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Noticias de politica

01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump se compromete a combatir agresivamente los ciberataques
Donald Trump, el presidente electo de los Estados Unidos, se ha comprometido a combatir los ciberataques nada más llegar a la Casa Blanca, ha asegurado en un comunicado tras reunirse con altos mandos de inteligencia. Documentos desclasificados de la Inteligencia de EE.UU. acusan a Rusia de favorecer al magnate en la elección Pese a reconocer que hubo ataques desde potencias como China o Rusia al Comité Nacional Demócrata, Trump ha negado rotundamente que los «hackeos» hayan influido en el resultado de las elecciones. El presidente electo ha cargado por enésima vez contra los demócratas (todavía en el poder hasta que se lleve a cabo el traspaso oficial de poderes). En este caso, el magnate ha afirmado que están llevando a cabo una «caza de brujas» contra Rusia debido a que se siente «avergonzados» por sus pésimos resultados en las pasadas elecciones. Concretamente, Trump ha arremetido contra las acusaciones que afirman que los altos cargos de Rusia están detrás de una serie de ciberataques sufridos por organismos de Estados Unidos en el año 2016. Según Washington, Moscú intentó interferir en el proceso electoral. Esta idea no es compartida por Trump, quien ha ironizado sobre el tema de la siguiente forma en una entrevista al «The New York Times»: «Han atacado la Casa Blanca. Han atacado el Congreso. Somos como la capital del mundo para los 'hackers'». El magnate neoyorquino ha recordado que China, hace «relativamente poco tiempo», se hizo con las identidades de 20 millones de personas, pero «nadie habla de esto». Las informaciones relativas a Rusia, ha añadido, suponen en realidad «una caza de brujas política» vinculada a los malos resultados electorales. El presidente electo ha puesto en duda la veracidad de las informaciones dadas en las últimas semanas por el Gobierno de Barack Obama argumentando que el Partido Demócrata no ha permitido al FBI acceso directo a los servidores informáticos atacados. «Están muy avergonzados» Trump ha subrayado que a los demócratas «les fue muy mal» en los últimos comicios, con sendas derrotas en la Casa Blanca y el Congreso. «Están muy avergonzados», ha añadido el magnate, que presume de haber ganado en más circunscripciones que Ronald Reagan. Trump, que el 20 de enero tomará posesión del cargo, ha incidido en el contenido de algunos documentos filtrados a raíz de los ciberataques y ha recalcado que ponen de manifiesto prácticas controvertidas por parte de quien fuese su rival demócrata, Hillary Clinton. Según los correos electrónicos que han visto la luz, Clinton recibió por adelantado algunas preguntas que se iban a plantear en uno de los debates televisados. «¿Cómo es que nadie habla de eso?», se ha preguntado Trump.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Reichstag, la huella de la historia democrática de Alemania
Tres veces golpeó el káiser Guillermo I los cimientos del Reichstag en la ceremonia de inauguración de sus obras, el 9 de junio de 1884, y cuenta la leyenda berlinesa que la herramienta se le hizo añicos en las manos al tercer impacto. Al káiser no le gustaba el proyecto de Paul Wallot para el Parlamento y había dado el visto bueno de mala gana a una cúpula más grande que la del Palacio Real y que intuía como una amenaza a la monarquía. En 1894, tras diez años de trabajos de construcción, su nieto Guillermo II, montó en cólera por lo que él consideraba el ?súmmum del mal gusto?. Denominó en público el edificio del parlamento ?Reichsaffenhaus?, que significa casa de los monos del imperio, y prohibió la inscripción de ?Dem Deutschen Volke? (?al pueblo alemán?), que no ocuparía el frontispicio hasta 1916, y desautorizó la cúpula de metal y cristal calculada por el ingeniero civil Hermann Zimmermann. Esta antipatía de la familia imperial hacia el Reichstag no era infundada. El 9 de noviembre de 1918, el diputado Philipp Scheidemann proclamó allí la república y dio inicio con ello una época convulsa que dejaría inconfundibles cicatrices tanto en el edificio como en el alma de Alemania. El 27 de febrero de 1933, un incendio devastador destruyó la sede del Parlamento alemán. El joven holandés Marinus van der Lubbe fue identificado como culpable y detenido, pero los hechos no quedaron nunca del todo aclarados y Hitler aprovechó la confusión para culpar del incendio a sus enemigos políticos y desencadenar una cruel y sistemática persecución. Declaró el estado de emergencia e inició una violenta campaña de represión contra socialdemócratas y comunistas. Poco después, el presidente de la República, Hindenburg, sancionó a solicitud de Hitler de una ley ?para la defensa del pueblo y del estado? por la que quedaron suspendidas