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Noticias de pobreza

17-01-2020 | Fuente: abc.es
El Parlamento ruso ratifica por abrumadora mayoría el nombramiento del nuevo primer ministro
Mijaíl Mishustin, un tecnócrata versado en economía, impuestos y agenda digital, con 53 años de edad, es ya el flamante primer ministro del Gobierno ruso después de ser ratificada su candidatura por la Duma (Cámara Baja del Parlamento ruso) por aplastante mayoría y una vez ha sido promulgado el decreto de su nombramiento por el presidente Vladímir Putin. La votación en la Duma registró 383 votos a favor, sobre un total de 450 escaños, 41 abstenciones y ningún voto en contra. No acudieron al pleno 26 legisladores. Desde 1996, todos los candidatos a ocupar la jefatura del Gobierno, incluido Putin, que la detentó entre 2008 y 2012, habían cosechado algún voto en contra. Pero Mishustin no ha tenido ni un solo detractor entre los diputados. aunque sí la indiferencia abstencionista de los comunistas. Otra diferencia con veces anteriores es que ayer no fue Putin a la Duma a presentar a su nuevo primer ministro, cosa que sí hizo para apoyar a Dmitri Medvédev en 2012 y en 2018. Medidas urgentes Durante su intervención ante los diputados, Mishustin, surgido inesperadamente del terremoto político provocado el miércoles por Putin, enumeró las medidas más urgentes que tiene previsto acometer a partir de ahora, entre ellas reformar el Ejecutivo, lograr un mayor crecimiento de la economía, mejorar el nivel de vida de la población y luchar contra la pobreza, cuestiones todas ellas que el jefe del Kremlin enumeró el miércoles en su discurso sobre el Estado de la Nación ante las dos Cámaras parlamentarias. Pero el recién nombrado jefe del Gobierno advirtió que mantendrá la reforma del sistema de pensiones en lo que se refiere a la elevación de la edad de jubilación, una de las medidas que más contribuyó a hundir la popularidad de su predecesor, Medvédev, y que ayer volvió a deplorar el líder comunista, Guennadi Ziugánov. Después, Mishustin prometió determinar y anunciar la composición del gobierno en los próximos días y comparecer de nuevo ante los diputados hacia el mes de abril para dar una explicación más precisa de la orientación de su Gabinete en todas la áreas. Equilibrio de intereses El exministro de Finanzas y actual jefe del Tribunal de Cuentas, Alexéi Kudrin, uno de los políticos que más ha apoyado el nombramiento del nuevo jefe del Ejecutivo, dijo ayer no esperar que sean muchos los ministros del anterior Ejecutivo que pierdan su cartera. La remodelación «no era un asunto de personas sino de equilibrio de intereses», aseguró Kudrin sin aportar más detalles. De manera que, si el principal afectado ha sido Medvédev, parece evidente que provocó algún conflicto de intereses y el máximo dirigente ruso lo resolvió apartándole del Gobierno. Ayer, tras firmar el decreto de nombramiento de Mishustin, Putin rubricó después la orden creando el cargo de vicepresidente del Consejo de Seguridad y nombrando para ocuparlo al hasta ayer primer ministro. La Fundación de Lucha contra la Corrupción (FBK) del opositor Alexéi Navalni denunció ayer que la esposa de Mishustin ganó 800 millones de rublos (casi 12 millones de euros) en tan sólo 9 años y exigió que se explique cómo y en qué tipo de negocio. Mishustin es un gran aficionado al hockey y, como Putin, y se pone a veces los patines para jugar algún partido. El diario Védomosti sostiene que, en sus ratos libres, compone canciones y música.
