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Noticias de petroleo

20-01-2020 | Fuente: abc.es
Isabel dos Santos, la mujer más rica de África, amasó su fortuna mediante la explotación de Angola y la corrupción
La mujer más rica de África e hija del expresidente de Angola José Eduardo dos Santos, Isabel dos Santos, construyó su fortuna - estimada en más de 2.000 millones de dólares- gracias al nepotismo, la corrupción y a expensas del estado angoleño, según una investigación periodística. El trabajo conocido como Luanda Leaks parte de una filtración de 715.000 documentos internos de las compañías de dos Santos obtenidos por la Plataforma para Proteger a Denunciantes de África (PPLAAF). Hasta 36 medios de comunicación de hasta 20 países colaboraron en el exhaustivo dossier que fue publicado el domingo por el Consorcio Internacional de Periodismo de Investigación (ICIJ). Según la investigación de ICIJ, Isabel dos Santos se benefició durante años del «régimen cleptocrático» instaurado por su padre mientras fue presidente, desde 1979 hasta 2017 . Durante la última década la «Princesa de Angola» habría recibido contratos públicos sin concurso facilitados por el Gobierno angoleño; además se benefició de ventajas fiscales, préstamos ventajosos, licencias valoradas en miles de millones de dólares y derechos para la extracción de diamantes. La hija de José Eduardo dos Santos está al frente, junto a su marido Sindika Dokolo, de un gran imperio en el que han llegado a crear 192 compañías en 41 países y han participado en más 400 empresas y filiales en diversos sectores que van desde las telecomunicaciones, la banca, el cemento, el petróleo y los diamantes. Este entramado de empresas estaría controlado desde varias holding registradas en paraísos fiscales. Uno de los acuerdos más sospechosos y relevantes al mismo tiempo es una participación en la petrolera Galp valorada en unos 800 millones de dólares, que obtuvieron gracias a un préstamo muy ventajoso del Estado angoleño. La participación fue vendida en 2006 por la petrolera estatal angoleña Sonangol, que diez años después Dos Santos dirigió -gracias a un decreto presidencial de su padre- durante un breve periodo de tiempo hasta que su progenitor dio un paso atrás tras 38 años en el poder. Los documentos filtrados muestran que la pareja solo tuvo que pagar el 15% del precio por adelantado y que los 63 millones de euros restantes se convirtieron en un préstamo a bajo interés. Su fortuna ?según Forbes- asciende a 2.200 millones de dólares y el matrimio dispone de exclusivas propiedades en todo el mundo y hasta un yate de 35 millones de dólares. Según el periodista e investigador angoleño Rafael Marques, el expresidente concedió, mediante decretos presidenciales, contratos a empresas vinculadas a su hija por un valor superior a 22.000 millones. Marques asegura que solo el 25% de las acciones que tiene el matrimonio en la empresa de telefonía Unitel ya vale unos 1.000 millones de dólares. La hija del expresidente, que vive en una propiedad de 15 millones de dólares en Londres, está siendo investigada por las autoridades de su país por corrupción y mala gestión mientras estuvo al frente de la compañía petrolera estatal Sanangol. En diciembre, sus activos en Angola fueron congelados en diciembre. El Estado angoleño les reclama más de 1.100 millones de dólares en préstamos otorgados de capital público que no ha sido devuelto. Dos Santos responde a las acusaciones La empresaria, nacida en Azerbaiyán en 1973, se defiende de las acusaciones diciendo que son «completamente falsas» y señala al gobierno angoleño a quien acusa de hacer una «caza de brujas» por motivos políticos. A muchos angoleños ha sorprendido que el actual presidente João Lourenço haya perseguido los intereses comerciales de la familia de su predecesor. «No soy más que una mujer de negocios, una emprendedora, no soy política ni he sido miembro de ningún gobierno ni he desempeñado ningún papel en el Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA)», decía Dos Santos en una entrevista a la BBC. Angola, sexta economía Africana, ocupa el puesto 165 de 180 en el índice de percepción de la corrupción de Transparencia Internacional y es uno de los países más pobres del mundo a pesar de ser rico en petróleo y diamantes.
