSur. En la entrevista Zapatero reveló que, a pesar de que fue designado por la Unasur para mediar entre Gobierno y oposición, la primera persona que lo visitó para solicitarle ayuda con el diálogo en Venezuela fue Timoteo Zambrano, diputado a la Asamblea Nacional por Un Nuevo Tiempo. Durante la entrevista aseguró que después de las horas mediando entre Gobierno y oposición está convencido de que habrá reconciliación en el país. Pidió confianza internacional para Venezuela y se comprometió a ser acompañante del proceso. Sobre la OEA, alegó que le tiene mucho respeto a la organización y que mantiene a los miembros informados de las conversaciones que tiene con los políticos venezolanos. Sin embargo, los diputados opositores se han reunido con Zapatero y Torrijos para informarles de que las cinco condiciones que expusieron son irrenunciables para iniciar una conversación. Entre ellas estaría la celebración del referendum revocatorio a Maduro en ese mismo año y la liberación de presos políticos. Zapatero, en cambio, apuntó que el Consejo Nacional Electoral es el que tiene que decidir las pautas de un eventual proceso electoral: «Que el CNE actúe cuando tenga que actuar (..) No es la tarea de los mediadores». En la entrevista sostuvo que lo fundamental en la mediación es aportar soluciones para la crisis económica que hay en el país. «Hay que mejorar las políticas económicas. Puedo asegurar que este es el tema prioritario de la mesa de diálogo», declaró a las preguntas de su entrevistador. La mejora del abastecimiento a través de varias fórmulas de cooperación sería clave para Zapatero. La producción se debe facilitar y tomar las medidas necesarias para aumentar las importaciones a través de un canal de financiación, además de mejorar la distribución; son las medidas que sugiere el ex presidnete español. Al final de la entrevista no quiso reconocer si hay presos políticos en Venezuela. Ante la pregunta del periodista Vladimir Villegas, optó por responder diplomáticamente: «es uno de los temas que vamos a abordar en el diálogo. No lo he escondido, es un tema muy sensible, las palabras hay que respetarlas. Tengo la convicción de que el diálogo nos ayudará a resolver a esa situación, que es muy reclamada por la gente». Añadió después que hay que «abordar este tema, con franqueza, con el gobierno facilita la reconciliación porque hay un debate sereno. Lo importante es que en la propuesta del diálogo un mediador pueda visitar a un preso político». Según el expresidente, ambas partes se encontrarían dispuestas a dialogar. «Diosdado Cabello dijo que está dispuesto a dialogar para lograr la reconciliación con la oposición y trabajar en conjunto para resolver los problemas», destacó. Sobre su relación con un partido u otro, expresó que tiene respeto por el gobierno venezolano, debido a que siempre ha tenido como principio llevarse bien con los gobiernos latinoamericanos. En cuanto a la oposición destacó que existe una«buena comunicación», especialmente con Henry Ramos Allup que, a su juicio, tiene mucha responsabilidad, «no solo por ser el presidente de la Asamblea Nacional, sino porque conoce la historia de Venezuela, está a favor de la reconciliación». Tras la entrevista, el diputado opositor William Dávila lo criticó: «no estoy de acuerdo con las palabras de Zapatero, cuando dijo que aquí hay políticos presos y eso no es así, hay presos políticos y debe reconocerlo».
10-07-2016 | Fuente: abc.es
Nace la Jornada mundial de las mujeres sin velo islámico
Una docena de organizaciones de mujeres francesas, europeas y magrebíes han creado la Jornada mundial de las mujeres sin velo islámico «en homenaje a todas las mujeres que han sido asesinadas por haber rechazado el velo». Nadia Benmissi, una de las líderes de la jornada celebrada hoy en París, comenta a ABC la razón fundacional de la Jornada mundial de las mujeres sin velo islámico: «Entre las mujeres y asociaciones que han lazando este proyecto hay de todo? mujeres de cultura musulmana que rechazan la imposición del velo; mujeres europeas de cultura católica; mujeres europeas agnósticas; mujeres euro magrebíes de la más diversa sensibilidad. Todas tenemos en común nuestra solidaridad contra las mujeres que resisten contra la tiranía islámica, todas las mujeres que resisten a las presiones y amenazas del islamismo radical, una impostura maniquea y machista del Islam». La primera Jornada mundial de las mujeres sin velo islámico se presentó la tarde del domingo en la emblemática parisina Plaza de la República, con la participación de varios centenares de mujeres y organizaciones como la Liga por el derecho internacional de las mujeres, la Brigada de madres, el Comité de mujeres contra la lapidación, la Asociación de mujeres por la igualdad en Argelia y Mujeres solidarias, entre otras. El colectivo organizador de la Jornada mundial de las mujeres sin velo islámico, de carácter polémico, se propone trabajar en defensa del principio básico de igualdad y libertad en cualquier parte. Su lema reza: «La libertad no es occidental ni oriental. La libertad es universal. ¿El velo? ¡Jamás! Ni aquí, ni allí, ni en ninguna parte». En el terreno práctico, el colectivo organizador de la Jornada mundial de las mujeres sin velo islámico se propone trabajar para «denunciar el proselitismo y la canalización del velo islámico: se trata de un uniforme mortífero, una humillación para todas las mujeres, un atentado contra valores fundamentales». El colectivo también se junta para «denunciar el negocio y el comercio ligados a esta ?moda? y pedir más a los líderes mundiales. Hay que «exigir a los gobiernos y estados la protección de las mujeres menores de edad contra el adoctrinamiento y la imposición de la tiranía paternalista de un islam radical, muy peligroso», denuncian. El movimiento, que ha culminado con el lanzamiento de la Jornada mundial de las mujeres sin velo, nació en la periferia norte de París, en la «banlieue», en los suburbios de ciudades como Aubervilliers, donde la presencia muy visible de una población musulmana muy integrista suscita problemas sociales y culturales de muy diversa naturaleza, incluso policial.