16-01-2020 | Fuente: abc.es
Un incendio destruye parte de la catedral de Malabo, una de las joyas de Guinea Ecuatorial
Un incendio declarado este miércoles ha destruido parte de la histórica Catedral de Santa Isabel en el casco antiguo de Malabo, un desastre que provocó hoy numerosas declaraciones de solidaridad con el pueblo de Guinea Ecuatorial. El fuego, que fue extinguido por los bomberos, ocasionó graves daños materiales en el interior del edificio y arrasó la cubierta del templo neogótico católico, causando el desplome de parte del techo. El incendio «ha arrasado su tejado prácticamente por completo. Aunque el frente de la catedral está afectado por humo negro, no se temen daños estructurales», aseguró hoy el Gobierno ecuatoguineano en un comunicado. Trabajos de rehabilitación La Catedral de Santa Isabel, majestuoso ejemplo de la arquitectura colonial española, estaba cerrada al público desde este 7 de enero por unos trabajos de rehabilitación que debían terminar el próximo julio, según anunció el arzobispo de Malabo, Juan Nsue Edang, el pasado noviembre. El responsable de comunicación de la Archidiócesis de Malabo, Salomón María Abaga, dijo a Efe por teléfono desde la capital ecuatoguineana que las llamas se declararon cuando «se estaban sacando algunas cosas para comenzar las obras de la rehabilitación», a cargo de una empresa española. «La suerte que hemos tenido es que todo esto ocurrió cuando la catedral estaba desalojada. Ya habíamos sacado todo para comenzar con las obras. Los lugares dónde el fuego ha impactado fuertemente han sido el techo y la fachada, donde había madera», explicó el portavoz. «Gracias a que llegaron los bomberos pronto se pudo frenar» el incendio, que se declaró a las 16.30 hora local (15:30 GMT) del miércoles y pudo ser «controlado» dos más tarde, indicó a Efe Abaga. Un cortocircuito A falta de las conclusiones de la investigación oficial del desastre, «parece ser que ha habido un cortocircuito y eso es lo que ha provocado el incendio», señaló el portavoz eclesiástico. El Gobierno precisó que, «tanto las causas del incendio, como los daños materiales, se comunicarán tras el informe técnico de la empresa encargada de rehabilitar la catedral». El pasado año, el presidente del país africano, Teodoro Obiang, entregó al arzobispo de la Archidiócesis de Malabo un cheque de 2.000 millones de francos CFA (unos tres millones de euros) para la rehabilitación del templo. El incendio de esta joya arquitectónica ha dado pie a abundantes manifestaciones de solidaridad con el pueblo de Guinea Ecuatorial En su cuenta de la red social Twitter, la Embajada de España en Malabo afirmó hoy que «lamenta el terrible incendio que ha afectado a la Catedral de Malabo, monumento emblemático de la capital de Guinea Ecuatorial». «Nos solidarizamos con toda la población», agregó la legación diplomática española. La Embajada de Francia señaló en la misma red social que el incendio «nos recuerda cruelmente al que asoló (la Catedral de) Notre Dame el pasado mes de abril» en París. «Compartimos la emoción de nuestros amigos de Malabo y de Guinea Ecuatorial», subrayó la misión diplomática francesa. «Nos invade un profundo sentimiento de tristeza al ver las imágenes de la Catedral de Santa Isabel en Malabo, símbolo de la fe más pura del pueblo de Guinea Ecuatorial», recalcó, por su parte, la Embajada de Estados Unidos en Twitter. Herencia española La construcción de la catedral empezó en 1897 con donaciones de feligreses, compañías comerciales y del Gobierno de E spaña, bajo cuyo dominio colonial se encontraba entonces el pequeño país centroafricano del golfo de Guinea. El diseño del edificio, que se inauguró en 1916, fue obra de Luis Sagarra, con supervisión del famoso arquitecto español Antonio Gaudí. Situada en la Avenida de la Independencia en el centro de Malabo, la catedral es un templo de estilo neogótico del que destaca su imponente fachada con una puerta arqueada, flanqueada por dos torres de campanario de 40 metros de altura, y su cuerpo de tres naves. Guinea Ecuatorial, único país de habla hispana en África Subsahariana, se independizó de España en 1968 y dio un importante salto económico con el descubrimiento de petróleo en los años noventa del pasado siglo, si bien gran parte de sus algo más de 1,2 millones de habitantes vive todavía en la pobreza. El jefe del Estado ecuatoguineano, Teodoro Obiang, dirige el país con mano de hierro desde 1979, cuando derrocó a su tío Francisco Macías mediante un golpe de Estado, y es actualmente el presidente que más tiempo lleva en el poder en el mundo.