19-01-2020 | Fuente: abc.es
Los líderes mundiales acuerdan dar una solución política y no militar al conflicto de Libia
Los líderes mundiales reunidos este domingo en la Conferencia sobre Libia en Berlín han alcanzado un acuerdo para dar al conflicto una solución política, y no militar, lo que pasaría por ratificar el alto el fuego declarado desde el pasado 12 de enero y por hacer respetar el embargo de armas supuestamente en vigor. De acuerdo con los primeros detalles que se están conociendo del comunicado final, habrían pactado además que los bandos, más la ONU, nombrarán representantes para una comisión que estudie solución política que empezará a trabajar en febrero. La cumbre tiene como objetivo apuntalar la precaria paz en este país y atajar las intervenciones extranjeras que amenazan con una escalada de la guerra, pero lo que pide el jefe del Gobierno libio de unión nacional (GNA), reconocido por la ONU, Fayez Al Sarraj, es exactamente lo contrario. En su primera intervención ante la asamblea, Al Sarraj ha pedido el despliegue de una «fuerza internacional de protección» en Libia, alegando que «si Jalifa Haftar no pone fin a su ofensiva, la comunidad internacional tendrá que intervenir con una fuerza internacional de protección de la población civil libia, no porque tengamos que estar protegidos como Gobierno, sino por la protección de la población civil libia, que ha sido bombardeada durante nueve meses y que puede emprender un nuevo éxodo de migración». Una misión armada de este tipo tendría que estar «bajo los auspicios de la ONU», ha añadido ante unos organizadores que lo que buscan es consolidar un alto el fuego y elaborar las bases de un proceso de paz. La cumbre patrocinada por Naciones Unidas, que reúne a once dirigentes de países implicados en el conflicto, como Rusia y Turquía, y a varias organizaciones internacionales, pretende evitar que la guerra civil transforme ese territorio en una «segunda Siria» poniendo fin a la múltiple interferencia extranjera en el país y abrir una vía a la paz. La interminable violencia en Libia se alimenta de apetitos en torno a sus grandes reservas de petróleo, rivalidades políticas regionales y juegos de influencia. Los dos protagonistas principales de la crisis en Libia, Fayez al Sarraj -jefe del Gobierno de Unidad Nacional (GNA), reconocido por la ONU- y Jalifa Haftar -el cabecilla militar del Este del país- están presentes en Berlín, pero no se sentarán a la misma mesa. El primero es apoyado por Turquía, mientras que el segundo es apoyado por Rusia. Se espera de estos países al menos un compromiso de respetar el embargo a la entrega de armas, decretado en 2011 pero que en gran medida constituye papel mojado. El borrador del documento final de la cumbre exige además un cese «total» y duradero de las hostilidades. «Consideramos la cumbre de Berlín como una etapa importante para consolidar el alto el fuego y avanzar hacia una solución política» en Libia, ha dicho el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan. «La conferencia puede ser el primer paso hacia la paz en Libia», ha afirmado por su parte el ministro de Exteriores alemán, Heiko Maas. El enviado de la ONU para Libia, Ghassan Salamé, ha subrayado que Libia «necesita» que la interferencia extranjera que alimenta el conflicto se «detenga», en velada referencia a la reciente llegada de soldados turcos a territorio libio, la presunta presencia de mercenarios rusos y la afluencia continua de armas entregadas por varios estados, que contribuyen a que el conflicto se intensifique. «Este es un conflicto regional creciente, que se parece cada vez más a Siria», ha prevenido desde