13-06-2016 | Fuente: marca.com
Río revuelto en Brasil
A falta de menos de dos meses para el arranque de los Juegos, problemas sociales, políticos, médicos, económicos, ecológicos.. sacuden Brasil y su capital 
23-05-2016 | Fuente: abc.es
Austria se parte en dos en sus elecciones presidenciales
La extrema polarización política generada en Austria en los pasados meses cristalizó este domingo en un empate técnico entre los dos candidatos a las elecciones presidenciales, cuyo resultado definitivo será decidido por el voto por el correo. Los primeros resultados daban una ligera ventaja al derechista Hofer, con un 51,9% de los votos frente al 48,1% del verde Van der Bellen. Pero la proyección que incluye el voto por correo daba un empate a 50% cada uno, con un margen de error de 0,7%. Por lo que la diferencia en el resultado final no excederá nunca el 1,5%. Hofer fue por delante de Van der Bellen, en las proyecciones iniciales pero después el empate se estabilizó. Que los partidos tradicionales que comparten el centro estén ausentes en esta contienda dice todo respecto al terremoto político que vive Austria y que continuará sea cual sea este lunes el resultado y el nuevo jefe del Estado. Este movimiento tectónico que se anuncia desde hace lustros por el agotamiento de los partidos tradicionales tuvo su detonante en la crisis de los refugiados que estalló el pasado año y que ha tenido en Austria uno de sus escenarios principales. La polarización se debe en gran parte a las posiciones irreconciliables en cómo tratar la llegada masiva de refugiados y los problemas sociales y culturales resultantes. Los dos candidatos comparecieron en televisión hora y media después de cerrarse los colegios sin poder hacer otra cosa que declaraciones de buenas intenciones ganen o pierdan tras el recuento de este domingo. Y los dos anunciaron que acudirían a sus fiestas electorales ya en marcha aunque no hubiera aún nada concreto de celebrar. Curioso y quizás significativo es que la izquierda con Van der Bellen celebrara su fiesta en el palacio de los Auersperg con descorche de espumosos y rodeado de artistas e intelectuales, mientras el derechista Hofer acudía a celebrar con los suyos a las cervecerías populares del célebre Prater. Ambos se mostraron conciliadores y dispuestos, gane quien gane, a colaborar para cerrar unas heridas que sin duda se han abierto en una campaña de inusual fiereza. Muy significativo es el contraste del resultado de Viena con el resto del país. En la capital, solo el 37% ha votado al derechista del FPÖ y un 63% al dirigente verde, antiguo decano de económicas en la Universidad y persona muy integrada en círculos artísticos y culturales de la ciudad, masivamente de izquierdas. «Siembra de miedo» El FPÖ lo ha explicado cómo «el éxito de las presiones y siembra de miedo de la maquinaria del partido estatal rojinegro» en referencia a la alianza de los dos partidos de la gran coalición, socialistas de SPÖ y populares de ÖVP. Estos han apoyado directa o indirectamente a Van der Bellen, después de que sus propios candidatos fracasaran estrepitosamente en la primera vuelta y no cosecharan ambos más que el 11%. Estas elecciones son las primeras en la historia de la República que no se dirimen entre los candidatos de esos dos partidos que siempre se han disputado ?y repartido? responsabilidades, cargos y competencias en la administracion del Estado. Lo cierto es que, gane quien gane, el consenso nacional de la II República ha quedado gravemente malparado con esta campaña. La política de los dos antiguos partidos principales SPÖ y ÖVP de hacer una especie de alianza general del sistema con los medios de prensa públicos y privados y los sectores izquierdistas de la cultura en una lucha sin cuartel contra el derechista Hofer puede haber causado un daño difícil de reparar. Todos ellos juntos no han logrado más que la mitad del electorado frente a lo que han llamado el peligro ultraderechista, cuando no nazi. Todo ello pese al distanciamiento claro y continuo de Hofer de los nazis a los que ha calificado en todo momento de «bandas de asesinos con los que nada tenemos que ver». Si con esta campaña de todos contra uno, Hofer pierde por décimas, tiene el FPÖ prácticamente hecha la campaña electoral para las legislativas, en las que su jefe Hans Christian Strache, el líder del partido tiene cada vez más papeletas para ser canciller. La victoria de Van der Bellen favorecería en ese sentido paradójicamente las aspiraciones del FPÖ de hacerse con el poder real que está en la cancillería. Aunque nadie descarta tampoco que una victoria de Hofer convenza al partido popular (ÖVP) de que la gran coalición es ya una condena que amenaza su propia existencia y decida acabar con la legislatura. De hecho el ÖVP, aunque también los socialistas, tienen que estar impresionados de la cantidad de austriacos votantes suyos que han despreciado sus recomendaciones y han votado a Hofer.