14-01-2020 | Fuente: elpais.com
Pobreza infantil: cuando la tecnología no está al servicio de las personas
Cuando la tecnología se utiliza para ayudar a los demás, para reducir las brechas de desigualdad, se convierte en el elemento más poderoso del mundo.
13-01-2020 | Fuente: elpais.com
Escrivá se marca como prioridad la creación de un ingreso vital contra la pobreza
La ministra de Trabajo, Yolanda Diaz, se compromete a "derogar la reforma laboral"
10-01-2020 | Fuente: as.com
La 'pobreza' del fútbol saudí
Hace poco más de un año, el príncipe Mohammed bin Salman sufragó las deudas externas de todos los clubes profesionales del país. Casi 320 millones de euros.
07-01-2020 | Fuente: elpais.com
Italia, España y Francia concentran más de la mitad de los parados de la UE
Bruselas vuelve a llamar la atención de España por la temporalidad y la escasa eficiencia de sus transferencias sociales para reducir la pobreza
01-01-2020 | Fuente: abc.es
Baltimore, capital del crimen
La serie «The Wire» -para algunos, la mejor producción televisiva de la historia- es un retrato poliédrico de los bajos fondos de una gran ciudad estadounidense. Personajes para la historia como McNulty, Omar, Sobotka, Stringer o Marlo tejen una realidad urbana en la que confluyen la política, la corrupción, la droga, la falta de oportunidades o el racismo. El escenario era Baltimore y la violencia -explícita, abrupta- que emergía del retrato ha dejado marcada a una potente ciudad portuaria situada a solo a solo una hora de la capital del país, Washington. «The Wire» se emitió entre 2002 y 2008 y creó el cliché de Baltimore como lugar violento, aunque compartía los mismos rasgos que casi cualquier gran ciudad de EE.UU. en la década de 1970 y 1980, donde la droga, la segregación y la desigualdad causaron estragos. La paradoja es que hoy Baltimore es más violenta que entonces. En la noche del sábado, la policía encontró a un hombre cosido a balazos en el número 4300 de la avenida Dudley, en el barrio de Belair-Edison. Era el homicidio número 343 del año. Es posible que en los tres días que quedaban para acabar el año se sumara alguna tragedia más. Pero no era necesario para batir un triste récord: el de número de homicidios per capita. Baltimore cierra 2019 con un ratio de 57 homicidios por cada cien mil habitantes, el peor desde que se tienen datos. Peor incluso que uno de los años negros de su historia, 1993, donde se registraron 353 muertes violentas. La diferencia es que entonces Baltimore tenía mucha más población. Nueva York Los datos colocan a Baltimore como la gran ciudad más violenta de Estados Unidos Es la urbe con más de medio millón de habitantes con peor ratio de homicidios por número de habitantes y sobrepasa con mucho a ciudades que en su día fueron muy peligrosas. Por ejemplo, Nueva York, que tiene más de ocho millones de habitantes, registraba hasta el pasado 22 de diciembre 311 homicidios, y eso a pesar de que las muertas violentas han crecido casi un 9% este año. Para Baltimore, es el quinto año consecutivo en el que el número de homicidios supera los 300, lo que consolida una tendencia de mayor criminalidad. Al igual que en muchas partes de EE.UU., la violencia en los barrios conflictivos de Baltimore se atemperó durante los primeros años de este siglo. Contribuyó a ello una mejora de las condiciones de la ciudad, dentro del renacimiento generalizado de los centros urbanos que ha disfrutado EE.UU. Pero Baltimore tenía más a su favor que otras urbes de pasado industrial brillante aquejadas de problemas similares, como Detroit o Cleveland. Baltimore cuenta con la fortaleza de un gigante de la medicina y la farmacia -la universidad Johns Hopkins y el entramado de laboratorios y compañías biomédicas que le rodea-, con uno de los mayores puertos del país y con la proximidad a Washington. Un evento cambió la tendencia en la principal ciudad de Maryland: la