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Noticias de politica migratoria

25-06-2018 | Fuente: abc.es
Los líderes populistas suben la tensión sobre la inmigración pese al descenso de llegadas a la UE
Los principales Estados miembro de la Unión Europea tienen ahora una única y gran obsesión: la inmigración. En este campo, como en economía e incluso política, Europa sigue un rumbo a distintas velocidades: el frente anti inmigración de la UE, liderado el último lustro por los países del Visegrado (Hungría, Polonia, la República Checa y Eslovaquia) ha sumado dos aliados esenciales, Austria y sobre todo desde la llegada de la Liga Norte a los mandos de Italia, que parten la Unión en dos. A esto se une la inestabilidad interna de Alemania, donde Angela Merkel tiene aún unos días para ver si cede o no al chantaje de su socio bávaro y ministro de Interior, Horst Seehofer. Con la llegada de Pedro Sánchez a la presidencia y su decisión de abrir el puerto de Valencia al Aquarius tras el cierre -solo a ONGs extranjeras- del ministro de interior italiano, Matteo Salvini, el Gobierno español lanzó su primer golpe de efecto para decirle a Bruselas que Madrid no es Roma y que quiere sumarse con fuerzas renovadas al eje París-Berlín. En esta línea, los jefes de Estado y de Gobierno del núcleo duro de la UE -los del Visegrado no acudieron- se reunieron este domingo en una cumbre de urgencia convocada por la Comisión Europea a la que acudieron políticos de distinto color político que han exigido los últimos meses un mejor control de las fronteras exteriores de la Unión, incluyendo hasta 10.000 policías fronterizos más. ¿Pero es tan grave la situación migratoria en cuestión de números? La política migratoria se ha vuelto cada vez más tóxica pese al descenso de llegadas por el mar Mediterráneo a Europa: el más bajo de los últimos cuatro años. Según cifras de Acnur, 42.653 personas han llegado por mar en lo que va de año, de las que el principal puerto de entrada ha sido la ruta occidental -desde Marruecos- con destino a España, con 16.354 hasta el 24 de junio , seguido de Italia con 16.179 y Grecia, con 12.824. De todos ellos, el 22% son sirios (unos 5.500), seguidos de iraquíes, con un 11% (2.800), y Túnez, con un 7% (1.910). La Organización Internacional de las Migraciones (OIM) rebaja la llegada de inmigrantes a España hasta 12.063 -y 292 muertos- en lo que va de año, por los 12.353 (45 muertos) de Grecia y los 15.610 (520 muertos) de Italia. La proyección de Acnur para el resto de 2018 no supera de los 80.000, menos de la mitad que en 2017, cuatro veces menos que en 2016, y 12 veces menos que en 2015 (cuando se superó el millón de llegadas), cuando la crisis de los refugiados rompió records con el momento álgido del califato yihadista del autodenominado Estado Islámico, los bombardeos del presidente sirio Bashar Al Assad y sus aliados y la inestable situación en toda la región. En 2015, la peor crisis de refugiados en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, que desbordó a una incapacitada y lenta Unión Europea y alentó a los populismos en Estados tan determinantes como Alemania o Francia, pero también en Hungría y Polonia, dibujó un mapa de ignominiosas líneas con las rutas de los migrantes, en su mayoría sirios, iraquíes o afganos, pero también de África Subsahariana. También le asestó a la hasta entonces indestructible canciller alemana, Angela Merkel, el peor golpe a su valoración pública, por defender primero la apertura de fronteras a los refugiados sirios y después pergeñar, junto a sus homólogos, un acuerdo con Turquía para mejorar el control en las llegadas. La imagen icónica del niño kurdo Aylan muerto en la orilla de la costa turca supuso tal impacto mediático que por unas semanas la tragedia de la inmigración llegó a todas las televisiones del mundo. No fue Salvini, sino su predecesor La implementación del acuerdo UE-Turquía rebajó significativamente las llegadas a Grecia, hasta un 97%, según datos de la Comisión Europea. La propuesta de Bruselas de ayer incluía una mayor inversión en el Magreb, especialmente en países con Marruecos y Túnez, y Líbano, para tratar de vigilar la inmigración irregular. De fondo, aunque el núcleo duro de la UE camina hacia una «solución» con centros de detención y procesamiento de los irregulares, falta todavía llegar a un consenso sobre si esta suerte de Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) se levantarán en suelo europeo o en terceros países. Cuando