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Noticias de problemas sociales

31-05-2019 | Fuente: elpais.com
López Obrador responde a Trump: ?Los problemas sociales no se resuelven con impuestos?
El presidente responde a las amenazas del republicano de imponer aranceles generales de hasta 25% enviando a su canciller a Washington
10-10-2018 | Fuente: abc.es
La Liga vuela en las encuestas mientras que la prima de riesgo se dispara a 300 puntos
Los populistas italianos se proponen cambiar las reglas de la Unión Europea, así como el orden político europeo regido hasta ahora sobre todo por populares y socialistas. Cuentan para ello con un alto consenso en Italia y pretenden que su euroescepticismo se extienda igualmente a otros países europeos, confiando en una notable victoria en las elecciones europeas de mayo próximo. En las encuestas, la Liga, del ministro del Interior, Matteo Salvini, prácticamente ha duplicado el porcentaje de votos obtenido hace siete meses en las elecciones del 4 de marzo. En el nordeste de Italia, feudo tradicional de la Liga, el partido del vicepresidente del Gobierno y ministro del Interior alcanza el 48,4 % en intención de voto, según datos de una encuesta del instituto Ipsos publicados por el Corriere. En el sur, donde la Liga solo tenía un porcentaje simbólico, ahora llega al 22 %, mientras a nivel nacional se sitúa en el 34 %, prácticamente el doble que en los comicios de marzo. Retrocede algo el Movimiento 5 Estrellas, que forma la coalición de gobierno con la Liga: Baja cuatro puntos desde marzo y llega al 28,5 %. Objetivo: Cambiar Europa Los líderes de la Liga y del Movimiento 5 Estrellas están «más interesados en cambiar los equilibrios europeos antes que construir un nuevo equilibrio económico italiano; han comprendido que no pueden conseguir el segundo objetivo si no han logrado el primero», afirma Sergio Fabbrini, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Luiss de Roma. Los vicepresidentes Matteo Salvini y Luigi Di Maio han elaborado unos presupuestos del Estado para el año próximo pensando en sus propios electores antes que en los mercados o en la Comisión Europea. Todos los grupos sociales que siguen a la Liga y el Movimiento 5 Estrellas han sido agraciados con diversas partidas de los presupuestos, sobre todo en los capítulos de impuestos, pensiones y subsidio de desempleo. No preocupa a los populistas que esos presupuestos expansivos, con consecuencias económicas negativas para el país, sean suspendidos por la Comisión Europea, algo muy probable por el riesgo que supone haber fijado el déficit en el 2,4 % con relación al PIB. Si finalmente la Comisión rechaza los presupuestos, los dos partidos populistas utilizarán esa decisión como arma electoral contra Bruselas, haciendo responsable a la Comisión de los problemas sociales y económicos de Italia. La jugada de los populistas italianos está clara. Las elecciones para el Parlamento Europeo del próximo mayo son una etapa crucial para su estrategia. La constelación de los llamados partidos «soberanistas» se extiende a casi todos los países europeos que enviarán a sus representantes al Parlamento de Estrasburgo. Las encuestas señalan que todos ellos juntos no constituirán la mayoría del Parlamento, pero sí pueden tener un buen número de escaños hasta el punto de condicionar la nueva Comisión Europea y el Parlamento, dos instituciones en las que hasta ahora se han repartido protagonismo y han llevado siempre la voz cantante populares y socialistas. Los populistas están seguros de poder cambiar ese tradicional equilibrio de poderes.
17-07-2018 | Fuente: abc.es
Por qué el FMLN no ha logrado imponer el chavismo en El Salvador
Mientras su vecina Nicaragua y su 'benefactora' Venezuela han colapsado, El Salvador mantiene una razonable salud institucional que el gobernante Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN) no ha conseguido doblegar. El castigo electoral que el FMLN sufrió en las legislativas y locales del pasado marzo, la mayor derrota en su historia democrática, ha reducido notablemente su poder político y le aleja definitivamente de cualquier intento de controlar instituciones clave como el Tribunal Supremo Electoral o la Corte Suprema de Justicia. Diríase que El Salvador ha superado ya el riesgo de hundirse en el marasmo del modelo chavista. «El Frente tenía un proyecto de dominio de las instituciones del Estado. Si no lo logró, no fue porque no lo intentó, sino porque no ha tenido fuerza suficiente», dice Salvador Samayoa, intelectual salvadoreño de amplio prestigio político y social. Samayoa fue dirigente del FMLN durante el conflicto armado que padeció El Salvador y fue negociador, por parte de la guerrilla, de los acuerdos de paz firmados en 1992. Poco después se desvinculó del Frente y hoy es uno de sus críticos más eficaces. Bancarrota de las empresas del Alba Samayoa afirma que en el Frente que entró en la vida democrática había debate interno, pero con el tiempo se impusieron las formulaciones chavistas, o «cuando menos las orteguistas», dice, considerando la política de Daniel Ortega en Nicaragua quizás algo más sutil que la completa fórmula exportada por Hugo Chávez. Eso ocurrió especialmente desde 2009, año en que el FMLN alcanzó la presidencia del país. Entre 2011 y 2013 «aceleraron el proyect o, con la ayuda del dinero que les llegaba de Venezuela, sobre todo a través de Alba Petróleos», la sociedad mixta creada con la petrolera nacional venezolana PDVSA. Samayoa considera que por ese medio los dirigentes del FMLN dispusieron de no menos de 100 millones de dólares para uso discrecional, que utilizaron para comprar a políticos (en una operación para provocar una escisión en el partido de derecha ARENA) y a jueces. La resistencia de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia y la caída de los precios del petróleo en 2014, que redujo los envíos de PDVSA, dejaron a medias la aspiración de dominio del Estado por parte del FMLN. Las diversas empresas constituidas en el marco del acuerdo bolivariano del Alba entraron en bancarrota, con una deuda de más de 1.100 millones de dólares que la Asamblea Legislativa, donde el FMLN ya no tiene mayoría, se niega a saldar, pues no reconoce un débito generado por entidades del FMLN y no propiamente por el Estado salvadoreño. Tentación de usar a las maras Otro de los negociadores de los acuerdos de paz de 1992, en los que participó en nombre del Gobierno, el general Mauricio Vargas, hoy diputado de ARENA, estima que la imposibilidad del FMLN de avanzar hacia un proyecto autoritario se debe justamente a las ventajas democráticas que trajeron las reformas acordadas. Vargas cree que los avances democráticos han quedado por debajo de lo que cabría esperar transcurridos 25 años desde los acuerdos de paz, pero valora muy positivamente lo que