muerte de un joven negro, Freddie Gray, a manos de la policía. Fue en 2015 y se encuadró en los episodios de abusos policiales a la población afroamericana y las consiguientes protestas violentas en las calles. Ocurrió en Ferguson (Misuri) con la muerte de Michael Brown y también en Baltimore con la de Gray. En Maryland los disturbios duraron semanas y fueron un paso atrás en el desarrollo económico de las zonas desfavorecidas. Seis policías fueron procesados por este episodio y algunos apuntan a que eso motivó que desde entonces la policía fuera más pasiva en los barrios problemáticos. Las causas El suceso coincidió con la cristalización de viejos y nuevos problemas: el aluvión de armas ilegales que inunda las calles de las ciudades de Estados Unidos, la crisis de adicción a opiáceos que ha supuesto una emergencia social y las dificultades para encontrar trabajos de calidad en determinados sectores sociales en todo el país. La consecuencia es que 2019 es el quinto año consecutivo en el que la ciudad de Baltimore registra más de 300 homicidios y no hay perspectivas de acabar con la lacra a corto plazo. Este año la ciudad nombró a un nuevo jefe de Policía, Michael Harrison, que desembarcó con un plan de cinco años para reducir la criminalidad, con más recursos y una presencia policial mayor. Pero Harrison reconoció a la agencia AP que los homicidios no bajarán sin cambios estructurales: «La gente puede esperar que el número caiga, pero necesitamos cambios en pobreza, en vivienda, en educación, en adicciones, en empleos, en todo ello a la vez».
27-12-2019 | Fuente: abc.es
Las burbujas que moldean la capital de Europa
Bruselas encarna, con sus contrastes y rarezas, la ciudad del futuro. En la capital de Europa, donde a falta de contenedores las bolsas de basura se apilan cada noche a pie de calle y se multa a quien no recicle, conviven gentes de más de 180 países distintos y de todo tipo de clase social. Más de 275.000 residentes de las 19 comunas que conforman la Región de Bruselas Capital son ciudadanos de otro Estado miembro de la Unión Europea, es decir, el 23% de toda la población bruselense. En el barrio de Etterbeek (50.000 habitantes), contiguo a las instituciones de la UE, uno de cada dos vecinos es extranjero, o mejor dicho, expatriado. Expatriado es el que llega a Bruselas con alta cualificación para trabajar -en la mayoría de casos- con buenos salarios. «Vivimos juntos pero no compartimos mucho. Estamos en burbujas. La mayoría no se mentaliza de querer quedarse aquí sino que prefiere volver a sus países por lo que no invierten tiempo en integrarse», describe Jean-François Maljean, funcionario del distrito y principal coordinador de la iniciativa Crisco, proyecto financiado por la UE para mejorar la cohesión social en ciudades multiculturales y en el que han participado medio centenar de vecinos. Cada seis meses -cuenta Maljean- se reúnen para aprender de los ejemplos de las otro ocho ciudades europeas participantes. «En los países bálticos nos mostraban cómo integrar a la comunidad rusa. En Italia, a lidiar con el turismo masivo; y en Albania nos hablaban del retorno de segundas y terceras generaciones de emigrantes que no saben ni el idioma y se sienten como extranjeros», expone. Desde Crisco han organizado cursos de cocina, compartiendo las recetas de sus platos nacionales, y de arte, por medio de la expatriada italiana, Laura Cascone, muy presente en el panorama cultural del distrito. «La mayoría no se siente belga pese a los años, se siente de Bruselas. Pero aquí puedes sentirte muy solo si no buscas integrarte», subraya. A veces, se plantea volver a Italia después de 17 años fuera. Sus hijos, todavía pequeños, van a la escuela europeas (centros educativos donde se imparte las clases en el idioma materno del alumno), no a la belga. Su colega de Crisco cree que parte de la falta de integración empieza por la escolarización