Washington un alto funcionario del Departamento de Estado, «esta es la razón por la cual toda la comunidad internacional se está movilizando». Temor a un nuevo flujo de inmigrantes Europa, representada en Berlín por Josep Borrell, también teme un nuevo flujo de inmigrantes, un temor que Turquía utiliza para justificar su intervención. Francia está además bajo sospecha de apoyar a Haftar en lugar del GNA, creando una brecha en la postura común europea y devaluando su potencial diplomático. Es necesario «ver las cosas como son, ver el equilibrio del poder tal como es, con Haftar, quien controla con sus aliados aproximadamente el 80% del territorio», explica una fuente diplomática francesa. Por su parte, la ONU subraya su confianza en que durante esta conferencia se pueda «consolidar el alto el fuego» obtenido por Rusia y Turquía y que entró en vigor desde el 12 de enero. Hasta ahora, la tregua ha sido más o menos respetada por las fuerzas del mariscal Haftar y las del GNA a las puertas de la capital. Después de controlar el este y una gran parte del sur de Libia, el mariscal Haftar se propuso conquistar el centro de poder en Trípoli, contando con una victoria relámpago. Pero desde principios de abril se ha enfrentado a una feroz resistencia. Las fuerzas pro-Haftar han bloqueado las principales terminales petroleras del este de Libia el sábado, arrojando así un balde de agua helada sobre la cumbre de Berlín, que podría carecer de fuerza contra los hechos consumados.
19-01-2020 | Fuente: elpais.com
Quién apoya a quién en el tablero libio
El petróleo, el flujo de emigrantes irregulares y la presencia del terrorismo islamista concitan el interés de las potencias extranjeras
17-01-2020 | Fuente: abc.es
La internacional de la desestabilización
A nadie debería pasar desapercibido que el Foro de Sao Paulo volverá a reunirse en Caracas los días 22, 23 y 24 de enero. Nadie debería desestimar que, en lo esencial, esa red aglutina a los antidemócratas de América Latina, pero también, a organizaciones y partidos de España, Europa y otras partes del mundo que tienen como signo común, el odio a las libertades. Nadie debería permanecer indiferente al significado político, social y económico de este encuentro: celebrar los avances alcanzados en el 2019 y definir las líneas de acción correspondientes al 2020 y 2021. Lo he escrito en varias oportunidades y es mi deber reiterarlo aquí: el Foro de Sao Paulo es la más poderosa y extendida organización criminal del planeta. En su estructura concurren grupos dedicados al terrorismo y el narcotráfico; gobernantes que han desfalcado las arcas públicas de sus respectivos países; delincuentes que, supuestamente afiliados a propósitos políticos e ideológicos, forman parte activa de extendidas redes de corrupción. Es primordial entender dos gravísimas realidades. La primera: el Foro de Sao Paulo ha protagonizado un cambio sustancial en el desenvolvimiento político de América Latina: ha convertido el delito en el eje axial de su acción. Ha descubierto en el uso amplio y sistemático de la delincuencia, un poderoso recurso para mantenerse en el poder. Los regímenes de Ortega y Murillo en Nicaragua, de Maduro en Venezuela, y el de los Castro en Cuba, lo demuestran de forma inequívoca. La plataforma del procedimiento, que tuvo en Chávez su principal estratega y diseminador, consiste en corromper a los poderes públicos, a las fuerzas armadas, a las estructuras clave de las instituciones. Corromper para crear una lealtad irrenunciable, ajena a la ley, a los derechos humanos, al objetivo de las sociedades de prosperar y hacer del trabajo un camino hacia el bienestar. No hay que