llama «la ciudadanización de la política». «El mayor grado de participación y presión ciudadana ha hecho que el FMLN no tenga la mayoría cualificada que sí ha habido en Nicaragua y Venezuela». Hoy el Frente tiene solo 23 de los 84 diputados de la Asamblea, y el dirigente más vinculado al chavismo y a sus negocios de narcotráfico, José Luis Merino, no consiguió ser reelegido. Además, el FMLN ha perdido la alcaldía de San Salvador y de otras ciudades. Vargas recuerda que durante las negociaciones de paz uno de los cabecillas del FMLN, Salvador Sánchez Cerén, hoy presidente del país, le confesó que el Frente accedía a la paz por razones estratégicas, pero no renunciaba a la revolución. «Entonces no me di cuenta, pero eso indicaba que tenían una agenda oculta», dice. El señalamiento de esas intenciones hace que Vargas sea cauto a la hora de determinar que el peligro ha pasado. «Estamos en un equilibrio inestable», advierte. Y apunta que si en las elecciones del próximo año el FMLN pierde la presidencia «pueden tener una reacción irracional; ya lo estamos viendo ahora, que después de la derrota en las legislativas de este año están buscando crear problemas sociales para llenar la calle y dar consignas violentas». Vargas no descarta, además, que el FMLN pueda echar mano de las maras, las pandillas juveniles que se han convertido en el mayor problema del país, al modo como Maduro y Ortega han usado a grupos violentos (los «colectivos» en el caso venezolano, y las fuerzas de choque sandinistas en el nicaragüense) para amedrentar a los ciudadanos. «No me cabe la menor duda de que usarán las pandillas si las necesitan», afirma. En la anterior legislatura ya hubo acuerdos secretos del Gobierno con las pandillas, algo conocido como «la tregua». Echar mano a las pensiones El grado de institucionalidad alcanzado en El Salvador, en especial la independencia demostrada por la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, también es destacado por Fabricio Altamirano, editor del grupo de prensa de «El Diario de Hoy». «Cuando se compromete la independencia de esa Sala ocurre lo que vemos en Nicaragua y lo que patéticamente sucede en Venezuela; la razón de que Argentina no callera también por el barranco es precisamente porque el órgano similar en ese país pudo mantenerse al margen». La renovación en los próximos días de la mayor parte de los miembros de esa Sala constituye un momento delicado, en opinión de Altamirano, pero confía en que se respeten las estipulaciones establecidas en la legislación para asegurar la independencia en la composición de ese organismo, las cuales el FMLN ha intentado modificar varias veces sin éxito. Altamirano atribuye parte de la debilidad del FMLN a la falta de fondos que antes llegaban al Frente en sus negocios con Venezuela. Curiosamente tanto los sandinistas como el FMLN han querido compensar esa reducción de ingresos con un mayor acceso a los fondos de la Seguridad Social. Las actuales revueltas en Nicaragua comenzaron cuando el Gobierno anunció su intención de incrementar las contribuciones de empresas e individuos a la Seguridad Social (iniciativa de la que tuvo que retractarse, aunque sin lograr la pacificación callejera). En El Salvador el FMLN ha intentado cambiar el actual sistema de pensiones, que es privado. Nacionalizarlo «es tener a mano una caja de 10.000 millones de dólares, y eso es algo que provocó la desconfianza de los ciudadanos, que han estado muy activos en esta cuestión», señala Altamirano.
30-05-2018 | Fuente: abc.es
Preocupación y expectación en italia
La pasada semana he estado en Italia por razones académicas. He seguido sus vicisitudes políticas ilustrado por el parecer de mis amigos, colegas de altura intelectual y calidad humana. Todos están muy preocupados. Ninguno apoyaba la «solución» Conte. Tomemos las aguas desde arriba para entender cómo se ha llegado hasta aquí. Lo primero a subrayar es que no estamos ante un problema italiano sino ante una nueva manifestación de una situación generalizada. La ola populista es ya un tsunami en ambos lados del Atlántico y amenaza con destruir los cimientos de nuestra democracia y civilización occidental. Los populismos del viejo continente contradiciendo el principio romano «cuius commoda, eius et incommoda», aceptan ser europeos solo para recibir beneficios. Identifican a Europa con «sudor y lágrimas», como una madrastra que exige sacrificios sin ventajas. La corrupción interna de los partidos y la decepción popular con la «vieja clase política», más atenta a sus privilegios que a las necesidades ciudadanas, ha provocado el nacimiento de una nueva «casta» que alumbra formaciones sin programa, ontológicamente demagógicas. Usando una retórica tan superficial como eficaz, ha hecho presa fácil en un electorado cada vez menos formado. Vayamos a Italia. Tres causas provocan el resultado electoral. Primero, desconfianza en sus partidos tradicionales. Segundo, grave crisis con: descomunal déficit público, recortes en servicios sociales, empobrecimiento de la población, desempleo juvenil del 40% en el sur. Tercero, percepción, y es cierta, de que la UE abandona a Italia a su suerte, en el acogimiento de una desmesurada inmigración. Muchos arriban a sus costas como tierra de tránsito, pero deben permanecer allí por el Tratado de Dublín. Renzi ha sido una gran decepción. Había ganado las elecciones europeas en 2014, superando el 40%. A partir de ahí, no enfrenta con acierto los problemas de desarrollo y empleo. Su programa se percibe, con razón o sin ella, al dictado de Alemania y del BCE. No es capaz de unir a las corrientes de su partido, el PD. Practica el diletantismo. Convoca un referéndum de reforma constitucional pero lo convierte en un plebiscito sobre su persona: Renzi contra todos. Obviamente, pierde. La Liga tenía su electorado en el Norte, cuando propiciaba la confrontación con la Italia meridional. Ahora se desprende de su denominación «Lega Nord» y se convierte en el partido de la soberanía italiana contra las «potencias europeas». Propone políticas contra la inmigración, expulsión y control de fronteras, y así consigue votos en el sur. Su reforma fiscal, contra el principio de proporcionalidad en el impuesto de la renta, logra el voto de la clase media y alta. 5 Estrellas redobla su discurso contra políticos, banqueros, periodistas, todos llamados «clase dominante». Conecta con los problemas sociales al encontrarse con el vacío del PD. Sus promesas de proteger el trabajo de los italianos y un salario de 750 euros para los desempleados hacen fortuna. En el sur alcanza un 60% de los votos. La triada que ha hecho ganar a las dos fuerzas políticas es explosiva: bajada de impuestos, sueldo ciudadano y adelanto de la edad para la pensión. Aumentar más el déficit público sería llevar a Italia al «rescate». ¿Cómo es posible que un 60 % de italianos que apoyaban el pacto de gobierno, no se preguntase: dónde está la cobertura presupuestaria para cubrir esos gastos? 