las libertades políticas. Era el prólogo del III Reich. Todavía hoy impresionan las fotografías del discurso de Hitler en la tribuna del Reichstag, el 1 de septiembre de 1939, con la cruz gamada al fondo y justificando la invasión a Polonia con la que daría inicio la II Guerra Mundial. "Desde hace años estamos sufriendo bajo la presión de un problema que nos planteó el Dictado de Versalles, y que con su degeneración y sus consecuencias, ha llegado a sernos insoportable. Danzig ha sido y es una ciudad alemana. El Corredor ha sido y es alemán. Danzig fue separada de nosotros. Los polacos se anexionaron el Corredor. Como en todas las regiones alemanas del Este, los habitantes del Corredor han sido maltratados de manera intolerable. En 1919 y 1920, más de un millón de hombres con sangre alemana tuvieron que abandonar su patria. Como siempre, intenté obtener una modificación de este intolerable estado de cosas por medio de proposiciones de revisión pacífica. Es una mentira, cuando en el extranjero se declara que nosotros nos servimos sólo de presiones para obtener nuestras reivindicaciones. En los quince años que precedieron al advenimiento del Nacionalsocialismo al Poder, se habría tenido ocasión de provocar revisiones por procedimientos de libre conciliación. Pero, no se hizo nada", fueron sus argumentos. Solo tras 60 millones de muertes y después de que el Ejército Rojo difundiera la mítica fotografía de sus soldados clavando la bandera en el Reichstag, pudo darse por terminada la guerra. Los bombardeos aliados dejaron seriamente dañado el edificio y la partición de la ciudad lo abandonó directamente junto al Muro de Berlín, en la denominada ?área de la muerte?, una zona militarizada e intransitable, mientras la actividad parlamentaria de la República Federal alemana se trasladaba a Bonn. Las autoridades se limitaron a dinamitar los restos de la cúpula en 1954 para evitar derrumbes y desgracias, y a apuntalar y techar para que la lluvia y la nieve no terminasen en ruina completa. En 1961 y 1971, el arquitecto Paul Baumgarten dirigió dignamente unos trabajos de conservación que, sin embargo, solamente podrían ser retomados tras la reunificación. Si hay una imagen que los alemanes asocian de corazón al Reichstag y que les ha permitido reconciliarse con él, esa es la del canciller Helmut Kohl, llorando ante una multitud en la celebración, el 3 de octubre de 1990, de la reunificación de Alemania. De inmediato la Cámara Baja decidió volver a utilizar el edificio como sede del Parlamento y se abrió el concurso público para su definitiva restauración, un caramelo para los 80 equipos arquitectónicos que se presentaron, debido al carácter simbólico del edificio. Este es el momento en el que el talento español dejó, aunque indirectamente, su sello en la magnificencia del Reichstag. La cúpula en cuestión tiene un diámetro de cuarenta metros, una altura de veintitrés metros y medio y un peso de ochocientas toneladas soportadas por doce columnas de hormigón armado. El caparazón está compuesto por veinticuatro perfiles de acero a intervalos de quince grados y cubierto por más de tres mil metros cuadrados de cristal. En su interior, un cono invertido que parte desde la base, culmina en un círculo de dos metros y medio que corona la sala de plenos, dotándola de luz natural indirecta. El aire usado es canalizado por dentro del embudo y expulsado al exterior por medio de una abertura en lo alto de la cúpula. El sistema de calefacción y suministro energético del edificio es una combinación de energía solar, utilización de reservas de agua para calentar o enfriar el edificio y de ventilación mecánica, de forma que es autosuficiente en un 82% e incluso suple de energía a otros edificios públicos vecinos, convirtiéndose en un ejemplo de arquitectura sostenible. Desde 1999, el edificio vuelve a ser sede de la Cámara Baja del Parlamento alemán y hoy en día es el segundo edificio más visitado de Alemania, solo por detrás de la Catedral de Colonia. Fue icono mundial en 1995, cuando el artista Christo y su esposa Jeanne-Claude realizaron la obra ?Wrapped Reichstag?, que consistió en envolver el todo el edificio con una gigantesca tela plateada durante dos semanas. Y en sus pasillos ha hecho historia de la República federal de Alemania uno de los ujieres que, vestidos de frac, se encargan del estricto protocolo de la sala de plenos. Hijo de murcianos que emigraron a Alemania en 1967, cuando él tenía solo tres años, fue el primer no alemán en acceder al estatus de funcionario del Estado en 1997 y desempeña su labor desde entonces en el Reichstag. Su nombre es José Cases, pero la comunidad española en Berlín lo conoce como ?Pepito Bundestag?.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump reconoce el «hackeo» pero niega que Rusia le ayudase a ganar las elecciones en EE.UU.