olvidar que la llamada Revolución Bolivariana, probablemente la operación más extendida y perfeccionada de la fusión entre delito y política, se propuso exportar su modelo por todo el continente. Chávez hizo uso de la renta petrolera venezolana una eficaz herramienta para intervenir en la política de otros países. La reciente detención en Bolivia de una señora que llevaba 100 mil dólares a Evo Morales en un maletín, dinero proveniente de PDVSA, no tiene nada de excepcional. Durante veinte años, miles y miles de maletas llenas de dinero han sido utilizadas para financiar los objetivos y planes del Foro de Sao Paulo. La circulación de estos dineros tiene consecuencias que desbordan los límites del continente. Involucran a grupos terroristas del Medio Oriente, a mafias rusas y bielorrusas, a sistemas bancarios que operan en la opacidad, a redes del narcotráfico, a contrabandistas de combustible y minerales, a agentes financieros encargados de blanquear recursos financieros, cuyos montos se cuantifican en miles de millones. No lo olvidemos: esos dineros han cruzado el Atlántico y han alcanzado, hasta donde sabemos, la política en España, Portugal y Turquía. Y es probable, hay sólidos razonamientos para estimarlo, que hayan penetrado en los asuntos públicos de otros países de Europa. Pero la diplomacia de los maletines con dólares en efectivo y venta de petróleo a precios por debajo del costo de producción -con los cuales el régimen de Chávez y Maduro compró protección diplomática- no fue la única herramienta. También se crearon tapaderas institucionales como el Banco de Desarrollo Económico y Social de Venezuela -BANDES-, Petroamérica, Patrocaribe, la Alternativa Bolivariana para las Américas -ALBA-, el Fondo Alba-Caribe, Telesur, y otras empresas y mecanismos, cuya verdadera función era de facilitar la circulación de dineros provenientes de los más diversos ilícitos. No se ha comprendido en su verdadera dimensión, que esta cuádruple operación de (a) financiamiento de las operaciones del Foro de Sao Paulo, (b) puesta en marcha de organismos con jurisdicción internacional que facilitaran las transferencias de recursos, (c) el programa de maletines de dólares, y (d) la venta de petróleo por debajo de su costo, son procesos interconectados que han formado parte de un plan para propagar la desestabilización en América Latina. No se ha entendido que, en líneas generales, promover malestar social y revueltas, en todas sus formas posibles en Chile, Bolivia, Ecuador, Brasil, Uruguay, Colombia y Perú, constituye un avance en dos planos: el primero, avanzar en el objetivo de mayor ambición, que es destruir la legitimidad y la credibilidad de la democracia representativa. El segundo, como claramente lo han declarado algunos de sus más perversos voceros, desestabilizar a las democracias de América Latina, es imprescindible para prolongar la duración de las dictaduras de Venezuela, Nicaragua y Cuba. Y a eso se refiere la segunda realidad, el punto que dejé en suspenso algunos párrafos atrás: que la reunión del Foro de Sao Paulo que se producirá en Caracas tendrá como su tema central, la coordinación de un plan regional de desestabilización. Protestas que deriven en violencia, exijan la intervención policial y desencadenen denuncias de violaciones de los derechos humanos. Violencia en las calles que levante un muro para ocultar la destrucción de la vida en Venezuela.
17-01-2020 | Fuente: finanzas.com
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha ordenado a la estatal PDVSA que venda 4,5 millones de barriles de petróleo de su reserva física en la criptomoneda (moneda virtual) petro. "Decreto la v..