5 Estrellas más demagógico y la Liga más racista, representan un pensamiento político débil y polimórfico. Cambian de opinión según las circunstancias lo requieran. Durante la campaña se detestaban. No obstante, han logrado convencer y juntos han vencido. Sin embargo, su alianza -mera conveniencia por gobernar- es débil. Así, las enormes dificultades que tuvieron para el acuerdo causa un dilatado impasse que provoca graves daños al país. La batalla Salvini vs. Di Maio termina con el ultimátum de Mattarella. La nómina de Conte es consecuencia del veto, intercessio, recíproco. Ambos requieren un tercero obsequioso con su «duumvirato». De prosperar el Gobierno Conte habría sido el primer caso en la historia, no solo en Italia, en el que un tecnócrata liderase un «gobierno político». ¿Cómo podría un técnico dirigir un Consejo de Ministros formado por políticos? A pesar de su perplejidad, Mattarella lo acepta, o mejor, lo tolera. Pero, con tanto acierto como prudencia, veta al Ministro de Economía, Savona, antieuropeísta, que hubiera propiciado gran inestabilidad, como manifestaban ya los mercados y las agencias de calificación. El presidente de la República ejerce su papel de garante de la Constitución. No consiente ser manipulado. Encarna la defensa del interés nacional y designa a Cottarelli -prestigioso economista y exfuncionario del FMI- para que forme un Gobierno tecnócrata. Aprobar una nueva ley electoral debería ser prioridad nacional, pues la actual propicia una dispersión que problematiza la gobernanza. No será fácil lograrlo. Cada partido pensará en sus intereses. Además, se da por cierto que Cottarelli no obtendrá la confianza de la Cámara, lo que abocará a nuevas elecciones para después del verano. Los pronósticos son difíciles. El PD para recomponerse necesitaría más tiempo. 5 Estrellas -con el doble de los parlamentarios que la Liga- ha tenido ya caída en nuevas encuestas. El pacto inicial entre la Liga, Forza Italia y Fratelli d`Italia pudiera estar en condiciones de ganar. Como novedad, Berlusconi antes inhabilitado puede ya presentarse. Si Salvini moderase su mensaje podría convertirse en líder del centroderecha. Expectación pero también esperanza. Italia es grande. El pueblo de más genio del mundo. Italia no «está» en Europa, «es» Europa. No puede ser sin ella. Tampoco ésta puede concebirse sin aquella. Sucede lo mismo con España. Ambas han hecho gran parte de la historia europea. Para una y otra es un suicidio combatirla y aun distanciarse. Las dos naciones han hecho una política propia con la UE. Es un error. Lo que es bueno para una, lo es para la otra. Representamos la latinidad. Francia siempre va por su cuenta y Grecia responde a realidad distinta. Somos el mediterráneo. Juntos podemos mucho en las negociaciones europeas. Lo que no nos guste de la UE podemos intentar cambiarlo. Las elecciones italianas pueden reducirse a un referéndum pro o contra Europa. Deseo que la clarividencia y la prudencia iluminen a ese querido pueblo, más similar al nuestro que ningún otro. *Federico Fernández de Buján es Catedrático de la UNED y Académico electo de la Real Academia de Doctores de España
20-05-2018 | Fuente: elpais.com
Martorell: ?La política, no la tecnología, solucionará los problemas sociales?
El filósofo explora, desde las utopías y las distopías, la forma en que influye la técnica en la sociedad y qué cabría esperar de ella en un futuro cercano.
13-11-2017 | Fuente: abc.es
Borges alerta de la «catástrofe social» en Venezuela por la hiperinflación
Mientras Nicolás Maduro ultima la fórmula para esquivar la quiebra del país, los venezolanos tratan de sobrevivir a pie de calle. El presidente del Parlamento de Venezuela, el opositor Julio Borges, pidió ayer al Gobierno reformas urgentes para evitar la "catástrofe social" que supondrá al país entrar en hiperinflación. En un comunicado de su partido, Primero Justicia, Borges denuncia que el Ejecutivo «permanece inmóvil ante el avance de la hiperinflación», y calificó esta inacción de «sumamente peligrosa». «Estamos ante una ola que amenaza con arrasar lo poco que queda en pie. Si la inflación de noviembre y diciembre se mantiene entre 40% y 50%, y nada indica que no vaya a ser así, cerrará este año con un salto del 2.000%», advirtió. Venezuela registró en octubre una inflación del 45,5% y tiene una inflación acumulada del 825,7% en lo que va de año, de acuerdo con la Comisión de Finanzas del Parlamento. Firmas privadas como Econométrica, en cambio, situaron la inflación de octubre en un 50,6%, lo que supondría que el país ha entrado en hiperinflación al rebasar por primera vez en su historia el umbral del 50. Ni el Banco Central de Venezuela ni el Gobierno ofrecen datos sobre inflación desde 2015, apunta Efe. Una de las medidas que exige Borges es disminuir la creación de dinero para cubrir el gasto público e impulsar la producción nacional, que ha caído estrepitosamente desde el inicio en 1999 de la llamada revolución bolivariana. Otra de las decisiones que demanda es el desmantelamiento del control del cambio de divisas. El Gobierno ofrece a empresas privadas dólares a distintos tipos de cambio dependiendo del destino de las divisas asignadas. El tipo de cambio oficial de referencia está fijado en estos momentos a 3.345 bolívares el dólar. Sin embargo, el dólar se compra en el mercado paralelo a más de 50.000 bolívares. "Deben aceptar que el control de precios no funciona y la mejor evidencia es que estamos en hiperinflación", prosiguió Borges, que pidió escuchar a los empresarios y eliminar "las trabas que impiden producir en Venezuela" para acabar así con "la desnutrición infantil" y otros problemas sociales que atraviesa el país. Sanciones de la UE Entre tanto, la Unión Europea dará hoy su visto bueno a la imposición de un embargo de armas a Venezuela por la represión en el país, en la reunión del Consejo conjunto de los ministros de Exteriores y Defensa de la UE, en Bruselas. Las sanciones a Venezuela ya están acordadas a nivel de los embajadores de los Veintiocho y consistirán en un embargo de armas y en un veto a las exportaciones de equipos que puedan ser utilizados "para la represión interna" o para "vigilar" las comunicaciones electrónicas. Además, incluyen la "base legal" para que la UE decida una lista de personas a las que considere responsables de la situación en el país, a las que les prohibirá viajar a territorio comunitario y congelará los bienes que puedan tener en la Unión, "si la evolución de la situación lo requiere". Fuentes consultadas afirmaron que se empiezan a investigar nombres aunque su inclusión en esa lista solo se efectuará si las primeras medidas restrictivas no surten efecto.