El choque entre los servicios secretos estadounidenses y el presidente electo, Donald Trump, por el caso del espionaje electoral ruso, vivió ayer un nuevo capítulo, en el que ambas partes intentaron -en vano-limar asperezas durante una reunión en la Trump Tower. Aunque los precedentes no ayudaban. Primero, por la comprensible dificultad para la cúpula del espionaje de sostener ante el presidente electo que su homólogo de Rusia le había ayudado a vencer, algo que Trump se niega admitir, por mucha simpatía mutua que hayan exhibido ambos interesadamente. Además, el director de la Inteligencia Nacional, James R. Clapper, llegaba al encuentro como cargo potencialmente destituido, según se había conocido la noche anterior, después de haber acusado a Trump de «desprecio» por cuestionar a los servicios secretos de su país. Resultado del juego de filtraciones previas que añadían tensión a la cita, «The Washington Post» desveló horas antes que espías norteamericanos habían detectado en una escucha a altos cargos del Gobierno ruso celebrando la victoria electoral de Donald Trump, poco después de producirse. Asimismo, las escuchas aportan una satisfacción propia por el resultado de sus acciones. Es el principal argumento de la cúpula de los servicios secretos para probar el intento de Putin de influir en la elección, recogido en el informe que los responsables del espionaje entregaron ayer a Trump. Al término de la reunión, el futuro presidente afirmó que esta fue «constructiva», pero siguió en sus trece al señalar que los ataques informáticos no tuvieron «ningún efecto» en la elección. Trump prometió asimismo que en un plazo de noventa días tras su toma de posesión elaborará un plan para combatir la piratería informática. En el documento de 50 páginas que los servicios secretos han asumido de forma consensuada, se señala la «alta probabilidad» de la participación directa e intencionada de Moscú, y se detallan algunos nombres de los altos cargos del Gobierno ruso a quienes se escuchó felicitarse por la victoria de Trump. Los servicios secretos añaden su convicción de que estaban al tanto de los ciberataques que se habían producido durante la campaña. En el más importante, los piratas informáticos accedieron a los servidores del Partido Demócrata y sustrajeron numerosos correos electrónicos y documentos, incluidos los de John Podesta, el jefe de la campaña de Hillary Clinton. Posteriormente, WikiLeaks difundió su contenido para perjudicar a la candidata demócrata. Para el espionaje estadounidense, «acciones de este calibre no pudieron tener lugar sin la aprobación el presidente de Rusia». Los servicios secretos incluyen nombres de los autores de los ciberataques, según «The Washington Post». También consta que las operaciones de los hackers fueron sólo una de las vías utilizadas por Rusia para desestabilizar la elección, a la que añadieron otras, como la utilización de páginas web para distribuir noticias falsas. Pero el presidente electo insiste en mostrar su escepticismo, cuando no su rechazo. En unas declaraciones a «The New York Times» realizadas justo antes de la reunión, Trump tachó la acusación a Putin de «caza de brujas política». Horas antes, en su cuenta de Twitter, sembraba nuevas dudas preguntando «cómo están tan seguros de que se hackearon los servidores, si nunca pidieron examinarlos».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Mário Soares, el político más popular de la democracia portuguesa
Tras toda una vida dedicada al socialismo y a la lucha por la democracia, Mário Soares, fallecido hoy a los 92 años, deja tras de sí un legado que le convierte en una de las personalidades políticas más populares de Portugal. Tres veces primer ministro y dos veces presidente de Portugal, Soares es admirado por figuras de todo el espectro político luso y consiguió alcanzar un éxito durante su extensa carrera que fue envidiado incluso por los adversarios que se cruzaron en su camino. Mário Alberto Nobre Lopes Soares nació el 7 de diciembre de 1924 en Lisboa, hijo de una profesora y un antiguo sacerdote y pedagogo que le infundió desde muy joven la curiosidad por la política. Aunque llegó a estar afiliado al Partido Comunista Portugués (PCP), abandonó esta formación en 1951 y se convirtió en una de las figuras clave de la oposición a la dictadura de António de Oliveira Salazar (1926-1974) durante las últimas décadas del régimen. Ya casado con Maria Barroso, con quien tuvo dos hijos, su desafío al salazarismo le llevó a pasar tres años en prisión y a ser deportado a Santo Tomé y Príncipe -en aquel momento colonia de Portugal-, aunque finalmente consiguió que le concedieran el exilio y se trasladó a Francia. En 1973, en la clandestinidad, dejó grabado su nombre en la historia al fundar el Partido Socialista (PS) junto a otros militantes portugueses en la ciudad alemana de Bad Münstereifel y convertirse en el primer secretario general de la formación, cargo que desempeñó hasta 1986. Soares, jurista de profesión, no volvió a Portugal hasta después de la Revolución de los Claveles, el 25 de abril de 1974, ya como líder socialista, lo que le llevó a encumbrarse como una de las principales figuras de la transición a la democracia. Tras formar parte del Gobierno provisional y de la Asamblea encargada de elaborar la Constitución, venció