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Noticias de primavera arabe

17-12-2017 | Fuente: elpais.com
Siete años de frustración y silencio desde el estallido de la ?primavera árabe?
Solo en Túnez han logrado fraguar los cambios de la ola revolucionaria que barrió el mundo islámico después de que un vendedor de fruta se inmolase contra la opresión en 2011
08-12-2017 | Fuente: elpais.com
Los cataclismos que causa el activismo digital ponen en guardia al ?status quo?
Las redes sociales desencadenaron la Primavera Árabe y auparon el fenómeno Trump. Óscar Howell-Fernández analiza en 'La mano emergente' los patrones del quinto poder.
08-12-2017 | Fuente: elpais.com
Los cataclismos que causa el activismo digital ponen en guardia al ?statu quo?
Las redes sociales desencadenaron la Primavera Árabe y auparon el fenómeno Trump. Óscar Howell-Fernández analiza en 'La mano emergente' los patrones del quinto poder.
05-12-2017 | Fuente: elpais.com
La muerte de Saleh hace temer que se recrudezca la guerra de Yemen
El expresidente desalojado durante la 'primavera árabe' ha muerto a manos de los rebeldes Huthi, con quienes rompió su alianza el pasado sábado
04-12-2017 | Fuente: elpais.com
La muerte de Saleh hace temer que se recrudezca la guerra de Yemen
El expresidente desalojado durante la 'primavera árabe' ha muerto a manos de los rebeldes Huthi, con quienes rompió su alianza el pasado sábado
04-12-2017 | Fuente: elpais.com
Los rebeldes yemeníes anuncian haber matado al expresidente Saleh
El exmandatario desalojado durante la 'primavera árabe' rompió su alianza con los Huthi el pasado sábado
28-11-2017 | Fuente: abc.es
Siete ejecuciones a espada en Arabia Saudí: la «Primavera Árabe» puede esperar
La agencia oficial de noticias saudí, SPA, informa de la ejecución de siete nueve personas en el reino, seis yemeníes y un saudí, lo que eleva a 130 el número de decapitaciones llevadas a cabo por Riad desde comienzos de este año. El ciudadano saudí, ejecutado en Tabuk, en el norte del país, fue condenado por tráfico de drogas; los seis yemeníes, decapitados en Abha, en el sur, formaban al parecer parte de una banda de ladrones que -en uno de sus golpes- habían asesinado a una mujer y a un hombre. La llegada al poder de facto del hijo pequeño del rey Salman, el príncipe heredero Mohamed, con su pirotecnia de anuncios de reformas en materia social y de «islam moderado», no se materializa por ahora en la aplicación de la pena de muerte -con el método ancestral de la espada y en plaza pública- de muchos condenados por tráfico de drogas o por robo con homicidio. En términos reales, la que algunos analistas occidentales llaman «Primavera Árabe saudí» solo ha cristalizado hasta ahora en el permiso de conducir para las mujeres, a partir del año que viene. Las «Iaqmet al-Had» -las ejecuciones de la ley de Alá- son un espectáculo público habitual en Riad y en otras ciudades del reino, habitualmente después de la oración del viernes en la mezquita. Las decapitaciones de traficantes de droga y homicidas suelen escenificarse en la plaza del palacio de Masmak, junto al zoco de Dira. En el argot popular es conocida como la «plaza de chop-chop», una broma macabra para un espectáculo seguido con morbo, piedad al menos formal -al término de la ejecución es tradicional felicitar al verdugo por haber «cumplido las órdenes de Alá»- y ausencia estricta de cámaras. Una nota lacónica en el boletín televisivo suele dar cuenta de la ejecución. En el caso de los homicidas, la ley islámica permite que el pariente varón más cercano de la víctima pueda conceder el perdón al asesino a cambio de la «deya», una cantidad de dinero. No es costumbre decapitar en público a las mujeres -las convictas son llevadas al paredón-, pero de un tiempo a esta parte la televisión saudí ha dado cuenta de la muerte a espada de algunas saudíes, normalmente por delitos de homicidio. Según las cifras oficiales, Arabia Saudí ejecutó el año pasado a 153 personas. Amnistía Internacional considera que el número es más elevado, y no deja de pedir a Riad una moratoria. Según Amnistía, los procedimientos judiciales en el reino saudí están «viciados» en el fondo y en la forma: las sentencias de muerte se toman a partir de confesiones, que se obtienen tras torturas, los acusados no tienen defensa legal, y los juicios son secretos.
25-11-2017 | Fuente: abc.es
Al menos cinco grupos terroristas están activos en el Sinaí
Egipto vive en estado de emergencia desde abril de este año, a raíz de los ataques yihadistas contra iglesias cristianas en el delta del Nilo, pero en la península del Sinaí esa situación se prolonga desde 2014 debido a la febril actividad en esa provincia de la rama egipcia de Daesh, Wilayat Sina. Los «cachorros» egipcios del califato yihadista no han logrado conquistar territorio, desde que en 2014 proclamaron su lealtad al grupo Daesh del iraquí Al Bagdadi; pero en cambio sus constantes emboscadas y ataques suicidas contra policías y militares tienen en jaque a las fuerzas de seguridad de El Cairo. Esporádicamente dirigen también sus ataques a otros objetivos civiles. En 2015, Wilayat Sina reivindicó el derribo de un vuelo de Metrojet, en el que viajaban 224 personas, la mayor parte turistas rusos. La península del Sinaí es casi territorio salvaje desde que en 1979 Tel Aviv retiró sus tropas y el Gobierno de El Cairo pasó a ocupar toda esa región, fronteriza con Gaza y con Israel. Las distancias, las malas comunicaciones y los métodos con frecuencia demasiado expeditivos de las fuerzas policiales de El Cairo hacia los disidentes se han ganado la animadversión de las tribus nómadas, y explican el florecimiento de grupos armados radicales. Además de la rama de Daesh, los expertos consideran que en el Sinaí están actualmente activos otros cuatro grupos yihadistas más o menos vinculados con Al Qaida. Todos aspiran a independizar la península de El Cairo y crear un estado islamista radical, siguiendo el modelo del casi extinto califato sirio-iraquí. La sedición armada en el Sinaí se vio alimentada por las sucesivas crisis políticas vividas en Egipto con motivo de la llamada Primavera Árabe. La cadena ininterrumpida de emboscadas y ataques suicidas contra militares y civiles es una fuente de desasosiego en la sociedad egipcia, testiga de la impotencia de sus autoridades.