el foco y las barreras se levantan en un punto, la crisis se desplaza a otro, y así sucesivamente. Los diques levantan más diques y la llegada de inmigrantes sigue la lógica de los vasos comunicantes. En 2015, las dos principales rutas eran la del Mediterráneo Central por Libia, la más peligrosa y mortífera, y la de Grecia y Balcanes por Turquía, la más numerosa. De enero a julio de 2018, las llegadas a Italia han descendido un 77% con respecto al mismo período del año pasado. El descenso coincide especialmente con los últimos meses del anterior ministro del Interior, el austero y discreto Marco Minniti (del socialdemócrata Partido Democrático), quien tejió una alianza con el primer ministro libio, Fayez Al Sarraj, que se tradujo en unas inversiones por valor de 800 millones de euros en el país norafricano. La Unión Europea financia y ha ofrecido cursos de formación para la guardia costera libia, un cuerpo algo irregular sobre el que pesan denuncias de malos tratos a los migrantes. Como recuerda la revista italiana «Internazionale», el pasado 6 de noviembre, un barco alemán llamado Sea Watch, durante una de las operaciones de rescate a 30 millas de la costa libia, documentó y denunció la conducta violenta de los guardacostas libios con los migrantes recién rescatados. Durante la operación, los libios no abandonaron las balsas para el rescate, dejaron que un hombre se ahogara en el mar y obstaculizaron la intervención del barco de la ONG alemana. Meses antes, la CNN se hizo eco de varios modernos 'mercados de esclavos' en Libia, donde migrantes subsaharianos eran vendidos por unos pocos dólares. Los testimonios de los migrantes hablan también de tortura, secuestros y violaciones en el «infierno libio».
25-06-2018 | Fuente: abc.es
Los diez puntos que propone Italia ante la crisis de inmigración
El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, presentó en la cumbre de Bruselas la nueva política migratoria dictada por la xenófoba Liga Norte, cuyo secretario Matteo Salvini, es el auténtico líder del gobierno desde su puesto de vicepresidente y ministro del Interior. El plan italiano se denomina «Estrategia europea multilateral para la inmigración» y consta de 10 objetivos y de la siguiente premisa: «Europa está llamada a un desafío crucial. Si no logra realizar una eficaz política de regulación y gestión de los flujos migratorios, corre el riesgo de perder credibilidad todo el edificio europeo». El gobierno italiano propone que «se abran centros de protección internacional en los países de tránsito, para valorar las peticiones de asilo y ofrecer asistencia jurídica a los inmigrantes». Esos centros tendrán también el objetivo de permitir las repatriaciones. Además de plantear el «reforzamiento de las fronteras externas», un punto esencial del plan italiano es la «superación del acuerdo de Dublín» (el inmigrante pide asilo en el país en que desembarca): «Nació con otros objetivos y es ya insuficiente ?afirma el gobierno italiano- Solo el 7 % de los inmigrantes son refugiados (con derecho a asilo). Sin una intervención adecuada, corremos el riesgo de perder la posibilidad de adoptar un instrumento europeo realmente eficaz. El sistema común europeo de asilo hoy está fundado sobre una paradoja: Los derechos son reconocidos solo si las personas logran alcanzar Europa, poco importa a qué precio». En línea con este punto, y con el objetivo de superar el Convenio de Dublin, Italia propone: «Se debe superar el criterio de país primero de llegada. Quien desembarca en Italia, desembarca en Europa. Hay que reafirmar la responsabilidad-solidaridad como binomio, no como dualismo. Está en juego el acuerdo de Schengen«. Finalmente, otro punto fundamental desde el que ha partido el gobierno populista en su política migratoria es el siguiente: «Es responsabilidad común de los Estados miembros sobre los naufragios en el mar. No puede recaer todo sobre los países de primer desembarco«. Destaca el plan italiano que «no podemos llevar todos los inmigrantes a Italia o a España. Son necesarios centros de acogida en diversos países europeos». Por último, el gobierno italiano subraya que «cada Estado establece cuotas de ingreso de inmigrantes económicos, Es un principio que va respetado, pero ?concluye el documento- se deben prever contramedidas financieras adecuadas con relación a los Estados que no se ofrecen a acoger inmigrantes». Se trata de una clara referencia a los países de Visegrado: Hungría, Polonia, República Checa y Eslovaquia.