las primeras legislativas del país en 1976 y fue nombrado primer ministro. En 1978, tras unas nuevas elecciones, reeditó su victoria y encabezó una nueva legislatura, pero ese mismo año dejó el cargo después de que el Parlamento le retirase el apoyo en medio de una crisis económica. Soares volvió a encabezar el Gobierno en 1983, cuando se convirtió en el primer y hasta el momento único primer ministro del país en liderar un Ejecutivo de coalición entre el PS y el conservador Partido Social Demócrata (PSD), las dos formaciones que acostumbran a turnarse en el poder. Adhesión a la CEE Durante esa legislatura, Soares volvió a ser protagonista de uno de los momentos clave de la democracia lusa al firmar la adhesión de Portugal a la entonces Comunidad Económica Europea (CEE), en una ceremonia que se celebró en el Monasterio de los Jerónimos el 12 de junio de 1985. Tras abandonar el Gobierno, el socialista se impuso al conservador Diogo Freitas do Amaral en las presidenciales de 1986 después de una reñida campaña, recordada por el curioso eslogan «Soares é fixe» («Soares es guay»). Cinco años más tarde, y lejos de haber perdido su popularidad tras tanto tiempo en primera línea política, fue reelegido con una aplastante victoria electoral y mayoría absoluta en todo el país. Tras una década en la Presidencia, el periodo máximo que contempla la Carta Magna lusa, Soares se retiró de la política activa durante un tiempo, aunque no tardó en regresar. Fue eurodiputado entre 1999 y 2004 y compitió por llegar a presidir el Parlamento Europeo (PE), pero perdió las elecciones frente a la conservadora Nicole Fontaine. La admiración que existe en el país por Soares quedó patente en la celebración de su 80 cumpleaños, cuando consiguió llenar la principal sala del Centro de Congresos de Lisboa con centenares de personas de todas las ideologías políticas. En 2006, con 81 años y cuando ya había anunciado su retirada de la política, sorprendió al país presentándose por tercera vez a unas presidenciales, las primeras y únicas que perdió: quedó tercero, muy por detrás del ganador, el conservador Aníbal Cavaco Silva. Durante las últimas décadas, el histórico dirigente socialista se convirtió en un líder de opinión en el país gracias a la Fundación que lleva su nombre y participando, aunque cada vez con menos frecuencia debido a la edad, en tertulias y conferencias. Su última aparición pública se produjo el pasado 28 de septiembre, en un homenaje a su esposa Maria Barroso, fallecida en julio de 2015. Licenciado en Ciencias Histórico-Filosóficas y en Derecho por la Universidad de Lisboa, Soares también deja una extensa bibliografía y decenas de galardones, entre los que destaca un Premio Europeo Robert Schumann (1987) y un premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional (1995).
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Muere el expresidente Mário Soares, clave en la transición de Portugal
El histórico dirigente socialista portugués Mário Soares falleció este sábado 7 de enero en el Hospital de la Cruz Roja de Lisboa, justo un mes después de cumplir 92 años. El fundador del Partido Socialista en 1973 y artífice de la transición democrática del país vecino, una vez consumada la Revolución de los Claveles, deja un gran vacío en la política del país vecino. Su figura personifica el significado de la palabra 'consenso' al otro lado de la frontera, especialmente desde que condujo a Portugal hacia la integración en Europa, al mismo tiempo que Felipe González ejercía un papel similar en España. El ex primer ministro y ex presidente de la República había ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos del centro hospitalario del barrio de Benfica el pasado 13 de diciembre, en vista de que mostraba síntomas de pérdida de la consciencia y apenas reaccionaba a los estímulos externos. Transcurridos únicamente tres días, registró una ligera mejoría dentro del pronóstico reservado, pero los tímidos avances no duraron más que 24 horas. A partir de ese momento, el agravamiento de su salud no dejó de sufrir un carácter progresivo, lo que llevó al presidente Marcelo Rebelo de Sousa y al primer ministro, António Costa, a apresurarse a visitarlo. Un equipo clínico estuvo pendiente de su evolución a lo largo de los últimos días, ya que su estado crítico no hacía más que empeorar. Soares no dejó de permanecer en activo incluso con una edad avanzada, consagrado con especial ilusión a la Fundación que lleva su nombre. Un espacio de diálogo y debate justo enfrente de la Asamblea de la República, es decir, una ubicación emblemática de su compromiso con los valores democráticos y de equilibrio. Don Mário vivió en su propia carne la persecución por parte de la policía política de la dictadura de Salazar y tuvo que exiliarse a Francia. No pudo regresar a su tierra hasta pocos días después de la caída del régimen, en una fecha icónica: el 1 de mayo de 1974. Los claveles rojos del 25 de abril volvieron a las calles para que una multitud le recibiese en la céntrica Avenida da Liberdade. Unos recuerdos imborrables para miles de ciudadanos lusos, que lo encumbraron desde entonces como uno de los mandatarios más queridos de la historia de Portugal. Sí, porque fue muy apreciado como primer ministro (en dos fases, 1976-78 y 1983-85) e igualmente como un presidente ejemplar entre 1986 y 1996. Desde entonces, su figura era sinónimo de consenso en un país necesitado siempre de tal equilibrio.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