22-05-2016 | Fuente: abc.es
Un ultra, Norbert Hofer, confía en convertirse en presidente de Austria
No llegan a seis millones y medio los austriacos con derecho a voto en las elecciones presidenciales de este domingo. Pero son ellos los que decidirán si Austria va a acometer su más profundo cambio político desde la II Guerra Mundial. Y si Europa da un paso más hacia la renacionalización y la liquidación definitiva del consenso político del bipartidismo centrista europeísta. Este domingo por la noche o, dado el masivo recurso al voto por correo, a más tardar el lunes, se sabrá si el presidente de la República se llama Norbert Hofer o Alexander van der Bellen. ¿Habrá cambio de época o un balón de oxígeno para que el sistema intente reformarse para salvarse? Ni la elección de Hofer, que siempre respetó las reglas democráticas supone un abismo ni la victoria de Van der Bellen aleja la derrota de los partidos tradicionales ante el FPÖ en las elecciones generales, que serán antes de lo previsto con seguridad. Jugarán un papel muy importante en el resultado diversos factores, desde el agotamiento general que siempre produce una gran coalición de la que sin duda se ha abusado, hasta el repunte del paro, los precios de la leche, el miedo a la globalización y ante el acuerdo de libre comercio TTIP o las guerras de Ucrania y Oriente Medio. Pero sin duda el factor que debe considerarse catalizador de todo el terremoto político es la inmigración desde el Tercer Mundo y muy especialmente la crisis de los refugiados que estalló en el pasado verano. Austria es uno de los países más afectados. En el pasado dio cobijo a grandes oleadas de refugiados. Y siempre ha tenido una política de gran generosidad comparable solo a la de Suecia. Es Hofer el que reta al sistema y a la clase política, y dice que hasta aquí se ha llegado en la crisis de los refugiados Pero la crisis que comenzó el pasado verano y que llega sobre una enorme presión de la inmigración musulmana desde hace tiempo con inmensas dificultades de integración y problemas sociales en medio de la crisis han hecho estallar las costuras del aguante y la tolerancia de la población. La inmigración es la clave de toda la crisis política europea porque nutre y refleja a un tiempo una crisis de identidad, de miedo al futuro y de nula confianza en los políticos y caída en la credibilidad de las instituciones. Es Norbert Hofer el que reta al sistema y a la clase política, y dice que hasta aquí se ha llegado. Que hay que cerrar las puertas y cambiar radicalmente las formas de actuar en Europa. También ha sugerido que recurrirá a atribuciones que cree poder usar desde el cargo de presidente. Van der Bellen por su parte se presenta como un defensor del sistema mucho más de lo que a él le habría gustado. Se verá si el miedo al ultraderechista que ha sido el principal argumento en contra de Hofer, aun tiene el efecto deseado por la izquierda que lo utiliza. Hofer ha insistido siempre en distanciarse en los más duros téminos de «las bandas de asesinos de los nazis» con los que su partido no tendría nada que ver. Pero sus adversarios no le creen, por supuesto. El viejo profesor van der Bellen es así el candidato de todos los que tienen miedo que se erija en triunfador Hofer, el joven ingeniero derechista del Partido Liberal (FPÖ) que fue el candidato más votado con muchísima diferencia. Si todos los votantes de la primera ronda que no votaron a Hofer, los socialistas, populares y liberales de izquierdas se unieran como han pedido muchos en la dirección de los partidos tradicionales, el fantasma del presidente derechista en el Palacio de la Hofburg estaría neutralizado. Pero todos saben que esto no será así y que pesará mucho más el hartazgo y el malestar hacia el sistema y los partidos gobernantes. Para Van der Bellen, no facilita las cosas el ser de repente el representante del sistema, él que no es de los dos partidos, el socialista SPÖ y el popular ÖVP, que han dirigido siempre el país y que ahora llevan tres legislaturas gobernando juntos en una gran coalición que se identifica ya con todo el deterioro general. Gran expectación Jamás había despertado una elección presidencial austriaca un interés parecido. Desde 1945 en las primeras leyes aun dictadas sobre los escombros de la guerra y después en el Acuerdo de Estado por el que recuperaba su soberanía, la jefatura del estado se interpretó y asumió por todos como un cargo eminentemente simbólico que sirviera como instancia representativa y moral para la democracia. Sin embargo, en las actuales circunstancias con toda una oleada de populismo que recorre Europa, derechista en el norte, comunista en el sur, la decisión que tome el electorado austriaco tendrá una inmensa repercusión. Porque romperá un tabú ante elecciones en otros países con partidos derechistas al alza. Y porque marca el ocaso del poder y la influencia de los partidos que han gobernado europea occidental desde 1945.