24-06-2018 | Fuente: abc.es
La cumbre de Bruselas avanza hacia un acuerdo sobre inmigración en la UE
La cumbre informal sobre inmigración que celebraron dieciséis países de la Unión Europea este domingo en Bruselas terminó con progresos para forjar un acuerdo en el Consejo Europeo de la semana próxima, según dijeron varios de los jefes de Estado y de Gobierno que participaron en la reunión. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se mostró esperanzado en que la UE llegue a un acuerdo común para hacer frente al problema de la inmigración después de la cumbre, que calificó de «un buen paso adelante» en esa dirección. Sánchez expresó esa confianza en una declaración ante los periodistas tras concluir la cumbre de líderes comunitarios convocada por el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, para abordar el problema migratorio. «Hemos encontrado más puntos de unión que de discrepancia», resaltó el jefe del Ejecutivo español, que precisó que de la cumbre no sale una conclusión y que queda mucho trabajo por hacer, pero reiteró su confianza en que sea posible una solución. Así, insistió en que es positiva la sensación que saca de la primera reunión de líderes europeos a la que asiste porque fue una conversación franca y se compartió trabajo, experiencias, estrategias y la «presión que se tiene por parte de las distintas opiniones públicas». Merkel: «No se puede dejar solos a los afectados» La canciller alemana, Angela Merkel, afirmó tras la cumbre que hay coincidencia en que «no se puede dejar solos» a los socios más afectados por la llegada de la inmigración irregular y dijo que los refugiados «no pueden elegir» en que país piden asilo. «Estamos de acuerdo en que no se puede dejar solos a los países que reciben la mayor carga de inmigrantes», dijo Merkel, para quien, por otro lado, no se puede permitir que «las mafias o los peticionarios de asilo» decidan dónde formulan su solicitud, sino que eso debe regularse. En una breve comparecencia al término de la reunión de Bruselas entre dieciséis de los veintiocho Estados miembros de la Unión Europea (UE), Merkel aseguró que existe el objetivo compartido de «reducir la inmigración ilegal» y de «proteger nuestras fronteras», así como que tales responsabilidades «competen a todos». El primer ministro maltés, Joseph Muscat, afirmó a su salida de la cumbre que el encuentro había sido «una señal de que hay una voluntad de ir hacia más cambios operacionales» en la política migratoria europea y que se había desarrollado «mejor de lo esperado».
24-06-2018 | Fuente: abc.es
Merkel y Macron, dispuestos a acuerdos en la UE sobre inmigración aunque no los apoyen todos los países
La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, han coincidido este domingo, a la entrada de la cumbre informal que se celebra en Bruselas para abordar el desafío de la inmigración en la UE, en que ven posible llegar a acuerdos en esta cita, aunque solo con parte de los 28 países miembros de la Unión. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en su estreno en una reunión con jefes de Estado y de Gobierno comunitarios, señaló que ve «un punto de partida» en la propuesta de centros de desembarco «controlados» que este sábado plantearon él y Macron. Alemania confía en «acuerdos rápidos» Merkel ha expresado su confianza en lograr «rápidos acuerdos» con algunos de sus socios europeos en materia de política migratoria, pero no al nivel de los 28 miembros de la Unión Europea (UE). «Se trata de lograr soluciones equilibradas y justas», afirmó la canciller, antes de entrar en la cumbre informal organizada en Bruselas por el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, y que reúne a 16 estados miembros, para añadir que estos acuerdos serán previsiblemente «entre algunos socios». La reunión informal se produce en medio de las fuertes presiones internas sobre la canciller, procedentes de sus socios de coalición de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), cuyo líder y ministro del Interior, Horst Seehofer, exige un giro restrictivo en política de asilo. El detonante de las tensiones entre la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel y la CSU bávara es el llamado «plan maestro» de Seehofer, que pretende devolver a los refugiados sin perspectivas de ser reconocidos como tales al país donde se registraron al ingresar en la UE. Francia Por su parte, Emmanuel Macron dijo a su llegada a la cumbre que debe encontrarse una solución basada en la «cooperación» y los «valores» europeos, aunque no participen los 28 Estados miembros. «La solución que debemos conseguir aportar hoy es una