22-09-2017 | Fuente: abc.es
Rusia niega haber comprado espacios publicitarios en Facebook para boicotear a EE.UU.
El portavoz del Gobierno ruso, Dmitri Peskov, ha negado las acusaciones de la red social Facebook que apuntan a la compra de espacios publicitarios por parte del Kremlin para crear una brecha social en Estados Unidos. «No sabemos quién y cómo se colocan anuncios en Facebook; nunca lo hemos hecho. Rusia nunca ha tenido relación con esto», ha declarado Peskov, según recoge la agencia de noticias Sputnik. Facebook ha anunciado este jueves que informará al Congreso de EEUU sobre los aproximadamente 3.000 espacios publicitarios que el Gobierno ruso adquirió, según afirma la red social, por valor de unos 100.000 dólares, para publicar anuncios sobre los problemas sociales de Estados Unidos. No se centraban en candidatos concretos, sino en asuntos como los problemas raciales, los derechos de los homosexuales, la venta libre de armas y la inmigración, según un artículo publicado en Facebook por Alex Stamos, jefe de seguridad de la compañía. El Congreso y el FBI llevan a cabo actualmente investigaciones independientes sobre la supuesta interferencia rusa en las elecciones en las que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, derrotó a la demócrata Hillary Clinton. Moscú ha rechazado en reiteradas ocasiones todas las acusaciones de injerencia en los comicios, y argumenta que las agencias de inteligencia de EEUU no han presentado pruebas.
29-07-2017 | Fuente: abc.es
Un pueblo ecologista para contener a la ultraderecha en la cuenca minera de Francia
Es sábado por la tarde y llueve a cántaros en Loos-en-Gohelle, un particular pueblecito de la cuenca minera del norte de Francia. De pronto, en una plaza donde no se ve ni un alma, aparece el alcalde al trote para sortear las gotas y abrir las puertas de su ayuntamiento. Triatleta en sus ratos libres, Jean-François Caron, de 60 años, sube con agilidad las escaleras que conducen a su despacho. A diferencia de otros políticos en pueblos vecinos, Caron renunció a esperanzas cortoplacistas de devolver los trabajos de la mina por medio de masivo empleo público a cambio de un objetivo más lejano: su pequeño pueblo lucha por zafarse del colapso minero convirtiéndose en ejemplo de los Acuerdos de París contra el Cambio Climático, que hace dos meses rechazó Donald Trump. De antepasados mineros y padre también alcalde, Caron no solo ha cambiado la imagen de Loos, sino también su identidad frente a la vecina Hénin-Beaumont, epicentro del Frente Nacional de Marine Le Pen y a tan solo 10 minutos en coche, que vive aún de la nostalgia por los años dorados de la mina y los puestos de trabajo de las grandes factorías extranjeras. «Vale, aquí el Frente Nacional solo ganó en la primera vuelta de las presidenciales con el 39% de los votos, pero la ciudad de al lado hizo 52», responde Caron con un marcado acento norteño a la pregunta de por qué el mismo pueblo que le vota a él desde hace 16 años prefiere al Frente Nacional en las generales. Del perchero apostado a su espalda cuelga una banda con los colores franceses junto a una bufanda verde. «¿El símbolo de una Francia ecologista? No me había dado cuenta, qué casualidad», ríe al levantarse y ordenar los papeles que hablan de su particular revolución. Al día siguiente de hacerse la entrevista, Emmanuel Macron ganó a Marine Le Pen, nueva lideresa de la ultraderecha patria y con quien Caron se ha topado varias veces en su carrera política. Le Pen, diputada por el Paso de Calais en la Asamblea Nacional, «hace todo por destruirte en el debate, con muy malas formas». De cara a sus votantes lo hace muy bien. «Con un modelo contrario al que yo propongo, ella les dice: ?voy a estar muy atenta a vuestros problemas y os protegeré de los inmigrantes que os quitan los trabajos?. El pueblo obrero de mina tiene poca costumbre de crear empresas, ha vivido durante décadas de un sistema clientelar promovido por los comunistas y socialistas, acostumbrados a un poder fuerte y autoritario y a tejer un sistema clientelista con los vecinos», apunta. El alcalde de Loos-en-Gohelle, Jean-François Caron, en la entrevista con ABC- F. J. C. En los últimos coletazos de la crisis económica, Caron, que ha sido reelegido hasta con el 82% de los votos, cree que el mundo se encamina hacia su tercera revolución industrial con el abandono de las energías fósiles frente a la economía de las renovables gracias a la transformación tecnológica. «El alcalde de Loos-en-Gohelle lo gestiona muy bien. Aunque en las elecciones municipales Caron gana fácilmente, en las nacionales los verdes no ganan nada, esto demuestra que los retos locales son muy diferentes que los nacionales. Tiene una visión de futuro que es buena, pero está muy solo», asegura Gilles Huchette, coordinador de Euralens, una asociación creada en 2009 para fomentar el trabajo por medio de la cultura. Su objetivo: emular el ejemplo vasco con el museo Guggenheim en Bilbao, pero en la cuenca minera francesa y con Louvre Lens. En España, hace cinco años 200 mineros de Asturias, León y Aragón entraron entre vítores en Madrid tras 20 días de «marcha negra» hacia la capital para demandar la supervivencia de la minería de carbón al Ministerio de Industria, que «había decidido» recortar el 63% de los fondos a un sector abocado a su extinción. La Unión Europea fijó el 31 de diciembre de 2018 como fin de la continuidad de las ayudas públicas a las minas de carbón. «Esta es la región más afectada de Francia: no hay trabajo, no hay nada. Y los inmigrantes con sus peleas y todo lo que han traído han dañado mucho a los comercios», asegura a ABC Laurine, una joven de 24 años oriunda de Nord Pas de Calais que votó por el Frente Nacional. Para ella, Francia debería tener el derecho de a cerrar su frontera y rechazar a los que han entrado ilegalmente, más aún si la UE no respeta los acuerdos de reparto. «Loos es una buena idea en el futuro, pero no a corto plazo, con la desesperanza y el paro que hay, la gente necesita ya empleos de forma urgente. Es difícil que la gente, tal como está, pueda seguir esperando más». La decisión del Gobierno socialista de Mitterrand hace treinta años de cortar la vía minera por no ser rentable frente al carbón importado significó el fin de 220.000 empleos en la región. Desigualdad Francia Infogram El carbón construyó todo: escuelas, hospitales.. Han venido gente de Bélgica, Polonia, del Magreb, Italia y hasta 30 nacionalidades distintas. Así puedes ver jóvenes con apellidos polacos votando por el Frente NacionalColor pizarra, la central de