20-05-2016 | Fuente: abc.es
La nueva presidenta de Taiwán toma posesión apelando al diálogo con China
La nueva presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, ha tomado este viernes posesión de su cargo tras la arrolladora victoria de su formación, el Partido Democrático Progresista (PDP), en las elecciones celebradas el pasado 16 de enero. Tsai Ing-wen, primera mujer en ocupar la presidencia de Taiwán, cambiará la política de acercamiento a China que había llevado el anterior Gobierno del Kuomintang (KMT) durante los últimos ocho años, pero evitará giros bruscos para no airar al autoritario régimen de Pekín. Desde el final de la guerra civil en 1949, cuando el Generalísimo Chiang Kai-shek huyó a Taiwán tras ser derrotado por Mao Zedong, esta isla permanece separada de China, que aspira a la reunificación. Aunque Taiwán es un país independiente de facto, China lo reemplazó en los años 70 en la ONU y otros organismos internacionales y solo es reconocido por una veintena de Estados. Con el fin de salir de su cada vez mayor dependencia económica de China, que amenaza su identidad, la nueva presidenta de Taiwán se propone ampliar sus vínculos comerciales por el Sudeste Asiático y aumentar el reconocimiento internacional de la isla, lo que provocará tensiones con Pekín, que tiene más de 1.500 misiles apuntando en el Estrecho de Formosa para impedir que declare formalmente su independencia. Intentando evitar escaladas militares como las del pasado, Tsai Ing-wen apeló al diálogo con China en su discurso de toma de posesión. «Las dos partes en el gobierno a ambos lados del Estrecho deben dejar a un lado la mochila de la historia y entablar un diálogo positivo por el bien de sus pueblos», propuso la nueva presidenta. Además de comprometerse a mantener «la paz y estabilidad en el Estrecho», Tsai Ing-wen lanzó un guiño a Pekín al adherirse al Consenso de 1992 que rige las relaciones entre China y Taiwán. «Trabajaremos para mantener los actuales mecanismos de diálogo y comunicación en el Estrecho de Taiwán», prometió la presidenta, quien recordó que «desde 1992, más de veinte años de relaciones y negociaciones han dado lugar a resultados que ambas partes debemos mantener». A su juicio, prosiguió, «estas realidades y cimientos políticos son las bases sobre las que debe continuar el desarrollo pacífico y estable de las relaciones en el Estrecho (con China)». A nivel doméstico, Tsai Ing-wen prometió un amplio programa de reformas para revitalizar la economía de Taiwán, que se basa en la industria tecnológica pero se enfrenta a una dura competencia por parte de China y Corea del Sur. Al igual que otros países avanzados, el desarrollo económico de la isla parece haber tocado techo por su pérdida de competitividad en un mundo globalizado y con vecinos capaces de ofrecer una mano de obra más barata. Este estancamiento lleva a muchos jóvenes taiwaneses a emigrar en busca de sueldos más altos a China, donde cuentan con la ventaja de hablar el mismo idioma y se valora su superior educación. «Nuestros jóvenes sufren salarios muy bajos», reconoció la presidenta, quien advirtió que «cuando su gente joven no tiene futuro, un país no tiene futuro». La presidenta presta juramento- REUTERS Para cambiar esa dinámica, propuso una «reforma estructural» y anunció una «Nueva Política con Rumbo al Sur», en referencia al Sudeste Asiático, «con el fin de elevar el ámbito y diversidad de nuestra economía exterior, así como para decir adiós a nuestra pasada dependencia en un único mercado», en clara alusión a China. Para Tsai Ing-wen, «el primer paso de la reforma es fortalecer la vitalidad y autonomía de nuestra economía, reforzando las conexiones globales y regionales de Taiwán y participando activamente en la cooperación multilateral y bilateral, así como en tratados de libre comercio como la Alianza Transpacífica», que impulsa Estados Unidos con otros doce países de la región. Sacando a relucir la sangre aborigen de su abuela, también prometió más respeto para las comunidades indígenas de Taiwán, diezmadas durante los dos últimos siglos por la población procedente de China. Además de reconocer una larga lista de problemas sociales, desde el sistema de pensiones hasta la educación pasando por la creciente brecha entre ricos y pobres, la nueva presidenta anunció la creación de una Comisión de la Verdad y la Reconciliación para recordar los abusos de la dictadura del Kuomintang en Taiwán, que duró desde 1949 hasta la transición democrática de los años 80 y 90. Con su alternancia política plenamente consolidada, Taiwán sigue buscando su identidad bajo la alargada sombra de China.