de sus hijos: «La escuela es el primer lugar de socialización para conectar con los locales y muchos prefieren enviar a sus hijos a las escuelas europeas». Tierra de acogida A lo largo del siglo XIX, Bélgica se ganó la fama de tierra de acogida gracias especialmente a la constitución de 1831, considerada una de las más liberales de la época en Europa. A mediados de siglo el filósofo hegeliano Karl Marx, después de huir de Prusia y Francia debido a sus ideas excesivamente revolucionarias, comenzó a escribir el 'Manifiesto Comunista' en el centro de la ciudad, quizá motivado por la eterna falta de luz en sus borrascosas calles. Con menos teoría política en los bolsillos, hace medio siglo portugueses, griegos, italianos y españoles emigraron a la meca de las patatas fritas y los gofres (con permiso de Lieja) en busca de un futuro mejor para sus hijos. Sergio Raimundo, portugués aunque nacido en Luxemburgo, lleva varios años en Bruselas como coordinador de la asociación SCI Belgium, que a través de la plataforma Cuerpo Europeo de Solidaridad, gestionada por la UE, recibe y envía voluntarios -de entre 18 y 30 años- para fomentar la integración por toda Europa. «Los portugueses son la mayor comunidad en Luxemburgo, pero como en Bruselas, había distintas clases entre nosotros. Los que nos integramos más, yo seguí la educación luxemburguesa, y los que trabajaban en las instituciones, que nos miraban por encima del hombro», comenta. A su juicio, Bruselas atrae a mucha gente de fuera por las oportunidades que ofrece como capital de Europa, «especialmente para la clase expatriada». Como el 'expresident' catalán y fugado de la justicia Carles Puigdemont, que vive en su mansión de Waterloo pero que aspira a ser uno más en el barrio europeo de Bruselas, diariamente miles de personas van y vienen al centro de la capital para trabajar pero sin tributar allí. Bajo la superficie rica y funcionarial se esconde otra Bruselas: casi uno de cada tres habitantes vive en el umbral de la pobreza, por el 10% de Flandes y el 18%, de Valonia, según el Observatorio Social de Bruselas. A imagen y semejanza de España, Bélgica sufre un permanente bloqueo político debido a la falta de entendimiento entre la socialista y francófona Valonia y el nacionalista flamenco Flandes. «Parece que por este clima político la gente se detesta entre sí. Y para nada. Esta es una ciudad muy abierta», considera Fatiha Lamkadem, coordinadora de la asociación Objectif, dedicada especialmente a ayudar de manera gratuita a los extranjeros y a los apátridas a conseguir la ciudadanía belga para garantizar igualdad de derechos y oportunidades. Los padres de Fatiha vinieron de Marruecos a finales de los sesenta, como tantos otros, gracias a una convención que había con Bélgica para trabajar en la construcción, la fábrica y la mina. Mientras Fatiha atiende a este diario, una profesora está impartiendo francés básico a cuatro inmigrantes. En esta sede también se enseña a leer y a escribir. El analfabetismo afecta a uno de cada diez habitantes de la Región de Bruselas, aproximadamente 300.000 personas, según datos de la asociación por el derecho de alfabetización Lire et Écrire. Danzas asturianas Pese a la multitud de iniciativas para integrar a inmigrantes en la capital, el resto del país se opone a la llegada de refugiados (53%, por un 30% favorable), según una encuesta de la fundación «Esto no es una crisis» del pasado mayo. En cambio, Bruselas es ciudad de acogida, o al menos eso pareció el pasado 18 de diciembre, cuando la casa del pueblo del céntrico distrito de Saint Gilles celebró el día internacional del migrante con una gran fiesta con comida tradicional árabe, conciertos y danzas tradicionales de Asturias y los Balcanes. El promotor de este evento de recogida de fondos es Aws, un joven iraquí de 33 años, refugiado en Bruselas desde 2009 y que recientemente consiguió la nacionalidad