producción de electricidad fotovoltaica demuestra la oportunidad de desarrollar las energías renovables sin alterar el paisaje. El principal pilar de la transición ecológica de Loos, dice Caron, no es la revolución tecnológica sino una verdadera democracia participativa. El paro de la región supera con creces la media nacional, sin embargo, en Loos, el desempleo se encuentra 4 puntos por debajo de Lens-Hénin (18%). «El carbón construyó todo: escuelas, hospitales.. Han venido gente de Bélgica, Polonia, del Magreb, Italia y hasta 30 nacionalidades distintas. Así puedes ver jóvenes con apellidos polacos votando por el Frente Nacional», dice Huchette sobre la región. La decepción con los partidos tradicionales y la falta de credibilidad de un alcalde, socialista, que les ha fallado (Gérard Dalongeville) les ha llevado a votar al FN, especialmente en Hénin-Beaumont», sostiene la concejal ecologista en Hénin-Beaumont, Marine Tondelier, que acaba de publicar un libro «Nouvelles du Front», sobre la vida en el pueblo tras la llegada al poder del actual alcalde frentista, Steeve Briois. «El caso de Dalongeville es vergonzoso, increíble, pillaba el avión para pasearse, gastaba una barbaridad para una ciudad tan pequeña como Henin-Beaumont», critica el alcalde de Loos. El orgullo de ser minero pesa tanto como la desilusión, hasta rozar la vergüenza de haber sido las víctimas de una industria en clara decadencia desde los años sesenta. «Pese a los avances técnicos, hombres y niños son explotados», narra el periodista francés Philippe Chibani-Jacquot en el libro «El pueblo piloto del desarrollo sostenible». La región logró sus avances sociales a fuerza de violentas huelgas tras escándalos como el de 1906, cuando una explosión de grisú -gas metano en más de un 90% y se forma a la vez que el carbón- causó la muerte de 1.100 mineros en Courrieres, a unos 15 kilómetros. En España, murieron seis mineros a finales de 2013 por este mismo gas en el Pozo Emilio del Valle en La Pola de Gordón (León). Francia, Abril de 1906. Los supervivientes de la Catástrofe de Courrières, en la cuenca minera de Pas de Calais, después de ser visitados por el Ministro de Obras Públicas Mr. Barthou- Charles Chusseau Flaviens Pas de Calais alberga la única cuenca minera en el mundo patrimonio de la Humanidad, la misma que inspiró a Émile Zola para escribir «Germinal». El flamante ministro de la Transición Ecológica, Nicolas Hulot, quiere acabar con la vida de la mina, el infame oficio al que se dedica la familia Maheu, protagonista del libro, por el que desde el abuelo hasta la nieta de 15 años se matan inundando sus pulmones de hollín por unos míseros francos pagados por la Compañía y la burguesía vividora de las rentas en la Francia post revolucionaria. Caron presume de carácter atípico en política, incluso ante sus colegas de partido. «No entro en los estándares clásicos. Mis raíces familiares han tenido un gran papel en la zona, con un pedigrí muy social. Mi bisabuelo fue delegado minero y un revolucionario más o menos de la época de «Germinal», promotor de varias huelgas contra las pésimas condiciones de la mina. Además llamó a sus hijos con los nombres de la revolución francesa: Juvenal, Danton, Rosa, Eglantine, Louis Michel, Ferrer y Voltaire», describe. Los mineros de la novela de Zola se granjearon fama de borrachos entre los burgueses. «En vez de ahorrar unos ?sous? (antigua moneda francesa que de 5 céntimos) como nuestros campesinos, los mineros beben, contraen deudas y terminan por no tener nada con qué alimentar a su familia», le espetaron en casa de los burgueses cuando la señora de la familia protagonista mendigaba por unas monedas para dar de comer a su numerosa y pobre familia, en la que hasta los niños trabajaban picando piedra. Con dignidad ella negó la mayor: «Mi marido no bebe». Francia, 10/03/1906. La catástrofe de Courrières donde murieron mil cien mineros. En la imagen, el pueblo esperando noticias delante de la entrada a los pozos- M. Rol; A los hombres les repugnaba un trabajo que no les permitía siquiera saldar sus deudas, escribe Zola, en un tiempo en el que los salarios de los mineros se reducían a lo estrictamente necesario para que permitiera al obrero subsistir y reproducirse. «Además, había que entender las cosas: un minero necesitaba una jarra para limpiar el polvo de los pulmones». De ese clasismo de Germinal adolece el nuevo presidente francés Emmanuel Macron, según sus detractores. En un viaje a Noeux les mines (Pas de Calais) del pasado enero, el hoy presidente «jupiteriano» -como él mismo se define- denunció la falta de «salubridad y los problemas sociales» en la cuenca minera y un exceso de «tabaco y alcohol» en las últimas décadas tras el colapso del sector. Con las escombreras más altas de Europa, a simple vista, poco se diferencia la piel de Loos con la de sus pueblos vecinos. Pero, por ejemplo, el ayuntamiento es de los primeros edificios oficiales de alta calidad medioambiental -autónomo energéticamente- y varios paneles solares recubren el techo de la iglesia de Saint Vaast. Desde el consistorio aprovecharon que las tormentas volaron todo el techo de pizarra de la iglesia para renovar las instalaciones e instalar 200 metros cuadrados de paneles, que permiten a la ciudad ganar 5.000 euros al año, según un reportaje de «Le Monde» sobre la «revolución» ecológica de Loos. En veinte años se han construido más de 150 nuevas viviendas ecológicas aspirando a cumplir las normas ambientales del proyecto Horizon 2050, auspiciado por la Unión Europea. «Fascismo del siglo XXI» Pas de Calais es la región con el peor nivel de idiomas extranjeros de Francia. El desfase en educación entre zonas del país es exagerado«Pas de Calais es la región con el peor nivel de idiomas extranjeros de Francia. El desfase en educación entre zonas del país es exagerado», comenta Caron. Aquí la gente moría a los 40 por silicosis, los paisajes estaban destruidos, teníamos una imagen catastrófica? La cuenca minera es una vergüenza para el país porque aquí no tienen estudios, son nulos..», continúa. Aunque los indicadores económicos sitúan a la localidad por debajo de la media nacional, el indicador de desarrollo humano la sitúa arriba de la región, al mismo nivel que la próspera Lille, la gran ciudad del norte. «Soy muy pesimista. No creo que vuelva la industria. Soy originaria de la cuenca minera y he visto el desarrollo de Lens y los alrededores de la mano de los socialistas y comunistas, y en tantos años en el poder no buscaron un futuro más allá del carbón y la fábrica. El alcalde de Loos está