28-03-2016 | Fuente: abc.es
Las canteras europeas de la yihad
Terror, solo terror. El impacto de los ataques de París del 13 de noviembre no se puede medir únicamente con cifras de muertos y heridos. Dejaron tras de sí un rastro de sospecha hacia los franceses de confesión musulmana. Primero se estigmatizó un barrio de los suburbios parisinos, Saint-Denis, donde sus vecinos se despertaron de madrugada el martes 18 entre los tiros y explosiones de la operación antiterrorista para capturar al presunto cerebro de los atentados, Abdelhamid Abaaoud. Una conexión de la matanza con Bélgica apuntó igualmente al barrio de Molenbeek, cuna de la mayoría de belgas que combaten en el autodenominado califato. Otros como el británico Luton, o El Príncipe en España, llevan marcados igualmente desde hace años. La pobreza, delincuencia y desesperanza tiñen de gris sus calles, también el fracaso de una convivencia que permite el arraigo del fanatismo. Mohamed Merah, Mehdi Nemmouche y Amedy Coulibaly, nacidos en Francia, son asesinos en nombre de un dios. Pero una minoría cada vez más ruidosa los llama mártires por desestabilizar un país que no les representa. Todos estos hombres eran criminales comunes que comenzaron como pequeños delincuentes de barrio y se radicalizaron religiosamente en la cárcel. Algunos como Samy Amimour, uno de los kamikazes de la sala Bataclan, fueron durante casi toda su vida musulmanes no practicantes que no habían hablado nunca árabe, la lengua del Corán. Los lobos solitarios han dado paso a auténticos comandos como el de los últimos ataques de París. A medio camino estuvo el asalto de los hermanos Kouachi a la sede de la revista Charlie Hebdo, que recordó al atentado de la maratón de Boston: inmigrantes de segunda y tercera generación, inadaptados en el país de acogida y sin esperanza en el futuro. Mercado de Molenbeek (Bélgica)El autor del atentado en el Museo Judío de Bruselas (en mayo de 2014, antes de la proclamación del califato), Mehdi Nemmouche, de ascendencia argelina, provenía de Roubaix, la zona con mayor tasa de pobreza de Francia con un 45%. En esta localidad fronteriza con Bélgica cometió su primer delito a los 14 años: un atraco. A los 17 agredió a una profesora. Y a los 19 fue condenado a tres meses de prisión por robo con violencia. Salah Abdeslam, supuestamente el único de los terroristas que atacaron París que sigue con vida, residente en Molenbeek, estaba fichado por delitos de tráfico de estupefacientes, tenencia de armas y violencia. Bélgica es el país con mayor proporción de yihadistas de Europa Occidental. «Suponemos que Daesh está captando a estos jóvenes y no, más bien ellos llaman a la puerta de Estado Islámico. Buscan un sentido a su vida para acabar con el vacío existencial marcado por la pequeña delincuencia y la exclusión», explica Barah Mikail, especialista en Oriente Medio del think tank Fride. Mikail, de origen franco-sirio, ejerció de profesor durante varios años en la Universidad de Saint-Denis. «Este barrio refleja una parte de la realidad francesa, la de suburbios con gente pobre, que se siente excluida de las percepciones republicanas». Según el analista de Fride, los franceses de ascendencia magrebí o subsahariana de condición modesta no creen que deban asimilar tanto los valores de la República como que esta respete su identidad. «En estos guetos que desarrollan la pertenencia a la identidad francesa es mucho mas frágil». Hollande instó a los parisinos a colgar banderas francesas en sus balcones como homenaje a las víctimas. En Saint-Denis no se vio ninguna. «La mayoría de sus gentes no justifican los atentados, pero sí consideran que hay que defender sus propios orígenes, importar la religión y en este sentido yo creo que el respeto de la cultura de origen acaba a veces en unas interpretaciones radicales del islam». Barrios europeos de la sharía: ¿mito o realidad? El converso Jordan Horner es uno de los líderes de las patrullas de la sharia- EFE Una grabación resuena llamando al rezo del almuédano y los musulmanes caminan, cumplidores hacia alguna de las 25 mezquitas repartidas por sus calles. Las mujeres se esconden tras el riguroso negro de sus niqab; los hombres llevan gorro de algodón blanco o casquillo paquistaní, y casi todos visten chilaba. Aunque no es Islamabad, El Cairo o Medina, tiene algo de todas ellas. Bury Park, en Luton, es un barrio europeo. Caminar por esta pequeña localidad aeroportuaria de 250.000 habitantes es como viajar a Asia sin billete ni avión, sumergirse en una atmósfera paralela al país que la acoge, una oriental donde el comercio local se nutre de negocios halal, tiendas de kebabs, Haji Foods o venta de alfombras de Cachemira. Algunos autores, haciendo referencia a las similitudes, lo llaman simplemente «Londonistan». Situado a 40 kilómetros al norte de la capital de Inglaterra, Bury Park poco tiene que ver con la fama de esta, aunque sí puede permitirse disputarle lo de cosmopolita. Bengalíes, paquistaníes o «negros de islas caribeñas que abandonan el cristianismo en este tipo de barrios», describía el actual director de Innovación de Vocento, Borja Bergareche, durante su etapa como corresponsal en Londres. Razas y religiones se congregan en esta localidad británica y muchos locales de clase media se sienten cada vez más arrinconados por la concentración de extremistas tanto islámicos como los propios anglicanos. De hecho, una semana después de los atentados de París los crímenes de odio contra británicos de confesión musulmana se habían incrementado un 300%, informó «IBI Times». Aunque no todo es violencia física, El extremismo lleva al éxodo, y esta progresiva huida, a su vez, levanta más y más guetos. Según un estudio de la Universidad de Manchester, la proporción de «británicos blancos» ya «es oficialmente inferior al 50 por ciento». Señalada en rojo como epicentro de los cuatro kamikazes que atentaron contra el suburbano londinense en 2005, provocando la muerte de 56 ciudadanos, Bury Park se ha convertido en un polvorín donde imperan el extremismo, el desempleo y el tráfico de drogas. En el reportaje de la BBC «Pelearía en Siria si pudiera» indican que del avispero de Luton han salido al menos dos docenas de yihadistas que se han unido a las filas de Estado Islámico en Siria e Irak. «Aviso: está entrando en una zona controlada por la sharía, leyes islámicas obligatorias», rezan varios carteles a la entrada de Tower Hamlets, un área al este de Londres también conocida como «República Islámica de Tower Hamlets». A una hora en coche de Luton, en este barrio, calificado por los más radicales como «no-go zone (zona prohibida)», han llegado a producirse amenazas de muerte a mujeres que se negaban a llevar velo. «The Sunday Telegraph» reveló más de una docena de casos en los que tanto musulmanes como no musulmanes han sido amenazados por un comportamiento que los más radicales consideraban una violación de las normas islámicas fundamentalistas. «Alguna de las víctimas acusó a la Policía de ignorar los crímenes de odio perpetrados en el barrio, suprimiendo o minimizando pruebas que implican a musulmanes, por temor a que sospechas de racismo recayesen sobre ellos», recoge el diario. Uno de los carteles que han ciculado por la red de los barrios de la sharíaEn enero de 2014, el inspector jefe de las fuerzas policiales en Inglaterra y Gales, Sir Tom Winsor, admitió en el «London Times» que «algunas partes de Gran Bretaña tienen su propia forma de justicia» y que delitos como los crímenes de honor, la violencia doméstica, el abuso sexual a niños o la mutilación genital femenina no suelen denunciarse. Y explica: «Hay comunidades de otras culturas que prefieren tener su propia policía. En zonas como Midlands, los agentes nunca entran no porque se les prohíba el acceso o tengan miedo, sino porque nunca requieren su presencia, resuelven sus problemas con sus propias leyes». El analista del think tank británico Chatham House, Hayder al Khoei, avisa de que ciertos reportajes nutren la propaganda de la extrema derecha xenófoba del país. «Reino Unido ha sido acusado de albergar mini estados islámicos, incluso algunas agencias de inteligencia europeas hablan de un Londonistan. Eso es cierto, como también que hay patrullas de jóvenes radicales que se dedican a vigilar las calles de algunos suburbios para garantizar el cumplimiento de la sharía. Pero hay que tener cuidado con los vídeos que circulan, no reflejan la realidad, son basura y solo generan más odio. La ley islámica no gobierna estos barrios», insiste. España no se libra del caldo de cultivo que se está gestando en Europa. Cada vez aparecen más focos de islamismo radical. El más conocido es el del barrio ceutí El Príncipe, récord nacional de paro, donde la convivencia agoniza. «El modelo de Ceuta como crisol de culturas y religiones está cada vez más lejos. Las comunidades mayoritarias, la cristiana y la musulmana, viven cada vez más separadas y no se vislumbra un acercamiento a corto plazo. A los tradicionales problemas sociales y económicos hay que unir el agravamiento de otro, el religioso. De unos 12.000 vecinos (calculan que, aparte, se han instalado unos 3.000 marroquíes) solo queda una familia cristiana. Cristianos y musulmanes se alejan en medio de altas tasas de paro, delincuencia y un creciente yihadismo», relataba el periodista de ABC Luis de Vega desde el terreno. Redada en El Príncipe- Ángel de Antonio Otros embriones de radicalismo que preocupan en España se hallan en Cataluña. También en la Península algunos grupúsculos tratan de imponer los preceptos de la sharía mediante la violencia física o la intimidación. En diciembre de 2009, Los Mossos detuvieron en Reus (Tarragona) a nueve hombres después de organizar un juicio islamista en una masía acusando de adulterio a una mujer marroquí y condenándola a la lapidación. «El problema base es el de la desigualdad y en este capítulo las culpas hay que repartirlas a todos los ámbitos implicados: Estado, ciudadanos, comunidades minoritarias, etc.», asegura Sergio Príncipe, profesor de la Universidad Complutense de Madrid y experto en temas de la Unión Europea. 750 «zonas urbanas sensibles» en Francia Las supuestas «zonas no-go», tristemente de actualidad después de la masacre cometida por terroristas yihadistas en París el pasado viernes 13, cuando truncaron la vida de 130 personas atacando el corazón de la capital gala, son un tabú en el país de la «liberté, egalité, fraternité». Lo pudo comprobar un analista de «Fox News», demandado por supuestamente mal informar sobre la existencia de zonas prohibidas, regidas por preceptos islámicos y donde se impide la entrada a los no musulmanes. «No acepto los insultos a nuestra ciudad y sus habitantes», argumentó la alcaldesa Anne Hidalgo, impulsora de las acciones judiciales contra el medio estadounidense. La República francesa reconoce la incidencia de distritos donde los hábitos y costumbres occidentales son mal vistos, pero todos los parisinos pueden acceder con libertad a cualquier zona del país, si así lo desean. El Gobierno galo califica estas zonas, casi siempre en los suburbios o «banlieues», como Zonas Urbanas Sensibles (ZUS) e identifica 750 barrios donde se necesitan mayores medidas de seguridad. Algunos de sus habitantes se esfuerzan por huir de las elevadas tasas de desempleo que asuelan sus barrios, y utilizan artimañas para no caer en la discriminación de algunos trabajos. Se cambian los apellidos árabes por franceses, occidentalizan su forma de vestir? Algunos ni siquiera son musulmanes, aunque vivan