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Noticias de politica migratoria

04-02-2019 | Fuente: elpais.com
La ley de Salvini
El desalojo del segundo mayor centro de acogida de migrantes de Italia es la primera medida del decreto de seguridad en el que el viceprimer ministro de basará su política migratoria
12-11-2018 | Fuente: abc.es
Seehofer dejará la dirección de la CSU, pero seguirá como ministro de Interior
El ministro de Interior alemán, Horst Seehofer, confirmó este lunes que no tiene intención alguna de dimitir de su cargo, a pesar de su decisión de dejar en 2019 la dirección de su partido, la CSU, rama bávara de los conservadores alemanes. «Está decidido -dijo- la fecha se anunciará esta semana, pero no tendrá influencia en mi función como responsable de la cartera de Interior». Seehofer logra así retrasar de nuevo su salida del Gobierno, pactada entre los partidos de la Gran Coalición, pero que él quiere a toda costa aplazar lo máximo posible. «Es una cuestión personal, su enfrentamiento con la canciller», explicaban anoche fuentes de su propio partido, «está empeñado en sobrevivir a Merkel cueste lo que cueste, aunque sea solo por unos días». Presiones para que renuncie A sus 69 años, las presiones de la CSU sobre Seehofer para que presente su dimisión se han ido intensificando durante los últimos meses. El actual presidente de Baviera, Markus Söder, considera al ministro culpable de los pésimos resultados electorales regionales, por los pulsos que ha mantenido dentro de gobierno con Merkel y que han decepcionado a muchos votantes conservadores. Su férrea oposición a la política migratoria de Merkel estuvo a punto, incluso, de acabar con el Ejecutivo y forzar la convocatoria de elecciones generales de nuevo, ha restado credibilidad a la Gran Coalición y no ha servido de gran ayuda para frenar al parido antieuropeo y antiextranjeros Alternativa para Alemania (AfD). Ahora, mientras su nombre se suma a la lista de muertos políticos vivientes en el gobierno de Berlín, la CSU se apresta a convocar a principios de año un congreso al que llegará como favorito Markus Söder, de 51 años y acérrimo enemigo de Seehofer.
12-11-2018 | Fuente: abc.es
Muni Jensen: «Donald Trump tiene las siete vidas de un gato»
La asociación bilbaína Mujer Siglo XXI rindió homenaje el pasado jueves al reputado periodista Manuel Erice, corresponsal de ABC en Washington, que falleció a causa de un cáncer. Un acto que contó con la participación especial de la analista política Muni Jensen (Cali, Colombia), quien colaboró con el navarro en la redacción del libro «Trump. El triunfo del showman». Una jornada muy emotiva por la todavía cercana fecha de la muerte de Manuel Erice. Sin duda fue un día completamente agridulce, lleno de recuerdos, porque además hacía exactamente dos años que empezamos a escribir nuestro libro. Vivimos una gran historia juntos que empezó después de la trasnochada victoria de Trump y que terminó de forma maratoniana la jornada de su toma de posesión. ¿Cómo recuerda esa etapa de colaboración con Erice? Nunca me daba tregua (ríe). Una vez tuve que viajar por trabajo a Cartagena (Colombia) con mi jefe, una jornada larguísima que duró hasta la noche, y cuando llamé a Manuel para decirle que no podía más me dijo: «Ok, allá va el capítulo siete, revísalo tranquila que el ocho no lo tienes que revisar». Teníamos unos horarios de locura, terminábamos a las tres o las cuatro de la mañana. Además lo teníamos que escribir en mi casa porque yo tengo dos hijos adolescentes y necesitaba estar con ellos. Así que él llegaba todas las mañanas a la misma hora en traje y con maletín, muy elegante. «Trump, el triunfo del showman» se convirtió en todo un éxito de ventas. La sombra del magnate continúa siendo alargada. Es impresionante, porque cuando lo escribimos nunca pensamos que sería un libro de futuro. Era un libro periodístico que se tenía que escribir y consumir rápido. Pero sigue teniendo vigencia gracias también a la enorme consistencia de Donald Trump después de dos años como presidente. Esta misma semana, los demócratas tomaron la Cámara de Representantes. ¿Fue una sorpresa? No creo que haya habido grandes sorpresas en estas últimas elecciones. Estaba escrito que la Cámara iba a pasar al partido demócrata no solamente por Trump, sino porque es una especie de fórmula que ocurre y siempre. Se produce un cambio. Fue por esta razón por la que creo que Trump se enfocó sobre todo en el Senado, con lo cual ha cantado victoria. Hay representantes homosexuales, musulmanes y muchas más mujeres. Hay quienes catalogan estas elecciones de históricas. Tienen elementos históricos que son consecuencia de los cambios demográficos que se han producido en la sociedad estadounidense. Afortunadamente estos cambios se han visto representados