solución europea. Esta se construirá únicamente sobre la cooperación entre los Estados miembros de la UE, sea una cooperación a veintiocho o entre varios Estados que decidan avanzar juntos», afirmó en declaraciones a los medios. El presidente francés defendió que debe encontrarse una solución «eficaz» para reducir la inmigración clandestina «de forma humana» y con un «método» que, a su juicio, combine la cooperación con países terceros, la protección de las fronteras exteriores y un mejor reparto entre países de la carga migratoria. En este sentido, Macron defendió que los países de la UE deben trabajar junto con los países de origen y tránsito de los inmigrantes, ya sea con «Libia u otros países de África», los Balcanes u otros Estados, y consideró que los esfuerzos en este sentido puestos en marcha hasta ahora «ya han dado resultados». Por otra parte, dijo que deben protegerse mejor las fronteras externas de la Unión con una «inversión suplementaria» en la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex) y con soluciones como las plataformas de desembarco que propuso este sábado junto con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Macron y Sánchez, que se reunieron en París para abordar la cuestión antes de la reunión de este domingo, propusieron la creación de centros de desembarco cerrados para los inmigrantes en suelo europeo desde los que se gestione su situación y su repartan a los diversos países de la UE. En este sentido, el presidente francés dijo hoy que debe existir «una buena organización entre los Estados miembros para repartir la carga», puesto que «actualmente hay una crisis de movimientos secundarios» de los inmigrantes una vez que han entrado en el espacio de libre circulación Schengen. Para ello, abogó por avanzar en la reforma del reglamento de Dublín y de los procedimientos que rigen el asilo en Europea. La denominada «inmigración secundaria» se produce cuando las personas que llegan a la UE a través de los países con costa en el Mediterráneo se dirigen después a otros Estados del norte para pedir protección, mientras que el reglamento de Dublín vigente en la actualidad dice que deben hacerlo en el primer país de llegada. Sánchez insiste en respetar los derechos humanos Para el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, la propuesta que plantea junto con Francia y Alemania para crear centros de desembarco controlados de inmigrantes en suelo europeo es «un punto de partida» para intentar llegar a un acuerdo de toda la UE. Sánchez defendió esa propuesta en una declaración a su llegada a la cumbre sobre inmigración . Explicó que el planteamiento que abandera junto con Emmanuel Macron y Angela Merkel es una respuesta europea, consistiría en crear centros controlados y pretende no sólo respetar los derechos humanos de los migrantes, sino tener una política migratoria responsable que haga frente a la realidad. «Es un punto de partida. Vamos a ver lo que surge en el debate de hoy y en los debates del 28 y 29 de junio (el próximo Consejo Europeo), pero el diálogo que tenemos el Gobierno español y el francés es de buena sintonía, también en este asunto», precisó. Emmanuel Macron insistió en que el encuentro es «solo una reunión de trabajo» e insistió en que la UE debe atenerse en todo caso a sus «valores» de respeto a los derechos humanos e individuales y a la soberanía de sus Estados, y señaló que esto requiere «cooperación» y «solidaridad» para repartir la carga. «En este espíritu quiero avanzar con todos los colegas que estén dispuestos a proponer una solución que respete nuestra historia y permita progresar», dijo. Malta: «No es momento de apuntar con el dedo» El primer ministro maltés, Joseph Muscat, afirmó que «no es momento de apuntar con el dedo» en materia de inmigración, después de rechazar al barco de la ONG alemana Lifeline que permanece en el Mediterráneo con 230 personas a bordo. «Venimos a esta reunión con la mente abierta. Esperamos que todo el mundo alrededor de la mesa adopte la misma actitud», declaró Muscat a la prensa a su llegada a la cumbre informal de varios países de la Unión Europea (UE) para abordar el problema migratorio, organizada por la Comisión Europea. Consideró que «es obvio que la situación es extremadamente precaria» y señaló que seo está «presenciando de primera mano en el Mediterráneo».
23-06-2018 | Fuente: abc.es
Confusión y caos en la aplicación de la orden de Trump para no separar familias