en zonas donde estos predominan. Redada en Saint-Denis«Los barrios del municipio de París no-go son falsos, nos hace mucha gracia estar tomándonos copas en zonas consideradas sensibles. Ningún alcalde local va a tolerar ni un minuto algo así. Es cierto que puede haber patrullas de jóvenes fanáticos que se dedican a vigilar las zonas o que episódicamente salafistas de Saint-Denis amenacen especialmente a las chicas por su atuendo: de vez en cuando se escuchan insultos del estilo 'eres una puta por fumar', pero esto ocurre desde hace 20 años», describe el prestigioso periodista especializado en geopolítica Hyman Harold. «Antes de internet, tuvimos la guerra civil argelina en los noventa, en ese momento, la gente de la rebelión islamista vino aquí para reclutar a jóvenes delincuentes, pero desde internet ahora se radicalizan en su propio cuarto». La conversación telefónica discurre mientras que este especialista en suburbios se toma una copa en pleno centro de «Bobolandia» (apelativo para los burgueses bohemios), cerca del lugar donde atentaron la noche del viernes 13. «A 400 metros de aquí tenemos la mezquita Omar, una de las más radicales de Francia». Es por tanto este fracaso en la convivencia entre dos formas de vivir opuestas lo que alimenta el odio y el fanatismo: «Ellos ven de manera cotidiana a mujeres que beben a pocos metros de la mezquita. No hay integración y los comerciantes de las tiendas, unas occidentales y otras islámicas, no se dirigen entre ellos la palabra», añade. «Por unos cuantos cientos de euros se pueden comprar fusiles de asalto. ¡El precio de un iPhone!»Sebastien Roché Pero hay distritos más conflictivos que otros, y existen opiniones de todo tipo al respecto de su radicalización. El diario galo «Le Figaro» se hizo eco del gran flujo de kalashnikov que entran y salen de los suburbios franceses. «Por unos cuantos cientos de euros se pueden comprar fusiles de asalto. ¡El precio de un iPhone!», reflexionaba el politólogo Sebastien Roché en la publicación. El suburbio marsellés de La Castellane (7.000 habitantes) es uno de los epicentros del tráfico de armas y drogas de Francia. Con uno de cada dos vecinos en paro y el 40% por debajo del umbral de pobreza, los tiroteos entre gangsters y bandas de todo tipo están a la orden del día. Franceses de origen magrebí, esencialmente de ascendencia argelina, conforman un caladero de delincuentes señalado continuamente por el Gobierno. De hecho, poco después de los atentados de Charlie Hebdo, durante la visita de Manuel Valls, un ataque a tiros contra la policía encendió de nuevo la psicosis. Precisamente, con estos fusiles de asalto los terroristas atacaron diferentes puntos de París en el peor atentado sufrido por el país. Muchos de estas «banlieues», pero no todas, se han convertido en cuna de muyahidines. Uno de las más señaladas es Saint-Denis. Ahí fue donde dos terroristas iniciaron el viernes negro inmolándose a las puertas del Estadio de Francia y también donde una operación antiterrorista posterior se saldó con ocho detenidos y tres muertos que planeaba otro ataque. Saint-Denis es uno de los suburbios con más población musulmana de Francia: lo son alrededor de 600.000 de sus habitantes, procedentes del norte y este de África, de una población total de 1,4 millones. Saint-Denis está dividido en 40 distritos administrativos, conocidos como «communes», de los cuales 36 aparecen en la lista oficial de ZUS. Conocido localmente como «noventa y tres» o «nueve tres», los dos primeros dígitos del código postal de este suburbio, Saint-Denis tiene una de las tasas más altas de desempleo en Francia: 24% frente al 10,3% de la media nacional, porcentaje del que más del 40% representa a menores de 25 años. El tráfico de drogas y los crímenes violentos son la norma en esta especie de «ciudad sin ley». Como respuesta a los reportajes sobre barrios de la sharía en Francia y una posible estigmatización, surgieron respuestas de todo tipo, desde las ofendidas hasta las solidarias. Un fotógrafo amateur Julian Bottriaux que frecuenta estas zonas señaladas ha creado un blog donde da la palabra a los vecinos de estos barrios, acompañando la entrevista con un retrato. Derniers préparatifs avant le vernissage de l'expo Portraits de #NoGoZones? jeudi ! https://t.co/xfLIM59Yk6 pic.twitter.com/gu6967zFws? Portraits NoGoZones (@FromNoGoZones) noviembre 2, 2015 «Daesh no quiere grises, solo blancos y negros, malos y buenos, infieles y fieles»Hayder al Khoei, especialista de Chatham House «El problema de bombardear Raqqa o Mosul (capitales del autodenominado califato) es que aunque acabes con el último yihadista de Daesh sobre la faz de la tierra, su narrativa es tan fuerte? Esta ideología existe desde mucho antes de Daesh, y seguirá después de Daesh», subraya el especialista de Chatham House, británico de confesión musulmana. Al final de la entrevista dice sentirse uno más en Reino Unido, nunca un extraño: «En Francia, cuando he ido con mi mujer, al ir con su velo notaba miradas diferentes que las que siento en mi país. En esto nos diferenciamos mucho británicos y franceses, muchos de allí hablan de musulmanes y no de franceses, y en Inglaterra, somos británicos de confesión musulmana, no musulmanes», agrega. Daesh no necesita mandar a yihadistas desde el califato cuando tienen una cantera en ciernes en Europa dispuesta a atentar. Al Khoei concluye que el propósito del grupo yihadista es la polarización de Europa. «Lo hacen público ellos mismos. No quieren grises, solo blanco y negro, fieles e infieles, que unos odien a los otros y que los musulmanes sientan que no les queda otro camino que su violencia». Los terroristas atacaron el centro de la fiesta parisina donde la juventud bohemia y acomodada se entremezcla con los nietos de