en el Congreso. Hay más mujeres, aunque 79 en una cámara de 435 personas me siguen pareciendo pocas. Llama también la atención que solo dos sean republicanas. También hay 40 mujeres de color, musulmanas, una lesbiana, gente joven. Hay que seguir con atención a Alexandra Ocasio-Cortez, que ha sido una revelación por haber derrocado a un congresista muy querido en Nueva York como Joe Crowley. ¿Qué consecuencias políticas pueden tener el resultado de estas elecciones? Creo que lo más importante que hay que resaltar es el hecho de que se abre una puerta para iniciar no una, sino varias investigaciones contra Donald Trump. Sobre la trama rusa, sus finanzas, los motivos por los que cesó a James Comey, el director del FBI. Hay rumores de que se van a poner en marcha estas iniciativas de juicio político en el 2019. ¿Cree que ha podido comenzar el declive del Gobierno de Trump? Donald Trump tiene las siete vidas de un gato, siempre que está a punto de caer derrotado resucita. Tiene una gran capacidad para generar miedo cuando es necesario buscar alianzas. Como no tiene límites, tiene una enorme flexibilidad para distorsionar una noticia o crear una tormenta cuando una cuestión le incomoda. La campaña electoral en EE.UU. comenzó el pasado miércoles. ¿Cuáles cree que serán las claves? Hay algunas incógnitas. El partido demócrata necesita formar en dos años un discurso que le permita recoger el descontento de la gente. También será un factor importante la economía, que después de diez años de bonanza parece que va a frenarse. En lo que respecta al exterior influirá la guerra comercial con China y la relación de Trump con los organismos internacionales. Por último también va a ser clave la política migratoria, que será determinante tanto en la agenda demócrata como en la republicana.
06-11-2018 | Fuente: elpais.com
España se acerca a Italia tras los choques en política migratoria
Borrell defiende forjar una postura común ante Bruselas con el Gobierno de Salvini
05-11-2018 | Fuente: abc.es
Donald Trump se juega hoy poder concluir con éxito su primer mandato
Por primera vez desde que Donald Trump sorprendiera al mundo ganando la presidencia de EE.UU. en 2016, los norteamericanos votan hoy en unas elecciones legislativas que tanto demócratas como republicanos han decidido convertir en un referendo sobre el presidente. Consciente de la importancia que para su Gobierno tiene mantener la mayoría en el Capitolio, Trump participó ayer en tres mítines en otros tantos estados decisivos para su partido ?Ohio, Indiana y Misuri? en los que defendió el buen estado de la economía y la necesidad de endurecer las regulaciones migratorias. «Aunque mi nombre no esté en las papeletas, estas elecciones son también sobre mí y sobre lo que hemos logrado hasta ahora. Hoy tenemos la mejor economía en la historia de este país. He de confesar que no sabía que lo íbamos a conseguir tan pronto, pero ya lo hemos conseguido», dijo ayer el presidente en la ciudad de Cleveland, en Ohio. «Los demócratas van a detener este crecimiento económico. El plan de gobierno de los demócratas es una pesadilla socialista. El de los republicanos es recuperar el sueño americano». Hace dos años, la escasa movilización de los demócratas y la animosidad que despertaba Hillary Clinton le brindaron la presidencia a Trump, que ganó el colegio electoral ?los compromisarios encargados de elegir al presidente? a pesar de haber obtenido 2,9 millones de votos menos que su contrincante. Los demócratas no han superado el trauma de 2016 y los republicanos, en especial Trump, quieren ratificar el resultado de aquellas elecciones, sobre todo ante la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre las injerencias de Rusia durante aquella campaña. La batalla se libra, sobre todo, en la Cámara de Representantes, que nació para plasmar en leyes la opinión pública y cuyos escaños son proporcionales al reparto de población en 435 distritos. Todos los presidentes desde Ronald Reagan han gobernado en algún momento con la mayoría de la Cámara en contra. De los ocho años de presidencia de Barack Obama, seis fueron con una mayoría republicana en ella. Las encuestas más recientes prevén que por primera vez desde 2010 los demócratas se hagan con su control. La victoria de Trump no sólo rompió al Partido Demócrata. Ha provocado una profunda transformación en los republicanos. Quien desde 2015 ha presidido la Cámara de Representantes, Paul Ryan, no se presenta a la reelección en Wisconsin, a pesar de que en su día fue la apuesta de futuro de su partido: héroe del movimiento del Tea Party y candidato a vicepresidente en 2012. Sus encontronazos con Trump, sobre todo en materia migratoria, han sido demasiado constantes y públicos como para que mantuviera un puesto tan importante, tercero en la línea de