La política migratoria de Donald Trump, desde el polvo de la frontera a los pasillos alfombrados de Washington, está sumida en el caos. Es un proceso de acción-reacción que, en lugar de solucionar el problema de la inmigración ilegal, lo está agravando y suponiendo una nueva crisis de imagen pública para el presidente. La política de «tolerancia cero» en la frontera desde comienzos de mayo supuso la separación de menores inmigrantes de sus familias y un problema humanitario y logístico. La orden presidencial para evitar esta separación ha provocado más confusión. El cumplimiento de la exigencia de que los niños estén con sus padres parece lejos de cumplirse, por improvisación y errores burocráticos. Hay al menos 2.300 niños menores de doce años separados de sus familias y no parece que su situación vaya a cambiar a corto plazo. «O el Gobierno no estaba pensando cómo iban a reunir a las familias, o simplemente decidieron que no les importa», aseguró a «The Washington Post» Natalia Cornelio, que trabaja para Texas Civil Rights Project, una organización que trata de poner en contacto a menores y sus familias. De los 300 padres con los que trabajan, solo han localizado a dos niños. Los testimonios de familias afectadas y sus abogados hablan de teléfonos de atención que no responden, de desinformación sobre la situación de sus familiares y de escasa colaboración de las autoridades para acabar con la separación. «Es un laberinto total», resumía la abogada Jodi Goodwin, que tiene una docena de clientes afectados. En muchos casos, la posibilidad de localizar a menores y a sus padres se tuerce por errores burocráticos: se detiene a familias en la frontera y no se les cataloga como tal en sus expedientes o hay niños que llegan a los centros de detención solos y se les considera que han cruzado el país sin acompañante (lo hacen miles), aunque en realidad lo hicieron con sus padres. La confusión también llega a cómo deben actuar las autoridades para conciliar la política de «tolerancia cero» y evitar la separación de familias. Los medios estadounidenses han comprobado cómo la policía de frontera han recibido informaciones contradictorias sobre cómo actuar con los inmigrantes detenidos. En un principio, se dijo que se suspendía la detención de familias. Después, que se dejaría de llevar a los juzgados y se les liberaría ante la imposibilidad actual de detener a los padres y no separarles de sus maneras. Mantener a las familias juntas y no liberarlas supone desafíos logísticos y legales. Por un lado, la jurisprudencia exige que los menores no pasen más de 20 días en detención. Por otro, las autoridades no tienen la capacidad de centros de detención y de procesamiento para el actual flujo de inmigrantes. El Departamento de Defensa anunció que se habilitarían campamentos militares en Texas y Arkansas con capacidad para 20.000 personas. Pero las explicaciones de las autoridades sobre a quién alojará ?menores, familias, adultos? son todavía confusos. El Congreso vive la misma disfunción que la frontera. Los republicanos, que controlan ambas cámaras, llevan meses tratando de impulsar una reforma migratoria que consiga tres pilares fundamentales: aumentar la seguridad en la frontera, dar una solución a los «dreamers» (los jóvenes indocumentados que fueron regularizados por Barack Obama) y financiar el muro con México que prometió Trump. En la última semana, se ha añadido la necesidad de evitar la separación de las familias. En un nuevo giro del guión, Trump dio un golpe de gracia a esos proyectos legislativos: «Los republicanos pierden su tiempo con la inmigración», aseguró en Twitter, donde abogó por dejar de lado la reforma migratoria hasta después de las elecciones legislativas de otoño, donde espera reforzar sus mayorías y no depender del visto bueno de los demócratas.
21-06-2018 | Fuente: abc.es
Salvini vuelve a cerrar los puertos italianos a un barco con «carne humana»
Después del drama del caso Aquarius, odisea que acabó en Valencia, se reabre el frente crítico de los salvamentos en el Mediterráneo realizados por las naves de organizaciones no gubernamentales. Italia desencadena una nueva batalla diplomática y humanitaria, mientras el ministro del Interior, Matteo Salvini, sigue con su desafío a Bruselas por su política migratoria e invita al presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, a acoger los cuatro próximos barcos cargados de inmigrantes en el Mediterráneo. A la caída de la tarde de ayer, estallaba otro enfrentamiento entre el presidente francés y los vicepresidentes del gobierno italiano, Matteo Salvini y Luigi Di Maio. «Los populistas en Europa son como la lepra», dijo Macron. Inmediata fue la réplica de Di Maio: «Hipócrita». El barco Lifeline, de una ONG alemana con bandera holandesa, rescató ayer, al amanecer, a