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Noticias de prejuicios

24-01-2019 | Fuente: abc.es
El juez del caso Pablo Ibar permite interrogar al jurado que sabía demasiado
El juez del caso Pablo Ibar ha dado luz verde hoy al interrogatorio a uno de los jurados del juicio, varios días después de que el jurado alcanzara por unanimidad el veredicto de culpable contra el español por un triple asesinato ocurrido en 1994. La defensa había pedido en la víspera que se interrogara a dos jurados: uno que se retractó poco después del anuncio del veredicto y otro que era suplente y reconoció que tenía información a la que el jurado no debía tener acceso. La fiscalía se oponía a ambos interrogatorios. Tras un intenso intercambio con Joe Nascimiento, uno de los abogados de la defensa, el juez Dennis Bailey accedió al interrogatorio al segundo jurado y desechó el del jurado retractado. La decisión fue recibida con un gesto de impotencia e incredulidad por parte de Ibar, que estaba presente en la vista y negó levemente con la cabeza al escucharlo. El interrogatorio se producirá esta misma tarde, a las 3pm de Florida (9pm en España). El jurado retractado llamó al juzgado para arrepentirse en cuanto tuvo oportunidad. El veredicto llegó un sábado, los juzgados estaban cerrados domingo y lunes (por la festividad del día de Martin Luther King Jr.) y llamó por teléfono a las 8.35 del martes para anunciar su decisión. «Me arrepiento del veredicto. Simplemente quería que lo supierais, no sé si ya sirve de algo o no», fue el mensaje que dejó al juzgado. Es habitual que se produzcan estos arrepentimientos en veredictos que llevan a pena de muerte o cadena perpetua, como es el caso de Ibar. Los precedentes judiciales son consistentes para no tener en cuenta un simple cambio de opinión. A este jurado, como al resto de los integrantes, se le preguntó si estaba de acuerdo con el veredicto, alcanzado por unanimidad, y su respuesta fue ?sí?. ?¿Hay algo más que arrepentimiento??, cuestionó de forma retórica .ej juez Bailey El caso del otro jurado abría más dudas. Entre los dieciséis integrantes del jurado en la recta final del juicio había cuatro suplentes. Ninguno de los jurados sabían quién era suplente hasta el momento de la deliberación, cuando el juez nombró a los suplentes con su apellido, les informó que no formarían parte del veredicto y les recordó que, sin embargo, seguían dentro del jurado y no podían buscar información sobre el caso ni discutirlo con nadie. Uno de los suplentes, un hombre de apellido Black, es empleado del mismo juzgado donde se juzga a Ibar. Al día siguiente del comienzo de las deliberaciones, en su puesto de trabajo, escuchó una conversación entre un juez y una abogada sobre el caso de Ibar y las posibilidades de que fuera condenado. En el intercambio hubo referencias al pasado procesal de Ibar que los jurados no debían conocer, según las estipulaciones del juicio. Black les informó de que era un jurado suplente y que no debía escuchar ese tipo de información. Cuando le pidieron disculpas por ello, Black respondió que no importaba y que no era «nada que no hubiera escuchado antes», lo que apuntaba a que, durante el juicio, tuvo información en su poder que no debía. La defensa trató de convencer al juez de que, si este jurado conocía esta información, quizá también estaba en posesión del jurado arrepentido, y eso tuviera que ver con su retractación. No convenció al juez para interrogar al retractado, pero sí al jurado que sabía demasiado. Todo apunta a que será el propio juez quien interrogue a Black y no permitirá preguntas a la defensa. «Lo que trataremos de saber es qué escuchó en aquella conversación, qué dijo, qué sabía, desde cuándo lo sabía, qué efecto tuvo en él y si otros miembros del jurado también lo sabían», explicó Nascimiento a este periódico. Ese último punto será el más importante. Si Black da indicaciones de que esa información prejuiciosa para Ibar circulaba entre el jurado, podría resultado en juicio nulo, como solicitará la defensa. Pero, como parece más probable, el juez también podrá decidir que no hubo impacto en el veredicto del jurado, sacar a Black como suplente y que el proceso a Ibar siga el mismo rumbo.