belga. En Bagdad tocaba en una banda de heavy metal. «Nuestra música criticaba la religión y la política, algo imposible de concebir allí», comenta en un muy buen español gracias a su trabajo como camarero en la casa asturiana de Bruselas. Como presidente de la ONG Los refugiados no están solos (RANA), Aws al Bayati hace de maestro de ceremonias junto a un belga y a una joven española. Presentan a otro refugiado, Abdulazez Dukhan, oriundo de Homs, símbolo de la destrucción de la guerra en Siria, que expone una serie de fotografías y dibujos de su paso por los campos de refugiados en Grecia durante más de año y medio. «Decidí hacer estas fotografías para que la gente cambiara de idea sobre qué es un refugiado y dejara a un lado los prejuicios. Era muy duro integrarse en Turquía, aquí en Bruselas te ayudan más a que puedas mejorar el idioma», asevera este estudiante de informática en Bruselas. A sus 21 años, Abdulaziz ha vivido cinco años de guerra y tres en campamentos para refugiados, ahora solo desea visitar cada rincón de Europa, tantos como le permite su visado. «Por el Brexit ha subido el número de británicos que quieren la nacionalidad belga» Molenbeek, el tradicional barrio de los marroquíes en Bruselas, ha sido tildado de cuna y refugio de yihadistas en los últimos años. Para contrarrestar el discurso xenófobo de la extrema derecha que buscó capitalizar el terror de los atentados de 2016, Objectif anima a los inmigrantes a formar parte de la vida política de Bruselas. «En 2006 conseguimos el derecho a voto de europeos y no europeos para las elecciones a nivel comunal», recuerda la portavoz de la organización, que en 2018 recibió 7.000 peticiones de ayuda. «Una de cada dos provenía de África del Norte, aunque hemos observado en los últimos años una fuerte subida de europeos, especialmente los británicos, a causa del Brexit», apunta. Objectif formó parte de un proyecto europeo de 2016 con otras tres asociaciones para tratar de integrar a los inmigrantes en la vida política europea. «Quisimos agrupar a europeos y no europeos, pero en la base fue imposible unir a todos. No es fácil integrarse con los expatriados Yo les digo: 'Pero ustedes son también extranjeros, como si fuera peyorativo'. Desafortunadamente está la mentalidad de «después de mí, cierro la puerta». Y no solo europeos, entre los marroquíes de mi generación también está esa mentalidad», describe.
24-12-2019 | Fuente: abc.es
Haití: «Los cascos azules dejaron embarazadas a nuestras chicas y las dejaron en la miseria»
«Cuando estuve con el brasileño, yo tenía 14 años. Iba al colegio en la Escuela cristiana. Me quedé embarazada y mi padre me echó de casa. Ahora trabajo para que alguien me dé 25 gourdes con los que mi hijo y yo podamos comer». Este es el testimonio de una joven de Puerto Príncipe, madre soltera de un niño de cuatro años, que figura entre las más de 2.000 personas entrevistadas para un estudio sobre la explotación sexual y los abusos cometidos por los «cascos azules» de la ONU en Haití , publicado por «International Peacekeeping». El informe resulta demoledor. Aunque no llega a precisar la cifra de hijos de miembros de las fuerzas de paz de Naciones Unidas, deja claro que fue una práctica extendida. De hecho, en el país caribeño se han acuñado términos como «bebés cascos azules» o «pequeños Minustah» para referirse a los niños fruto de estas relaciones con miembros de la misión de la ONU (2004-2017), diferenciados de los hijos de haitianos. «Abusaron de muchas de nuestras familias», asegura otra de las personas entrevistadas.?