más de 300 inmigrantes, frente a las costas de Libia. Un tuit de la Lifeline precisaba que estaban rescatando entre 300-400 náufragos, mientras el ministro de Transportes, Danilo Tininelli, del que dependen el funcionamiento de los puertos italianos, precisaba que eran unos 250 inmigrantes. Salvini, en una intervención en directo en Facebook ofreció algunos detalles: «Se ha producido una gravísima violación por parte de una nave de una ONG, ahora basta; debe ir a Holanda. Las embarcaciones de pseudovoluntarios no tocarán nunca más suelo italiano», dijo Salvini. En su habitual tono amenazador, el líder de la Liga Norte, de extrema derecha, prosiguió con tono durísimo: «La Guardia Costera italiana les ha escrito para que no se movieran, que se ocupaba Libia, pero estos desgraciados, incluso poniendo en peligro la vida de los inmigrantes en estos botes, no han escuchado a nadie y han intervenido cargando su cantidad de carne humana a bordo. Bien, esta carga de seres humanos la lleváis a Holanda. Pienso que estarán muy disponibles a secundar vuestra generosidad». Después el ministro atacó a las ONG, llamándolas, como suele hacer habitualmente, «taxis del mar»: «Ni hablar de puertos italianos. Queremos cortar de raíz la mafia de la inmigración clandestina que causa miles de víctimas. Estas ONG extranjeras no tocarán más suelo italiano. Nuestras naves militares y de la Guardia Costera, que meritoriamente continuarán salvando vidas humanas, estarán cada vez más cerca de las costas italianas. Solos no podemos hacer ya más. Hay otros que deben intervenir: Túnez, Malta, Francia y España». Enfrentamiento con Holanda También se abrió ayer jueves un enfrentamiento diplomático entre el gobierno italiano y el de Holanda, por la presunta procedencia del barco de Lifeline. Estos barcos pertenecen a ONG alemanas y no están registradas en Holanda. Por tanto, este país no puede darles instrucciones. Italia es consciente de la posición holandesa». También en la tarde, y por sorpresa, el ministro de Transportes, del Movimiento 5 Estrellas (M5E), Danilo Toninelli, realizó una declaración, corrigiendo a Salvini: «Salvaremos las vidas humanas de la Lifeline. Pero inmediatamente después secuestraremos la nave». La sorprendente declaración de Toninelli, en la práctica una contraorden a la posición de Salvini, se explica por la preocupación que existe en el M5E ante el creciente protagonismo del líder ultraderechista, que se ha convertido en el ministro protagonista del gobierno, prácticamente anulando la visibilidad del resto del Ejecutivo. Al margen del frente humanitario abierto en aguas del Mediterráneo, Matteo Salvini abrió ayer otro frente político, volviendo a desafiar a la Unión Europea en el problema migratorio, en relación con la cumbre convocada en Bruselas este domingo, con la participación de los líderes de Alemania, Francia, Italia y España. En declaraciones al programa «Porta a Porta» de la RAI, Salvini atacó a Berlín y París: «Si vamos a Bruselas para tener ya los deberes escritos por Francia y Alemania, si piensan en enviarnos inmigrantes en lugar de ayudarnos, entonces ni siquiera vamos a Bruselas y nos ahorramos el dinero del viaje. El pueblo italiano no está en venta», dijo Salvini, reiterando la amenaza de usar el arma de los pagos de Italia a la UE (aporta unos 20.000 millones de euros a las arcas comunitarias y recibe unos 12.000). Después, Salvini lanzó un dardo a Macron y al presidente del gobierno español, Pedro Sánchez: «Macrón es un charlatán y también Sánchez, aunque está (en la presidencia) desde hace poco. ¿Hablan de bondad y de generosidad? Que lo demuestren», señaló Salvini, al tiempo que solicitaba a España acoger «los próximos cuatro barcos con inmigrantes en el Mediterráneo». Alemania cede La irritación del Gobierno italiano contra Berlín y París, hasta el punto de amenazar con «no firmar planes ya escritos», tiene su origen en el desacuerdo de Roma en dos puntos polémicos a tratar en la cumbre de Bruselas: la recolocación de inmigrantes y la repatriación a Italia de aquellos prófugos que llegaron en el pasado a este país y luego se dirigieron a otras naciones europeas. Al final, la canciller alemana Angela Merkel ha dado marcha atrás y el borrador preparado para Bruselas no se presentará en la cumbre. El gobierno italiano estaba exultante con la decisión alemana y para Bruselas llevará varias propuestas, como centros de inmigrantes en los países de origen y de tránsito, para valorar quiénes merecen el derecho de asilo; incremento de las relaciones con terceros países para frenar el «tráfico de muerte», y reforzar las fronteras.