24-01-2019 | Fuente: abc.es
Un miembro del jurado que declaró culpable a Pablo Ibar tuvo acceso a información que no debía
Uno de los miembros del jurado que emitió el pasado sábado un veredicto de culpabilidad contra Pablo Ibar llamó el martes a primera hora de la mañana en los juzgados del condado de Broward, en Florida. Allí es donde se ha ventilado el juicio al ciudadano español durante los últimos seis meses, acusado de un triple asesinato en 1994. Esta persona, cuya identidad se desconoce, informó a los juzgados de que se retractaba de su decisión , que fue tomada por unanimidad por el jurado, como es preceptivo. La retractación llegó tan pronto como la pudo sustanciar el miembro del jurado. El veredicto se produjo el sábado por la mañana, con los juzgados abiertos para permitir la deliberación del caso. Tanto domingo como lunes, que es festivo nacional en conmemoración del nacimiento de Martin Luther King Jr., el juzgado estuvo cerrado y el martes el integrante del jurado llamó a las 8.35 de la mañana, cinco minutos después de que abrieran las oficinas. Después de haber sido declarado culpable, estaba previsto que Ibar, su defensa, la acusación y el jurado volvieran a verse las caras el próximo 25 de febrero. Será entonces cuando el mismo jurado decida la sentencia del ciudadano español: las opciones son cadena perpetua o pena de muerte. Pocas probabilidades No es probable que la retractación de un jurado cambie el rumbo de los acontecimientos para Ibar. No es extraño que un jurado, especialmente en casos graves que llevan a condenas duras, tenga dudas sobre su decisión, se arrepienta y lo exponga ante el juez. En el caso del veredicto a Ibar, la defensa pidió que se preguntara a cada uno de los miembros del jurado sobre si la decisión sobre la culpabilidad del acusado era la que cada uno de ellos había tomado. «Sí», respondieron uno a uno. Es poco corriente, según explicó a este periódico Benjamin Waxman, uno de los abogados de Ibar, que el juez acceda a cambios en el veredicto después de una retractación de este tipo. El cambio de opinión, sin embargo, sí podría tener importancia para el caso por otra revelación conocida ayer: un miembro suplente del jurado reconoció haber tenido acceso a información que no debía. Durante las siete semanas dedicadas a la presentación de pruebas en contra y a favor de Ibar, había dieciséis miembros del jurado en la sala. Doce de ellos serían los encargados de deliberar y llegar a un veredicto y otros cuatro eran suplentes. Pero, hasta el momento del comienzo de la deliberación, ninguno de ellos sabía quién era titular y quién suplente. Se lo comunicó el juez tras acabar las conclusiones de las partes y les informó de que no podían buscar información sobre el caso ni discutirlo con nadie, las mismas obligaciones que tuvieron durante el resto del juicio. La defensa de Ibar, sin embargo, sospecha que uno de ellos sabía demasiado. Es un hombre, de apellido Black ?cuando se convierten en suplentes, se desvela este dato?, y la defensa alegó ayer en un escrito al juez que discutió con otras personas datos de la historia procesal que no podría tener. Al parecer, Black es empleado de los juzgados de Broward y escuchó una conversación sobre el juicio a Ibar entre un juez y una abogada poco después de que comenzaran las deliberaciones. Ambos discutían la posibilidad de que Ibar tuviera uno u otro veredicto y el juez dijo -de forma incorrecta- que el español había sido condenado dos veces. Fue cuando Black les dijo que era un jurado suplente, que no debería escuchar ese tipo de información. Cuando la abogada pidió disculpas, Black respondió que no pasaba nada y que no era «nada que no hubiera escuchado antes». Esa era información que el jurado no debería saber, porque se considera un prejuicio. Los miembros del jurado fueron elegidos teniendo en cuenta de que no sabrían ese tipo de información. «Si este jurado tenía información prejuiciosa, le influyeron de forma negativa o sabía cosas que no debía saber? ¿pasa lo mismo con el resto de miembros del jurado? ¿ocurre lo mismo con el que se retractó?», se preguntaba ayer Waxman. Esa es la razón por la que la defensa ha pedido al juez interrogar a ambos jurados para descubrir si esa información estaba dentro del jurado, cuándo llegó y cómo afectó al veredicto. El juez decidirá hoy a las 9 de la mañana (tres de la tarde en España) si lo permite o si, como defenderá la fiscalía, no hay motivos para hablar con los jurados. Si las averiguaciones determinan que hay sospechas de que el jurado estuvo contaminado por prejuicios, podría ser una razón para que el juez decretara la anulación del juicio y el proceso contra Ibar volvería a empezar desde cero. El juez Dennis Bayley habla frente al fiscal Chuck Morton durante el juicio a Pablo ibar - Efe Un juez que no invita al optimismo Las decisiones tomadas hasta ahora por el juez Bailey no invitan al optimismo: dejó fuera de la consideración de los jurados pruebas clave para la defensa de Pablo Ibar y siempre tuvo manga ancha con el fiscal que dirigió la acusación, Chuck Morton. Bailey podría decidir hoy que las alegaciones de la defensa no tienen base y no dar importancia a la retractación de un jurado ni a la supuesta información indebida que manejaba otro. En ese caso, todo seguirá igual y el jurado se reuniría el 25 de febrero para decidir entre cadena perpetua o pena de muerte. Las últimas revelaciones, sin embargo, servirán a la defensa para la apelación de la culpabilidad de Ibar. Serán dos elementos que se unirán a las evidencias de que el español no ha tenido un juicio justo.