María Corina Machado insta a destituir a Nicolás Maduro por abandono del cargo
Quedan apenas unas horas para cambiar el rumbo de Venezuela. Si la Asamblea Nacional no toma una decisión urgente antes del martes 10 de enero entonces dejaría la puerta abierta para que el vicepresidente Tareck El Aissami asuma la Presidencia de la República hasta finalizar el mandato de Nicolás Maduro en diciembre del 2018. La ex diputada y coordinadora del partido Vente Venezuela, María Corina Machado, ha exhortado al parlamento a tomar una decisión con urgencia contra reloj. «La Asamblea Nacional (AN) tiene una oportunidad histórica y el deber de cumplir con el mandato dado por los venezolanos. Urge declarar el abandono del cargo por parte de Nicolás Maduro antes del 10 de enero y designar al nuevo CNE [Consejo Nacional Electoral] para iniciar el camino de la reconstrucción nacional; le quedan horas para hacerlo», dijo Machado. La dirigente aseguró que respalda la decisión del nuevo presidente de la AN, Julio Borges, respecto a acordar el abandono del cargo por parte de Maduro, pero insistió en que sólo tendrá sentido si se hace antes del 10 de enero, «porque de lo contrario sería quitar a Maduro para poner a Tareck El Aissami, el nuevo vicepresidente». Este jueves el nuevo presidente del parlamento, diputado Julio Borges, coordinador de Primero Justicia, al tomar posesión del cargo, anunció que en los próximos días se va a declarar el abandono del cargo de Maduro pero no aclaró qué día cuando el tiempo termina según la Constitución ni qué alternativa propone. Machado recordó que, según la Constitución Nacional, si se cumplen cuatro años del período presidencial, el 10 de enero, asumiría el Vicepresidente de la República en caso de declararse la falta absoluta del Primer Mandatario. «Si Maduro es destituido antes del martes, habrá elecciones presidenciales en treinta días. Eso es lo que toda Venezuela pide», sostuvo. Frente a esa posibilidad, Machado consideró que la AN debe proceder de inmediato a designar a los cinco rectores del CNE, conforme a los términos establecidos en la Constitución Nacional, y estos deberán, a su vez, convocar dichas elecciones. Pero el vicepresidente recién designado, Tareck El Aissami, dijo que no reconoce la validez de la Asamblea Nacional por haber desacatado al Tribunal Supremo de Justicia. El diputado chavista Héctor Rodríguez también solicitó al Supremo la anulación de la nueva directiva parlamentaria presidida por Borges. Así las cosas. La confrontación entre el Ejecutivo y el Legislativo va por segundo año consecutivo. También la incertidumbre política y de cómo se va a desarrollar la hoja de ruta para destituir a Maduro.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Pyongyang aspira a tener listo un misil intercontinental a finales de 2017
El régimen norcoreano aspira a completar el desarrollo de un misil balístico intercontinental (ICBM) a finales de 2017 o principios de 2018, ha revelado un exdiplomático norcoreano refugiado en Corea del Sur en una entrevista con la agencia Yonhap. «Corea del Norte se ha fijado el objetivo de desarrollar armas nucleares miniaturizadas que encajen en un misil capaz de alcanzar Estados Unidos para finales de 2017 o principios de 2018», ha desvelado Thae Yong-ho, exnúmero dos de la embajada del régimen en Reino Unido que desertó en verano al Sur con su mujer y sus dos hijos. La elección del momento no sería aleatoria, «ya que (Corea del Norte) tiene en cuenta las transiciones políticas en Corea del Sur y EE.UU.», ha explicado Thae a la agencia de noticias surcoreana. Pyongyang ultima los preparativos para lanzar otro proyectil de estas características, tal y como expuso el líder norcoreano, Kim Jong-un, en su discurso de Año Nuevo, en el que aseguró que su país se encuentra «en la fase final de los preparativos para ensayar el lanzamiento de un misil balístico intercontinental». El exdiplomático considera que el mensaje de Kim pretende exponer las capacidades armamentísticas de Pyongyang con el objetivo de establecer las condiciones bajo las que podría darse un diálogo con Seúl y Washington. Corea del Norte, que ya ha lanzado proyectiles de este tipo en seis ocasiones, está inmerso en el desarrollo del KN-08, un misil balístico diseñado para ser disparado desde una plataforma móvil que podría tener un alcance de 13.000 kilómetros, suficiente para llegar al país norteamericano. El régimen liderado por Kim asegura que emplea los proyectiles para poner en órbita satélites de observación, pero, dado que estos cohetes emplean la misma tecnología que un misil ICBM, la ONU cree que se trata de pruebas armamentísticas encubiertas, prohibidas para Pyongyang en virtud de sus resoluciones y sanciones. Pyongyang realizó dos ensayos nucleares en 2016 -que siguieron a los perpetrados en 2006, 2009 y 2013-, lanzó más de 20 misiles de medio alcance -incluidos los Musudan y los lanzados desde un submarino- y aseguró ser capaz de fabricar una ojiva nuclear tan pequeña como para montarla en la cabeza de un misil, algo sobre lo que los expertos dudan. Desde que Thae desertó a Corea del Sur el pasado mes de julio ha emprendido actividades públicas y ha mostrado su voluntad de incluso viajar a Estados Unidos para hablar de las «verdaderas intenciones» del desarrollo nuclear en Corea del Norte.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Mário Soares, gran amigo de España