argelinos y marroquies emigrados. «Para ellos, es o vivir con los 'bobos' o en un gueto», concluye Harold. Más allá, por ahora, parece poco posible. La plaza de la República de París- AFP Ataque al París joven y bohemio («Bobo») SILVIA NIETO Sin el trasiego comercial de los Campos Elíseos, a salvo de los visitantes que desfilan cámara en mano y protegidos de los restaurantes de comida rápida y tiendas de recuerdos que invaden parte del Barrio Latino. En París, los distritos diez y once conservan su singularidad porque permanecen al margen del circuito turístico: en sus calles no hay un Sagrado Corazón, esa basílica de finales del XIX levantada con una piedra blanca que lava la lluvia, ni una Torre Eiffel, fruto de la Exposición Universal de 1889 y de la pericia en la ingeniería del hierro. En sus calles, el patrimonio se encuentra en la vida que albergan los cafés, los teatros y los cines. Esos lugares que se convirtieron en diana de los atentados terroristas que costaron la vida a 130 personas e hirieron a 350 durante la noche del viernes 13 de noviembre. «Nos sentaremos de nuevo en las terrazas del este parisino, en esos barrios mestizos y abigarrados que son lo mejor que tenemos», escribió el periodista Luc Le Vaillant en el diario «Libération» dos días después de los ataques. «Mañana, volveremos a juntarnos los unos con los otros, con los puños cerrados, con los codos en el cuerpo, sobre esta explanada que se está convirtiendo en la más bella y la más triste de París, en la más conmovedora y la más significativa», añadió en referencia a la plaza de la República. Allí nacen las calles y los bulevares en los que murieron las víctimas y donde los ciudadanos ahora las homenajean, como ya homenajearon en enero a los dibujantes de la revista satírica «Charlie Hebdo». Por segunda vez en un año, la violencia sacudió la capital y el terror irrumpió en la vida cotidiana: actos tan banales como beber con los amigos, asistir a un concierto o salir a cenar continúan enrarecidos por el miedo. Con instinto de resistencia, algunos vecinos de la ciudad se adhirieron a la campaña de la red social Twitter #JeSuisEnTerrasse ?literalmente, estoy en la terraza? y subieron fotos propias disfrutando de una jarra de cerveza o una copa de vino en restaurantes o bares. Esos lugares que abundan en la rue Oberkampf o en la plaza de la Bastilla, situadas en las inmediaciones de los atentados. «El triángulo de oro de la cultura joven y parisina ha sido cubierto de sangre», indicó el periodista Manu Saadia en el medio estadounidense «Fusion». Cultura y juventud son dos rasgos que definen con precisión los barrios atacados. Los habitantes de los distritos diez y once son conocidos, no sin mala leche, como los «bobos»: esos chicos algo burgueses y un poco bohemios, con estudios universitarios e ideología próxima a la izquierda y poseedores de «un capital cultural y económico elevado», como explicó el sociólogo Bernard Lahire a la revista francesa «Les Inrocks» en abril de 2010. Pero también abiertos a la convivencia multiétnica. «Han disparado sobre mi generación. Han golpeado nuestra juventud. La cosmopolita, la tolerante, la generación sin nación, la generación sin barreras, la generación sin ejército, ¡la generación de la paz!», publicó «Le Monde» el 26 de noviembre en un artículo titulado «¡Sí, la generación Bataclan ha nacido!». Ubicado en el distrito once, el atentado contra el teatro Bataclan se cobró la vida de 90 personas. La sala de espectáculos posee una arquitectura que recoge esa pulsión «cosmopolita». La fachada imita un templo chino, en recuerdo del compositor francés Jacques Offenbach y de su obra «Ba-Ta-Clan», ambientada en un oriente exótico y a la que debe su nombre. Los paseos no solo desvelan los misterios de una ciudad, sino también el carácter de sus habitantes. París no es una excepción. Una caminata de quince minutos desde la plaza de la República conduce al Canal Saint-Martin, ubicado en el distrito once, abrigado por los árboles que recorren su orilla y sumergido en la parsimonia propia de un lugar medio descubierto por el turismo. El quai de Jemmapes ?«quai» se llaman las avenidas situadas junto al agua? recorre sus márgenes. En el número 80, el bar «Le Comptoir Général» acumula trastos de todas partes del mundo y recuerda a una tasca perdida en una colonia del África francesa en algún momento del siglo pasado. En el 43, el Centro Cultural Pouya enseña a los curiosos los entresijos de la cultura iraní y permite consultar libros en persa mientras se disfruta de un té con dátiles. Los restaurantes Le Carrillon y Le Petit Cambodge, ubicados en la intersección entre la rue Alibert y la rue Bichet, se encuentran a menos de cinco minutos a pie. Un total de catorce personas murieron tiroteadas en sus terrazas, que ahora cubren las flores y los mensajes de condolencia. «París no se acaba nunca, y el recuerdo de cada persona que ha vivido allí es distinto del recuerdo de cualquier otra. Siempre hemos vuelto, estuviéramos donde estuviéramos, y sin importarnos lo trabajoso o lo fácil que fuera llegar allí. París siempre valía la pena, y uno recibía siempre a trueque de lo que allí dejaba. Yo he hablado de París según era en los primeros tiempos, cuando éramos muy pobres y muy felices», escribió Ernest Hemingway al final de su obra «París era una fiesta» (1964), donde recogió sus recuerdos sobre la ciudad en la década de los años 20. Como señaló la cadena de radio «France Culture», tanto ese libro como el cartel de la película «París nos pertenece» (Jacques Rivette, 1960), donde el actor Giani Esposito pasea por uno de los tejados de la capital, se reivindicaron como símbolos de resistencia contra el terror causado por los atentados. La ciudad lucha ahora por volver a la normalidad.