13-11-2018 | Fuente: abc.es
Seis falsos tópicos sobre el islam en Andalucía
La polémica en torno a la Mezquita-Catedral de Córdoba ha vuelto a resucitar algunos clichés sobre el carácter supuestamente ilustrado de los califas y jeques de la España bajo el poder de los árabes, en contraste con la pretendida atmósfera primitiva y «asilvestrada» de los territorios reconquistados en el norte de la península. Existen abundantes ensayos que desmontan esos tópicos con la ayuda de las fuentes originales de autores hispano-árabes. El último y más contundente, el intitulado «El mito del Paraíso Andalusí» de Darío Fernández Morera. Estos son algunos de los prejuicios que la obra desmonta con rigor y erudicción: -Los mozárabes. Este es el término, carente de connotación jurídica o peyorativa, con el que los historiadores tienden a llamar a los cristianos que vivían bajo dominio musulmán en España. No obstante, el término apropiado para los cristianos y judíos que no se convertían al islam era el de «dimmíes», ciudadanos subalternos, sujetos a discriminaciones y sometidos a impuestos especiales para poder seguir practicando su religión. -Califas «liberales». Con frecuencia muchos autores han extrapolado la vida disoluta de los califas -y su gusto por el vino y las mujeres- al supuesto «liberalismo» en las costumbres del pueblo a ellos sometido, absolutamente inexistente porque Al-Andalus vivía bajo el yugo de una rama radical del islam, el malikismo, una de las cuatro escuelas principales del sunismo. Viene a ser, observa Fernández Morera, como si alguien quisiera extraer conclusiones sobre el modelo social norteamericano del siglo XX fijándose solo en Hollywood y la vida de sus estrellas. -Huríes y concubinas. Son los términos utilizados para las mujeres de gran belleza que aguardan en el paraíso a los creyentes, y las que habitaban en los harenes de los califas. Esas «mujeres de placer» de los palacios eran, sin más, «esclavas sexuales» que procedían normalmente de los botines de la guerra y se podían comprar en los mercados. -Ola migratoria, frente a conquista y reconquista. Algunos autores insisten en presentar la llegada de los árabes a España como fruto de una ola migratoria, como por ejemplo la de los visigodos, pero doscientos años más tarde. En cambio, todas las fuentes originales insisten en presentarla como una auténtica conquista militar -que generó la reconquista-, motivada por un afán de imponer el islam en todo el orbe a golpe de espada. -Yihad, la lucha interior. Una buena parte de los hagiográfos del islam y los ulemas moderados insisten en defender que la yihad -«guerra santa»- se refiere también al «esfuerzo interior» del creyente, algo así como la ascesis cristiana. En cualquier caso, ese sentido nunca estuvo presente en la mentalidad de los jefes musulmanes de Al-Andalus, para los que la yihad significaba únicamente la obligación religiosa de acometer campañas militares periódicamente contra los reinos cristianos. -La sofisticación del arte musulmán. Es otro de los tópicos de la cultura de Al-Andalus, que hay que contrastar con el furor iconoclasta del islam de la época -que le llevó a arrasar las construcciones y el arte visigótico-, y las enormes limitaciones que impone el Corán a la creación artística. Tanto las representaciones físicas como la escultura están prohibidas por idólatras.
09-11-2018 | Fuente: elpais.com
?Quizás no entiendo lo que significa feminismo?
Un policía local pone de relieve en un congreso sobre violencia machista los prejuicios sobre la igualdad entre hombres y mujeres
27-10-2018 | Fuente: elpais.com
?El atractivo de Gibraltar radica en que es británico y en su rareza?