«He recibido con gran tristeza y consternación la noticia del fallecimiento del presidente Soares, y quiero haceros llegar en mi nombre, en el del Gobierno y el pueblo españoles, mi más profundo sentimiento de pesar». Las sentidas palabras del Rey Felipe llegaron en un telegrama urgente al presidente de la República de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa. Un mensaje que se hizo eco de su inmenso legado político y de su estrecha relación con España, encarnada durante años en la amistad con Don Juan de Borbón y con Don Juan Carlos, heredada por el actual monarca desde que ejercía como príncipe. Así fue, pues se sumó también la sintonía que Mário Soares desarrolló al lado de Felipe González en los años de esplendor del socialismo en el sur de Europa. Ambos líderes se dieron la mano para que sus respectivos países pudieran converger con la UE y abrazar posteriormente la zona euro. Galería de imágenes Vea la galería completa (9 imágenes) Pero su apuesta por los valores de consenso le hizo poner en pie unos excelentes vínculos con Manuel Fraga y con José María Aznar. «Yo siempre fui un amigo preferencial de España. Tengo una gran consideración por Felipe González y también por Zapatero. Manifiesto igualmente un gran aprecio y amistad por el R ey Don Juan Carlos, con quien tuve un contacto regular cuando fui jefe del Estado, sin olvidar mi gran relación con Don Juan», declaró el propio Soares a este periódico en 2006. Fue antes de expresar: «Soy uno de los pocos portugueses que no tienen miedo a España. Hay muchos prejuicios todavía en relación con España. Si en una empresa entra capital español? cuidado, es una amenaza; si es francés o de cualquier otro país, nadie dice nada». Las directrices políticas de Mário Soares en el Portugal que despertaba a la democracia un año antes que España sirvieron como un espejo para que la Transición desembocara en todo un éxito, más allá de uno u otro signo ideológico.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Eficacia y error en la lucha contra el yihadismo
Como ha ocurrido en otros atentados terroristas recientes, tras el último perpetrado en Berlín de nuevo se ha criticado a la Policía, repitiéndose que el sospechoso también estuvo bajo vigilancia. Cuando el terror golpea es recurrente que se tome a los servicios de inteligencia e información como «chivo expiatorio» en una suerte de búsqueda de responsables que apacigüe a sociedades necesitadas de seguridad ante una amenaza previsible en su determinación de atentar, pero imprevisible sobre el lugar y el método exacto. También suele denunciarse la falta de cooperación entre policías europeas, induciendo en ocasiones a confundir al único culpable del atentado, el terrorista, con quienes intentan evitarlo. Cuando esto sucede suelen subestimarse las enormes dificultades con las que estos servicios se topan al confrontar una compleja amenaza terrorista definida por su carácter multiforme y transnacional. Por un lado, no son solo grupos terroristas como Daesh y Al Qaeda los que nos amenazan, sino también individuos inspirados en ellos, algunos autorradicalizados, y células con distintos grados de vinculación con aquellos. La transnacionalidad del fenómeno acrecienta su complejidad, obligando a una coordinación y cooperación nada sencilla entre agencias de seguridad nacionales e internacionales. Peligrosa «moda» Además, el terrorismo yihadista se ha convertido en una peligrosa «moda» para un segmento de población que considera atractivo perpetrar brutales crímenes. En esas circunstancias no es sencillo impedir ataques sorpresa cuando precisamente el objetivo del terrorista es sorprender a sociedades abiertas que por su carácter democrático son vulnerables. Por tanto, la materialización de atentados no es necesariamente consecuencia de fallos de inteligencia que, en ocasiones, también se producen. La respuesta policial al terrorismo yihadista exige ingentes recursos humanos y materiales, anticipación, dinamismo, formación constante, mejoras tecnológicas, captación y tratamiento de fuentes humanas, coordinación, y estructuras que son susceptibles de mejora para sortear obstáculos en ocasiones determinantes en el éxito o fracaso de la acción contraterrorista. Pero también requiere sociedades y políticos concienciados y responsables. Guerra de competencia La inteligencia es un bien preciado difícil de compartir que solo debe intercambiarse si existen marcos normativos y operativos adecuados. En una Unión Europea que carece de una «unión» como tal en el ámbito de la seguridad, la cooperación en tan sensible cuestión es limitada, aunque no inexistente. En España las agencias de seguridad actúan en un contexto generador de competencia que en ocasiones perjudica la colaboración y favorece el solapamiento, lastrando así su eficacia. Lógico es, por tanto, que se reproduzcan esas constricciones en la cooperación internacional entre estados, pese a lo cual también se desarrollan eficaces operaciones conjuntas y de