16-01-2020 | Fuente: abc.es
Rusia obliga a Maduro a ceder el control del petróleo de Venezuela
Sólo un país ha reconocido como legítima la operación de Nicolás Maduro del 5 de enero de tomar la Asamblea Nacional de Venezuela por la fuerza, tratando de sustituir a Juan Guaidó por el diputado sobornado Luis Parra. Ese país, Rusia, se ha convertido en apenas un año en el principal aliado del régimen chavista, asegurándose de que Maduro resiste en el poder a pesar de que Estados Unidos ha dictado varias rondas de duras sanciones y hasta 57 países han reconocido a Guaidó como presidente legítimo del país. El apoyo de Rusia al régimen de Venezuela no sólo es político o militar. Es, sobre todo, económico. Hoy, la empresa pública rusa Rosneft es el distribuidor mundial del mayor recurso natural de Venezuela y última fuente de liquidez del régimen: el petróleo. La toma de control del crudo venezolano por parte de Rusia se ha producido en un periodo de tiempo vertiginoso. En julio apenas comerciaba el 40%, según la consultora Refinitiv Eikon. Un mes después había subido al 66%. A principios de 2020 ya llega al 75%, de acuerdo con una estimación de la diplomacia norteamericana. Rosneft ha montado un centro administrativo para la venta del crudo venezolano que opera en Panamá y en el que emplea a ex directivos de la petrolera estatal venezolana Pdvsa. Cargueros de Grecia y Malta De momento, Rosneft y Pdvsa trabajan juntos en seis plantas de extracción y tratamiento de crudo, entre ellas las de Petromonagas, Petrovictoria y Petromiranda. Tal es el nivel de implicación de Rosneft en la gestión de esos proyectos, que son los técnicos rusos los que desde hace unas semanas tratan directamente con los proveedores locales y las subcontratas, según un exdirectivo de Pdvsa consultado por este diario. La empresa rusa se vale principalmente de petroleros con bandera de Malta o Grecia para transportar el crudo venezolano a sus dos compradores principales: India y China. De forma habitual, Rusia subcontrata buques VLCC (siglas en inglés de «Carguero Muy Grande de Crudo»), con una capacidad de 300.000 toneladas, y Suezmax con una capacidad de hasta 200.000. El embajador venezolano en Washington, el opositor al régimen Carlos Vecchio, cree que «la comunidad internacional debe hacer a Rusia responsable de sostener a la dictadura de Maduro. Su sostén es Rusia, que se ha convertido en el comerciante del petróleo venezolano. Es quien lo transporta, lo mercadea, y se cobra la deuda con ese crudo». Desde 2006, Rusia ha financiado al régimen de Venezuela con préstamos y líneas de crédito por un valor estimado total de 15.000 millones de euros. Estos se han devuelto parcialmente, bien en dinero líquido o bien en crudo y otros recursos naturales como oro. En noviembre de 2017 el Kremlin aceptó reestructurar una deuda restante de 3.000 millones con pagos semestrales a lo largo de una década. No hay constancia de si el régimen abona esos reembolsos dentro de plazo. El más reciente vencía en otoño de 2019, con un importe adeudado de 180 millones. Una parte de la deuda restante es la que Pdvsa ha contraído directamente con Rosneft. Al hacerse con el control de la distribución del crudo venezolano, Moscú ha logrado que Maduro pague una gran parte de esa otra deuda. A finales de 2017 la petrolera venezolana le debía a la rusa más 4.000 millones de euros. A mediados de 2019 esa cifra había bajado de los 1.000 millones. El régimen espera haber pagado la totalidad de la deuda con Rosneft a lo largo de 2020. No sujetos a sanciones Desde enero, la Casa Blanca ha aplicado varias rondas de sanciones sobre el crudo venezolano, y ha presionado a empresas que no son estadounidenses, como la española Repsol, para que se abstengan también de hacer negocios con el régimen. Los negocios de Rusia en Venezuela, sin embargo, no están sujetos a sanciones porque desde el punto de vista de Washington suponen pago de deuda contraída