07-11-2017 | Fuente: abc.es
Alwaleed bin Talal, el Trump saudí
Alwaleed bin Talal no ha tenido tiempo de actualizar su página web (http://www.alwaleed.com.sa) en la que se presenta como «inversor global, líder y hombre de familia» y se autodefine como «la persona y la visión detrás de Kingdom Holding Company (KHC), una de los grupos empresariales más exitosos del mundo, y designado en dos ocasiones por la revista Forbes como uno de los inversores más listos y creativos del mundo». Junto a la imponente lista de negocios en los que participa falta al menos una línea para explicar al lector que desde el domingo está en prisión. El príncipe es la víctima más mediática de la purga que dirige con mano de hierro su primo y heredero a la corona, Mohamed bin Salman (MBS), que acaba de crear un órgano para luchar contra la corrupción en el reino y no le ha temblado la mano a la hora de detener a príncipes, ex ministros e importantes hombres de negocios. Ambos primos se disputan el título de aperturistas y modernizadores del reino, pero la línea sucesoria favorece a un MBS que no quiere que nadie la haga sombra. Alwaleed criticó a los «regímenes árabes autocráticos» durante la Primavera Árabe de 2011 en un artículo de opinión publicado por The New York Times, poco después anunció su intención de donar toda su fortuna a obras benéficas tras su muerte, al estilo de millonarios occidentales como Bill Gates, y fue pionero en la contratación de mujeres en sus empresas, incluidas pilotos para sus Boeing 747 y Airbus 380 privados, algo rompedor en un país en el que las mujeres empezarán a conducir en junio del próximo año. Apodado por algunos diplomáticos como el «Donald Trump saudí», en 2015 tuvo un enfrentamiento vía Twitter con el propio Trump y le pidió que se retirara de la carrera por la presidencia por considerarle «una desgracia para EE.UU.». El magnate estadounidense replicó de inmediato diciendo que «el tonto príncipe Alwaleed quiere controlar la política estadounidense con el dinero de papá. No lo podrá hacer cuando yo resulte electo». Hoy uno está en la cárcel y el otro ocupa el sillón de la Casa Blanca y es el mayor aliado de la casa real saudí. Esta cara filantrópica y los mensajes políticos comprometidos conviven con la forma de vida del clásico príncipe saudí rodeada de todos los lujos imaginables (como mansiones en mitad del desierto con lagos artificiales para practicar deportes acuáticos) y vicios bizarros. Según un extenso perfil publicado por Business Insider «todas las fuentes con las que hemos hablado, incluido su portavoz oficial, confirman que, al estilo de un monarca medieval, Alwaleed tiene entre su séquito un grupo de enanos para que bailen y hagan de bufones». El hombre más rico del país Nacido en Yeda hace 62 años, su rostro es uno de los más conocidos en Occidente gracias a su amplia cartera de inversiones que le ha servido para situarse en el puesto de 45 de la lista de hombres más ricos del mundo que elabora Forbes con 16.700 millones de dólares (unos 14.300 millones de euros). Su nombre saltó a la fama en 2013 cuando se enfrentó a esta misma publicación por considerar que no había incluido ceros suficientes a su fortuna. Alwaleed es propietario del 95% de KHC, es accionista mayoritario de Rotana, una de las mayores compañías de comunicación y entretenimiento de Oriente Próximo, tiene acciones en News Corp, la cadena de medios de Rupert Murdoch , Citibank, es propietario de hoteles de lujo como el Savoy de Londres y el George V de París y posee la mayor parte de las acciones de las cadenas Fairmont Raffles o Four Seasons. En los últimos años ha diversificado aún más sus negocios con apuestas inversoras importante en Apple o Twitter? Eterno aspirante al trono, todos sus negocios no han venido acompañados de un aumento de poder en la cúpula de la casa real y por eso los millones no han podido salvar de la cárcel a este nieto del primer rey del país al que Mark Lobel, de la cadena BBC, calificó como «alcohólico del trabajo» después de haber podido pasar con él una jornada laboral. «Bin Talal duerme hasta las 11 de la mañana, pero porque trabaja hasta las 6, lleva una dieta equilibrada y sale a caminar cada día», apuntó Lobel, a quien le llamó la atención que «sus empleados de mayor confianza tienen jornadas de solo 6 horas, pero no tienen descanso ni para un café porque el príncipe piensa que así son más efectivos».
08-09-2017 | Fuente: elpais.com
La década horribilis de la democracia
El auge nacional-populista en Occidente, el fracaso de la primavera árabe y la deriva del sureste asiático componen un triste panorama
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