muy solo», asegura Carine, mediadora cultural de la región. Desde Jacques Chirac, ningún otro presidente de la V República había perdido tanta valoración como Emmanuel Macron en los primeros cien días en el Elíseo. Proyectó en campaña un gran cambio para su país, una catarsis en pro de la vanguardia tecnológica; atraer con la economía colaborativa a los jóvenes desheredados de los suburbios de mayoría musulmana o a los hijos de mineros que votan por la nueva ultraderecha del Frente Nacional. Tras la retirada de Trump del Acuerdo de París, Macron dio un golpe de efecto con su campaña «Make our planet great again» (Hacer nuestro planeta grande de nuevo), para atraer científicos y académicos a Francia. «Yo voto a Macron porque cuando está en juego la democracia, ni me lo pienso. Pero luego tiene que cumplir, tengo profundos desacuerdos con él», dice Caron, que rechaza lo que llama «modelo Mélenchon» o cualquier otro de extrema izquierda: «Decretar la verdad no funciona, necesitas implicar a la gente». La importancia del modelo Loos llegó a la Cumbre del Clima en París a finales de 2015, en la que líderes mundiales como Obama planeaban visitar este pequeño pueblo del norte. Los atentados del Bataclan cancelaron la cita. En las elecciones de 2007, los verdes hicieron su peor marca, cinco años después apenas ganaron 200,000 votos más pero sin llegar al millón de votos, en 2002 cosecharon casi millón y medio, y en estas últimas se integraron en la candidatura del socialista Benoît Hamon, que consiguió el peor resultado de la historia de su partido. «He rechazado siempre el círculo parisino a diferencia de otros miembros de los verdes como Marine Tondalier? Para ganar en un partido político hay que pasar más tiempo en ?compadreos? antes de una Asamblea que luchando por cosas concretas. Así, el ecologismo se ha alejado del terreno y nunca ha tenido unos resultados tan malos. Yo he ganado por ser independiente y no sectario». Caron confía en la personalidad del ministro ecologista para en las discusiones de gobierno y acelerar la aplicación de la ley de transición energética. «Proponemos de aquí a 2022 el cese de toda la producción de electricidad a partir del carbón», anunció el ministro de la Transición Ecológica, Nicolas Hulot, a principios de este mes. Curtido en el show televisivo, Hulot procede del frío y lejano norte, de Lille, capital «roja» de una región que dominó en las últimas elecciones presidenciales el Frente Nacional. Caron alerta al nuevo presidente: «Tenemos que evitar que la cuenca minera sea el laboratorio del fascismo del siglo XXI. Ese es uno de sus grandes retos». La catástrofe minera de Courrieres. El obrero Augusto Berthon, último superviviente sacado de l amina después de estar 25 días bajo tierra- Valerian Gribayedoff;
01-07-2017 | Fuente: abc.es
La lluvia agua la manifestación por la democracia en Hong Kong
Aunque menos numerosa de lo esperado, una multitudinaria manifestación reclamando democracia ha tomado este sábado el centro de Hong Kong como colofón al vigésimo aniversario de su devolución a China por parte del Reino Unido. Según los organizadores, en la marcha han participado unas 60.000 personas, bastante menos de las 100.000 originalmente previstas. A tenor de la Policía, solo ha habido 14.500 asistentes, la cifra más baja desde 2003. Como todos los años, la multitud partió del Parque Victoria. Pero no desde su interior porque, curiosamente, el Gobierno local se lo había cedido a la Asociación de Celebraciones de Hong Kong, que engloba a unos 40 grupos y cámaras de comercio leales al autoritario régimen de Pekín. Bajo un arco en la entrada decorado con vistosos caracteres en mandarín, invitaban a ?unirse al sueño de China?, el lema acuñado por el presidente Xi Jinping imitando al ?American way of life?. A pesar de este cambio, que provocó que algunos despistados se colaran por la fuerza del hábito en pleno territorio enemigo, decenas de miles de partidarios pro-democráticos se congregaron en los alrededores del parque desde el mediodía. Antes de que la manifestación partiera pasadas las tres de la tarde (nueve de la mañana, hora peninsular española), los grupos que reclaman plena democracia y sufragio universal daban mítines en los puestos montados en las estrechas aceras de la vecina zona comercial de Causeway Bay, por donde apenas se podía caminar. Encaramados a escaleras y taburetes, c ombativos activistas como el joven Joshua Wong y el veterano ?Pelo Largo? Leung Kwok-hung se desgañitaban para movilizar a los transeúntes y, de paso, captar fondos. «¡Queremos votar!» ?¡Queremos votar! ¡Queremos decidir nuestro futuro!?, gritaban los portavoces con sus megáfonos, acoplándose unos a otros, rodeados de banderolas y pancartas. Entre las imágenes que acompañaban sus proclamas, algunos retratos del presidente Xi caracterizado como Mao y muchas fotos del Nobel de la Paz Liu Xiaobo. Condenado a once años de cárcel por liderar la ?Carta 08? por la democracia, este famoso disidente acaba de ser puesto en libertad condicional por un cáncer terminal y está ingresado en un hospital del nordeste de China, donde la enfermedad consume sus últimas horas. Protestas en las calles de Hong Kong- EFE Homenajeándolo como icono de la lucha por la democracia, la manifestación estaba encabezada por un retrato gigante de este profesor de Literatura, que participó en las protestas de Tiananmen en 1989. A lo largo del recorrido, que distaba tres kilómetros hasta la sede del Gobierno local en Admiralty, la manifestación se iba encontrando con partidarios de Pekín, que les increpaban con algunos de los más coloristas insultos en mandarín. ?¡Estúpidos huevos podridos! ¡Macarras!?, les gritaban tras el cordón policial que protegía el trayecto mientras entonaban loas al régimen. ?