«Podía parecer que te querían ?explica?, te dejaban unas pocas monedas en tus manos tras acostarse contigo y dejarte un bebé». «Enconces ?continúa?, el niño está en tus brazos y tu familia no tiene nada». Círculo vicioso de explotación sexual y miseria El estudio señala la pobreza como factor clave en la explotación sexual y los abusos por los «cascos azules». De hecho, la repatriación del personal implicado a menudo agravaba las penurias de las mujeres y los niños, añade. En este sentido, explica que tener hijos de piel clara con «cascos azules» se percibía como algo deseable por algunas mujeres para mejorar su estatus económico y social, algo que luego no se cumplía. Sin embargo, impelidas a buscar una nueva relación cuando el padre del niño se marchaba, las madres caían en un círculo vicioso. «Él se va y la deja en la miseria, y entonces ahora tiene que rehacer el mismo proceso para dar de comer a su niño», explica otro de los testimonios. «Hay multitud de casos, multitud de escenarios diferentes, en los que estos niños son concebidos y nacen», explica a la fundación Thomson Reuters la autora del estudio, Sabine Lee, profesora de la citada universidad británica. «Está bastante claro que se aprovecharon de estas chicas, que se veía claramente que eran menores», asegura. Un portavoz de la Fuerza de Paz de la ONU asegura que esta organización se toma en serio el asunto y que está dando apoyo a 29 víctimas y 32 niños nacidos a consecuencia del abuso y la explotación sexual por parte del personal de la Minustah.
24-12-2019 | Fuente: abc.es
Haití: «Los cascos azules dejaron embarazadas a nuestras chicas y las abocaron a la miseria»
«Cuando estuve con el brasileño, yo tenía 14 años. Iba al colegio en la Escuela cristiana. Me quedé embarazada y mi padre me echó de casa. Ahora trabajo para que alguien me dé 25 gourdes con los que mi hijo y yo podamos comer». Este es el testimonio de una joven de Puerto Príncipe, madre soltera de un niño de cuatro años, que figura entre las más de 2.000 personas entrevistadas para un estudio sobre la explotación sexual y los abusos cometidos por los «cascos azules» de la ONU en Haití , publicado por «International Peacekeeping». El informe resulta demoledor. Aunque no llega a precisar la cifra de hijos de miembros de las fuerzas de paz de Naciones Unidas, deja claro que fue una práctica extendida. De hecho, en el país caribeño se han acuñado términos como «bebés cascos azules» o «pequeños Minustah» para referirse a los niños fruto de estas relaciones con miembros de la misión de la ONU (2004-2017), diferenciados de los hijos de haitianos. «Abusaron de muchas de nuestras familias», asegura otra de las personas entrevistadas.?«Podía parecer que te querían ?explica?, te dejaban unas pocas monedas en tus manos tras acostarse contigo y dejarte un bebé». «Enconces ?continúa?, el niño está en tus brazos y tu familia no tiene nada». Círculo vicioso de explotación sexual y miseria El estudio señala la pobreza como factor clave en la explotación sexual y los abusos por los «cascos azules». De hecho, la repatriación del personal implicado a menudo agravaba las penurias de las mujeres y los niños, añade. En este sentido, explica que tener hijos de piel clara con «cascos azules» se percibía como algo deseable por algunas mujeres para mejorar su estatus económico y social, algo que luego no se cumplía. Sin embargo, impelidas a buscar una nueva relación cuando el padre del niño se marchaba, las madres caían en un círculo vicioso. «Él se va y la deja en la miseria, y entonces ahora tiene que rehacer el mismo proceso para dar de comer a su niño», explica otro de los testimonios. «Hay multitud de casos, multitud de escenarios diferentes, en los que estos niños son concebidos y nacen», explica a la fundación Thomson Reuters la autora del estudio, Sabine Lee, profesora de la citada universidad británica. «Está bastante claro que se aprovecharon de estas chicas, que se veía claramente que eran menores», asegura. Un portavoz de la Fuerza de Paz de la ONU asegura que esta organización se toma en serio el asunto y que está dando apoyo a 29 víctimas y 32 niños nacidos a consecuencia del abuso y la explotación sexual por parte del personal de la Minustah.