con anterioridad. Eso no quiere decir que el Gobierno de EE.UU. vea con buenos ojos ese salvavidas que Vladímir Putin le ha lanzado a Maduro. Según Elliott Abrams, enviado especial de EE.UU. para la crisis en Venezuela, «en 2019, a medida que el régimen estaba cada vez más desesperado, se ha apoyado cada vez más en Rusia. Y el papel de Rusia en la economía, particularmente en la economía del petróleo, es cada vez más grande». Según Abrams, Rusia trata de borrar sus huellas en el comercio del crudo venezolano: «Lo comercializan, lo financian, lo ocultan, lo transfieren de barco a barco, cambian el nombre de los barcos y apagan los transpondedores, hasta le añaden diluyentes». Oficina venezolana en Moscú En marzo, Pdvsa abrió una delegación comercial en Rusia, tras cerrar la que tenía en Portugal. El traslado supuso una salida de la Unión Europea, después de que esta reconociera al opositor Guaidó como presidente interino del país, en un intento de presionar a Maduro para que dimitiera. En agosto se conformó la subsidiaria Pdvsa Rusia LLC. Maduro visitó a Vladímir Putin en Moscú el 25 de septiembre, y ambos hablaron del pago de la deuda, según sus portavoces. Maduro ya había visitado a Putin en Moscú en diciembre de 2018 para asegurarse una inversión rusa de 4.500 millones de euros en la explotación de reservas de crudo en Venezuela y de 1.000 millones en la extracción de oro. Se estima que Venezuela dispone de unos yacimientos con 300.000 millones de barriles de crudo, las mayores reservas del planeta. El régimen, sin embargo, ha llevado al país a una ruina sin precedentes, agravada por las sanciones de EE.UU. Si en 2006 Venezuela extraía 3,2 millones de barriles diarios, hoy esa cifra no supera ni los 700.000. Aun así, la venta de crudo sigue suponiendo un 95% de los ingresos totales por exportaciones del régimen. Los compradores: China e India ¿Cuánto dinero le debe Maduro a Rusia? Desde 2006, Rusia ha financiado al régimen chavista con 15.000 millones en préstamos. En 2017 las partes acordaron reestructurar una deuda restante de 3.000 millones. La petrolera venezolana Pdvsa le debe a la rusa Rosneft otros 1.000 millones. ¿Cómo vende Moscú el crudo? El Kremlin se cobra con crudo la deuda de Venezuela. Petroleros con bandera de Grecia o Malta envían barriles a India y China, coordinados desde Panamá. ¿Cuánto petróleo hay en Venezuela? Son las mayores reservas del planeta: 300.000 millones de barriles. Pero la explotación es muy deficiente, y sólo se extraen 700.000 barriles diarios. ¿Puede sancionar EE.UU. al Kremlin? Al ser pago de deuda contraída con anterioridad, la entrega del crudo a Rusia no está sujeta a sanciones.
16-01-2020 | Fuente: abc.es
Un incendio destruye parte de la catedral de Malabo, una de las joyas de Guinea Ecuatorial
Un incendio declarado este miércoles ha destruido parte de la histórica Catedral de Santa Isabel en el casco antiguo de Malabo, un desastre que provocó hoy numerosas declaraciones de solidaridad con el pueblo de Guinea Ecuatorial. El fuego, que fue extinguido por los bomberos, ocasionó graves daños materiales en el interior del edificio y arrasó la cubierta del templo neogótico católico, causando el desplome de parte del techo. El incendio «ha arrasado su tejado prácticamente por completo. Aunque el frente de la catedral está afectado por humo negro, no se temen daños estructurales», aseguró hoy el Gobierno ecuatoguineano en un comunicado. Trabajos de rehabilitación La Catedral de Santa Isabel, majestuoso ejemplo de la arquitectura colonial española, estaba cerrada al público desde este 7 de enero por unos trabajos de rehabilitación que debían terminar el próximo julio, según anunció el arzobispo de Malabo, Juan Nsue Edang, el pasado noviembre. El responsable de comunicación de la Archidiócesis de Malabo, Salomón María Abaga, dijo a Efe por teléfono desde la capital ecuatoguineana que las llamas se declararon cuando «se estaban