Sergio del Molino viaja en su nuevo ensayo por las esquinas dobladas de España, por Ceuta, Melilla u Olivenza, para romper con los prejuicios
23-10-2018 | Fuente: elpais.com
Adiós a Robert Saladrigas, un lector sin límites
El narrador y crítico literario, fallecido este lunes, carecía de prejuicios y elegía solo que le parecía bueno
22-10-2018 | Fuente: elpais.com
Adiós a Robert Saladrigas, un lector sin límites
El narrador y crítico literario, fallecido este lunes, carecía de prejuicios, elegía solo que le parecía bueno y alcanzaba siempre a convencernos de que lo era
17-10-2018 | Fuente: elpais.com
La emancipación de las afganas no sale de las grandes ciudades
A pesar de los avances, las mujeres aún luchan contra los prejuicios y la violencia de las zonas profundas y rurales
15-10-2018 | Fuente: abc.es
Una mujer acusa de agresión sexual a un niño de 9 años que le rozó sin querer con su mochila
Theresa Klein, de 53 años, llamó hace unos días a la Policía de Nueva York para denunciar un suceso inesperado: según su testimonio, un niño de 9 años le había agredido sexualmente mientras compraba en una tienda de Brooklyn. Uno de los presentes grabó en vídeo la conversación que la mujer mantuvo con los agentes, que suscitó vivas críticas en las redes sociales por la vehemencia con la que Klein acusaba al menor. Un segundo vídeo, captado por las cámaras de vigilancia del comercio, desveló la verdad de lo ocurrido: el crío, con su mochila, había rozado sin querer a la mujer. Como ha señalado The New York Times, buena parte de las críticas a Klein, que no tiene buena fama entre sus vecinos, vienen de que su actuación fue motivada por prejuicios raciales. El caso es que la mujer, tras la publicación de las imágenes en el interior de la tienda, tuvo que disculparse, afirmando: « Me gustaría pedir perdón (..) Soy budista, pero dejé que mi carácter saliese». Y añadió: «Me han llamado racista antes, pero no lo soy». Las disculpas de Klein no han sido suficientes para muchos de los usuarios de las redes sociales, que siguen afeando su actitud.
08-10-2018 | Fuente: abc.es
La victoria de un nacionalista serbobosnio genera más inestabilidad en Bosnia
El nacionalismo, eterna condena de los Balcanes, vuelve a mostrarse con toda su crudeza en Bosnia-Herzegovina, donde el domingo se celebraron elecciones para la presidencia tripartita del país. Los comicios han estado marcados por las permanentes tensiones étnicas e irregularidades. Solo ha votado el 53% de los ciudadanos con derecho de voto, un signo claro de la situación problemática del país, que desde el final de la guerra civil, hace 23 años, con más de 100.000 muertos, no ha encontrado la estabilidad. El nacionalista serbobosnio Milorad Dodik, próximo a Rusia, ha cantado victoria, asegurando que había conquistado el 55 % de los votos para ser uno de los tres presidentes. Bosnia está dividida en tres principales grupos étnico-lingüistico-religiosos: La mitad de los bosnios es musulmana, un tercio son serbios (cristianos ortodoxos) y el 15 por 100 croatas (católicos). Cada entidad vota por los suyos y la presidencia de Bosnia es rotatoria: En el curso de cuatro años, durante ocho meses la ocupa el representante ganador de cada uno de los tres principales grupos étnicos. Por parte croata, la victoria ha sido reivindicada por el socialdemócrata Zeljko Komsic, derrotando al nacionalista Dragan Covic, mientras por parte musulmana el vencedor ha sido Safik Dzaferovic, del partido conservador Sda. Irregularidades Los observadores independientes en los colegios electorales han subrayado que la votación ha estado precedido de varios episodios de abusos e intimidaciones realizados por grupos étnicos contra otros grupos. El hastío de la población contra la clase política se refleja en esta anécdota significativa: Los 700 habitantes de Podgora, pueblecito a las puertas de Sarajevo, impidieron la entrada a cualquier político, colocando pancartas con este texto: «¡No vengáis a hacer promesas! Y el domingo no cantéis victoria. Nos estáis mintiendo desde hace años. Ningún partido es bienvenido aquí». El resultado electoral continuará dejando a este país, el más pobre de Europa junto a Albania, sumergido en la inestabilidad. El nacionalista serbobosnio, Milorad Dodik, vencedor de la presidencia del país entre los serbios, un político sin prejuicios, amigo del presidente ruso Vladimir Putin tiene un discurso secesionista que pretende la separación de Bosnia de los territorios habitados por los serbios . Su victoria no es buena para Europa y sí para Putin.
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