20-06-2018 | Fuente: abc.es
La separación de niños en la frontera divide a los propios republicanos de Trump
La polémica abierta en Estados Unidos por la separación de niños -incluso bebés- de sus padres por cruzar ilegalmente la frontera sur del país, no para de crecer y el presidente Donald Trump pierde cada vez más apoyos. De hecho, la tensión es tan grande que el presidente sufrió el martes el abucheo de senadores demócratas mientras acudía al Capitolio, lo que refleja la indignación que vive el país ante las publicaciones que han sacudido conciencias. Y es que es complicado justificar las desgarradoras imágenes de niños muy pequeños llorando desconsolados, solos y encerrados, llamando a sus padres sin entender qué sucede. Una gran parte de la opinión pública del país se ha posicionado en contra de estas separaciones familiares y se han lanzado a las calles para protestar contra la política de 'tolerancia cero' de la Casa Blanca. En cientos de ciudades, repartidas por numerosos Estados norteamericanos, se han multiplicado las manifestaciones para reclamar al presidente que no separe a los menores de sus padres. Además, el gobernador del Estado de Nueva York, Andrew Cuomo, se plantea demandar en un plazo de dos semanas a la Administración del magnate por esta política migratoria porque, a su juicio, "viola los derechos recogidos en la Constitución de los miles de inmigrantes menores de edad y sus padres". Funcionarios de la Administración Trump admiten en privado a los medios estadounidenses que no tienen un plan claro de cómo reunir a los más de 2.300 niños separados de sus familias en la frontera. Los republicanos del Congreso de Estados Unidos quieren calmar la crisis abierta por el presidente Trump. Varios miembros de la formación conservadora también han criticado la separación de las familias y han instado al mandatario a revertir la medida. Sin embargo, el presidente ha devuelto la pelota al tejado de los legisladores y ha pedido al Congreso que apruebe una ley cuanto antes. Ha culpado además a los demócratas de la situación dado que "sus leyes son las que se están aplicando". "Cuando tomas medidas contra los padres por llegar de forma ilegal, lo cual debe ser hecho, tienes que retirar a los niños", ha aseverado el dirigente estadounidense. "Si no lo hacemos no sucede nada porque vengan de forma ilegal y eso no está bien", ha añadido para justificar una política calificada de "inadmisible" por Naciones Unidas y de "cruel" por su propia esposa, Melania, quien se ha pronunciado públicamente en contra de las separaciones de familias. Aunque Trump traslade el problema al Congreso para que aprueben una ley que regule la inmigración, la solución no es tan sencilla. Además, mientras eso sucede cientos de niños más serán puestos bajo la tutela del estado mientras sus padres son retenidos para ser enjuiciados y deportados. En este sentido, desde el Servicio de Inmigración aseguran que la política migratoria de "tolerancia cero" de la Administración del presidente, Donald Trump, "es la ley" y que debe cumplirse. "Si queréis culpar a alguien de la separación de las familias, culpad a los padres que eligen quebrantar la ley", ha insistido Thomas Homan, director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.No obstante, el aumento de detenciones ha provocado el colapso en los juzgados penales de Texas y California. Los tribunales cercanos a la frontera con mucho tráfico en el sur de Arizona siempre han lidiado en los casos de inmigración, contrabando y narcóticos, como parte integrante de la justicia fronteriza. Pero la nueva política de "cero tolerancia" del presidente Trump, que exige el enjuiciamiento penal de todos aquellos atrapados ilegalmente cruzando la frontera, ha inundado rápidamente los juzgados penales californianos y tejanos. Mientras, Trump se mantiene desafiante, defiende su política e insta al Capitolio a que encuentre una solución legal. Pero no es tan sencillo, el Senado tiene un plan, y la Cámara de Representantes, otro. El magnate exige a los legisladores que aprueben una ley de inmigración. Esta vez ha asegurado a un grupo de congresistas que firmará cualquier proyecto que haya sido impulsado por el Partido Republicano y cuente con el visto bueno de la Cámara de Representantes, algo que no ha hecho en otras ocasiones alegando que no se contemplaba la financiación del muro con México, o que no había suficiente dotación económica para incrementar las patrullas fronterizas. En este sentido, el republicano Carlos Curbelo ha destacado que el presidente ha insistido en que ahora permitirá que el texto avance sin sugerir cambios al respecto, una vez éste salga adelante en la Cámara Baja. Sin embargo, los dos proyectos de ley presentados por los conservadores se enfrentan a un hemiciclo muy dividido y hostil ante la oleada de críticas desde dentro y fuera de sus fronteras que ha provocado la separación de cientos de familias en la frontera mexicana. El portavoz de la Casa Blanca Raj Shah ha confirmado que el dirigente estadounidense apoya los dos proyectos de ley que están siendo sometidos a debate en el Congreso. El presidente "ha asegurado que apoya los dos proyectos de ley sobre inmigración dado que abordan la construcción de un muro, acaban con la cadena de inmigración y resuelven la crisis en la frontera y la separación de padres e hijos al permitir la detención de las familias y su consecuente deportación", ha explicado Shah en un comunicado.