colaboración. Estos déficits estructurales solo podrían reducirse si realmente existiera una voluntad política guiada por el criterio técnico de los expertos que a diario se enfrentan al fenómeno. Asimismo, debemos ser conscientes de los constreñimientos legales de sistemas que algunos consideran excesivamente garantistas y otros, en cambio, represivos. Es significativo el creciente número de detenciones relacionadas con el terrorismo yihadista, pero también el de no condenas. España es uno de los países, junto con Reino Unido, con índices de absolución más elevados, lo que obliga a subrayar las dificultades para juzgar este tipo de delitos, con juicios orales que a veces descansan sobre pruebas indiciarias que requieren una mayor construcción. De manera incongruente algunos se escandalizan de que sospechosos de cometer atentados hayan sido objeto de vigilancia policial, mientras critican la prevención antiterrorista cuando se instruyen casos basados en pruebas indiciarias. El profesional puede tener la convicción de que un individuo constituye un peligro potencial, pero si el periodo de investigación no coincide con la actividad delictiva, no dispondrá de autorización judicial para prolongar eternamente su investigación. En otras ocasiones se obtiene inteligencia sobre individuos con ideas radicales, aparentemente dispuestos a cometer actos terroristas, pero se carece de pruebas de cargo que evidencien de manera irrefutable que está ya involucrado en perpetrarlos. Es materialmente imposible mantener bajo estrecha vigilancia a los centenares de personas que hoy expresan esos discursos radicales y que, en consecuencia, son susceptibles de pasar a la acción súbitamente si obtienen recursos que hoy se han simplificado al recurrirse a vehículos, cuchillos y otros medios diferentes a las tradicionales armas de fuego o explosivos. Los dispositivos de seguimiento reales nada tienen que ver con los del cine: se precisan inmensos recursos. En las investigaciones la existencia de una finalidad terrorista es susceptible de interpretación requiriendo siempre un control judicial, quedando todo ello determinado por premisas judiciales, y políticas, que están variando, aunque no al ritmo que exigen algunos profesionales. Hace unos meses el Tribunal Supremo resolvió que «la seguridad nacional» debía anteponerse a los derechos individuales de los sospechosos de islamismo radical al evaluarse solicitudes de nacionalidad, residencia o asilo. Por fin, Policía, Guardia Civil y CNI, obtenían respaldo para no hacer públicos detalles de sus investigaciones. «Dada la naturaleza de las investigaciones -prevención del terrorismo yihadista- difícilmente puede exigirse a dichos informes datos ampliatorios o una mayor concreción que no comprometan la actuación de prevención antiterrorista», afirmó el Supremo en una relevante sentencia cuestionada, sin embargo, por algunos. También hay divergencias sobre el encriptamiento de aplicaciones de mensajería y el bloqueo con clave de teléfonos móviles que dificultan determinadas investigaciones y que llevan a expertos policiales y fiscales a concluir que la inviolabilidad de las comunicaciones no puede ser un derecho absoluto. El triunfo o fracaso de una investigación depende en última instancia del factor humano. Son los seres humanos los que toman decisiones, los actores determinantes. Esas decisiones están condicionadas por múltiples variables. Optar por una Europa sin fronteras interiores y permeables desde el exterior condiciona el trabajo policial, así como la masiva llegada de inmigrantes que desbordan a la Policía alemana, o las trabas administrativas que impiden deportaciones necesarias por motivos de seguridad. También es relevante la politización de la inteligencia que afecta a la percepción del trabajo policial. Es frecuente escuchar a dirigentes políticos promocionar su gestión aludiendo al alto número de detenciones y a la ausencia de atentados desde 2004. Se ha llegado a decir que España lidera la lucha contra el yihadismo en Europa precisamente por ello. Peligrosa simplificación que mide la eficacia policial con indicadores que no son los únicos con los que esta debe evaluarse. Podemos ser víctima de un atentado que, si se materializara, no debería mermar la confianza en la Policía como ahora se hace con la alemana. Hace tan solo unas semanas, Alemania prohibió un grupo salafista relacionado con Daesh gracias a las investigaciones. En junio, se desmanteló una célula que planeaba una masacre en Dusseldorf. En 2010 tuvo lugar un gran proceso judicial en el país contra otra célula acusada de planear asesinatos masivos. Nuestros servicios policiales pueden errar, pero la causa de un atentado no siempre está en el hipotético error de quienes evitan numerosos crímenes. ROGELIO ALONSO ES DIRECTOR DEL MÁSTER EN ANÁLISIS Y PREVENCIÓN DEL TERRORISMO URJC
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El presidente saliente de EE.UU. aspira a ser modelo para los «jóvenes progresistas»