sacando algunas cosas para comenzar las obras de la rehabilitación», a cargo de una empresa española. «La suerte que hemos tenido es que todo esto ocurrió cuando la catedral estaba desalojada. Ya habíamos sacado todo para comenzar con las obras. Los lugares dónde el fuego ha impactado fuertemente han sido el techo y la fachada, donde había madera», explicó el portavoz. «Gracias a que llegaron los bomberos pronto se pudo frenar» el incendio, que se declaró a las 16.30 hora local (15:30 GMT) del miércoles y pudo ser «controlado» dos más tarde, indicó a Efe Abaga. Un cortocircuito A falta de las conclusiones de la investigación oficial del desastre, «parece ser que ha habido un cortocircuito y eso es lo que ha provocado el incendio», señaló el portavoz eclesiástico. El Gobierno precisó que, «tanto las causas del incendio, como los daños materiales, se comunicarán tras el informe técnico de la empresa encargada de rehabilitar la catedral». El pasado año, el presidente del país africano, Teodoro Obiang, entregó al arzobispo de la Archidiócesis de Malabo un cheque de 2.000 millones de francos CFA (unos tres millones de euros) para la rehabilitación del templo. El incendio de esta joya arquitectónica ha dado pie a abundantes manifestaciones de solidaridad con el pueblo de Guinea Ecuatorial En su cuenta de la red social Twitter, la Embajada de España en Malabo afirmó hoy que «lamenta el terrible incendio que ha afectado a la Catedral de Malabo, monumento emblemático de la capital de Guinea Ecuatorial». «Nos solidarizamos con toda la población», agregó la legación diplomática española. La Embajada de Francia señaló en la misma red social que el incendio «nos recuerda cruelmente al que asoló (la Catedral de) Notre Dame el pasado mes de abril» en París. «Compartimos la emoción de nuestros amigos de Malabo y de Guinea Ecuatorial», subrayó la misión diplomática francesa. «Nos invade un profundo sentimiento de tristeza al ver las imágenes de la Catedral de Santa Isabel en Malabo, símbolo de la fe más pura del pueblo de Guinea Ecuatorial», recalcó, por su parte, la Embajada de Estados Unidos en Twitter. Herencia española La construcción de la catedral empezó en 1897 con donaciones de feligreses, compañías comerciales y del Gobierno de E spaña, bajo cuyo dominio colonial se encontraba entonces el pequeño país centroafricano del golfo de Guinea. El diseño del edificio, que se inauguró en 1916, fue obra de Luis Sagarra, con supervisión del famoso arquitecto español Antonio Gaudí. Situada en la Avenida de la Independencia en el centro de Malabo, la catedral es un templo de estilo neogótico del que destaca su imponente fachada con una puerta arqueada, flanqueada por dos torres de campanario de 40 metros de altura, y su cuerpo de tres naves. Guinea Ecuatorial, único país de habla hispana en África Subsahariana, se independizó de España en 1968 y dio un importante salto económico con el descubrimiento de petróleo en los años noventa del pasado siglo, si bien gran parte de sus algo más de 1,2 millones de habitantes vive todavía en la pobreza. El jefe del Estado ecuatoguineano, Teodoro Obiang, dirige el país con mano de hierro desde 1979, cuando derrocó a su tío Francisco Macías mediante un golpe de Estado, y es actualmente el presidente que más tiempo lleva en el poder en el mundo.
13-01-2020 | Fuente: finanzas.com
El metal amarillo ha subido más y ha corregido menos que el crudo por lo que es una apuesta más segura ante este tipo de conflictos. La visión largoplacista y de activo refugio clásico del oro le otorga una menor volatilidad y un mayor rendimiento de lo que ofrece el petróleo.
12-01-2020 | Fuente: finanzas.com
El metal amarillo ha subido más y ha corregido menos que el crudo por lo que es una apuesta más segura ante este tipo de conflictos. La visión largoplacista y de activo refugio clásico del oro le otorga una menor volatilidad y un mayor rendimiento de lo que ofrece el petróleo.