sucesión del presidente. Pelosi, la candidata a batir En el caso de que los demócratas recuperen el control de la Cámara, Nancy Pelosi se postula para presidirla, como ya hiciera en los últimos años de la presidencia de George W. Bush. La representante de San Francisco es uno de los pocos líderes políticos del país cuya popularidad está por debajo ?y por un tramo considerable? de la del propio Trump. En la semana pasada Pelosi ha recorrido el país de norte a sur y de este a oeste, prometiendo bloquear el grueso de las propuestas de Trump, sobre todo en asuntos migratorios. Pelosi se ha convertido así en la principal candidata a batir por los republicanos y por el propio Trump, que la ridiculiza abundantemente en sus mítines. De los 2.000 millones de euros que se han invertido en anuncios en esta campaña, la mayoría de los republicanos hace referencia a ella. En uno de ellos, el hijo mayor del presidente, Donald Jr., asegura: «Corremos el riesgo de que los demócratas se hagan con el control del Congreso y que la vieja cansada de Nancy Pelosi recupere la presidencia de la Cámara». Los republicanos cuentan con mantener la mayoría en el Senado, sede de la representación territorial y menos dado a los vaivenes ideológicos de la cámara baja. La razón es que de los 35 escaños que se renuevan, 26 ya están en manos de los demócratas. Algunos de estos senadores están en una posición francamente débil, como Claire McCaskill, que representa a un Estado conservador como Misuri y puede pagar cara su oposición al juez Brett Kavanaugh durante su proceso de confirmación para el Tribunal Supremo, durante el cual fue acusado de agresión sexual. Las últimas encuestas incluso prevén que los republicanos refuercen allí su mayoría. El empuje demócrata, sin embargo, se ha dejado notar también en algunos escaños hasta ahora sólidamente conservadores: el senador Ted Cruz, que le disputó las primarias a Trump en 2016, ve cómo su contrincante, el demócrata Beto O?Rouke, se le acerca desde la distancia en los sondeos. Y si un demócrata ganara en Texas, Trump sí tendría motivos para preocuparse. En Texas, por cierto, se pondrá a prueba como en ningún otro estado la política migratoria de Trump, quien ha desplegado al ejército en la frontera para contener el avance de varias caravanas de emigrantes de Centroamérica que quieren pedir asilo en EE.UU. El presidente ha prometido detenerlos a todos en campamentos y rescindir el derecho de los niños nacidos de ?sin papeles? a tener la ciudadanía norteamericana. «Si queréis más caravanas y queréis más criminalidad, votad a los demócratas», dijo ayer Trump en Ohio.
04-11-2018 | Fuente: abc.es
El responsable de la Inteligencia interior alemana será finalmente destituido por criticar la política migratoria
El polémico jefe de la Inteligencia interior de Alemania, Hans-Georg Maassen, será finalmente destituido por criticar la política migratoria del Gobierno de la canciller, Angela Merkel, en lugar de acabar en otro puesto del Ministerio del Interior como estaba previsto inicialmente, según han informado este sábado fuentes de seguridad a la agencia alemana DPA. De acuerdo con las fuentes, el Ministerio está preparando el despido de Maassen después de que se distribuyese un manuscrito del discurso de despedida del funcionario en el que éste criticaba con dureza a integrantes del Gobierno y se reafirmaba en las declaraciones que hizo sobre unos incidentes xenófobos en el este del país. Maassen debía asumir el cargo de asesor especial del ministro del Interior, el socialcristiano Horst Seehofer, con responsabilidad en asuntos europeos e internacionales. El jefe de la Inteligencia alemana ha puesto en duda que hubiera habido persecuciones de extranjeros durante las protestas ultraderechistas que siguieron a la muerte de un joven en la ciudad de Chemnitz, y contradijo en público a la propia canciller. Sus declaraciones desataron una crisis entre los socios de la coalición de conservadores y socialdemócratas que gobierna Alemania. Seehofer defendió al funcionario y se negó a despedirlo. Tras un tira y afloja, Seehofer, Merkel y la líder socialdemócrata Andrea Nahles acordaron que sería trasladado a un puesto en el Ministerio. En la práctica, este nuevo puesto suponía un ascenso al estar mejor remunerado, lo que causó indignación en la opinión pública y obligó a los políticos a negociar un segundo acuerdo por el cual Maassen tendría un cargo de asesor y mantendría su sueldo actual. Las idas y venidas en torno a Maassen minaron seriamente la imagen de la alianza gubernamental, que a mediados de año había quedado al borde de la ruptura por diferencias entre Merkel y Seehofer por la política migratoria. La caída de popularidad se vio reflejada en la marcada pérdida de votos en las elecciones regionales de Baviera y Hesse.