¡Larga vida al Partido Comunista!?, chillaban agitando banderas de China. Aunque los improperios, amenazas y peinetas iban subiendo de tono, afortunadamente no se registraron incidentes violentos y la marcha discurrió bajo un tono festivo. Sin olvidar, por supuesto, la reivindicación política. ?He venido con mi hijo, que tiene 25 meses, para que disfrute de la libertad la y democracia en el futuro?, explicaba Hugh Chan, quien trabaja en una empresa de logística y empujaba entre la multitud un carrito de bebé, donde dormía su pequeño. A sus 34 años, Chan recuerda la época colonial británica y asegura que ?la situación de Hong Kong es ahora incluso peor, ya que se está perdiendo la libertad de expresión y la economía y los negocios se hallan en poder de China?. Banderas exhibidas durante las manifestaciones- EFE Lanzadas por los líderes de los partidos pandemocráticos o por los más diversos colectivos sociales, las críticas al régimen de Pekín eran constantes durante toda la marcha. Pero no las únicas. Aprovechando la ocasión, se manifestaban desde las numerosas empleadas de hogar del Sudeste Asiático, que son víctimas de frecuentes abusos y malos tratos por parte de sus patrones, hasta grupos como Ciudadanos de Hong Kong, que pedían ayuda para personas ?sin techo? como Kong Homan, quien lleva 13 de sus 35 años viviendo en la calle. ?Además de sufrir numerosos problemas sociales, la vida en Hong Kong ha empeorado por el control de Pekín y la persecución de los activistas?, criticaba una voluntaria de esta ONG, Lesley Lau. Desconfiando del discurso que horas antes había pronunciado el presidente de China, Xi Jinping, en la ceremonia por el aniversario de la devolución, la joven denunciaba que ?Pekín está metiendo sus manos sobre todo lo que ocurre en Hong Kong?. Por su parte, la abundante comunidad india residente en la excolonia recordaba su larga historia desde la dominación británica y un grupo enarbolaba la bandera del arcoíris para reclamar los derechos de gais y lesbianas. Un niño sostiene una pancarta en favor de la independencia de Hong Kong- EFE Animando el recorrido, desfilaba por las calles una bien nutrida banda de Falun Gong, el culto perseguido que acusa al régimen chino de ejecutar a sus fieles para usar sus órganos en trasplantes. Representando esta denuncia, les acompañaban varios seguidores disfrazados de policías y médicos con los rostros pintados como muertos. Y hasta un joven calcado al joven dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un, portaba un cartel contra la ?intromisión del comunismo chino en Hong Kong?. Ataviado con un ?traje Mao? de color negro y con el pelo repeinado hacía atrás, no le faltaba ningún detalle, ni siquiera el pin con las efigies de los líderes norcoreanos. Entre banderas de Taiwán y hasta una ?Union Jack? de un par de nostálgicos británicos que querían la vuelta al Reino Unido, la marcha avanzaba bajo las colmenas de viviendas del centro de la isla, de cuyas ventanas colgaban algunas pancartas reivindicativas. En el trayecto, los voluntarios repartían folletos y botellas de agua y pedían donativos para sus respectivas causas, a las que muchos asistentes contribuían solidariamente llenando sus urnas de billetes. Todo marchaba sin problemas. Pero, al cabo de casi cuatro horas, una tormenta de verano impidió la concentración prevista ante la sede del Gobierno local y obligó a suspender la manifestación, que se dispersó bajo la lluvia. Como las esperanzas democráticas que muchos de sus asistentes depositaron en China hace hoy veinte años.
08-06-2017 | Fuente: abc.es
Augusto Santos Silva: «El Brexit ha frenado el ascenso de los populismos en Europa»
El ministro de Exteriores de Portugal, Augusto Santos Silva, visitó Madrid esta semana para acudir a la Feria del Libro, que este año está dedicada a su país, y para participar en un simposium organizado por la Secretaría General Iberoamericana sobre la colaboración y la comprensión entre las dos lenguas (castellano y portugués). También ha participado en un debate sobre el futuro de la Unión Europea. Su visita ha coincidido con el atentado de Londres, en el que ningún según ciudadano portugués, según confirma Augusto Santos Silva, ha resultado muerto o herido. «Pero hay otros ciudadanos que han perdido la vida, que son víctimas inocentes. Y hay que condenar intensamente un terrorismo que cada vez utiliza procedimientos más bárbaros. Creo que hay apenas tres soluciones para combatirlo: firmeza en la defensa de nuestros valores ?nuestra civilización, nuestra democracia?; atacar las causas que conducen a la radicalización, sobre todo en los jóvenes, tanto dentro como fuera de Europa, lo que significa llevar a cabo políticas sociales y de integración, y económicas. Y en tercer lugar, que haya una mayor cooperación entre nuestra policías y entre nuestros servicios de información;y entre nuestros operadores judiciales. El terrorismo se combate en el marco del estado de derecho. No veo ninguna solución alternativa a estos tres puntos. ¿Cómo es la colaboración entre España y Portugal respecto a este tema? ¿Es fluida? Es buena a nivel de Interior, a nivel político, de los ministros; también a nivel de las fuerzas policiales es perfecta. Lo hemos visto en el marco de la visita del Papa a Portugal, en la que ha habido una colaboración entre ambos países. También hubo colaboración cuando se trataba del terrorismo de ETA. El intercambio de información entre las autoridades españolas y portuguesas es muy fluida. La primera ministra británica, Theresa May, ha dicho esta semana que el Reino Unido ha sido muy permisivo con el extremismo islamista. ¿Está de acuerdo? ¿Europa está siendo muy permisiva? Cada uno de nosotros habla de sus circunstancias. Yo, como portavoz del Gobierno portugués, puedo decir que no hemos sido permisivos con el terrorismo. Lo hemos combatido, aunque en Portugal esta amenaza no se siente tanto como en otros países. Pero hemos procurado ser claros en nuestra defensa de la democracia. Afortundamente en nuestro país no hay extremismos, ni radicalización política importante. Hemos procurado implementar políticas de inclusión, respetando la libertad religiosa y también el estado de derecho y las leyes nacionales. Nuestros servicios de seguridad están muy comprometidas con la lucha contra el terrorismo. Nosotros no hemos sido permisivos. Dentro de unos días se cumple un año del referéndum en el que el pueblo británico voto por el Brexit, ¿qué valoración hace de este año y de la relación que han mantenido la UE y el Reino Unido? «La salida del Reino Unido no podrá significar una menor inversión en la defensa y seguridad europea»El Brexit es una mala noticia para todos: para la UE y yo creo que también para el Reino Unido. Por tanto, las negociaciones son muy complejas, y no se trata de un juego de «win to win». Se trata de que logremos controlar las pérdidas porque siempre habrá pérdidas. Para que sean lo mínimo posible, es preciso regular lo antes posible las cuestiones de los derechos de los ciudadanos europeos (los que viven en el Reino Unido, y los británicos que viven en el resto de la UE). Después hay que regular los compromisos financieros. Si esos dos acuerdos se logran será más fácil encarar la cuestión de las fronteras, y sobre todo un marco de colaboración futura entre el Reino Unido y la UE. Eso es muy importante. La salida del Reino