12-01-2020 | Fuente: abc.es
El nombre del sucesor al trono de Omán, oculto en un sobre
Apenas unas horas después de anunciarse de madrugada la muerte de Qabús bin Said de Omán sin herederos ni sucesores conocidos, ayer subió al trono su primo Haitham bin Tareq al Said para tomar el relevo del que era el último sultán de Oriente Próximo, tras casi cinco décadas en el poder. En un aparente intento de evitar un vacío de poder, el nuevo sultán logró encajar en una misma mañana la celebración de la ceremonia de su ascenso al trono, marcada por las promesas de continuar con la política conciliadora y de no interferencia de su predecesor, y la despedida de Bin Said hacia el cementerio familiar de Baushar. Gran Bretaña pergeñó el golpe «suave» que elevó a Qabús al Said al trono de Omán en julio de 1970: veía peligrar sus intereses -y por ende, los de Occidente- ante la incapacidad de su padre, el Sultán Said ben Taimur, de acabar con la rebelión marxista de Dhofar -sur del país- y su pasividad de cara a la modernización de un país que ya disponía, gracias al petróleo, de las bases para alcanzar la prosperidad. Qabús entendió la lección, poniendo en marcha ambiciosos planes de infraestructuras en un país que carecía hasta entonces de redes solventes de carreteras, hospitales y escuelas. Tampoco descuidó las formas: el nuevo soberano cambió la bandera, la moneda y hasta el nombre del país, que pasó a llamarse Sultanato de Omán, en vez de «Omán y Mascate», que recordaba a las divisiones del pasado. Fue, sin embargo, en el ámbito diplomático en el que Qabús desarrolló su originalidad, impulsando a adhesión de su país a la ONU y a la Liga Árabe, pero no a la Opep ni a su equivalente estrictamente árabe, la Opaep. Esta actitud distante respecto de los organismos de coordinación petrolífera no ha afectado al estatus de potencia energética media de Omán. Mención aparte merecen las relaciones con Irán, el poderoso vecino con el que controla la circulación por el estratégico Estrecho de Ormuz. Nueva etapa Si bien el sultán aceptó los tres mil soldados que el Sha envió en 1975 para ayudar a sofocar la rebelión de Dhofar, se decantó por el pragmatismo con el advenimiento de la República Islámica. Sin ir más lejos, mantuvo, a diferencia del resto de países árabes, una postura de neutralidad durante la guerra entre Irán e Iraq, de la que tomaron nota en Teherán, aceptando años más tarde los ayatolás que Omán acogiese algunos de los discretos encuentros con interlocutores estadounidenses que ayudaron a forjar el hoy agonizante Acuerdo Nuclear de 2015. Qabús también destacó en el conflicto árabe-israelí: volvió a desmarcarse de sus socios de la Liga Árabe al no romper con Egipto tras los Acuerdos de Camp David de 1979 al tiempo que estableció unas curiosas conexiones de altibajos con Israel, que comenzaron con una visita de Yitzhak Rabin a Mascate en 1994, cuyo logro más palpable fue la apertura de oficinas comerciales en ambos países, que se cerraron una vez estalló la Segunda Intifada. El encuentro de hace dos años entre Qabus y Benjamín Netanyahu solo sirvió para restablecer formalmente un diálogo. En el plano interno, Qabús supo reaccionar en los últimos años a los conatos de una «mini primavera árabe» al cesar a los ministros más implicados en casos de corrupción aunque sin socavar los cimientos autocráticos de un régimen en el que asumía, además de la Corona, las carteras de Finanzas, Exteriores y Defensa. En su intervención, el nuevo sultán se comprometió a seguir respetando la «soberanía» de los países, mantener la cooperación internacional, apoyar la vía pacífica para la resolución de «todas» las disputas y tener relaciones amistosas con las diferentes naciones del mundo. Queda por ver ahora si logrará llenar el vacío dejado por un sultán en el poder desde 1970, muy querido y hasta venerado en el pequeño país, del que se le atribuye la modernización y desarrollo en las pasadas décadas.
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