31-10-2018 | Fuente: abc.es
Trump promete acabar con el derecho a la ciudadanía por nacer en EE.UU.
A una semana de las elecciones parciales en las que los republicanos se juegan la mayoría en el Capitolio, Donald Trump ha endurecido aún más su política migratoria con la promesa de revocar un derecho que históricamente ha hecho de EE.UU. una nación de inmigrantes: la concesión de nacionalidad a los nacidos en el país de padres extranjeros. Es una garantía recogida en la Constitución y no está claro que Trump pueda rescindirla por decreto, pero plantear su supresión supone una sacudida de los cimientos del Estado, ya que de padres extranjeros nacieron personalidades tan relevantes como Steve Jobs, Walt Disney, Madeleine Albright o Colin Powell. El presidente de EE.UU., que considera que las elecciones del martes en las que se renovará la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado son un referendo sobre su gestión, ha hecho de la política migratoria el tema central de la campaña. El lunes anunció un refuerzo de 5.200 soldados a los 2.000 que ya están desplegados en la frontera para contener el avance de varias caravanas de emigrantes centroamericanos. Además, ha prometido internar a quienes soliciten asilo en campamentos en la frontera, idénticos a los que ya albergan a 3.800 menores en Texas. En las raíces El anuncio del decreto con el que pretende acabar con el derecho de ciudadanía por nacimiento lo efectuó el presidente de EE.UU. ayer en una entrevista en el portal Axios: «Somos el único país del mundo en el que alguien viene, tiene un niño y ese niño es un ciudadano de EE.UU. durante 85 años, gozando de todos los beneficios, es ridículo». La mayoría de Estados, incluida España, conceden la nacionalidad sólo a hijos de ciudadanos, con la excepción de una treintena de países entre los que se encuentran EE.UU., Canadá, Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, México y Uruguay. El derecho de nacionalidad por nacimiento lo incluyó en la Constitución norteamericana en 1868 con la decimocuarta enmienda, que establece que «toda persona nacida o naturalizada en EE.UU., y sujeta a su jurisdicción, es ciudadana de los EE.UU.». Cada año nacen en EE.UU. de padres extranjeros unas 360.000 personas, según datos del Gobierno. De esa provisión se beneficiaron especialmente los inmigrantes europeos en el siglo XIX y, más recientemente, los llegados de América Latina. La propuesta de Trump ha creado división en su propio partido. El senador Lindsey Graham, aliado del presidente, dijo ayer que «esa medida es un imán para la inmigración ilegal y debe acabar». Otros republicanos, como el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, creen que «es algo que, simplemente, no se puede hacer». Para modificar la Constitución, Trump necesita dos tercios del Senado y la Cámara de Representantes y el voto favorable de al menos cuatro tercios de los 50 Estados. Sí que podría ordenar el presidente que la Administración norteamericana sólo conceda cédulas de identidad y seguridad social a hijos de ciudadanos, algo que con toda seguridad sería impugnado en los tribunales. «Si toma esa medida, la llevaremos a los tribunales», advierte Omar Jadwat, de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles. «Es un escándalo que este presidente crea que puede anular derechos constitucionales a través de decretos». Lo que sí puede hacer el presidente es movilizar a la Guardia Nacional en caso de emergencia, y así lo ha hecho esta semana, para enviar otros 5.200 soldados a la frontera sur, mientras advierte de medidas extremas para impedir la entrada en el país de varios convoyes con unos 7.000 emigrantes procedentes en su mayoría de Centroamérica y que cruzan México. «Es una invasión de nuestro país», dijo el presidente Trump el lunes en una entrevista en el canal Fox News. El Pentágono cree que sólo un 20 por ciento de esos emigrantes llegarán a la frontera de Estados Unidos, donde pueden pedir asilo si prueban que están huyendo de la amenaza de violencia en sus países.