Estados Unidos respeta, aprovecha y valora a sus expresidentes. Incluso cuando su salida del poder es contestada y las encuestas ofrecen el sombrío panorama a alguien que estuvo menos a la altura de lo que esperaba la opinión pública. Ocurrió recientemente con George W. Bush, quien apenas alcanzaba el 30 por ciento de aprobación al dejar la Casa Blanca. Su impecable traspaso de poderes a Obama y su carácter amistoso sirvieron al menos para paliar algo su deteriorada imagen. Aunque su contribución como expresidente haya sido después muy modesta. Fue Herbert Clark Hoover (1929-33) la primera gran referencia de un presidente mal valorado durante su gestión que después es capaz de recomponer su imagen. Con una notable proyección personal y política, que atesoró con destacados servicios a otros presidentes, sobre todo en política exterior, Hoover está considerado el creador de lo que hoy se conoce como «etapa pospresidencial», en la que todos aquellos que dejan la Casa Blanca ponen su experiencia al servicio de su país. Aunque en ocasiones algunos lo aprovechen también en su propio beneficio. Con una valoración claramente superior, por encima del 50 por ciento, el presidente número 44 de Estados Unidos, Barack Obama (2009-2017), conformará con otros cuatro el mayor número de expresidentes vivos de la historia: cinco. Las prioridades Barack Obama creía tenerlo todo atado y bien atado, pero la política es imprevisible. Su plan de dejar los ocho años de legado político en manos de la finalmente derrotada Hillary Clinton se fue el traste en la pasada elección, y con él los primeros años de tranquilidad que había imaginado. «Mi intención es dormir y disfrutar con mi mujer de unas plácidas vacaciones», había confesado días antes de uno de los peores días electorales para la causa demócrata. Se tome o no esas vacaciones, Obama empezó a ser consciente el 9 de noviembre de que su etapa pospresidencial, esa que se aprovecha para saborear su gran carencia, el tiempo, va a estar mucho más ligada al activismo político de lo que esperaba. Llamado a reconstruir la depauperada estructura de poder demócrata, el presidente saliente confiesa que sus prioridades están en los «milennials», como se conoce a los nacidos a partir de 1980, las nuevas generaciones de veinte y treinta años. Obama quiere centrar su trabajo, y el de la fundación que llevará su nombre, en los futuros líderes, a quienes «les veo llenos de talento e idealismo». Y se compromete a que su futuro centro presidencial «sea un mecanismo de desarrollo» de esas virtudes. En sus primeros años después de la presidencia, Barack Obama y la todavía Primera Dama, Michelle, van a ser coherentes con el proyecto de familia en el que siempre han creído. La familia permanecerá dos años en Washington DC, a la espera de que su hija menor, Sasha, termine los estudios de instituto, que imparte en el Sidwell Friends School. Un tiempo en el que la mayor, Malia, acudirá a la universidad. En este tiempo, los Obama vivirán en la elitista zona de Kalorama, al norte de Washington DC, donde curiosamente tendrán como vecinos al matrimonio formado por Ivanka Trump, la hija mayor del nuevo presidente, y su marido, el promotor inmobiliario Jared Kushner. Pasados los dos años, el matrimonio Obama se trasladará a su Chicago natal, donde ya han anunciado que quieren vivir. La labor que emprenderá en unos días el presidente Obama estará muy pegado al día a día demócrata por necesidades del guión, pero también empezará a volcarse con el futuro proyecto de preservar ocho años de obra al frente de la presidencia de Estados Unidos. Para ello, está a punto de empezar la construcción del Centro Presidencial Barack Obama, que por elección personal se instalará en el campus de la Universidad de Chicago, en el multicultural barrio de South Side. Su apertura está prevista para 2021. Dotada de una biblioteca y un museo, como corresponde a los centros que se dedican a los expresidentes, la designación de su director general, David Simas, da una idea muy aproximada de lo que Obama pretende que sea el centro. La Fundación Experto en demoscopias y campañas electorales, Simas fue además director de Proyección y Estrategia Política en la Casa Blanca con el presidente ahora saliente. Es evidente que Obama no ha pensado en el futuro centro como un mausoleo político, sino más bien como una institución que promueva y difunda ideas, con la suficiente eficacia, y que forje nuevos responsables políticos. En sus propias palabras, «un lugar que dé cabida a las nuevas voces que un día dirigirán el país». Anthony Clark, autor de «La Última Campaña: Cómo los Presidentes Reescriben la Historia», sitúa la labor pospresidencial de Obama más cerca de la labor del centro de Ronald Reagan que del de Jimmy Carter, y lo argumenta de esta manera: «Antes de la elección presidencial, mi idea era que invertiría más tiempo en la fundación que en la biblioteca, pero ahora veo la tarea más cercana a la del Centro Presidencial Ronald Reagan, que es el altar al que las nuevas estrellas conservadoras deben acudir para ser bautizadas». En la práctica, la realidad ha querido que Obama pueda ser la gran referencia demócrata de las próximas décadas. Bien por su estimable tirón personal o porque la referencia anterior estaba llamada a cubrir muchas menos expectativas, la realidad es que la Fundación Obama ha mostrado una salud de hierro a la hora de recaudar fondos, lo que le augura una labor destacada. Entre 2014 y 2015, ha acumulado más de siete millones de dólares, frente al apenas medio millón que había logrado recaudar Bush cuando terminó su mandato en 2009.