Unido no podrá significar una menor inversión en la defensa y seguridad europea, lo que se logrará con el incremento de la cooperación de la OTAN y la UE. Su salida no podrá significar la salida del Reino Unido del marco de los acuerdos comerciales, de las inversiones, de la economía europea. Tenemos que construir un acuerdo para el futuro comercial y económico del Reino Unido y la UE. Creo que será posible. La marcha del Reino Unido es un aviso importante para que la UE haga autocrítica sobre lo que falla en su interior.. Sí. El Reino Unido tiene razón cuando dice que es necesario un programa de desburocratización, de simplificación de los procedimientos. Hay cosas que se regulan a nivel de Bruselas, cuando no es necesario. Existe una excesiva ortodoxia de las reglas, y una excesiva incomprensión de que las reglas deben tener una aplicación inteligente. Hay puntos en los que Reino Unido tenía razón, pero no creo que la solución sea la desintegración europea, sino la reforma de las instituciones y de las reglas. Por eso es tan importante el debate abierto por el Libro Blanco del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, para que se complete la unión monetaria, se reformen las instituciones del euro y que el pilar social de la unión se intensifique. En ese Libro Blanco se plantea una Europa a dos velocidades.. Eso existe ya. Hay 19 países de la UE que tienen una moneda común, veintitantos que tienen el espacio Schengen, y hay países que están por delante de otros en referencia a la cooperación en defensa. Así que la multiples velocidades existen. Y esto es posible sin depender de la voluntad de otros países. Que no haya una lógica de exclusión de A, B y C, pero sí de decisión soberana de A, B y C sobre los ritmos que sean más adecuados para sus países, en términos de integración europea. En lo que respecta a los escenarios que plantea el Libro Blanco, para Portugal es inaceptable el número dos:que significaría retroceder en la integración. El escenario ideal es el cinco, en el que todos avanzan en la misma dirección, con el mismo ritmo, pero la combinación de los escenarios tres y cuatro ?multiples velocidades y considerar en cada momento lo que es más útil de regular a nivel europeo y a nivel domestico? parece la solución más práctica. Gustavo Santos Silva, durante la entrevista con ABC- DE SAN BERNARDO Hace unos días usted declaraba que el crecimiento del populismo en Europa podía llegar a su fin este año. ¿Cree que el Brexit o la elección de Donald Trump como presidente de EE.UU. han podido influir de alguna manera en esto? Hago una distinción. Respeto mucho las elecciones de EE.UU. El señor Trump es el presidente que han elegido. En cuanto al Brexit, ha sido un sobresalto de la conciencia europea porque los europeos han comprendido que debían unirse más, si no la tendencia de fragmentación ganaría fuerza. Lo que hemos visto es que la respuesta al Brexit ha sido una respuesta muy unida, porque en ningún otro país se planteó la cuestión de la salida de la UE. Y ha sido una respuesta sensata, porque no se ha procurado castigar a los británicos, sino que se ha intentado encontrar con ellos una solución positiva para todos. Lo que yo observo es que en las elecciones presidenciales de Austria el populismo ha sido derrotado; en las irlandesas y francesas también. Creo que sucederá lo mismo en las británicas, las alemanas y en las italianas. Lo que será muy importante. Así que sí, la conciencia del peligro que estabamos corriendo ha frenado el movimiento ascendente del populismo, aunque no ha desaparecido. Otro populismo es el de Venezuela, donde no cesan las protestas y la violencia. Creo que Portugal tiene previsto un plan para evacuar a sus ciudadanos si las cosas empeoran aún más.. «Estamos preparados si fuera necesario un apoyo excepcional a los portugueses que viven en Venezuela»En Venezuela hay algo menos de 200.000 portugueses registrados en el consulado, y estimamos que medio millón de personas son portugueses o luso-venezolanos. Las relaciones entre ambos países son próximas por la comunidad portuguesa, muy enraizada allí. Y también por las relaciones comerciales que mantenemos, y que se han ido estrechando durante este siglo. Pero vemos con mucha preocupación el clima político de Venezuela, la recesión económica, los problemas sociales, incluso de alimentación y medicinas. La población portuguesa que vive allí es muy vulnerable porque son comerciantes, tienen restaurantes, panaderías.. Son especialmente víctimas de la violencia urbana. Por lo tanto, tenemos un canal de comunicación muy estrecha con las autoridades venezolanas, a las que pedimos que protejan el bienestar y la seguridad de la comunidad portuguesa y europea. Y evidentemente estamos preparados si fuera necesario un apoyo excepcional a los portugueses, con nuestros medios y en colaboración con las autoridades venezolanas. En este momento hay miles de portugueses, que habían emigrado, que han regresado; y otros quieren regresar. Creo que todos nosotros, europeos, estamos preocupados y preparados. ¿Qué le parece la gestión de Donald Trump, como presidente de EE.UU., y su última decisión de sacar a su país del Acuerdo del Clima de París? Una decisión que nos afecta a todos. La consecuencia más importante es que es necesario más liderazgo europeo en las cuestiones del clima, del desarrollo sostenible y del compromiso con el multilateralismo porque la nueva administración de EE.UU. tiene una posición más escéptica con respecto a estas tres cuestiones. Yo comprendo las palabras de la canciller alemana, Angela Merkel, cuando dijo que nosotros los europeos tenemos que asumir el futuro en nuestras manos. No podemos depender siempre del tío americano o de lo que van a hacer los rusos, o de lo que los chinos y los estadounidenses van a pactar. Nosotros somos 500 millones de personas, el mayor mercado del mundo, el mayor contribuyen del mundo en ayuda pública. La economía más abierta del mundo. Por tanto, tenemos que asumir nuestras posibilidades. Pero no se trata de romper por iniciativa europea el lazo trasatlántico, aunque los americanos pasen por una coyuntura de menor implicación. Desde 1917, cuando el presidente Wilson decidió movilizar su país en apoyo de las democracias europeas, Europa ha tenido a EE.UU. como su socio principal. Y eso es muy importante, más que cada cambio presidencial. Para los portugueses, y creo que también para los españoles, nuestra posición geopolítica es muy sencilla: somos un socio europeo, vinculado al lazo trasatlántico y con puentes con África y Latinoamérica.