24-10-2018 | Fuente: abc.es
Cuando Donald Trump acusa a la oposición demócrata de estar detrás de la Caravana centroamericana, está perpetrando una más de sus maldades para hacer más impopular ante su público la marcha de emigrantes que se aproxima desde México. Pero al mismo tiempo hurga en una herida bien conocida en EE.UU.: la falta de pegada de la izquierda demócrata en torno al problema de la inmigración ilegal, reflejo de su falta de visión. En un extenso artículo en «The New York Times», nada sospechoso de afinidad con el «trumpismo», Robert Draper opina que los demócratas saben perfectamente qué les repugna de la política y retórica de la actual Administración respecto a los inmigrantes ilegales. Rechazan el sentimiento de xenofobia y racismo que despiertan las expulsiones en caliente y las redadas en los lugares de trabajo; la separación forzosa de padres e hijos; el disparatado presupuesto de miles de millones de dólares del muro que Trump quiere construir en la frontera sur. Pero no saben qué hacer con el flujo progresivo de inmigrantes. Y tampoco están dispuestos a morir en el intento. Con pocas salvedades, los candidatos demócratas, especialmente en el sur, esconden o suavizan sus críticas respecto a la política migratoria de mano dura. Por razones de oportunismo. Hay 22 millones de ilegales en EE.UU. que no tienen derecho a votar. Y, tradicionalmente, los 27,3 millones de hispanos que ya son residentes legales y tradicionalmente votan demócrata ?por la inercia, que les representa como el partido de las minorías? lo hacen en escaso número respecto al resto de los electores. Paradójicamente, el partido que ha hecho más por los inmigrantes en las últimas décadas ha sido el republicano. Draper recuerda en su artículo que en 2001 el presidente George W. Bush logró que tres millones de «sin papeles» fueran legalizados. Pensó incluso en conceder una amplia amnistía, pero los atentados del 11-S cambiaron la agenda del país. Ni Clinton antes ni después Obama demostraron esa compasión y esa generosidad hacia los inmigrantes.
20-10-2018 | Fuente: abc.es
La Caravana de hondureños que desafía a Trump llega a México
La caravana de centroamericanos, mayoritariamente hondureños, sigue su camino hacia Estados Unidos y se encuentra en el municipio guatemalteco de Tecún Umán, población fronteriza con el Estado mexicano de Chiapas. De acuerdo con Luis Videgaray, el canciller mexicano, la caravana estaría compuesta ya por cerca de 4.000 personas, el doble que el número 2.000 inmigrantes que habían sido contabilizados el martes pasado. Y el grupo podría aumentar aún más hasta rondar las 5.000 personas el fin de semana, según afirmó el padre Mauro Verzeletti, director de la Casa del Migrante en Guatemala, a varios medios locales. Lejos de frenar las ansias por llegar a Estados Unidos, las amenazas del presidente Donald Trump de que parará la caravana han generado un «efecto llamada» que atrae a miles de personas a unirse a la «Caminata del migrante», un movimiento que había pasado prácticamente desapercibido hasta que Trump presionó con cortar millones de dólares en ayudas a los países del Triángulo Norte de Centroamérica ?El Salvador, Honduras y Guatemala? si no detenían al grupo. Muchos centroamericanos ven esta caravana como una forma segura para atravesar México. Médicos Sin Fronteras (MSF) estima que 7 de cada 10 inmigrantes que cruzan el país azteca con destino al norte son víctimas de algún tipo de violencia, razón ?sumada a la dura política migratoria de Trump? que ha provocado que las peticiones de asilo en México hayan crecido un 66% en 2017, según la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur). Como solución al problema, Videgaray ha propuesto que México tramite v isados de refugiado para los cerca de 4.000 integrantes de la caravana, un estatus que les permitiría ser residentes y trabajar en el país. De obtener este estatus, los miles de centroamericanos perderían un importante aliciente para seguir a Estados Unidos porque perderían toda oportunidad de solicitar una visa de refugiado en la primera potencia ya que tendrían de modo seguro una en México. Frenarles significaría además un triunfo para la dura campaña que ha emprendido Trump contra la inmigración ilegal de cara a las elecciones parlamentarias en EE.UU. del 6 de noviembre. Videgaray aseguró que Acnur brindará apoyo a México en este acuerdo que todavía está por definirse pero que espera ultimar con Estados Unidos en las próximas horas. De hecho, el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, se reunió el viernes con diversos funcionarios de México en una reunión en la que discutieron un acuerdo para que el país azteca absorba este contingente de centroamericanos. El clima de elevada violencia es, según MSF, la principal razón por la que los centroamericanos abandonan sus países en dirección al norte. Precisamente, la caravana salió la semana pasada de San Pedro Sula, Honduras, considerada como una de las ciudades más peligrosas del mundo. A pesar de que Honduras consiguió reducir en un 26% los homicidios en 2017, el año pasado fueron asesinadas un total de 3.791 personas debido a las guerras entre las pandillas ?o maras? por controlar el tráfico de drogas y el territorio. Asimismo, la inseguridad fue en 2017 el asunto que más preocupó a los salvadoreños, en un año que cerró con un total de 4.000 muertes violentas por causas similares a las de Honduras. De hecho, los tres países del Triángulo Norte adolecen de problemas similares (pobreza, corrupción e inseguridad) y, por eso, Estados Unidos inyecta millones de dólares en diversos programas para tratar de dotar de estabilidad política y social a estas naciones.