20-06-2018 | Fuente: elpais.com
Merkel y Macron acuerdan establecer un presupuesto común para la zona euro
La canciller alemana y el presidente francés acuerdan una batería de reformas para proteger a los países de la eurozona de futuras crisis y coordinar la política migratoria
20-06-2018 | Fuente: abc.es
Los venezolanos, los que piden más asilo tras afganos, sirios e iraquíes
Los venezolanos llevan años abandonando su país empujados por una crisis humanitaria y política que no deja de agravarse, pese a los intentos del Gobierno de Nicolás Maduro de negar la evidencia. A la escasez de alimentos, de medicinas, de servicios básicos -con cortes constantes de luz y de agua- y a una inflación galopante, que este año podría alcanzar casi el 14.000%, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), se suma la violencia. Según el Observatorio Venezolano de la Violencia (OVV), en 2017 se produjeron en su territorio un total de 26.616 asesinatos, lo que según el organismo le sitúa en «el segundo país más violento de la Tierra». Mientras, en el Índice de Transparencia de 2017 ocupa el puesto 169, de una lista de 180 países, lo que sitúa a Venezuela entre los más corruptos del mundo. Todos estos factores, y la falta de perspectiva de que la situación mejore, ha llevado a que se triplique el número de solicitudes de asilo presentadas por los venezolanos en 2017, que ascendieron a 111.600 peticiones,una cifra muy superior a las 34.200 de 2016 y las 10.200 de 2015, según el Informe Mundial de Tendencias de desplazamientos de la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur), presentado ayer en Ginebra. Este incremento convirtió a Venezuela el año pasado en el cuarto país con más demandas de protección de sus ciudadanos en el exterior, y en el primero si hablamos de un país que no está en guerra (le superan Afganistán, Siria e Irak). Peores cifras para 2018 La cifra de 2017, lejos de ser algo extraordinario, parece ser solo el aviso de que la situación puede empeorar. Así lo dejaba entrever ayer el alto comisionado de la ONU para los refugiados, Filippo Grandi, durante una rueda de presa, en la que afirmó que los datos de 2018 no disminuirían, sino que «van a aumentar», informa Efe. ¿Pero dónde buscaron refugio estos miles de venezolanos? Entre los países que más solicitudes de asilo recibieron en 2017 de estos ciudadanos se encuentran Perú (33.100), seguido de Estados Unidos (29.900), Brasil (17.900), España (10.600), Panamá (4.400), México (4.000) y Costa Rica (3.200). Según el informe, desde comienzos de 2015 más de 166.000 venezolanos han pedido asilo, un 75% de ellos el año pasado. Acnur estima que en los últimos años más de un millón y medio de venezolanos han abandonado su país debido a la «compleja situación socioeconómica y política». Pero el asilo no es la única fórmula que utilizan los venezolanos para escapar de la crisis. El año pasado 345.600 fueron registrados bajo la categoría «otros grupos de preocupación», que también requieren de protección y asistencia cuando abandonan su país, en este caso por «el complicado entorno de seguridad, la pérdida de ingresos por la actual situación económica y la escasez de alimentos y medicinas». Según el informe, a principios de 2018 medio millón de venezolanos habían accedido a otras formas legales de acogida bajo legislaciones nacionales o regionales en Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, Perú, Uruguay y Colombia, en los que habrían obtenido permisos temporales de residencia, visados humanitarios o de trabajo para inmigrantes. En el caso de este último país, una investigación publicada ayer por «El Nacional», y que ha sido elaborado por el Registro Administrativo de Migrantes Venezolanos en Colombia (RAMV) a lo largo de los dos últimos meses, confirma que en la actualidad hay 442.462 venezolanos cesados en Colombia, de los que 232.776 llegaron este año. Del total de venezolanos residentes, 395.594 querrían establecerse en el país, a largo, medio o corto plazo; mientras que 38.214 preferirían volver a Venezuela; y un grupo muy reducido, formado por 8.654 personas, estarían en tránsito hacia otro país. «América Latina tiene una variedad de instrumentos institucionales para proteger a las personas que vienen a los países de la región, que quizás sea la mejor del mundo», afirmó Grandi. EE.UU., el mayor receptor En cuanto al resto de países que lideran la lista de peticiones de asilo en 2017, un dato a destacar es que por primera vez desde 2013, Siria, en guerra desde hace siete años, ha dejado de encabezarla, ya que fue superado por Afganistán, con 124.900 peticiones, por encima de las 117.100 solicitudes de Siria, o las 113.500 de Irak. El informe también subraya que por primera vez, desde 2012, Estados Unidos se convierte en el mayor receptor de solicitudes de asilo, con un total de 331.700 en 2017, lo que supone un 27% más que el año anterior, y casi el doble que en 2015. Algo que no deja de sorprender tras el endurecimiento de la política migratoria implantada por el presidente Donald Trump, que asumió su cargo el 20 de enero del año pasado. Casi la mitad de la solicitudes procedían de El Salvador, Guatemala y Honduras. En contraste, las peticiones de asilo para quedarse en Alemania descendieron un 73%, respecto a 2016, situándose en 198.300, muy por debajo de las 722.400 del año anterior. Según Acnur, en 2017, hubo un total de 1,9 millones de solicitudes de asilo en todo el mundo, para 162 países; una cifra ligeramente inferior a la de 2016, que se situó en 2,2 millones.
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