19-10-2018 | Fuente: abc.es
La caravana se enfrenta con la Policía y cientos entran por la fuerza en México
El secretario de Gobernación mexicano, Alfonso Navarrete, denunció ayer que cientos de hondureños, los primeros de los 4.000 que integra la caravana de emigrantes hondureños y de otros países de Centroamérica, entraron «por la fuerza» en México y que «lastimaron» a policías mexicanos que se encontraban en la frontera. Según Navarrete, las autoridades mexicanas habían llegado a un acuerdo con los emigrantes para que entraran en México de manera «ordenada» en grupos de entre 50 y 100 personas para ser revisados, pero la caravana «incumplió» el acuerdo. Los emigrantes de la caravana, que partió el pasado sábado del norte de Honduras, forzaron la valla fronteriza de Guatemala y entraron en México, muchos de ellos corriendo, mostrando gestos eufóricos y saludando con los brazos abiertos. Lejos de frenar las ansias por llegar a EE.UU., las amenazas del presidente Trump de que parará la caravana, que se espera que este fin de semana sean ya 5.000 personas, han generado un «efecto llamada» que atrae a miles de personas a unirse a la «Caminata del migrante», un movimiento que había pasado prácticamente desapercibido hasta que Trump presionó con cortar millones de dólares en ayudas a los países del Triángulo Norte de Centroamérica -El Salvador, Honduras y Guatemala- si no detenían al grupo. Muchos centroamericanos ven esta caravana como una forma segura para atravesar México. Médicos Sin Fronteras (MSF) estima que siete de cada diez inmigrantes que cruzan el país azteca con destino al norte son víctimas de algún tipo de violencia, razón -sumada a la dura política migratoria de Trump- que ha provocado que las peticiones de asilo en México hayan crecido un 66% en 2017, según la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur). Residencia y trabajo Como solución al problema, el canciller mexicano, Luis Videgaray, ha propuesto que México tramite visados de refugiado para los cerca de 4.000 integrantes de la caravana, un estatus que les permitiría ser residentes y trabajar en el país. De obtener este estatus, los miles de centroamericanos perderían un importante aliciente para seguir a Estados Unidos porque perderían toda oportunidad de solicitar una visa de refugiado en la primera potencia ya que tendrían de modo seguro una en México. Frenarles significaría además un triunfo para la dura campaña que ha emprendido Trump contra la inmigración ilegal de cara a las elecciones parlamentarias en Estados Unidos del 6 de noviembre. Videgaray aseguró que Acnur brindará apoyo a México en este acuerdo que todavía está por definirse pero que espera ultimar con Estados Unidos en las próximas horas. De hecho, el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, se reunió el viernes con diversos funcionarios de México en una reunión en la que discutieron un acuerdo para que el país azteca absorba este contingente de centroamericanos. El clima de elevada violencia es, según MSF, la principal razón por la que los centroamericanos abandonan sus países en dirección al norte. Precisamente, la caravana salió la semana pasada de San Pedro Sula, Honduras, considerada como una de las ciudades más peligrosas del mundo. A pesar de que Honduras consiguió reducir en un 26% los homicidios en 2017, el año pasado fueron asesinadas un total de 3.791 personas debido a las guerras entre las pandillas -o maras- por controlar el tráfico de drogas y el territorio. Asimismo, la inseguridad fue en el año 2017 el asunto que más preocupó a los salvadoreños, en un año que cerró con un total de 4.000 muertes violentas por causas similares a las de Honduras.